El Misterio de la Luna

Parte I: Blanco y Negro

Capitulo 2: En el tren de Hogwarts

"Es en esos momentos en los que te das cuenta que nada fue fácil y todo comenzó mucho antes de lo que creías"

-H ( A tres metros sobre el Cielo [película española])

- Eres un Gryffindor- Ayla se encontraba dos escalones por debajo, sin embargo lo miro desde arriba con esa mirada oscura y fría, altiva y arrogante que la caracterizaba y él no encontró argumentos para rebatir esa afirmación avasallante que lo envolvió en una sensación de De javú porque no fueron exactamente esas palabras y no había sido ella pero el recuerdo no había dejado de perseguirle en ningún momento durante el día.

Diez horas antes…

- ¡James!- abrió los ojos y gruño cuando los rayos solares dieron en su retina- ¡cariño, despierta se hace tarde!

El sol se elevaba en el horizonte creando leves sombras que se fundían con otras e iluminaban las paredes cubiertas por cientos de dibujos, desde los más infantiles hasta los más elaborados, todos pegados desordenadamente pero sin ocultar nunca los otros. El último pegado sobre la cabecera de su cama mostraba una chica a la cual su larga cabellera ocultaba su rostro sentada e inclinada sobre el banco de una plaza.

Se incorporo y observo la habitación, tan desordenada como se podía esperar de un chico de diecisiete años. Coloco los pies sobre el suelo y noto como el frio calaba en ellos antes de caminar hasta su escritorio donde una hoja de papel en blanco lo esperaba, frustrado se pasó una mano por el cabello castaño sin dejar de mirar el papel. No había dormido nada durante la noche, la imagen de aquella extraña lo perseguía hasta en sueños, ¿Cómo sería la forma de su quijada?¿boca?¿nariz?¿ojos?¿cejas? , se imaginaba diversas formas pero ninguna encajaba, ninguna cuadraba y ninguna formaba un rostro concreto y lo peor es que no entendía porque le interesaba tanto pero no era solo eso. James se llevo la mano al pecho y acaricio el dije de una luna menguante que colgaba de su cuello.

- ¡James!- Ginny Potter grito el nombre de su primogénito al abrir la puerta de la habitación, frunció el ceño cuando no lo encontró tapado hasta la cabeza para huir del sol y poder dormir- ¿James?

- Dime – respondió este al otro lado de la habitación, Ginny se cruzo de brazos al verlo

- Deberías de colocarte un pantalón

- Me cambiabas los pañales madre, además no estoy desnudo

- Igual, Lilly podría verte- James rodo los ojos y tomo los pantalones que estaban tirados sobre la silla de su escritorio pero al escuchar la puerta cerrarse volvió a arrojarlos donde estaban.

Entro al baño, el agua fría lo ayudo a terminar de despertar, miro su reflejo en el espejo y su dedo índice viajo por la cicatriz blanquecina que cruzaba su pecho hasta su costado. Esta vez las formas si cuadraban y encajaban formando un rostro a la perfección, la imagen nítida de unos ojos cafés oscuros y brillantes por las lágrimas.

Los gritos de una chica invadieron su mente.

Sacudió la cabeza y afinco las manos en la pared, no hacía falta recordar cosas que había sepultado en el fondo de su mente, por el bien de ambos. Por su propia tranquilidad.

Salió, cruzo la habitación, abrió el cajón de su mesita de noche, tomo un cigarrillo y lo encendió con una calada larga y profunda cerró los ojos y el recuerdo de su primer viaje a Hogwarts lleno de colores lo que ya solo veía a blanco y negro.

**El primero de septiembre del 2015 la ciudad de Londres estaba convertida en un tumulto de calles y avenidas sombrías. El día se mostraba nublado y frio a pesar de ni siquiera haber terminado aun el verano, aunque eso no evitaba que las calles estuvieran llenas de carros y personas que iban y venían.

Eran las 10:40 de la mañana y una familia de cinco integrantes entraba en la estación de King'Cross, uno de los niños aferraba su manos a un carrito donde un baúl y una cantidad increíble de objetos extraños formaban una montaña coronada por una brillante lechuza negra que dormía con la cabeza bajo el ala.

Se detuvieron entre las barreras nueve y diez, los padres miraron alrededor con cautela antes de que la mujer pelirroja sonriera y avanzara cruzando la barrera mágica 9 ¾ con un niño de brillantes ojos verdes junto a ella. El hombre ajusto sus lentes de montura redonda y levanto en brazos a la pequeña niña, luego miro a su hijo mayor que asintió con los ojos grises brillantes fijos en la pared…**

Los adultos Potter-Weasley- Longbotton- Lovegood desaparecieron junto al andén cuando el tren de Hogwarts iniciaba su camino de regreso al colegio. James, Albus, Frank y Hugo caminaron juntos hasta encontrar un vagón vacio a mediados del tren.

- ¿Cómo te fue en tus vacaciones con tus abuelos muggles Hugo?- pregunto Frank rompiendo el silencio, Hugo se encogió de hombros sin apartar sus ojos cafés de la ventanilla

- Bastante aburrido

- Rose me comento que un muggle vio al Sr. Raimbow – dijo Albus abriendo una rana de chocolate y llevándose a la boca sin molestarse en leer el cromo

- Fue lo único medianamente entretenido , Rose los convenció que había sido un efecto óptico o algo así

- Solo a ella se le ocurre comprar un gato que cambia de colores

- Tiene los mismos gustos extraños de mamá- comento James mirando a Frank- ¿Qué me dices de esa cosa morada y peluda que a ella tanto le gusta?

- Es el bicho más raro que he visto y eso que tenemos a Hagrid de profesor de Cuidados de las Criaturas Mágicas-

- Yo coloque esa como materia opcional, será divertido- dijo Hugo con una sonrisa, los demás asintieron dándoles la razón. Todos se quedaron en silencio hasta que el castaño repentinamente frunció el ceño- también vi en el barrio de mis abuelos a varios Slytherin's

- ¿en serio?- Frank sonrió de lado- se perdieron seguramente

- No lo sé, pero no me gusto mucho verlos por allá

- No seas tonto Hugo

- ¡sus padres eran mortifagos James!

- Muy pronto no te gustara que te juzguen por lo que han hecho tus padres- el mayor de los Potter aparto la mirada de su primo y se concentro en el paisaje que se veía por la ventanilla- o que te comparen con ellos

- ¿Por qué no me acompañas a buscar la señora del carrito James?- pregunto Albus removiéndose incomodo, James asintió y salió junto a su hermano.

Caminaron en silencio por el pasillo que extrañamente no estaba abarrotado de estudiantes.

- No debiste decirle eso a Hugo- dijo Albus sin mirarlo. James lo observo por el rabillo del ojo

- ¿acaso es mentira?

- No – Albus fijo sus ojos verdes en el suelo y luego de unos segundos los dirigió hacía él- pero por lo menos a él le quedan un par de años, déjalo disfrutar su ignorancia

- O lo que le queda de ella, nosotros comenzamos desde que colocamos un pie en este tren.

- Nosotros somos los hijos del gran Harry Potter, nietos de los valientes James y Lilly Potter, somos los descendientes de lo que para muchos son una leyenda

- No dejo de pensar que era mejor cuando mis padres eran solo mis padres- James aparto la mirada de la de su hermano, tan igual a la de su padre- y no héroes de una guerra de la que solo sabemos lo que dice en libros y lo que aparece en el profeta cada dos de mayo

- No es fácil para ellos James

- No es fácil para nadie

Silencio.

- ¡maldición! ¡¿acaso no miras por dónde vas?!- Albus y James giraron cuando ya casi llegaban a final del tren y reconocieron al dueño del grito con solo mirarlo y compartieron una mirada antes de regresar sobre sus pasos

- Lo siento…solo est…

- ¡manchaste mi camiseta! ¡¿esto es tinta?!- varias puertas de compartimiento se abrieron mientras ellos avanzaban para observar la escena

- No seas dramático, se qui…

- ¿eres una asquerosa serpiente?¿no?- dijo mirando con desprecio la corbata verde y plata que colgaba del cuello de la chica

- No te pases Mclagen es solo una niña- James llego a su altura y se interpuso entre ambos mirándolo fijamente

- Una niña que debe aprender a respetar a sus superiores

- Tú no eres superior a uno de nosotros ni queriendo – todas las miradas viajaron entonces hacia la voz pero James no necesito observarla para saber que Ayla Black avanzaba hacia ellos, reconocía ese aroma a tormenta en cualquier lugar, ella se detuvo a su lado sin mirarlo en ningún momento, veía fijamente a Mclagen como un depredador que caza a su presa

- Todos ustedes son unos malditos mortifagos, en cambio nosotros…- Ayla soltó una risita sarcástica que corto el monologo que seguramente el rubio soltaría

- ¿nosotros?¿no crees que eso suena a manada?- dijo la morena, , James miro alrededor notando que todos los miraban fijamente y le extraño que Ayla no estuviera con los Nott, Zabini y Malfoy, sin embargo Lorcan Scamander si estaba con ella y fue él quien había apartado a la otra chica

- Soy un Gryffindor yo…

- En el monumento a los héroes, si a eso te refieres, hay muchos apellidos pero el tuyo no está… hasta el mío fíjate que soy Slytherin

- Tu eres una adoptada, es muy diferente- susurro el rubio en su cara, Ayla ni se inmuto pero para James fue demasiado

- ¡Ya basta!- dijo, sus ojos grises refugian y Kai no fue capaz de mantenerle la mirada retrocediendo varios paso que Ayla Black avanzo en dos zancadas hasta que sus narices casi rozaron

- Puede que yo sea adoptada- murmuro- pero sigo siendo hija de un mortifago y criada por otros que por lo menos tenían los cojones de pararse frente al señor tenebroso, en cambio tu padre se hacía en los pantalones de solo pensarlo- Ayla se separo y miro al Gryffindor de arriba abajo con desdén luego miro a James casi con la misma frialdad- controla a tu gente Potter la próxima que se metan con una niña y que además sea de mi casa no tendrán la misma suerte- James vio en sus ojos cafés oscuros y fríos la seguridad de quien hablaba en serio y sintió verdadera pena por el próximo que se atreviera a meterse con un Slytherin.

- ¡Todos a sus vagones ya!- exclamo Albus acercándose a él, James observo como los estudiantes murmuraban y veían como la Slytherin cambiaba radicalmente de expresión para mira a la niña

- ¿estás bien?- le pregunto pero la niña no respondió, miro a todos los curiosos y luego lo miro fijamente a él

- La casa no hace al mago ¿lo sabes, no?- Albus tomo su brazo y lo apretó, James contuvo el aliento porque hacía mucho tiempo que ninguno de los dos escuchaba esa frase.

** - no veo a Frank- murmura y solo su madre lo escucha, sonríe y desordena su cabello mientras con una mueca burlona señala a su espalda donde su mejor amigo está con su cabello castaño y su sonrisa tímida, se saludan y miran el tren porque hoy es el día.

Harry Potter sube el baúl de su hijo y nota a la niña que está en el vagón, en cambio ella no parece prestarle atención concentrada como estaba en la multitud buscando sin buscar y por un momento se ve a él mismo, un niño de once años ocultándose de la curiosidad de la que convirtió en su esposa.

- Ya el resto de la familia se ha montado- dice Percy cuando el tren dio su primer pitido, mira en todas direcciones hasta que ve a una niña pelirroja que camina pisando fuerte

- Molly no deja que valla con ella papá- dice pero el tren da su segundo bocinazo y pronto los niños se ven envueltos en los brazos de sus padres

- ¡eh, que no vamos a la guerra!- exclama James cuando su madre le abraza y le besa por cuarta vez, Ginny mira a su esposo y lo fulmina antes de dirigirse a él

- Para un Potter, Hogwarts es casi lo mismo- su hijo la mira extrañado pero cuando abre la boca para preguntar escucha el sollozo de su hermanita Lilly

- Tranquila pecas, pronto regresare a casa para que fastidiemos a Al ¿vale?- la niña sonríe y asiente, Albus pone los ojos en blanco y articula un jo-de-te con los labios para que su madre no lo escuche

Harry Potter coloca las manos en los hombros de su hijo y lo mira directamente a los ojos, sin que él lo diga James lo sabe, sabe que su padre está orgulloso de él.

- Seré un Gryffindor- anuncia, su padre sonríe

- Sabes que no importa James, la casa no hace al mago…

- son las decisiones que toma. Lo sé papá pero yo decido ser un Gryffindor…**

- ¿Cómo te llamas?- la voz de Lorcan las sorprendió a ambas, sin embargo, ninguna lo mostro. Ayla miro al castaño que observaba fijamente a la chica que caminaba entre ambos , el cabello negro cayéndole delicadamente sobre sus hombros haciendo un contraste increíble con su piel blanca y pálida, con esos enigmáticos ojos grises como nubes de tormenta que ella solo había visto en una sola persona, esa elegancia mezclada con arrogancia que solo se había visto a ella misma

- Aria Selwyn- respondió entonces con una voz suave y tenue que solo hizo aumentar la curiosidad que Ayla comenzaba a sentir por ella

- ¿Cómo es que jamás te había visto si estamos en la misma casa?- inquirió nuevamente Lorcan cuando llegaban a la puerta del vagón que compartían con sus amigos, Aria se encogió de hombros ligeramente

- Casi nunca estoy en la sala común, cuando no estoy en clase, estoy en la biblioteca

- ¿en la biblioteca?- repitió Ayla frunciendo el ceño, ella también pasaba mucho tiempo en ese lugar y estaba segura de nunca haberla visto, sin embargo, Aria le era demasiado familiar

- Te he visto muchas veces allí- asintió ella- pero siempre estas concentrada en algún libro, de hecho los he visto a todos ustedes, no soy tan rara como para no conocer a la realeza de Slytherin- Ayla y Lorcan compartieron una mirada confundida antes de abrir la puerta y cuatro pares de ojos se clavaran en ellos

- ¿Qué ha pasado?- pregunto Elaiza con extrañeza mirando sobre todo a Aria que encontró mucho más interesante la punta de sus pies. Lorcan coloco su brazo en el hombro de la chica apoyándose de ella como lo haría con cualquier otra persona a la que no llevara cinco minutos conociendo

- Al parecer ya nos conoces pero…- se encogió de hombros haciendo un gesto con la boca, Ayla tomo asiento y abrió distraídamente un libro escuchando la voz de su amigo- los hermanos Nott, Alexander y Elaiza- el castaño agito una mano en el aire, en cambio la ojimarrón seguía mirándolos con una ceja enarcada- el insufrible de Lorean Zabini- el moreno le guiño un ojo a Aria ignorando el comentario de Lorcan- nuestro nuevo prefecto, que no sé que hace aquí cuando debería de estar en la reunión de repelentes Scorpius Malfoy- el rubio que hasta el momento había estado mirando por la ventanilla, la saludo con ligero movimiento del mentón- la friki de Ayla Black ¡quieres dejar de leer por un momento!

- Vete a la mierda Scamander- respondió ella sin mirarlo, solo para fastidiarlo

- Y yo por supuesto, el guapo e irresistible Lorcan Scamander

- Tu lo que eres es el mocoso e infiltrado del grupo Scamander- dijo Lorean pasando sus ojos oscuros de uno a la otra, Lorcan respondió sin mirarlo mostrándole el dedo medio y arrastrando a Aria para que se sentara junto a él - ella es Aria Selwyn

- La nueva del grupo ¿o me equivoco?- comento Scorpius paseando su mirada metalizada por el rostro de su prima, Ayla sonrió

- ¿Quién te estaba molestando?- inquirió Alexander- lo haremos pasar una pequeña vergüenza

- Ya Ayla lo hizo pasar vergüenza a él y su familia- dijo Lorcan, la morena noto como Aria seguía mirando a todos con timidez

- Pero creo que es buena idea Alex, será divertido ver hacer el ridículo al pobre imbécil que cree que puede meterse con un Slytherin ¿verdad Aria?- la chica le devolvió la sonrisa con los ojos grises brillando traviesos y de inmediato supo que se la llevarían bien

- Chicos es el primer día, Mcgo…

- No seas aguafiestas Elaiza- dijo Scorpius rodando los ojos, la castaña suspiro

- No digo que no, solo…

- ¡muy bien!- exclamo Alexander- ¿Cómo se llama?- Aria miro a Ayla y luego al castaño con algo más de seguridad

- Kai Mclagen

- Oh, será divertido- dijo Lorean- es un idiota

- Bienvenida a la realeza de Slytherin- todos miraron confundidos a Ayla pero ella solo veía a Aria que le devolvía la mirada con una sonrisa y una complicidad creciente.

** James miro hacia el andén hasta que desapareció, giro sobre sus talones abandonando el pasillo y entrando el vagón. Sus ojos encontraron enseguida a la niña que minutos antes su padre había mirado, se quedo allí parado observándola fijamente, la niña debió sentir sus mirada porque giro el rostro, James sintió un escalofrío cuando esa mirada oscura y melancólica se poso en el con intensidad

- ¿podemos sentarnos?- pregunto Lucy a sus espaldas, la niña asintió sin dejar de mirarle

- Soy Frank Longbotton- sorprendentemente el primero en hablar fue el hijo de Neville, la niña lo miro tan intensamente con esas orbes cafés que el rubio se encogió en su asiento

- Yo me llamo Lucy Weasley- la pelirroja salió al rescate de su amigo- y ese que te mira como idiota es mi primo, James Potter- el nombrado dio un respingo al escuchar su nombre y se sonrojo violentamente, ella que también esta sonrojada sonríe

- Soy Ayla Black…**

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