Karma
En una de las muchas tiendas de lencería de alta costura, las clientas han detenido sus compras, las vendedoras han dejado de atender y las cajeras de cobrar, todo en la tienda se detuvo únicamente para ver al apuesto peli-azul en la tienda, no es raro que un hombre venga a esa tienda pero si es raro que venga solo y se ponga a escoger prendas como todo un experto.
Como encargada de la tienda se vio obligada a atender al cliente como es debido, y así conseguir que termine rápido sus compras ya que está incomodando a las demás clientas… bueno, a algunas, otras están ahí mirándolas embobadas. Y es que el peli-azul no solo es apuesto sino que desprende un aire rebelde y peligroso que lo hace excitante.
-Disculpa. –sí, la encargada esta algo nerviosa, y es que se ve como el chico malo que es el tipo de toda mujer soñadora como ella.
El hombre volteo y la chica sintió desfallecer.
-No lo pensé posible, pero si existen hombres que con una sola mirada te hacen tener un orgasmo. –piensa bobalicona, pero se aclaró rápidamente la garganta. –por favor que no sea gay, menos un rarito que le da por ponerse lencería femenina. –le suplica y le ora a todo ser divino que conoce. – ¿Te puedo ayudar en algo? –y él le sonrió. –¡Oh yisus! Si su mirada te hace tener un orgasmo su sonrisa seductora ha explotado mis ovarios. –y no fue la única, varias ahí que no despegan para nada la mirada apretaron las piernas y cayeron de rodillas ante la explosión de sus ovarios.
-Estoy pensando en muchas cosas en las que podrías ayudarme. –le responde seductor.
-¡Oh yisus! ¡Su voz! –la encargada así como las demás hormonales de ahí apenas recuperaban sus ovarios cuando vuelven a explotar con más intensidad. – ¡A sus órdenes! –exclama de lo más exagerada y haciendo saludo militar, tal vez después que las neuronas no sean afectadas por la cachondez se arrepienta del ridículo que acaba de hacer pero ahorita si ese hombre le dice rana ella salta con gusto.
-Estoy buscando lencería para mi chica, y sería de gran ayuda que me ayudaras a escoger toda prenda que me motive a rompérsela con los dientes. –comenta pervertido.
-Sino tienen novia son gay, la vida es injusta. –la encargada se recuperó de la impresión y un brillo raro adorno sus ojos. –claro que…
-¡Yo te ayudare! –la jauría de mujeres que observaban no se permitieron desaprovechar la oportunidad y se lanzaron queriendo ser ellas la elegida para ayudarlo, tal vez él después de ayudarlo a escoger les pide que se lo modelen para darse mejor una idea de cómo se le vera a la novia y después las follara en los vestidores… oh si, ya se vieron.
Y si, efectivamente todas se lanzaron aplastaron a la encargada.
-¡Que yo lo ayudo!
-¡No, yo!
-¡Yo!
-¡Hazme tu esclava sexual papasito!
-¡Hazme un hijo!
Frente al peli-azul se hizo una guerra donde toda mujer se jalonea, estira los pelos, pellizca y de más bajezas como si estuvieran en una tienda de rebajas. Y el peli-azul sonrío con diversión.
-Muchas gracias hermosas. –el peli-azul les sonríe deslumbrándolas, haciendo que dejen de estirarse los pelos, jalonearse y pellizcarse. –con gusto acepto la ayuda de todas, después de todo Yuu Kanda les prestara atención a todas por igual. –dice galante guillándoles un ojo.
Las mujeres alzaron el rostro y sangre a propulsión salió de sus narices pareciendo fuentes, Kanda sonrío pervertido.
Fuera de una tienda de juguetes sexuales, pegados a las vitrinas como calcomanías hay muchos hombres, y no porque de la noche a la mañana les haya dado por espiar en la tienda como si adentro estuviera una artista porno, claro que no, todos iban pasando por ahí cuando de mera casualidad dentro de la tienda vieron algo mil veces mejor que una artista pornográfica.
Ahí está cierta chica peli-azul de cuerpo de tentación y cara de ángel, y su sensualidad aumenta ante ese aire cabrón que desprende. La chica toma cada juguete sexual y lo toca de una forma que ha hecho a varios ahí correrse en los pantalones, parece como si los inspeccionara.
No saben si la chica la están usando para promocionar el producto y atraer la atención, si es así buena estrategia, pero como que comienzan a dudar al ver al vendedor cubrirse la entrepierna.
-¡Ya no lo soporto más! –dice uno de ellos.
-Y como estampida de animales, que en ese momento en verdad parecen, se metieron a la tienda entre empujones, y jalones por querer llegar primero a la chica y violarla.
Como si una estampida de animales no hubiera entrado, la chica de lo más tranquila ha tomado un látigo que inspecciona tomándolo de cada extremo. Y cuando la bola de calenturientos están a un metro de ella se detienen ante el latigazo que ella dio en el suelo.
-Sentados perros. –ordena sonriéndoles tétrica.
Obedientes todos se arrodillaron frente a ella cubriéndose la entrepierna.
-Necesito consejos masculinos, llegaron en buen momento. –la chica amplía su sonrisa.
-¡Hágame su esclavo sexual!
-¡Seré su sucio cerdo!
-¡Soy chico malo, pégueme!
-No se preocupen, un Cross siempre paga sus deudas—les dice coqueta y ellos están tan excitados que ni siquiera pudieron negar esa vil mentira. –si ustedes me ayudan a escoger buenos juguetes que a mi amorcito le podrían gustar, prometo que yo… —Kailan toma el látigo de cada extremo. –… los atormentare con dulzura. –con voz y mueca sensual Kailan pasa su lengua por lo largo del látigo.
Los varones alzaron su rostro hacia arriba y se desangran, pareciendo cascadas de sangre lo que les sale de la nariz.
-¡No debimos concentrarnos en buscar a Komui! –grita Eiren que va corriendo como alma que lleva el diablo y tiene expresión de trauma.
-¡No, no debimos! –la secunda Lavi, viéndose igual que ella.
-¡¿Cómo mierda se nos ocurrió perder de vista a nuestros artes ego por buscar a Komui?! –gritan a la par deteniéndose y volteándose a ver de lo más alterados y traumados, y es que no han dejado de imaginar lo que sus amores han de estar haciendo, y los cuernotes que han de tener.
-Lavi esto es muy peligroso, ellos salieron de la orden, si dentro de ella es peligroso que estén solos fuera lo es aún más. –Eiren lo toma de los hombros y lo agita.
-¡Sigo sin saber cómo mierda se salieron, son magos "A"! –exclama todo desesperado. –como sigo sin entender como no pudimos encontrar a Komui, ese no sale de la orden, sigue escondido ahí, pero no lo hayamos, tenemos que hallarlo, tenemos que hallarlos, soy un cornudo, soy un cornudo…
Eiren le dio un par de cachetadas calmándolo.
-Gra…
Eiren lo vuelve a cachetear cuatro veces más.
-Ya est…
La pelinegra lo sigue cacheteando, tan fuerte que Lavi ya tiene dos pelotas rojas por mejillas.
-¡Que ya estoy bien! –grita enojado, tomándola de las muñecas para que deje de golpearlo.
-Soy ciega, no me daba cuenta que te habías calmado. –se justifica y el pelirrojo entrecierra el ojo, sabe que miente. –ahorita lo que importa es encontrarlos, los encerramos y luego buscamos a Komui, lo torturamos hasta que haga la cura luego lo matamos. Como dijiste ese no sale de la orden, ahora menos desde que fue secuestrado y violado.
-Muy cierto, esa orden es vieja y tiene muchos escondites que ese friki conoce mejor que nadie pero nosotros somos Eiren Cross y Lavi Bookman, lo hallamos porque lo hallamos. –dice heroico.
-Bien dicho compadre, ahora lo que importa es encontrar a nuestros vidos y evitar que nos sean infieles... recuerda son peligrosos, no solo ahora son nuestro arte ego sino seguro esa vena sádica en ellos no ha desaparecido, es algo que una formula no puede quitar, está impregnado a ellos en el alma.
-Eso los hace más peligrosos. –Lavi coloca sus manos en las mejillas y abre tanto la boca dando la imagen de la pintura "El grito".—lo mejor es separarnos, así abarcaremos más terreno.
Eiren asintió, será ciega, se hará la payasa muchas veces pero cuando perdió la vista sus demás sentidos se desarrollaron mucho más, y tanto su abuelo como tío le enseñaron a usar esos sentidos más desarrollados
Encontrar a su vido, sin Lavi-lazarillo no será problema para ella.
En un cómodo sillón esta Kanda sentado de forma majestuosa, sosteniendo en su mano derecha una copa donde bebe champagne, atrás de él esta una vendedora dándole un masaje en los hombros, a su derecha la encargada toda deforme, despeinada y con la ropa hecha girones, pero eso si sostiene la botella de champagne y jamás permite que a Yuu le falte líquido. Del otro lado está la cajera dándole de comer uvas en la boca.
Y Kanda con su pervertida mirada disfruta como las demás femeninas le modelan prenda tras prenda, tiene que admitir que tiene fetiche con la lencería, y está disfrutando la vista. Que este a dieta no significa que no pueda disfrutar ver el menú, menos cuando lo está viendo sazonado como a él tanto le gusta.
-Me encontró. –una sonrisa torcida adorna los labios de Kanda que están pegados a la copa y segundos después todas las mujeres salen volando ante las potentes ondas de energía mágica que fue desprendida del cuerpo de cierta pelinegra que esta atrás de él.
A él solo se le ondeo el cabello y ropa, pero él se ve de lo más tranquilo. Destanteadas las mujeres abren los ojos después del putazo, y lo que vieron les hizo casi zurrarse del miedo.
-Aléjense de mi hombre. –ordena tétrica y sus manos fueron rodeadas por fuego.
Sin pensarlo todas salieron corriendo, hasta se lanzaron por la vitrina, rompiéndola, esa mujer da mucho miedo.
-Kanda Yuu, más te vale que tu verga no haya entrado en ninguno de sus agujeros o las despellejare poco a poco. –dice caminando a grandes zancadas hacia donde esta él, pero no vio el sillón, de hecho no ve nada, así que topo con el sillón, lo que la hizo caer, quedando doblada en el respaldo del sillón, con la cara pegada en el asiento alado de Yuu y pompas paradas.
-Solo deleitaba un poco la pupila, gatita, mi verga siguió dentro de mis pantalones, sabes que tú eres la única a la que se la meto. –le dice meloso.
-¿Ga…gatita? –Eiren alza la cara y voltea hacia donde esta él mostrando su expresión de trauma. – ¿me has llamado gatita? –pregunta en shock.
-Aja. –Kanda deja la copa en el suelo y ágil a la vez veloz tomo a Eiren ya teniéndola sentada a horcadas en sus piernas. –eres como una gatita salvaje tanto en la cama como cuando defiendes a tu macho. –ronco le ronronea sobre los labios.
-Yuu. –Eiren se muestra sombría. –puedes decirme como quieras pero nunca me digas gatita. –le dice tétrica, que su amorcito, su Yuu la llame gatita, como la llama el maldito hijo de puta de Tyki es tráumate, mucho más que la nueva personalidad de su Yuu.
-Pero…
-Jamás me llames gatita ¡ah! –ordena tomándolo de las solapas, hablando y poniendo expresión de yakuza.
-Ok…okey. –responde algo nervioso con una gran gota de sudor resbalando por su nuca.
-Ahora dime que hacías antes de que llegara. –de solo imaginárselo coqueteando o manoseando a la sarta de urgidas que sintió ahí se le revienta el hígado, ya hasta imagina como matarlas.
-Solo hacía que me modelaran algunas prendas de lencería de la tienda. –responde sin descaro alguno y como si fuera lo más normal. –por cierto, escogí unas para ti… muero por romperlas con mis dientes. –ronronea sobre sus labios.
-Espera. –enserio a Eiren no le gusta ser la sensata menos la prudente, no se le da, y eso de ser la celosa y enojona de la relación no le gusta y no le queda. – ¿quieres que use lencería que hiciste que otras mujeres se pusieran? –pregunta tétrica, ya se gravo en su ser la presencia de todas las urgidas ahí, las rastreara como toda una perra y les dará caza.
-No. Estas las escogí antes de que empezara a jugar con ellas. –le responde cínico a la vez que se alza, teniendo sus manos en el culo de ella para cargarla, sacándole un gemido de sorpresa.
-No me gusta este Yuu, quiero de regreso a mi amargado Yuu. –Eiren enserio quiere llorar. –Yuu-yuu regresemos a la orden, tú no estás bien y necesitamos que…
-Me siento perfectamente cariño, ahora vamos a los vestidores a que te pruebes la lencería que escogí para ti. –Kanda le ronronea en el oído, estremeciéndola. –de solo imaginarte me puse tan cachondo que no puedo esperar a vértelas, ir a la orden no es opción ahorita. –remata mordiéndole el lóbulo de la oreja, y Eiren no sabe ser la prudente en la relación, no se le da, es la reina de las imprudencias, pero ahora su Yuu no está bien, ella quiere su Yuu mamón y enojón de regreso, no a esta versión barata de Lavi.
-No Yuu, regresemos a la orden, ya te dije que tu no…
-No puedo esperar nena, es tu culpa por ser tan sexy y hermosa. –le susurra en el oído y Eiren sonrío bobalicona, adora que la halaguen, y que Yuu lo haga con esa voz ronca cuando anda excitado es tan estimulante.
-¡Hazme tuya Yuu-yuu! –exclama orgásmica, abrazándole el cuello, y Kanda sonríe triunfante sobre el oído de ella antes de entrar a los vestidores, no tuvo que violarla, aunque la idea de violarla le parece tan jodidamente excitante, ya será para la otra.
-Mmm… no sé, como que esto no se si le gustara a mi conejito. –comenta pensativa Kailan.
-¡Le gustara ama! –exclama el chico de forma orgásmica.
Se agranda la escena y se deja ver a Kailan de pie sosteniendo una cadena de fierro que se amarra a una correa de perro que esta puesta en el cuello del mismo chico que hablo, que se ve de lo más excitado.
-Y seguro le gustara que le encaje el tacón en el trasero, ama. –dice más orgásmico y todos ahí asintieron de lo más excitados.
-¿Conejito, te gustara eso? –pregunta Kailan mirando por sobre su hombro.
Lavi tiene expresión de asesino en serie y todos los pervertidos ahí casi se zurran del miedo.
-Lo dudo. –dice tétrico a la vez que un sello azul aparece en el suelo bajo él brillando en energía mágica, luego alzo sus manos hacia los pervertidos ahí que salieron volando ante las fuertes ventiscas de viento que creo Lavi con su magia.
Kailan se muerde el labio inferior, se ve tan enojado que se ha excitado.
-¿Qué mierda estabas haciendo? –pregunta sombrío acercándose a Kailan que volteo todo su cuerpo hacia él.
-Compraba juguetitos para nosotros, bebé. –le dice melosa, pegándose a él y pasándole un dedo por el pecho.
-¡Buaaa…! Quiero de regreso a mi Kailan vergonzosa y sádica, no a esta mala imitación barata de Eiren. –Lavi quiere llorar amargamente.
-He sido una chica mala, ¿me castigaras? –pregunta coqueta, alzando su rostro y restregándose con él.
Y bueno, Lavi e débil, mucho más ante ella, y su amigo se alzó traicionándolo vil mente en esta pelea, pero esa no es su Kailan.
-Kai-chan regresemos a la orden, tú no estás bien, neces…
-Yo me siento muy bien. –Kailan se ha puesto de puntitas y le ha susurrado eso en el oído, tensándolo. –hay muchos juguetes que quiero que uses en mí. –le dice provocativa, rosándole con la rodilla la entrepierna.
Adiós resistencia, Lavi la estampo contra una de las paredes ahí, acorralándola.
-Sí, creo necesitas ser castigada por tu comportamiento de hoy. –le dice provocativo antes de unir sus labios con los de ella.
Kailan mostró triunfo en la mirada antes de cerrar los ojos y entregarse completamente al beso.
Vale, ella tiene la culpa, deseo a un Yuu más cariñoso, pero esto raya a lo empalagoso, es verdad que a ella le gusta andar de melosa con él para molestarlo, pero no es tan exagerada.
Eiren intenta caminar, es muy difícil hacerlo, y no porque este ciega, sino más bien porque Yuu va atrás de ella, demasiado cerca, de hecho está pegado a ella, la tiene agarrada de la cintura mientras le da melosos besos en la mejilla y cuello.
-Déjame caminar—le ordena entre dientes, intentándolo alejar, pero él no se mueve ni un poco.
-Camina—le dice en un tono burlón, sin dejar de besuquearla y a la pelinegra se le sombreo la frente de negro.
El celular sonó y lo saco de su chaqueta, para contestar del lado contrario de donde Kanda tiene su rostro, mientras con su mano libre aun intenta alejarlo, no se dará por vencida, esto es incómodo y muy empalagoso.
-Tenemos que hacer algo—escucha que le dice un muy cansado Lavi al otro lado de la línea.
-Si—Eiren quiere llorar, ella quiere a su amargado de regreso, ese que no es un empalagoso.
-Trata de llevar a Yuu-pon a la orden. Tengo un plan que nos dará tiempo de buscar a Komui.
-Lavi-baby, ven quiero que probemos esta fusta.—se oye a Kailan sonando de lo más guarra.
-¡Ya voy Kai-chan!... ¡apurémonos! –le dice suplicante antes de colgar y a Eiren le resbala una gota de sudor en la nuca.
-Yuu-yuu regresemos a la orden—le pide berrinchuda.
-No. Ya que estamos fuera tengamos una cita—juguetón le muerde una mejilla.
-Y ahora él quiere una cita sin que yo se la pida hasta el grado de hartarlo —enserio, ella extraña a su Yuu, del que ella se enamoró, para tenerlo de regreso debe regresarlo a la orden cuando antes. –Yuu quiero regresar a la orden, recordé compre chocolate liquido con el que quiero bañar tu pene para comérmelo. –le dice sonriendo como niña buena, es la reina del engaño a usar sus habilidades.
A Kanda le brillaron los ojos con perversión, y paso de estar atrás de Eiren para estar delante te ella, tomándola de la mano, jaloneándola hacia la orden.
-¡Yey! ¡Solo tengo que actuar con la cabeza fría y usar mis encantos—una sonrisa traviesa adorna su rostro.
Eiren va corriendo por los pasillos de la orden teniendo una expresión de completa desdicha.
- Lo siento Yuu-yuu créeme que me dolió mas a mi esto que a ti. -el recordar como dejo a su hembro le provoco más pesar, se moría por quedarse con él y jugar pero debe salvarlo de él mismo.
- ¡Comadre! - exclama Lavi alcanzándola, también se le ve expresión de sufrimiento. - Lo siento Kai-chan, créeme que me dolió más a mi que a ti el como te deje. - Lagrimas dramáticas salen de sus ojos y volaron con el viento.
- ¡Encontremos a Komui! -exclaman ambos sombríos, ese maldito no solo les provoco traumas sino también sufrimientos y les hizo ser los prudentes en la relación, sin contar que los puso celosos, no se la van a perdonar fácil, después de obligarlo a que haga la jodida poción lo torturaran.
- Nii-san. - Lenalee teniendo varios alimentos en sus brazos, entra a la casa del arbol que su hermano solía tener cuando niño, esta escondida en los limites de la fortaleza de la escuela, en donde nadie va.
- ¡Lenalee! - exclama meloso, acercándose a ella, ayudándola a entrar y verificando que nadie la siguió. - ¡Gracias! ¡Tenia hambre! - exclama emocionado, tomando la comida, para sentarse en el suelo y comenzar a atascarse con un emparedado.
- Nii-san, esta vez te pasaste, si son unos malditos cuando no tienen razón ahora que la tienen te harán trizas. - le dice con reproche.
- Se lo merecen por putos. - dice emberrinchado, admite que se le fue la mano pero le vale, se lo merecen, lo malo es que no pensó en las consecuencias como siempre, pero no importa, ya se las ingeniera para esconderse de por vida de esos dos.
- Nii-san. - Lenalee suspira con pesadez. - tu tiempo esta contado, en cualquier momento esos dos te…
Lenalee se congela y comienza a sudar frio, Komui ha abierto la boca dejando que la comida caiga de ella y se ha orinado en los pantalones.
- Te encontré. - dice tétricos Lavi y Eiren estando atrás de la peliverde.
Lenalee voltea y enserio, Kanda y Kailan se ven como angelitos en su faceta demonio en comparación a como se ven Lavi y Eiren, la imagen le provocara pesadillas.
- Te dije que solo había que seguir a Lenalee. - comenta sombrío el pelirrojo y la peliverde pensó que nadie la seguía, sin duda aun le falta mucho entrenamiento, ese error le costara la vida de su querido hermano, y lo peor de todo es que morirá su hermano dejándole ese calzón de castidad, se lo merece por matarlo, solo espera que ya dejándola con esa pena, él no regrese como fantasma para atormentarla como castigo.
- Así es. - Eiren alza su mano hacia Lavi y ambos la chocan.
Debido al exceso de violencia se censura la escena, solo veremos la pequeña casa del árbol temblar, se oyen los gritos de agonía de Komui y los traumados de Lenalee.
Cuando Allen encontró a su Lenalee lo hizo en uno de los patios de la escuela, abrazándose a si misma, con la mirada perdida y en posición fetal.
- ¡Lenalee! - llama preocupado, acercándose a ella y la peliverde lo abrazo como si fuera a morir en cualquier momento.
- Fue horrible Allen-kun, muy horrible, yo no seré la misma, nii-san menos. - dice toda traumada y el albino la mira sin entender, pero igual la abrazo e intento consolarla.
En el laboratorio se ve a Komui con collar y correa de perro trabajando en la cura. Su cuerpo esta lleno de moretones, sangra de todos lados y su ropa esta desgarrada, la cara la tiene censurada ante lo deforme que esta y llora como magdalena.
Lavi esta sentado en una silla, con piernas cruzadas y leyendo una revista pornográfica. Eiren por otro lado esta sentada en la misma posición y se lima las uñas.
- Serán malditos, no solo me trauman a mi Lenalee al ver lo que me hacen sino que apenas me puedo mover por su culpa y me ponen a trabajar. - les dice con reproche y los dos afilan su mirada haciéndolo estremecer. - serán mondrigos, claro, están así solo porque ahora si sufrieron desgraciados ese es mi único consuelo, los hice sufrir ¡wuajajajajaajjajajaja…!
Como el científico loco que es siguió trabajando teniendo esa expresión de no estar bien de la cabeza. Le vale una reverenda mierda su sufrimiento, de echo solo le pesa que su hermana se haya traumado, pero ya se salvara, es un sacrificio que valió la pena con tal de haberles causado sufrimiento a esos desgraciados, le hubiera gustado durara mas pero los malditos son listos y lo encontraron rápido, pero al menos sufrieron un poco y gracias a él, solo hay que ver por como se pusieron y eso es un gran avance.
Lavi esta fuera de la habitación, la felicidad de ya tener la cura en sus manos se esfumo, no se atreve a entrar, no solo como dejo a su novia, bueno, si ayuda eso, de echo de solo recordarlo se puso tan duro que seguro su erección rompe la bragueta, pero también porque sabe que cuando Kailan regrese a la normalidad seguramente lo va a odiar porque su primera vez fue cuando ella no era ella misma, no cree que lo perdone, seguro lo descuartiza vivo, pero eso no le pesa tanto, lo que le pesa es que ella jamas se lo perdone e incluso lo deje por eso.
- Podría no darle la posición y que ella se quede así, pero no puedo, dejando de lado que ando temeroso de que ella coquetee con otros, ella no es mi Kailan, la amo sin importar como sea, pero no es ella misma, y cuando es ella misma yo me siento completo. - el pelirrojo suspira con pesadez y se arma de valor abriendo la puerta.
Si el recordar como la dejo lo puso duro el verla termino de reventar la cremallera de su pantalón ante su erección.
Ahí esta su amada peliazul, con sus brazos esposados con esposas que absorben la magia, y colgando de unas cadenas del techo, si, juguetito que ella compro para usarlo en él, pero se las pudo ingeniar para usarlo en ella.
Y eso no es todo, esta completamente desnuda, toda indefensa ante él, pero lo que mas lo puso a mil es que ella a pesar de estar amarrada y tener la boca amordazada lo mira extasiada, y llena de deseo, de echo su baja un poco mas la mirada hacia su sexo puede ver como su miel le escurre ante lo excitada que esta y como restriega sus piernas entre ellas en busca de aliviar un poco su excitación.
Hipnotizado el pelirrojo se acerca a ella y le baja la mordaza de la boca.
- Se que he sido una niña muy mala por eso me has dejado aquí castigándome. - le dice provocativa. - pero sigo sin aprender, necesito que me des unos azotes y que me folles hasta partirme en dos para aprender mi lección. - le dice provocativa.
Lavi gruñe ronco, joder que esta a su limite, ella no se lo pone nada fácil, nunca lo hace, ademas pensó que el masoquista es él, pero ya vio que su novia es una guarra algo masoquista ya que se excito por lo que pensó es un castigo, aunque bueno el lado sádico le gana a ella en personalidad y en torturar.
- Vamos a castigarte un poco más. - Lavi abre la botella de vidrio que sostiene con su mano derecha y tiene un liquido verde. - este afrodisíaco te pondrá mas cachonda mi pequeña golosa, torturándote más. - le dice ronco y provocativo, tomándole la barbilla para ayudarla a que se lo tome.
Y los ojos de la peliazul brillaron con emoción al saber que le dará una afrodisíaco y seguro jugara con ella hasta que ya no se pueda parar, así que gustoza se tomo el liquido que hasta saboreo y cuando se lo termino de relamió los labios, haciendo gruñir al pelirrojo que la mira extasiado.
- Te juro que ya no aguanto Kai.-chan, si recuerdas todo cuando la poción haga efecto recuerda que te amo y me vuelves loco y que soy débil ante todo lo que se refiere a ti y por ello, ya he llegado a mi limite, lo siento. - dice rápidamente mientras se desabrocha el pantalón y saca su erección.
Kailan alza una de sus cejas no sabe a que se refiere o porque le dijo eso, pero ya no penso más, grito de placer cuando él le abrió las piernas y le metió la verga dura y alzada, la sintió llegar en lo fondo de ella, se sintió tan bien.
- Te amo. - le susurra sobre sus labios antes de besarla sin dejarla decir nada.
Bueno, realmente no le importa de que habla, esta disfrutando el momento y mientras este follando con él le vale una reverenda mierda lo demás. Así que se dejo llevar y disfrutar.
Cuando Eiren abrió la puerta de la habitación se dejo ver a Yuu desnudo sobre la cama, mirándola sombrío, la boca esta cubierta por un trapo y sus manos amarradas a la cabecera de la misa con sellos mágicos.
Eiren se lanza a él, sentándose a horcadas en su vientre y le quita el trapo que le tapa la boca.
- Yuu-yu…
- Ga-ti-ta. - la llama sombrío y provocativo.
- Deja de decirme así. - responde teniendo un tic nervioso en la ceja derecha.
- Te dejare en claro algo, aquí el único que domina y te somete soy yo, y nunca, nunca escuchame bien me dejaras excitado en la cama. -le dice sombrío
Eiren suspira con pesadez, tal parece que con o sin poción a su Yuu no le gusta ser dominado y menos quedarse cachondo, pero ya le quedo claro que no esta curado.
- Ahora des atame que pienso castigarte. - una sonrisa entre pervertida, sádica y provocativa adorno su rostro, extasiando a la pelinegra.
- Ya. - responde tapándole la nariz, obligandolo a que abra la boca y lo obliga a tomar la poción.
Cuando se aseguro que la tomo toda le destapo la nariz y Kanda comenzó a toser, y cuando su ataque paso, sus ojos llorosos por el casi ahogo se muestran tétricos.
- Des atame. - ordena sombrío, ese tono a Eiren le recuerda mas a la de su Yuu sádico, eso la emociona, sabe que la poción no hará efecto tan rápido, pero ver que con o sin poción su Yuu sigue ahí la pone feliz.
Eiren se encoge de hombros y pasa sus dedos por los sellos, quitandolos con su propia magia, pero jadea cuando se siente jalada, y de pronto se encuentra acostada boca abajo en las piernas de Kanda, siente como le alza la falda y le baja las bragas descubriendole sus pompas y grita sorprendida al recibir una fuerte nalgada.
- Yu...u. - sorprendida voltea sobre su hombro hacia donde sabe esta él, pero sintió un escalofrió, tuvo un muy mal presentimiento.
Kanda se relame los labios, sus ojos están oscurecidos por el deseo, y su verga mas alzada y jugosa. Sin mas comenzó a darle fuertes nalgadas en cada nalga, poniéndoselas rojas.
- Empecemos con el castigo. - dice tétrico.
Eiren jadea y gime, vale que otras veces le ha dado nalgadas sobre la ropa cuando se porta mal, pero jamas a nalga pelona, y no sabe porque se esta empapando de ahí bajo ante lo excitada que cada golpe le provoca.
- Soy masoquista como Lavi. - la pelinegra llora internamente, pero luego gime cuando recibe otra fuerte nalgada, esta segura que mañana no podrá sentarse.
Cuando Lavi se despertó se encontró solo en la cama, completamente desnudo, ladea su rostro a un lado no viendo ni la ropa de Kailan. Se acomodo, quedando boca arriba y coloco un brazo sobre su frente.
- Esta vez si me jodiste Komui. - un largo suspiro sale de sus labios, enserio tiene mucho miedo de lo que pueda pasar.
Avergonzado es poco a como se siente, recuerda todo y solo quiere morir, no puede creer que se haya comportado así, no puede creer que haya sido una imitación barata del conejo idiota, esta traumado, Komui no se salva de esta, lo matara por darle eso que lo hizo ser un completo imbécil por horas, lo odia, no quiere ni salir de su habitación, se quiere mudar a otro país, quiere matar a Komui, y a la enana esa por obligarlo.
Desesperado se revuelve el cabello, su aura sombría aumenta, solo siente deseos de cometer asesinato, incluso almas en pena levitan alrededor de él.
Al oír un quejido, voltea hacia Eiren que esta acostada boca abajo en la cama, desnuda, destapada. Su pijama se alzo mas ante su erección, pero luego le vio las nalgas, todas morada, divisa la sangre molida y sus manos marcadas, recordó eso también y su furia fue remplazada por la culpa, recuerda como la golpeo ahí, tan fuerte, tantos golpes y como luego se la follo de todas formas, incluso recuerda que le hizo sexo anal, es la primera vez que lo hacen, recuerda que no fue muy cuidadoso, estaba perdido, su mente nublada, no sabe porque actuó así… lo sabe, eran sus enfermas fantasías, las que no se atrevía a sacar porque las sentía muy depravadas, esta entre excitado por recordarlas y culpable, recuerda que le provoco algo de sangrado con el anal, aun así no se detuvo… jodida culpa, la lastimo mucho, incluso recuerda que la mordió dejando marcas muy fuertes.
El peliazul intento hablar, pero se arrepintió y no dijo nada, solo ladeo su rostro a lado contrario como si no pudiera seguir viendo el como la dejo, y aprieta los puños con fuerza, si, es mas la culpabilidad que siente, hirió a su mujer en un arranque de depravación, que ella sea lastimada lo vuelve loco y le duele, pero cuando él la lastima es algo aun mas desgarrador, porque se supone él solo debe protegerla, pensó que solo esa vez con Tykki seria la única y la ultima, no volvería a pasar y va y lo hace de nuevo, se siente basura.
- Estoy muerta. - exclama cansada y adolorida, intento levantarse pero no puede, le duele todo el cuerpo, mas el culo y las nalgas.
- Lo siento.
Al oír la voz llena de dolor y arrepentimiento de Kanda, voltea sobre su hombro, no lo ve, y quiere tocarlo para leer su expresión, pero enserio no se puede ni mover, ni en su pelea mas intensa la han dejado así. Necesita tocarlo, sospecha que mirada ha de tener al escucharle el tono.
- No volverá a pa…
- Me gusto. - lo interrumpe haciéndolo que voltee a verla sorprendido.
Es broma ¿verdad?, ella no pudo decirle eso, seguro escucho mal o le miente para no hacerlo sentir mal, aunque ahora que lo piensa ella no es así, si puede tener algo con que hacerlo sentir mal y obligarlo a ser su esclavo lo aprovechara.
- Creo que soy algo masoquista. - un tic nervioso adorna su ceja.
Kanda ahora si confirma que no esta mintiendo, y comienza a recordar mas, el como ella disfrutaba, como estaba tan mojada y excitada, como fue incluso ella, la que abrió sus nalgas para que él vea como le sale el semen con algo de sangre del culo para excitarlo de nuevo, recordarlo lo hizo gruñir excitado.
- Solo que creo que mi cuerpo no esta acostumbrado y dudo que soporte tener todos los días esa clase de sexo tan rudo, así que deberías entrenarlo poco a poco para que se acostumbre. - coqueta le sonríe y Kanda ríe entre dientes. - ya que nos complementamos supongo debería tener esa vena masoquista en mi para complementarme mas a mi sádico Yuu. - comenta pensativa.
Si te pones a pensar bien le haya lógica, tal vez también por eso es también masoquista Lavi, ya que su sádica Kailan es su complemento, enserio, le sorprendió mucho encontrar esa vena pero si lo analizas mejor ella misma se excitaba cuando Yuu la mordía como castigo, ademas cuando le daba esas nalgadas sobre la ropa y junto con Lavi siempre buscan provocar a sus sádicos para que se enojen mas y esa forma al menos por ella Yuu la folle mas rudo, aunque es la primera vez que lo hace como anoche, pero la puso a mil y enserio, quiere repetirlo, incluso quiere ver hasta que extremo puede llegar el sadismo de Yuu en la cama.
Kanda vuelve a reír entre dientes, y se deja caer en la cama, quedando de perfil alado de ella. De hecho si te pones a pensarlo debe de tener lógica, ha notado como son lo contrario del otro.
- Jodida guarra. - le dice divertido, acariciándole el cabello, y comenzando a darle besos tiernos en el rostro, siente que debe recompensarla con algo, siente la necesidad de ser cariñoso, no es que le pese serlo con ella o que no le nazca, es sencillamente que no es así, pero el día de hoy de la nada le nació serlo, la necesidad fue tan enorme como el tenerla a su lado y simplemente se dejo llevar, es ella, la mujer que ama, su mujer, puede hacer lo que quiera con ella.
- ¡Yuu, el antídoto no hizo efecto! - exclama exaltada y Kanda gruñe.
- No me hagas recordarlo. - le dice entre dientes, sonando sombrío, ya se le había olvidado, solo pensaba en ella, ahora recuerda que tiene que vengarse, pero no ahora, ahora solo tiene la necesidad de estar con ella.
- Pero…
- Soy yo. - le dice sombrío, alzándole la barbilla para que sus miradas se topen.
- Pero estas siendo cariñoso. - le dice sacada de onda, sintiendo como con el pulgar le acaricia los labios.
- ¿No puedo serlo con mi mujer? -pregunta alzando una de sus cejas, su rostro esta sonrojado.
- Es raro. - Eiren entrecierra los ojos y a Kanda le da un tic nervioso en la ceja, aunque admite que ella tiene razón, tal vez esa jodida poción aun le afecta… aunque en el fondo sabe que no es eso, que es él mismo.
- Solo callate. - le ordena fastidiado, hundiendo su cara en el cuello de ella, comenzando a besarlo.
Eiren entrecierra mas los ojos, no es que le desagrade, al contrario le gusta, todo en él le gusta pero sigue aun escamada con lo de ayer, y él lleva rato besandole el cuello y los hombros con cariño, acariciándole la cintura con suavidad, ya fuera para que Yuu se la este follando rudo, es como demuestra su afecto, siendo apasionado y brusco, no solo acariciándola como si realmente no buscara sexo. Insiste, le gusta solo que es extraño viniendo de él, mas que con lo excitado que esta no la haya penetrado, solo la acaricie, y de ninguna forma pervertida.
Ella no sabe que cuando ella se duerme Yuu suele acariciarla mucho mientras la mira, y suele besarla así, solo que ella tiene el sueño pesado, no se da cuenta, solo se permitía hacerlo cuando ella estaba profundamente dormida, ni él mismos sabe porque lo esta haciendo ahora que ella esta despierta.
La pelinegra no le sale el habla y no sabe porque jodidamente se ha sonrojado y se siente avergonzada, se siente una jodida cursi rara. Entonces un gemido de dolor salio de sus labios cuando él le alzo una de sus piernas, ese movimiento le dolió hasta el culo y bien literal.
Kanda alza su rostro y su cabello tapa lo sonrojada de su expresión, la vergüenza de sus ojos, agradece que ella no pueda verlo, pero cuando la vio a ella igual de sonrojada, se ve… ¿apenada? ¿enserio? ¿no alucina?… es la primera vez que la ve así, se permitió sonreír enternecido y le dio un suave beso en la sonrojada mejilla poniéndola mas roja.
- Deja eso. - le dice frunciendo el ceño, molesta por sentirse así de avergonzada, la situación le esta incomodando, no le gusta sentirse así. Apoya sus manos en el pecho para alejarlo, pero no tiene nada de fuerza, Yuu se la absorbió anoche, así que es como empujar una pared.
Aun con su pierna alzada, con su mano libre tomo su erección y la guió a la entrada de ella, ignorando como lo intenta alejar, pero en ningún momento quito su mirada del rostro de ella, se lo quiere grabar, no sabe cuando volverá a verla así de linda, de apenada, tan femenina, porque sabe que es el único que la vera así, nadie mas tiene el privilegio, y sabe que nadie mas que él le provocara esa expresión, en el fondo de su ser lo sabe.
Fue suave, no quiere lastimarla mas, entro suave y lento, la siente tensa, porque aun pelea por alejarlo, la dejo tan agotada anoche, eso lo divirtió, es el único que ha dejado agotada a la poderosa Eiren Cross y el único que consigue sacarle esa expresión, su ego se infla a tal grado que ya no cabe en su ser.
- Te amo tanto Eiren.
Nada mas termino de decirlo y ensancho los ojos, nunca se atrevía a decírselo, no le salia decirlo, una cosa es que en su mente lo haga otra que saliera de sus labios, él mismo no sabe que paso y porque lo dijo de pronto, están aun mas sorprendido que ella, que dejo incluso de intentar alejarlo. No sabe como salio, solo salio, la miraba y su boca se movió y su voz salio.
Eiren tiene los ojos muy abiertos, y sintió mas de esas cosas incomodas y su corazón casi se le sale del pecho, es la primera vez que le dice eso, ni siquiera sabia que tanto quería escucharlo hasta ahora. Más avergonzada lo abrazo con fuerza escondiendo su cara en el pecho de él, esta toda roja, le gusta y no le gusta sentirse como se siente en ese momento, no quiere que la mire mas y vea esa expresión que sabe seguro es vergonzosa y la hace ver débil.
- No es justo. - y no lo es, que él pueda verla y ella no pueda ver la expresión que tenia él cuando se lo dijo.
- No lo es. - sabe a lo que ella se refiere, también la abrazo y termino de unirse con ella, entrando en lo hondo, comenzó a moverse muy suave, no quiere lastimarla mas, y aunque algo animal dentro de él se muere por follarla duro es mas fuerte el sentimiento de ser delicado con ella, de hacerle el amor esta vez suave y delicado, el sentimiento mantiene a margen a la bestia.
Mientras la penetra tan suave ella escucha lo fuerte que le palpita el corazón, lo cálida que esta su piel, y como él le reparte besos en la cabeza. Ella no lo soltó, lo abraza muy fuerte y su cara no la piensa quitar de su pecho, no solo porque ya no quiere que le vea el rostro sino porque esta disfrutando el oír ese corazón acelerado como el de ella.
Kailan esta sentada frente a un lago, abrazando sus piernas y teniendo su cara escondida en ellas, esta tan avergonzada, lo recuerda todo.
- No pensé que la poción me hiciera hacer todo eso. - el sonrojo aumento, no puede ni ver a Lavi a la cara y sabrá que no podrá, esta tan avergonzada, y también recuerda como él se sentía culpable por tomarla cuando no era ella misma, no debió haber cedido, odia a Komui, se odia a ella por ceder.
- Kai-chan. - La mencionada se tenso al oírlo atrás de ella, no quiere enfrentarlo, se siente tan avergonzada. - Lo siento Kai-chan, no quería que tu primera vez fuera así, te merecías algo mas, pero o fui débil y…
- ¡Callate! -le grita y el pelirrojo inclino la cabeza hacia abajo haciendo que el cabello tape sus ojos y apretó con fuerza los puños.
- Yo…
- ¡Yo quería, yo acepte comerme ese pastel porque quería dejar de ser tímida, también quería hacerlo contigo pero mi timidez me hacia escapar! -le grita avergonzada, prefiere sentir vergüenza que aguantar su culpabilidad, no podría permitir que se sienta culpable por su culpa.
Lavi ensancha los ojos, enserio que eso no se lo esperaba, entonces entendió como se ha de estar sintiendo ella, la conoce tan bien, una sonrisa enternecida adorna su rostro.
El pelirrojo se sentó atrás de ella, pasandole las piernas por los costados, y la abrazo, tensándola mas.
- Eres tan linda. - le dice meloso, besandole el hombro.
- ¡No te burles! - le grita enojada.
- No lo hago… fui feliz por haberte echo miá, pero seré mas feliz cuando te haga mía siendo tu misma. - le dice provocativo.
Kailan alza la cabeza dándole con ella en la mera frente, tumbándolo en el pasto. El pelirrojo se soba la frente adolorido y la mira ponerse de pie, seguramente se lo va a surtir, pero sorprendiéndolo por quien sabe cuanta vez en estos días ella se sentí en su vientre y lo tomo de las solapas, esta toda sonrojada y sus ojos acuosos por la vergüenza.
- No me voy a disculpar, te lo merecías y tuve sexo contigo porque quería. -le dice emberrinchada, divirtiendolo.
- ¡Hai! - exclama risueño, avergonzandola mas. - y estoy muy feliz y sigo cachondo. - responde contento pero se le voltea el rostro de la cachetada que le dio.
- Me caga que lo puedas decir con facilidad, maldito enfermo. - le reclama molesta y el pelirrojo la mira sin entender teniendo la mano marcada en la cara.
Y como ella al parecer se propuso sorprenderlo estos días lo beso con tanta entrega y pasión que le costo respondele ante lo sorprendido que esta. Entonces la sintió soltarle las solapas y acariciarle el rostro.
El pelirrojo le agarro rápido el ritmo y cambio lugares con ella, ahora dejándola abajo, rompió el beso y la miro ahí toda tímida, pero aun deseosa por hacerlo con él lo que lo excito mas.
- Esta vez seré tierno. - le asegura dispuesto a besarla de nuevo, pero ella ladea su rostro haciendo que le bese la mejilla.
- Vamos a la habitación. - le dice avergonzada y Lavi sonrío travieso, oh claro que si, y duda salgan de ahí en un buen tiempo.
Kailan se sorprendió ante la rapidez con la que él la tomo y la cargo estilo princesa, y salio de ahí como alma que lleva el diablo camino hacia la habitación.
Continuará
Holi! Espero les haya gustado el capitulisho
Felices fiestas! Tarde pero seguraa :3
besitos
kriss
