Visitando Atenas

- ¡Siempre quise conocer el templo de Zeus cuando visitara Grecia y se me ha hecho realidad! –Eiren mira maravillada el templo de Zeus, sacándolo una fotografía tras otra.

La pelinegra tiene la correa de la que cuelga su cámara en el cuello, su cabello lo lleva recogido en una coleta alta dejando caer algunos rebeldes mechones en sus mejillas. Viste un top blanco que le llega a mediación del estómago, es ceñido y sin mangas, cruzado de la espalda. Su pantalón es color beige, le queda bombacho y es a la cadera, teniendo muchos bolsillos como adorno.

- Nee-san ¿enserio la familia de tu madre vive en Atenas? –pregunta Kailan mirándola con ojos entrecerrados.

La peli-azul está sentada en una acera, sudando mucho, está muy sonrojada y se ve muy acalorada, parece una paleta helada derritiéndose. Viste una blusa ceñida color celeste de tirantes, un short de mezclilla levemente holgado. Su cabello lo trae recogido en una coleta alta y una gorra azul cubre su cabeza. Se le ve cansada, como si el calor haya absorbido todas sus energías, y se hecha aire con una folleto que le dieron por ahí en el paseo turístico al que la ha arrastrado su hermana, y Lavi.

- Si. –Eiren le sonríe de forma encantadora.

- Porque comienzo a sospechar que solo vinimos aquí porque querías conocer Atenas. –Kailan entrecierra los ojos.

- ¿Qué te hace pensar eso? –Eiren la mira con inocencia.

- ¡Que nos has traído de paseo por toda puta Atenas visitando sus lugares turísticos! –le grita Kanda enfurecido, no lo culpen, hace un calor de muerte que lo pone aún más de malas.

El peli-azul está sentado alado de Kailan, también suda mucho, incluso su cabello se le pega a la cara, esta sonrojado, acalorado, no tanto como Kailan, que al ser mago hielo esto le afecta más. Kanda viste unos jeans grises y una playera roja, sin mangas que se le ciñe al cuerpo. Sus ojos son cubiertos por unos lentes oscuros.

- La familia de mi madre vive aquí, pero ya que estamos aquí quise aprovechar para visitar Atenas. –comenta sin borrar su sonrisa haciendo que el par de peli-azules la fulminen con la mirada, ese jodido calor los pone más de mal humor, ya odian ese país.

- Comadre, al principio me pareció divertido, pero ya no… no aguanto el calor. –Lavi está sentado al otro lado de su novia, teniendo los brazos apoyados en el suelo, un poco atrás de él para inclinarse hacia atrás.

El pelirrojo viste un bermuda color caqui con varios bolsillos como adorno y una playera de tirantes color gris que se le ciñe al cuerpo. Y trae puestos unos lentes oscuros.

- Ya no aguanto el sol. –Kailan le quita los lentes a Lavi y se los pone ella misma a la vez que se pone una mano en la frente, envuelta en magia hielo en un intento de refrescarse. –ni el calor.

- Siento que estoy siendo cocido vivo. –Lavi toma la otra mano de su novia y se la pone en la frente sintiendo como ella usa magia hielo para refrescarlo. –que gustito. –dice maravillado. –Eiren estamos muy acalorados, ya córtala.

- ¿Enserio? Yo ando de lo más fresca. –Eiren amplía su sonrisa.

Los tres la miran y efectivamente, la maldita ni una gota de sudor tiene, parece como si estuviera en un lugar con clima en lugar de ahí afuera estando a más de cuarenta y ocho grados centígrados. Entonces la odiaron, la fulminan con la mirada envidiando que a esa maldita no le afecte el calor.

- Incluso puedo generar más calor. –Eiren hace que llamas la rodeen como si fuera una antorcha humana.

- Apágate que me das calor. –exclama Lavi aventándole el bote vacío de agua que tenía alado, y cuando toco a Eiren se derritió.

- ¡Nee-san! –exclama Kailan molesta.

Eiren se apaga mostrándoles una sonrisa burlona que hace que los tres la intenten matar con la mirada.

- Siempre me he preguntado esto… ¿cómo es que tu ropa no se quema cuando te enciendes así? –Kailan entrecierra los ojos.

- Buena pregunta. –Kanda cae en cuenta de eso.

- Veras imouto…

- Ropa especial para magos fuego, sino siempre andarían desnudos después de cada pelea. –comenta con aburrimiento Lavi cortando a Eiren que estaba ya con su expresión de sabionda.

- ¡No me quites mi momento! –le grita indignada.

- ¡Ya vamos con tu jodida familia materna! –exclama Kanda alterado, ya no lo soporta, el calor es muy fuerte, solo quiere ducharse y estar en un lugar donde el sol no le pique tanto, donde no sude como si se estuviera derritiendo.

- Aburridos. –Eiren hace un infantil puchero ella quería turistear más.


Eiren que sostiene un mapa dobla la esquina, mirando el mapa con atención muy cerca para verlo bien. Alza la mirada y voltea a ambos lados.

- ¿Estamos perdidos? –pregunta una muy cansada Kailan, han caminado mucho, dando vueltas y vueltas con ese jodido calor.

- Estamos perdidos. –afirma Lavi igual de cansado y acalorado a su lado.

- ¿Qué les hace suponer eso? –Eiren los voltea a ver curiosa.

- ¡Que ya van cinco veces que pasamos por aquí! –le grita Kanda exasperado, está cansado y acalorado, no está ni un mínimo de humor.

- ¿Por qué no admites que no sabes donde viven los Knightley? –Lavi la mira con ojos entrecerrados y Kailan ya tiene un aura sombría rodeándola.

- No me culpen, nunca he visitado a mi familia materna, solo se la dirección porque me la dio el viejo la última vez que vino. –Eiren se rasca la nuca sonriendo nerviosa. –además no conozco Atenas y no sé leer mapas.

- ¡Por ahí hubieras empezado! –Lavi le arrebata el mapa, lo mira con atención y los demás lo miran atento. –tampoco se leerlos. –responde rascándose la nuca después de un minuto de analizarlo haciéndolos caer estilo anime.

- ¡Trae acá! –Kailan se lo arrebata. – ¡joder que el mapa esta en griego y no lo digo en sentido figurado! –les grita enfurecida, siendo rodeada por una intimidante aura al igual que Kanda.

- Con razón no le entendía. –dice Lavi y Eiren rascándose la nuca.

- Disculpen.

Los cuatro voltean, dos con ganas de matar a quien sea que se les cruce en el camino y los otros dos curiosos. Ahí de pie esta un muy apuesto chico, su tono de piel es levemente bronceado, cuerpo marcado, con músculos pero sin verse exagerado. Tiene una extensa melena de cabello negro, algo alborotado dándole un aire rebelde, llegándole debajo de la nuca. Sus ojos son cubiertos por unos lentes oscuros, aun así se distinguen sus facciones muy apuestas y marcadas. Viste unos jeans desgastados color celeste y una camisa blanca con algunas letras gravadas enfrente.

- ¿Me pareció oír que buscan la casa de la familia Knightley? –pregunta educado pero seco.

- Que metiche es la gente de Atenas. –"susurra" Lavi a Eiren.

- Si, que entrometidos. –le "susurra" Eiren a su amigo.

- No les hagas caso. –Kailan les da un manazo en la boca a cada uno, sacándole lágrimas de dolor y dejándoles la mano marcada haciendo que al chico le resbale una gota de sudor en la nuca. – ¿sabes dónde viven? –pregunta Kailan con amabilidad, lo que sea con tal de llegar ya y espera que la casa tengan clima.

- Si alguien no sabe dónde vive la familia Knightley es porque no es de Atenas. –responde con simpleza el chico y a Kailan le da un tic nervioso en la ceja derecha.

- Eso deja en obvio que no somos de Atenas. –le dice sombría Kailan, enserio que no está de humor y la paciencia se le olvido.

- ¿A quién buscas especialmente de esa familia? –el chico mira especialmente a Eiren. – ¿eres una hija bastarda de algún miembro?

- Cuidado Eiren, es adivino no pienses guarradas. –le dice Lavi con advertencia, como si la estuviera precaviendo de un enemigo de batalla y otra gota de sudor resbala por la nuca del chico.

- ¿Déjate de juegos? –Kailan lo hace besar el suelo de un putazo en la frente.

- ¿Qué te hace pensar que Eiren es una hija bastarda de esa familia? –pregunta amenazante Kanda.

- Si me disculpas, no me interesa hablar contigo. –el chico ni lo mira, mantiene su mirada en Eiren y al hablarle sonó brusco y mostro desprecio.

Kanda dirige su mano a donde debería estar su espada, olvidado que se la quitaron en el aeropuerto, como se fueron sin permiso de la orden, no tomaron avión de la orden, y en los demás aviones no dejan portar armas disque por terrorismo y de más mamadas. En fin… no necesita espada para matarlo, su cuerpo comenzó a desprender rayos eléctricos como si fuera una anguila eléctrica.

Lavi y Kailan se alejaron considerablemente. Kailan es la prudente y normalmente lo detendría, pero no está de jodido humor, el calor la pone de malas más que cualquier cosa.

- Oye Yuu-yuu, ¿bastardo es cuando naces fuera del matrimonio? –pregunta mirando a Kanda que cae estilo anime como los demás, se quedó callada y pensativa solo porque tenía esa duda.

- Sí, eso es ser bastarda. –le responde el pelinegro mientras se pone de pie y se acomoda los lentes.

- Ah, entonces no lo soy. Busco al viejo que es padre de mi madre. –comenta indiferente. –no sé cómo se llama. –comenta pensativa.

El chico se le quedo viendo y los demás saben que bajo esos lentes la está estudiando con la mirada cosa que comenzó a molestar a Kanda, tanta miradita le está removiendo los cojones.

- Ya veo porque te me hacías conocida… tus ojos te caracterizan como de nuestra familia, pero pensé eras alguna bastarda de mi padre o del abuelo. –responde con simpleza quitándose los lentes, mostrando unos ojos del mismo color que los de Eiren, sorprendiéndolos.

- Y yo que pensé que los ojos de nee-san eran únicos, pero al parecer en su familia materna muchos los tienes.

- Venga, ¿apoco todos los Knightley tienen ojos rojos? –Eiren entrecierra los ojos hacia él.

- Todo aquel que tenga nuestra sangre sí, porque es símbolo de nuestra magia. –le responde indiferente. –los ojos de todos son rojos.

- Tendrán conjuntivitis. –comenta burlón Lavi a Kailan y a esta le resbala una gota de sudor en la nuca.

- Déjate de juegos. –Kailan le codea las costillas.

- Mi nombre es Elián Knightley y soy tu primo. –el chico extiende su mano hacia Eiren en forma de saludo.

- ¿Y cómo sabes que eres mi primo? –Eiren entrecierra los ojos.

- Porque la hermana de mi padre ha sido el único miembro de la familia que se ha casado con alguien fuera de la familia.

Eso si sorprendió a todos.

- Los Knightley son unos cochinos que cometen incesto. –le "susurra" Lavi a Kailan y esta tuvo que admitir que está de acuerdo.

Elián si lo escucho no lo demuestra, de hecho parece que para él ellos no existen.

- Que suerte que mi madre no saliera mongolita. –Eiren está realmente aliviada por eso.

- Ven, la casa no está lejos, de hecho la has estado rodeando. –comenta el chico comenzando a caminar.

Los cuatro al mismo tiempo miran lo que han estado rodeando viendo una mansión enrome, pensaron que era un condominio cuando la rodeaban.

- ¿Vienes?... puedes traer a tus amigos. –el chico unos pasos más adelante se ha detenido y se ha puesto de nuevo las gafas de sol, pero Kailan y Kanda sintieron que cuando dijo ese "amigos" mostro desprecio, ese tipo comienza a retorcerles el hígado, en una de estas lo vendrán matando.

Lavi y Eiren se miran entre sí, se encoge de hombros y comienzan a seguirlo. El par de peli-azules viéndose muy sombríos los siguen, seguro en esa casa hay como refrescarse, es lo único por lo que no han matado al idiota que los puede llevar a donde quieren llegar.

- Debo de admitir que te pareces mucho a tu madre, solo que tu tono de piel es más claro. –comenta el chico cuando Eiren lo alcanzo, caminando a la par de ella y Lavi.

- ¿La conociste? –Eiren muestra curiosidad.

- No… el abuelo tiene una foto de ella en su estudio. Tenía más o menos tu edad, supongo fue tomada antes de que se fugara con ese padre tuyo.

No, no es su imaginación, el par de peli-azules notaron que ese chico habla con desprecio hacia todo ser que no tenga que ver con su familia, porque a Eiren es a la única entre ellos a la que le habla de un igual.

- Si todos en esa familia se casan entre ellos… ¿no me dirás que ese desgraciado planea algo con Eiren? –Kanda afila su mirada, ahora resulta que hasta de los primos de ella se tiene que cuidar.


Entraron a los dominios Knightley porque eso es lo que parece, ya que pasando la barda son como varios condominios adentro, de hecho parece una ciudad adentro. Por lo que no pueden dejar de ver curiosos a su alrededor.

- El principio no es tan agradable, viven los miembros de la rama más baja de la familia. –comenta indiferente Elián.

- ¿Y en que rama estas tú? –pregunta curiosa Eiren.

- En la principal. El abuelo es líder de la rama principal.

Y no dejan de sorprenderse.

- ¿Ósea que es dueño de todo esto? –pregunta Eiren.

- Si, como de las empresas y negocios de la familia. –Elián agita una mano restándole importancia.

- Yo pensé que nadie le hacía competencia a los Cross en riquezas… me he equivocado. –Lavi silba sorprendido.

- ¿Por qué no me sorprende que oto-san se haya robado la hija de un hombre rico y por lo que veo poderoso en Grecia? –Kailan sonríe nerviosa teniendo una gran gota de sudor en su nuca.

- Me haré la nieta consentida del ruco para que me deje su herencia. –los ojos de Eiren brillan de forma avariciosa y Kanda que camina a su lado la mira de reojo con ojos entrecerrados.


No fue sorpresa que la casa principal fuera una mansión. Los cuatro se encuentran sentados en los lujos sillones del salón principal bebiendo los refrescos que la servidumbre les trajo y comiendo los aperitivos que les dijeron en lo que esperan a que llegue Elián que fue a avisarle a su abuelo que Eiren está ahí.

- Esto es vida, si hay climita. –Lavi se recarga en el sillón, viéndose bobalicón.

- Como pocas veces estoy de acuerdo contigo, Lavi-kun. –Kailan que está sentada a su lado también se recarga en el respaldo, siente que volvió a la vida, ambos se voltean a ver y se sonríen.

El pelirrojo le acomoda atrás de la oreja un mechón de cabello haciéndola sonrojar, ambos van acercando sus rostros poco a poco mientras van cerrando los ojos y cuando están por besarse la puerta se abre haciendo que el ruido los saque de la burbuja en que se metieron y volteen viendo a Elián—ya sin lentes oscuros, ahora trae unos lentes de aumento con armazón delgado que lo hacen ver intelectual y más apuesto— a quien fulminaron con la mirada por interrumpirlos.

Alado del pelinegro esta un anciano de aproximadamente unos sesenta años quien toma del brazo al chico. El anciano tiene una poblada barba tan blanca como su cabello. Es de cuerpo robusto y es alto, se nota que en sus tiempos de juventud fue un hombre apuesto, ahora su piel esta arrugada y con manchas por la edad. Sus ojos los tiene cerrados.

- ¡En tu cara por no ser rápido e intentar beso telenovela! –exclama Eiren, apuntándolo de forma burlona.

- Dan asco. –comenta Kanda indiferente.

- ¡No molesten desgraciados! –exclama Lavi indignado mientras Kailan desea ser tragada por la tierra, se metió en su burbuja que olvido que no estaban solos y por lo que nota los estaban viendo.

El anciano hizo una mueca de disgusto al oír el alboroto. Elián se aclara la garganta llamando la atención de todos.

- ¿Cuántas personas dices que vinieron con ella? –pregunta con desagrado el anciano haciendo que los peli-azules frunzan el ceño, comienzan a sentirse como leprosos en esos dominios.

- Tres.

El anciano asintió y volteo su rostro al frente.

- Sean bienvenidos, espero los hayan atendido bien. –dice con educación como buen anfitrión pero Kanda y Kailan no son idiotas, notan que lo dice por mera cortesía, se le nota que le desagrada su presencia ahí.

- Los pastelillos no estaban tan buenos… pero no me quejo. –comenta Lavi encogiéndose de hombros.

- De hecho ya lo estás haciendo. –comenta con mofa Eiren.

- ¡Ups! –Lavi se rasca la nuca "apenado".

Kailan y Kanda los miran con ojos entrecerrados o estos no notan la antipatía que se siente ahí o simplemente les vale madre… le van a la segunda.

Al anciano se le nota fácilmente que le desagrado la contestación del chico que hablo y la chica que comento, como si lo desaprobara.

Elián guió al hombre hacia uno de los sillones donde el hombre se quedó y Elián se quedó de pie a su lado pareciendo un perro guardián.

- Lambiscón… seguro busca que le deje la herencia. –Kailan y Kanda miran al pelinegro con ojos entrecerrados.

- Les presento a mi abuelo, el jefe de la familia; Dorian Knightley. –dice educado Elián.

- Me llamo Kailan Cr…

- No me interesa. Estoy aquí por quien se dice mi nieta, los demás son solo acompañantes –el anciano alza la mano.

Kailan lo fulmina con la mirada, Kanda y Lavi fruncen el ceño, el pelirrojo molesto por cómo le hablo ese viejo a Kailan que intentaba ser educada, los otros dos comenzando a odiar al viejo.

- ¿Eiren me dijiste? –el anciano voltea hacia donde está su nieto.

- Si.

- Ni el nombre de su nieta se sabe. –Kanda y Kailan cada segundo les desagrada el anciano.

- Eiren acércate quiero ver si es verdad que te pareces a tu madre. –ordena el anciano.

- ¿Verme? Sino ni vez viejo. –comenta Eiren con burla y el anciano frunce el ceño mientras Elián ensancha los ojos.

Que su hermana sea mal educada esta vez le gusto a Kailan que sonríe con mofa y burla como los otros dos.

- Esa forma de hablar… no me cabe duda que eres hija de ese hombre. –le dice con desagrado el anciano. –acércate niña.

- Odio el olor a viejo. –Eiren se cruza de brazos y ladea su rostro a un lado viéndose berrinchuda.

- Sí, es desagradable. –apoya Lavi asintiendo, dándole la razón.

Ver la cara del viejo no tiene precio, al par de peli-azules les está gustando mucho esta vez que Eiren sea bocona. En cuanto Elián se muestra sorprendido, nadie le ha hablado así a su abuelo, el más osado es su hermano aun así él nunca le ha faltado al respeto.

- Oigo más Cross en ti que Knightley… fue absurdo pensar que buscabas para tomar el camino correcto y del cual tu madre se desvió. –el anciano muestra más desagrado. –acércate solo quiero verificar lo que Elián ha dicho.

- Hazlo, que luego cuando muera te perseguirá como fantasma. –aconseja Lavi. –solo tapate la nariz mana.

- ¿Acaso ese mocoso es tu hermano? –pregunta molesto el anciano, tan imprudente y irrespetuoso como un Cross que se creen los amos del mundo.

- Cuñado. –Lavi sonríe de forma socarrona.

- Mi hermana menor es la que se iba a presentar pero no la dejaste. –Eiren se pone de pie y camina hacia el anciano, llegando a él, ya viendo mejor el rostro del anciano al tenerlo más cerca. –comprueba anciano que me parezco mucho a la hija que le diste la espalda solo porque escogió a un Cross.

En momento así Kailan siente admiración por su hermana y Kanda orgullo. En cuanto Elián esta incrédulo, esa chica le ha faltado el respeto a su abuelo más de lo que se lo han faltado en todos los años que lo conoce, todo el mundo respeta y teme a su abuelo no solo por ser la cabecilla sino porque es el más poderoso de la familia.

El anciano teniendo esa mueca de enojo, desaprobación e indignación alzo sus manos, tocando el rostro de Eiren, tanteándolo, sintiéndolo y viendo a través de sus manos. Entonces los ojos del anciano se abrieron mostrando sorpresa dejando ver ese rojo opaco y vacío en la pupila, que sin lugar a dudas un día fue tan roja como los ojos de sus dos nietos presentes.

- Su misma nariz, sus mismos labios, sus mismos rasgos. –susurra y sus nietos que están cerca fueron los únicos que lo oyeron, los ojos del anciano mostraron algo de melancolía en la mirada incluso tristeza que duro solo por unos segundos. –no cabe duda que eres hija de Elaine como tampoco no cabe duda que eres hija de ese hombre. –al referirse a Edrick muestra rencor que no pasó desapercibido para nadie, en eso no lo culpa, cualquier padre sentiría eso hacia Marian o Edrick si estos posan sus ojos en sus hijas. – ¿y bien? ¿A qué has venido a buscarme? –pregunta dejando de tocarle el rostro y Eiren se enderezo. – ¿tu padre te boto? ¿Quieres dinero? ¿Qué quieres?

- ¿Votarme el viejo? –pregunta como si la idea fuera absurda. –si le batallo para que me de mi espacio cuando lo veo. –con indiferencia agita una mano restándole importancia. –y cuando llegue aquí y vi lo jodidamente millonario que eres pensé que no sería nada malo ser tu heredera. –una sonrisa socarrona adorna su rostro.

Si, ella no tiene vergüenza, pero como el viejo les cae mal no le dijeron nada el par de peli-azules. En cuanto el anciano en lugar de enojarse rio entre dientes y Elián no deja de sorprenderse, su prima es muy descarada.

- Pero la razón por la que en verdad vine es porque quiero saber si sabes algo sobre la maldición, sé que aún no sabes cómo quitarla o de ser así no estaría tu pequeña ciudad llena de viejos ciegos. Pero al menos quiero saber si sabes cómo atrasarla…

- ¿Para qué querrías atrasarla? ¿Aun tienes mínimo cinco años de luz. –comenta sin mucho interés el anciano.

- Si así fuera hubiera venido cinco años y once meses después, pero no, aquí me tienes. Solo me queda un mes antes de que pierda la vista por completo y necesito que me digas si hay una forma de atrasar lo inevitable para que me dé tiempo de terminar con la maldición.

El anciano ha vuelto a ensanchar los ojos al igual que Elián. Los demás se mantienen al margen, saben que es esa clase de conversación de familia y no les interesa meterse. Lavi está más interesado en comer, muere de hambre.

- ¿Qué edad tienes? Te hacia veinte a lo mucho.

- Esa edad tengo viejo. –responde exasperada la sorpresa sigue reflejándose en el rostro de los otros dos.

- Imposible, deberías estarla perdiendo a los veinticinco como mínimo.

- Si, si, si… desperté mi magia muy chica y ha crecido mucho, tu nieta es una prodigio que por culpa de eso se está quedando ciega. –Eiren agita una mano restándole importancia.

- Elián me recuerdas que edad tienes. –El anciano voltea hacia donde está su nieto y Eiren frunce el ceño porque salga con eso cuando debería responderle si sabe o no como atrasar la ceguera.

- Veintitrés.

- ¿Y cuánto dijo el médico de la familia que te queda más o menos?

- Un año. –responde apretando con fuerza los puños.

El anciano se queda pensativo un rato y a Eiren comienza a aparecerle un tic nervioso en la ceja derecha, está por sacarle sopa al anciano agitándolo pero este alza su rostro hacia donde esta ella.

- Tus amigos y tú deben estar cansados. Los sirvientes les arreglaran habitaciones para que descansen, son bienvenidos… mañana hablaremos y te diré como evitar que pierdas la vista completamente en un mes, si haces lo que te digo posiblemente podrías tener un año más de luz en tus ojos.

Eiren, Kanda, Lavi y Kailan muestran sorpresa, si hay una forma para alargar la perdida de vista, eso les trajo esperanza.

- Mandare a alguien para que recojan sus cosas del hotel, así que dale el nombre del hotel a Elián.

- ¿Ya decidiste que dormiré aquí esta noche? –Eiren se muestra burlona.

- Mi nieta y sus invitados no se quedaran en hoteluchos de esta ciudad pudiéndose quedar en el mejor lugar de Grecia. –responde con simpleza mientras se pone de pie con la ayuda de Elián. –encárgate de que tu prima y sus amigos estén cómodos, después vas a mi despacho. –le ordena a su nieto que asintió.

Ahora sin la ayuda de su nieto se dirigió hacia la puerta, despacio pero sin chocar con nada.

- Creo que le gustaste al viejo. –comenta Lavi poniéndose de pie cuando el viejo salió de la habitación y la puerta se cerró. – ¡has subido un escalón para quedarte con su herencia! –exclama alzando sus manos y Eiren las choca con las de él.

- Tengo la herencia del viejo y ahora la de la momia en mis manos. –los ojos de Eiren tornan forma de dólares.

Kailan y Kanda los miran con ojos entrecerrados ante lo descarados y desvergonzados que son, mientras Elián los mira incrédulos.

- ¿Me harás tu tesorero? –Lavi la mira mostrando su mejor cara de lindura.

- ¡Claro compadre! –ambos chocan sus manos y son rodeados por un aura brillante.

- Idiotas. –Kanda y Kailan suspira con pesadez.


Elián acompaño a los chicos hacia sus habitaciones. Ya dejaron a Kailan y Lavi en sus respectiva habitación.

- Esta será tu habitación. –comenta serio mirando a Kanda a la vez que abre la puerta y se hace a un lado para que pase, pero la primera en pasar es Eiren.

- Me gusta. –comenta emocionada dejándose caer acostada en la cama y Kanda de lo más tranquilo se adentra observándola curioso.

- Eiren está habitación es para tu amigo la tuya…

- Dormiré en la misma habitación que Yuu-yuu. –Eiren se sienta y le hace el símbolo de amor y paz con las manos.

Elián muestra algo de sorpresa, para que esos dos duerman juntos es obvio porque tienen alguna clase de relación romántica, y su rostro mostró desaprobación que Kanda noto y le sonrío altanero provocando desagrado en el pelinegro.

- No creo que al abuelo le parezca…

- No te preocupes, yo no necesito lamerle el culo al abuelo y hacer lo que él quiera para quedarme con su dinero, primito. –Eiren le sonríe de forma socarrona y burlona.

Elián frunce el ceño, es como si ella le hubiera dando a entender que él si lo hace. En cuanto Kanda ríe entre dientes a la vez que se sienta alado de Eiren, mirando de forma burlona al pelinegro.

- La cena será servida en un par de horas, se les mandara a llamar cuando este para que estén listos. –sin más Elián cierra la puerta.

- Ya sé porque mi madre escapo en busca de aventura. –comenta Eiren poniéndose de pie para sentarse a horcadas en las piernas de Kanda que puso sus manos en la cintura de ella y comenzó a besarle el cuello. –son muy aburridos en esta casa, es obvio que se revelaría o se suicidaría, que bueno que escogió lo primero o esta belleza no hubiera nacido. –comenta juguetona disfrutando el cómo Kanda le mordisquea el cuello.

Kanda fue bajando sus besos hasta llegar al escote de la blusa y le mordió un pecho de forma juguetona, sacándole un jadeo.

- Muero por un baño. –le dice ronco, alzando el rostro.

- ¡Wii…! ¡Un baño con Yuu-yuu! –exclama emocionada, poniéndose de pie y corriendo hacia el baño, adora los baños con Kanda, son muy excitantes y placenteros.

Kanda se pone de pie sonriendo de forma torcida al verle la reacción, a él también le encantan los baños con Eiren, son demasiado excitantes, relajantes y placenteros. Sintiendo ya su verga ansiosa se quita la playera y la avienta al suelo mientras camina hacia el baño de la habitación.


- Venga, aunque el abuelo y nieto sean unos hijos de puta que nos ven y hablan como leprosos en sus terrenos uno tiene que ser educado y hacer presencia de quienes te invitan a cenar.

No hace mucho que un sirviente le aviso que la cena estará lista, así que se ve a Kailan salir de su habitación usando un lindo vestido color blanco, es ceñido del pecho y suelto debajo del pecho hasta abajo, es de tirantes y tiene un escote cuadrado, le llega diez centímetros arriba de las rodillas. Las sandalias que usa son de piso. Su largo cabello lo trae trenzado de lado, dejando caer algunos mechones cortos en sus mejillas.

La chica se dirige a la habitación de alado que es la de Lavi, a ese se lo tiene que llevar de las orejas como seguramente a su hermana también, algo le dice que esos mal educados dejarían plantados a los anfitriones, y ahorita no les conviene cuando ellos saben una forma de cómo hacer que su hermana no quede ciega en un mes.

Kailan se detiene frente a la puerta, se alisa el vestido… ¿Qué? Es su novio, es normal que se quiera ver bien para él. Apenas está por tocar pero detiene su puño a medio centímetro de la puerta y su expresión se pone seria a la vez que alza su otra mano hacia su costado y de su mano comienza a salir magia hielo congelando todo el pasillo y la flama que se dirigía hacia ella.

- Sí que aquí no saben tratar a sus invitados. –Kailan voltea molesta viendo como de la escultura de hielo de flama se asoma un chico.

Es muy apuesto y aparenta tener la edad de ellos, de hecho le haya cierto parecido a su hermana en unas facciones, en especial en los ojos y en el cabello. Pero se parece mucho más a Elián, solo que es más alto y aunque sus músculos no son exagerados, al ser más robusto de Elián se ve más cuadrado. Sus facciones son marcada y muy apuestas, teniendo un tono de piel algo bronceado cosa normal con el clima y la arena de ese país. Su extensa melena de lacio cabello negro lo tiene recogido en una coleta media, cayéndole unos rebeldes mechones en la cara y su cabello le llega abajo del cuello. Viste un bermuda color blanco con algunos bolsillos como adorno, una playera de tirantes que se le ciñe y deja ver un gran tatuaje de un dragón en su brazo derecho. Usa sandalias de estar en casa de color negras. Y en su oído tiene varios aretes de arcillo a lo largo de todo el hélix del oído.

El chico mira sorprendido la escultura de hielo en la que se convirtió su flama para después mirar a Kailan sonriéndole, dejando ver unos hoyuelos en sus mejillas al sonreír, cosa que lo hace ver aún más apuesto.

- Pensé que me contrastarías el ataque con magia fuego pero no pensé que tuvieras magia hielo también, prima. –comenta con algo de emoción mientras se acerca a ella.

- Pensaba que era Eiren y me estaba probando. –Kailan alza ambas cejas. –me confundes, no soy Eiren, soy su hermana, así que no somos primos. –le dice educada pero hasta cierto punto sonando cortante, ya noto que en esa familia los que no tienen su sangre son como mierda para ellos.

- ¿Y eso no te hace mi prima? –el chico alza una de sus cejas.

- Eiren y yo no somos hijas de la misma madre.

El chico silba mostrando impresión burlona.

- Veo que eso que dicen que el esposo de la tía es un mujeriego es cierto. –comenta con mofa y Kailan frunce el ceño, después de todo es su padre, no le gusta que hablen mal de su familia aunque lo que digan sea cierto. –Alexis Knightley, un gusto. –sonriéndole de forma encantadora le extiende la mano.

- Kailan Cross. –se presenta educada y dándole la mano, bueno, ya vio que no todos ahí son unas bastardo racistas.

Pero nada más tomo la mano del chico este la jalo hacia ella haciendo que sus cuerpos choquen, Kailan molesta alza la mirada pero él con su otra mano le toma la barbilla y acerca su rostro al de ella.

- Cuando te vi pensé que iba a tener que pelearte a Elián, pero es una suerte que no seas la prima. –le dice coqueto y provocativo. –podríamos divertirnos mucho el tiempo que estés aquí Kailan.

El chico inclina más su rostro dispuesto a besarla y Kailan tiene el ceño fruncido preparando su rodilla para darle en los huevos, le cagan esos estúpidos que por ser guapos ya se creen que pueden tener a la mujer que les viene en gana.

La puerta se abre dejando ver a un sombrío Lavi a quien tomó del brazo alejándola de Alexis y sin darse cuenta salvándolo de una patada en los huevos. El pelinegro alza la mirada viendo a un amenazante pelirrojo.

- ¿Estás bien Kai-chan? ¿No se te pego la lepra? –Lavi voltea hacia Kailan y le alza la barbilla, ella lo fulmina con la mirada, y es que le quito la oportunidad de darle una patada en los huevos a ese arrogante.

Alexis frunce el ceño indignado, pero ensancha los ojos cuando ve que el pelirrojo une sus labios con los de Kailan que coloco sus manos en el pecho intentando alejarlo, pero es como empujar una roca. Él le muerde el labio inferior sacándole un jadeo que Lavi aprovecho para adentrar su lengua y ella termino cediendo al beso, es que el bastardo sabe tan bien pero en especial besa tan bien que le es difícil resistírsele mucho.

La falta de aire hace que rompan el beso, Kailan respira agitada y aun esta algo afectada por el beso. Mientras que Lavi respirando agitado voltea a ver de forma retadora a Alexis que le regresa la mirada mostrando desagrado y también reto.

- ¿Se te ofrece algo más primo? –el "primo" lo dice en un tono burlón.

- De hecho quería saber dónde está Eiren, vine a acompañarla al comedor… y no me digas primo, basura. –Alexis lo mira con desdén.

Kailan frunce el ceño, se equivocó ese también es racista hacia los de su familia, solo que al parecer solo a los hombres.

- El típico niño rico y guapo. –Kailan roda los ojos, toda la familia materna de su hermana le está cayendo mal.

- ¿Basura? ¿Cuándo la basura se convirtió en oro? –Lavi le sonríe con burla y el chico afila su mirada. A Kailan le pareció divertida los diálogos que han cruzado esos dos, en especial ver que Lavi maneja muy bien a los hombres que no son Tyki. –Kai-chan ¿sabes dónde es la habitación de Eiren? Es que ya me calo el olor a patético de este tío, así que quiero que se vaya a buscar ya a la loca. –comenta burlón mirando a su novia.

- Mira imbécil… —Alexis le dio un empujón a Lavi que solo consiguió ladearle un lado el costado donde lo golpe, molestando a Kailan. –más te vale tengas respeto, esta es mi casa y tú eres un simple intruso en ella.

- Me pareció que el viejo dueño de esta casa se refirió a invitado, no intruso. –Lavi se encoge de hombros restándole importancia. –como sea… creo que la habitación de Eiren y Yuu-pon es esa de ahí, ve con ellos junto con tu aroma a patético.

- ¡Pendejo! –Alexis esta por tomarlo de las solapas pero Kailan lo empujo colocándole una mano en el pecho y poniéndose de perfil en medio de ambos. – ¡ven idiota ¿o necesitas que tu novia te proteja?!—Lavi le sonríe con burla enojándolo más.

- Él no necesita que lo proteja, pero no quiero hacer esperar más a los anfitriones de esta casa, tengo modales. –dice seria y firme Kailan.

Alexis bufa y da media vuelta, alejándose de ahí ante la mirada burlona de Lavi y la indiferente de Kailan.

- ¿Por qué mi Kai-chan tiene que ser tan bonita? Todos se la quieren ligar. –dice aniñada, abrazándola de forma melosa mientras restriega su mejilla con la de ella, haciéndola sonrojar, aun no se acostumbra a que invada mucho su espacio personal. –y para rematar no solo es muy bonita sino mona y además tiene el imán de la sangre Cross, tengo que tener siempre un ojo en ti Kai-chan y mira que solo tengo uno, así que te quedas con el único ojo que tengo.

- Ridículo. –comenta divertida, pero se le escapa un gemido y se sonroja más cuando siente la respiración de Lavi en su oído, es muy sensible de esa zona.

Kailan se estremece, poniéndosele la piel chinita al sentir como él le besa el lóbulo de la oreja y va bajando en un camino de besos hacia su cuello sacándole otro gemido, así que lo empujo haciéndolo caer de pompas.

- ¡No es bueno dejar esperando a los anfitriones! –exclama rápidamente, algo nerviosa y dándole la espalda, caminando a paso largo hacia la habitación de su hermana.

Lavi la mira alejarse mostrando resignación en la mirada combinada con algo de diversión, sabe que sus caricias y besos le afectan tanto como a él, pero debe de admitir que ella tiene un autocontrol mucho mejor que él suyo.

- Kai-chan me la pondrás muy difícil. –una sonrisa divertida adorna su rostro mientras se pone de pie.


Eiren viste una falda de mezclilla de corte recto que se le ciñe al cuerpo y le queda unos veinte centímetros arriba de las rodillas, una blusa sttrapple negra de licra y ceñida. Su largo cabello lo trae suelto. En cuanto Kanda viste unos jeans negros y una playera blanca que se le ciñe al cuerpo y es de mangas largas.

Ambos están descalzos. Eiren apoyada en la pared siendo acorralada por Kanda que la besa en la boca de forma apasionada, usando la lengua que juguetea con la de ella, le ha alzado la pierna derecha a la altura de su cadera para así él tener libre acceso al sexo de ella, con el que hace chocar su entrepierna. Y Eiren le rodea el cuello y con sus manos le acaricia la nuca.

- ¿Te quitaras la falda? –pregunta agitado, amenazante y ronco cuando rompió el beso, bajando sus labios a la barbilla.

- ¿No dijiste que me la quitarías tú? –le dice juguetona, inclinando su cabeza hacia atrás, dándole más acceso a que le bese el cuello, sintiendo como succiona con la intensión de dejarle chupetones.

- Te la quitare y la quemare. –le dice ronco y sombrío, le caga que use shorts y faldas rabonas, enseña mucha pierna con ellos y ella cada que se cambia lo reta a que le destruya dicha prenda, de hecho para que se pusiera un jodido pantalón cuando salieron del hotel para ir a ese estúpido viaje de turismo tuvo que destruirle antes un par de short que la desgraciada se puso, el segundo de ellos más rabón que el anterior, casi se le veían las nalgas con ese, gruñe ronco de recordar cómo se le vio, si, le gusta a él vérselos pero no dejara que los demás la vean con ellos.

La puerta se abre de golpe dejando ver a Kailan con un pie alzado a todo estilo karateca, lleva más de cinco minutos tocando y ellos o no la oyen o la ignoran. Kanda gruñe furioso, odia que los interrumpan y que los vean en mero faje porque siente que invaden su intimidad.

- Qué envidia, apesta a sexo aquí. –comenta con lamento Lavi que esta alado de Kailan, lleva más de una semana sin sexo, ya hasta se le olvido como se hace—solo payasea, lo que bien se aprende jamás se olvida y ese condenado sexo es lo que mejor aprendió.

Kailan furiosa camina a grandes zancadas hacia dónde están esos dos y toma a Kanda de la coleta, alejándolo de su hermana.

- ¡No te lo lleves imoto! –exclama dramática Eiren, estirando su mano hacia Kanda.

- ¡Suéltame jodida enana! ¡Ya verás cómo te va! – Kanda también se muestra sombrío, extraña su espada, quiere rebanar a esa enana.

- ¡Hace más de quince minutos que nos llamaron para la cena y ustedes andan de calientes! –es lo único que dice Kailan saliendo de la habitación llevándose a Kanda consigo sin soltarle la coleta y Kanda manotea intentando hacer que lo suelte, no ha hecho que Eiren se ponga un pantalón y esa enana se lo lleva.

No espera a su hermana sabe que lo seguirá si se lleva a Kanda, y Lavi ira con ella o sabe lo que le pasa sino lo hace, si lo tiene bien amaestrado.

- Te envidio perra. –Lavi mira con ojos entrecerrados y rencorosos a Eiren.

- Envídiame perro, los hombres aflojan más rápido que las mujeres, y Kailan que no es como las demás tardara más en aflojar en especial con alguien como tú. –dice con mueca de ser supremo.

- ¡Aww...! triste pero cierto. –Lavi baja la cabeza derrotado.


En el grande y elegante comedor se encuentra sentado en la cabecera Dorian teniendo una expresión fría. A su derecha se encuentra sentado Ares el hijo mayor de Dorian.

Ares no muestra tener unos cuarenta años, tiene facciones masculinas, maduras y apuestas, su parecido con su padre es sorprendente, y Elián se parece a él, lógico que Ares tiene facciones más maduras que las de su hijo y más jóvenes que las de su padre. Sus ojos los tiene cerrados como su padre, pero lo que lo diferencia es que sus muecas son más relajadas. Lleva puesto un pantalón de vestir color negro y una camisa de mangas largas las cuales las lleva dobladas hasta los hombros.

Alado de Ares esta su esposa; Iris. Es una mujer muy hermosa de larga y lacia melena color chocolate. Aparenta tener más o menos la misma edad que su esposo. Y tiene unos lentes oscuros tapando sus ojos ocultando su ceguera. A pesar de los lentes se dejan ver sus facciones que son hermosas y refinadas, aunque esa expresión de seriedad y frialdad le quita atractivo. Lleva puesto un elegante vestido de coctel color marfil, sin mangas y mercando la figura de su cuerpo, es una mujer muy delgada, casi no tiene curvas pero lo que si resalta en ella son lo torneado de sus piernas.

Alado de la mujer está sentado un niño de no más de trece años. Es muy bonito, se parece mucho a Iris; su madre. Tiene incluso el mismo color de cabello, que es corto y algo alborotado. Pero aunque se parezca a su madre sus expresiones son más relajadas como las de su padre. El pequeño tiene los ojos cerrados y alado de su silla hay un pequeño bastón. Viste un bermuda rojo y una playera blanca con un dibujo infantil al frente.

Del lado izquierdo de la mesa se encuentra la silla vacía, después está sentado Elián y alado de Elián Alexis que tiene expresión de malas pulgas desde que regreso de buscar a su prima con la cual no vino.

- Que pocos modales, nos ha hecho esperar quince minutos. –Iris muestra enojo, indignación y desagrado. – ¿Qué no se supone que irías por ella Alexis? –reprime a su hijo mirándolo molesta.

- Tuve inconvenientes. –Alexis desvía su rostro no dispuesto a decir más.

- Calma… tal vez le da pena. Después de todos somos unos desconocidos para ella. –Ares sonríe levemente, mostrándose amigable.

- ¿Pena? ¿Ella? –Elián ríe entre dientes. –no la conoces. –dice con seguridad.

- Si es hija de Elaine seguro que no conoce la vergüenza. –comenta divertido Ares, sintiéndose nostálgico, su hermana siempre hizo y dijo lo que pensaba o sentía.

En cuanto Iris mostro desagrado.

- ¿Es bonita? –el pequeño Andru se muestra muy curioso a la vez emocionado por conocerla.

- Mucho.

Todos miran sorprendidos a Dorian que fue el que respondió, los que están ciegos no lo miran pero voltearon hacia donde lo escucharon hablar.

La puerta del comedor se abre haciendo que todos volteen viendo a Eiren con brazos alzados y sonrisa de oreja a oreja, y atrás de ella los demás.

- ¡Ya llego tu nieta consentida, momia! –exclama enérgica.

- ¡Y su mejor amigo! –Lavi se coloca a su lado alzando los brazos.

Kailan y Kanda sintiendo pena ajena están dispuestos a pasar desapercibidos y regresar de donde vinieron, pero como que Eiren y Lavi adquirieron poderes elásticos y de flexibilidad porque sin voltear estiraron su mano y los tomaron del cuello de la ropa y los jalaron para que no escapen.

- Que mal educada y grosera. –murmura Iris indignada.

Ares y Andru se tapan la boca ocultando una sonrisa y reprimiendo la risa. Alexis parpadea, mirándola mostrándose incrédulo, para después mirar de arriba abajo a su prima, es verdad, es guapa pero a él le gustan con más delantera. Elián ya no le sorprende, con lo poco que la conoce ve algo así normal en ella.

- Ven Eiren, siéntate aquí. –ordena el anciano apuntando la silla a su lado izquierdo.

- ¿Viste? Acabo de llegar y ya me dan el lado izquierdo del viejo, en un par de días tendré el derecho. –le dice mirando a Lavi y codeándole las costillas.

Ares no lo resistió más y soltó la carcajada haciendo que todos volteen hacia él.

- Lo siento, no lo pude resistir. –comenta divertido.

- Eiren toma asiento ya, nos has hecho esperar mucho. –comenta el anciano.

- ¿No lo oíste viejo? Lo mejor siempre hace esperar. –dice con arrogancia.

- ¡Yey! –Lavi choca su mano con la de ella.

Kanda y Kailan saben bien lo que es la vergüenza ajena, con ellos la sienten siempre.

- Tus amigos pueden sentarse ahí. –el anciano apunta el final de la larga mesa, muy alejados de ellos.

Kailan y Kanda fruncen el ceño, enserio, odian a esa familia.

- ¿Para qué tan lejos viejo? Luego no te oigo y en especial no me oyes tú a mí, ya que no puedes verme al menos deléitate oyéndome. –comenta Lavi de lo más fresco sentándose caminando junto Eiren hacia la mesa y sentándose alado de Andru. – ¡ven Kai-chan siéntate aquí! –exclama palmeando la silla a su lado.

Iris y Dorian muestran desagrado ante el descaro y poca vergüenza de Lavi. Alexis lo fulmina con la mirada. Andru se ve sorprendido porque ese chico haya pasado por encima de la palabra de su abuelo y hecho lo que quiso. Y Ares se ve que se está divirtiendo.

Kailan algo avergonzada se sienta alado de Lavi, en otros casos no lo hubiera hecho pero quiere joder al viejo. Y Kanda como también quiere joder al viejo y darle la contra a esa familia de mierda se sienta alado de Alexis que lo mira con desagrado, pero Kanda lo ignora.

- Los jóvenes de hoy en día no respetan. –comenta Iris con desagrado.

Cuando Eiren está por sentarse Elián se pone de pie y como un caballero le mueve la silla.

- Gracias muchachote. –lo felicita como si fuera un perro palmeándole el hombro a Elián que le resbalo una gota de sudor en la nuca.

El anciano se aclara la garganta para llamar su atención.

- Él es tu tío Ares. –le dice serio mostrándole con un gesto de mano donde esta Ares haciendo que Eiren lo mira curiosa, notando que le sonríe amigable.

- Mucho gusto Eiren. –el hombre sin dejar de sonreírle se pone de pie. – ¿Puedo? –pregunta inclinándose hacia adelante.

Eiren entiende lo que quiere, con ese que se quedara ciega investigo cosas y sabe que tocando es como ellos se dan una idea de cómo son las personas. Así que la pelinegra se puso de pie y se inclinó permitiendo que el hombre le toque la cara.

- Te pareces a tu madre. –el hombre le sonríe cálidamente y Eiren se sintió rara, ese hombre le habla y pone muecas de cariño hacia ella siendo que apenas se conocen, se le hace imposible que alguien sienta eso. –Bienvenida, estoy encantado de conocerte Eiren. –el hombre se separa y sin borrar esa sonrisa se sienta.

- Gra… gracias. –responde Eiren sentándose.

Kailan, Lavi y Kanda la miran como si le hubieran salido dos cabezas, por lo general Eiren cuando le dicen algo así ella sale con un comentario ególatra, ella nunca dice gracias. Los tres notan como incomoda Eiren se sentó.

- Siento mucho el parecido, Elián ¿me podrías decir que tanto es?. –pregunta amigable volteando hacia donde está su hijo.

- Mucho, solo el tono de piel las diferencia. –comenta cortésmente Elián.

- Mmmm… ahora que me fijo bien los ojos, Eiren los tiene más grandes. –comenta Alexis mirando de forma analítica a Eiren que volteo a verlo, eso de que hablen de ella como si no estuviera es… genial, ama que hablen de ella estando o no estando. –por cierto hola, soy Alexis, tu primo. –El chico le sonríe de forma encantadora.

Kanda mira de reojo a ese tal Alexis, su instinto le dice que es de los que peor le caen.

- Ella es mi esposa Iris. –le dice Ares haciendo que Eiren voltee, eso de ser la nueva conociendo a la familia es divertido la atención de todos está en ella.

- ¿Qué fue antes de ser tu esposa? ¿Prima, tía, hermana? –pregunta curiosa Eiren a la vez burlona, divirtiendo a Ares e indignado a Iris.

- Prima segunda. –responde mostrando la diversión. –y…

- ¡Yo soy Andru! –exclama emocionado alzando su mano haciendo que lo miren, Kailan se alzó hacia adelante para verlo, se oye muy enérgico y le dieron ganas de apretarle los cachetes.

Eiren inclina su rostro a un lado al verlo con los ojos cerrados.

- Abuelo quiero saber cómo es, ¿puedo? –pregunta educado y feliz volteando hacia donde está su abuelo.

- Adelante.

Andru se paró emocionado de su asiento y tomo el bastón.

- Lo siento. –dice al chocar con Lavi.

- No pasa nada. –le dice ayudándolo a salir de ese lado de la mesa.

Ciertamente ver que Andru también está ciego les hizo sentir intriga, se supone en esa familia son ciegos a cierta edad por el poder de su magia… Eiren se suponía era quien perdería la vista más joven ¿Se equivocaron? ¿Ese chico es más poderoso que Eiren?

Kailan, Lavi y Kanda siguen con la mirada a Andru que usando el bastón llego hacia donde esta Eiren que se volteo dejando que la toque, ese día ha sido muy toqueteada, ya se acostumbró. El chico le toco el rostro, tal y como lo hicieron ares y Dorian anteriormente.

- Es verdad, eres muy bonita, tendrá una hermana muy bonita. –Andru le sonríe emocionado a la vez que Elián la voltea a ver con reproche.

- Soy hermosa. –asegura con arrogancia Eiren. –pero ¿que no somos primos?

- Esa es una contestación normal cuando la halagan. –Kailan y Kanda asintieron dándose la razón.

- Los primos son como hermanos. –Andru amplía su sonrisa.

- ¿Y tú porque eres ciego? ¿Tan poderoso eres?

- ¡Nee-san! –exclama en forma de reproche Kailan, vale que tienen curiosidad pero su hermana se pasa de imprudente, eso podría herir al chico.

- Andru nació así. –explica serio Dorian.

- Aun no despierto mi magia. –Andru se rasca la nuca apenado.

Eso sí les sorprendió, no solo nace en una familia destinada a ser ciega sino que nació siéndolo. Kailan no pudo evitar sentir pena por él.

Eiren acerca más su rostro al de él haciéndolo hacer su rostro hacia atrás algo sonrojado, se está acercando mucho y ella siguió acercándose hasta rosar su nariz con la de él.

- Pues eres muy guapo, lástima que no hayas visto que tanto… dan ganas de cometer. –le dice coqueta mordiéndole la nariz, sonrojándolo más.

Kailan mira hacia donde esta Kanda viéndolo sombrío y amenazante a la vez viendo a Eiren como una jodida infiel descarada.

- Solo es un niño. –a Kailan le resbala una gota de sudor en la nuca porque se encele por eso.

En cuanto Lavi ríe entre dientes al ver a Kanda pero cuando mira a Elián notando que este mira molesto a su hermanito, alza una de sus cejas.

- Niña ten modales y compórtate como la dama que se supone eres. –la reprime Iris, no entiende porque Dorian no le dice nada siendo que él es muy recto con el comportamiento, solo se mantiene ahí dejando que ella diga lo que le venga en gana.

- ¡Puff! No sé qué es eso ni con que se come. –Eiren le sonríe de forma socarrona e Iris la fulmina con la mirada bajo sus lentes.

Alexis le está divirtiendo su prima como a Ares su sobrina. En cuanto Andru aún se siente sonrojado, es la primera vez que una mujer le dice guapo y aparte se acerca tan íntimamente a él, pero en especial que no muestra lastima hacia su condición.

- ¿Y cuándo vamos a comer? –pregunta Lavi curioso haciendo que las miradas asesinas de Iris, Dorian, Alexis y Elián se dirijan a él.

Kailan le codeándole las costillas en forma de reproche.

- Si, ya tengo hambre. –Eiren se soba la tripa.

- ¿Y quién crees que nos hizo esperar mucho? –Iris mira hacia ella con reproche.

- Iris. –la llama serio Dorian y esta se muestra indignada porque la reprima a ella y no a la mocosa que no solo es mal educada sino imprudente.

Lavi le alza el pulgar hacia su amiga y ella hacia él, sin hacer nada se ganó al abuelo y eso que antes de tocarle la cara la despreciaba.

- Regresa a tu lugar Andru. –le ordena el Dorian volteando hacia donde está su nieto, que apenado asintió y regreso a su lugar ayudándose con el bastón.

Dorian simplemente toma una pequeña campana y la hace sonar al instante la servidumbre entro trayendo consigo muchos platillos diferentes.


No hace mucho que ha amanecido, en la cama se encuentra Kanda acostado atrás de Eiren a quien abraza de la cintura, ambos completamente dormidos y desnudos bajos las sabanas.

La puerta lleva rato siendo tocada despertándolos, haciéndolos hacer mueca de molestia sin llegar a abrir los ojos.

- Abre tu Yuu-yuu. –le dice adormilada, acurrucándose entre las sabanas.

- Que sigan tocando, ya se cansaran. –Kanda tampoco abre los ojos y se acurruca más para volver a tomar el sueño, es madrugador por naturaleza, pero por culpa de Eiren se duerme casi amaneciendo y ahora ya no despierta tan temprano como comúnmente lo hace, le ha pegado lo flojo.

Pues al parecer quien toca no se ha cansado, al contrario la golpea con más ganas. Kanda sombrío se destapa, dejando ver su desnudes pero le vale mierda. Como un demonio sediento de sangre abre la jodida puerta valiéndole puta madre su desnudez y erección matutina.

La pobre sirvienta a la que se le ordeno darle un recado a Eiren en ese momento se asusta y sonroja al ver a ese tétrico hombre desnudo abrirle la puerta.

- El… el señor Dorian quiere hablar con la señorita Eiren… la espera en su despacho. –dice nerviosa y hasta tartamudeando.

Kanda le estampo la puerta en la cara y la empleada salió corriendo.

Kanda se dirige a la cama y le quita la sabana a Eiren, está muy enojado y excitado, no es una buena combinación, aunque Eiren si la considera buena.

Al sentir el frío matutino la pelinegra se acurruca, haciéndose ovillo, tiene los ojos cerrados y busca la sabana con la mano, pero hace una exclamación de sorpresa y abre los ojos cuando se siente jalada de las piernas y volteada quedando boca arriba con las piernas abiertas, alza la mirada viendo a Kanda de rodillas en medio de sus piernas.

- ¿Qué mierda…? –exclama destanteada.

- Te busca tu jodido abuelo. Más te vale que vayas nada más termine contigo, seguro te dirá como cojones alargues el proceso de quedarte ciega, nada más te lo diga nos largamos de esta jodida casa. –le dice sombrío y enojado.

Eiren parpadea intentando digerir la información, aun esta adormilada, pero grita cuando Kanda comienza a entrar en ella de forma brusca, haciéndola hacer una mueca de dolor.

- ¡Joder, no estoy mojada, duele! –le grita enojada, ahora si despertándose.

- ¡Mierda! –sí, duele intentar entrar en ella cuando no está mojada, no solo a ella sino a él también, ni siquiera puede entrar más, solo entro la mitad de su verga.

Así que la toma del brazo y la jala para que quede sentada aun con media verga dentro y la toma de la cintura alzándola para que su cara quede a la altura de sus pechos, tomando uno en sus labios comenzando a mamar hasta ponerlo duro, excitándola con eso para que se moje y él poder entrar.

- Oye Yuu, no soy una jodida muñeca. –le dice ofendida, la ha estado moviendo con facilidad y como si fuera una jodida muñeca de trapo.

Kanda la ignoro y siguió jugando con su pecho, y bueno, ella comenzó a sentir placer y ahora los gemidos remplazan sus protestas.


Como si su casa se tratara Eiren entra al despacho cojeando y su abuelo que está sentado tras el escritorio deja de golpetear la madera del mueble de sus dedos, en una muestra de impaciencia, alzando el rostro hacia la puerta.

- Jodido Yuu se pasó, me duele hasta para caminar… no fue mi culpa que lo despertaran. –Eiren cierra la puerta con brusquedad.

- ¿Eiren? –sospecha que es ella, nadie entra a su despacho sin pedir permiso, nunca lo han hecho y sospecha que ella será la única irrespetuosa que lo haga.

Eiren no le responde y se pone a ver el estudio, es grande, lleno de estantes con libros, muebles y cosas que lo adornan muy caras, lo que la hace silbar.

- ¿Cuándo mueras me dejaras todo esto? –pregunta con interés haciendo reír entre dientes al viejo.

- Eres tan descarada y cínica como tu padre, a la vez caprichosa y sinvergüenza como tu madre.

- ¿Qué puedo decir? Saque lo mejor de mis progenitores. –dice con arrogancia, sentándose frente del escritorio, pero salto y se mordió el labio para no gemir de dolor, sentarse como lo hizo le dolió hasta el alma, agradece que el viejo este ciego.

Así que más cuidadosa se sentó y cruzo sus piernas.

- Hablando de eso… tengo una duda, ¿heredaste la magia de tu padre?

- Sí, pero no me gusta usarla al menos que sea necesario. –comenta sin mucho interés, su interés está puesto en hacer chocar esas bolitas de metal que están sobre el escritorio, son de esas que si mueves una golpea a las otras y se van balanceando como un péndulo, golpeándose entre ellas. –prefiero ser yo la que pelee con mis enemigos, quemándolos y mofándome de ello. –el anciano al oír eso mostro orgullo.

- Tengo que admitir que la magia Cross es interesante y que tú, una de mis nietas la posea al igual que la magia fuego de nuestra familia.

- Kai-chan también heredo la de su madre y la de padre. –comenta Eiren ahora jugando con un rompe cartas en sus manos. –y yo que pensé que ya no existían las cartas… o a lo mejor el viejo aún no sabe lo que es un e-mail.

- No me interesa la otra hija de Cross. –el hombre agita una mano restándole importancia. – estoy muy interesado en ti.

- Obvio, después de todo soy yo. –comenta como sí que tengan interés en ella es una ley universal.

- Y posees esa arrogancia de tu padre. –comenta con desagrado. –debo admitir que hay mucho Cross en ti, pero hay también mucho Knightley, eso te hace muy interesante… estoy muy tentado a dejarte todo lo que tengo.

- Tu solo déjamelo a mí, te aseguro que nada más muriendo iré a apostar por ahí todo lo que me dejaste así que o lo multiplico o lo pierdo. –Eiren le sonríe de forma encantadora, haciendo el símbolo de amor y paz.

- Seguramente si eres hija de tu padre. –el anciano suspira con pesadez. –así que habrá que evitar que hagas tonterías con el poder y dinero que te puedo dejar. –Eiren no le está prestando mucha atención, un ábaco que encontró ahí llamo su atención y está jugando con él.

- Este viejo ni las calculadoras conoce. –

- Deja de jugar con eso Eiren, es una pieza cara, antigua y única de la antigua Grecia. –le dice el anciano algo preocupado, pero se escucha algo quebrarse y su expresión muestra circunstancia. – ¿lo has quebrado? –pregunta teniendo un nudo de la garganta, casi le cuesta un huevo conseguir esa pieza única, artística y reliquia por la que museos se peleaban.

- Solo se le cayó un palito. –Eiren se rasca la nuca sonriendo apenada y deja el ábaco sobre el escritorio.

El anciano quiere llorar, pero se contiene, es la cabeza de la familia nadie puede ver debilidad. Así que mejor ir al punto con Eiren, ahí tiene cosas muy valiosas y ella es muy curiosa, y traviesa.

- Es como una mocosa. –el anciano suspira con pesadez. – antes de que llegaras mi heredero iba a ser Elián. –comenta serio el anciano y Eiren ahora ha tomado un portarretratos, viendo ahí la fotografía de su madre de la que Elián le hablo. –Ares es demasiado noble para llevar esta carga en sus hombros, y jamás le intereso ser mi sucesor, pero Elián es diferente, saco mi carácter. –comenta con orgullo. –además antes de que llegaras era el más fuerte de mis nietos…

- Si, suelo quitarles puestos a la gente, es el pago que tienen por conocerme. –comenta arrogante dejando la fotografía en su lugar.

- Es posible que tú y Elián tengan el mismo poder ahora…

- ¿Quieres que probemos? –Eiren sonríe traviesa haciendo chocar sus puños entre ellos.

- … aun así para ser tres años menor que él y tener su mismo poder es sorprendente y eso que no agregamos tu magia de invocación, eso ya dejaría ver que lo sobrepasas. –Eiren asintió dándole la razón. –aunque él tiene ventaja sabiendo técnicas que solo nuestra familia sabe.

- ¿Seguro? –Eiren sonríe traviesa y el anciano alzo ambas cejas. –no es por presumir pero puedo usar el fuego negro. –Eiren disfruto ver que el anciano abre los ojos para ensancharlos. – ¿a que soy más fuerte que el primo? –pregunta con arrogancia.

- ¿Quién te la enseño? –pregunta serio, pensando que alguien seguro filtro información de las técnicas de su familia, sospecha de Edrick.

- La aprendí solita, llámalo instinto. –Eiren tiene el pecho inflado de orgullo, adora dejar con el ojo cuadrado a la gente.

- ¿Y la controlas?

- Estoy en proceso de eso. –Eiren se rasca la nuca, es que esa magia es muy inestable por eso se le ha dificultado.

- Aun así debo de admitir que tienes más potencial que Elián, para cuando tengas su edad seguro tu poder será más.

- Si. –Eiren asintió dándole la razón.

- Serás una digna sucesora mía, pero no podrás sola con la responsabilidad. Eres muy inmadura, caprichosa e irrespetuosa… ahí es donde entra Elián. Te casaras con él.

- Viejo ya estas chocheando, sé que aquí se casan con los primos y eso, pero yo nací soltera y soltera moriré. –dice heroica.

- ¿Es por ese mago con el que duermes? –pregunta el anciano.

- Si lo es ¿qué? –Eiren lo mira retadora.

- ¿No pensaras dejar pasar esta oportunidad por un amorío infantil hacia un simple mago?... huelo su magia, es eléctrica, no es la gran cosa. –el anciano agita una mano con desprecio.

- Veamos… ¿ser tu sucesora o quedarme con Yuu? –Eiren se soba la barbilla pensativa. –escojo a Yuu. –Eiren le hace el símbolo de amor y paz con las manos, y el anciano frunce el ceño.

- En eso también te pareces a tu madre. No piensas con claridad y dejarías pasar una gran oportunidad como esta por un hombre.

- ¿Qué puedo decir? Los hombres son unas de mis debilidades, son tan intensos. –comenta pervertida y el anciano frunce más el ceño.

- Mi nieta saco la debilidad Cross hacia el sexo contrario. Maldito Edrick con tus genes me la desgraciaste. –piensa rencoroso. –Si es eso… Elián es apuesto, he sabido que las jovencitas caen rendidas ante él. Muchas de la familia sueñan con ser las elegidas para su esposa. –tal vez dándole por ese lado morboso la convenza.

- De que el primo esta como un tren lo está. –el anciano muestra desagrado al oírla hablar como una pervertida. –pero me van más los chicos de pelo azul como sus ojos, y maniáticos psicópatas que se enojan por todo. –dice orgásmica y el anciano se sonrojo, su nieta es una guarra descarada y con gustos extraños.

El anciano se aclara la garganta sintiendo vergüenza él por lo que su indecente nieta dice.

- Sabía que por las buenas no aceptarías, aun así quise darte la oportunidad. –le dice recuperando la seriedad. –este es el trato, si aceptas casarte con Elián te diré como alargar el proceso para que te quedes ciega.

- Yo no te rogare nada viejo, sino me lo quieres decir no me lo digas. Prefiero quedarme ciega a casarme con alguien que elijas. –Eiren le sonríe altanera y lo mira retadora.

- Bien. –el anciano sonríe. – ¿y si peleamos? Si tú me ganas no solo te digo lo que quieres saber para no quedarte ciega en un mes sino aparte te dejo todo lo que tengo sin tener que morir, ya sabrás tú como manejas todo lo que la familia tiene. Si pierdes te casas con Elián e igual serás mi heredera junto con Elián cuando se casen, e incluso podrás saber cómo no quedarte ciega en un mes.

- ¿Seguro viejo? Yo gano mucho, tú poco. –Eiren sonríe altanera.

- Gano mucho si consigo lo que quiero, porque no solo te casaras con Elián, tendrás que ser una digna esposa, quedándote aquí con tu marido y dándole un heredero… solo hay una condición, no usaras tu magia de invocación.

- No la necesito para ganarle a un viejo. –Eiren sonríe altanera.

- ¿Tenemos un trato? –el anciano alza su mano hacia donde esta ella.

- Lo tenemos. –Eiren le toma la mano sellando el trato.


Kanda está en uno de los patios de la casa entrenando, al no tener su espada ha creado una con electricidad, dándole forma y sosteniéndola en su mano derecha.

- Tu magia es aburrida.

Kanda mira de reojo viendo a Elián acercarse lo suficiente para oírlo si habla, no lo suficiente para nada mas enterrarle la espada sin tener que acercarse.

Elián se recargo en el tronco del árbol y cruzo sus brazos.

- No eres la gran cosa, para ser una aventura pasajera no tengo porque preocuparme. –comenta indiferente. –uno tiene sus aventuras antes de casarse, me incluyo y ella seguro tenía que tener algo con que divertirse mientras estaba afuera.

Kanda lo voltea a ver alzando una ceja, no sabe de qué cojones habla.

- Más te vale no haberla preñado… aunque si lo has hecho se soluciona, aborta y pasando el tiempo suficiente pondré mis hijos en ella.

- Espero que no estés hablando de Eiren. –Kanda se acerca amenazante a él.

- ¿De quién más hablaríamos tú y yo? –Elián sonríe con burla sin inmutarse cuando Kanda coloco la punta de su espada a milímetros de su cara. –ella se casara conmigo, el abuelo lo cree y yo también lo creo nada más la vi. Ella nació para ser mi esposa, mi compañera para liderar esta familia, estamos destinados… tu solo serás dentro de poco una aventura que tuvo antes del matrimonio. No te preocupes no estarás en la boda, en nuestras bodas solo la familia está permitida.

Kanda harto de las pendejadas que dice mueve ágilmente su espada dispuesto a cortarle la cabeza, le vale mierda echarse encima a toda la familia. Pero se emputa cuando ese imbécil con su mano rodeada en fuego detuvo su espada. Le empleo más magia a su espada como él se lo empleo a su mano y de la fricción saltaron chispas.

- Por eso odio las espadas de mi magia, con la otra ya lo hubiera cortado. –Kanda lo fulmina con la mirada.

- El abuelo no le dirá nada hasta que no acepte casarse conmigo. –Kanda ensancha los ojos. –si aun así ella sigue sin aceptar la retara… peleara con el abuelo, el hombre más fuerte del clan hasta ahora, si ella gana le dará lo que quiere si el abuelo gana ella será mi esposa. –Elián sonríe de forma torcida, mostrando triunfo.

- ¡Mierda! Esa pendeja no le dice que no a un reto menos si hay apuesta.

Justo en ese momento se oyeron explosiones y se sintió la magia de Eiren junto con la de otra persona, seguramente la del anciano.

- La pelea comenzó y pronto terminara. –Elián sonríe con mofa.

Kanda hace desaparecer su espada y corre en busca de Eiren. Elián lo mira alejarse mostrando esa sonrisa divertida en el rostro.


Kanda va corriendo siguiendo el sonido de las explosiones, viendo desde donde esta flamas, sintiendo como la magia de los que pelean va creciendo conforme avanza la pelea.

- ¿Qué pasa? ¿Contra quién pelea la loca? –Lavi corre alado de él dándole alcance al igual que Kailan, nada más oyeron la explosiones y sintieron la magia emprendieron carrera.

Kanda no respondió y corrió más fuerte, entonces los tres se detienen, teniendo los ojos muy abiertos al ver un enorme dragón de fuego negro, es tan grande, tan poderoso y se dirige hacia Eiren que está cansada, de rodillas y herida, viendo furiosa al dragón.

Kanda sin pensarlo corrió hacia donde esta Eiren, pero un muro de hielo se alzó frente a él.

- ¿Qué mierdas haces?

- ¡Salvarte el trasero, estabas por aventarte para ser quemado! –le grita Kailan indignada.

Kanda furioso salta el muro de hielo, quedando encima de él, viendo como frente a Eiren se alzó un muro con fuego negro con el cual choco el dragón creando una fuerte explosión que hizo a Kanda cubrirse el rostro con sus brazos cruzados, el calor y la energía que se desprende te hace sentir en el jodido infierno.

Eiren sonríe arrogante, el muro la protegió pero ensancha los ojos al ver que el fuego de su muro está siendo absorbido hasta desaparecer viendo cómo se mete en la boca del dragón que lanzo una esfera de fuego negro hacia ella, impactándola y mandándola a volar varios metros fuera.

- ¡Eiren! –Kanda salta el muro y corre hacia donde ella salió volando a la vez que el dragón desaparece y varios metros atrás se ve a un tranquilo anciano, con leves quemaduras en la ropa, uno que otro golpe, solo se le ve agotado ante la cantidad de poder que uso.

Kanda llego hacia donde esta Eiren, viéndola inconsciente, tirada en el suelo con toda su ropa quemada, ese fuego es más poderoso que el fuego normal que ni la ropa que usan los magos fuego para que no se queme soporto.

Kanda se quita la camisa y la cubre con ella a la vez que la levanta del suelo, se ve muy herida.

- ¡Eiren, Eiren! –Kanda la agita algo desesperado.

- ¡Nee-san! –Kailan llega al lugar corriendo junto con Lavi. – ¡no la agites así, ¿no vez que está muy lastimada?! –Kailan le golpea el brazo a Kanda.

- Está bien, solo esta inconsciente y ella es más fuerte que eso. Recibió ese último ataque directamente, pero el fuego no la mata, además uso mucha magia.

Kanda voltea hacia el anciano mirándolo con ojos ansiosos de matarlo.

- ¡¿Por qué hizo eso?! –le grita Kailan furiosa. – ¡¿Por qué la ataco?! –el anciano no le responde, solo da media vuelta dándole la espalda.

- Ella tiene un trato conmigo mago, ya no eres bienvenido en esta casa. –el anciano comienza a caminar alejándose y le hizo una seña a unos hombres que estaban ahí para que se acerquen y así lo hicieron, corriendo a donde están ellos.

- ¿A qué se refería? –Kailan mira seria a Kanda, pero este la ignoro y cargo a Eiren estilo princesa.

Los hombres se acercaron a Kanda e intentaron tomarla pero este con una mirada los hizo alejarse intimidados.

- Señor la señorita necesita atención médica y nosotros somos magos médicos. –le dice uno de ellos, el más valiente que se atrevió.

- No le pondrán ni un dedo encima. –les dice amenazante.

- ¡Joder bakanda, no seas imprudente, necesita que la atiendan, mira como esta! –le grita Kailan furiosa y Kanda la fulmina con la mirada.

- No sé qué está pasando, pero es mejor que dejes que la curen Yuu-pon, no es momento de andar con caprichos. –le dice Lavi serio. –piensa en el estado que esta, solo mírala, recibió ese poderoso ataque directamente.

Kanda gruñe unas cuantas maldiciones.

- Yo la llevare. –les dice sombrío a los médicos que solo asintieron.

- Por aquí. –uno de ellos los guía y Kanda va atrás de él con Kailan y Lavi siguiéndolo.


- Padre. –lo llama Ares cuando se acerca a donde esta él. –Estoy sorprendido, te hizo usar enserio esa magia, tan enserio como para hacerte hacer ese ataque con tal de ganar. –comenta Ares estando de pie alado de su padre.

- Mi nieta es fuerte, me obligo a usar toda mi magia y esa técnica para ganarle… no pienso dejarla ir, no me la arrebataran como a Elaine. –dice sombrío y Ares suspira con pesadez.

- ¡Abuelo! –Elián llega corriendo a donde están ellos. – ¿Ganaste? –sabe la respuesta pero quiere que se la diga.

- Si… nada más se recupere y te casaras con ella. –le dice serio el anciano y Elián sonríe con arrogancia.

- ¡Abuelo! –exclama al ver como este está por desvanecerse pero Elián lo retuvo para que no cayera.

- Tu esposa es muy fuerte, será más fuerte que tu… espero no te dé en el orgullo masculino. –comenta con algo de diversión el anciano y Elián se sorprende al ver lo cansado que dejo Eiren a su abuelo, es la primera vez que ve eso.

- Padre estas cometiendo el mismo error con Eiren que con Elaide. –le dice serio Ares haciendo que el anciano lo mire furioso. –luego no te lamentes si la pierdes como Elaide ahora que Eiren te ha buscado por ayuda… y tu mocoso egoísta si la quieres para ti debiste pelear por ella no dejarle eso a tu abuelo. –Ares da media vuelta y camina alejándose, ante la mirada furiosa de su hijo.

- Más te vale enamorarla y tratarle bien. No me hagas lamentar casarla contigo. –le dice serio el anciano.

- No lo haré abuelo, enserio me gusta. –Elián lo mira serio y el anciano asintió satisfecho. –y desde ahora entrenare más para estar a su nivel.

- Me alegra oír eso.

Continuará

sas culebra. aora ke pasara?

jajajajaja

spero les haya gustado el cap

muchas gracias por sus reviews

cuidense

besos

kriss