Disclaimer: Naruto y todos sus personajes no me pertenecen. Solo los utilizo con fines de recreación y sin fines de lucro. El único personaje en esta historia que es mio es Harumi Yamada.
CAPITULO 3
El sol estaba próximo a ocultarse y Harumi entraba a su nuevo departamento cargada de bolsas con comida, artículos de limpieza, aseo personal y una que otra cosa para decorar su nuevo hogar. Dejó todo en la mesa más cercana y comenzó a sacar los artículos de las bolsas para ponerlos donde correspondían. Al terminar la tarea se dirigió a una silla para descansar un momento antes de preparar algo simple para comer. Apenas se sentó sonaron unos golpes en la puerta. Se puso de pie y camino hacia donde provenía el ruido, al llegar estiró su mano a la manilla y la giró. Frente a ella había un hombre de unos treinta años, ojos marrones y piel tostada.
— ¿Harumi Yamada?
—Soy yo.
—La Hokage la solicita en su oficina inmediatamente. — informó el hombre.
—Puedo saber para qué.
—Eso se lo informará la Hokage en persona.
—Claro.
Salió del departamento y el hombre comenzó a caminar, ella le siguió en silencio todo el camino hasta que llegaron al destino, entraron y comenzaron a subir las escaleras. El hombre se detuvo frente a una gran puerta y golpeo, inmediatamente se escucho la voz fuerte de una mujer que daba el consentimiento para ingresar. Abrió la puerta y la chica lo siguió.
—Hokage-sama aquí está la señorita Yamada.
—Muchas gracias Sato —el nombrado hizo una leve reverencia con la cabeza y se marcho. — Sientate. — dijo la mujer señalándole una silla que estaba frente a su escritorio.
La joven se sentó donde le indico la mujer de cabello rubio, voluptuosos pechos, ojos dominantes y apariencia joven. Estaba nerviosa y es que estar frente a la Hokage le inspiraba miedo, no porque le temiera a la autoridad, sino que la mujer la estaba examinando con una mirada casi clínica. La chica evitando la mirada de la Hokage miraba "disimuladamente" cada rincón de la oficina y fui ahí cuando se percato de que había una mujer de piel pálida, pelo oscuro y corto y con un cerdito en sus brazos al lado del escritorio de la Hokage.
—Mi nombre es Tsunade y esta es mi asistente Shizune. La razón de haberte llamado es para formalizar bien tu regreso a la aldea. — la joven frente a ella asintió. — Estos papeles que registran información sobre ti estaban en tu diario. — la chica volvió a asentir.
—Son los documentos que me dio el Hokage de la otra aldea para pasárselos a usted y realizar el traslado.
—Tu regreso
—Si.
—Bien veamos. Harumi Yamada, hija de Ryu y Yunko Yamada, tienes veinte años, a los doce años te convertiste en Chunin y unos meses después dejaste la aldea con tu madre. Según esto dejaste de lado la vida Shinobi a los trece años y comenzaste a trabajar de mesera. — la Hokage se quedó en silencio concentrada en los documentos que tenía en sus manos al rato habló nuevamente. — Tu madre falleció hace dos meses. — si bien no fue una pregunta la muchacha asintió mirando a la rubia.
— ¿Fue por eso que decidiste volver?
—Sin ella conmigo esa aldea no era mi hogar.
— ¿De qué murió?
—La atacaron —respondió fríamente la chica.
—Bien, según los registros que tenemos en la aldea las misiones que hiciste aquí fueron, la mayoría exitosas y algunas de alto riesgo — la mujer colocó ambos codos sobre el escritorio entrelazo sus dedos y apoyó su mentón en estos, en su cara se dibujaba una leve sonrisa. —Mi pregunta es por qué dejaste de lado la vida shinobi.
El silencio se apoderó de la habitación, ambas mujeres se miraban la una a la otra, una esperando una respuesta y la otra no sabiendo como responder.
—Yo… no lo sé. Un día vino esa idea a mi cabeza y solo lo hice — respondió al cabo de unos minutos Harumi.
La mujer frente a ella se quedó viéndola atentamente sin cambiar de posición, pasaron unos cinco minutos y la Hokage recostó su espalda en su silla pero sus manos seguían entrelazadas, la rubia parecía estar meditando sus palabras. Mientras la joven frente a ella tenía la vista fija en sus manos que descansaban en su regazo esperando a que la rubia dijera una palabra.
—Mírame— habló finalmente. La ojos caramelo obedeció —La vida de un shinobi es muy dura y en algunos casos tiene el costo más caro que un hombre puede pagar, pero es la vida que elegimos, ya sea por cuidar a tus seres queridos, porque es lo que te gusta o por el hecho de que quieres velar por la seguridad de cada habitante de tu aldea. Cada uno elige lo que quiere ser aceptando las consecuencias que eso tenga, los riesgos que tiene dicha tarea y los beneficios que puedas llegar a tener. Es por eso que no es una decisión tan a la ligera y tampoco lo es abandonar dicha actividad. Puedo comprender el por qué de tu decisión, tenias trece, era una nueva aldea y habías perdido a tu padre unos meses antes en esta aldea.
El silencio volvió nuevamente a la habitación y ambas mujeres mantenía su mirada en la otra. La joven sentía como una picazón invadía sus ojos, sabía lo que eso significaba pero ella no iba a llorar haría lo imposible para evitarlo, empezó a respirar profundamente para calmarse y poder detener la formación de esa manera la formación de lágrimas en sus ojos. No había pensado en su padre en años porque le traían recuerdos de esa fatídica noche y eso solo daba como resultado que las lágrimas corrieran sin control por sus mejillas. Además de eso la mujer frente a ella tenía razón y es que ella había tomado la decisión de dejar de ser ninja en un abrir y cerrar de ojos pensando que así los malos recuerdos no volverían, pero inmediatamente al hacerlo se dio cuenta de su error porque ser una Kunoichi era una gran parte de ella y dejar de serlo fue como dejar de ser ella mas no se retractó. Al cabo de unos diez minutos Tsunade volvió a hablar.
—Ahora quiero saber ¿te gustaría volver a ser una kunoichi? — al escuchar la pregunta Harumi no pudo evitar abrir sus ojos de la sorpresa.
— ¿Me dejaría volver?
—Si es lo que tú quieres, pero necesito el compromiso de tu parte de que velaras por la seguridad de la aldea y que no desistirás tan fácilmente de la idea de ser un ninja.
—Pero hace siete años que no entreno— dijo la muchacha bajando la cabeza.
—Pues buscaré a algunas personas que te ayuden en tu entrenamiento. — le dijo la Hokage. —Ahora nuevamente te pregunto ¿quieres volver a ejercer como Shinobi de la aldea de la hoja?
—Claro que si — respondió Harumi con una sonrisa en su rostro, al fin iba a volver a hacer una de las cosas que más le gustaban sentía como si una parte de ella renaciera en su cuerpo.
—Bien, te informaré cuando comienzas — sacó algo de uno de los cajones de su escritorio y se levanto de la silla para ponerse cerca de la chica, inmediatamente la joven se puso de pie frente a la Hokage y esta le extendió una bandana de la aldea.
—Pero yo ya tengo una. —dijo mirando el objeto en manos de la rubia.
—Guárdala y toma esta como el inicio de una nueva vida en Konoha — habló Tsunade con su otra mano tomó la derecha de la joven y dejó la bandana en ella junto con el diario. —Ahora eres oficialmente un ninja de la aldea. Bienvenida — le dijo la Hokage con una sonrisa adornando su rostro puso su mano en el hombro izquierdo de la chica dándole un leve apretón y se fue a sentar a su silla. —Puedes volver a tu casa Harumi.
—Si, muchas gracias Hokage-sama — hizo una reverencia a las mujeres presentes y salió de la habitación, cuando salió del edificio en sol ya se había ocultado casi por completo.
Caminaba a su departamento con una nueva sensación dentro de ella, algo que hace mucho no sentía y le agradaba. No podía esperar a entrenar y comenzar a proteger a su aldea. No se dio cuenta cuando llego al edificio, entro por la puerta principal y comenzó a subir las escaleras hasta su piso, sacó la llave de su bolsillo y abrió la puerta e inmediatamente se dirigió a la cocina a preparar un poco de arroz. Al terminar de comer lavo los platos sucios para luego ir a su habitación y sacar un libro de su mochila el cual abrió en la pagina donde había una hoja de árbol seca bien mantenida, dejo hoja en la mesita de noche junto a la cama y acostada en esta comenzó a leer. Pasada una hora y quince minutos aproximadamente sus ojos se cerraron y se sumergió al mundo de los sueños.
Se encontraba en una habitación oscura y solo podía escuchar murmullos de gente que hablaba, trató de caminar hasta donde se escuchaban pero por más que caminaba no lograba descifrar lo que decían esos murmullos, una sensación de angustia le invadió el pecho y sentía como un nudo se formaba en su garganta. Se sentía con la necesidad, o más bien con la obligación de descubrir que eran esos murmullos, comenzó a correr, pero no avanzaba, al contrario los murmullos se convirtieron en débiles susurros y de pronto todo quedó en absoluto silencio, su correr fue disminuyendo poco a poco hasta detenerse por completo, con su respiración algo agitada cerro sus ojos e intentó regularla, unos pocos minutos pasaron y ya se sentía más tranquila. Se quedó estática por unos dos minutos con los ojos aún cerrados cuando de un momento a otro escucha un grito desgarrados que la hace abrir sus ojos. Se encontró sentada, con la frente mojada y la respiración agitada se fijó donde estaba, su mirada se ajustaba a la oscuridad del lugar y poco a poco pudo visualizar ciertas siluetas como la mesita de noche junto a ella y la puerta del closet, se hallaba en su habitación. Sentía que el aire del cuarto era denso y sabiendo que no podría volver dormir por hoy se levantó de la cama, se puso unos pantalones con una camiseta color negro algo holgada, se puso unas zapatillas que tenía a mano y salió del departamento.
Al poner un pie fuera del edificio el aire fresco de la noche golpeó su cara lo que la hizo sentir un poco mejor, comenzó a caminar por unos diez minutos hasta toparse con una plaza grande con muchos arboles, una que otra banca y una pequeña fuente en el centro, se acerco a un gran árbol que había y se sentó bajo este, con las rodillas en su pecho y sus brazos abrazando sus extremidades inferiores, escondió su cabeza en estas.
—Hola — dio un brinco por la sorpresa, el corazón le palpitaba con fuerza, sacó su cabeza de su escondite y fijó su mirada al frente para ver quién le había hablado, pero no encontró a nadie luego movió su rostro a sus costados pero no había nadie. "me estoy volviendo loca". Volvió a esconder su cabeza.
—Hola — nuevamente levantó su cabeza y obtuvo el mismo resultado. No había nadie a la vista.
—Hola — "tranquila Harumi, no estás loca… o eso creo, espero que no". De repente siente que una mano se posa débilmente en su hombro, al sentir el suave contacto la chica da un brinco aún más fuerte que el anterior y saca su cabeza de entre sus piernas. Frente a ella de pie se encuentra un hombre que ya había visto antes más específicamente en el hospital cuando despertó en Konoha.
—Perdón por asustarte — avergonzada la chica bajo la mirada. — ¿Estás bien?
—Si, gracias por aparecer, por un momento pensé que estaba loca oyendo voces — ella pudo notar que bajo la máscara del hombre frente a ella se formaba una débil sonrisa. — Algo me intriga ¿Dónde estabas?
—Arriba del árbol donde estabas sentada — Harumi visualizó un pequeño libro que sostenía Kakashi en su mano derecha.
— ¿Interrumpí tu lectura?
—Si
—Lo siento. —la chica bajo su mirada.
—Descuida, no me molesta. Puedo preguntar qué haces despierta a las cuatro y media de la madrugada. — el peliplateado se sentó junto a ella.
—Yo… ¿Desperté temprano? — el hombre a su lado alzó una ceja — Bueno, tuve un mal sueño. — viendo como Kakashi asentía se atrevió a preguntar — ¿y tú?
—Acabo de terminar el informe de la misión. —respondió con su voz grave.
— ¿Tan tarde? —preguntó Harumi
—Si y es que después de salir del hospital fui a comer algo, luego regresé a mi casa y me quedé dormido. Desperté como a las dos de la madrugada, asique decidí terminarlo, ya finalizado vine aquí a leer y tomar un poco de aire fresco.
Harumi asintió ante la respuesta y fijo su vista al frente, estiró sus piernas para que el cosquilleo que las invadía cesara, cerró sus ojos y apoyó su cabeza en el tronco del gran árbol mientras que el suave viento provocaba el hermoso sonido de las hojas al moverse, respiro profundamente y pudo reconocer el agradable aroma de una escencia masculina, abrió sus ojos y los posó en el sujeto a su lado y sonrió al ver que este se encontraba leyendo, sin darse cuenta se quedó observándolo un buen rato hasta que él abandonó su mirada del objeto en su mano y la posó en ella. Un leve sonrojo se formó en las mejillas de Harumi.
— ¿De qué trata el libro? — preguntó la chica que no alcanzó a leer el título del libro que Kakashi acababa de cerrar y poner a un costado.
—Es solo una historia de romance —respondió el peli plata restándole importancia. — ¿Tú lees?
—Si, es mi pasatiempo favorito, aunque también me mucho gusta escribir — dijo Harumi con una sonrisa en su cara.
—Por eso el diario —dijo Kakashi y la chica solo asintió.
Ambos se quedaron en silencio, Harumi notó que el cosquilleo ya había desaparecido de sus piernas y que corría un poco más de viento, su mirada se dirigió a la entrada de la plaza donde un shinobi caminaba con actitud cansada frente a esta, parecía realmente agotado. Kakashi la miraba de reojo como movía sus pies y miraba al sujeto que seguramente acababa de llegar de una misión, como su cabello se desordenaba un poco a causa del viento que comenzaba a ponerse helado y decidió que era tiempo de marcharse, se puso de pie.
—Está empezando a hacer frio, mejor nos vamos.
—Si — toma la mano que gentilmente le a tendido Kakashi para ayudarla a ponerse de pie, le agradece con la mirada y se sueltan, comienzan a caminar hasta que llegan a la salida de la gran plaza. Harumi inclina su cabeza en dirección al hombre y da media vuelta.
— ¿Estás segura que esta es la decisión correcta?
— ¿Qué? — pregunta de vuelta Harumi sin entender a que se refiere el peli plata.
—Pregunto que si estás segura de que volver a Konoha es la decisión correcta —explica él dando unos pasos hacia ella —Sinceramente no quiero que esta acción tuya solo sea un arrebato y luego quieras marcharte. Porque si es eso solo estas malgastando el tiempo, no solo tuyo, sino que también el de la Hokage y por consiguiente el de la aldea.
—Porqué dices eso — dio un paso hacía el frunciendo el ceño. — ¡Tú no me conoces!
—No, no te conozco, pero ya te fuiste una vez. —dijo el también con el ceño fruncido y voz áspera.
—Y eso te hace pensar que el que esté aquí es solo un arrebato. Acaso tú sabes por qué me fui — el viento era más fuerte y más helado que antes pero eso no importo, ellos no despegaban su mirada del otro. —No te mentiré, en ocasiones he tomado decisiones de forma apresurada y ha sido un gran error, pero el que yo este de vuelta en Konoha fue una decisión que tome apenas puse un pie fuera de esta aldea, nunca quise irme pero tenía que hacerlo. El que yo este de vuelta es una decisión de la cual estoy cien por ciento segura. Así que no te preocupes. —dio media vuelta y se dispuso a caminar de regreso a su departamento.
—Lo siento — dijo Kakashi, vio como sus palabras hacían efecto, la chica se detenía y volteaba a verlo, si bien la de mirada color caramelo no se había alejado ni un solo paso él dio uno en dirección a la chica. —Lo siento. —repitió.
—Descuida— dijo ella posó sus ojos en la mirada de él —Amo Konoha, es mi hogar siempre lo he sentido así, en esta aldea pase los momentos más hermosos de mi vida, nunca le haría daño a este lugar. Créeme.
—Cuídate — al instante de decir eso el Jonin se desvaneció en una nube de humo. La chica soltó un adiós al aire y se dispuso a irse a su departamento.
Perdoooooooooooooooooooooooo oooon! por la tardanza, enserio lo siento mucho, pero es que a los días de subir el segundo capitulo me fui de vacaciones y no tenia computadora ni nada y bueno cuando volví ocurrió un hecho lamentable que me puso muy triste y no tenia inspiración, pero ahora estoy aqui... espero no me odien D: . Prometo subir el cuarto en poco tiempo y prometo que aparecerán más personajes.
Espero que este capitulo les guste y me comenten y si no... comenten también para saber en que mejorar. Respondiendo a una pregunta que me hicieron en un review este fic si es un KakashixOC ;D
Bueno me largo, espero estén bien, cuidense y que no les piquen los mosquitos :)
