Anhelo
Se ve a un pequeño Komui de cinco años de pie frente a su madre que esta inclinada hacia él limpiándole las lágrimas. El rostro de la mujer se ve sombreado, aun así Komui sabe que ella lo está mirando con ternura, como siempre lo hace.
- Ya deja de llorar cariño, papi regresara pronto. –le dice amorosa.
- Yo quería ir con papi al pueblo… ¿por qué no puedo salir de la orden? –pregunta sorbiéndose los mocos y haciendo un puchero, nunca lo dejan ir al pueblo ya sea con su papi o con su mami. Ha oído que en el pueblo hay más niños, él quiere jugar con más niños, ahí en la orden no hay niños.
Komui pudo notar dolor en la mirada de su madre, pero tal vez lo imagino, porque solo fue un segundo, esa mirada amorosa sigue ahí.
- Cariño, el mundo fuera de la orden esta corrompido y tú eres muy bueno, no dejare que salgas de la orden para ser corrompido por ese mundo de haya afuera. –le dice amorosa, terminándole de limpiar las lágrimas.
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- Mami tenía razón, el mundo fuera de la orden esta corrompido. –Komui llora dramáticamente.
El peli-verde esta acostado en la cama, aun esposado y con yeso en los pies, solo viste una tanga de cuero y de pie esta Lao Mao vistiendo como toda una dominatrix, vistiendo de cuero a to estilo play boy y toda la cosa, hasta látigo sostiene en su mano derecha y usa unos tacones de aguja.
- Dime amorcito, ¿te gusta esto? –pregunta melosa no haciendo contraste con esa sonrisa sádica a la vez que con la punta del pie le rosa el erecto pene escondido en esa tanga.
- Y el mundo corrompido me está corrompiendo, me pongo duro con solo verla entrar a la habitación. –Komui llora más dramáticamente. –papi desde donde estas solo me queda decirte… lo que tú me dijiste sobre esta clase de mujeres y yo, no fue verdad…
Se vea un Komui de siete años leyendo un libro de ciencia y magia, sentado bajo la sombra de un árbol.
- Hola.
Komui alza la mirada y se sonroja al ver a una mujer muy bonita de unos diecisiete años vistiendo el uniforme de la orden. Ya la ha visto, es la chica más guapa de la orden, todos están locos por ella. Y ella le está hablando además le está sonriendo amigable.
- Siempre estás solo y leyendo… ¿no te aburres? –pregunta curiosa.
- No, me gusta leer. –Komui le sonríe tímidamente.
- Eres un niño muy inteligente, digno hijo de la directora. –la chica le revuelve el cabello haciéndolo sonrojar.
Alexandra se llama la chica más guapa de toda la orden, es una maga muy habilidosa y es muy amable. Todos los días ella va a almorzar con él y le gusta oírlo hablar de lo que lee, y ella también le cuenta sus cosas.
Komui decidió que hoy se le declarara, así que se vistió con su mejor ropa, arranco flores del jardín de su mami y reza para que no se entere o estará muerto. Corriendo emocionado va hacia donde se ve siempre con Alexandra pero a unos metros antes de llegar ve a un chico de dieciséis años besuqueando y manoseando a Alexandra que esta recargada en el tronco del árbol, la chica también manosea por todos lados al chico.
Ese chico que le está quitando a su amor platónico es nada más y nada menos que Cross Edrick, todo el mundo en la orden la conoce, es uno de los magos muy poderoso y de los más jóvenes de la orden, y el muy cabrón no solo satisfecho con tener a todas las chicas de la orden, bueno, no todas pero la mitad, la otra mitad es de su hermano de catorce años que también es uno de los magos más jóvenes y poderosos en la orden, pero ese no es el punto que el desgraciado no tiene con las demás, no, claro que no, sino tiene que quitarle a Alexandra.
- Edrick-sama por favor, pronto podría venir el pequeño Komui. –le dice orgásmica y agitada.
- ¿Prefieres jugar con un mocoso o jugar conmigo? –pregunta Edrick lamiéndole el cuello, metiéndole una mano bajo la falda y con la otra le estruja un pecho.
- ¡Lógicamente jugar contigo! –chilla orgásmica, entregándose por completo y es que no todos los días tienes el privilegio de ser follada por uno de los hermanos Cross, que te mire ya es todo un privilegio.
Komui queda echo piedra al oír que ella sin pensar escogió a Cross sobre él.
- (Puto Cross) –piensa el pequeño Komui dando media vuelta y yéndose todo deprimido de ahí, y es bueno o sino su mente aun inocente hubiera sido perturbada porque al par de segundos que se fue la ropa en el par de cachondos salió volando e hicieron cosas pecaminosas.
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Alexandra paso a segundo plano hace una semana, si, lo bueno de ser niño es que los amores platónicos pasan muy rápido, hace una semana amaba a Alexandra y ahora ama a Sofía, si, Sofía es tan hermosa, además es más joven que la ruca y zorra de Alexandra. Sofía tiene quince años, o si, la juventud de Sofía, un año más jovenaza que la ruca de Alexandra.
En fin, ahora ama locamente a Sofía, es tan hermosa, con esos cabellos color oro, esos hermosos ojos jade, oh Sofía, tan hermosa.
Komui no quiere que le pase como le paso con Alexandra, él si aprende de los errores pasados. Así que se visto con su mejor ropa, nuevamente corto flores del jardín de su mami… bueno, no siempre aprende de errores pasados, volvió arrancar flores del jardín de su mami siendo que ella la vez pasada le dio una tunda que le dejo las pompas adoloridas, tenía que traer una almohada amarrada a ellas.
Pero su Sofía vale la pena. Feliz y enamorado se dirige a otro jardín, desde lo de Alexandra ya no va a donde solía leer, ahora va al jardín más alejado y que bueno, ahí conoció a su Sofía que no es una inculta como Alexandra, a pesar de ser una de las chicas más hermosas de la orden es culta y le gusta leer. Ambos comparten intereses literarios y sus pláticas son muy interesantes.
A metros de llegar se queda congelado viendo a su Sofía besuqueándose con un chico de catorce años, que es nada más y nada menos que Marian Cross. Los dos están acostados en el césped, besuqueándose y manoseándose y su Sofía hace los mismos sonidos raros que Alexandra cuando estaba con Edrick. Y Marian tiene sus manos metidas bajo la blusa de su Sofía.
- ¡O Marian-sama, démelo, démelo todo soy suya!
- ¿No decías que el mocoso Lee pronto llegaría? –Marian sonríe con superioridad, deteniendo sus caricias.
- ¡Que venga, no me importa por favor no se detenga! –grita orgásmica.
- Si me lo pides así… no me puede negar… la verdad si, ruégame más. –Marian sonríe tétrico.
- Por favor Marian-sama, hágame suya, hágame todo lo que quiera, soy su eterna esclava sexual….
Si, la chica no deja de rogarle como loca y es que Marian Cross pose sus ojos en ti es un honor más grande que ser elegida como presidente de cualquier país. Si un Cross te trae ganas abre las piernas, porque con el simple hecho de que te mire ya es un privilegio.
- Putos Cross. –piensa rencoroso.
Un deprimido Komui da media vuelta e hizo bien, porque segundos después que se alejó Sofía con tal de que Marian la haga suya comenzó a hacerle un oral, y pues Komui aún es muy inocente como para traumarse con eso, ya en un par de años se traumara con eso cuando vea a sus papis haciéndolo una de esas noches que entro en la madrugada porque tenía una pesadilla, pero esa es otra historia.
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Komui está cansado que cada chica de la que se enamora, los hermanos Cross se la ganan, esos son unos descarados, incluso se la comparten. Un día vio a Marina besuqueándose—a punto de tirarse—a Alexandra, así como vio a Edrick besuqueándose—a punto de tirarse—a Sofía.
Y no solo han sido a ellas, sino unas cuantas más, toda chica ya prácticamente tienen en la frente pintado "Fui la puta de los hermanos Cross"… es injusto, no entiende porque las chicas están locas por ellos, si son unos patanes que solo las usan. Él intento ser un patán también y solo recibió una paliza, pero ellos son unos patanes y las chicas se le echan a sus pies.
No entiende lo que les pasa a las mujeres, así que ira a pedirle consejos a su papi. De lo más emocionado entra al laboratorio de su papi, ama ese lugar es tan genial, un día tendrá un laboratorio igual o más genial que el de su papi.
- ¡Papi!
- Mmm. –el hombre ni lo pela, está más ocupado en andar viendo lo que sea que vea en su microscopio.
- ¿Por qué las chicas prefieren a los hermanos Cross?
- Porque son guapos, inteligentes, prodigios, poderosos y geniales… según ellas. Para mí son solo unos mocosos pendejos. –contesta sin mucho interés.
Su papi es tan sabio e inteligente, porque él piensa igual y él es sabio e inteligente.
- ¿Y cómo hago que las chicas se fijen en mí en vez de los hermanos Cross?
Esa pregunta como que si llamo el interés de su padre porque dejo de ver en el microscopio para miras a Komui con lastima.
- Solo embrujándolas hijo mío, las chicas hermosas jamás se fijarían en ti.
- ¿Por qué? –pregunta curioso.
- Porque eres feo. –contesta con simpleza.
- Pero mi mami dice que soy su apuesto hombrecito. –Komui no lo entiende, él es muy guapo, su mami siempre se lo dice.
- Eso es porque eres su hijo, para una madre su hijo es guapo… pero yo te diré la verdad hijo mío: eres feo, tan feo como el padre de tu madre. –el hombre asintió dándole la razón.
- Pero mami me dice que me parezco a ella.
- No, tu mami es hermosa y tú eres feo como tu abuelo. Así que jamás las chicas guapas se fijaran en ti, solo ve por las chicas de tu nivel, ya sabes, feas y ñoñas, las demás son del alcance de los hermanos Cross… ósea a años luz de tu alcance. –amoroso le agita el cabello a un choqueado Komui. –ahora sal que me estas quitando tiempo. –le dice cariñoso, si, él es sincero con su retoño para que después no sea peor el golpe ante los rechazos femeninos.
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- ¡EN TU CARA VIEJO DESGRACIADO, TU DECIAS QUE ESTE TIPO DE MUJERES NO SE FIJARIAN EN MI Y MIRA AHORA UNA MUJER BUENORRA ME ESTA VIOLANDO!... ¡ME HA ESTADO VIOLANDO DESDE QUE LLEGUE!
Komui comienza a reír como psicópata.
- Veo que te está gustando, amorcito… veras como te atormento con dulzura. –le dice fogosa, mirándolo tétrica a la vez que sostiene de cada extremo el látigo y pasa su lengua por el largo de este.
- ¡Espera! ¡No! ¡Detenten, no me pegues con eso! –Komui la mira temeroso.
En la habitación solo retumbo el sonido del látigo y el grito de nenita de Komui.
En el salón principal están Sheril leyendo un libro, sentado en un sillón de una pieza. Tyki de pie alado de la ventana tocando el violín. Road jugando con sus muñecas a que beben el té. Kailan mira aburrida hacia afuera.
El grito mariconado venir desde las habitaciones de arriba los hace a todos detener lo que hacen y mirar hacia el techo.
- Oye ¿no crees que lo esté matando? No ha dejado de gritar así. –comenta Road seria, mirando a Tyki.
- No sé si fue buena idea que ella intente enamorarlo. –comenta Sheril serio.
- Verán que lo consigue. Son tal para cual. –Tyki sonríe travieso. –igual de locos.
- Polos iguales se repelen.
Todos miran a Kailan que hablo mostrándose cortante, desde que la han traído ahí se mantiene al margen de todo, es raro que opine.
- Son igual de locos, pero en diferentes maneras. Hacen una pareja perfecta y Komui terminaran enamorándose de Lao Mao. –Tyki guarda el violín y camina hacia Kailan.
- O esa tal Lao Mao termina enamorándose de él.
Road y Sheril fruncen el ceño, no creen que pase pero puede pasar.
- Tu punto de vista es interesante. –le dice serio Sheril.
- Claro porque mi Usagi-chan es inteligente. –Tyki se detiene frente a ella y la toma de la barbilla. –no te preocupes, yo mantengo mi ojo en Lao Mao, después de todo en sus manos están tres llaves. –Tyki le sonríe de forma encantadora e inclina su rostro hacia el de ella. –ahora… ¿por qué no vamos a un lugar donde tú y yo nos divertimos a solas? –le pregunta provocativo sobre sus labios haciendo que Road haga muecas de asco.
- Tyki abstente de hacer esa clase de escenas frente a Road. –le dice severo Sheril y Tyki sonríe socarrón.
- No tengo ganas. –Kailan le da una palmada en el brazo para que la suelte y se va caminando hacia la puerta.
- ¡Te rechazo! –Road lo apunta mientras ríe burlona nada mas Kailan salió.
- No parece muy devota a ti como dijiste que estaría. –comenta Sheril regresando su vista al libro.
- Con lavado de cerebro sigue teniendo su carácter. –Tyki sonríe con diversión, mirando por donde se fue. –un lavado de cerebro no le quita lo que es, y Usagi-chan siempre ha sido orgullosa.
- No te confíes solo porque tenga el cerebro lavado. –aconseja serio.
- Nunca me confió hermanito. –Tyki camina hacia la puerta también saliendo del salón.
Finalmente hoy le quitaron el yeso a Lavi quien se encuentra acostado boca arriba sobre su cama, pensando algún plan para conseguir ver a Kailan y conseguir quitarle ese lavado de cerebro, en especial alejarla de Tyki.
- Matarlo sería la solución perfecta… hijo de puta. –piensa rencoroso al saber que matarlo será algo difícil. –si al menos supiera donde se esconden esos jodidos noah sería mucho más fácil. –Lavi suspira con pesadez y voltea viendo a Allen sentado en la cama, devorando algunos bocadillos viéndose de lo más feliz. –no entiendo como duerme con boronas en la cama… menos entiendo como no se lo comen las hormigas. –una gran gota de sudor resbala de su frente. –oe moyashi…
- ¡Es Allen! –le grita ofendido.
- …te vez muy feliz como para que tu cuñado este secuestrado.
- Es que sin él aquí tengo más momentos con mi Lenalee. –dice meloso.
- Pues no los aprovechas.
- Es que ella está ocupada encargándose del trabajo de Komui y manteniéndose en contacto con los equipos de rescate… ¡hasta no estando aquí me jodes Komui! –el albino tiene su expresión tétrica de cuando recuerda a su sensei, haciendo que Lavi lo mire intimidado, cuando se pone así da miedo. –pero al menos no ando paranoico pensando que en cualquier momento aparecerá con un loco plan para separarnos. –una gran sonrisa adorna su rostro y la gota de sudor que resbala por la nuca de Lavi se hizo más grande.
- Oye ¿y has pensado que sin Komui aquí mucha menos probabilidad hay de que le quiten ese calzón de castidad a Lenalee? Si muere ya ten por seguro que ese calzón de castidad seguirá ahí hasta que Lenalee muera de vieja.
Allen pone expresión de shock total con trauma incluido.
- Oye ¿cómo sabes del calzón de castidad? –pregunta sombrío al caer en cuenta de eso.
- En sueños siempre murmuras: "Lenalee conseguiré quitarte ese calzón de castidad, ni Komui evitara hacerte mía" –recita imitando la voz de Allen sonando más bien gangoso.
Allen se sonroja y el pelirrojo le sonríe burlón.
- Ya que las cosas están así. –Allen se pone de pie. – ¡Lenalee te ayudara a rescatar a tu hermano! –exclama heroico corriendo hacia la puerta, salvándolo tienen aún posibilidad de drogarlo, lavarle el cerebro o haber que para hacerle quitar ese jodido calzón a Lenalee.
Eiren y Kanda juntaron las camas para tener más espacio, es que con ellos una cama individual no es suficiente, no solo porque Eiren se mueve mucho dormida sino porque sus rondas de sexo suelen ser intensas que una cama individual no es suficiente.
Kanda tiene el cabello mojado, dejando ver que no tiene mucho que se bañó. Esta sentado en la cama, recargando su espalda en la cabecera. Solo viste un bóxer y con su mano derecha sostiene un libro que tiene a la altura de su rostro, el cual lee concentrando.
Eiren está acostada de lado a su izquierda, completamente dormida. Solo viste unas bragas y una blusa de tirantes, como suele moverse mucho cuando está dormida ya tiene rato que se destapo. Con su mano libre Kanda le acaricia con sus dedos la cabeza, le gusta acariciarla de esa forma cuando está dormida, y solo cuando está dormida, porque no lo ve, le cuesta ser cariñoso con ella cuando esta despierta, simplemente no está en su persona.
La sintió removerse, seguro esta por despertarse, cosa normal, la muy floja se durmió como a eso de las cinco de la tarde y ya son las nueve de la noche, seguro no tendrá sueño en la madrugada. Antes de que despertara quito disimuladamente su mano.
- Yuu-pon. –lo llama adormilada, acercándose más a su cuerpo y abrazándolo por la cintura. – si te lavaran el coco y me olvidaras, ¿tu cuerpo me recordaría? –Eiren melosa restriega la nariz en su costado.
Kanda la mira de reojo, aunque no lo demuestre si está preocupada por Kailan, se le hace normal, es su hermana, lo anormal es que no le preocupe, pero al ser Cross… digamos que con ellos no se sabe.
- Si a mí me lavaran el coco y te olvidara… —Eiren se sienta haciendo que su largo y alborotado cabello caiga en cascada sobre sus pechos.
Kanda la mira de reojo, así adormilada, con la mirada perdida y despeinada se ve tan guapa, aunque ya está acostumbrado a que siempre se le haga guapa… ya no odia lo que le provoca como lo odiaba antes, se acostumbró a ello y le gusta… lo que no dejara de odiar es que ella lo haga sentir débil, sentimental y celoso la mayor parte del tiempo.
- … estoy segura que mi cuerpo te recordaría. –Eiren le sonríe de forma encantadora, con su mirada donde ella supone que esta, pero está perdida por la ceguera y no enfoca donde esta él exactamente.
- Obviamente. –Kanda cierra el libro y lo deja sobre el buro para después tomarla de un brazo haciéndola caer encima de él. –me he encargado estos meses de que tu cuerpo se haga adicto al mío—tanto como el mío ya lo es al tuyo—y responda al mío con solo tenerme cerca—como el mío responde al tuyo—Kanda inclina su rostro comenzándole a besar el cuello y ella inclina su rostro dándole más acceso, sintiendo como las manos de él se han metido en su blusa, buscándole los pechos. –yo sé dónde tocar y besar para excitarte rápidamente. –le dice ronco sobre su piel. –como aquí. –Kanda lleva una de sus manos a la espalda, rosándole con los dedos el arco, estremeciéndola toda. –así que es seguro que tu goloso cuerpo recordara eso. –Kanda baja su cara y le muerde un pecho sacándole un jadeo de placer y sorpresa.
Eiren llevo sus manos a los hombros de él, gimiendo por cómo le muerde, lame y besa la piel sin dejar de acariciarla. Él tiene razón, Yuu ha sido el mejor amante que ha tenido, sabe dónde tocarla, como, donde y como besarla, la forma de besarla, sabe cómo penetrarla para volverla completamente loca de placer. No sabe si es porque lo ama o porque ha sido el amante con el que más tiempo se ha acostado como para que ambos conozcan mejor sus cuerpos y aprendan que y como es lo que le gusta el ser besado o acariciado por la otra persona. Lo único que sabe es que el sexo con él desde el principio fue alucinante y el mejor de todos, y con el tiempo en vez de aburrirla como con los demás gusta cada vez más que la sorprende. Jamás se imaginó que sería tan íntima con alguien como lo es ahora con él.
Lavi está acostado sobre el pasto de uno de los jardines. Usando su brazo derecho como almohada. Se le ve pensativo pero una vena se le hincha en la frente cuando la punta de un bastón de ciegos le dio un putazo en la frente.
- Lo haces a propósito. –no pregunta, lo asegura.
- Claro que no. –Eiren parpadea lindamente a la vez que se sienta a su lado. – ¿ya encontraste la manera de regresar a Kailan a la normalidad?
- ¿Ahora te preocupa? –Lavi se sienta también y la mira de reojo.
- Siempre me preocupa… solo que sé que eres el único que la puede regresar a la normalidad.
- Ya. –Lavi suspira con pesadez. – ¿recuerdas cuando olvidamos quienes éramos de verdad ante esa jodida poción de cambio de sexo?
- No me lo recuerdes. –Eiren abraza sus piernas y se mece como traumada.
- Yo no recordaba lo que era pero mis sentimientos por ella eran los mismos. Supe como regresarte a la normalidad porque pensé que te pasaba lo mismo con Yuu-pon, pero sabía que solo Yuu-pon podría traerte de regreso… no sé si Kailan olvido hasta sus sentimientos, no sé si Kailan me ama o solo le atraigo. –Lavi se pasa una mano por el cabello viéndose frustrado, se la ha pasado quebrándose la cabeza por regresarla a la normalidad.
- Ni que estuvieras tan guapo como para aguantarte. –comenta con burla.
- ¡Oye! –exclama indignado.
- Admítelo, tenemos una personalidad muy peculiar. –comenta con más burla. –creo que solo porque Yuu me ama me soporta… sino ya me hubiera botado y más por cómo es su carácter.
- Eso que ni qué.
- Y Kailan también tiene un carácter muy fuerte, sino te amara ya te hubiera mandado al diablo.
- Aun así. –Lavi frunce el ceño. –yo le he dicho que la amo y ella no…
- ¿Lavi Bookman inseguro? –pregunta divertida.
- No molestes. –Lavi le da un zape en la nuca.
- Seguro no duermes porque te la montas pensando que Kailan ya le abrió las piernas a Tyki. –Eiren sobándose la nuca lo mira con burla.
- No me provoques. –le dice sombrío, divirtiéndola más. –le habrán lavado el cerebro pero no le cambiaron lo que es… y ella no es así de fácil. –Eiren le saca la lengua mostrándose juguetona.
- Anoche disfrutando una apasionada noche con Yuu, siendo íntimos entre nosotros, ya sabes como una pareja felizmente enamorada y esas cursilerías. –Eiren sonríe socarrona al sentir su aura deprimente.
- ¡Deja de joder!
- Antes de que nos entregáramos el uno al otro con locura y con pasión…
- Mira changa, síguele y te corto tus putos limones. –le dice amenazante.
- … estaba dormida, y soñé que Yuu me olvidaba. –Eiren se muestra seria y Lavi la mira con atención. –cuando desperté solo quería sentirlo. Entonces comencé a hablar estupideces cursis, le pregunte que si él me olvidaba ¿su cuerpo me recordaría?... no respondió. –dice divertida. –y yo le dije que si lo olvidaba mi cuerpo lo recordaría…. Y siento que es verdad, aunque no lo recuerde creo que lo que me hace sentir y mi cuerpo lo recordarían, como sé que el cuerpo de él me recordaría si fuese al revés… ¿no crees que el cuerpo de Kailan te recuerde?
- Sabes que ella y yo aún no salimos de segunda base.
- Ya… pero si se han acariciado y besado, eso debe ser suficiente.
Lavi se mostró pensativo y Eiren se puso de pie.
- Inténtalo… solo tienes que dar con ella.
- Se dice fácil… ¿olvidas que no sabemos dónde tienen sus putos escondites?
- Estando aquí en la orden menos sabrás donde está. –le dice burlona. –Te encargo que traigas de regreso a Kailan. –fue todo lo que dijo antes de alejarse, usando el bastón para guiarse.
Lavi se le quedo viendo por donde se fue, mostrándose pensativo.
- Si yo no te recordara creo que igual te buscaría inconscientemente Kailan. –sintiéndose más animado se puso de pie de un brinco.
Kailan va caminando por el bosque sin rumbo fijo, metida en sus pensamientos. No entiende porque cada que cierra los ojos o se duerme él le viene a la cabeza, no entiende muchas cosas de lo que se supone es su vida y como se siente… muchas cosas no tienen lógica, las siente falsas, todas y cada una de ellas. Menos a él que se supone es su enemigo.
- Hace un par de horas pensé: Si yo no te recordara te buscaría inconscientemente…
Kailan se detiene, sorprendida al oírlo y no entiende porque sintió esa emoción, es absurdo, en su vida él no existe, no entiende sus reacciones.
- … y veo que tú lo haces. –Lavi que está sentado en la rama de un árbol al costado de Kailan, salta, cayendo de pie frente a ella. – ¿me buscas Kailan? –pregunta provocativo, inclinándose y acercando su rostro al de ella.
- Alucinas. –le dice cortante, alejando su rostro, pero un ligero sonrojo adorna sus mejillas porque es verdad, algún dentro de ella lo buscaba.
- Extrañaba ese sonrojo. –Lavi le sonríe con ternura, posando una mano en su mejilla.
- ¡Déjame! –Kailan le da un manotazo para que la suelte e intenta dar media vuelta para alejarse, pero Lavi no la dejo, la tomo del brazo y la acerco a su cuerpo, con solo sentir su calor Kailan sintió una sensación extraña en todo el cuerpo.
- ¿Dime Kailan? ¿Qué tan lejos has llegado con Tyki? ¿Has llegado más lejos de lo que has llegado conmigo? –le pregunta amenazante, teniendo su rostro muy cerca del de ella.
- Ese no es tu asunto. –Kailan no puede dejar de verle los labios, desea tanto besarlo.
- Lo es porque eres mía. –Lavi nota como ella le mira los labios, y su mirada se va a los de ella, ella desea besarlo y él se muere por hacerlo.
- No soy de nadie. –responde furiosa y sin poder apartar su mirada de esos labios, es como si fueran imanes que atraen sus ojos. –menos tuya.
- Eres mía. –remarca antes de unir sus labios con los de ella.
Kailan quiso resistirse, pero no pudo, su cuerpo responde, desea tanto besarlo. Entre ese apasionado beso que ambos responden de forma fogosa Kailan lo toma de las solapas, acercándolo más a ella de ser posible.
Sin dejar de besarla Lavi la fue haciendo caminar hacia atrás hasta apoyarla en el tronco de un árbol, le tomo la pierna derecha y la alzo a la altura de su cadera, para que ella sienta como lo excita con solo besarlo.
Kailan jadea entre el beso, aun así él no dejo de besarla, adentrando más su lengua, fallándole la boca con la lengua. Y a ella le fue imposible no responderle con la misma entrega, su lengua busca la de él, saboreándolo. Entonces con solo besarlo siente que todo encaja perfectamente, que es ahí a donde pertenece, su sabor le es tan familiar como su olor y calor. Su cuerpo responde al de él como si fuera lo más normal del mundo.
La falta de aire los hace romper el beso, pero Lavi no se detuvo, bajo sus labios al cuello y Kailan inclino su cabeza hacia atrás, dándole más acceso. Gime cuando siente sus labios sobre la parte de sus pechos que el escote deja ver.
- No sabes cuánto te deseo Kailan. –susurra ronco sobre la piel de sus pechos y como queriéndole mostrar lo verdad de sus palabras mueve su cadera haciéndola sentir la dureza de su pene, sacándole uno de esos gemidos que lo enloquecen y calientan más. – ¿me deseas también Kailan?
- ¡Si! –responde en un gemido al sentir como una de sus manos le ha tomado su pecho derecho, masajeándolo y esa traviesa lengua se pasa por la mediación de sus pechos.
No piensa con claridad, solo quiere más de él, solo lo necesita a él y que la haga suya, su cuerpo lo pide a gritos… entonces algo en su cabeza hizo click, necesita detenerlo pero no sabe porque, su cuerpo lo pide a gritos, pero su mente intenta hacerla entrar en razón sin motivo alguno. No lo entiende, la cabeza le volvió a doler, con mucha más intensidad que las veces pasadas, sacándole un grito desgarrador que hizo que Lavi se aleje mirándola preocupado.
- ¿Te lastime? –pregunta asustado, no quería herirla, no sabe que hizo que le provoque esa mueca de dolor, parece que sufre. – ¿Kailan, estás bien? ¿Qué pasa?
Kailan vuelve a gritar de forma desgarradora a la vez que deja salir de su cuerpo una gran cantidad de poder que lanzo a Lavi lejos, golpeándose con los árboles, derribando un par en el proceso.
Algo destanteado Lavi se sienta sobándose la cabeza, abre su ojo ya no viendo a Kailan.
- ¡Kailan! –grita poniéndose de pie y corriendo para buscarla.
Corre desesperado, tan poco, sentía que ella lo recordaba, tal vez su cabeza no pero si su cuerpo, reaccionaba como solía hacerlo cuando él la acariciaba. Un poco más, solo un poco y probablemente lo hubiera conseguido, necesita encontrarla, no la puede dejar ir hasta que consiga hacerla recordar.
Kailan tiene apoyada una mano en el tronco de un árbol, le entierra las uñas haciendo que sus dedos le sangren. Su otra mano la tiene en su cabeza y sus ojos muestran dolor.
- ¡Kailan! –le vio pasar corriendo, se ve desesperado.
- Lavi-kun. –susurra antes de caer de rodillas al suelo, viéndose débil y confundida, para al siguiente segundo perder la conciencia.
Kanda está entrenando en uno de los patios de la orden, pero se detuvo al oír unos pasos, voltea viendo como Eiren se acerca usando el bastón para guiarse.
- ¡Yuu-yuu! –exclama melosa, lanzándose a él para abrazarlo pero paso a su lado y termino abrazando el tronco de un árbol. –Yuu-yuu que rígida se te ha hecho la piel. –comenta confundida al sentir como le raspa la mejilla que según ella restriega con él.
- Idiota. –Kanda como si nada camina a donde dejo sus cosas, tomando la pequeña toalla para secarse el sudor de la cara y el bote de agua.
- ¿Terminaste de entrenar Yuu-yuu? –pregunta melosa.
- Hmn. –"responde" mientras bebe del bote.
- ¡Yuu-yuu! –exclama en un tonito meloso.
Kanda la mira de reojo, viéndola sentada sobre sus pies y apuntándole las piernas mientras tiene esa sonrisa boba adornándole el rostro.
- No. –responde cortante para después darle otro trago al agua.
- ¡Ándale! –exclama melosa. –quiero hacerte piojito, eso hacen las parejas melosas. –ahora hace un infantil puchero.
- Si estás aburrida vete a entretener con otra cosa. –le dice cortante, lo que queda del agua se la echa encima de la cabeza para refrescarse un poco.
- Solo un ratito. –Eiren marca más su puchero. –anda, no hallo con que entretenerme y podría ser divertido.
Eiren marca más su puchero, mostrándose indignada, el bastardo la esta ignorando. Pero se sorprende al sentir un peso sobre sus piernas que se mojan ante esa maraña de cabello mojado. Kanda se acostó boca arriba, cruzando sus brazos y cerrando los ojos, usando las piernas de ella como almohada.
- Yuu-yuu estás mojado, ¿no me digas que es sudor? –dice asqueada, provocándole un tic nervioso en la ceja derecha, ella se pone a joder con que ponga su cabeza ahí y ahora le sale con eso, si acaba de entrenar es lógico que estará sudado.
- Es agua tarada. –le dice entre dientes.
Eiren sonríe burlona y comienza a pasarle los dedos por el cabello, haciéndoselo hacia tras y Kanda se va relajando poco a poco al grado de adormilarse.
Venga, que si hubiera sabido antes que usar las piernas de ella como almohada y que además le acaricie el cabello así lo relaja a ese extremo de estarse quedando dormido, desde cuando lo hace por muy ridículo que le parezca. Normalmente se estresa o enoja por todo, un relajante así no está mal, menos cuando acaba de entrenar.
- Solo te hiciste del rogar, pero bien que te gusta. –le dice burlona.
- Cállate. –le ordena adormilado, divirtiéndola más.
Kailan acaba de llegar a la mansión y va subiendo las escaleras.
- Usagi-chan, no te había visto en todo el día.
La peli-azul alza la mirada viendo al final de la escalera a Tyki que se le ve despeinado.
- Estoy divirtiéndome con unas amigas, ¿vienes? –una sonrisa coqueta adorna su rostro.
- No.
Tyki se encoge de hombros restándole importancia y va camino a su habitación, Kailan termino de subir las escaleras y lo sigue con la mirada, cuando abrió la habitación vio que efectivamente algunas chicas estaban esperándolo.
- Venga, al menos se hubiera esforzado más… ni volviendo a nacer permitiría que un hombre que se dice mi prometido me humille así. –Kailan se le ha hinchado una vena en la frente.
Komui está acostado en la cama, aun esposado, y ahora en la boca tiene una mordaza. A su lado, acurrucada esta Lao Mao completamente desnuda como él. El azabache está despierto, mirando el techo aburrido, es que si no está en su camita o en su laboratorio no puede dormir ni por muy cansado que este.
La puerta se abre haciendo que alce la mirada viendo a Kailan con expresión de trauma por lo que acaba de ver.
- En momentos así desearía estar ciega como nee-san. –está segura que tendrá pesadillas y será un trauma que la acompañara el resto de su vida.
Armándose de valor se adentra a la habitación ante la mirada curiosa de Komui, notándola muy silenciosa.
- ¿Acaso Kailan piensa violarme también? –Komui comienza a sudar frio. –Edrick me va a matar. –sí, eso es lo que más miedo le da, si Edrick se entera de lo que paso él será el que pague las consecuencias, no importa si Kailan lo obliga, para Edrick solo importa degollar y hacer sufrir hasta la muerte a quien le puso un dedo a una de sus bebitas.
Con miedo ve como Kailan coloca una mano encima de Lao Mao casi tocándola, desprende magia de su mano. Lao Mao abre los ojos, despertando justo cuando todo su cuerpo se congela.
Komui observa como Kailan lo envuelve con la sabana completamente y después se lo echa al hombro.
- Espero un buen aumento por eso. –le dice antes de saltar por la ventana.
- ¿Me está salvando? ¿Qué no es de las malas ahora?—varios signos de interrogación adornan la nuca de Komui.
Sentada tras el escritorio de Komui, se encuentra Lenalee y sobre el escritorio hay un montón de papeles. La peli-verde se le ve estresada, cansada, ojerosa y muy preocupada. Allen está ahí preparándole un café, mira de reojo a su novia, le preocupa y aunque intenta ayudarla ella no quiere dormir hasta que sepa algo de su hermano… la entiende, por muy loco que este Komui es su única familia y le frustra no poder hacer más para ayudarla.
El albino suspira con pesadez, pero justamente en ese momento su mirada se dirige hacia una de las cámaras, y ensancha los ojos.
- Lenalee… ¿Qué no es esa Kailan?
La peli-verde alza la mirada viendo que efectivamente ahí esta Kailan saludando a una cámara la mano derecha y sobre su hombro izquierdo tiene un bulto envuelto en una sábana.
- ¿Crees que sea una trampa? –pregunta preocupada mientras se pone de pie y se acerca a la cámara.
- Parece que intenta decirnos algo. –le dice curioso mientras se acerca a la cámara también.
Ambos ven como apunta el bulto, que después dejo caer en el suelo, le descubre la cara y ambos se sorprenden al ver a un lloroso Komui amordazado.
Allen y Lenalee llegan corriendo a la entrada donde esta Kailan, puede que sea una trampa, pero si existe la posibilidad de salvar a su hermano Lenalee se arriesgara. La peli-verde abre la entrada por la cual se metió Kailan arrastrando el bulto.
- ¡Nii-san! –exclama llorando llena de alivio y abrazándolo.
- ¿Dónde está la trampa? –pregunta el albino serio, cerrando rápidamente el muro mágico, no se quiere arriesgar a que entren más.
- En ningún lado, recupere mi memoria. –Kailan se rasca la nuca y sonríe apenada. –siento los problemas que haya causado.
- Qué alivio. –el albino le sonríe amigable. –pero a quienes les causaste más problemas fueron a ese par de locos.
- Lo sé. –Kailan se muestra apenada. –aprovechando que ellos aún no sabía que había recuperado la memoria, me arriesgue para regresar por Komui. –ambos voltean viendo que Lenalee intenta quitarle la mordaza. – ¿segura que quieres hacerlo?... digo sería bueno que la conserve por el resto de su vida.
Komui la fulmina con la mirada y cuando finalmente le quitan la mordaza comienza a llorar como mujer dramática.
- ¡Lenalee me han marcado! –exclama lleno de drama abrazando a su hermanita.
- ¿Qué te hicieron nii-san? –pregunta preocupada.
- Solo lo violo una mujer… estaba muy guapa y no se le veía muy indispuesto por eso. –Kailan sonríe de forma socarrona.
Allen y Lenalee ensanchan los ojos, la segunda sonrojándose.
- ¡Ella me golpeaba con látigos y me hacía sufrir con placer! –le grita Komui indignado. – ¡además se llevó con ella mi dignidad!
- ¿Tenías dignidad? –Kailan se muestra burlona.
- No me simpatizas. –Komui la mira con ojos entrecerrados.
- ¿Así le hablas a quien te salvo de seguir siendo violado?... ¿o acaso estas molesto porque querías seguir siendo violado? –Kailan amplía su sonrisa burlona, entiende porque su hermana y Lavi se la pasan molestando a Komui, es divertido.
- ¡Claro que no! –exclama enojado, indignado y sonrojado.
Kanda está sentado en la cama, recargando su espalda en la cabecera y sostiene un libro a la altura de su rostro, viéndose concentrado. Solo lleva puesto un pantalón de pijama.
Del baño sale Eiren solo llevando puesta una playera de él y unas bragas, secándose con una mano el cabello.
- Yuu-yuu, ¿estás leyendo de nuevo? –pregunta berrinchuda, dejando caer la toalla al suelo.
- Hmn. –"responde" estando más atento a lo que lee.
La pelinegra hace una mueca de desagrado. Con sus manos tantea la cama hasta dar con el pie de ella, sigue tanteando hasta dar con las piernas de Kanda. Se sube a la cama y gatea hacia él. Kanda alza la mirada viendo como viene hacia él y antes de que choque contra el libro lo alza, viendo como ella se termina sentando en medio de sus piernas, apoyando su espalda en él.
- ¿Qué haces? Me estas estorbando para leer. –le dice con indiferencia.
- Le estas poniendo más atención a ese libro que a mí. –le dice indignada y Kanda alza una de sus cejas mostrándose divertido. –te picaste leyéndolo que olvidaste que te esperaba para ducharnos juntos.
Es verdad, se ha perdido un baño con Eiren porque se picó leyendo ese libro, es que iba en una parte muy interesante, parte que de hecho aún no termina, así que pasándole los brazos por los costados coloca el libro frente a él para poder leerlo por sobre el hombro de Eiren.
- ¡Lo sigues leyendo! –exclama indignada y haciendo un puchero.
- Calla, no me dejas concentrarme. –le ordena provocándole un tic nervioso en la ceja derecha.
- ¿Qué tiene ese libro que lo hace más interesante que yo? –enserio se está molestando, solo Kanda consigue ver más interesante algo inanimado que ella, no entiende porque lo prefiere por sobre otros que la idolatran.
- Nada. –le responde ronco en el oído, para después morderle el lóbulo de la oreja, sacándole un jadeo.
- Y entonces ¿por qué lo lees? –pregunta berrinchuda.
- Puede que tenga algo que me interesa. –Kanda se encoge de hombros con indiferencia.
Eiren hace un puchero porque la está poniendo más curiosa, le caga ya no ver porque no ve lo que está leyendo. La puerta es tocada haciendo que Eiren alce el rostro y Kanda haga mueca de fastidio.
- ¡Adelante! –grita Eiren y Kanda la fulmina con la mirada.
Cuando ve que la perilla comienza a moverse, Kanda empuja a Eiren a un lado haciéndola caer boca abajo en la cama y él se pone a leer, por ningún motivo alguien lo vera en una posición de lo más melosa con Eiren, se ira su imagen, así que si puede evitarlo lo conseguirá.
- Hijo de su… —Eiren alza el rostro volteando hacia donde esta Kanda e intenta fulminarlo con la mirada.
- ¿Seguros que están presentables? No me quiero traumar de nuevo.
Eiren voltea hacia la puerta como si la pudiera ver, Kanda alza la mirada viendo a Kailan asomándose por la puerta mostrándose apenada.
- ¡Imoto! –Eiren se le tiro encima, colgándosele como koala. – ¿los malos te dejan visitar a la familia? –pregunta curiosa mientras restriega melosa su mejilla con la de ella.
- Eiren a veces no se en que mundo vives. –Kanda con una gran gota de sudor resbalando por su nuca mejor regresa su vista al libro.
Kailan tiene una gran gota de sudor resbalando por su nuca, pero luego sonríe divertida.
- De hecho he recordado todo y no sabes cómo me contuve por no desfigurarle el rostro a ese hijo de puta y solo para salvar a Komui. –un aura sombría la rodea.
- ¿No te desquitaste solo para salvar a Komui? –pregunta incrédula Eiren.
- Idiota. –Kanda le da vuelta a la hoja, él dejaba a Komui ahí pero de que se venga se venga.
- Repítelo. –lo reta Kailan fulminándolo con la mirada.
- Imoto es que si te pasaste de babas, ósea solo es Komui, no se pierde nada en el mundo. Tu desquite es mil veces mejor. –Eiren niega con desaprobación.
Kailan tuvo que admitir que tiene razón, pero pues simplemente no pudo dejar ahí a Komui, después su cargo de conciencia no la dejara en paz. Ella si heredo cargo de conciencia de su mami, porque de los Cross seguro que no, esos ni la conocen.
- Nee-san, ¿sabes dónde está Lavi-kun?... lo ha buscado por toda la orden y nada.
Lavi va caminando por las oscuras calles, ha buscado a Kailan por todos lados y nada mas no la haya, lleva casi todo el vendito día buscándolo. Esta frustrado y preocupado, no se veía bien.
Cuando su celular comenzó a sonar se detuvo y lo saco de uno de los bolsillos de su pantalón, viendo en la pantalla el nombre de "La changa ciega".
- ¿Dónde estás tuerto? –pregunta nada más contesto.
- Perdido buscando a mi amada. –comenta dramático.
- ¿Y has buscado en la orden?
- No juegues con mis sentimientos que soy sensible. –le dice indignado.
- ¿Me creerías si te dijera que Kailan está aquí y se le quito el lavado de coco? Hasta a Komui salvo.
- Te he dicho que no juegues con mis sen…
- Sino llegas pronto regresara con Tyki. –sin más colgó.
- ¡Hija de puta! –exclama viendo el celular indignado, para después guardar su celular y correr hacia la orden. –más te vale que no sea una jodida broma y ya verás changa.
Lavi pasa corriendo el campo de magia y se detiene viendo sorprendido a Kailan que le sonríe tímidamente. Ya trae puesto su uniforme de la orden y se ve tan mona con esa sonrisa tímida.
- Lavi-kun, yo…
Kailan no termina su frase, se sonroja y se sorprende cuando el la abrazo.
- Bienvenida. –le susurra en el oído.
- Estoy de regreso. –le dice conmovida, respondiendo el abrazo, no puede creer que lo haya olvidado, aunque no lo hizo del todo, lo que siente por él la hizo regresar a la normalidad.
Pero tiene que decirlo, es verdad que él es un coqueto ojo alegre pero a pesar de ello no ha besado o se a acariciado con ninguna otra, aunque no haya sido ella misma no puede con el cargo de consciencia.
- Lavi-kun, lo que paso con Tyki…
- No quiero saberlo. –Lavi se separa de ella y la toma del rostro, haciendo que lo mire y él la mira serio. –no eras tú misma. –aunque le retuerce el hígado que haya pasado algo entre ellos lo único que importa es que ella ya regreso a la normalidad y está ahí con él.
Kailan le sonríe, sintiéndose conmovida, en momentos como estos puede ser tan lindo y tierno que le resulta imposible no enamorarse más de él.
- Yo solo amo a Lavi-kun. –necesitaba decírselo, ver como él confía en ella al extremo de no pedirle explicaciones, que la entiende le nació decírselo.
Es la primera vez que se lo dice y solo con oírlo, le hizo sentir un juego de fuegos artificiales, no pensó que oírla decírselo lo haya hecho más feliz que nada. Y se siente un idiota, ella no necesitaba decírselo, ahora ve más claro que sus ojos siempre se lo dijeron.
- Y yo solo te amo a ti. –Lavi cierra sus ojos y une sus labios con los de ella.
Si alguna vez pensó que sus sentimientos eran superficiales, eso se disipo, el que él confíe en ella, no la culpe de nada y la reciba con los brazos abiertos, diciéndole ese te amo tan sincero, no cabe duda que los sentimientos de Lavi son tan sinceros como los de ella por él.
Respondiéndole el beso ella le rodeo el cuello con sus brazos sintiendo como él la toma de la cintura acercándola más a él, ambos entregándose completamente en el beso.
Continuará
y kailan al fin regreso, yevandose al loco con ella XD
spero les haya gustado el cap
muchas gracias por sus reviews
cuidense
besos
kriss
