Cap. 6
Los personajes no son míos el manga es creado por Mizuho Kusanagi. Yo solo escribo porque mi mente imagina demasiado y a la noche pienso cosas muy locas de los animes y mangas que me gustan
Bueno tarde un poquito más de lo pensado, es que me vino una idea para el cap. los comencé a escribir y necesitaba un capitulo que permitiera que se dé la situación para que pase de un marco de contexto a otro, espero que les haya gustado.
Gracias especialmente a mutemuia, Terie y ValeLaPeqee que me dejaron Reviews, espero poder seguir mejorando en cada uno de mis capítulos y poder entretenerlos hasta el final
Igualmente a cada uno que se detuvo a leer esta historia en serio gracias, siempre reviso los stats y veo que más y más gente lee y me emociono mucho. Gracias y si me dejan un review o mensaje privado voy a saltar de alegría. LA PROX ACTUALIZACION VA A SER ANTES DE LAS 2 SEMANAS
Esa oscuridad que tiraba de él cada vez era más débil, empezaba a sentir que ese manto comenzaba a ser más liviano y por fin sus percepciones estaban volviendo, las cosas de su exterior comenzaron a invadirlo los olores, los sonidos, sentía a alguien cerca de él. Era todo muy intenso y no reconocía el dueño del que producía todas esas sensaciones en él.
-¡Hak!-
La sonrisa de la princesa podía iluminar la noche, competía con la luna y todas las estrellas juntas que adornaban el cielo. Había cosas lindas en la vida, millones de momento que él atesoraba de su tiempo con ella y este tomaría un lugar en el top 10. Esa gran sonrisa era solo para él, la mescla de sentimientos que estaban detrás de su gesto era palpable en el aire.
-¿estás bien?, ¿queres agua?, ¿te desperté?, ¿estas cómodo?- Yona bombardeo a Hak con miles de preguntas y todas a la vez. Por lo cual este no pude evitar hacer una pequeña sonrisa que no quería escapar de sus labios.
-¿Tienes que tomar la medicina, te puedes sentar?-
Hak intento moverse pero estaba muy débil, sentía pinchazos en sus músculos, como miles de ramitas que se partían cuando intentaba hacer fuerza. Yona al notarlo se sentó y paso un brazo por debajo de su brazo y encima de las costillas y su mano libre la puso en el hombro sano para ayudarlo a ponerse erguido, en un movimiento fuerte pero lento.
Yona agarro el frasco que le había dado Yoon y con un poco de agua de una tetera que estaba afuera disolvió el carbón en una taza y se la ofreció a Hak, este no podía levantar su brazo por más que unos centímetros y menos sostener la taza, por lo cual la princesa debía dárselo.
Tenía la taza en la mano y vio a Hak a los ojos sus miradas se cruzaron y se sonrojó, *¿por qué me pongo nerviosa? Le di ya agua y medicina cuando estaba inconsciente. ¿Por qué me afecta tanto ahora que me está mirando? * castigándose mental mente por sus pensamientos apoyo la taza en la boca de él mientras con la otra mano lo sostenía por la espalda, e inclino el vaso hasta que este quedara vacío.
-Espera, no te acuestes todavía, ahora hay que darte agua normal- dijo Yona mientras se giraba y buscaba el agua fría y fresca que tenía guardada.
Se acercó nuevamente a él y en la misma posición que antes le dio el agua. Hak estaba mirando a la princesa sin decir ninguna palabra ni poner resistencia, nunca había tenido un trato así por parte de ella y estaba guardando estos momentos para siempre en su memoria.
Al terminar una gota de agua se deslizaba por la comisura de la boca de él y Yona sin pensarlo demasiado la saco con su dedo pulgar. Hak abrió los ojos sorprendido ante este contacto y la princesa al percatarse se ruborizo.
Se sentó sobre sus piernas y apoyo sus manos en los hombros de su compañero.
-D-duerme- dijo empujándolo para abajo mientras miraba para otro lado y luego lo tapo con las sabanas.
-hm, gracias- la voz de Hak sonaba tan ronca que no parecía la de él, se notaba el esfuerzo que necesitaba para lograrlo.
A Yona se le inundaron los ojos de lágrimas y comenzaron a caer
-Lo –lo siento, no te hice caso y terminaste lastimado por mí, soy una estúpida- decía mientras se limpiaba las lágrimas con sus manos.
-Realmente solo te hago daño, intento una y otra vez hacerme fuerte pero no lo logro, NO PUEDO SER LO SUFICIENTEMENTE FUERTE PARA PROTEGERTE-
La bestia del trueno solo miraba a Yona lamentarse y llorar, se sentía tan frustrado por no poder hacer nada.
-Lo siento debería irme, llamaré a Yoon para que te cuide, va a ser mejor que yo-
Girándose para no mirarlo intento levantarse pero fue detenida por la mano de el que se puso sobre la de ella
-No- solo eso dijo, pero el tono era fuerte y claro como su voz normal.
Yona solo hiso un gesto subiendo y bajando la cabeza y se quedó a su lado sin decir nada. Apenas unos segundos después la respiración lenta y calma de Hak invadió el lugar, *se quedó dormido, ahora si mejor me voy* al intentar levantarse vio la mano de él sobre la de ella y corto el movimiento, *Bueno, solo un poco más*.
La noche había pasado y la luz se filtraba por la abertura de la carpa haciendo que se despertara. Se sentía mucho mejor estaba con apenas un poco de dolor de cabeza y algo cansado pero ya sentía que podía moverse con mas facilidad.
Girando el rostro se encontró con el de Yona que estaba con los ojos serrados y un semblante tranquilo. Estaba acostada sobre su brazo y su cuerpo se moldaba al de él, el calor y sonrojo se apoderaron de él *¡diablos!, es tan linda, NO, no debo pensar eso, pero* levanto su otra mano y le aparto el flequillo de sus ojos que… *ESTAN ABIERTOS*, inmediatamente saco su mano y la miro con ojos de sorpresa y susto.
-Hak ¿estás bien?- dijo incorporándose lentamente.
-Estas rojo, ¿tenes fiebre?- pregunto apoyando su palma en la frente de este.
Él solo negó y miro hacia otro lado, -¿Necesitas algo? ¿En qué puedo ayudarte?-
-Llama a alguien más- dijo Hak sin mirarla
-No te preocupes, estoy bien, dormí un poco, además quiero serte útil, quiero ayudarte – dijo la princesa con una sonrisa pequeña pero sincera
-¿Sabes?, necesito ir al baño-
Yona inmediatamente se camuflo con el color de su pelo y se levantó, giro y se fue de la carpa sin hacer ningún ruido o sonido
-¿Yona que paso?, ¿le paso algo a Hak?- pregunto Kija alarmado al verla toda roja
-Hak etto... necesita ir al baño-
-Pff o es increíble, déjame a mi Yona querida yo lo ayudaré – dijo Jae-Ha dirigiéndose a la carpa y conteniendo la risa.
-No viniste a la tienda-dijo Yoon mientras hervía algo en una cacerola
-Me dormí, pero le di la medicina- dijo con una sonrisa de autosuficiencia
-Bueno no te preocupes ya está mejor mira como juega con el dragón verde– dijo Zeno divertido mientras se veía a Hak sosteniéndose con un brazo del dragón verde e intentándolo golpearlo con el brazo suelto
(Mientras tanto del lado de Hak y Jae-Ha)
-Sabes si fueras una linda señorita no me molestaría hacer esto- dijo el dragón verde a Hak mientras se alejaban de los demás hacia los arboles del bosque para una mayor intimidad.
-¿Tienes una idea de cuánta agua tome? Si pudiera ir solo te aseguro que lo haría -
-Si sigues hablándome así le diré a Yona que solo ella te puede ayudar-
- Voy a matarte -
-Sabes nos preocupaste a todos, lamento haber insistido en quedarnos allí –
-Yo tendría que haberme dado cuenta antes de la planta de cicuta, sentía que la casa era peligrosa cuando vi el arbusto en la puerta de la entrada. Mundok me enseño desde pequeño las plantas venenosas pero no la reconocí inmediatamente, me relaje y le pudo haber costado la vida a la princesa-
-No sos el único que siente el deber de protegerla, y tampoco el único que sabe de plantas venenosas, todos fallamos.
-Déjame contra ese árbol y date la vuelta hasta que te llame- dijo Hak mientras se sostenía del árbol de tronco ancho que había elegido. Se sentía tan patético hasta abrirse la túnica y bajarse los pantalones le causaba tanto problema, luego de poder por fin vaciar su vejiga y acomodarse la ropa con una mano sobre el árbol empezó a rodearlo para estar frente a él dragón verde el cual lo estaba mirando
-Te dije que te dieras la vuelta te voy a matar- La bestia del trueno lo miro con su cara de enojo superficial pero su rostro estaba perlado por el sudor, sus movimientos eran muy lentos y apenas podía mantenerse en pie. Se notaba el esfuerzo que necesitaba para dar cada paso y su rostro se veía más ojeroso aun con tantas horas de dormir.
-Realmente estas muy débil. Pero eres muy fuerte.
-Cállate ojos caídos- dijo Hak mientras se dejaba agarrar por su compañero y juntos caminaron a paso lento hacia el campamento donde estaban los demás.
-Hak, ¿cómo te sientes?- pregunto Yoon al recién llegado
-Como siempre, no se preocupen, dejen de mirarme así y si alguien más me llega a decir que es su culpa lo voy a matar. ¿Entendido?- dijo el aludido mientras se sentaba al lado de un árbol, cerca de la fogata.
-¿Que vamos a comer? tengo hambre- dijo Zeno intentando ver el contenido de la olla que estaba revolviendo la madre del grupo.
-Yona trajo conejo así que decidí hacerlo hervido, ha por cierto Hak debes tomarte la última dosis del remedio para evitar correr riesgos.
-Bueno ¿Dónde está?- dijo mientras intentaba levantarse de donde estaba sentado con un gran esfuerzo que todos notaron pero nadie podía decir nada si querían seguir conservando su cabeza.
-Toma- dijo Shin-ah sorprendiendo a todos mientras le ofrecía agua y el carbón sin disolver.
-Son 2 cucharadas- dijo Yona mientras vertía el carbón en el agua y lo revolvía.
Como ya lo había hecho muchas veces antes, puso el vaso de medicina en la boca de Hak y este la miro sorprendido
–Sabes puedo tomarlo solo, no me trates como un crio-
La bestia del trueno ya estaba cansado de esas miradas condescendientes y sentirse tan débil, se sentía enojado con el mismo y lo trasladaba a los demás. El colmo fue cuando Kija intento darle de comer en la boca, de un manotazo le saco la cuchara y el plato y comenzó a comer, aunque lentamente porque es lo que le permitía la fuerza de sus brazos.
Hasta Ao que estaba sobre él y no intento comer de su plato. Todos intentaban evitar que se moviera cuando tembló Shin-Ah le puso su piel blanca sobre los hombros, Kija no dejaba que su vaso quede con menos de la mitad, Yona lo miraba triste, Jae-Ha ni siquiera lo molestaba y evitaban hablar de lo que había acontecido.
-YA ESTOY ARTO- dijo Hak levantándose lo más rápido que pudo.
El dragón verde intento ayudarlo pero la bestia del trueno lo golpeo alejándolo de él, *ni siquiera dolió* eso sorprendió a Jae-Ha así que se separó de el.
-¡Déjenme!, solo déjenme- dijo caminando muy lento y casi tambaleándose mientras iba hacia la carpa donde había pasado la noche anterior.
Y así continuo el día todos incomodos por la actuación de Hak y sin la posibilidad de seguir camino porque no querían complicarlo en su salud. Los sentimientos de todos eran de culpa y la bestia del trueno estaba harto de ese trato especial con el
Esa noche Hak no se presentó a comer por lo cual Shin-Ah dejo un plato de lo que había quedado del estofado del mediodía dentro de la carpa.
(Y así paso el primer día del mal estado de Hak)
