Disclaimer: Naruto © Masashi Kishimoto

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ABISMO DE ESTRELLAS

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Una estrella en el oscuro horizonte

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Erase una vez... una tierra empapada en sangre; guerras interminables que comenzaron sin un propósito y parecían nunca acabar. Sin embargo la princesa de un Clan poderoso trajo la paz... las distintas aldeas empezaron a considerarla como una diosa, su belleza era incomparable y su carácter ejemplar: Digno de una heredera.

Pero, no todo es felicidad.

La hermana de la princesa, no era tan importante como ella lo era, ni tan bella. Todos querían a la salvadora del mundo, venían emperadores de tierras lejanas a pedir su mano en matrimonio; ella aceptó casarse con alguien que no amaba pero que le daría descendientes, quedando a los pocos meses embarazada.

... pero la princesa no contaba con enamorarse de otro hombre.

Cegada por ella misma, creyó que él la amaría por ser una princesa, y engañaría a su esposa (quien siempre viajaba).

Que equivocada estaba.

Su hermana desaparecía en las noches y siempre volvía al amanecer. Mentiras y mentiras salían de su boca. La princesa curiosa por descubrir adonde iba todas la noches, la siguió, encontrándola en una cabaña con aquel hombre que le había robado el corazón.

Ambos consumían su amor con pasión y desenfreno... pasión que daría fruto a una nueva vida.

La princesa furiosa con su hermana y el hombre que alguna vez amo decidió que una vez el bebé naciera los mataría a los dos. Y así lo hizo, de todas formas nunca nadie dudaría de ella, le hablaría al pueblo con su voz corrompida por la perdida de su amada hermana y les diría:

"Una desgracia azota a mi corazón. Hoy... mi hermana ha sido encontrada muerta en sus aposentos. Nadie encontró al asesino de tan horrible tiranía, es por eso que yo, Kaguya Otsutsuki, cuidare de su hija, como sé que ella lo haría en el caso de que fuera yo la victima. Cuidare al bebé que entre mis brazos duerme y mis hijos serán sus hermanos."

Fin.

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Tsukiyo no comprendía como es que Hinata podía recordar quien era Naruto Uzumaki, pero no a los demás. Quizás él era tan importante en su vida que retuvo hasta el mas mínimo recuerdo. Sin embargo, eso no aseguraba nada. Podría ser que el cerebro le jugara una mala pasada y cambiara un recuerdo por otro; y aunque sonara una excusa barata tal vez ella no recordara todo en su totalidad.

Por otro lado estaba la posibilidad de que el Byakugan de Hinata fuera capaz de almacenar un chakra en especifico y lo archivara como aliado si su portador perdiera la memoria. Pero, aun si eso fuera posible, tendría que suceder los mismo con sus amigos, lo cual no pasó, ademas si analizaba con detalle cuando esas chicas dijeron el nombre del Uzumaki ella no lo relaciono con nada.

Entonces ¿Que lo hacia diferente a él?

Negó con la cabeza sin poder entender, lo único que falta era que fuera el poder del amor o algo así. Lo que sonaba tonto y absurdo.

¡Por el mismísimo infierno! Si solo el viejo pervertido le hubiera explicado mas acerca del tema ahora no estaría tan confundida. El día en que lo volviera a ver le diría una y otra vez lo poco responsable que fue al dejarla sola en un mundo que no conoce. Ni siquiera un miserable mapa había sido capaz de dejarle; no, ella misma tuvo que buscar a su contenedor.

Mejor era echarse una siesta, pero no es como si tuviera sueño. En vez de eso se dedico a observar que es lo que pasaría con los dos tórtolos.

La mano de Naruto temblaba ligeramente mientras la levantaba para tocar la mejilla de Hinata. Ella solo lo miraba como si buscara algo o esperara a que Naruto dijera algo.

—Estas bien —dijo él aun sin sonreír, algo impropio de Naruto.

Hinata quisó decir que si, pero ¿Realmente estaba bien no decir que sentía sus defensas de chakra baja y un Biju en su interior? No quería mentirle a Naruto, y mas si ahora recordaba algo sobre su pasado. Sin embargo, Tsukiyo le había dicho que no dijera nada.

—S-si, solo un poco cansada.

En un acto impulsivo Naruto la acercó a su cuerpo abrazándola, Hinata respingó ante el repentino acto pero no pudo hacer mas que corresponder al afecto.

—No me vuelvas a asustar así 'ttebayo —enterró su rostro en el cuello de Hinata aspirando su aroma. Las mejillas de ella se cubrieron de rojo y estaba comenzando a sentirse muy nerviosa. Ya que jamas Naruto la había tenido así de cerca; es mas se atrevería a decir que jamas la abrazó. La cercanía era demasiado para Hinata, ademas el aliento cálido del Uzumaki era la peor de las distracciones.

—No lo haré.

—Cuando encuentre quien te hice esto...

Antes de que pudiera terminar la frase Hinata puso su mano en la boca de él.

—Estoy bien, no te preocupes.

Tsukiyo estaba al borde del colapso, pronto ya no tendría mas alternativa que contar quien era y porque estaba allí.

Naruto sonrió, si su amiga lo decía no habría porque contradecirle.

—¡Seguro! ¿Quieres comer? La comida de aquí debe ser horrible 'ttebayo.

—Ya comí, p-pero gracias —el Uzumaki se sentó en la cama.

—Entiendo, aunque pensé que después de una semana tendrías mas hambre.

Se alarmó al escuchar cuanto tiempo había dormido. Al parecer el tener un Biju la afecto mas de lo que creía, bueno ella no tenia la misma resistencia física que los contenedores... pero Tsukiyo dijo que ella era un caso especial; Hinata se preguntó que tan especial.

—Pero no te preocupes 'ttebayo, yo mismo te pondré al tanto de lo que ha estado ocurriendo —Hinata asintió—. Sabes, Lee le pidió a Tenten que salieran, cejotas casi pierde un diente por el golpe que Tenten le dio... supongo que no es bueno pedirle a alguien salir cuando hay mucha gente.

¿Lee? ¿Quien era Lee? Como odiaba no poder recordar quien era quien.

—Ah y Sakura-chan ha estado cuidándote toda la semana, Sasuke-teme sigue igual de gruñón que siempre, Kiba y Shino también estaban preocupados pero no tanto como yo... Hinata —ella alzó la mirada, Naruto tenia sombras debajo de los ojos. Se notaba el cansancio en ellos—, si no fuera por que los chicos me obligaron hoy seguiría aquí, esperando a que despertaras.

El corazón se le encogió al ver el estado en el que estaba, sin dormir y apenas comer, seguro estaba preocupado por Hinata.

«Eso es muy tierno»

«Sí, lo es»

—Naruto-ku-

—¡Espera un momento! —Tenten entró dándole un portazo a la puerta, Sakura y Temari venían detrás de ella—. No puedo creer que te acuerdes de él pero no de mi, ¡Encima la abrazas! ¿¡Quien demonios te crees para andar tocando a mi Hina!?

Apuntó a Naruto enojada y celosa, era totalmente injusto que él pudiera tocarla y ella que era su mejor amiga no, para colmo de mas Hinata mostraba un rostro mas relajado al lado del Uzumaki.

—¿Estaban espiando?

—Claro genio, ni pienses que te dejaría a solas con ella y mas si Hina perdió la memoria —se cubrió la boca de un sopetón—. Uy, se me escapo.

—¿Que? —miró a Hinata, quien triste bajó la cabeza—. No, dime que no es cierto... Hinata.

—La n-noche en que me atacaron yo olvide quienes eran ustedes, p-pero no te olvide a ti Naruto-kun.

Él suspiro aliviado, mientras aun se acordara de quien era él todo estaba bien.

—Que milagro, dattebayo.

—¿A que te refieres con milagro, Naruto? Hinata apenas y se acuerda de nuestros nombres —Sakura se cruzó de brazos enojada.

—Bueno, eso esta mal Sakura-chan, pero no se ha olvidado de mi.

Las tres kunoichis hervían de rabia, todo por culpa del rubio hiperactivo. Aunque claro, con tal de que Hinata se acordara de él todo estaba bien. Sakura tronó sus dedos y observó a Naruto con una sonrisa cínica. Este se ocultó detrás de Hinata.

—Si no fuera porque Hinata esta aquí estarías perdido Naruto. A lo que iba, todavía no he descubierto el por que de su amnesia, pero espero que no sea nada grave.

—Que bueno, Entonces ya puede salir ¿Verdad? —la sonrisa de Naruto era demasiado para que Sakura pudiera rechazar su propuesta, ella mas que nadie sabia lo mucho que él había extrañado a Hinata, pero no podía dejarla irse aun sin saber la gravedad del asunto.

Negó con la cabeza.

—Aun no Naruto, debo hacerle un par de estudios...

—Entiendo —bajó la cabeza desanimado, ni siquiera se molesto en discutir pues sabia que su amiga no retiraría su palabra—. Te veré mas tarde Hinata-chan.

Salio por la puerta triste. Sakura dirigió sus ojos verdes a las otras dos Kunoichis:

—Chicas, ustedes también tienen que irse, debo hablar con Hinata a solas.

«Tus amigos son simpáticos, se preocupan mucho por ti»

«¿Y tu, Tsukiyo-san? ¿Tuviste amigos?»

«En mi anterior vida sí»

En su anterior vida... Hinata se dio cuenta del tono melancólico en sus palabras. ¿Acaso quiso decir que ella había muerto? Si bien Tsukiyo era un mar de misterios que Hinata no comprendida, esperaba que en un futuro tuvieran confianza la una a la otra.

Un momento después, la aludida se puso rígida al escuchar sobre la "charla". Tsukiyo bajó las orejas, sabia que el momento en que la descubrieran llegaría, pero no pensó que fuera tan rápido.

Tenten y Temari cerraron la puerta dejando a solas a Hinata y Sakura. Esta ultima sacó unas fotos donde se mostraba la espalda de la Hyuga con el sello en el centro.

—Hina... lo que quiero hablar contigo es sobre el sello en tu espalda... ¿Tú sabes que es?

«Cuéntale, tarde o temprano lo tendrían que saber»

—Sí lo sé —los ojos de Sakura se abrieron como platos. Incrédula tomo a Hinata de los hombros.

—¿Como lo sabes? —preguntó entrecortadamente.

—Ella me lo dijo.

Sakura creyó estar escuchando mal por un momento. Sin embargo su mente proceso lo dicho por Hinata:

"ella".

Hace unas horas había estado investigando el sello de Hinata, y lo que encontró la asusto. Las palabras que formaban el Jutsu eran: "circulo" y "transmigración". Al principio pensó que las palabras estaban mal conjugadas pero si seguía indagando en libros Rinne Tensei significaba el circulo de la transmigración.

Pero, no existía un jutsu llamado de esa forma salvo... el jutsu de la reencarnación de Samsara; en el cual un usuario poseedor del Rinnegan es capaz de canalizar el chakra a energía vital en gente fallecida o que han perdido su alma.

Sin embargo los únicos que poseía el Rinnegan era Nagato, Madara y Obito Uchiha: quienes habían muerto. También estaba Sasuke, salvo que él no sabia como hacerlo.

Para ese entonces su teoría de un alma en el cuerpo de Hinata había sido anulada, bueno... ahora la hipótesis parecía posible.

—¿Quien es ella, Hinata?

Las preguntas cortantes de la Haruno la incomodaban.

—E-el biju en mi interior.

Haruno Sakura quisó ser sorda por primera vez en su vida.

La voz de Tsukiyo resonó en la cabeza de Hinata.

«Hinata, tengo que decirte algo» Una cálida voz que no se asemejaba en nada a un monstruo. Sin embargo, el tono serio de ella no le había gustado.

«¿Q-que ocurre, Tsukiyo-san?»

«Es muy apresurado de mi parte decirte esto, pero yo no soy... bueno» Hinata se asusto cuando la voz de Tsukiyo disminuyó. Hasta ahora, siempre se notaba confiada «Yo, liberare tu chakra y el mio»

«E-eso no suena tan mal...»

«Tienes razón, pero el problema proviene de lo que ocurre una vez lo hago» El silencio de Hinata le indico que continuara «no es fácil explicártelo todo a la ligera, necesito que estés tranquila y sola, preparada para esto... porque lo que diré es una historia muy larga ¿Comprendes?»

«Si»

—Hina ahora vuelvo, ni se te ocurra moverte.

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Los rastreadores eran perros fantasmales. De enorme tamaño, con su pelaje negro y dotado de grandes dientes y garras, ojos grandes como platos de un color rojo. Siempre con una sonrisa cínica.

Hace mucho tiempo, se decía que estos animales significaban muerte; buscaban a su presa hasta el final de los días y cuando la encontraban aullaban, aunque no como un lobo normal, sino que sonaba igual al tintineo de cadenas chocando una con otras. Haciendo que sea tortuoso para quienes los escuchara y aveces provoque el sangrado de oreja.

Las creencias dicen que era un mito, que solo servia para asustar a los forasteros. Según la leyenda traían mala suerte... o al menos eso dicen.

También estaba la creencia de que un rastreador no puede cruzar un curso de agua corriente, aunque nadie sabe el porque.

—¿Has encontrado algo? —preguntó un rastreador a otro. Su voz gruesa y profunda lo hacia mas tenebroso de lo que ya era.

—Nada, el ultimo rastro se perdió a orillas del río... al parecer sabia que iríamos por ella y fue lo suficientemente inteligente como para confundirnos.

El perro fantasmal asintió.

—Sin embargo existe la posibilidad de que el contenedor no haya ido tan lejos. Es imposible aguantar un sello de esa magnitud, y mas si se elije a un humano al azar, por lo que pienso debe estar débil.

—Muy bien, hemos hecho lo que podíamos, entreguemos el informe al idiota que trata de gobernar el mundo.

—Pensé que quería destruirlo.

—Era un chiste, gobernar al a mundo seria caer bajo. Siempre hay que ver mas alto, en este caso la exterminación del planeta.

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El aire tenso casi se podía cortar con un cuchillo. Sasuke levantó una ceja pensando en lo extraño que Sakura no pudiera solucionar un problema, y mas si este era su fuerte... la chica había ido a buscarlo arrastrándolo del brazo diciéndole una y otra vez que necesitaba su ayuda (claro que en silencio, no vaya a ser que Naruto se entrometiera); miró a Hinata quien observaba la nada, luego por puro instinto activó su Sharingan sorprendiéndose por lo que veía.

Los canales de chakra de Hinata estaban cerrados, salvo en su espalda que era donde se concentraba la mayor cantidad. Recordó cuando vio al Kyubi por primera vez y la gigantesca masa de chakra alojados en el sello de Naruto. ¿Y si fuera igual esta vez?

No eso era imposible, no había forma de que ella pudiera aguantar el poder de un Biju y vivir para contarlo.

Aunque estaba sacando conclusiones apresuradas, por lo que también cabía la posibilidad de que fuera una técnica de sellado, pero ¿Quien querría sellar un chakra que no era como el de Naruto o el suyo mismo?

—¿Y bien, Sasuke-kun, que ves?

—Tiene los canales de chakra cerrados, es extraño que siga viva. Dijiste que tenia un Biju... eso es irreal. La Hyuga no aguantaría tal cantidad de poder. Seguro te confundiste.

—No me confundí. Lo dijo Hinata.

—Sakura, tiene perdida de memoria, lo habrá soñado.

—Entonces como explicas que tenga todo su chakra alojado en una zona en especifica al igual que Naruto.

Frunció el ceño. Tenia razón, pero Sasuke quería creer que eso era estúpido e imposible. Nadie podría encerrar a un Biju así de la nada y sin preparación previa. Era... estúpido.

—Quizás alguien en contra de su Clan lo haya hecho.

—Oh vamos, Sasuke-kun, ni tú te lo crees.

—Es lo mas razonable, ella no puede te-

La luz desprendida del cuerpo de Hinata los hizo perder el hilo de la conversación.

El poder de Tsukiyo se exteriorizo por primera vez. El Byakugan de Hinata se activo por si solo y la pupila se tiño de negro, los dientes caninos crecieron mas largos y filosos.

Un manto azul cubría su cuerpo y la habitación.

Sakura retrocedió asustada; Sasuke desvaino su espada incrédulo.

—Te lo dije —le recriminó Sakura.

El poder de Tsukiyo disminuyó, despareciendo por igual los rasgos faciales de ella.

—L-lo siento, ella dijo que lo hiciera —Hinata se disculpó. Sasuke gruñó, casi estaba a punto de cortarle el bendito cuello.

—¿Que haremos ahora? —preguntó la Haruno. Se acercó a Hinata y colocó una mano en su hombro.

—Es obvio, averiguar que esta ocurriendo aquí —suspiró.

Los ojos onix de Sasuke la miraron como si intentara traspasar su alma.

—Dile a Naruto que venga y muéstrale las fotos.

—¡Sasuke-kun! ¿Estas loco? Sabes como se pondrá cuando se entere que Hinata es alguien como él. Perderá los estribos.

—Es el único que entiende de esto, ni tu ni yo tenemos un Biju... y quien mejor Naruto para esto.

«¿El rubio tiene un Biju?» preguntó Tsukiyo.

«Sí. D-desde que era niño»

Bajó las orejas. No le había creído al viejo pervertido cuando le comentó sobre futuras sorpresas (hasta había creído que era una broma)... Estar ante los salvadores del mundo era suficiente... pero que uno de ellos tuviera un Biju era impactante. Lo bueno, es que sabia lo necesario sobre su tarea y quienes la ayudarían; el problema residía en que había querido no decir nada hasta que Hinata pudiera recuperarse. Al parecer su contenedor tendría que soportar un gran peso.

Apenas y había abierto uno de sus canales de chakra (lo que permitió a Hinata el primer modo Biju de Tsukiyo) con tal de que ella se adaptara a su poder, porque si Hinata no era capaz de aguantar ellas dos morirían. Sin embargo, su secreto (ahora revelado) complicaba las cosas... el plan de abrir el sello a medida que pasaran los días se veía en problemas por esos ninjas; es mas el Uzumaki tenia un Biju, y eso no le gustaba, era como traer a la vida amargos recuerdos.

«Recuerda lo que te dije. Una vez empiece no hay nadie que lo detenga»

«Lo sé... ¿Es normal tener m-miedo?»

«Todo el tiempo»

—Bien, iré a buscarlo.

Sakura abandonó la habitación dejando solos al Uchiha y la Hyuga.

Sasuke la observó curioso, la forma en que Hinata temblaba lo volvía aun mas curioso.

—El Biju —ella alzó la mirada topándose con los de él. Bufó frustrado pensando en como una torpe Hyuga había podido aguantar a un... monstruo—, ¿Que te dijo? ¿Por que tú?

Dudó en contestar.

—No m-me ha dicho el por que.

—Mientes —sus ojos teñidos de rojo.

Se miraron mutuamente, Sasuke intentó someterla en un genjutsu solo por curiosidad, ya que el Byakugan veía a través del genjutsu. Pero algo se lo impidió.

«¿Un bloqueo?» pensó. Aunque, incluso si fuera así, Hinata no podía hacerlo, todo su cuerpo (salvo una zona sin importancia) carecía de chakra que le permitiera bloquear su mente. Si no era eso, entonces ¿Que tenían esos ojos)

—Yo no mentiría, Uchiha-san.

—Hmph, eres un completo misterio.

Y quizás mas de lo quería imaginar.

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«Deja de quejarte, mocoso» Gruñó molesto.

Naruto estaba sentado en la puerta de entrada del hospital sin intenciones de irse. Cada cuanto se paraba y caminaba de un lado a otro esperando a que sus compañeros de equipos aparecieran.

«¡Kurama! entiéndeme, primero me echan y luego Sakura viene gritando "Sasuke-kun", es molesto» El Uzumaki se quejaba agitando los brazos mientras caminaba de una esquina a la otra.

«Pensé que la habías superado»

«Y lo hice 'ttebayo... pero es seguro que se trata sobre Hinata-chan. Por cierto lucia muy cansada ¿Viste sus ojeras?»

«Hm, sí»

«Debe ser la falta de comida»

«¿Eso crees?» Naruto asintió «No estaría tan seguro. Si hubieras observado mejor, o usado un poco mas el cerebro, notarias lo que yo vi» Kurama observó un punto entre sus patas y Naruto.

«¿Que viste? ¿Es malo?»

«Estas a punto de saberlo»

A la lejanía diviso a Sakura correr hacia él.

No evitó pensar en que vio Kurama que él no. Quizás era que no prestó atención, ya que estaba conmocionado por el hecho de que Hinata había despertado; Si bien notó los rígida que había estado en todo momento (pensó que era por su falta de memoria) también creyó sentir la presencia de chakra de la misma baja... casi inexistente.

«Solo suposiciones» se dijo Naruto.

La mano de Sakura lo tomó por el brazo. Lo miró nerviosa intentando, de alguna forma, aclarar las ideas en su cerebro. De repente la existencia de Hinata había tomado una importancia desconocía... mas bien lo que ella significaba para un Biju.

—Naruto —su voz sonó igual a un susurró; el Uzumaki ido en sus pensamientos apenas y prestaba atención— Tienes que ver una cosa.

Los ojos azules de Naruto se iluminaron.

—¿Ya puedo volver a Hinata? ¡Al fin! Me estaba impacientando 'ttebayo. ¡Eh y ¿Por que fue el teme?... no es que este celoso ni nada por el esti-

—¡Naruto! necesito que escuches... Hinata no esta bien, en realidad, tenemos un problema.

Se acercó a ella asustado.

—¿D-de que hablas? Ella esta bien, Sakura-chan.

—No. Hinata... —agarró las fotos y se las mostró—. Tienes que ver esto.

Tembló al identificar el cabello oscuro de la Hyuga recogido y su espalda nívea descubierta. El sello negro cubría una parte de su espalda formando lineas irregulares, en el centro de este la palabra transmigración se leía con total claridad. Pudo deducir un par de lineas similares a las suyas; sin embargo era algo que prefería no creer.

Kurama frunció el ceño y maldijo incontables de veces. El recuerdo de Nagato utilizando el jutsu de la reencarnación de Samsara apareció vagamente como eso, un claro ejemplo de maldad y recuperación de almas. Solo sabia que las personas capaces de utilizar ese jutsu estaban muertas, lo cual lo enfurecía aun mas.

—No, no. Es imposible, ¿Como es que... Sakura-chan.

Naruto rogó zarandeando sus hombros. Ella observaba el suelo en busca de una repuesta, pero la única que venia era:

—No lo sé.

Sin querer escuchar mas Naruto corrió hasta la habitación de Hinata, seguido por los gritos de su amiga. Su paciencia se volvió una bomba de tiempo, ya no importaba el porque Sasuke tenia que haberla visto antes que él, tampoco importaban las miradas de los demás.

En él lo que mas importaba era ¿Por qué Hinata?

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—¿Y bien?

—La pista se perdió en un rió, señor. Debe haber sabido que la estaríamos buscando con la ayuda de los rastreadores.

Una risa se escuchó.

—Por supuesto. Ella no es alguien con quien se deba jugar, ¿Acaso olvidaste lo que dijeron los integrantes del Clan? Si ella esta viva es por traición; ahora que mi padre esta muerto yo debo guiar la voluntad que se perdió. Ella nos traiciono cuando intercambio palabras con el enemigo. Es una traidora a la sangre, la maldad la corroe y nosotros, los que quedamos, debemos exterminar una raza que ha utilizado nuestros secretos a su beneficio.

—Sí, señor.

—¿Algo mas que decir?.

—Los títeres y rastreadores se dirigirán a Suna, al parecer el rastro se encuentra cerca de allí. Haremos lo posible para capturarla.

—Muy bien, me alegra que entiendas... Es una verdadera pena que Tsukiyo no pensara lo mismo. Debió haberse quedado en el infierno por donde vino.

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Ahora el chakra conocido se hacia mas fuerte, notorio. Kurama negó varias veces pensando en que muchas cosas dejaron de tener sentido hace mil años atrás. Tal vez fue el momento en que se convirtió en Kyubi por primera vez que ya nada era como antes. Los recuerdos de su antigua vida eran deprimentes, solo existía sangre y llanto.

El pacto que en algún momento existió, entre un Clan fundador y los demonios, había sido eliminado por su culpa. Supongo que eso ocurre cuando te involucras con el enemigo; todos los demonios inferiores a él se lo advirtieron, pero Kurama hizo oídos sordos.

La ceguedad de sus actos lo habían llevado a la muerte inmediata.

Luego, solo había ira y un nuevo comienzo.

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Diario 1

Mis primos dicen que debería dejarlo, ya que (y es muy claro) que me descubrirán tarde o temprano.

Que debería importarme, pero no puedo dejar de pensar en lo incorrecto que es esto y lo mucho que me gustan romper las reglas.

Sé cuanto me juego con la "traición" que estoy cometiendo; muchos pueden salir heridos y yo también.

Sin embargo, soy cuidadosa y solo ha sido una visita.

... pero nadie ha dicho que sea la ultima.

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¡Hola!

Lamento no haber actualizado. Simplemente estaba carente de inspiración.

Gracias por leer.

Hasta la próxima.

PD: Mis disculpas por los errores de ortografía.