Los personajes y lugares le pertenecen a J.K. Rowling.

Les dejo dos capitulos como disculpa,- gracias por sus comentarios y favoritos espero no decepcionar con la historia, besos y saludos

Capitulo 4: Familia.

Hermione despertó sobresaltada, después de ese sueño, estaba sudando y se sentía muy cansada, ese día era el ultimo con los Lupin realmente los extrañaría, pero era lo mejor, su salud se iba degradando, no tenía sentido seguir en su plan de resistencia cuando aquello no le estaba resultando como esperaba, a pesar de investigar, tampoco obtuvo formas de evadir ni su matrimonio, ni el hecho de tener que vivir con los Malfoy, aun no se acostumbraba a ese hecho. Además las palabras de Draco, aun resonaban en su cabeza, ellos en verdad la habían amado y dado mucho por salvarla, no quería siquiera imaginar, su futuro si ella hubiera vivido con su familia, seguro, algo resultaría mal, de alguna forma, así que simplemente agradecía que la protegieran.

Se puso de pie, para poder ir a desayunar con los Lupin, camino hacia el baúl, para cerciorarse que todo estuviera en orden, la familia de los rubios había sido avisada que ese día, llegaría a vivir con ellos, la nota que recibió en respuesta, por parte de Narcissa, fue asombrosa, ofreció enviarle a elfos, para ayudarla e incluso ir ella misma, por ella. la castaña agradeció la oferta y se negó amablemente, cuando termino de arreglar la habitación, de pronto su reflejo llamo su atención, por lo que había leído, su físico cambiaria en cuento aceptara su compromiso, ya que al llamar hogar su casa el ultimo que tenía que hacer, era comprometerse con el hombre con el que estaba destinada a casarse, aun le causaba intriga, solo deseaba que no fuera alguien molesto. No quería aceptar el compromiso pero, tampoco se iría al mundo muggle, ahora lo que mas le atemorizaba por el momento, era adaptarse con su nueva familia, si es que podría llamarse de esa forma.

Aun se sentía extraña con su decisión pues el aceptar ese destino iba en contra de ella, siempre creyó que esas estupideces, de contratos matrimoniales, como las tradiciones de los sangre pura era un tontería, pero ahora tenía que enfrentarse a lo que mas odiaba, tenía unas ganas de alejarse de todo, pero ella quería ayudar a las personas, si su prueba en las leyes no funciono, el camino que encontró en el cuerpo de aurores, fue lo mejor, jamás creyó que el ser auror fuera gratificante, redujo el baúl y se puso su gran amigo en el hombro, su bolsa que llevo durante la guerra, salió de la habitación, mientras descendía las escaleras. Al llegar a la sala, estaba la familia completa, mientras que de todos ya se había despedido, solo faltaba Andromeda, quien diría que ella era su tia, recibió un gran abrazo por parte de ella. Por ultimo el pequeño Teddy no la quería dejar ir, salió de la casa para aparecerse, aun no se atrevía a llegar directamente por chimenea, además que odiaba ese transporte. Para su desagradable sorpresa cuando apareció, sintió un enorme murmullo, alrededor al abrir los ojos vio una enorme cantidad de gente, alrededor de ella, hablándole se sentía extraña, no entendía que pasaba alrededor suyo, la gente le gritaba, asi que ella solo intento caminar, pero no avanzaba, hasta que una mano se apodero de su hombro, mientras le susurraban que no se preocupara, no sabía quien era pero sintió confianza, avanzo con ayuda del desconocido, hacia la reja. Cuando esta se abrió, ellos ingresaron impidiendo que el resto hiciera lo mismo. Sintió una mano en su cintura, mientras avanzaba, cuando levanto la vista, observo a un joven castaño, que se veía serio, antes de decir nada, unos brazos llegaron a cubrirla cuando levanto la cabeza, observo a Narcissa, guiándola al interior de la casa, mientras en la entrada, Lucius junto con Draco las esperaban, el joven que la había ayudado, se quedo charlando con los hombres, mientras todos ingresaban a la casa, sintió que estaba cómodamente en un sofá. Cuando levanto la mirada todos la observaban, ella aun estaba impactada, hasta que la rubia la tomo de la mano, la castaña sintió calidez ante el tacto.

- Hermione lo siento, por lo de afuera,- comento,- pero se filtro la información, de que nuestra hija había aparecido, aun no entendemos que paso, pero pensamos que se debió a nuestra correspondencia, desde lo que paso en la guerra, en ocasiones intervienen nuestras cartas, así que ahora es de conocimiento público, que eres una Malfoy,- la castaña asintió, no sabía que decir.

- Entiendo,- el silencio inundo el lugar hasta que una voz amable sonó.

- Creo que no me he presentado adecuadamente, se que nos conocemos de la escuela, pero nunca habíamos hablado,- comento el joven que la castaña no reconocía,- soy Theodore Nott,- dijo tomando la mano, para besarle su mano, de manera caballerosa.

- Mucho gusto,- dijo ella tímidamente, la castaña noto una mirada no muy agradable por parte del Sr, Malfoy al joven castaño.

- Theodore querido, gracias por ayudar a mi Hermione, de verdad esos hombres son una molestia,- dijo sonriendo al joven,- espero te quedes a comer.

- Claro que si Señora Malfoy, sera un placer para mi, quedar en tan buena compañía.

- Puedo ir a mi habitación,- la rubia la observo asintiendo, ella estaba emocionada por tener a su hija con ella que haría todo lo posible, por complacerla, las damas se disculparon, subiendo las escaleras. Dejando a los hombres solos, el patriarca de la familia entrecerró los ojos al joven castaño.

- Que pretendes Theodore,- dijo sin ningún tipo de sutileza.

- Mi padre,- respondió.

- Ese viejo sigue dando vuelta, pero de verdad crees que te casare con mi hija,- debatió el rubio con una mirada feroz, plasmada en su rostro.

- Claro que no, peo para ignorar al viejo, desaparecí de la mansión, siendo este un lugar seguro, tome el atrevimiento de venir, espero no ser una molestia,- hablo finalmente.

- Padre Theo no esta interesado en tu pequeña, sabes que nunca se intentara acercar de esa forma,- el patriarca de tan antigua familia asintió, comprendiendo las palabras de su heredero.

- Pero si soy una molestia.

- Claro que no, solo no la cortejes, ella, debe entender quien es su futuro esposo,- el joven asintió.

- Eso espero Padre, sabes que eso será complicado,- se burlo el rubio menor.

- Cállate Draco, mejor vamos por una copa, que esas mujeres tardaran mucho tiempo en su habitación,- los jóvenes asintieron, con una mueca de burla, mientras se adentraban a la biblioteca de la mansión.

Mientras tanto, las mujeres caminaban por los pasillos, de la mansión. A la castaña se le hacia impresionante, el lugar era verdaderamente increíble, como los cuadros la saludaban, mientras otros solo la ignoraban, ella esperaba cuadros locos como los de la madre de Sirius, mientras se sorprendía al no ser de ese tipo los habitantes, de los retratos de la mansión. Llegaron a la habitación de la castaña, ella admirando cada centímetro del lugar, la joven camino mientras cada detalle era, increíble. Tenia una alfombra blanca, mientras que en la cama había doseles, de color dorado, las cortinas a juego, una enorme ventana, que cuando ella se acerco admiro, la belleza de los jardines, todo era hermoso. Por extraño que fuera la castaña estaba en perfectas condiciones, de salud estaba hambrienta, pero solo eso. Observo un enorme ropero, que cuando lo abrió, había hermosos vestidos, de todos los colores. Simplemente el esplendor Malfoy, del que había escuchado quedaba corto a comparación, de lo que estaba ante sus ojos, sin duda le intimidaba eso. La castaña observo a la mujer frente a ella, quien le sonreía.

- Espero te guste,- dijo con calma, ella se veía triste, quería decirle algo, pero lamentablemente no estaba preparada, no quería decir algo que fuera vacio para ella.

- Claro que si es hermoso, todo el lugar, es muy amable al dejarme una habitación tan esplendorosa,- afirmo.

- Esta siempre fue tu habitación, en cuanto supe que venias en camino,- mostro una expresión de tristeza,- esta habitación cambio de decoración muchas veces, hasta que Lucius me convenció, de dejarla en paz, hasta que tuvieras la capacidad de decidir por ti misma, posteriormente nos percatamos que no sería posible por nuestra situación,- la castaña asintió.

- Comprendo, lo que los orillo y de verdad no los juzgo, no estoy particularmente entusiasmada, ya que no tiene mucho tiempo que me entere, pero prometo poner de mi parte para que funcione, todo esto,- la rubia se acerco.

- No sabes cuánto te lo agradezco, es reconfortante para mi, el saber que con el tiempo podremos formar un lazo, que nos fue arrebatado,- ambas asintieron.

- Me podría decir quien es mi prometido,- la rubia negó.

- Por el momento, queremos que nos des un mes, para tenerte cerca, y poder conocerte, tu hermano cancelo su luna de miel para eso, asi que te pido, que nos esperes, posteriormente te informaremos a detalle,- la castaña asintió.

- Draco se casara, cuestiono.

- Si en dos semanas mas, se casa con Astoria Greengrass,- afirmo la rubia.

- Y el también,- la rubia asintió,- efectivamente su matrimonio también es arreglado, ellos como tu están comprometidos, desde el nacimiento, aunque en tu caso, no estaba particularmente convencida, pero ahora me doy cuenta que fue la mejor elección, porque aunque no te diga su nombre, te aseguro que es un excelente hombre.

- Entiendo,- observo alrededor,- pretende que use todos esos vestidos.

- Con tu status espero que lo hagas, pero si no te sientes cómoda podemos hacer algo, pero cuando te cases, si tendrás que vestirte diferente, no te preocupes, yo te ilustrare en lo que necesites.

- A su tiempo Señora Malfoy, como bien dice, primero debo adaptarme a ser una Malfoy, después veremos que pasa,- la mujer sonrió mientras tomada el brazo de su hija.

- Ahora vamos a almorzar, mas tarde acomodamos tus pertenencias, para que te termines de instalar,- ambas caminaron de regreso al lugar donde había dejado a los hombres, al observar el lugar vacio, la rubia señalo unas enormes puertas, caminaron al lugar, la rubia pidió autorización para ingresar, cuando una voz se escucho, las mujeres ingresaron, observando un grupo de tres hombres estaban sentados, bebiendo elegantemente de una copa, la castaña se perdió mientras observaba, la cantidad de libros, el lugar era circular con estantes, hasta el techo reletos de libros, observo algunos que estaban al alcance de su vista, permitiéndole una visión, de algunas reliquias, que se veía muy antiguas. Estaba asombrada hasta que una voz la despertó.

- Hermione creo que la biblioteca te gusto,- afirmo la voz de Draco.

- Si perdón que decían.

- Nada querida, solo que es hora de ir por el almuerzo antes de que ello arruinen su apetito con sus bebidas,- los hombres solo rodaron los ojos, mientras salían del lugar, observando a las mujeres delante de ellos. Al llegar al enorme comedor, la castaña fue guiada por su hermano, no eso era muy raro de decir, Draco la tomo del brazo para que se sentara a su lado, la ayudo corriendo su silla, el estaba a la izquierda de su padre, mientras que su madre se sentaba a la derecha de su padre, y el invitado junto madre, la castaña se sintió extraña refiriendo se a ellos mismos como sus padres, sera posible que eso de que la sangre llama, fuera real. Eso era imposible, ellos fueron enemigos de gente como ella por años, pero también ellos lo hicieron bajo ideas en las cueles había crecido, y en le caso de la mujer que le dio la vida, por seguir a su marido. Estaba absorta en sus pensamientos que no se percato cuando la conversación se centro en ella.

- Hermione despierta,- hablo el joven sentado junto a ella,- es costumbre tuya perderte de esa forma,- cuestiono el rubio joven.

- Draco,- reprendió el hombre cabeza de familia,- deja de molestar a tu hermana, ella esta pasando por muchas cosas así que deja tus niñerías,- la castaña estaba sorprendido que Lucius Malfoy, la defendiera.

- No se preocupe, es mi culpa solo estaba un poco distraída, si me disculpan. Podría repetir su pregunta,- la castaña presto su atención al rubio que encabezaba la mesa.

- Te preguntaba,- hizo un gesto incomodo,- que es lo que haces, me refiero, ya terminaste Hogwarts,- la castaña hizo una mueca, tenia 2 años de eso pero no intervino,- estudias, alguna carrera mágica, oi a Draco decir que eras buena en la escuela, afirmo.

- En realidad querido, ella fue la mejor de su generación, salió con las mejores notas, en pociones igualo al padrino de Draco,- interrumpió Narcissa, diciendo el dato con un gran orgullo, algo que la castaña noto, y le pareció muy tierno. Sus padres no habían sabido sus notas, porque estaban escondidos, trato de borrar esos recuerdos ya que era incomodo, pensar en eso.

- Me siento orgulloso de saber ese dato,- afirmo el rubio,- así tu carrera, podría hacer que tengas un excelente puesto en el ministerio, podrías ser embajadora, con mis contactos, podrías escalar muy alto, ese era el futuro que tenia para Draco, pero el decidió ser medimago,- escupió lo último, haciendo que el rostro del joven sentado a su lado, hiciera una mueca, era claro que ese tema era complicado para ellos,- en fin espero no desaproveches el apellido Malfoy,- dijo lo ultimo observando a su hijo.

- En realidad, creo que la carrera de medimago, es una gran elección, tienes que tener un equilibrio loable, con los hechizos, además de pociones, en lo personal es una carrera aceptable,- los presentes la observaron, hasta que la castaña comprendió, que había defendido a Draco, eso si que era extraño.

- Muy acertada tu opinión, Hermione,- interrumpió Theo.

- Gracias,- dijo sonrojada.

- Bueno,- interrumpió el rubio mayor,- me decías de tu carrera.

- Si estoy haciendo mi especialidad, en deshacer maleficios, en mi carrera de auror,- el rubio soltó su cubierto, observando la mirada dura de el hombre frente a ella, mientras que la rubia ponía una mano sobre la de su marido.

- Auror pero es una carrera peligrosa, ademas eres una señorita, una dama de sociedad que no se vera de acuerdo a su status, siendo un auror,- reprendió el hombre.

- Disculpe pero no dejare mi carrera solo por prejuicios baratos,- respondió mirándolo con desafio.

- Esta es mi casa señorita y se hace lo que mande vives bajo mi techo, mis reglas.

- En realidad no es que estuviera fascinada con la idea de vivir en la mansión, me vi obligada por su culpa, por sus tradiciones,- dijo aun mas enfadada.

- Pues te recuerdo que también son tus tradiciones, que debes respetar,- afirmo el rubio enojado.

- Le recuerdo, Sr. Malfoy que solo viviré en su mansión por unos meses, según por lo que me dijo, me tengo que casar con alguien a quien ni siquiera conozco, ademas me ire a vivir con el y por lo que se el tiene el poder sobre mi, asi que deje que discuta eso con el,- se quedo en silencio,- no puedo verdad porque se niegan a decirme con quien me casaran,- dijo furiosa.

- No me interesa mientras vivías en este lugar harás lo que se te ordena.

- No lo hare, es mi elección, no tiene porque impedirme nada,- aclaro firme.

- Mira niña insolente,- iba a caminar hacia ella hasta que intervinieron, Draco estaba frente a Hermione, mientras que la rubia detenía a su esposo.

- Ya basta Lucius, ella tiene la decisión de su vida, nosotros no la criamos asi que no tenemos el derecho de cambiar su forma de ser, asi ue te pediré, que calmes tus ganas de ordenarle, porque si te advierto una cosa, con mi bebe no volverás a imponer nada, lo hiciste una vez, no pasara de nuevo, ya es suficiente, con que la comprometieras con alguien que es claro no le gustara, para que ahora decidas sobre ella,- dijo la mujer por primera vez se enfrentaba a su marido.

- Pero no puede.

- Que ser una mujer fuerte, que pueda saber más hechizos de los que tu sepas, no me interesa es nuestra hija y la apoyaremos,- dijo firmemente dirigiendo una tierna mirada a su hija, quien era protegida por su hermano, gesto que la rubia encontró adorable, por que el instinto de hermanos, se notaba,- tienes nuestro permiso para estudiar lo que desees.

- Gracias,- respondió, momentos después la comida se dio por terminada, mientras que la castaña se retiraba a su habitación, la mujer rubia observaba con mirada reprobatoria, a su esposo.

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Un rubio caminaba por las calles de Londres, iba con la mirada baja, en realidad estaba con cierto peso sobre el, los acontecimientos que habían ocurrido en los últimos tiempos, provocaban, cierto malestar en el. Su hermana ese ser, que sus padres adoraron por años, esperando el momento de su regreso, esa persona a la cual debía admitir odio cuando niño, se presentaba ahora como la mujer, a la cual el insulto de todas las maneras posibles. Arrepentido estaba claro, pero no por el hecho de que ahora sabia de su parentesco, hacia mucho que las acciones de su pasado lo habían marcado de alguna forma, el quería tener una buena relación con ella, claro solo que no quería que el asunto se viera forzado, suspiro y pensó que lo mejor seria, darle la bienvenida, al final del día era su hermana, tenían que de alguna forma llevarse de la mejor manera, solo esperaba que aceptara su compañía, pero lo mas importante la de sus padres, el sabía que su madre sufría, porque lo demostraba, mientras que su padre, no lo hacia pero era visible, su miedo a decir algo que molestara a su hija.

Ademas estaba el asunto de Astoria no quería casarse, pero no había marcha atrás una semana, estaría con esa mujer hueca, como lo desesperaba, pero en fin tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano, para no maldecirla en las veces que estuvieron juntos. Pero no porque ella lo desafiara, al contrario, era tan insignificante que ni eso hacia, solo besaba el suelo por el que pisaba, eso lo llenaba de asco. Cuando entro al callejón diagon, observo algunas tiendas, hasta que recordó, lo que su padre le decía, que una mujer, siempre era feliz, con joyas, asi que su primer opción fueron joyas, entro a un lugar que se veía elegante, mientras observaba alrededor, nada le parecía apropiado, todo era demasiado ostentoso, para la castaña. Estaba observando hasta que escucho una voz familiar.

- Eso es para tu prometida o tu hermana,- una voz burlona se escucho a sus espaldas, cuando el rubio levanto su cuerpo, observo a una mujer hermosa con gran cuerpo, cabello negro y una mirada divertida, todos sabían que ella era su versión pero en mujer.

- Pansy,- dijo feliz mientras la abrazaba claro con propiedad porque estaban en publico.

- No has respondido a mi pregunta,- interrogo la bruja.

- Como sabes,- pregunto.

- No vivo bajo las piedras, estaba en una misión es solo eso, pero me entere por los periódicos enserio Granger,- lo miro perpleja.

- Al parecer ahora es una Malfoy,- la pelinegra asintió.

- Si la joya es para ella,- pregunto seria, el rubio asintió,- bueno si todavía es como la recuerdo, no aceptara nada ostentoso, recuerda que ella es humilde, no esta acostumbrada a los lujos, con los que nosotros crecimos, asi que conviene, poner en marcha mi ojo crítico para estas cosas,- ambos ex Slytherin estuvieron media hora, hasta que eligieron una pulsera de oro blanco, con las iniciales, HD, marcadas, era una hermosa forma de ponerlas. Caminaron unos momentos, charlaban sobre todo.

- Asi que ahora si lo dejaste ya en el pasado,- cuestiono, la pelinegra tenia un amorío con Blaise su otro amigo, desde hacia un año, el se había casado hace un par de meses, pero al parecer ellos no había dejado de verse.

- Si Draco, entendí que no es bueno que siga con todo esto, ya he pasado por mucho,- ademas de que la familia de ella la haya desconocido, por no aceptar casarse, por suerte ella no tenia un contrato de matrimonio.

- Eso me alegra,- bajo la cabeza.

- En una semana cierto,- afirmo la bruja,- no te sientas mal, el caso de tu hermana es peor, ella se casara con Snape, eso si es malo,- el rubio sonrio.

- Solo espera cuando se entere,- la pelinegra se rio.

- De verdad no lo sabe,- el rubio asintió,- quiero ver su cara cuando sepa que en un par de meses, sera la Sra. Snape,- ambos caminaron pensando en que seria gracioso, ver la reaccion de la bruja, hermana del rubio.

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La castaña iba caminando, por el sendero que conducía, a la mansión, a pesar de lo que decía su madre, odiaba usar la chimenea, ademas caminar la relajaba, estaba sudada, y tenia las botas con un poco de barro, ya que había estado practicando en la sala de entrenamiento, había pasado una semana, desde que llego a vivir con los Malfoy, aun era extraño, pensar en ella misma, como una sangre pura, pero la realidad es que ellos hacían que ella se acostumbrara de una manera pronta. Llego a la entrada mientras caminaba por el pasillo principal, sus botas tenían una hechizo para no ensuciar nada. Paso por la puerta abierta, observando en la sala, a Narcissa y una mujer rubia hermosa, la voz de la matriarca de la familia la hizo, voltearse y entrar al lugar, la mujer se puso de pie al verla, le regalo una sonrisa, mientras su madre estiraba la mano para indicar que se acercara, cuando observo su estado, la reprendió con la mirada, ella sabia que no le gustaba verla sudada, y con el uniforme de auror, pero le agradecia que no se metiera en sus decisiones.

- Hermione, no las conoces pero ellas son Isabella,- señalo a la rubia mayor,- y ella, una joven callada,- es Astoria Greengrass,- la castaña saludo con respeto,- ella es la prometida de Draco,- la castaña asintió, pues recordaba esos momento donde la rubia le hablaba de la joven.

- Un gusto de verdad, perdón que no las salude mejor pero vengo hecha un desastre, si me disculpan ire a ponerme presentable,- las mujeres la dejaron . marchar. Cuando estuvo en su habitación, se vistio rápidamente, mientras. Se hechizo para verse limpia, se puso una túnica y bajo, cuando llego una tasa de te apareció frente a ella, las mujeres hablaban de ropa y joyas, mientras que la joven solo asentía.

- Y dime querida de donde venias,- la castaña capto que la pregunta era para ella.

- De mi entrenamiento, soy casi auror y bueno venia del ministerio,- la castaña observo que la joven prometida de Draco, la observo incrédula.

- Ahora recuerdo, tu madre me dijo que estudiabas, pocas son las jóvenes de nuestro circulo que lo hacen,- dijo con desden, a lo que la castaña levanto una ceja, cuando iba a replicar, una voz se escucho a sus espaldas.

- Eso es porque Hermione, no se conforma con ser la heredera de una fortuna, ella quiere sobresalir,- afirmo su hermano.

- Pero eso no lo decide ella, querido.

- Claro que no, pero estoy seguro que su futuro esposo, se sentirá orgulloso de tener a su lado a una bruja con un gran potencial, asi que seria un completo tonto, si se negara, además mi padre es persuasivo,- la castaña lo observo con agradecimiento, mientras que la Sra. Malfoy estaba feliz,- ahora si nos disculpan, mi hermana y yo saldremos a dar un paseo,- la prometida del rubio lo observo con cara de tristeza al ser ignorada de nuevo, la castaña se puso de pie, antes de salir del salón el rubio hablo,- un gusto ver Astoria, nos vemos el dia de la boda,- despues de eso ambos salieron, al jardín, estuvieron en silencio hasta que saco una caja de terciopelo, se lo entrefo a Hermione, la castaña lo abrió mientras sus ojos se llenaban de felicidad, pero de tristeza igual.

- Es hermoso gracias,- dijo mientras se ponía la hermosa pulceta,

- Solo eso dirás,- se burlo,- cualquier mujer estaría brincando de felicidad,- ella lo observo incrédula,- lo se tu no eres tan básica.

- Que bueno que sepas eso,- dijo observándolo,- esto es bizarro no crees,- el joven asintió entendiendo a lo que se refería.

- Tanto tiempo peleando en la escuela.

- A lo mejor se debió, a eso que dicen, la sangre llama, y como buenos hermanos, estábamos destinados a pelear siempre,- el se rio bajo.

- Exacto,- el silencio reino hasta que el rubio hablo,- como te has sentido en la mansión.

- Bien es agradable,- el asintió comprendiendo que no era el momento para abrirse

- Se que es pronto para profundizar nuestras charlas, pero espero que en el futuro, podamos conversar mas,- ella asintió, sintiéndose extrañamente comoda con el rubio.

- Por cierto gracias por rescatarme,- dijo la bruja.

- Y gracias por defenderme de padre,- el rubio la observo. Ambos se sintieron por primera vez felices, sintiéndose complementados, como hermanos que eran. Se quedaron en silencio, sin saber que eran observados. Una figura femenina, se limpiaba las lagrimas al ver la escena, los hermanos, se defendían y sonreían, eso era gratificante, para una madre orgullosa. Esperaban que en algún momento pudieran ser una familia completa.