Al rescate

En una plaza que está cerca de los dominios Knightley se encuentran Kailan, Kanda y Lavi en un estado deplorable, parece que vienen de una batalla. Kailan y Kanda tienen un aura sombría, parecen demonios sedientos de sangre.

- ¡Putos bastardos, nos echaron peor que a unos perros! ¡Y son unos montoneros! ¡Y ese jodido vejete que saca su dragón traga magia! –Lavi patea una piedra invisible, viéndose indignado. – ¡de mejores ciudades me han corrido bastardos! –grita Lavi en dirección donde están los dominios Knightley, como si ellos los escucharan.

- ¡¿Cómo pudiste dejar que nee-san aceptara el trato del viejo?! ¡Es obvio que sabía que ganaría y por eso la reto! –Kailan toma de las solapas a Kanda.

- ¡Ya sabes que esa loca hace lo que quiere siempre! –le grita también furioso Kanda.

Kailan lo soltó con brusquedad, sabe que tiene razón a su hermana o a Lavi no se les pude dejar un momento a solas porque hacen pendejadas como estas.

- Soy un ser supremo y poderoso, pero ni yo solo o con su ayuda puedo contra todo ese jodido clan de mongolos por ser hijos de padres que son familia. –comenta Lavi bufando.

- Ya sé. –Kailan saca su celular. –necesitamos artillería pesada… nee-san no se casara con ninguno de esos bastardos. Si les gusta ver como si fueran mierda a los demás yo les traeré a alguien que en verdad hace que los demás se sientan mierda. –Kailan se pone el celular en el oído, esperando que le contesten.

- ¿No me dirás que…?—Lavi muestra sorpresa. – ¿a quién llamaras? –comenta confundido haciéndolos caer estilo anime.

- ¡No hagas que no sabes sino lo haces! –Kailan le da una patada en la cabeza haciéndolo besar el suelo y Kanda suspira con pesadez, ya se hace una idea de a quien llamara la enana.

- Prefiero a ese mal que al que tenemos. –Kanda cierra los ojos y se pone a meditar, tomando paciencia de donde pueda.


En la suite de un lujoso hotel en Venecia se encuentra Edrick sobre una cama con sabanas de seda más caras que el sueldo mínimo en cualquier país. Esta desnudo con siete mujeres mimándolo, besándolo por todos lados, una hasta sexo oral le está haciendo mientras él las manosea y se deja mimar.

- ¡Papi, te estoy llamando! ¡Papi, te estoy llamando! ¡Papi, te estoy llamando!...

Se oye la voz infantil de Kailan venir del celular que vibra sobre el buro.

- Callen, mi bebita me llama. –les advierte a las mujeres tomando el celular y contestando lo más rápido que puede. – ¿Qué pasa amorcito? –pregunta meloso y las mujeres lo miran incrédulas al oírle esa voz ¿ese es el hombre sexy que les hablaba con esa voz ronca y sexy para seducirlas? – ¡¿Qué?! –Edrick se sienta de golpe dándole sin querer un codazo a una de las chicas, tirándola al suelo noqueada y con la nariz quebrada, haciendo que las demás chicas corran a auxiliarla. –¡espérame amorcito, papi ira al rescate! –al instante el hombre se pone de pie y comienza a buscar su ropa regada en la habitación para empezar a vestirse.

- ¿Se va amo Cross? –pregunta una escultural rubia abriendo las piernas hacia él estando acostada en la cama.

- ¡Samanta no mueras! –se oye gritar a otra que auxilia a la desmayada.

Edrick no contesto y ni las miro, termino de vestirse y saco varios billetes de su cartera, dinero suficiente para comprarte un Audi, y se los aventó en la cama.

- Llévenla a un hospital, con eso seguro les alcanza. –dice indiferente saliendo de la habitación con ese aire de te-provoco-un-orgasmo-made-in-Cross.


Eiren está acostada sobre una cama de hospital, boca arriba y tiene varias vendas en la frente y brazos. Lleva puesta una bata de hospital, si, en ese jodido clan tienen un pequeño hospital.

La pelinegra comienza a abrir los ojos, parpadea varias veces, se lleva unas manos a los ojos y los ensancha.

- ¡No, no, no, no! –Eiren se pone de pie, balanceándose, y chocando con todo, no ve nada, solo oscuridad, viéndose desesperada sigue caminando chocando con todo lo que se topa, tirándolo al suelo. –no, se supone me quedaba un mes, un mes para seguir viendo, para poder verlo. –Eiren se deja caer de rodillas al suelo, teniendo una expresión de shock, ya no vera más su rostro, ya no vera más esa expresión enojada, sádica o sombría, ya no vera como la mira cuando está teniendo su orgasmo, cuando es débil en el momento y la mira como si fuera lo más valioso para él, como pocas veces sus ojos comienzan a derramar lágrimas.

Eiren está de rodillas en el suelo, con vidrios a su alrededor, sangrando de las manos, donde se encajó algunos sin notarlos a causa de su shock, y con lágrimas en los ojos.

La puerta se abre dejando ver a Andru que se acercó guiándose con el bastón y en su mano libre trae un peluche que le trae como regalo para que se recuperara. Pero oye tronar algo de vidrio al pisarlo.

- ¿Eiren? ¿Despertaste? –la llama preocupado, acercándose, pero con el bastón golpea algo, ese sonido no es de golpear algo, sino de golpear a alguien, le ha pegado a Eiren en un brazo sin intensión. – ¿Eiren? –el chico deja caer el bastón y usa su mano para guiarse, hasta sentir el rostro de ella, sintiendo las lágrimas. – ¿Eiren? –la vuelve a llamar preocupado, inclinándose para que su rostro quede cerca del de ella. – ¿Por qué lloras? ¿te duele? ¿El abuelo te lastimo mucho?—pregunta acongojado. –lo siento, debí decírtelo en la cena pero no me estaba permitido, ellos querían que te casaras con Elián, pero yo fui egoísta porque quería una hermana también, y quería que te quedaras. –le dice comenzando a llorar, sintiéndose culpable por algo que no tiene culpa.

Al sentir gotas caerle en los ojos Eiren reacciona, nota que huele mucho a medicina ahí, es más fuerte el aroma al igual que otros aromas conocidos pero antes no los sentía tanto.

- Lo siento Eiren.

Esa voz la reconoce.

- ¿Andru? –pregunta curiosa.

- ¿Si? –el chico parpadea confuso, pregunto su nombre como si no supiera que es él, ¿acaso no lo ve? – ¿te pasa algo Eiren? ¿Te duele mucho?

- No puedo ver. –le dice ida, quiere a Yuu, quiere que este ahí, por primera vez en su vida se siente desprotegida, ya no ve nada, no sabe qué hacer, no sabe a dónde ir, solo quiere a Yuu. – ¿y Yuu?

Andru mostró sorpresa y luego acongojo, él sabe lo que se siente no poder ver nada, siempre ha vivido con eso, y se imagina que ha de ser cruel ya no ver nada de la noche a la mañana. Además oírla preguntar por ese hombre de esa forma le acongojo el corazón, esa no es su prima la que conoció, esa juguetona, burlona y coqueta.

- ¿Y Yuu? ¿Dónde está Yuu?

- El abuelo los echo. –le dice con pena y Eiren tuvo más miedo, Yuu no está ahí, no solo ya no lo vera sino que ya no estará con ella, jamás se ha sentido así, le da miedo esa sensación de pérdida, abandono y el sentirse desprotegida, indefensa.

- No estás sola, yo estoy aquí, papá va estar contigo también. –le dice para consolarla, abrazándola y dejando caer el peluche, y Eiren se sintió un poco más segura. –no es tan malo, yo nunca he visto nada en mi vida, tú al menos tienes los recuerdos de como es el cielo, los árboles, las plantas, las personas que amas, tuviste la oportunidad de verlas, de tener su imagen en tu cabeza, no imaginarte el como son. –le susurra en el oído.

Eso es verdad, ella tiene el recuerdo de cómo son todos ellos, como es Yuu, como es lo que la rodea, ella no tiene por qué sentirse débil y desprotegida, podrá estar ciega pero es fuerte… aun así, es frustrante no poder ver, pensó se había hecho a la idea de que quedaría ciega pero ya vio que no y el no poder ver ahora la asusto más de lo que pensó.

- ¡Oh por Dios! ¡¿Qué paso aquí?! –exclama asustada la enfermera que entro al ver los vidrios y la sangre donde Eiren se los encajo.


Tocando el violín en el salón principal se encuentra Ares y Elián está sentado en uno de los sillones leyendo un libro. La puerta se abre y Andru entro casi corriendo, ayudándose con el bastón, conoce la casa mejor que nadie, no se tropieza.

- ¡Padre! –lo llama apurado, haciéndolo que deje de tocar y que Elián se enderece.

- ¿Por qué estas manchado de sangre Andru? –pregunta preocupado Elián, acercándose a su hermano.

- ¿Estás herido? –Ares toca por todos lados a su hijo cuando llego a él, y Andru se muestra confundido, no sabía que estaba manchado de sangre, pero agita su cabeza, no es su sangre recuerda había vidrios, Eiren se debió cortar, ahora entiende porque la enferma estaba exaltada y lo saco de ahí.

- No es mi sangre. –dice negando, aliviando a su padre y hermano. –Fui a ver a Eiren, ella se cortó con vidrios porque ella no puede ver, está muy asustada, ayúdala, habla con ella, tú entiendes como se siente. –tanto padre e hijo ensancharon los ojos, se supone ella tenía un mes.

Elián salió corriendo de la habitación y Ares le sonríe a su hijo intentándolo tranquilizar mientras le acaricia el rostro bañado en lágrimas, su hijo menor es demasiado noble.

- Ella va a estar bien, es fuerte…

- Habla con ella, está asustada y tráele a ese Yuu, ella quiere verlo… el abuelo fue cruel. –Andru se sorbe la nariz y sus lágrimas no dejan de salir.

- El abuelo a veces comete errores, en especial con los que quiere. Quiere tanto a alguien que no lo quiere dejar ir, que quiere asegurar a la fuerza el que se quede. Pero no es malo, tú lo sabes. –Andru asintió. –ahora vamos con Eiren, seguro está muy asustada. –Andru asintió y Ares se enderezo, tomando de la mano a su hijo.


La enfermera termino de vendarle las heridas de los vidrios a Eiren y la ayudo a cambiarse. Ahora la pelinegra está sentada en la cama con los pies colgando en el suelo, frente a ella está un doctor checándole los ojos con una pequeña lámpara, abriéndole los parpados. En cuanto la enfermera se encuentra limpiando la habitación.

Eiren está ceñuda, es frustrante no ver, al igual que los sonidos y olores sean tan fuertes, comienzan a molestarle.

La puerta se abre haciendo voltear a la enfermera y el doctor.

- Joven Elián. –el doctor se pone de pie y voltea a verlo.

- ¿Cómo está? –pregunta el chico adentrándose a la habitación.

- Ciega. –responde molesta Eiren.

- ¿Qué paso? Ella se supone tenía un mes. –Elián mira molesto al doctor como si él tuviera la culpa.

- No es seguro saber cuánto les queda de vista, nos guiamos por como vemos de dañada la pupila. –responde el doctor en tono profesional. –y la de la señorita Eiren está muy dañada… no sé cómo explicarlo, es como si de pronto su magia se hubiera elevado de golpe con la batalla que tuvo y terminara dañándole la pupila…

- ¡Dile al viejo que nos cargamos por abuelo que le haré pagar! –le grita Eiren. – ¡por su culpa quede ciega antes de tiempo! –su tono de voz muestra rencor.

- No creo que sea culpa del señor Dorian, no es culpa de nadie, tu magia aumento al verte en una situación peligrosa, es como si tú misma magia buscara elevarse al estar al borde de la muerte en busca de protección. –comenta el doctor pensativo, a la vez sorprendido e interesado, jamás había visto eso.

- Genial, me quede ciega por hacerme más poderosa. –exclama sarcástica.

- ¿Es posible eso? –Elián mira al doctor, sorprendido por lo que él dijo.

- Pues estamos viendo que sí.

- ¿Terminaste con ella? –pregunta serio Elián y el doctor asintió. –largo. –ordena.

El doctor asintió y junto con la enfermera salieron. Elián se acercó a Eiren e intento ayudarla al ver que se quiere acostar, pero ella lo alejo dándole un manotazo.

- No me hagas sentir inútil. –le dice sombría y Elián asintió, entiende que no este de humor, que ha de estar confundida, enojada y de más sentimientos, él mismo tiene miedo de como reaccionara cuando sus ojos dejen de funcionar.

- Todo va a estar bien Eiren, yo voy a estar ahí contigo siempre… cuando nos casemos…

- ¡No nos casaremos! –le grita molesta, volteando hacia donde esta él. – ¡y yo no quiero que estés conmigo! –le dice con desprecio y el frunció el ceño.

- Nos casaremos quieras o no, hiciste un trato. –le dice seco.

- ¿Qué quieres? ¿Cogerme? –pregunta brusca haciéndolo sonrojar. –no me creo que te quieras casar con tu prima solo porque te la quieres coger.

- ¡No solo es eso! –exclama molesto e indignado. – ¡me gustas…!

- No eres ni el primero ni el último al que le gusto, pero tú no me interesas.

Elián frunce el ceño, mostrándose dolido y enojado.

- ¿Es por él? –pregunta sombrío.

- Sí, es por él, igual si él no existirá no me casaría contigo, si acaso cogeríamos y hasta ahí llegaría nuestra relación. –le dice indiferente agitando una mano restándole importancia.

Elián se muestra más indignado, ella es cruel, no se mide ni un poco para rechazarlo.

- Pues coger no será lo único que haremos. –Elián la toma de las solapas acercando su rostro al de ella. –serás mi esposa, cogeremos cuanto quiera y tendrás a mis hijos.

- ¿Qué te gusta de mí? –Eiren le mantiene la mirada como si lo viera y Elián ensancha los ojos, no se esperaba esa pregunta. – ¿mi cara, mi poder? ¿Mi cuerpo?... tendré buen culo y buenas piernas, pero hay mujeres con más tetas, búscate a una de esas.

- Puedo tener a la mujer que quiera, tengo el dinero y el físico. –contesta soltándola, ladeando su rostro. –me he acostado con mujeres hermosas y esculturales, pero tú eres diferente a cualquiera que haya conocido… eso me gusta, me atrae eso de ti. Juntos lideraríamos esta familia…

La risa de Eiren lo corto, y la mira molesto, él se sincera y ella se ríe.

- Claro que soy diferente, soy cruel, egoísta, avariciosa, caprichosa…

- ¡Lo sé, y te daré todo lo que quieras!

- Y cuando no amo a un hombre me vale mierda herir sus sentimientos… venga primito, nos casaremos pero no te quejes si te monto el cuerno cada que quiero.

- ¡No me vas a humillar así y deja de decirme primito!

- Eso somos. –Eiren se encoge de hombros restándole importancia.

- Con el tiempo me amaras, como mi padre se enamoró de mi madre y…

- ¿Y te seré fiel? –pregunta con burla. –sigue soñando. –Eiren se acuesta dándole la espalda. –solo estas encaprichado, búscate otra prima.

- No tengo que buscar, eres mía y nos casaremos en una semana. –dice firme y seguro.

- ¡Ah~ah! –Eiren suspira y se acuesta boca arriba, posando una mano dramáticamente en la frente. –es difícil ser yo, los tíos como tú me siguen como abejas a la miel. –dice dramática.

- ¿Tipos como yo? –Elián frunce el ceño.

- Esos que tienen todo, no me pueden tener como quieren y se obsesionan. –le dice con burla, haciéndolo mostrar más furia.

- ¡Serás mis esposa, quieras o no! –es tan desesperante, pero no le importa, ella será suya quiera o no, molesto da media vuelta y cuando abre la puerta su padre está ahí junto con Andru, con su padre mostrando decepción y Andru enojo.

Avergonzado porque los oyeron pasa en medio de ellos y se va.

- ¡Eiren, te dije que regresaría! –exclama Andru adentrándose en la habitación tanteando con el bastón hasta llegar a la cama, pero se sobresalta cuando es jalado haciéndolo caer alado de ella y se sonrojo cuando Eiren lo abrazo como si fuera un peluche.

- ¡Odio a los mocosos pero tú eres encantador! –dice melosa, restregando su mejilla con la de él haciéndolo sonrojar a la vez reír porque le hace cosquillas. –contigo si me casaba… ¿no puedo cambiar de primo? –pregunta juguetona y Andruestá feliz, ella ya está mejor.

- ¿Enserio si te casabas conmigo? –pregunta emocionado.

Ares se aclara llamar la atención de ambos y tanteando busco una silla donde se sentó.

- ¡Traje a papá! –le avisa enérgico.

- Pido disculpas por mi hijo, es como su abuelo… cuando quiere algo no le importa que medios usar para quedárselo. –Ares suspira con pesadez. –aunque también pienso que se encapricho contigo, también creo que en verdad le gustas, es la primera vez que lo veo tan empeñado por tener algo, incluso se quiere casar, hasta ahora no había querido hacerlo y era el tema en que más le sacaba la vuelta a padre. –comenta divertido, Eiren y Andru lo escuchan atentos, sin comentar nada. –no lo justifico, solo te pido que no seas tan cruel con él…

- Pides mucho, así soy. –le dice berrinchuda, divirtiéndolo.

- Sé que se están haciendo mal las cosas, pero te pareces tanto a tu madre físicamente además en lo caprichosa también que padre no puede evitar ver a Elaine en ti. No se perdona haberle dado la espalda solo porque se casó con tu padre y que ella haya muerto sin que él la viera por última vez.

- El viejo se lo gano por idiota. –le dice indiferente.

- Si, aun así… —Ares suspira con pesadez. –tu madre lo era todo para mi padre, su niña, su princesa, le cumplía cada uno de sus caprichos, incluso el de ser mago de la orden hasta que cumpliera los veinte. Y ella era mi hermanita, también la consentía mucho, sé que fue culpa de padre y mía que fuera tan caprichosa. –comenta divertido. –cuando tu madre escogió a tu padre por encima de padre, le rompió el corazón, según para él ella estaba muerta pero no fue así, la extrañaba, se moría por ir a verla en especial cuando supo que estaba embarazada de ti, siempre se mantuvo al tanto de ella por medio de espías y cuando tu naciste se contuvo mucho para no ir a verte, se moría por conocerte. Su pequeña niña, su princesa tuvo una niña, si las cosas hubieran sido diferentes ten por seguro que hubieras crecido más malcriada y consentida gracias a mi padre y a mí. –comenta divertido. –pero padre es orgulloso y no sabes cómo se lamente el haber puesto el orgullo por encima de su hija más amada, porque ella murió sin perdonarle eso. Porque padre sabe que quien merecía pedir perdón era él no ella… y ahora que tú lo buscaste a él, aunque no lo mostró fue feliz, cuando sintió el parecido que tienes físicamente con Elaine lo enamoraste por completo. Tal vez no lo notaste porque no lo conoces, pero en la cena a ti no te regañaba por cosas que a mis hijos, esposa o a mí ya nos hubiera hasta golpeado. –comenta divertido. –incluso no te regaño por romperle ese ábaco que tanto ama… siempre te ha amado por ser lo único que tiene de Elaine, pero tenía miedo de buscarte y que lo rechazaras, ese viejo orgulloso también es miedoso. Y ahora que te tiene cerca y que vio que no lo despreciabas no quiso dejarte ir, pero es un viejo que no sabe hacer las cosas, las quiere imponer… solo no lo odies o desprecies, no le guardes rencor, es un viejo que esta perdidamente enamorado de su nieta.

- Espero que no de forma enferma. –comenta Eiren en broma, haciéndolo reír.

- Claro que no. –comenta divertido. –por otro lado yo no estoy dispuesto a que se repita la historia como con Elaine… bueno, no fue igual, pero a lo que me refiero es que no termines escapando, perdiendo la oportunidad de convivir contigo y conocer a tus hijos. Porque algo me dice que no te quedaras y si te vas quiero que puedas regresar cuando quieras, pero en especial que lo quieras. –Andru pone una mueca deprimida, no quiere que ella se vaya pero su padre tiene razón, no puede obligar a alguien que se quede. –así que arreglare el desastre que mi hijo y padre han hecho, así que por favor ten paciencia y haz como que aceptaste quedarte por ese trato.

- Mmm… pides mucho, pero lo intentare. –Eiren se muestra resignada, no sabe que tiene ese hombre que la hace apreciarlo siendo que apenas lo conoce, le pasa lo mismo con Andru, además no puede ser desgraciada con ellos, es como con Kailan.

- Ahora… ¿amas sinceramente a ese tal Yuu o es mero capricho?

- No es capricho. –dice berrinchuda, divirtiéndolo.

- ¿Y él te ama a ti?

- No me lo ha dicho. –Eiren frunce el ceño. –pero como es él no lo dirá al menos que me esté muriendo.—un profundo suspiro sale de sus labios. –pero lo veo en sus ojos cuando está teniendo un orgas…

- ¡Lo capto! –la corta exaltado y Eiren sonríe socarrona.


No se irán de ahí hasta que lleguen los refuerzos. Ahí tienes a Kailan, Kanda y Lavi acampando en el parque, comiendo algunos bocadillos que compraron en una tienda.

Unos pasos los hacen alzar la mirada y los tres fruncen el ceño al ver a uno de los ciegos acercándose.

- ¿Enserio están haciendo una fogata aquí? –pregunta divertido Ares. – ¿para qué? No hace frio y el sol apenas comienza a ocultarse.

- ¡Este de payaso! –exclama Kailan apuntando avergonzada a Lavi que se rasca la nuca, era para darle emoción a su acampada en el parque.

- Oye sino vez ¿cómo sabes que tenemos fogata? –pregunta Lavi curioso.

- La huelo. –responde con simpleza.

- Míralo, sale mejor que un sabueso. –comenta burlón Lavi pero Kailan le saca el aire de un codazo en el estómago.

- Me disculpo por cómo fueron tratados. –dice sinceramente. –solo vengo a decirles que Eiren hace horas que despertó y ha perdido la vista por completo. –los tres ensanchan los ojos.

- ¿Ella está bien? ¿Cómo reacciono? Se supone tenía un mes, ¿qué paso? –pregunta preocupada Kailan.

- A decir verdad la razón por la que vengo a hablar con ustedes es porque me gustaría comentarles un plan que tengo y necesito de Yuu. –comenta amigable, haciendo que Kailan y Lavi lo miren con interés, Kanda frunce el ceño porque no le ha dado derecho de llamarlo por su nombre.


Es aburrido estar ciega, no te entretienes con nada. Lo único que encontró para entretenerse es ver cómo le puede servir ayudarse con sus otros sentidos. Así que ahora esta concentrada en saber cómo hacer que su oído le sirva como refuerzo de no poder ver, concentrándose en los sonidos.

Oye la puerta ser abierta y cerrada, lo que la molesta… odia no poder ver quien es, es frustrante. Siente como la cama se hunde dejando ver que alguien se sentó, ese olor lo reconocería donde sea.

- ¡Yuu! –exclama sorprendida, intentando tocarlo, buscarlo con las manos para sentirlo, sino lo puede ver al menos quiere sentirlo.

Él le tomo las manos y se las puso en su cara, dejando que ella lo toque.

- Enserio te has quedado ciega. –comenta tranquilo. –que ventaja, ya no andarás de ojo alegre. –comenta con mofa.

- Que cruel. –Eiren hace un infantil puchero y Kanda se siente aliviado, ella no se ve tan afectada como pensó. –paso antes de lo que pensábamos… el doctor dijo no séqué mamada, pero como entendí es porque mi magia creció de pronto al verme amenazada por alguien más fuerte o que se yo. El caso es que me hice más fuerte y me quede ciega.

El silencio se instaló, él no le respondió nada y ella solo le acaricia el rostro, siente la necesidad de sentirlo. Esto de estar ciega es una mierda porque la hace sentir indefensa e insegura.

- Yuu. –lo llama tocándole los labios. – ¿no me tienes lastima?

- Pensé habíamos aclarado eso. Lástima por ti es lo que menos sentiría. –Kanda suena tranquilo al hablar como su reacción se muestra tranquila.

- ¿Y ahora que estoy ciega me sigues queriendo?

- ¿Cuándo dije que te quiero? –comenta con burla y Eiren frunce el ceño e intenta alejar sus manos de él, pero Kanda le toma la muñeca con la que le acariciabalos labios para que no la aleje y le lame los dedos de forma provocativa.

Kanda le suelta la mano y se inclina, dejando sus labios cerca de su oído.

- ¿Tan insignificantes crees que es lo que siento por ti que desaparecerán solo porque estas ciega? –pregunta en un susurro, sorprendiéndola.

De muchas formas es una ventaja que ella no vea, como ahorita gracias a eso no ve el sonrojo en sus mejillas, le dijo eso porque ella puso esa expresión de dolor cuando pensó que él no la quería, porque ella no hizo puchero o se hizo la indignada como ella lo haría, porque sabe que perder la vista si le afecto más de lo que muestra, porque siente que ella esta temerosa de todo aunque no lo demuestre, porque antes de llegar ahí gracias a Ares que lo metió a escondidas pensó en cómo se sentiría él si pierde la vista de la noche a la mañana para intentar entenderla.

Kanda se sorprendió porque algo le moja la mejilla, voltea viendo como le salen lágrimas, ella no llora, no es de las que lloran, verla derramar lágrimas le enojo y dolió, porque no puede hacer nada para evitar o matar a lo que hace sufrir a alguien tan fuerte como ella que no llora por cualquier cosa.

Jamás pensó ver a Eiren tan vulnerable. No sabe que hacer o como consolarla, no es bueno para ello, nunca lo ha sido, nunca ha querido consolar a nadie pero ahora la quiere consolar a ella.

Kanda le tomo el rostro y le limpio las lágrimas con los pulgares. Eiren se odia por llorar, pero es que con él se siente segura como para mostrar la debilidad que ahora siente.

- ¿Me amas Yuu? –pregunta poniéndole esa mirada de súplica, ella en verdad duda de lo que siente, en verdad necesita oírlo, él puede verlo. –tengo miedo, todo está oscuro, no sé lo que me rodea, no sé cómo podre pelear sin poder ver nada, no sé cómo podre defenderme. Ya no veré tu cara y me da miedo no verla nunca más, ya no te veré enojado o excitado, ya no veré a Kailan enojada o haciendo puchero, o riendo, ya no veré a Lavi guiñando un ojo o poniendo caras de pendejo. Tengo miedo de que ahora que soy tan inútil tú me dejes…

Kanda la corta uniendo sus labios con los de ella, sintiendo el sabor salado de las lágrimas en ese beso. A Kanda se le estrujo más el corazón al sentir como ella lo besa con tanta entrega, miedo y desesperación. Su Eiren juguetona, loca, desgraciada y cabrona esta lastimada y temerosa, no le gusta verla así.

- Eres mía, ya te lo había dicho. –le dice al romper el beso dejando sus labios rosando los de ella. –y no pienso ser tu jodido amante mientras estas casada con el pendejo de tu primo.

- No pienso casarme con él. –dice haciendo un puchero. –si me dices que me amas y que estás dispuesto a estar con una ciega me fugo contigo. –una sonrisa socarrona adorna su rostro.

- No tendrás que fugarte, eres mi mujer y yo peleo por lo mío.

- ¿A qué te refieres? –pregunta curiosa.

- En dos horas peleare con tu primito para librarte de este compromiso estúpido.

- ¿Harías eso por mí? –pregunta emocionada.

- No sabes que tanto haría yo por ti… estúpidos sentimientos. –Kanda suspira con pesadez.

Así que no contestándole vuelve a unir sus labios con los de ella, haciendo apasionado el beso y ella respondió gustosa. Kanda la fue acostando colocándose encima sin llegar a aplastarla.


Dorian está sentado tras su escritorio, agitando la copa de vino que tiene en sus manos.

- ¡Adelante! –dice cuando la puerta fue tocada.

- Me han dicho que no has ido a visitar a tu nieta –comenta Ares entrando al estudio.

- Es mi culpa que este así… la hice pelear. Si ella no hubiera peleado ella…

- Aun disfrutaría un mes más de poder ver lo que la rodea. –comenta Ares sentándose en la silla, no lo vepero sabe que el rostro de su padre muestra culpabilidad y acongojo. –no solo la engañaste haciéndole creer que había un método para atrasar lo inevitable, sino la hiciste pelear contigo usando esa supuesta información como apuesta…

- Le iba a dejar todo…

- Padre sabes que el dinero no es suficiente consuelo. –lo corta serio. –a pesar de lo que has hecho ¿piensas casarla con alguien que no quiere?

- ¡Ella aquí estará segura, yo la protegeré, la cuidare, tiene que quedarse! –exclama firme. –solo casándose con Elián conseguiré asegurar su estadía aquí…

- No, y lo sabes. Ella no ama a Elián, ama a otro hombre.

- ¡Él seguro la dejara nada mas no soporte la presión de su ceguera! ¡O seguro le monta el cuerno cada dos por tres como Edrick se lo montaba a mi hija! –grita estampando un puño en la mesa. – ¡y mi Elaine en casa pensando que ese imbécil estaba trabajando cuando en verdad estaba acostándose con cuanta mujer se le cruzara en el camino! ¡No permitiré que Eiren pase por lo mismo! ¡Estando aquí la cuidare de eso, no dejare que Elián la engañe, no permitiré que le dé un mal trato y conoces a Elián, no lo hará!

- Yuu no es como Cross. –comenta tranquilo Ares. –son muy diferentes… ¿no crees que a mí me peso que mi hermana eligiera a un bastardo como él? Pero ella lo amo, ella fue feliz con él. Tu sabes que aunque fuera un desgraciado que le fue infiel la trataba bien, le daba lo que quería y la hacía sentir amada aunque no lo sintiera. Lo que importa es que mi hermana fue feliz hasta el último de sus días. –sí, él también odia a Edrick por serle infiel a su hermana, siempre lo supieron porque no dejaron de estar al pendiente de ella por espías, que les informaban de los engaños de Edrick.

- Aun así no puedo permitir que Eiren…

- ¡Eiren no es Elaine y Yuu no es Cross! –le grita Ares sorprendiéndolo, es la primera vez que su hijo le grita. –conocí a ese chico, es amargado, serio y frio, pero la ama. Y por como es Eiren, lo veo más a él sufriendo por culpa de ella que ella por culpa de él.

- Pero ahora Eiren esta ciega y…

- Tú sabes que saldrá adelante como nosotros.

- Teniéndonos con ella lo harámás fácil.

- En una horaYuu peleara contra Elián, si él gana se romperá el compromiso. –dice poniéndose de pie, con su padre es imposible.

- ¿Quién decidió eso? –pregunta molesto.

- Yo… es tu oportunidad para que se arregle lo que provocaste. Porque sabes que no puedes retenerla, no pudiste retener e Elaine, a Eiren sabes que menos. Tiene más Cross que Knightley, y sabes que los Cross hacen los que les da su puta gana. Ahora está débil e indefensa por su ceguera, pero solo deja que se reponga de eso y se ira, jamás volverá, se casara y tendrá hijos lejos de ti, y solo vivirás con las noticias que te traen los investigadores. –Ares camina hacia la puerta y Dorian aprieta los puños porque sabe que tiene razón. –y ve a ver a tu nieta, pídele disculpas, ya eres viejo como para ser cobarde.


Acostados uno alado del otro desnudos y despeinados están Eiren y Kanda respirando agitados, recuperándose del orgasmo recién obtenido.

- ¡Wau! –exclama Eiren realmente sorprendida. – ¡tener sexo estando ciega es de otro nivel! –está muy sorprendida. –es todo más intenso, mis demás sentidos estaban a mil sintiendo, reaccionando diferente que… ¡joder! ¡Wau! Estar ciega no es tan malo, aquí hay una ventaja.

Kanda ríe entre dientes, orgulloso, él la puso así de satisfecha sexualmente además la ánimo, ya sabe cómo animar a su pervertida novia, no será un sacrificio.

- ¿Tanto te gusto? –pregunta volteándose, quedando de perfil y comenzar a acariciarle los pechos, está listo para más, y en el proceso animarla mucho más.

- ¡Mucho! –exclama emocionada. –sentía todo más intenso, bien dicen que pierdes un sentido los demás se intensifican y vaya que lo hacen. –dice volteando hacia donde esta él y gime cuando lo siente mamarle un pecho.

La puerta es tocada, congelándolos al instante, Kanda voltea viendo como la perilla se mueve y se abre la puerta dejando ver al abuelo de Eiren. Kanda le ve ventaja a que sea ciego. Rápidamente tomo la sabana y los tapo, que este ciego no significa que no tenga pudor.

- Eiren ¿estas despierta? –pregunta serio pero frunce el ceño. – ¿Quién está contigo?

- No sé, estoy ciega. –contesta burlona.

El anciano suspira con pesadez, ya recordó a quien le pertenece ese aroma que se mezcla con el de su nieta.

- No sé cómo entraste mocoso, pero no deberías estar aquí.

- De qué sirve que este ciego si igual de una u otra forma sabe que aquí estoy. –Kanda roda los ojos.

- Tu pelea contra Elián será en media hora…

- ¡Y Yuu-yuu ganara! –exclama Eiren abrazándolo del cuello melosa, casi ahorcándolo.

- … ya deberías estar listo.

- Lo estoy. –responde como puede intentando quitar los brazos que lo están matando. –indefensa mis huevos, esta mujer mataría a uno con facilidad. –Kanda ya siente que se pone azul, así que usa más fuerza para que le quitarse el agarre.

El anciano suspira con pesadez y da media vuelta.

- Eiren. –el anciano se detiene en la entrada. –lo siento.

- Ya le di una lista al tío para que me compres todo eso si quieres que deje pasar el engañarme con eso del método alargar el proceso de no quedarme ciega.

- ¿Qué hizo qué? –Kanda se muestra sombrío, ese ruco los engaño con eso, ósea que ella peleo contra él por nada.

Furioso se pone de pie y camina hacia el ruco a quien volteo y le dio un golpe tumbándolo al suelo.

- Mereces que te mate. –le dice sombrío. – ¡la hiciste ilusionarse y que pierda la vista para conseguir algo que no existe! –le grita enfurecido y el anciano ensancha los ojos, es bueno que este ciego o vería a Yuu en cueros. –agradece que estés ruco, ciego y que seas su abuelo.

Eiren también se sorprendió porque Yuu este enojado por eso.

El anciano sonrío y se puso de pie.

- No habrá pelea. –comenta serio dirigiéndose a Yuu. –Eiren no está obligada a casarse con Elián después de todo yo mentí en la apuesta ofreciendo algo que no existe. Ella puede irse cuando quiera como puede venir cuando quiera si aún lo quiere, igual que tú. –ambos lo miran como si le hubieran salido dos cabezas. –cuídala y hazla feliz. –le pide el anciano cuando pasa alado de él.

- ¡Hey momia, me gusta Grecia hace un clima de perlas aquí y como quiero vacaciones me quedare en tu casa unos días más! –comenta juguetona y el anciano ensancha los ojos. –nos quedaremos todos y más vale recompenses a Yuu, Lavi y Kailan por echarlos de la casa.

- Son bienvenidos. –responde el anciano antes de salir.

- Eiren. –Kanda voltea a ella teniendo una vena hinchada en la frente. – ¡nos vamos de aquí hoy mismo! –ordena furioso.

- Pero Yuu aún me duele todo mi cuerpecito, además quiero aprender sus trucos de ciegos. –dice haciendo un puchero y Kanda se acerca a grandes zancadas a ella.

- Que soporte siquiera un día más aquí te saldrá caro. –dice tomándola de la barbilla y alzándole el rostro.

- Cóbrate. –Eiren sonríe coqueta, abriéndose de piernas hacia él, ella no podrá ver pero él sí y ella sabe cómo seducir.

Kanda gruñe y estampa sus labios con los de ella a la vez que dirige una mano a su entrada, acariciándole el clítoris, haciéndola jadear entre el beso.


En la habitación de Eiren se encuentra esta junto con Kanda, Kailan y Lavi.

- ¿Ósea que se hizo todo un drama por nada? –pregunta Kailan indignada.

- Oye comadre ¿y qué se siente ser ciego? –pregunta curioso Lavi.

- ¡No seas imprudente, desgraciado! –exclama dándole un zape.

- Es como si tuviera los ojos cerrados todo el tiempo. –responde poética.

- ¡Estoy ciego! –exclama Lavi cerrando los ojos y dando manotazos al frente.

- ¡No seas payaso! –Kailan le da un codazo en el estómago sacándole el aire.

- Lavi es masoquista. –comenta Eiren hacia Yuu que está sentado a su lado con brazos cruzados y ojos cerrados.

- ¿Apenas lo notas? –pregunta sarcástico, abriendo uno de sus ojos.

Explosiones se empiezan a oír seguidos de chillidos de nenitas alertándolos a los cuatros.

- ¡¿Dónde está el hijo de puta que quieren casar con mi princesa?!

- ¿Ese es el viejo? –pregunta confundida Eiren al oír el grito terrorífico de Edrick.

- Ups, olvide avisarle que todo se solucionó. –Kailan se rasca la nuca y sonríe apenada. –vamos a detenerlo o seguro termina con cada miembro de esta familia.

- Naa, se lo merecen por echarnos como perros. –Lavi se encoge de hombros restándole importancia. –además a mí no me haría caso, sería pendejo de mi parte acercarme a donde está haciendo una matanza sabiendo que aprovecharía para matarme también por "accidente"—Lavi simula comillas con los dedos haciendo que a Kailan le resbale una gota de sudor en la nuca.

- ¿Nee-san? –Kailan la mira esperanzada, pero le da un tic nervioso al ver a su hermana haciéndose pendeja. – ¿senpai? –el tic en Kailan se marca más al ver que tiene los ojos cerrados ignorándola. –¡okey! ¡Yo lo traje aquí yo lo soluciono! ¡Pero tu nee-san deberías responsabilizarte también después de todo lo llame para salvarte! –exclama indignada saliendo de la habitación.

- Tan mona. –dice meloso Lavi.


- Así que tú eres el que pretendía casarse con mi hija. –dice sombrío Edrick sosteniendo de las solapas a un moribundo Elián, listo para matarlo.

- ¡Edrick suelta a mi nieto!

El pelirrojo alza la mirada viendo a un amenazante Dorian.

- A ti quería ver desgraciado, no solo le mentiste a mi hija diciéndole esa estupidez sino que pretendes casarla con esta basura. –dice tétrico soltando a Elián que cayó de lleno al suelo dándose un madrazo en la nuca.

- No casare a Eiren con Elián…

- Claro que no porque yo no te lo permitiré. –Edrick camina amenazante hacia el anciano que se mantiene firme, sin temor alguno.

- No por eso imbécil, sino porque me di cuenta de lo estúpido de mi plan.

- Bien. Eso no impide que te de una paliza por mentirle a mi bebita y echar como perro a mi otra bebita. –Edrick se truena los dedos viéndose amenazante.

- ¿quieres pelear?... peleemos, al fin te daré la paliza por haberte llevado a mi niña y haberla engañado. –el anciano también se truena los dedos. –lo que me alegra es que tienes dos hijas sufrirás doblemente lo mismo que yo. –le dice sombrío, disfrutando el imaginarse a Edrick cuando sus hijas se casen.

- ¡Papá! –Kailan llega corriendo dispuesta a detener su padre, viéndolo que esta frente al anciano, ambos mirándose retadores, bueno el anciano no ve pero se muestra amenazante.

Pero al ser detenida del brazo por alguien voltea viendo a Ares.

- Déjales. Padre desde hace años que quiere darle una paliza por llevarse a Elaine, merece dársela como Edrick merece darle una a mi padre por lo que le hizo a Eiren. –le dice maduro.

- Bueno si, pero mi padre…

- No te preocupes, el desgraciado de Cross es fuerte. –Ares le sonríe en son de consuelo, sabiendo que seguro le preocupa Edrick.

- Si, lo sé, como sé que es un desgraciado sin compasión alguna hacia su enemigo.

Ambos ven como Dorian usa su magia para crear ese enorme dragón de fuego negro que no solo lanza fuego negro sino que se traga todo tipo de magia haciéndolo más fuerte y convirtiéndola en su propia energía. El dragón se lanzó hacia Edrick que se mantuvo de pie tranquilo, cuando el dragón está por envestirlo frente a Edrick aparece un enorme tipo muy gordo que abrió la boca tragándose al dragón, sorprendiéndolos a todos, luego Cross desapareció de su campo de vista y reapareciendo frente a Dorian a quien le dio una patada en los huevos doblándolo del dolor, un codazo en la espalda tirándolo al suelo y comenzó a pisotearlo como si fuera basura, quien sabe cuándo invoco a ese gordo, o cuando cojones se movió pero el cabrón venció al manda más de Knightley en menos de cinco segundos.

Ares y Kailan están muy sorprendidos, ambos sabían que es fuerte pero no se imaginaron que a ese extremo.

- ¡Siéntete afortunada momia, que te estoy dando el privilegio de ser vencido con mis propias manos y no las de mis invocaciones! ¡wuajajajajajjaj….! –Edrick ríe como loco sin dejar de pisarlo como si fuera un cigarro que quiere apagar.

- Jodidos Cross, no es un mito ni exageración el poder de los hermanos Cross. –piensa sorprendido Ares, pero al saber que a su pobre padre lo están matando, reacciona. – ¡padre! –exclama corriendo a ayudarlo pero Edrick lo mando a volar de un manotazo, y si, trae sus guantes puestos.

- ¡Papá! –exclama Kailan corriendo para auxiliar al anciano que ya está casi estirando la pata.

- ¡Princesa! –exclama feliz, sonriente dándole un último pisotón al viejo, luego se limpia los pies sobre el viejo como si fuera tapete y él tuviera mierda en los zapatos, para después ir corriendo hacia su nena, dándole un abrazo de oso. –¿Cómo estas cariño? –pregunta separándose un poco para darle un tronado beso en la nariz, haciéndola sonrojar.

- Bien. –responde nerviosa, su padre da miedo, si eso le hizo a quienes quisieron casar a su hermana no quiere ni imaginar lo que le hará a Lavi y a Kanda si sabe que son sus novios.

- Hijo de puta ojala mueras. –dice moribundo Dorian alzando una mano hacia él, pero una roca le cae en la cabeza noqueándolo cortesía de Edrick que ni volteo para lanzársela.

- ¿Y tú hermanita? ¿Cómo está? –toda su atención está en su niña, lo demás son cosas que puede liquidar sin prestarles atención.

- Bi… bien. ¿Quieres verla? –pregunta nerviosa, mejor que su padre vea que Eiren ya perdió la vista si le dice ahí y ahorita capaz termina de rematar al viejo.

- ¡Claro! –exclama emocionado.


- ¡Bebita! –exclama Edrick abriendo la puerta, teniendo una sonrisa de oreja a oreja.

- ¡Papi! –exclama Eiren alzando sus brazos también y Edrick quiso llorar, lo llamo papi y con mucha emoción, no viejo con fastidio o lo ignoro.

Kanda y Kailan entrecierran los ojos, Eiren algo planea.

- ¡Ven a mis brazos nena! –Edrick corre hacia su bebita y esta corre hacia él…

Edick abre los ojos ya que abrazo el aire.

- Papi que buenorro te has puesto. –la oye hablar de forma pervertida, voltea viendo a Eiren abrazando a ese imbécil de cabello azul que será cadáver dentro de poco, y un cadáver deformado ya que vio cómo su nena lo manosea por todos lados.

Kanda tiene un tic nervioso en la ceja derecha, su novia es una desgraciada. A Kailan le resbala una gota de sudor en la nuca y Lavi sonríeburlón.

- Senpai corre por tu vida, es enserio… al abuelo de nee-san lo venció en cinco segundos y de remate lo humillo. –le advierte Kailan al ver a su padre furioso, si eso le hizo al viejo estando enojado, furioso no quiere ni ver lo que le hace a Kanda.

Si, está sorprendido al saber eso, si, ya se hace siendo cadáver, pero él no huira, no le dará el gusto. Vio pasar su vida frente a sus ojos justo cuando Edrick se le echa encima para matarlo.

- Y ahora me doy cuenta… que vida tan patética. –piensa Kanda suspirando con pesadez.

Edrick toma con cuidado a su beba del brazo, la aleja de ese futuro cadáver, pero sus ojos se toparon con los de Eiren, la toma del rostro y mira más penetrante los ojos de su hija, su ceño se frunció, su expresión se tornó sombría, luego su mueca se relajó, le sonrío a Eiren para después darle un beso en la nariz.

Sin decir nada el hombre sale de la habitación ante la mirada extrañada de Kanda, Kailan y Lavi.

- ¡Viejo te he dicho que no me des besos, es asqueroso! –exclama Eiren limpiándose la nariz, pero se extraña al no oírlo chillar. – ¿viejo?

- Salió de la nada. –comenta Kailan extrañada.

- Y sin matar a Yuu-pon. –comenta confuso Lavi haciendo que Kanda lo fulmine con la mirada.

- Iré a ver lo que le pasa. –Kailan está por salir pero Lavi la detiene del brazo y agita su cabeza, mientras le sonríe haciendo que ella lo mire confusa.


Ares medio madreado ayuda a su padre a levantarse mientras vienen a auxiliarlos. Al oír unos pasos alzan la mirada y se estremecen al sentir a Edrick. Da miedo, se siente sombrío y muy espeluznante, seguro viene a rematarlos de verdad.

Edrick toma de las solapas a Ares, acercándolo amenazante a su rostro.

- ¡Edrick no te atrevas a lastimar a mi hijo! ¡El culpable fui yo, Ares intento arreglarlo! –le grita el anciano.

- Enséñale. –fue lo único que dijo antes de soltarlo, haciendo que caiga de pompas al suelo, algo destanteado.

Ambos hombres se muestran confundidos, asimilando lo que dijo, después cayeron en cuenta a lo que se refería, Edrick quiere que le enseñen a Eiren como moverse y pelear en su estado. De pronto ambos se tambalean cuando se siente un temblor y una potente energía se oye estallar como si fuera una explosión, ambos conocen esa energía, saben a quién pertenece.

- Tienen un poder jodidamente monstruoso, es normal que Eiren sea fuerte y seguramente su otra hija también lo es. –comenta Ares sorprendido, volteando donde Edrick dejo salir su energía en un ataque de furia.

- Seguramente lo que más le enoja es que lleva años intentando quitar la maldición de Eiren antes de que ella quede ciega y que no consiguió su propósito de protegerla de la maldición. –Dorian se muestra serio, sabe que desde que Eiren nació Edrick ha estado buscando por cielo, mar y tierra al conde para liberar a su hija de la maldición antes de que ella sea realmente afectada por ella quedando ciega, lo sabe porque cuando Eiren nació Edrick fue a verlo para saber más de la maldición, las formas de destruirla y evitarla, y él le dijo que la única es matando al conde.

Continuará

bueno, eiren termino kedandose ciega, pero sospecho ke la canija le tomara ventaja

amo cuando los cross acen d las suy

spero les haya gustado el cap

muchas gracias por sus reviews

y su paciencia

besos

kriss