Baile de máscaras
En una modesta cafetería cerca de la estación del tren se encuentra Eiren y Lavi en una mesa, con una humeante taza de café frente a ellos sobre la mesa.
Lavi lleva puestos unos jeans azules, una playera de cuello de tortuga color negra y encima una chamarra de mezclilla. Sigue usando una bandana que le hace hacia atrás el cabello, solo que ahora su cabello ya no está alborotado en esa forma de picos, sino que es más lacio, cayendo hacia abajo, aun así gracias a la bandana se le alzo un poco. Y ya no solo tiene una arracada en uno de sus oídos, sino que todo el arco de su oído lo tiene lleno de arcillos. Y trae unos lentes oscuros que lo hacen ver sexy y provocativo.
En cuanto Eiren tiene su cabello más largo, le llega debajo de las nalgas y lo tiene cortado en capas que se alzan juguetonamente hacia arriba. Cubriendo su cabeza trae puesto un gorro de lana color rojo como el suéter de estambre que trae puesto, el cual es largo y ceñido, llegándole debajo de las nalgas y cae coquetamente en sus hombros. Los mallones que trae puestos son negros. Cubriendo sus ojos trae puestos unos elegantes lentes oscuros que hacen más sexys sus facciones.
- Tu objetivo acaba de entrar. Se sentó a la barra en las diez en punto. –le susurra Lavi que se inclinó hacia ella. –el mío también llego… suerte.
Ambos tienen expresión de completa seriedad. Eiren asintió, saco su pequeño bastón que de una sacudida se abrió haciéndolo más largo, se puso de pie y guiándose por el bastón comenzó a caminar.
Un apuesto chico de rebelde caballera castaña recibe su café y le sonríe de forma encantadora a la chica que se lo cobro, poniéndola nerviosa. Ya pagando el café se voltea para ir a una mesa, pero termina chocando contra un cuerpo más pequeño y delgado, pero se estremeció al sentir algo tocarle la entrepierna. Baja la mirada viendo a una mujer que alza el rostro ¡y joder! Esa linda chica con gafas le está acariciando su compadre que comienza a reaccionar.
- ¿Qué es esto? ¿Se está poniendo duro? –comenta curiosa esa linda chica en un tono lleno de inocencia.
Ese hermoso angelito no le puede estar tocando la entrepierna con intensión, ahora entiende los lentes ha visto el bastón, esta ciega, y el dieron ganas de ayudarla… ese angelito inocente no se ira hasta que se la lleve a la cama.
El chico esta por decirle algo galante para empezar su plan conquista para llevarse a ese angelito ciego a la cama, cuando ve un demonio cediendo de sangre parado atrás de ella.
Atrás de Eiren está de pie Kanda con aura sombría rodeándola, la gente se aleja temerosa y no saben si alucinan al verle esos cuernos sobre la cabeza y colmillos sobresalir, pero esos ojos prometen el infierno. Un demonio se vería lindo en comparación a Kanda.
El peli-azul tiene el cabello más corto, ahora le llega a la altura del hombro y se lo recoge en una coleta baja con algunos rebeldes mechones cayéndole sobre el rostro. Viste unos jeans negros, una playera ceñida color blanco y encima una chamarra de piel negra que le llega a media espalda.
Eiren al sentir a Kanda comienza a sudar frio, y sonríe nerviosa.
- Me encontró. –Eiren ya suda frío, esa aura que siente es terrorífica, así que hizo lo mejor que en estos casos puede hacer…
Le dio una cachetada al tipo.
- ¡Imbécil, mira que aprovecharte de una ciega y hacerla tocarte esa cosa pecaminosa! –le grita indignada.
El chico se soba la mejilla teniendo cara de "¿Qué pinche pedo pasa aquí?".
- ¿Me crees idiotas? –pregunta sombrío echándose a Eiren a los hombros con brusquedad, cargándola como costal de papas.
Kanda le da una fuerte nalgada haciendo que toda la gente lo mire como el desgraciado que es por golpearle tan fuerte, el manazo hasta les dolió a ellos y se sobaron el culo.
- ¡Buaa…! ¡Eso dolió! –Eiren comienza a llorar como mocosa y Kanda le da otra nalgada de lo más fuerte haciéndola llorar más.
- Oye amigo…
El pendejo que cachetearon le salió su lado caballeroso e intento detenerlo, pero casi se zurra del miedo al ver a Kanda que lo voltea a ver.
Kanda sabe que está cayendo en el juego de ella, que la muy desgraciada hace esto para molestarlo, para enojarlo, para divertirse a costa del sufrimiento de un pobre diablo, no debería caer en su juego y dejar ir al bastardo, solo castigándola a ella, pero… la mano de su novia toco a ese bastardo y el muy hijo de puta se puso duro, y para rematar sabe que fantaseo con su novia y esa cara de inocencia que se carga.
Si, cayó en su juego, termino electrocutando al pobre diablo que quedo en el suelo, convulsionándose, con espuma saliéndole de la boca, pelo afro y todo chamuscado.
En la misma cafetería, antes de que Kanda llegara se ve a Lavi de pie apretando los pechos sin descaro de una chica que tiene expresión sombría rodeándolo.
- Estas almohadas me gustan… me las llevare –dice complacido justo cuando la chica esta por surtírselo, entonces noto los lentes oscuros siendo que no hay sol y que un bastónestá a su lado. –¡señorita! ¡Señorita! ¡Comprare estás almohadas! –exclama como llamando a una dependienta.
- Señor, esas no son almohadas. –le dice sonrojada porque no deja de apretárselas y ahora que lo ve bien está muy guapo… y es ciego, y está perdido, le dieron ganas de protegerlo.
- ¿No? –Lavi las suelta mostrándose confundido.
- De hecho no está en una tienda de almohadas. –le dice apenada.
- ¿Otra vez? ¿Y dónde estoy? –pregunta decepcionado, como si eso siempre le pasara.
- No se preocupe, yo lo llev…
La chica no termina su frase al ver alado de Lavi a una mujer de lo más intimidante y terrorífica. Ahí está Kailan con aura sombría rodeándola, parece un verdadero demonio sediento de sangre.
El pelo de Kailan es más corto, le casi a mediación de la espalda. Lo tiene más lacio cortado en pico y una boina francesa negra adorna su cabeza. Viste unos jeans ceñidos que marcan más su culo, caderas y piernas. Una blusa strapple color celeste que se le ciñe, alzándole más los pechos y encima una chamarra delgada que trae abierta, es de color negra y por la parte de atrás tiene un gorro que cae en la espalda.
Lavi al sentir a Kailan mira de reojo a su lado y comienza a sudar frío. Sera masoquista cada que juega así con Eiren, pero es que en cierta forma es divertido sentir la adrenalina de que Kailan y Kanda los encontraran en cualquier momento.
- No está ciego, solo idiota. –Kailan le quita los lentes.
- ¡Pervertido! –la chica le voltea a Lavi el rostro, ofendida y molesta porque haya usado un truco asi para engañarla y de lo más digna se va de ahí.
- Kai-chan, amor… sabes que solo jugueteo y lo más que haría sería manosearle las tetas. –le dice temeroso y se tapa la boca para no gritar como nenita cuando ella volteo hacia él.
Justo cuando Kanda saca a una llorona Eiren de esa cafetería se oyen los gritos de nena de Lavi, la demás gente ve incrédulos como esa mujer golpea a ese chico, y se sorprenden al ver las formas en que lo dobla, casi lo hace nudo, hasta parece invertebrado.
Kamui está sentado tras su escritorio bebiendo café en su taza de conejito. Se le ve feliz, han pasado seis meses, seis meses desde que se fueron, seis meses sin bromas, seis meses sin destrozos, seis meses sin pagar grandes sumas de dinero gracias a sus destrozos, seis meses de tranquilidad.
Ama esto, siempre hubiera sido así sino los hubiera aceptado en su orden, pero lo hecho, hecho esta y esos cuatro se fueron sin decir nada y espera que lo hayan hecho para nunca regresar y si regresan él los puede expulsar porque se fueron sin permiso… espera, a los peores de esos cuatro no puede expulsar, lamentablemente tienen el nivel de magos que pueden ir y venir de la orden como les venga en gana… Kamui pone expresión de circunstancia, a esos dos no los puede expulsar si regresan, puede expulsar a Kailan y Kanda, pero si expulsa a ellos no habrá quien controle a Eiren y Lavi, así que si regresan no le conviene expulsar al dúo demoniaco… bueno, no todo puede ser perfecto, cuenta con que no regresen nunca, es más, espera que hayan muerto… ¡sí! Sus mejores fantasías ante la posibilidad de su desaparición es que Kailan y Kanda mataron a Eiren y Lavi al ya no aguantarlos y no los culpa, los felicita, pero como esos dos babosos no soportaron la idea de matar a sus amados seguro se suicidaron y libraron el mundo de ello…
- Lo raro es que Edrick no me ha llamado para saber de sus princesas… ¡aww! Qué triste, eso significa que siguen vivas. –piensa deprimido, pero recupera rápidamente el ánimo, no están aquí, eso es lo que importa.
La alarma que le avisa que alguien se está acercando a la orden comenzó a sonar en la oficina, por lo que tomo su control remoto y encendió las cámaras de seguridad de las entradas en la orden. Y lo que vio en una pantalla lo hace acercarse a ella, pegar su cara en la pantalla esperando haber visto mal y al ver que no se dejó caer de rodillas, lloro amargamente y un aura deprimente lo rodea, la vida no es justa y todo lo hermoso se termina rápido.
- … y ya estamos aquí. –terminan de relatar Eiren y Lavi que están frente al escritorio de un deprimido Komui.
Ambos junto con el par de peli-azules se encuentran de pie frente al escritorio.
- Espero no hayas asignado a alguien más nuestras habitaciones. –le dice con advertencia Lavi, dejo muchas cosas ahí.
- No, tenía miedo de que cualquiera que asigne ahí se le pegue lo que sea que ustedes dos tienen. –dice deprimido apuntando desganados a Lavi y Eiren.
- ¡Yey! ¡Tenemos nuestras habitaciones! –Eiren y Lavi chocan sus manos, o más bien lo intentaron, Eiren le dio en la frente.
- ¡Llevamos meses practicando y sigues fallando!—le grita enfadado.
- No me culpes, estoy discapacitada. –le dice mártir.
- Lo haces a propósito ¿verdad? –Lavi entrecierra sus ojos hacia ella.
- No, ¿cómo crees? –pregunta con inocencia.
Kailan y Kanda rondan los ojos, con estos meses se han hecho un poco inmunes a esa clase de babosadas.
- ¡Eiren!
La mencionada voltea hacia Komui y un lápiz se le entierra en la frente haciéndola caer hacia atrás, haciendo que Lavi se ría mientras la apunta.
- En verdad estas ciega. –comenta Komui pensativo.
- Genial… ya le mato otra neurona. –Kanda mira hacia donde esta tirada su novia.
Kailan se golpea la frente con la palma de su mano.
- ¡¿Qué cojones haces?! –le grita Eiren poniéndose de pie y quitándose la pluma por donde comienza a salir un chorro de sangre.
- Probaba sino era una jugarreta… y tapate ese agujero me estas llenando mis papeles de sangre. –le dice con reproche.
Un aura de fuego rodea a Eiren. Lavi dejo de reír y salto por la ventana quebrándola en el proceso a todo estilo misión imposible cuando va a estallar una bomba. Kanda y Kailan salen de lo más tranquilos de la oficina.
- Espera… ¿qué haces? En mi oficina no, hay muchos documentos important…
Komui no termina su frase y solo se ve salir humo fuera de las ventanas seguido del chillido maricón de Komui.
- ¡Hogar, dulce hogar! –exclama Lavi nada más abrió la puerta de su habitación.
Nada más entro Eiren y un gato se le echo a sus brazos, sorprendiéndola.
- ¡Shou! –exclama alzándolo a la altura de su rostro. –me había olvidado completamente de ti en estos seis meses. –le dice sonriéndole de forma encantadora.
El gato puso expresión de shock total, él extrañándola, preocupándose por no saber dónde estaba y ella ni lo recordaba.
- Ya ni lastima me das. –Lavi sonríe burlón mientras camina hacia su cama para dejar la maleta.
Kailan abre la puerta de su habitación haciendo que Lenalee que estaba adentro voltee y se sorprendió al ver a la peli-azul, tenía meses sin verla, la nota más crecida, más madura, con facciones más afiladas y nuevo corte de cabello.
Kailan también se sorprendió, notando los cambios en su amiga, ahora lleva el cabello mucho más corto, apenas le llega debajo de la nuca, cortando en pequeñas capas, debido a sus facciones afiladas y delicadas se le ve muy bien.
- ¡Kailan/Lenalee!
Exclaman al mismo tiempo, echándose a los brazos de la otra para darse un fuerte abrazo.
- Tienes que decirme donde estuviste todo este tiempo. –exige Lenalee nada más rompieron el abrazo. –y sin despedirte. –ahora se lo dice con reproche.
- Lo siento, no hubo tiempo de nada, pero ahorita te cuento. –Kailan se adentra completamente cerrando la puerta tras de sí. –primero cuéntame el cambio tan drástico que hiciste en tu nuevo corte. –realmente está muy curiosa por eso, Lenalee tenía el pelo muy largo y tomar la decisión de cortarse el pelo así es muy drástica al menos que…— ¿Rompiste con Allen? –pregunta sorprendida, no se lo cree esos dos derraman miel pero podría Komui tener que ver en eso.
- Para nada… esté fue uno de los intentos de nii-san para que Allen-kun y yo cortáramos. –sus ojos se entrecerraron y una vena se hincho en su frente recordando eso.
Lenalee comienza a abrir los ojos dándose cuenta que está en una especie de laboratorio, intenta moverse pero sus extremidades están amarradas a la silla.
- Lenalee.
Frente a ella aparece su hermano con una cara que le dio miedo, pero lo que le dio mucho más miedo fue verle esas tijeras en las manos.
- ¿Qué harás nii-san? –pregunta temerosa, su hermano no sería capaz de dañarla ¿verdad?... ahora se siente insegura de eso.
- ¡Intentare hacerte fea para que ese pulpo de deje! –los lentes de Komui brillan de forma misteriosa mientras se va acercando y el terror marca más la expresión de Lenalee… ¿le va a desfigurar el rostro?
- … y me dejo este corte. –la vena en la frente de Lenalee se hincha más y a Kailan le resbala una gota de sudor en la nuca.
- ¿Y qué dijo Allen cuando te vio?
- Fue un amor, me dijo que me veo muy bonita. –dice sonrojada.
- Seguro Komui se quiso dar un balazo porque su plan no funciono. –piensa divertida. –venga… y cuéntame que tanto han avanzado Allen y tú. –comenta cotilla, tomándola de la mano y sentándose junto con ella en la cama. –ya tienen mucho de novios… ¿ya pasaron a ultimo nivel? –pregunta más cotilla haciéndola sonrojar.
- No. –comenta deprimida, no es que no quiera es que…
- Komui no los ha dejado avanzar. –comenta con compresión.
- La culpa es de nii-san, pero no es por lo que crees, ni escapándonos podríamos. –dice deprimida.
- ¿Por qué? –Kailan la mira muy curiosa.
- Me puso un calzón de castidad.
- ¿Ah? –Kailan la mira como si estuviera bromeando pero al ver su cara. – ¡¿es enserio?! –exclama sorprendida, cree a Komui capaz de eso, enserio.
Lenalee se pone de pie y se alza la falda dejando ver un súper reforzado calzón de castidad.
- ¡Solo se puede abrir con la magia de nii-san! –Lenalee llora dramáticamente.
- Tengo que admitir que Komui es ingenioso cuando de conservar la castidad de su hermana se trata. –Kailan se muestra incrédula. – ¿y cómo le haces para ya sabes?... ir al baño. –realmente eso le da curiosidad, si eso solo se abre con la magia de Komui se lo imagina siendo capaz de llevarla al baño con tal de que su hermanita siga virgen.
- Bueno…—la peli-verde se sonroja. –nii-san me desmayo antes de ponérmelo. –Lenalee llora dramáticamente, es tan humillante saber que su hermano le puso eso, es un loco. –cuando desperté ya lo tenía… está conectado a mi cerebro así cuando me anda del baño se abre un… ya sabes, solo para que por ahí salga… ¡me entiendes! –exclama avergonzadísima y Kailan la mira con lastima, miraría mejor a un perro con las tripas de fuera.
- Insisto; Komui es ingenioso cuando de proteger la castidad de su hermana se trata.
- Allen-kun y yo hemos estado investigando muchos métodos mágicos, y seguimos haciéndolo pero nada más nada. –Lenalee se quiere cortar las venas, no puede llegar a más con su novio por culpa de su hermano y la comezón ahí abajo esta cabrona. –pero mejor cuéntame de ti y Lavi-kun… sé que se fueron juntos… ¿qué tan lejos han llegado? –pregunta insinuante.
- Solo a segunda base. –Kailan se rasca la nuca sonrojada. –es un pervertido y sabes que tiene experiencia, pero no se… me da miedo darle lo que quiere y termina aburriéndose. –Lenalee asintió con compresión, ese Lavi tiene antecedentes.
- ¡Te fuiste antes de decirme como se hicieron novios, y quiero saber a dónde se fueron, cuéntamelo todo! –exige mirándola con esa mirada de loco que tiene Komui.
- Sin duda son hermanos. –a Kailan le resbala una gota de sudor en la nuca.
Allen esta tirado en el suelo, casi enterrado entre una montaña de libros, no es que de pronto se haya hecho estudioso más bien es que necesita saber cómo quitarle esa jodida cosa que Komui le puso a Lenalee, esa jodida cosa por la cual no han podido llegar a tercera base. Los dos desean llegar a tercera base y mucho.
El albino no ha cambiado en nada estos meses, si acaso su cabello creció un poco.
La puerta se abre haciéndolo alzar la mirada mostrando esa expresión terrorífica que suele tener cuando hablan de su sensei, y es que hablar de su sensei es un trauma y tortura como lo está siendo ese jodido calzón de castidad.
Pero se sorprende al ver a Kanda ahí, pensó que había muerto por ahí, o algo así.
- ¡Ah! ¡Te cortaste el cabello! –exclama sorprendido, apuntándolo de forma acusadora.
- No me digas. –comenta sarcástico, de todo de regresar a la orden lo que más lamenta es que vera a ese moyashi y que seguirá compartiendo habitación con él.
- ¿Qué? ¿Te cansaste de que te digan nena?... porque si es así déjame te digo que lo sigue trayendo largo como una nena. –comenta burlón.
Kanda deja su maleta, desenfunda su espada… ¡Oh! qué bien se siente desenfundar su espada, tenía seis meses sin hacerlo gracias a que estaba detenida en el aeropuerto de Londres. La extraño, sino fuera porque no está solo la besaba.
- Espero no haberme oxidado. –Kanda mira tétrico a Allen que ya se puso de pie y está en guardia, no se va a dejar, la última vez casi lo mato. – ¡muere basura! –grita lanzándose hacia el albino que se lanzó hacia él también.
Eiren y Lavi están en sus respectivas camas. Lavi está sentado y tiene la laptop sobre las piernas, viendo algunos videos. En cuanto Eiren esta acostada oyendo música a través de los audífonos conectados a su ipod, al no poder ver se tiene que entretener escuchando.
La puerta se abre haciendo que Lavi alce la mirada viendo a Kanda.
- ¡Yuu-pon, que milagro tenerte en nuestros dominios! –comenta amigable, si, es raro que Kanda llegue de la nada a esa habitación, al menos que vaya a arrastrarlos a alguna misión.
Kanda sin decir nada se acercó a él, lo tomo de los pelos y lo jalo, sacándolo de la cama y tirando la laptop en el colchón en el proceso.
- ¡Oye, duele! –exclama intentando quitárselo de encima, manoteando.
Kanda lo aventó fuera de la habitación, cerro con seguro y se volteo hacia Eiren que sigue acostada oyendo música que ni cuenta se ha dado de nada.
- ¡Si querías que me fuera para follar solo lo hubieras pedido, no tenías que ser tan bruto! –grita Lavi indignado desde afuera a la vez que patea la puerta.
Kanda lo ignoro y cuando esta por acercarse a Eiren, un gato se le echo encima y trato de arañarlo, pero Kanda reacciono a tiempo y logro sostenerlo.
- Cogerme a Eiren es más complicado en esta jodida orden. Al menos en la casa del ruco dormíamos juntos. –Kanda camina hacia la ventana, la abre y avienta al gato como si fuera pelota de béisbol, solo se oyó el maullido asustado a lo lejos antes de que cerrara la ventana. –con eso tardara unos días en volver, si tengo suerte perdió una de sus jodidas siete vidas.
Kanda se quita la playera y la avienta por ahí, para después quitarle los audífonos a Eiren.
- ¿Qué pedo? –pregunta destanteada pero hace su rostro hacia atrás al sentir la respiración de alguien sobre la cara. – ¡Yuu! ¡Tardaste! –exclama emocionada, percibiendo su aroma.
- Guarra descarada, sino te cojo no duermes. –le dice ronco sobre los labios, tomándole el cabello de la parte de la nuca sin estirárselo, solo manteniendo el agarre.
- Y tú no duermes sino me coges. –Eiren sonríe socarrona sobre sus labios.
Es verdad, y la culpa, ella lo acostumbro a coger todas las noches que si no lo hace no puede dormir, su cuerpo ya pide esa clase de ejercicio para poder descansar. Kanda unió sus labios sobre los de ella y ella gustosa le respondió el fogoso beso.
- … entonces Yuu me saco de los pelos de mi habitación para follar con Eiren, ¿puedes creer eso Kai-chan? –pregunta haciendo un puchero.
- Lo creo. –Kailan suspira con pesadez.
- ¿Me das posada? –pregunta sonriendo como niño bueno.
- Allen seguro tiene una cama libre. –le dice sonriendo con mofa.
- ¡Aww! Que mala, soy tu novio y no te compadeces de mí.
- Lo hago, por eso te di la idea. –Kailan amplía su sonrisa.
- ¡Kai-chan! –exclama más berrinchudo, haciéndola suspira con pesadez.
- Lenalee y yo estamos viendo una película, puedes verla con nosotras, pero cuando se acabe te vas a la habitación de Allen a dormir… sabes que las camas son pequeñas y…
- Y yo me acomodo muy bien, podríamos dormir abrazaditos. –Lavi mueve sus cejas de forma insinuante, si, que Yuu lo corra le cayó como perlas.
- Lavi. –le dice con advertencia y Lavi suspira resignado.
- Está bien. –dice rendido. –seis meses sin sexo… no sé cómo he sobrevivido solo jalándomela estos meses. –Lavi ya siente que hasta olvido como se hace.
Eiren está desnuda cabalgando a Kanda que está en las mismas condiciones. El peli-azul la toma de las caderas ayudándola con el ritmo de las cabalgadas, luchando para no cerrar los ojos ante el placer, y es que verla montándolo es una vista que no le gusta perderse, cada mueca, cada movimiento que ella hace ante el placer que está sintiendo, en especial ver como sus pechos rebotan ante cada salto es una vista única.
La siente que está por llegar y él también, movió su cadera, empujando todo lo que puede cuando ella arqueo su espalda teniendo ese deseado orgasmo, gimiendo y apretando sus paredes vaginales, apretando más su verga y Kanda empujo de nuevo su cadera hacia adelante derramándose, llenándola con su semen.
Eiren se dejó caer encima de él cansada, agitada y satisfecha, aun teniéndolo dentro de ella. Kanda llevo una de sus manos a la espalda de ella y comenzó a rosarle el arco de la espalda con los dedos, relajándola mientras él se recupera como ella de orgasmo que acaban de tener.
- Deberías cambiarle la habitación a Lavi. –le dice juguetona, dándole cariñosos besos en el torso, sabe que eso le gusta porque lo relaja.
- Es más fácil que tú se la cambies a moyashi… el pendejo del conejo idiota seguro va a pedir algo a cambio.
Eiren ríe divertida sobre su pecho, haciéndole cosquilla.
- Mañana se la cambio. –asegura subiendo, rosándole con los labios hasta subir a su cuello. –Yuu-yuu te has hecho muy pervertido. –dice burlona al sentirlo ya duro de nuevo dentro de ella.
- ¿De quién crees que es la culpa? –Kanda ágilmente los hace rodar, cambiando lugares, apoyando su mano derecha en el colchón alado de la cara de ella y con su otra mano tomándole la pierna desde abajo, alzándosela.
- Mía. –responde orgullosa, sonriéndole.
No importa que ella ya no lo vea, cuando están haciendo el amor siente que sus ojos se conectan, esos ojos rojos que se han opacado a causa de la ceguera están puestos en los suyos cuando le hace el amor, justo como ahorita.
- Cínica y descarada. –le dice antes de unir sus labios con los de ella, en un fogoso beso mientras se impulsa para seguir penetrándola.
Kailan y Lavi están sentados uno alado del otro con el pelirrojo pasándole un brazo por los hombros y besándole el cuello.
- Lavi-kun contrólate, esta Lenalee. –le susurra con reproche.
- Ya se durmió. –le susurra sin dejar de besarle el cuello, estremeciéndola, sonrojándola y haciéndole recorrer escalofríos por todo el cuerpo.
Kailan voltea hacia donde esta Lenalee viéndola acostada, dándoles la espalda, como siempre se quedó dormida antes de que termine la película, pero eso no importa, es bueno que ella este dormida.
Lavi sube su camino de besos y comienza a juguetear con el lóbulo de su oreja, estremeciéndola. Kailan se muerde el labio inferior para no gemir. En eso siente que la traviesa mano del pelirrojo se acerca peligrosamente a uno de sus senos, y ella lo detiene tomándole la mano.
- Solo déjame tocártelos poquito. –le susurra ronco en el oído.
Esa jodida voz, cuando le habla así es muy difícil resistirse, pero tiene que ser fuerte, las veces que dejo que le toque los pechos le fue más difícil pararlo, descubrió que es muy sensible de os pechos.
Lavi suspira resignado cuando ella sin decir nada le bajo la mano, no cumpliéndole el capricho de tocarle esos gloriosos pechos.
- ¿Tú no quieres tocarme? –le pregunta provocativo en el oído.
La verdad si quiere, hace tiempo que tiene curiosidad, cuando lo siente duro quiere ver su pene y tocarlo, pero le da pena pedírselo, pero ahora él lo está sugiriendo más ella no sabe que responderle.
- ¿Quieres? –Kailan lo mira de reojo notándole esa sonrisa traviesa, baja la mirada viendo que él ha descubierto su pene, es tan grande y duro, la puso más nerviosa a la vez la excito más.
- Lavi-kun. –lo llama en forma de reproche, sintiendo que le saldrá humo de las orejas.
- No haré nada que no quieras… es mas solo te besare. –promete.
Kailan entrecierra los ojos, no sabe si creerle y cuando lo tiene cerca además esta cachonda le resulta difícil pensar con claridad. Así que dirigió su mano al duro pene, tocándole con la palma la punta, sintiéndola mojada.
Oírlo gruñir en su oído la estremeció, ella le está sacando esos gruñidos con solo tocarlo. Eso la hizo sentir poderosa, así que aventurándose más; rodeo el pene con su mano. No es tan inocente, sabe cómo se hace una jalada, no porque la haya hecho sino que por curiosidad ha visto una porno una que otra vez, el mundo está lleno de formas para descubrir sobre el sexo por tu cuenta sin tener que practicarlo.
- No lo aprietes tanto. –le dice ronco y con la respiración agitada.
El cómo le respira en el oído mientras salen de sus labios pequeños gruñidos ante sus caricias le está gustando, le gusta darle placer, tenerlo así por lo que ella hace porque le hace sentir cierta satisfacción ante el poder que está ejerciendo.
Kailan lo siguió masturbando, disfrutando el provocarle placer pero en especial disfrutando esos besos y lamidas que le da en el cuello.
Lavi ya ama esa manita, sabe cómo moverla, como enloquecerlo, le está dando mucho placer y eso que solo se la está jalando, no se imagina ni como será cuando le folle esa boquita o ese coño. Está muy caliente pero le prometió no hacer nada, y vaya que se contiene para no romper su promesa, y es que la conoce, sabe que si la rompe no volverá a confiar en él cuando se presente otra situación así y no se la volverá a jalar.
Lavi se mordió el labio inferior sintiendo su orgasmo, y Kailan se sorprendió al ver cómo sale el semen de su pene, manchándole la mano, es la primera vez que ve como un hombre se corre que no sea a través de una pantalla, es algo sorprendente y excitante.
- Se siento muy bien hermosa. –Lavi le da un beso cariñoso en la mejilla. – ¿no estas caliente tú? –Lavi dirige su mano a la entrepierna de ella, pero Kailan cierra las piernas no dejando que le toque ahí, una por vergüenza y dos porque si, está muy caliente y mojada.
- Ya es hora de que te vayas a dormir. –le dice con mofa, y Lavi hace un infantil puchero, divirtiéndola.
Resignado cubre su miembro, ya en la habitación de Allen usara el baño para limpiarse. Al pasar por encima de Kailan le roba un apasionado beso que a Kailan le costó responder porque no se lo esperaba… y jodido beso, la pone más caliente, pero tiene que tener fuerza de voluntad, ese desgraciado sabe cómo seducir.
- Como te encanta tortúrame… siento que me estás haciendo pagar algo. –le dice con reproche y diversión al romper el beso.
- ¿Cómo crees?
- Esa sonrisa me lo afirma… pero debe ser porque lo merezco por eso aguanto. –juguetón le da un beso de pico y Kailan quiso chillar como esas fans locas que tiene, es que el desgraciado a veces es tan lindo. –descansa. –nuevamente le da un beso, solo que este suave y cariñoso, para después pararse y caminar hacia la puerta.
Kailan lo mira alejarse y cuando sale de la habitación suspira con pesadez, cada vez es más difícil sacarle la vuelta o pararlo, cada vez quiere más de él.
- No estaba dormida… inshes desgraciados, me han traumado. –Lenalee que le da la espalda a su amiga llora, se tapa la nariz que no deja de sangrar y esta sonrojada, y es que la imaginación es gacha y con lo que escucho se imaginó muchas cosas.
Es un lindo día, y se ve a Kanda, Kailan, Eiren, Lavi, Allen y Lenalee de pie frente al escritorio de Komui, si, el puto desgraciado los mando a llamar a primer hora, por eso se les ve adormilados hasta a los más madrugadores.
- Esta noche habrá una fiesta. –les dice serio y al instante el aura asesina de los seis los rodeo. –¡esperen! –exclama rápidamente y casi chillando alzando sus brazos hacia ellos como si empujara algo, como si eso los fuera a detener. –es una misión, antes de que hagan cualquier cosa déjenme les explico.
- Cinco segundos. –es todo lo que dice Kanda.
- ¿No serás cabrón? En cinco segundos nadie cuenta nada. –dice ofendido.
- Tres, dos…
- ¡Es probable que ahí se encuentre información para dar con el conde!
Eso sí llamo la atención de todos, incluso Kanda dejo su cuenta regresiva, solo le faltaba el uno pero la dejo y eso salvo a Komui.
Komui ya sabiendo que no será mandado al hospital… de nuevo, que triste es que haya regresado el dúo demoniaco, tenía seis meses sin pisar el hospital tan seguido, su Lenalee solo lo mandaba ahí una o dos veces al mes.
- Como sabrán no solo los noah ayudan a despertar el conde. También hay familias de magos que les ayudan. No se sabe con certeza que familias son pero se sospecha de algunas. –comenta serio Komui. –justamente esta noche una de las familias sospechosas hará una fiesta de máscaras al más estilo del siglo XX y tengo justamente invitaciones que uno de mis espías robo a tres magos. –Komui les muestra las tres elegantes invitaciones, dejándolos sobre la mesa.
Lenalee las toma, viéndolas curiosa.
- Nii-san estas invitaciones son para una sola persona cada una y todas a nombres de mujeres. –comenta Lenalee extrañada.
- Es que no solo se hay que infiltrar en el público. Los meseros serán ustedes tres. –dice mirando a los varones, Kanda mostro desagrado, eso de servirle a alguien mas no se le da. –y las invitadas ustedes tres. –ahora mira a las chicas. – ¿no tendrás problema con tu ceguera Eiren? –Komui la mira serio.
- ¡¿Estas ciega?! –pregunta Lenalee y Allen mirándola sorprendida.
- ¿Qué no se ve? –pregunta Eiren mirando a lado contrario a donde están ellos haciendo que el par de peli-azules la miren con ojos entrecerrados y Lavi sonría divertido.
- Ahora se ve. –comentan ambos con una gran gota de sudor resbalando por su nuca por no haberlo notado.
- No tendrá problemas, solo payasea. –Kailan le da un zape a su hermana.
Eiren voltea hacia donde están ellos y les saca la lengua, es ahí cuando Lenalee y Allen vieron sus ojos, la pupila opaca y la mirada perdida, no le habían prestado atención ya que estaban adormilados ante lo temprano que es y ayer no la vieron.
- Bien. Esta misión es muy seria, necesitan estar alertas a todo. Se rumorea entre voces que todos los noah estarán ahí, así que no sean descuidados porque si los descubren estarán acabados.
- ¿Por qué todos nos miran? –preguntan Lavi y Eiren, la segunda aunque no vea siente las miradas
- ¿Por qué será? –preguntan a la par Allen, Lenalee y Komui.
- Vigílenlos. –les pide a Kailan y a Kanda.
- Genial, soy la niñera oficial de mi novio/a. –piensan ambos peli-azules con un tic nervioso en la ceja derecha.
- Oye las chicas estarán bien ocultas con los antifaces, ¿pero nosotros? –Allen se muestra curioso. –no podremos espiar bien si algún noah nos reconoce.
Kanda y Lavi tuvieron que admitir que el albino tiene razón, dos noah ya los conocen a los seis.
- Es una fiesta de máscaras, hasta los meceros y todo personal usara antifaz con sus uniformes. –comenta Komui, sus espías le han informado como estarán todos los movimientos ahí. –vayan preparando sus vestidos chicas… y ustedes chicos aquí tienen la cadena de meseros para la que trabajaran esta noche. –Komui pone tres tarjetas sobre la mesa. –la fiesta será en la mansión de Londres de la familia Kamelot.
Los seis ensanchan los ojos esa es una de las familias más antiguas y prestigiosas de magos en Londres, les sorprende que sean aliados del conde, aunque no sea seguro aun por algo se rumora.
En el enorme salón principal de la familia Kamelot se escucha la música clásica por todo el lugar, el salón está lleno de los invitados con esos vestidos victorianos y trajes del siglo XX, con eso antifaz cubriéndoles parte del rostro y no distinguiéndolos.
Entre los invitados se ve a Allen, Kanda y Lavi usando trajes de meseros, sosteniendo una bandeja que tiene varias copas de champagne de las cuales toman los invitados. Y cubriéndole parte de los ojos traen puesto un antifaz negro.
- ¿Vez a las chicas? –pregunta Allen que esta de espalda con espalda a Lavi.
- Veo a Kailan. –le susurra viendo a su novia con un grupo de chicas conversando animadamente. –¡mierda! Se ve tan buena. –Lavi quiere hundir su cara en el escote que deja ver sus alzados y más voluptuosos pechos gracias al corsé.
El vestido pomposo y victoriano de Kailan es azul marino con blanco. El corsé alza más sus pechos y los hace verse más grandes. Y el antifaz que usa tiene como forma de mariposa, es color azul con destellos de diferentes colores.
- Yo ya vi a Lenalee. –Allen quiere llorar, odia ese jodido calzón de castidad.
Ahí está su novia conversando con dos chicas, ese vestido deja mucho a la imaginación, y el cómo ese corsé alza sus pechos haciéndolos ver más grandes. El vestido de Lenalee es verde jade con algunos holanes blancos. Y cubriéndole parte del rostro lleva un antifaz adornado con escarcha verde, cayéndolo en los costados algunos listones blancos.
- Me la quiero tirar. –piensan ambos llorando amargamente, pero su ceño se frunce y un aura sombría los rodea cuando ven que unos tipos las invitan a bailar y como ellas tienen que fingir aceptan. –quiero matarlo. –piensan sombríos ambos al ver como toman de la cintura a sus chicas y las pegan mucho a ellos.
Kanda va pasando con la bandeja que tiene copas de champagne, ofreciéndoselas a los invitados, los cuales toman una mientras busca disimuladamente a Eiren. Cuando la vio gruño, al fin se pone un vestido que le llegue hasta los tobillos, pero se pone uno que tiene mucho escote, sabe que ella no tiene pechos grandes como Kailan, incluso Lenalee los tiene más grandes, pero para él son perfectos, y ahora que ve como ese corsé le alza los pechos y se los hace ver más grandes le dieron ganas de gruñir de excitación a la vez de furia porque sabe que no será el único que se deleite con la vista.
El vestido pomposo de Eiren es rojo con algunos listones o encajes de adorno negros, incluso los colores son provocativos como toda ella. Su antifaz es rojo con algunas plumas negras adornándolo.
- El jodido rojo le sienta tan bien. –Kanda chasquea la lengua, pero frunce el ceño cuando ve a un tipo acercársele.
Kanda se fue alejando entre la multitud sin perder de vista a Eiren, notando como el tipo le saca platica y la muy desgraciada le muestra esas sonrisas coquetas. Kanda entro al pasillo que conecta a uno de los baños y ahí noqueo a un tipo que va saliendo del baño de un golpe en la cara y se metió al baño llevándose al tipo con él.
- ¿Por qué una dama tan guapa esta tan sola?
Eiren alza la mirada simulando que en verdad ve a quien sea que este frente a ella.
- No esta Lavi-lazarillo para decirme si es mi tipo. –piensa con tristeza, capaz es uno feo. –no se me da mucho socializar. –le responde educada y sonriéndole de forma encantadora.
- Sheril Kamelot, un placer conocer tan hermosa dama. –el hombre toma su mano dejando un suave beso en ella.
- Tu fiesta es encantadora Sheril. –comenta algo coqueta, ha oído que Sheril es atractivo, así que al menos no bailara con un feo, porque seguro la sacara a bailar.
- ¿No me dirás tu nombre? –pregunta divertido.
- Es una fiesta de disfraces, el misterio es lo divertido en ella. –comenta con coquetería y él le tomo la barbilla alzándole más el rostro.
- Tienes unos ojos hermosos, el rojo es definitivamente tu color. –le dice coqueto para después inclinarse acercando su rostro al oído. –para ser ciega no lo pareces… sino te observan esos lindos ojos con atención. –le susurra provocativo.
- Nací ciega que es algo normal en mí. –le responde sin quitar ese tono de voz coqueto y él se separó de ella.
- ¿Bailamos?
- ¿No se enojara tu esposa? –le pregunta divertida, si, ama a Yuu pero le encanta coquetear solo para divertirse.
- No creo que lo haga, hace años que está en el cementerio familiar. –comenta con simpleza y sonriendo encantador.
- Es algo descarado al referirse así a su difunta esposa my lord.
- La vida está hecha para los vivos, ¿no lo cree my lady?
- Ciertamente.
- Disculpa la demora.
Eiren oculta la sorpresa al oír la voz de Yuu, y Sheril voltea viendo a ese hombre con traje elegante, cabello azul recogido en una coleta baja y antifaz plateado que le cubre parte de la cara.
- ¿Te hice esperar mucho?... la junta tardo más de lo que esperaba. –comenta serio mirando a Eiren a quien tomó del brazo.
- Para nada, el señor Sheril me hacía compañía. –le dice sonriéndole amigable y Kanda voltea hacia Sheril como si apenas notara su presencia.
- Sheril Kamelot. –le dice extendiéndole la mano.
- Mucho gusto. –Kanda extiende su mano para saludarlo, si, solo quiere matarlo, como quiere matar a su novia, los oyó coqueteando y los vio, pero es buen actor cuando de una misión se trata. –Alexander Harrison. –sí, eso decía la invitación que tomo del traje y antifaz que también tomo del pendejo que dejo en el baño, si tiene suerte ese tal Alexander no es conocido del anfitrión de la fiesta, no cree que conozca a todos los que invito ahí. –le agradezco le haya hecho compañía a mi esposa.
Eiren se contuvo para no mostrar algo en su expresión ante lo divertido que le está resultando esto, si, una de las cosas que le gustan de coquetear es que cuando coquetea con otro Yuu la divierte más con su reacción, y esta está siendo la más divertida de todas.
- No fue molestia, tiene una esposa muy encantadora… aunque ambos son muy jóvenes, es raro casarse a esa edad en estos días. –comenta divertido.
- ¿Qué podemos decir? El amor llego. –dice melosa Eiren, colgándose del brazo de Yuu.
- Señor Harrison permítame felicitarlo, tiene una esposa muy hermosa y encantadora. –Sheril extiende su mano y Kanda la toma apretándola más de la cuenta pero eso no pareció molestar a Sheril.
- Si me permite, deseo sacar a bailar a mi esposa. –Kanda inclina levemente su cabeza y se lleva a Eiren tomándola del brazo.
- ¿Yuu baila? –Eiren se muestra sorprendida. –Yuu espero que sepas bailar porque yo no sé… tengo dos pies izquierdos. –le dice mientras Kanda la lleva a la pista de baile.
- ¿Qué tan difícil puede ser? Solo es vals… imitando a los pendejos que bailan y asunto solucionado. –Kanda la toma de la cintura, posando una mano en la parte baja de la columna de ella acercándola lo más que puede a su cuerpo y comienza a moverla al ritmo del vals.
- ¡Woo! ¡Sabes! –exclama como si hubiera visto a un perro de dos cabezas. –eres una caja de sorpresas. –comenta divertida, dejando que él sea quien la mueva, como dijo no sabe bailar.
- Cállate que no me tienes de buenas. –le susurra cerca de su rostro sonando amenazante, a la vez que desvía su mirada a todos lados, uso el pretexto de bailar para alejarla de Sheril y ahora busca como meterse entre los que bailan para salir de ahí, si es posible del salón.
- Es el anfitrión… y tú has arruinado que le saque información, era una oportunidad de oro. –le dice con diversión y Kanda gruñe, lo sabe, simplemente no pudo controlarse y termino actuando, cagando la misión.
- No me conviene hacer misiones con ella… pero creo que es peor que ella vaya sin mi sabiendo lo coqueta que es. –odia demasiado sentirse inseguro. –no arruine nada… no le diría nada a una desconocida. Solo quería cogerte.
- ¿Lo crees? –pregunta alzando su rostro mostrándole esa sonrisa, sabe que ella sabía eso solo se hace pendeja, y la odia por eso.
- ¡Joder!—a Kanda se le hace cada vez más lejos el patio trasero y bailando mientras intenta llevarla ahí de forma disimulada lo hace más lento.
- ¿Y cuándo comenzaremos a planear el tener bebés, cariño? –pregunta melosa y burlona.
- Ahorita intentare hacerte uno. –le susurra sobre sus labios, si, está siendo poco profesional, pero verla vestida así hace que la misión le valga mierda, además quiere dejarle en claro a quién pertenece para haber si así deja de coquetear con los demás. Ver que la salida al patio trasero está cada vez más cerca solo lo hace sentir más ansioso.
Eiren ríe entre dientes, comienza a sentir que ha sido una mala influencia para Yuu, y eso le encanta.
Mientras Lavi ofrece las copas no despega su mirada de Kailan que lleva un buen rato bailando con ese tipo al que no deja de sonreírle. Le quiere retorcer el pescuezo a ese tipo y hacerle ver a Kailan que solo a él debe sonreírle así.
- Oye Lavi, ¿que no es ese bakanda? –pregunta Allen deteniéndose a su lado, pero Lavi ni lo pela, ósea ¿vigilar a su novia que anda de coqueta con otro o ver a Kanda? Si ve a ese sádico todos los días. – ¿A quién le robo la ropa?... ¡¿Bakanda baila?!
Eso sí llamo su atención, Lavi voltea hacia donde mira sorprendido Allen y también se sorprende al ver a Kanda bailando vals con Eiren.
- Hijo de puta. –murmura indignado, ellos de meseros y el cabrón se las ingenió para robarle ropa a alguien, hacerse pasar por invitado y sacar a Eiren de la vista de los buitres. –no es mala idea. –Lavi sonríe travieso agradeciendo la idea de Kanda.
- Que coraje, nosotros de meseros intentando ver que investigamos y el cabrón disfrutando la fiesta. –comenta indignado volteando hacia donde esta Lavi, no viéndolo. – ¿a dónde se fue? –confundido se rasca la nuca con una de sus manos.
Kailan no puede dejar de mirar a los ojos al tipo con el que baila, tiene unos intensos ojos azules, no le recuerdan a nadie pero su mirada se le hace jodidamente familiar. Es rubio, de ojos azules y de esos galanes que le caen mal por ligones, no cree conocerlo, aun así su mirada no se le deja de hacer familiar.
- ¿Sabes? –comenta de forma cómplice. –he oído que en habrá una reunión privada con amigos cercanos del señor Kamelot. –comenta en modo de misterio, tomando su interés. –escuche a unos hombres hablar sobre eso… ¿no te gustaría ir a ver?
Kailan se lo piensa, podría ser que sean los noah como podría ser que ese tipo la quiere llevar a un lugar a solas con la intensión de acostarse con ella, si es la segunda opción fácilmente lo puede dejar como paleta humana para después mandarlo a volar, no se ve muy fuerte. Si es la primera opción podría conseguir información.
- Estoy intrigada. –Kailan le sonríe de forma encantadora y la forma en que él sonrio no le gusto en nada, en especial porque siente que ya ha visto esa sonrisa en alguien pero no logra recordar en quien.
Metidos en un laberinto de rosales se encuentran Eiren y Kanda, la primera con el vestido alzado, rodeando con sus piernas la cadera del peli-azul que tiene sus pantalones abajo, y la sostiene de las piernas para darse impulso para penetrarla, solo será un rapidín y seguirán con la misión.
Eiren tiene sus manos apoyadas en los hombros de él y él tiene su cara a la altura de sus pechos donde tiene la cara escondida, ya que solo le bajo esa parte del vestido para dejarle al descubierto los pechos. La pelinegra no reprime sus gemidos, Kanda le está dando tan duro, siempre le da muy duro cuando se enoja o se pone celoso y ella lo adora.
- Ponte estas jodidas cosas más seguido cuando cojamos, se te ven más grandes los senos. –le dice ronco, para después tomar uno de los pezones entre sus dientes sacándole un grito de placer y dolor.
- ¡Oye! Pensé te gustaban del tamaño que los tengo. –le dice ofendida.
- Yo también lo pensé. –sonriéndole socarrón alza el rostro, viéndola mostrar una mueca de indignación y él amplía su sonrisa, se lo merece por andar de coqueta con otro.
Lavi sale del baño vistiendo un esmoquin y un antifaz dorado con algunas plumas plateadas que le quito al imbécil que noqueo y lo dejo junto con al que noqueo Kanda… cabe resaltar que los dejo a ambos en una posición comprometedora y graciosa.
Sonriendo travieso se acomoda el moño del esmoquin y comienza a buscar a Kailan en la pista de baile, metiéndose entre la gente.
- Es aquí. –el chico abre la puerta de un salón de música donde solo se ve un piano.
El chico se hace a un lado y Kailan entra estando siempre en guardia. Cuando la puerta se cerró voltea sintiendo más fuerte ese presentimiento.
- Aun no empieza, si nos escondemos seguro oiremos todo. –comenta cómplice y Kailan solo asintió, hasta ahora no ha intentado nada pervertido.
Cuando se oye tocar una tecla del piano Kailan voltea y ensancha los ojos al ver ahí sentada a Road vistiendo un pomposo e infantil vestido amarillo, con varios lazos blancos en forma de moñitos en el cabello.
- ¿Fue fácil? –pregunta burlona.
- Más de lo que pensé.
Kailan frunce el ceño, reconoce esa voz, voltea viéndose sombría viendo como el chico se quita el antifaz y el pelo rubio dejo de serlo para ser azabache, las facciones del chico son diferentes y sus ojos azules ahora son dorados.
- ¿Dulce o truco? –pregunta burlón el chico.
- Tyki. –lo nombra sombría, con esta ese desgraciado ya le debe dos, ese culero la ha engañado dos veces, ahora entiende porque Lavi y Eiren no lo soportan, es el rey del engaño, actúa y finge muy bien, tan bien que Eiren y Lavi han sido engañados muchas veces, han caído en sus trampas y ahora ella ha caído en una trampa de él.
- Que empiece el show! –exclama animada Road.
Son dos contra uno y ella fue tan descuidada y confiada que no le aviso a nadie, pero esta tan furiosa que solo quiere borrarles esa sonrisa a esos dos.
Lavi sale preocupado al patio, busco en todo el salón, pregunto a Lenalee y Allen, y ninguno la ha visto. Incluso se aventuró, pensando celoso y enojado que Kailan fue engañada y el tipo se la llevo a una habitación para intentar acostarse con ella, conoce a su novia, sale que cualquier pendejo que intente eso morirá de una paliza, y a pesar que la busco en cada habitación de la casa no la encontró. Lo único que le queda es buscar en el patio, es enorme, tardara, además hay un laberinto para acabarla de amolar, solo falta que un desgraciado la haya metido al laberinto queriéndola violar… le consuela que si intenta eso morirá desfigurado gracias a su novia.
Cuando está por llegar al laberinto oye los arbustos removerse y se detiene esperando que sea Kailan, no sabe porque, desde que empezó a buscarla tiene un mal presentimiento.
Y para su mala suerte, aumentando su frustración no es Kailan, son Eiren y Kanda que traen la ropa desacomodada, se acomodan el antifaz mientras salen, tienen hojas en el cabello y Kanda toma de la mano a Eiren para guiarla.
- ¿De casualidad no vieron a Kai-chan por ahí? –pregunta cuando Kanda alzo la mirada y lo vio deteniéndose y obligando a Eiren que se detenga.
- ¡Yo la vi! –exclama Eiren alzando su mano como niña de kínder.
- ¡Tú no vez nada! –Lavi le da un zape en la frente dejándosela roja, por lo que Eiren se la soba indignada. –e igual si vieras estuviste montándotelo ahí dentro que seguro no la hubieras visto. –le dice molesto por no encontrar a Kailan y porque ese mal presentimiento aumenta.
- ¿Envidia? –Eiren le sonríe socarrona.
- No encuentro a Kailan por ningún lado y tengo un mal presentimiento. –le informa serio, no está para juegos, está muy preocupado, sabe que Kailan se puede defender sola pero ese jodido presentimiento no lo deja en paz.
Eiren se muestra seria.
- ¿Tan fuerte es ese presentimiento? –pregunta comenzando a preocuparse.
- Si. –responde sintiéndose frustrado.
- Yuu,busquémosla. –le pide, ella no puede buscarla sola, aunque ya sabe guiarse estando ciega en lugares que no conoce es difícil.
- Tks… la enana sabe cuidarse sola. –comenta con fastidio.
- Lo sé pero no estaré tranquila hasta que la encontremos.
Kanda fulmina con la mirada a Lavi, le contagio su jodida paranoia a Eiren y no lo dejara en paz hasta que los ayude.
Allen y Lenalee siguen con la misión, que Kanda y Eiren le ayuden a buscar a Kailan será de gran ayuda.
- Tú ve por el sur, nosotros por el norte. –ordena frío, afirma el agarre en la mano de Eiren y comienza a caminar por la dirección que dijo mientras Lavi va por el otro lado.
Ya revisaron todo el jodido patio y nada. Los tres se encuentran reunidos donde se separaron, Lavi se le comienza a ver desesperado.
- ¿Es que donde pudo haberse metido? –pregunta frustrado. –ella no se iríaasí sin más…
- Tal vez encontró un papasote y se fue a su casa con él. –comenta Eiren pensativa.
- ¡Ella no es como t…!
Lavi no termina su frase al ver a atrás de Eiren a Kailan, dándole la espalda y en cuclillas mirando unos rosales.
- ¡Kai-chan! –la llama muy aliviado, pasando en medio de Kanda y Eiren, que voltearon.
Kanda se emputo, la buscaron por todo el jodido jardín y la muy fresca anda olieron rosas.
Kailan se enderezo sin voltear cuando Lavi está a un metro de llegar a ella, entonces la expresión de Eiren mostró seriedad.
Lavi está por abrazar a Kailan meloso viéndola voltear poco a poco, genial, la abrazara de frente, podrá hundir su cara en esos pechos. Pero un tacón clavándosele en la nuca lo hace caer de hocico en el suelo a los pies de Kailan.
- ¡¿Qué mierdas te pasa?! –le grita indignado volteando por sobre su hombro hacia Eiren, notando que Kanda tiene una ceja alzada y Eiren a su lado solo le apunta al frente.
Lavi alza la mirada viendo a Kailan con sonrisa sádica teniendo una espada de hielo en su mano, si él la hubiera abrazado se la hubiera encajado en el estómago… ¿acaso hizo algo malo para que este enojada? No lo cree, si fuera así ella no le intentaría clavar una espada en el estómago, solo lo golpea hasta la muerte, a ella le gusta sentir en sus puños como se quiebran los huesos. Confundido se pone de pie de un brinco aun con el tacón clavado y cuando su ojo se topa con los de Kailan frunció el ceño, esa no es la mirada de su Kailan, vale que ella cuando se enoja es terrorífica, pero su mirada ahora es de lo más rara, es como si viera otra persona en sus ojos, esa mirada es picara, llena de maldad y sadismo.
- ¿Kai-chan? –pregunta confundido.
- No me llames así, suena ridículo. –le dice con absoluto asco aventándole la espada y Lavi tuvo que saltar para que no lo atraviese, cayendo de pie un par de metros atrás, su Kailan está de lo más rara.
- Veo que no lo conseguiste. –de entre los arbustos sale un falsamente decepcionado Tyki quien tiene las manos metidas en los bolsillos del pantalón, Lavi al verlo frunce el ceño, siguiéndolo con la mirada notando como se acerca a Kailan… genial, Kailan lo molera a golpes, está furiosa porque lo engaño.
- Hubiera funcionado pero esa bastarda lo noto y lo evito. –comenta Kailan con fastidio.
Y Eiren se apunta a sí misma, como no creyéndose que la haya llamado bastarda. En cuando Kanda alzo más su ceja.
- Aun así tenías razón, ese imbécil correría a mí con confianza absoluta. –Kailan le sonríe burlona a Tyki.
- Espera… ¿por qué hablan como si fueran cómplices? –Lavi los mira con ojos entrecerrados.
- ¡Oh! Que mal educado soy. –comenta falsamente decepcionado. –déjenme les presento a mi prometida Kailan. –Tyki le pasa un brazo por la cintura, acercándola a su cuerpo.
- ¿Qué mierda? –Lavi frunce el ceño al ver que Kailan se recarga melosa con Tykki.
- ¡Nooo…!
El grito horrorizado de Eiren se dejó oír haciendo que todos lo miren.
- ¡Tendré de cuñado a Tykki! ¡Mátame Yuu! –exclama dramática y a Kanda le resbala una gota de sudor en la nuca.
- ¿Cuñado? ¿Por qué lo tendrías tú de cuñado? –Kailan mira como si Eiren fuera una pendeja.
- Tú, jodido bastardo le has lavado el coco. –Lavi apunta de forma acusadora a Tykki, ahora le resulta más que obvio que hizo algo para lavarle el coco a su novia, que incluso no sabe que es hermana de Eiren. – ¡escucha Kai-chan no eres prometida de ese loco, eres mi novia!
- ¿Tu novia? –Kailan lo mira de arriba abajo como si fuera excremento de perro. –ya quisieras basura, soy mucha cosa para ti. –una sonrisa altanera adorna su rostro y Lavi quedo en estado de shock con una flecha clavada en el pecho.
Tykki ladea su rostro a lado contrario de donde esta Kailan, disimulando una carcajada burlona.
- Yuu, ¿ella dijo lo que creo que dijo? –pregunta Eiren volteando a Yuu, mostrándose incrédula. –dime que lo miro como si fuera cagada, dímelo por favor. –le suplica maravillada.
- Lo hizo. –Kanda sonríe con burla, ver a Lavi sufrir es gratificante.
- Que orgullosa me siento. –Eiren se limpia lágrimas dramáticas que salen de sus ojos, al fin su hermanita se porta como una verdadera Cross.
- ¡Desgraciado, esto no te lo perdono! –le grita Lavi reaccionando, mirando con infinito odio a Tykki mientras lo apunta de forma acusadora. –si querías lavarle el coco a una de las nuestras para hacerla tu mujer porque solo así te pelaría se lo hubieras lavado a Eiren.
- ¡Oye! –exclama indignada, antes muerta que ser algo de un noah.
Kanda afila su mirada hacia Lavi. En cuanto Kailan tiene el ceño fruncido, comienza a hartarse porque ese loco diga que le lavaron el coco, ella no es como los simples y pendejos mortales a los que les lavan con facilidad el coco.
- Lo pensé, pero Koneko-chan no tiene cerebro. –comenta pensativo, sobándose la barbilla.
- ¡Aww! Es verdad. –Lavi baja la cabeza decepcionado.
- Soy inmune a los zombi traga cerebros y a los locos lava cerebros. –dice con arrogancia Eiren y Kanda la mira incrédulo porque incluso ella misma se diga que no tiene cerebro.
- ¡No deberías estar orgullosa de eso! –Lavi la voltea a ver y la fulmina con la mirada, y Kanda aunque le pese está de acuerdo con él.
- Descerebrada y ciega. –se oye una voz infantil y femenina en un toque de burla atrás de donde están Kanda y Eiren, haciendo que el primero mire por sobre su hombro mostrando frialdad.
- ¡¿A quién llamas ciega, lolicona?! –le grita Eiren volteando a su costado donde no hay nadie.
- Te llamo descerebrada… ¿acaso eso no te ofende?, debería ser al revés –Kanda la mira de reojo con ojos entrecerrados.
- ¡En verdad estas más ciega que un topo! –exclama Road soltando la carcajada, abrazándose el estómago y apuntándola.
- ¡Desgraciada, te haré cenizas! –Eiren enfurecida corre a lado contrario donde esta Road que se rió con más ganas al verla correr al otro lado.
Cuando Eiren pasa alado de Lavi choca sus manos con las de él a la vez que Kanda hace aparecer una espada materializada con su magia y voltea hacia Road hacia quien corrió haciéndola que deje de carcajearse y se ponga en guardia.
Cuando Kailan ve que Lavi y Eiren se dirigen a ellos alza un muro de hielo pero se sorprende al ver que este es derretido y ve un enorme dragón de fuego negro que abre la boca hacia Tykki quien sonríeburlón, pero entonces sus ojos se ensanchan, el dragón no lanza nada, esta absorbiendo, y especialmente su magia impidiendo que pueda cambiar las moléculas del cuerpo.
Justo en ese momento Lavi salta teniendo en sus manos un enorme martillo dispuesto a impactarlo. Kailan esta tan sorprendida como si nunca hubiera visto la técnica de Eiren, pero al ver que ese pelirrojo esta por golpear a Tyki dirige sus manos hacia él para crear un muro de hielo encima del azabache que lo proteja, pero no puede hacerlo ya que tiene que esquivar el pie envuelto en fuego que se dirigió a ella, haciéndola saltar hacia atrás alejándola de Tyki, derrapando en el suelo y mirando sombría a Eiren que cae de pie frente a ella sonriéndole socarrona.
- Para ser ciega sabe cómo moverse. –Kailan la analiza con la mirada pero alza la mirada al oír un fuerte golpe viendo como Lavi consiguió golpear a Tyki a quien mando a volar.
- ¡Yey! ¡Al fin te doy desgraciado! –exclama Lavi a la vez que salta dejando ver la cabeza del dragón que ahora lanza de su boca una gran llamarada de fuego negro echa con la magia que absorbió de Tyki.
Kailan está por correr para ayudarlo, pero Eiren se interpone y comienza a esquivar los puños envueltos en fuego que esa mujer le lanza, bloqueando varios envolviendo sus brazos en hielo para no ser quemado. Le sorprende que esa mujer pueda pelear con ella a su vez manipular el dragón de fuego.
Tyki consigue esquivar la llamarada de fuego, pero no puede ni tomar un descanso porque Lavi se lanzó hacia él usando su martillo que no solo lo golpea con fuerza sino usando magia de sus elementos. La llamarada de fuego negro golpeo el laberinto, comenzando un incendio en él.
- Veo que Koneko-chan aprendió trucos nuevos. –comenta Tyki serio mientras esquiva los ataques de Lavi.
- Ese dragoncito es mi favorito porque evita que traspases mis ataques. –Lavi sonríe con mofa, oh si, vaya que está disfrutando el ver que ahora si le puede dar putazos a ese desgraciado.
Eiren ensancha los ojos, de pronto ya no se puede mover, es como si algo le amarrara sus extremidades al cuerpo impidiendo que se mueva.
Kailan alza ambas cejas no entendiendo porque dejo de moverse de pronto.
Justo al mismo tiempo se oye el grito desgarrador de Lavi y Kanda a la par quienes se les doblaron las piernas, zafándoseles el hueso de las rodillas y codos, se les ve sobresalir de la piel, nadie los toco, de las nada el hueso se quebró tirándolos al suelo, inmovilizándolos.
- Acepte que hagan esta fiesta en mi casa porque dijeron que no habría tanto alboroto.
Lavi y Kanda voltean viendo a Sheril acercarse a ellos de lo más tranquilo fumándose un cigarrillo.
- Cabrón. –Kanda no sabe como pero está seguro que ese cabrón les quebró los huesos.
- Esa voz. –Eiren ensancha los ojos reconociéndola.
- Y miren, me han quemado mi hermoso laberinto… era el favorito de mi difunta esposa. –dice con falso pesar.
- ¡Fue culpa de ella, padre! –exclama Road apuntando a la inmovilizada Eiren.
- ¡¿Padre?! –exclaman sorprendidos Lavi y Eiren.
- ¡¿Eres un noah?! –Eiren no se cree que estuvo coqueteando con uno de ellos, se quiere dar un balazo.
- Si, supongo que lo soy como tú eres una pequeña mentirosa. –le dice tomándole la barbilla a Eiren y alzándole el rostro hacia él. –Road, ¿no la quieres de mami? –pregunta mirando amoroso a su hija y Kanda afila su mirada hacia ese desgraciado, nada más porque no se puede mover o sino le corta la mano con la que está tocando a Eiren.
- ¡Diu, no! –exclama asqueada.
- Lástima, eres encantadora. –Sheril le sonríe con burla a Eiren.
- Quiero vomitar. –Eiren más que vomitar quiere llorar.
- Vámonos, ya hicieron mucho alboroto. –ordena Sheril soltando a Eiren y comenzando a caminar. –pagaras lo de mi laberinto, todo esto fue tu jodida culpa al ser este tu plan. –dice mirando de reojo a Tyki. –al menos veo que conseguiste lo que querías. –ahora le dirige una mirada a Kailan que le sostiene la mirada y Sheril le sonríe le forma encantadora.
- ¿Por qué no me extraña que el hijo de puta lo haya planeado? –Lavi se siente frustrado, sabe que ahora si hubiera al menos podido pelear contra Tyki, si le hubiera dado una paliza, se hubiera podido desquitar al menos un poco.
Un agujero negro se abre y por él entra Sheril con ese porte elegante y tranquilo.
- ¡Adiós cegatas! –Road sonríe burlona hacia Eiren que desea poder ver para poder fulminarla con la mirada.
- ¡Bye, bye! –Tyki toma de la mano a Kailan que les echa una última mirada de desprecio.
- ¡No te la llevaras hijo de puta! –grita enfurecido Lavi, intentándose mover a pesar del dolor pero es imposible.
- ¿Y tú lo impedirás? –pregunta burlón caminando hacia el portal donde se metió con Kailan.
- ¡Kailan! ¡Kailan!... ¡KAILAN! –grita furioso, lleno de impotencia al ver como el agujero negro se cerró, él se llevó a Kailan a la cual le ha lavado el cerebro, y él no pudo hacer nada para evitarlo, para protegerla, en vez de estar atento a ella la descuido solo para cambiarse para poder evitar que se le acerquen, sus celos la hicieron descuidarla un poco, porque sabe que todo paso en ese lapso de tiempo en que él se estuvo cambiando, ese desgraciado de Tyki siempre mueve muy bien los hilos. –¡KAILAN! –la llama lleno de impotencia.
Lenalee y Allen salen corriendo al patio, habían visto el fuego y solo ven a dos de sus amigos tirados en el suelo, derrotados e inmóviles, a Eiren inmovilizada y tan furiosa como los otros dos.
Continuará
jajajajjja komui se mamo con el inshe calzon de castidad jajajajajaj
spero les haya gustado el cap
muchas gracias por sus reviews
cuidense
besos
kriss
