Antes que nada gracias por sus comentario, alertas, favoritos son geniales me halaga que la historia de mi pareja favorita sea aceptada.
En mi perfil hay un OS titulado Bajo las estrellas es un Sevmione, que hice un poco cursi por si desean visitarlo.
Los personajes y lugares no me pertenecen son de J.K. Rowling.
Ya que si fueran mios, Severus y Hermione estarian juntos, casados y con un montos de hijos super inteligentes. ya se sueño mucho.
Capitulo 5: Boda.
La castaña había encontrado un refugio, en una habitación en particular en la mansión, y esa era la biblioteca, ese era un lugar hermoso, lleno de conocimientos, y para su carrera era indispensable, tener varios de esos tomos, que ahora podía leer con libertad. Esa ultima semana había sido, realmente agitada, la mansión ya que con los arreglos para la boda de Draco, había mucho que hacer, incluso Narcissa, se había dado a la tarea de instruirla para evitarle incomodidades, a ella.
Aun recordaba la discusión que tuvo con la hermosa mujer rubia, entendía el punto de querer darle todo lo que no había podido en años, pero debería entender su desinterés, por cosas demasiado superficiales, en una comida todo empezó, dejando un vacio entre ellas.
En la mansión de los rubios, se respiraba un aire de paz, ya que por un momento, los preparativos de la boda, había quedado de lado, ahora compartían una comida los cuatro.
- Asi que Hermione,- hablo la matriarca de la familia,- has pensado en el tema de tu fiesta,- cuestiono, la castaña la observo molesta.
- No se ofenda, pero ya deje claro que no quiero, esa fiesta de presentación, siento que es completamente innecesario,- respondió tajante.
- Pero querida, es una gran oportunidad, para presentarte en sociedad, que todos te conozcan.
- Ya todos me conocen.
- Me refiero a como una Malfoy,- dijo ilusionada.
- Perdone, pero creo que ya he aceptado, bastante, un matrimonio arreglado, vivir en la mansión, por imposición, además de eso pretenda que me convierta en una mujer frívola, con lo único en la cabeza, sea estar a última moda o comprando joyas costosas,- dijo fríamente.
- No es solo quiero darte ese día, especial que todas las jovencitas quieres,- tenían un duelo de miradas, así que para evitar un enfrentamiento, el patriarca intervino.
- Cissy y si hacemos la presentación oficial, en la boda de Draco, además esas presentaciones, son cuando ella fuera pequeña, además esi concentran sus energías, en organizar todo para la boda, no debemos exigir demasiado, porque se que si tu no das tu fiesta, ella accederá a planear su boda juntas, y claro la cena de compromiso,- el rubio afirmo, observando a la castaña, para darle a entender que en algo tiene que ceder, ella asintió mostrándose de acuerdo.
Lamentablemente después de ese acontecimiento, comenzaron las presiones, por parte de Narcissa Malfoy, para que ella ayudara en los preparativos, ella intentaba entrar en lo que la mujer, le pedia, pero no entendía mucho de eso, ademas que con lo ocupada que estaba por el asunto de su carrera, no podía estar mucho tiempo, en la mansión, asi que llegando el momento en que la bruja joven no quería saber nada mas de nadie, simplemente se iba a la biblioteca. Eso estaba haciendo en esos momentos, esconderse un rato, ya que dentro de unos momentos, la ceremonia daría inicio, ya había sido peinada y maquillada solo faltaba su vestido, aun era extraño para ella, pero lo toleraba, tenia puesta solo una bata de color verde, con sus iniciales bordadas, era increíble que Hermione no fuera su verdadero hombre, por lo que sabia, ese era Hiliana, pero los Malfoy accedieron a decirle por el nombre que sus padres muggles, le había dado. A pesar del tiempo no olvidaba a sus padres, ellos que la cuidaron siempre, había un nudo en su pecho cuando los recordaba, lo único que la había feliz, era saber que aun muertos estaban juntos. Camino sosteniendo un libro de hechizos antiguos, sintiéndose encantada con lo que leia, hasta que un ruido provoco su atención hacia la puerta, por ella el Sr. Malfoy entraba con su habitual, andar elegante, sostenía en una mano su bastón, mientras que en la otra mano, traia algunos pergaminos, se veía molesto, asi que ella no quería molestar hasta que el hombre pareció darse cuenta de su presencia, la observo y frunció el seño.
- Se que no te incomoda a ti,- dijo sin mirarla, mientras dejaba, lo que traia en la mano, sobre el escritorio y se quitaba su capa,- pero piensa que no me gustaría que algún hombre te viera en bata, hoy es dia de fiesta y los amigos de tu hermano andan rondando la mansión, no deseo que te falten al respeto,- se acerco a la joven poniendo su capa, sobre su cuerpo delicadamente, a la castaña la invadió, un aroma de tabaco.
- Disculpe no sabia que le molestara,- dijo con timidez, por alguna razón, el le imponía demasiado.
- No te angusties, solo que hoy hay muchas personas rondando el lugar, no quiero que te encuentres con alguien desagradable,- afirmo el rubio, ella asintió.
- Bueno gracias por la capa, creo que ya me retiro a mi habitación,- antes de que la castaña avanzara, el rubio hablo.
- Se que no fue fácil, iniciar esta relación, sobre todo por el pasado, se que eres inteligente y comprendes muchas cosas, que la mayoría no. Solo quiero recalcar lo orgulloso que es para mi ser tu padre, no se como fue tu vida con tu familia adoptiva, pero se que te educaron correctamente, de verdad espero que podamos relacionarnos correctamente,- la castaña asintió.
- Gracias por entender, que no puede haber una inmediata relación entre nosotros, pero de verdad me siento cómoda en la mansión,- dijo sinceramente,- solo quiero saber quién es mi prometido.
- Aun no te lo dire, solo te aseguro que es una persona leal, digna de mi confianza,- ella asintió, como bien decían el no era capaz de mandarla con alguien malo, o eso esperaba.
- De todas formas espero que pronto arreglemos ese asuntio.
- Por supuesto, me alegra ver que tienes carácter, pero lo sabes equilibrar con respeto, llegaras lejos,- afirmo,- en ese estante,- señalo un librero con una cantidad enorme de textos,- hay muchos de maldiciones, si lo deseas revisar te ayudaran mucho, en tu desempeño espero te sirva el dato.
- Gracias los leere mañana porque imagino que soy buscada por toda la mansión,- el rubio asintió.
- No la hagas enojar, porque cuando se trata de estos eventos, y mas tratándose de la boda de Draco, se pondrá como una fiera,- la castaña asintió acercándose a la puerta, antes de salir el rubio agrego,- pero cuando lo desees te presto mi escondite,- la castaña sonrio para salir del lugar. El patriarca de la familia Malfoy, estaba desconcertado, ya que de verdad deseaba establecer una relación con su hija, el siempre fue duro con Draco, porque en ese tiempo tenia otras ideas en la cabeza, así que había decidido hacer a su hijo, un sirviente leal de el señor oscuro, el sabia y en parte agradecía no haber tenido a Hiliana con ellos, ya que lo más probable es que a pesar de creer que, las mujeres debía ser protegidas, le hubiera dado en bandeja de plata al su señor a su pequeña, si era un mal hombre el lo sabía, pero ahora quería ser diferente, tal vez con Draco no había forma de remediar ciertas cosas, pero con ella esperaba que si al final era su princesa, y el tenia una gran debilidad por las mujeres, y aun mas siendo su hija.
En otra parte de la mansión, un joven rubio se alistaba para la ceremonia, no quería casarse, pero esa era su obligación, ahora estaba a poco tiempo de ese momento, tenia que prepararse para esa noche, a pesar de haber tenido a chicas en ese tiempo, era diferente con Astoria, no soportaba estar mas de 5 minutos con ella como lograría, estar una noche entera, o peor una vida a lado de una mujer que no amaba, simplemente le era indiferente, estaba terminando de poner se u corbata, hasta que la puerta anuncio una visita, por ella emergió una joven de cabellos, castaños con rulos perfectos, en un vestido color verde hasta el piso, sencilla pero hermosa, en esos momentos se preguntaba cómo se vería de rubia, siendo ese su verdadera identidad, que dentro de poco tendría, ella le regalo una sonrisa, entro observando a su hermano, a pesar del poco tiempo, con el rubio la castaña sentía una conexión, era por el hecho de ser gemelos suponía la bruja, llego a su lado y lo abrazo, el devolvió el gesto, esos dias el había estado angustiado, se le notaba, asi que ella quería reconfortarlo.
- Todo estará bien,- le dijo la castaña.
- Lo se solo que es complicado, llegar a un momento, al cual te han estado preparando desde siempre, es extraño.
- Solo disfruta del dia, es precioso y bueno tu boda debe ser un día feliz,- el rubio la miro incrédulo.
- Lo dice la persona, que está molesta desde que se entero de su contrato de matrimonio,- la castaña rodo los ojos.
- Nunca dije que predicaba con el ejemplo,- el rubio sonrió,- pero enserio porque siempre eres serio y distante con Astoria, no creo que sea mala persona al contrario, me atrevería a decir que entre ella y su espantosa hermana, contando claro a su madre, es la mejor de esa familia,- el rubio la observo,- que he estado junto a ellas, una semana tan larga que deseo no se vuelva a repetir, asi que mi intuición dice que ella es buena,- el rubio estaba serio, mientras la castaña le acomodaba su corbata.
- Lo se crees que no, ella es buena, pero no me interesa, es hermosa pero no encuentro mayor atractivo, mas que eso, asi que no me interesa,- el rubio explico.
- Y no te has puesto a pensar, que es por su educación, dime,- hizo una mueca,- si fuera diferente, mas sonriente o mas simplemente mas seductora cambiarias de parecer, que no te percatas que su educación la hizo de esa forma, probablemente si yo hubiera vivido con ustedes, seria igual,- afirmo con certeza.
- Pero ella.
- Que,- estaba molesta,- es tímida claro, si notaras como la observas, cualquier se intimidaría, además está el hecho que si quiera la llevaras de luna de miel, porque y no digas que te quedaras para conocerme, porque ya sabes como soy y no me iré así que cuando regreses estaré acá para anunciar mi compromiso, así que no te quejes.
- Ya comprendo, me ire de luna de miel solo si tu accedes a algo,- ella asintió sin ganas,- hablaras con Madre, ella de verdad desea que sean unidas, se ha esperado conocela, no es mala si presiona cuando desea que las cosas se han bien, pero ella sufrió mucho por tu ausencia, y desea en estos momentos, darte todo lo que no te dio por 20 años,- la castaña asintió.
- Comprendo, lo hare,- ambos se dieron la mano y avanzaron a la salida, caminaron a las escaleras, al final había una enorme cantidad de reporteros, ese dia era oficial anunciar, la presencia de Hermione como miembro de la familia, Malfoy. Ella estaba nerviosa solo sintió como su hermano le daba animos apretando su mano, pero no solo eso la ponía de nervios, era el hecho de que estaría sola, durante la fiesta enfrentándose, a todos. Bajo las escaleras, enfrentando las preguntas, ella solo escuchaba, de su odio por su familia, que su apariencia no demostraba ser una Malfoy, preguntas hirientes que molestaban a la castaña, llego un momento en que sintió que todo eso la ahogaba, asi que se sostuvo del barandal, mas cercano intento caminar pero un reportero apareció frente a ella, tomando una foto haciendo imposible su visión, puso una mano frente a su rostro hasta que una sombra cubrió con su cuerpo a la joven, ella puso su mano en la espalda de su salvador, mientras se permitia abrir sus enormes ojos, al ver al hombre frente a ella, se sorprendió que no fuera ni su padre o hermano, cuando las voces ya no se escuchaban, el hombre giro su cuerpo ara observarla, estaba serio, una mirada impasible, con el cabello negro que normalmente enmarcaban su rostro, ahora estaban amarrados, el hombre vestido en su totalidad de negro, camino hacia el frente, para extender una mano a la joven, ella la acepto para terminar su trayecto de las escaleras.
- Se encuentra bien,- siseo la voz profunda e irreconocible para la castaña, ese hombre que aterrorizo su vida estudiantil, pero al mismo tiempo admiraba por sus conocimientos, se veía como lo recordaba con arrugas pero igualmente guapo, la castaña casi mantiene la boca abierta, frete a ella estaba.
- Profesor Snape,- respondió, no podía apartar su mirada de el,- si estoy bien, gracias por ayudarme,- el hombre beso su mano en señal de saludo, para despues soltarla.
- No fue nada, Señorita Malfoy,- dijo en voz baja, para después girar sobre sus talones y salir por las puertas que daban al jardín, la castaña estaba asombrada, por el hombre que hace unos momentos estaba frente a ella, simplemente imponente.
- Hermione es hora de la ceremonia,- el Sr, Malfoy estaba frente a ella, tomo su brazo y avanzo solo para observar como su hermano caminaba con la rubia frente a ellos, todos los observaban lo cual intimidaba a la castaña, nunca le había gustado ser el centro de atención, cuando llegaron al lugar de la ceremonia ella estaba a lado de los Señores Malfoy, mientras que justamente frente a ella estaba Theo el le caia bien, asi que le sonrio para observar la ceremonia. Claramente fue hermosa y elegante, el vestido de Astoria, era fabuloso, a ella no le gustaba nada de esa forma asi que tenia que hablar para obtener lo que deseaba. La mirada de Astoria era de una mujer enamorada, ella agradecía que por lo menos el tuviera a su lado a una mujer que lo amara, mientras que el no se veía feliz, una cara de lo mas dura mostraba el rubio. La castaña se sintió mal, solo esperaba que el tiempo que ella estaría en la mansión, pudiera hacer su vida mas relajada. Cuando el beso fue dado por parte de los novios, el rubio la tomo de la mano para salir de la ceremonia, mientras ella era escoltada por el castaña que tenia una enorme sonrisa, una vez en la mesa de honor, la castaña observo que el profesor Snape, estaba junto a Lucius, mientras que ella estaba junto a Theo.
- Dime Hermione que te parece la fiesta, esperas algo igual para tu boda,- ella lo miro incrédula,- para nadie es un secreto que estas comprometida, la mayoría lo esta asi que.
- Y tu lo estas,- el castaña negó.
- Digamos que mi padre nunca se preocupo por eso,- la castaña asintió,- entonces te gustaría algo igual,- ella negó.
- En realidad amaría algo sencillo pero se que es prácticamente imposible, asi que ya veremos,- el silencio reino un momento,- porque el profesor Snape, vino.
- El es el padrino de Draco, asi que por obligación debe venir,- ella asintió.
El resto de la fiesta paso charlando con el joven Slytherin, mientras cada tanto observaba la mirada y posturas rigidas del profesor de pociones.
