Todos los personajes y lugares le pertenecen a J.K. Rowling. La historia es mia y de esta publicada en Potterfics y Wattpad. Gracoas por sus comentarios, alertas y favoritos es un honor para mi escribir esta historia. Espero les guste.

Capitulo 2: Una Malfoy.

El rubio al terminar su turno, llego a la mansión de su familia, la reja se abrió al sentir su presencia, atravesó el enorme camino hasta la entrada de la mansión, cuando entro un elfo lo recibió con una reverencia, mientras el joven de cabellos platinos ingresaba a la sala de estar, viendo a su padre en la chimenea con una copa en las manos, su padre un hombre imponente con el cabello rubio, largo hacia atrás, estaba con la mirada perdida, ese día siempre era de esa forma, sus padres estaba tristes por la ausencia de su hija, aquella bebe que tuvieron que dejar partir, ante la amenaza latente de muerte, cuando el patriarca Malfoy, se percato de la presencia de su hijo, saludo con la cabeza, no era muy afectuoso eso era claro, el joven se acerco a él, dudando decir la información que tenia, ya que el no sabía como explicar, así que solo lo diría.

- Padre,- hablo el rubio.

- Dime Draco,- hablo el hombre.

- Tengo información de importancia,- el rubio mayor lo observo seriamente,

- De tu trabajo no me interesa,- el Sr. Malfoy estaba sumamente molesto con el por haber entrado a trabajar como simple medimago, desde ese día le demostraba su enojo.

- Es de ella,- dijo en su susurro, su padre lo vio severamente.

- Sabes que ella regresara,- afirmo el rubio,- es su deber además con la fecha cumplida del contrato ella tendrá que revelar su identidad,- el rubio asintió.

- El asunto padre es que creo saber quién es, el problema es que no estoy seguro.

- Explícate.

- Hace un rato, atendí a una paciente, que venía lastimada de un brazo, más precisamente del hombro, cuando la revise, en su hombro esta la marca,- el rubio lo observo detenidamente.

- Estas completamente seguro,- cuestiono el patriarca Malfoy.

- Yo nunca he visto la marca por eso no puedo afirmar nada pero,- el rubio medito,- su magia, cuando la atendí esta pareció tener algún parecido con la mía, entiendes cuando yo estoy lastimado por lo regular mi Madre y tu sienten algo, una sensación que les muestra que estoy.

- Presente, entiendo fue una conexión de hermanos, tu mas que nadie debe sentirla,- al hombre de largos cabellos se le formo una sonrisa,- puede ser ella, además la marca debe ser la misma que la tuya, además tu madre sintió esa sensación hace unas horas, por eso esta,- el rubio lo observo.

- En su habitación,- termino observando el asentimiento de su padre,- que debemos hacer,- cuestiono el heredero Malfoy.

- Decirle seria arriesgado aun no sabemos, como reaccionaria, además quien es la joven la conozco.

- Si ese es el problema padre.

- Es tan malo,- cuestiono.

- Si, ella es Hermione Granger, la amiga de Potter.

- La chica que,- comenzó el rubio.

- Torturo mi tía en esta casa,- termino, antes de que pudiera decir mas un grito de horror se escucho en la puerta, cuando giraron su cuerpo para observar el punto exacto donde provenía el grito, observaron a Narcissa Malfoy, con las manos en el rostro y totalmente pálida.

- Mi bebe,- dijo en un susurro.

- Madre,- el rubio fue con la mujer rubia, para abrazarla.

- Dime que escuche mal que mi niña no paso por algo asi,- rogo con lagrimas cayendo por sus preciosos ojos, el rubio la abrazo mas fuerte, provocando otro grito en su madre,- ella nos odiara mucho, como nos vera ahora no puede estar pasando esto,- rogaba la rubia.

- Cissy le explicaremos,- decía Lucius acercándose a ella.

- Ella se alejara no Lucius le hicimos mucho daño, además,- se quedo en silencio.

- Estoy yo lo se,- el joven Malfoy bajo el rostro.

- Mi niño, no te preocupes ya veremos cómo resolveremos el asunto,- la familia Malfoy estaba impactada por la noticia de saber quién era su hija y hermana, el daño que le provocaron fue mucho, por eso ahora temían su rechazo.

O0o0o0o0o0o0O

Ese mismo día en la tarde la castaña salió del hospital sus amigos la había ido a visitar, mientras que la castaña salía solo con una venda en el hombro, le dolía bastante pero, una sensación embargaba su cuerpo, al inicio pensó que solo era curiosidad de saber porque el hurón fue amable, después cayó en la conclusión de porque era su trabajo, pero más tarde se percato de que en realidad, no interesaba, Ron y Harry fueron por ella, cuando llegaron a la cabaña, la esperaba una manta en el sofá de la sala, con un chocolate caliente que según Remus aliviaba todo, el licántropo tenia aire de preocupación, cuando logro sentarse en el sofá, se cubrió con la manta, Teddy estaba con ella con una taza de chocolate en las manos, tenía un gracioso bigote eso le daba risa a la joven. Mientras tanto el niño que vivió y el pelirrojo la observaban incrédulos, estaban preocupados, por el accidente de la joven.

- Que paso exactamente Herms,- cuestiono el azabache.

- No se Harry solo que cuando intente lanzar el hechizo, no tuvo el mismo poder de siempre, además estaba mareada y al estar en la escoba me tambalee, sabes que odio las alturas, pero solo recuerdo ver negro.

- Si de hecho si no fuera por Moddy podrías haberte lastimado mas,- afirmo el joven de lentes.

- Y que dijo crees que no me deje ser auror,- el pelirrojo soltó un suspiro,

- Mione solo tu te preocupas por algo así, cuando tienes un hombro lastimado.

- No es algo sin importancia Ronald, es mi carrera,- sus amigos sonrieron.

- No te preocupes en ese caso hablaremos con Alastor para que te de otra oportunidad,- interrumpió Remus, que se sentaba junto a la castaña con una taza de chocolate.

- Gracias.

- De nada, eres la bruja más inteligente de tu generación, Alastor lo entenderá,- afirmo el hombre de mirada color miel,- dime Harry ¿como estas con Ginny?,- pregunto el licántropo, provocando un sonrojo del azabache, mientras Hermione simplemente se tapaba la boca con su tasa, y Ron ahogaba una risa.

- Remus ella y yo terminamos hace un par de meses,- el castaño, se sonrojo.

- Oh lo siento no sabía,- aseguro.

- No te preocupes no tiene importancia, no teníamos futuro además ella está con las arpías, viaja mucho, no podíamos estar juntos,- afirmo. Mientras Ron soltaba un suspiro.

- Cambiando de tema, donde iremos este fin de semana,- pregunto. Era una tradición tener una cena entre ellos cada semana, para estar en convivencia.

- Perdón Hermione, pero tengo una cita con Lavander, si quieres venir.

- Sabes que no, cuando tienen citas no tenemos porque vernos.

- Y pues yo tengo misión mañana me voy,- la castaña asintió resignada.

- No importa chicos, me alegro que estén bien, diviértanse,- le guiño un ojo,- ahora si me permiten, que en verdad últimamente me siento muy cansada,- los presentes asintieron mientras iba a la recamara para dormir largo y tendido. El problema que dentro de el mundo de sus sueños, esa mujer muerta en llanto regresaba, provocando la sensación de la castaña de querer consolarla.

O0o0o0o0o0o0O

Hermione caminaba por los pasillos del ministerio, pensando que tenía que hablar con Alastor, sobre el examen del día anterior. Antes de que llegara al departamento de aurores, un memorándum llego ante ella, solicitándola en la presencia en la oficina del ministro, pensó que sería mejor ser dada de baja por el, que por el mismísimo cazador de magos oscuros, pesadamente volvió a entrar al elevador, mordiéndose el labio, sintiendo demasiados nervios, llego a la oficina del ministro, le indicaron que pasara, pero para su gran sorpresa cuando entro, observo que unas personas que conocía muy bien estaban presentes, debía admitir que tenerlos tan cerca le revolvía el estomago. Por personas como esa familia ella declino estar en el departamento de leyes mágicas.

- Buenos dias,- saludo la castaña con cortesía,- Sr, Ministro si esta ocupado puedo regresar en otro momento,- dijo la castaña.

- Claro que no, este asunto involucra a los Señores Malfoy,- la castaña simplemente asintió y se acerco al escritorio, sintiéndose observada por ellos.

- Buenos dias Señores Malfoy, Draco,- padre e hijo asintieron, mientras que la matriarca de la familia solo, asentía teniendo una mirada que erizo la piel de la heroína de guerra, esos ojos, eran idénticos, a los de la mujer de sus sueños, que pasaba se preguntaba la castaña.

- Señorita Granger,- dijo Lucius, mientras su hijo tenia las manos entrelazadas a la de su madre.

- Hermione el asunto que debemos tratar el delicado, con tu cumpleaños numero 20, hay algo que debes saber,- busco uno pergamino que entrego a Hermione,- hay un hechizo alrededor tuyo que hace no sepas tu verdadera identidad, también este hechizo provoco tu accidente de ayer.

- Disculpe,- cuestiono la castaña.

- Este hechizo protege, tu identidad física aunque tu sangre y rastro mágico sigue siendo el mismo. Tu no eres una hija de muggles, en realidad eres una señorita de sangre pura,- la castaña perpleja lo observo,- con tu cumpleaños 20 el hechizo debe ser removido, solo que para ello debes conocer a tus padres,- la castaña no quería que dijera lo que sabia venia,- tus padres son los Señores Malfoy,- la castaña se puso de pie.

- Que mal chiste este,-grito furiosa.

- No es un chiste y le pediría que se sentara.

- Claro que no podrá ser el ministro, pero esto corresponde a mi vida, no puede ser que ellos,- señalo a los rubios,- sean mis padres, no tengo parecido alguno.

- Es porque tienes un hechizo camaleón, este solo será removido cuando.

- No me interesa en realidad, no quiero saber mas,- la castaña avanzo a la puerta cuando un sollozo se escucho, la castaña giro su cuerpo, al ver a la mujer rubia llorando, sintió su corazón romperse, por algún motivo la impotencia que aparecía en sus sueños, para evitar sus lagrimas aparecía en esos momentos, queriendo hacer lo mismo en ese instante. Antes de que saliera una mano se poso sobre la suya.

- Déjanos explicarte que ocurrió,- hablo Draco.

- No quiero ser grosera pero en estos momentos, no estoy para escuchar a nadie, ¿podemos dejarlo para después?,- la hermosa mujer rubia se puso de pie.

- Claro que si querida,- hablo con la voz entrecortada,- espero pronto puedas visitarnos en casa.

- Hasta pronto,- la castaña solo quería despejar su mente, este no era el momento para escucharlos o creer algo de lo que dijeran, en realidad solo quería pensar en lo acontecido, ella sabía que era adoptada asi que de alguna forma no era tan bizarro el ser una sangre pura, era una posibilidad, al no saber quiénes eran sus padres, todo podía ser posible. Lo que si la incomodaba es que ellos, fueran sus padres, no eso era imposible. Camino hasta la oficina de Moddy, esperando estar concentrada, cuando toco su puerta un escueto pase se escucho, al entrar era un mundo paralelo, sortilegios por todos lados, era increíble el lugar, el hombre estaba de espaldas pero al conocer su ojo mágico, no se sorprendió cuando la llamo.

- Que te trae por aca Granger o debería decir Malfoy,- ok eso si la sorprendió, en cuento el hombre la observo, ella se quedo en shock,- que pensabas que algo como eso no podría deducirlo, siéntate,- ella obedeció.

- Pero como lo sabes, me acabo de enterar hace unos momentos,- el hombre del ojo mágico, asintió.

- Te dijeron de un escudo protector alrededor de ti,- ella asintió.

- Dijeron que era un hechizo.

- Es lo mismo,- respondió seriamente,- ese hechizo hace que tu apariencia cambie, solo eso tu sangre y por ente tu marca mágica es la misma, por lo tanto para nosotros, los que nos especializamos en el rastreo de los magos, aprendemos patrones de magia, que se pueden detectar es…

- Un campo de fuerza, pero aun asi como lo sabe.

- Por años perseguí a los Malfoy, asi que esa marca es una de las que mas conozco, no es complicado detectarla, ellos aunque no lo quieras creer son tu familia.

- Pero ellos odian a los impuros como es posible que me hayan abandonado,- el mago la observo.

- Eso solo lo averiguaras con ellos, o me viste cara de corazón de bruja, no asi que por ahora solo quería confirmarte como es que se que eres una de ellos. Tu sabras como solucionas tus problemas, por el momento no podras estar en campo, te quedaras en la oficina haciendo tu papeleo para tu especialidad, ya que al estar bajo los efectos de ese hechizo, tu magia se limita hasta que cumplas con tus obligaciones de sangre pura.

- Como, por eso ayer.

- Exacto te creía mas inteligente, en fin. Tu magia se limita al no cumplir con las normas que tus tradiciones indican por lo tanto, debes ser consciente que tus hechizos serán débiles, asi que no podras hacer mucha magia, por eso empezaras a hacer tu especialidad, la deseas hacer en maldiciones, pues a estudiar,- la castaña asintió.

- Gracias por no sacarme por mi fiasco de ayer.

- Solo fue porque supe esa verdad o de lo contrario no hubiera pasado eso, ahora largo que no tengo paciencia,- la castaña camino hacia la oficina para ir a realizar sus deberes.

Un par de días después la castaña recibía una lechuza, que le anunciaría algo inesperado, cuando observo en el pergamino, el sello del ministerio, se tenso. Leyó con cuidado, pero al terminar de revisar el escrito. Casi se cae. En la carta le informaba que, tenía 6 meses para cumplir con su contrato matrimonial.

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En una mansión oscura, un hombre estaba en su despacho cuando una lechuza toco la ventana, al entrar el animal, deposito una carta, el observo el sello del ministerio, no le sorprendió ya se imaginaba de que trataba, tenia poco tiempo de libertad, antes de llevar a una mocosa a su casa, en ocasiones se preguntaba como demonios se había metido en esto, después recordó el maldito de Lucius jugo con su mente, una forma de proteger a mi hija, había dicho esa noche, ahora tenia ganas de golpearlo por imbécil.

Estaba en su despacho, cuando las llamas verdes iluminaron la habitación, el se sorprendió al ver de pie, frente a el. Al rubio platinado.

- Severus,- saludo, venia con su bastón, mientras lo observaba con arrogancia.

- Lucius,- respondió,- que se ofrece,- cuestiono.

- Quería informarte que ya la encontramos,- el pelinegro asintió.

- Y quieres que haga, que me presente como su esposo, o prometido,- dijo con ironía.

- Deja eso para después Severus, porque algo si te digo, te portaras correctamente con ella.

- Ahora eres un verdadero padre,- siguió burlándose.

- Tu mas que nadie sabe porque lo hicimos, y mas aun porque la atamos contigo, yo no tengo la culpa que no encontraras a tu verdadero amor, para deshacer la unión,- rebatió.

- Bueno si solo venias a eso, te podrías largar,- siseo furioso el pocionista.

- Con gusto, solo te recuerdo, que la conocerás hasta que te diga,- el asintió,- y por si quieres saber quién es, la conocer perfectamente,- el pelinegro lo miro con odio,- recuerdas a la joven que te salvo la vida, después de la mordedura de la serpiente, esa que te dio las lagrimas de fénix y estuvo a tu lado, hasta que no moriste para después regresar por ti y claro te estuvo cuidando,- el pelinegro recordó esos dias pero ahora que demonios..

- Es Granger.

- Hermione Malfoy, al parecer esos Muggles encontraron un nombre desente para Hiliana, espera con ansias su primer encuentro,- el pocionista se quedo perplejo mientras veía como desaparecia, bajo las llamas verdes, no podía creer su mala suerte, precisamente ella la sabelotodo, esa mocosa que se creía superior y lo peor amiga de esos inútiles, de verdad que Merlin lo odiaba, otra maldita Gryffindor, lo único que le producía gracia era saber como se la ganarían su familia.