Los personajes y lugares le pertencen a J.K. Rowling.

Ya que si Severus me perteneciera solo Merlin sabe lo que le haria a ese ejemplo de hombre, "mueriendome de risa",- espero les guste el capitulo

Capitulo 3: Contrato Matrimonial.

La castaña caminaba, en los jardines de la madriguera, iba a ver a sus amigos, lo había citado en ese lugar, ya que después de una semana de no verlos, estaba angustiados por ella, las lechuzas diarias que mandaban eran una prueba de eso. También estaba el hecho de que esos días había estado enferma, por alguna razón. Nauseas, dolor de cabeza, todo tipo de malestares tenia siempre, de igual forma esos dias había estado pensando mucho en lo que hablo ese dia, en la mansión Malfoy.

Estaba angustiada por el hecho de las noticias que le había dado, como era posible que un hechizo tuviera ese alcance, en realidad si lo sabía, ese era otro de los motivos por el cual se había salido de la escuela de leyes. Aceptar lo que los Malfoy le decían eran ir en contra de sus principios, pero las consecuencias de no hacerlo eran todavía peores. Cuando llego a la puerta esta se abrió dejando ver a los gemelos como siempre con una sonrisa, por un momento ellos lograban que se olvidara de todo, les sonrió mientras ambos la abrazaban, era una suerte que vivieran, ambos ya que Fred había estado a punto de morir el día de la batalla final, sacudió su cabeza y entro para hablar con todos. Remus le había dicho que hiciera exactamente lo que no quería ella, pero en parte era lo mejor, ahora necesitaba saber que opinaban las personas que también consideraba su familia, entro a la sala donde todos incluyendo su amiga pelirroja, en realidad ya no eran tan unidas como antes, ya que ella se negaba a aceptar que lo de ella y Harry había terminado, al pedirle ayuda a la castaña, esta se negó provocando el enojo de su Ginny, los demás miembros de la familia, la observaban. Como de costumbre la Sra. Weasley se acerco a ella para abrazarla.

- Hermione querida, ya te encuentras mejor, nos tenias muy preocupado, Remus nos dijo que estas enferma.

- Si Molly en realidad, los quería a todos reunidos, ya que tiene unos días que descubrí algo de mi pasado y claro necesito su opinión,- todos asintieron,- todo comenzó hace unos días…

La castaña caminaba por el sendero que marcaba la entrada, de la mansión Malfoy, aun estaba impresionada que en cuanto estuvo frente a la enorme reja esta se abriera por si sola. Según lo que ella había leído, ese tipo de lugares tenia hechizos que solo permitia el acceso a sangres puras y su algún mestizo o muggle llegaban a entrar toda su energía se marchaba, ahora comenzaba a creer que ese cuento era verdad.

Soltando el aire contenido en sus pulmones, camino con paso decidido, a las enormes puertas, iba molesta por la maldita nota que decía, tenia 6 meses para cumplir su contrato de matrimonio, como era posible que eso pasara, en que momento paso de ser una hija de sangres puras a esto. Mando una nota a la mansión para preguntar si podría ir, a pesar de su enojo no podía llegar de improviso, le sorprendió la respuesta casi inmediata de la Sra. Malfoy diciéndole que podía ir cuando lo deseara, pero ahora estando en ese lugar, los recuerdos de esos dias en que fue su prisionera, eran latentes, instintivamente se llevo su mano a su brazo, recordando las palabras que decían, era una completa tontería que ahora esos recuerdos regresaran cuando hace mucho se habían marchado, al estar mas cerca de la puerta de entrada una mujer la esperaba, se veía hermosa, elegante y ahora que se concentraba un dolor en pecho apareció sentía esa conexión, al final de dia era su madre biológica, pero no lo aceptaría, ella solo tenia una verdadera madre, ella había dado su vida por salvarla. Mientras que la mujer estaba frente a ellos, solo la había abandonado, camino mientras la mujer tenia una aspecto seria pero una mirada cálida, dirigida a ella, en cuanto estuvieron una frente a la otra la rubia la abrazo, creando una tensión en el cuerpo de la heroína de guerra, la castaña la aparto sin ser grosera, mientras que la mujer aristócrata sonrió tristemente.

- Buenas tardes Sra. Malfoy, disculpe mi impertinencia al venir de esta forma, pero necesito hablar urgentemente con usted,- afirmo la castaña.

- Claro querida pasa estas en tu casa,- la castaña asintió, entendiendo a que se refería, en cuento entro observo la diferencia de hace unos años, cuando fue la invitada especial, el lugar seguía siendo tétrico, pero con un poco de luz, además, que ahora se sentía un aire diferente, y claro era elegante como toda familia de sangre pura el lugar era hermoso, llegaron a unas puertas, que se abrieron mágicamente, al entrar observo a dos hombres, uno tenía una mirada dura, dirigida al joven que estaba frente a el, pero al sentir la presencia de ambas mujeres, ambos interrumpieron su duelo de miradas, para observarlas a ellas con detenimiento, sintiendo los penetrantes ojos, del Sr. Malfoy la castaña se sintió intimidada, la mujer rubia la hizo pasar para sentarse en un cómodo sofá, mientras los hombres solo las observaban.

- Lina,- hablo la mujer, esperando que frente a ella aparecía una elfina, haciendo una reverencia, en cuento vio a Hermione, sus enormes ojos se pusieron vidriosos, la castaña al observarla le pareció familiar, en cuento hablo la castaña recordó.

- Señorita ama me alegro verla,- decía la elfina mientras se arrodillaba frente a Hermione, la mujer hablo,

- De que hablas.

- Mi Señora, Lina reconoció a su ama, cuando vino la primera vez, y para Lina es un gusto volver a verla,- la tensión era papable ya que la primera vez, que llego a esa casa, fue cuando era prisionera.

- Entiendo ahora trae te para todos,- su mirada se elevo para observar a padre e hijo que rodaban sus ojos,- también unos bocadillos,- la elfina desapareció, en realidad a la castaña le sorprendió que tratara a la elfina con amabilidad, ella podría creer que la trataría con groserías,- espero te gusten las cosas dulces,- hablo la rubia.

- En realidad quería hablar de una notificación que me llego por parte del ministerio,- hablo la castaña.

- Mas tarde querida,- dijo tranquilamente la castaña, a lo que ella le molesto poniéndose de pie bruscamente.

- No vengo a tomar el te,- grito,- vengo por explicaciones, necesito que me digan muchas cosas,- la mujer la observo melancólica, mientras que el rubio menos se ponía junto a ella, mirándola fríamente.

- Te pido te calmes, te diremos lo que quieras pero compórtate,- dijo el joven Draco.

- No me calmare necesito saber que pasa conmigo, mi magia está limitada al parecer por su hechizo, que ustedes pusieron sobre mi, no solo eso, también me llega una notificación donde dice que estoy comprometida, con no se quien , entienda no estoy en este lugar para una visita social, quiero que me digan que pasa,- dijo molesta, antes del que menor de los Malfoy hablara, el patriarca de la familia hablo.

- Le diremos lo que necesita saber, pero no se exalte, ahora haga el favor de tomar asiento para que podamos relatarle lo sucedido hace ya 20 años,- la castaña asintió, por alguna razón la forma de dirigirse del rubio padre era una forma de calmarla.

- Los escucho,- el hombre frente a ella, suspiro antes de hablar.

- Antes que nada deseo aclarar que usted y Draco son hermanos gemelos, la razón de que no tengan parecido físico por el momento, no significa que no sean hermanos. Hace 20 años, mi padre todavía vivía, es raro ya que era un anciano, pero aun mayor daba muchos problemas, yo se que es inteligente y aun sin haber crecido bajo el techo de una familia mágica, entiende tradiciones importantes,- la castaña asintió,- bueno una tradición de mucha importancia de la familia Malfoy, es tener un solo heredero, y varón. Si por algún motivo nacía una mujer antes, se buscaba el hombre hasta obtenerlo. Cuando mi padre se volvió cabeza de la familia, lanzo un hechizo en mi para que solo procrearla varones, como a el le hicieron, en la familia tienes ya varias generaciones, donde solo hay herederos varones a causa de ese hechizo que va de generación en generación. El asunto es que conmigo no funciono y cuando fueron procreados, no solo eran dos además venia una niña en camino, mi padre si se enteraba no dejaría que el embarazo llegara a término, además con el Sr. Oscuro rodando por el mundo mágico, el tener una niña era peligroso, no queríamos que la tomara de su sirviente,- no dijo en que forma pero la castaña comprendió,- en fin cuando nacieron sabíamos que mi padre además de no permitir dos herederos, no querría a una mujer, asi que la mejor forma fue acultarla para evitar que le pasara algo, posteriormente a la muerte de el, no la pudimos localizar, cuando los tiempo oscuros regresaron, fue tarde no queríamos que le pasara nada, pero esperábamos que estuviera en perfectas ocasiones, ahora la encontramos aunque ya era tiempo.

- Entiendo me protegieron lo cual agradezco, pero como explican esto,- señalo el pergamino.

- Eso señorita, es porque cuando la separamos de nosotros, no podíamos estar seguros de que estuviera viva o no, asi que la forma de saberlo, era creando un lazo mágico, eso solo lo da el compromiso mágico, se que no lo entiende, pero era una forma de protegerla.

- Pero como me quito esto,- el rubio negó.

- No se puede, se podría haber retirado si usted o su prometido se hubieran casado antes de su cumpleaños numero 20, cuando una bruja cumple esa edad.

- Es irreversible el contrato,- termino la castaña,- quien es,- cuestiono.

- No es el momento de que sepa, ahora queremos que entienda que si no cumples con el contrato tu.

- Moriré,- afirmo, viendo como la cara de la Sra. Malfoy se modificaba ante el asombro.

- Por Merlín, no somos tan extremistas como otras familias puras, si no te casas querida, perderás tu varita, y tendrás que irte al mundo mágico,- la castaña asintió.

- Y mi magia porque se ve limitada,- el rubio asintió,

- Ahora que has cumplido la edad para casarte, el hechizo que ata a el, se esta disolviendo, eso provoca que tu magia se vea involucrada, ademas que al ser sangre pura y estar sola, el hechizo que tienes por parte de nosotros hace que te puedas enfermar, pues las tradiciones dicen que hasta tu ultimo dia de solteras, debes llamar la casa de tus padres hogar, has estado fuera mucho tiempo, por eso no habías percatado, pero ahora que hay inestabilidad, deberás vivir en la mansión hasta que te cases.

- En que momento acepte ese matrimonio.

- Pero tu magia,

- Déjeme decirle Sr. Malfoy,- la castaña se puso de pie,- que he vivido sin magia se como sobrevivir asi que no caeré con ese chantaje, ahora con su permiso, descubriré la forma de sacarme su hechizo,- se puso de pie y camino hacia la puerta mientras una mano la detenia, al darse vuelta observo a Draco.

- Permíteme acompañarte,- la castaña se quería negar pero al parecer el joven la convenció con una mirada.

- Claro,- ambos llegaron por medio de la desaparecion a las afueras de la casa de los Lupin,- gracias espero verte pronto,- antes de que avanzara el rubio no la dejo seguir su camino.

- Hermione, solo quiero decirte algo, ellos han sufrido el tiempo que desapareciste, se que no lo crees porque piensas que somos malos, por nuestro pasado, pero en verdad no teníamos opción, se que es para ti absurdo, pero ellos te quieren con ellos, se que la idea de un matrimonio arreglado no es lindo para ti, pero estaba desesperados y si en este momento, tienes que irte del mundo mágico, ellos no podrán verte mas, es por le contrato te acaban de recuperar, no hagas que te vuelvan a perder,- terminando de decir esas palabras desapareció.

Paso una semana donde la castaña se medito, investigo, al parecer esos contratos tenían clausulas extrañas, si no vivía en su hogar hasta el dia de su boda, enfermaría, no hasta la muerte pero serian malestares fuertes, por desgracia lo comprobó porque en esos dias, había tenido fiebre, indigestión, demás males menores, pero muy molestos. Un dia le dijo todo a Remus, y simplemente dijo que lo mejor para su salud era aceptar su realidad, ya que el tampoco quería perderla, si ella era desterrada del mundo mágico, no podía volver ni ser visitada, asi que eso si era de temer. Frente a ellos estaba su familia pelirroja, escuchando el final de su relato, había caras de todo tiempo, incrédulos y otros muy asombrados, mientras que la peor de todas era de Ginny.

- Y cuando nos diras traidores a la sangre, o nos humillaras cuando tu familia siempre ha hecho lo mismo,- dijo fríamente la joven bruja,

- Ginevra,- la reprendió su madre,- no le hagas caso, sabes que tienes nuestro apoyo, en lo personal si deseas conocer mi humilde oponion, es ue efectivamente vivas con ellos, el tipo de hechizos que protege tu cuerpo por esos contratos son sumamente fuertes, asi que no deseo que te lastimes, o algo parecido, ademas es mejor a que no te podamos volver a ver,- ella asintió.

- Herms,- dijo el azabache tomando su mano,- sabes que eres como mi hermana, y me dolería perderte, se que es un proceso difícil para ti, tomando en cuenta, el pasado con ellos, pero si lo hicieron para protegerte, no creo que sean tan malos, ademas todos merecen una segunda oportunidad,- la castaña asintió,- ademas ahora podras patearle el trasero a Malfoy y no te diran nada porque eres la hija perdida, y ellos te amaran mas a ti que a el,- se esucho un eco de risas.

- Mione,- esta vez era Ron,- soy inmaduro y me cuenta creer que eres hermana de ese cosa, pero eres como mi hermana, y pues no quiero perderte,- la castaña abrazo a sus amigos.

- Gracias, pero no se si pueda tengo que casarme con un desconocido y si es un bastardo.

- Conociendo a Lucius,- interrumpió Arthur,- no creo que se atreviera a comprometer a su única hija, ademas para protegerla con alguien peligroso, puedo asegurar que fue con alguien de confianza,- afirmo,- es tu familia Hermione y a ella no le debes dar la espalda,- las ultimas palabras del Sr. Weasley fueron serteras para la castaña.

- Bueno ahora que eres rica,- dijo Fred.

- Puedes,- siguie George.

- Patrocinas la tienda,- despues de esas palabras se ganaron un golpe, ´por parte de su madre.

- Mama que pasa,- dijo un gemelo.

- Dejes de molestar a Hermione,- el lugar se inundo de risas, la castaña se sentía agradecida por el apoyo de ellos, ahora solo estaba su dilema personal como se acercaría a los Malfoy, si no tenían nada en común.