Hola ¿Cuanto tiempo? je je je y quererme linchar o tal vez acabar con sus ansias, como verán el capitulo anterior estuvo modificándose debido a redundancias y faltas de ortografía, gracias por tu comentario Hilary Kryss Yagami como siempre brindándome apoyo, te quiero mucho nena, ya que hemos tenido comunicación en redes sociales, muchas gracias nena como siempre tienes mi apoyo y mi cariño.
Para las que gusten tener comunicación conmigo o detalles o dudas de la historia manden una review o inbox con gusto estaremos en comunicación.
Bueno para los lectores que no estás aquí en fanfic pero que que les gusta, no duden en registrarse, y los que si no duden en dejar su review.
Una vez más disculpas por actualizar hasta ahorita, me han pasado varías cosas pero bueno no se diga más a leer.
Saluditos (^^)/
Capítulo 7
"El descubrimiento de Rei"
Hiromi estaba en el jardín de su casa, acostada en una cobija de lana, color azul, tenía un overol de mezclilla, una blusa de manga corta color rosa, sus calcetines de siempre color azul marino, no traía sus zapatos, más bien dichos sus tenis o converses negros a un lado, una trenza que era un peinado suave, Ndeshiko la había peinado de cariño- suspira cansada y vuelve a empezar la lectura.
- Pequeña te traje una limonada recién hecha- dice mostrando la bandeja con una sonrisa tierna.
Hiromi baja su libro arqueando la ceja sin mostrar alguna emoción y parpadea después sonríe.
- Gracias nana, no te hubieras molestado.
- Ya sabes que no es nada, te la dejare aquí- se la pone a un lado y trata de sentarse poco a poco.
- ¿Quieres que te ayude?- dice Hiromi mientras se incorpora un poco.
- No, descuida estoy bien- ríe Nadeshiko tiernamente- mejor dime ¿Qué libro estás leyendo?
- La torre oscura de Stephen King- sonríe.
- Y ¿Qué tal?- dice curiosa.
- Es genial, el misterio y miedo como siempre…típico del autor- ríe.
- Me alegra –ríe – vaya, siempre te encuentro leyendo libros de misterio y cosas de miedo, no eres como las otras chicas de tu edad que leen libros sobre amor, poemas, etc.
- Bueno eso es cierto, en realidad son temas que no me llaman mucho la atención- ríe mientras se pone una mano en la nuca- no puedo leer algo que aun no entiendo- ríe un poco alto y atolondrada.
Nadeshiko solo le sale una gota en la nuca al estilo anime, era cierto, siempre la veía que leía libros que no tenían nada que ver con el amor, siempre era misterio o miedo, era extraño para una chica de 16 años, pensar que mucho antes fue una vampira totalmente entregada al amor de Kai, aunque la veía completamente tranquila, al parecer ya estaba superado lo que había pasado en la noche, tenía una pesadilla, después de dormirla bien, Kai se ofreció llevarla en brazos, la dejo en su habitación, no quería separarse de ella, pero al mirarla era una ternura que solo él le podría brindar y que cambio a una fría sin compasión alguna con crueldad hacia Yuko, que solo se encogió de hombros.
Kai se fue antes de perder los estribos, le había advertido como en un principio que si algo le ocurría, la mataría, en cambio a mí me miro un poco más suave pero serio, dijo que cualquier circunstancia y si había algo sospechoso lo mantuviera al tanto, mientras que él miraba por encima del hombro a su esposa, dándole a entender que la estaría vigilando siempre, no tengo ninguna duda que en este mismo momento la esté mirando desde su balcón- mira hacia el balcón de Kai disimuladamente donde tiene en una mano la copa meciéndola, en cuanto a la otra estaba recargada en la silla con un guimove cruzando las piernas dejando ver su aspecto varonil, mientras se deleitaba en mirar a su esposa quien le hablaba este mismo momento.
- Nana…- decía Hiromi mientras la sacaba de sus pensamientos poniéndole la mano y moviéndola desde arriba hacia abajo.
- ¿Qué pasa?
- Y dices que yo soy la que está en la luna- ríe.
Nadeshiko quiso decirle algo pero ella solo se volvió a recostar y a tomar su libro para seguir leyendo.
- Ammm… pequeña quiero preguntarte algo.
- Si es sobre que como perdone a tía Yuko- baja su libro y saca una vena enojada haciendo un puchero- es mejor que no lo diga.
- … no, no es eso.
- A bueno…
- ¿Cómo sigues de…el sueño que tuviste anoche?
- … no muy bien que digamos.
- Lo entiendo, ¿Quieres hablar de eso?
- ¿Estás muy preocupada por eso?- suspira Hiromi- hare mi mejor esfuerzo, sé que no se te quitara la preocupación si no te lo dijo.
Hiromi conocía a la perfección a su nana y no le gustaba dejarla con preocupación, sentía un poco mal al solo tenerlo ella, su corazón y voz interna decía que lo hablara con la confianza que más le tenía.
Ella solo se levantó y se acomodó de nuevo sobre sus piernas, bajo el libro que tenía en mano y lo puso a un lado, tomo la trenza y lo paso adelante haciendo que recargara en el pecho, bajo la mirada por unos momentos y después miro a su nana fija mente.
- Alguien me enseñaba a bailar, era un baile muy difícil, no podía aprenderme bien los paso, pero sé que- pone la mano en donde está su corazón- alguien muy importante para mi estaba tomándome de la cintura, yo estaba feliz –sonríe- y… al darme una vuelta cambio de persona- borra su sonrisa empezaba a ponerse nerviosa y con miedo agarrándose los brazos y frotándose como si tuviera escalofríos- esa persona era diferente no le veía bien el rosto pero se reía de forma sádica, enseñaba unos colmillos, trataba de zafarme pero me apretaba de forma posesiva, después miraba hacia el otro lado, esa persona con la que estaba antes se hundía con los ojos opacados en una oscuridad densa, quería ir hacia él, mi corazón decía que fuera, pero el otro al ver mi desesperación, me aventó a un muro, yo grite al impacto … me arranco el vestido y solo grite tan fuerte que me despertó haciendo mi grito fuerte y real.
- … - la abraza- eran dos personas ¿cierto?
- Si
- ¿Cómo eran?
- Uno era un chico, cálido, con el cabello bi…- callo por un momento y se sonrojo, no entendía él porqué- se parece a alguien.
- ¿Lo conozco?- Nadeshiko sonreía con picardía por dentro sabía muy bien a quien se dirigía mientras que deshacía el abrazo
- Creo que si- mira ocultando su sonrojo mirando hacia el otro lado.
- Un chico… te refieres a…- sonríe aún más picara.
Voltea a verla rápidamente – n-no p-pienses- movía toda sonrojada las manos en forma de negación.
- Al vecino.
- ¡Nana!
- No lo niegues.
- …- suspira cansada- está bien- lo decía en voz muy baja.
- No te oigo.
- ¡Nana!
- ¿Qué hija?, no tiene de nada de malo.
- Claro que sí, bueno… no es normal en mí.
- Pero entonces eso lo considero de verdad.
- Tú ganas sí, pero promételo- la mira seria- que no le vas a decir a nadie y menos a tía Yuko, que es como si fuera un micrófono donde se puede enterar todos hasta el otro lado del mundo.
- No crees que exageras hija.
- Exagero – rueda los ojos- no recuerdas esa vez cuando me sucedió por primera vez lo que le pasa a cualquier niña para ser una mujer.
- Si
- Pues iba a la farmacia gritando que estaba orgullosa de su sobrina que ahora ya había tenido por primera vez su periodo- le sale una vena arqueando la ceja molesta y haciendo un puño al aire- todos lo que estaban cerca de ahí solo se me quedaban viendo- termina de decir eso y suspira cansada.
- Je je je- le sale una gota en la nuca al estilo anime- creo que ya lo recuerdo bien, está bien, ya sabes que soy como una tumba- sonríe.
- Bien bueno nana eso es lo que soñé, debo admitirlo tengo un poco de miedo y…
Sale Watanuki de la cocina y da unos pasos más hasta llegar al jardín.
- Señorita Hiromi tiene una llamada.
- Gracias Watanuki-san, ya sabes nada de formalidades- termina diciendo mientras que se coloca el teléfono en el oído.
- Habla Tachibana.
- Hiromi-chan soy Mariah
- ¡Ah! Mariah-san, hola ¿Cómo estás?
- Es lo que yo debería de decir, al parecer estás perfecta, tu voz ha regresado.
- Si lo único que necesitaba era dormir un poco.
- Pero eso fue bueno ya que te favoreció mucho y lo necesitabas debido a que tenías mucho estrés y no podías dormir bien.
- Si – sonríe.
- Y bueno, te hablaba para ver si nos podíamos ver hoy para festejar nuestro aniversario.
- Claro que sí, di la hora.
- A las 4 de la tarde, si quieres paso a tu casa
- Perfecto, yo le diré a Watanuki que vaya por ti
- No ser…
- Claro que no tu sabes que eres como la hermana que nunca tuve, no te preocupes yo tengo la responsabilidad de que se haya…
- Claro que no Hiromi chan, tu sabes que no…
- Vamos chicas saben las dos no tuvieron la culpa- dicen desde otra línea- dejen de hacerse sufrir jo jo jo
- Tía Yuko- decía sorprendida- ¿Pero qué estás haciendo?- decía Hiromi entre dientes.
- Oh, lo siento, me levante y me sentí aburrida, observe que estabas hablando por teléfono y quise saber que no era un acosador o algo así.
- Tu tía cree que soy un acosador…- dice mientras se le sale una gota en la frente.
- Siempre cree todo- rueda los ojos- no me sorprende.
- Así que van a ir a festejar su aniversario- empieza a decir dulce- kawai- dice tierno- yo sé que importante, creo que le daré a Hiromi mas dinero para que vayan de compras.
- No es necesario Tía Yuko- dice cansada- nosotras no estamos acostumbradas
- ¿No están acostumbradas?- arque la ceja- ¿A qué no están acostumbradas?
- A ir de compras, señora Yuko- dice con timidez.
- No me digas señora Yuko, me haces sentir más vieja- ríe en el teléfono un poco escandalosa, mientras que se alejan un poco del teléfono.
- Pues deberías de estar acostumbrada tía- dice Hiromi arqueando la ceja- ¿No es así como se dirigen a ti en los negocios?
- Vaya je je je pero no estoy en un negocio estoy en casa, dime Hiromi entonces el dinero que te he estado mandando ¿Qué le has hecho?, se supone que vayas de compras, estés a la moda y te veas de lo mejor.
- Tía sabes que no concuerdo mucho contigo, no me gusta resaltar, derrochar dinero por todas partes, prefiero ahorrarlo y ocuparlos en asunto de importancia.
- No te gusta resaltar, pero últimamente he visto que tu librero ya no le caben libros, y hay más cuadernos de dibujos- dice con curiosidad.
- ¿Últimamente?- arquea la ceja- si no has venido hace un año es ilógico que para ti todo sea nuevo, solo me compro cuando creo que para mí es necesario- dice Hiromi mientras se encoje de hombros.
- Jo jo jo , no te preocupes ya sé que no te gusta pero mañana iremos de compras, oh – con estrellas en los ojos- te comprare vestidos hermosos
- Etto- dice Mariah con timidez- entonces nos vemos.
- Claro Mariah san, no te preocupes por mi tía ya que no se – dice entre dientes- cuando decidió meterse en nuestra conversación, pero no te preocupes nos vemos.
Solo se oye la risa de Yuko mientras cuelga solo Hiromi suspira y estirar las manos hacia arriba, vuelve a suspirar y después toma la limonada que Nadeshiko ya le tenía en la manos.
- ¿Vas a salir con Mariah?
- Si, vamos a festejar nuestro aniversario- dice mientras sigue tomando la limonada
- Ya veo, tengo tiempo para prepararles algo.
- No será necesario- dice terminándose la limonada y levantándose- iremos a comer a nuestro lugar favorito.
- En la dulcería
- No me refería a eso – dice con una gota en la frente- si no a otro lugar, espero que no te ofendas nana, pero no te preocupes, puedes prepararnos la cena – sonríe- lo más seguro es que pase la noche aquí.
- Está bien- sonríe- les preparare muchos postres, ¿Harán una pequeña pijamada, verdad?
- Si
- Bueno van a ver películas
- Al parecer si, bueno de terror no creo- dice un poco desilusionada.
- ¿Que no le gustan?
- No, la otra vez no se despejo, el único respiro que tenía era ir al baño- ríe- ni se miró a los espejos por unos dos días je je je
- Ok.
Terminando de decir eso Hiromi solo se levantó, tenía que estar lista para salir con Mariah, tenían planeado hacer varias cosas uno es ir al centro comercial a ver una mascota, eso le llevo un recuerdo un poco melancólico - Aiko…
- ¿Lo extrañas?
- Un poco…pero me alegra de que este libre.
Solo Nadeshiko sonrío, diciendo eso Hiromi recogió sus cosas y se fue a su habitación.
- * ¿Quién es Aiko?*
- * Joven Kai*
- *hmp*
- *Aiko fue un animal que quería mucho*
- *¿Qué le ocurrió?*
- *Lo dejo libre, no era un animal que se podía tener en casa, fue dura la decisión*
- *Entiendo*
Sin hablar telepáticamente él se metió a su habitación, pero sintió una presencia.
- Rei.
- Hola Kai.
- ¿Se te ofrece algo?
- ¿Cómo esta Hilary?
- Bien, al parecer solo fue una pesadilla.
- Ya veo
- Solo viniste a eso
Diciendo eso se acercó a una pequeña mesa donde se sirvió más vino, y empezando a revolver.
- Si…
- Hmp
Rei solo seguía parado sabía muy bien que Kai no era de muchas palabras, quería preguntarle y contarle lo que pasaba pero tenía miedo… miedo a que le dijera que lo que pudiera ocurrir con él era una imprudencia de su parte, dio media vuelta, sintió una punzada, de nuevo era eso, se imaginaba mordiendo el cuello de Mariah, se tapó la nariz ya que empezaba a tener una hemorragia cuando quiso retirarse Kai ya estaba delante de él.
- ¿Te sientes bien?
- …
- Siéntate.
Lo guio a sentarte después de unos segundo logro parar la hemorragia, cuando alzo un poco el rostro Kai solo le dio un pañuelo, sentándose del otro lado.
- ¿Quién es la chica?
- Chica… ¿A qué…
Rei se había sorprendido, nunca había pasado por eso.
- ¿Es de China?
- A que te refieres.
- Rei, no me gusta repetirme- dice serio mientras arqueaba la ceja, recargando los codos en las recargaderas de la silla y poniendo su barbilla en las manos.
- Lo sé, pero tengo dudas.
- Ya entiendo.
- ….- lo mira confundido.
- Todos lo que encontramos a una pareja nos suele pasar eso, por eso te pregunto ¿Has estado con alguna chica en China? o ¿Has hablado con alguien de aquí?, porque es reciente tu síntoma, ahora va esto ¿Le has dirigido la palabra?
- Sí, he cruzado con ella varias palabras pero su aroma….
- Te atrae- termina la oración.
- …
- ¿Nunca te habías fijado en una mujer?, bueno lo pasabas a segundo plano.
- No lo habría pensado ni tenido planes hasta ahora.
- Hmp- se levanta de la silla caminando de nuevo al balcón recargándose por unos segundos y suspirando cansadamente, regresa.
- Escucha Rei, esto es nuevo para ti, has encontrado pareja, el destino te otorgo una compañera, todo comienza con la hemorragia nasal y teniendo visualizaciones como se sentiría su piel o algo por el estilo, sentir su aroma, elixir, eso no se puede evitar, eso sucede primero después empiezas a sentirte con cambios, tus instintos los tienes a flor de piel, de hecho es un riesgo, más en esta época, tendríamos que esconderte.
- ¿Esconderme?
- Es lo que nos tuvieron que hacer… Tala que fue el primero de todos, después fui yo, al paso del tiempo Brian, Spencer y Max, fue duro, debo admitirlo pero - cierra los ojos- eso no basta para mantenerte en control, solo sucede una vez en donde tienes que ser encerrado después empieza a sucederte cada 50 años, también ocurre cuando ellas sangran hay que tener cuidado.
- Suena peligroso.
- Lo es, la única manera de controlarlo es lo más importante y significativo para nosotros.
- ¿Cuál es?
- Unirse como uno.
- Te refieres a- se sonroja- hacer…
- Hacer el amor con ella- se encoje de hombros- es nuestra naturaleza y el mejor placer que puedes conseguir en tu inmortalidad con la persona que amas, un complemento del amor puro.
Rei vio que Kai hablaba sin rodeos, con experiencia, determinación y con tanta calma, como siempre lo había hecho, pero esta vez no era mucho ya que no estaba a su lado lo que más quería en el mundo…Hilary.
- ¿La conozco?
- Sí, eso creo.
- Hmp
- Se llama Mariah.
- La amiga de Hilary – arquea la ceja
- ¿Amiga de Hilary?
- Si… de hecho es su mejor amiga.
- Entiendo… he hablado con ella muy poco.
Después de unos minutos Rei se acercaba a la puerta y la abrió cuando se estaba dispuesto a irse Kai le dijo algo importante
- Ten cuidado Rei pasar por un enamoramiento como vampiro de sangre real es duro, si empiezas con los síntomas no tendremos más alternativa que encerrarte será difícil, pero tienes que estar alerta y no estar solo cuando ocurra el cambio, estaré vigilándote.
Sin decir nada más Kai siguió en lo suyo tomo un libro que era el mismo de Hilary la torre oscura de Stephen King, quería saber que era lo que estaba leyendo su esposa, pero al verlo por encima del hombro se sentía cómodo y bien con lo que leía.
Rei por su parte fue a su habitación, cuando entro se recostó en la cama y viendo hacia el techo se preguntaba qué era lo que pasaba, a la vez se sentía muy tranquilo ya que gracias a Kai sabía lo que le estaba sucediendo, aunque fue duro su descubrimiento ya no tenía duda, pero estaría preparado para todo, aunque estaba en China lo recordaba perfectamente, no tenía tiempo para ver sus sentimientos, solo veía una que otra pareja en los festivales de la primavera a lo lejos, como emanaban su enamoramiento diciéndolo a los cuatro vientos, pero el solo miraba curioso pero nada pervertido lo que sucedía, cuando pasaban los años el no envejecía, seguía su ritmo mientras cada vez que caminaba veía como los niños se convertían al paso del tiempo en viejos, pasaban varias estaciones del año, pero él seguía igual no se atormentaba ni se lamentaba por lo que era, él tenía una determinación seguir con su camino, sin mirar hacia atrás, recuerda bien como había sido su pasado, cuando su corazón había dado el último suspiro, era duro pero ya no le lastimaba, seguía adelante, descubría muchos lugares del mundo, ya había dado la vuelta al mundo como más de 50 veces en la vida, pero había sido solo, nunca había venido a su cabeza una compañera, veía como eran felices sus familiares, uno de ellos, Kai aunque no demostraba sonrisas o algo por el estilo sentía su armonía y el brillo en sus ojos cuando estaba cerca de Hilary, eso le hacía sentir tranquilo a pesar de su pasado oscuro del fuerte Kai cuando lo conoció, valía la pena y suerte que nunca lo había tenido de enemigo pero le daba sentido a su vida toda la familia, ahora parecía que de un momento a otro llegara una chica con un hermoso nombre para él llamada … Mariah, no lo podía evitar ella era especial, no solo sentía atracción, sentía un deseo infinito hacia ella, así era, se estaba enamorando de una chica frágil *y lo mejor de todo de la mejor amiga de la esposa de mi hermano*- sonríe- su voz era como un terciopelo tocado por ángeles, se sentía vivo como si no hubiera ningún mañana, Mariah había entrado en lo más profundo de su ser, pero tenía miedo por lo que se aproximaba.
Sin decir más cerro sus ojos y quedo dormido cuando los volvió abrir eran las 4:15 de la tarde, pudo oír unos ruido y el aroma de quien tanto deseaba se acercó poco a poco el balcón y pudo ver como bajaba Mariah de una limosina en frente de la casa de Hilary, miro hacia un lado donde pudo observar a Kai mirando como salía su esposa, al saludar a Mariah, y lo mejor de todo y que pudo sentir el paraíso al ver como sonreía.
Rei se quedó quieto y con la mirada fija, sorprendido con un brillo especial, haciendo su corazón latir rápido mientras que Kai solo lo volteo a ver haciendo una media sonrisa con los ojos cerrado al saber que otro familiar había encontrado la felicidad, pero después la borro y las abrió serio al saber que muy pronto iba a llegar lo más difícil para Rei solo Kai pudo pensar- *Rei suerte y se fuerte*
CONTINUARA...
Espero y le haya gustado, lo que cuente de mi historia es importante en cuanto eso porque se va a entender mejor la historia, cuando se haga relleno se le avisara (que espero y no pase).
En cuanto pueda seguire actualizando ya que estoy estudiando la licenciatura y bueno hay materias que están un poco pesadas y la verdad no creo que me de tiempo pero se los prometo esta historia si la voy a continuar.
¿Reviews?
Saluditos (^^)/
