Capitulo 4

Ese sueño, el cual decidió, que seria el ultimo en atormentarla.

Al día siguiente se levanto muy temprano, trabajo todo el día en los planos de una extraña maquina, y luego en la misma, sin siquiera descansar. Nadie sabía, que era lo que Bulma estaba haciendo con tanto esmero, en su laboratorio, pero a la vez, no querían preguntar.

La noche llegaba, tan rápidamente, estaba cansada, quería terminar cuanto antes. Su cuerpo sentía la debilidad, de estar tanto tiempo trabajando. Su mente divagaba en lo mismo, una y otra vez.

"-Voy a olvidarlo, ya no me importan las consecuencias o repercusiones, de mi decisión. Es lo mejor."-

La puerta se abrió, sacándola de sus pensamientos.

-Hola, Bulma-Dijo Tarble muy alegre-No te he visto en todo el día. Veo que esta muy ocupada.-Observaba de reojo, aquellos raros planos sobre la mesa, pero no tuvo el valor de preguntar.

-Bueno, si-La mujer se levanto, dejando sus herramientas en el suelo, acomodo su cabello, y sonrío-Pero es un secreto- Camino lentamente, hacia Tarble y le dio un dulce beso en la mejilla.

En el tiempo, en que ella estuvo en el nuevo Planeta Tierra, su cariño por Tarble, se volvió más fuerte. Su amistad, ya era un poco mas intima. A veces pasaban noches juntos, aunque el, no tenia mucho tiempo, por su entrenamiento, lo que le restaba del día, siempre estaba junto a ella.

Tarble ya no era un niño, era todo un hombre, con el mismo cuerpo que su hermano, sus gestos, su piel, sus ojos de color negro, como una noche sin estrellas y sin luna.

En ocasiones, Bulma se perdía en su mirada, era tan igual a Vegeta, que no podía evitar, el mirarlo, durante un largo tiempo, con una gran desdicha en el alma.

Tarble, en cambio, solo veía en ella, a aquella hermosa mujer, dueña de su mente y corazón, la cual nunca le perteneció. Pero ahora veía, en ella, cada vez que lo miraba fijo a los ojos, algo diferente, sentía que esta vez, tendría una oportunidad.

El joven se sonrojo-Escúchame, ¿No has comido nada verdad?-Dijo un poco nervioso.

Ella lo pensó un poco-Si es verdad. Dime ¿Qué tienes en mente?-

-Bueno ¿Qué tal si comemos algo, en el patio, bajo las estrellas?-El joven seguía nervioso.

-Esta bien-Bulma miro sus planos-Solo déjame hacer unos ultimas ajustes. Ve a preparar todo, en unos minutos te veré en el jardín.-

Tarble se alegro-Esta bien-Salio del laboratorio, dejándola terminar con su maquina secreta.

Camino hacia la cocina, preparo unas cuantas cosas para comer, con una gran sonrisa"-Esta noche será especial-"Pensaba"-Hoy me sinceraré con Bulma. Se que ella también siente algo por mi. Estoy seguro-"

El teléfono comenzó a sonar, en el momento, en que el pasaba por la sala de camino al jardín. Ya la confianza con la familia de esa casa, con el joven, era mucha, así que no habría inconveniente, con que el atendiera.

-Diga-Contesto.

Una voz femenina hablaba del otro lado del aparato.

Tarble se puso un poco incomodo y de mal humor-¿Por qué me llamas aquí?-

La mujer le contesto.

-Escucha, sabes que no m gusta que me estés controlando todo el tiempo.-

La voz sonaba un poco fastidiosa.

-Te dije, tengo que entrenar, se que ya no tengo tanto tiempo como antes, pero tu desiste seguir con esto, sabiendo muy bien como eran las cosas.-

La mujer comenzó a llorar.

-No llores. Por favor, esto no tiene nada que ver con ella. Mañana hablaremos, creo que aun hay cosas que no entiendes. Adiós-

Tarble cortó el teléfono y siguió con su camino.

Después de mas de una hora de esperar, Bulma apareció en el lugar, ya bañada y cambiada-Lo siento, pero me sentía muy incomoda, necesitaba un baño-Sonrío.

El joven se sonrojo-No hay cuidado-

Estuvieron dos horas sentados, compartieron comida, risas y juegos, como dos niños.

El no podía dejar de preguntarse ¿Cómo podía ser tan hermosa? ¿Qué era lo que su hermano hizo, para perderla? ¿Cómo se puede lastimar, a una mujer como ella de esa manera?

En un segundo, sus miradas se juntaron. Maldito momento de debilidad. El corazón de Tarble, parecía salírsele del pecho. El silencio reino en el lugar.

No podía dejar de verla, era para el, un ángel caído del cielo.

Lentamente, comenzó a acercarse a ella. Ya no pensaba en lo que pasaría, si lo rechazaría, solo quería sentir el dulce sabor de sus labios, con los que soñó, durante años. Necesitaba sentir su piel, su aroma, su aliento, necesitaba que supiera, que aun la amaba.

Bulma se quedo inmóvil, perdida en los ojos de Tarble, miles de recuerdos pasaron por su mente, la imagen de Vegeta, estaba frente a ella.

Aun lo extrañaba, pero no sabía como dejar de hacerlo.

No podía alejar su vista de la negra mirada de su acompañante, tantas veces deseó que fuera Vegeta, y ahora su mente le jugaba una mala pasada.

Todo se nublo, cuando sintió los labios de Tarble en los suyos. No sabia que hacer, hasta besaba igual que su hermano.

Una de las manos de el, recorrió su nuca, provocándole un escalofrío, para corresponder al beso. Se estaba dejando llevar por el recuerdo.

La realidad golpeo fuertemente su corazón, cuando el joven susurro su nombre en su oído. Lagrimas brotaron de sus ojos. Se alejo rápidamente de los brazos de Tarble.

-¿Pasa algo?-El vio la tristeza en ella.

-¿Qué estoy haciendo?-Dijo muy por lo bajo.

La mujer se levanto, saliendo corriendo del lugar.

-¡Bulma espera!- El intento ir tras ella.

-¿Acaso no lo entiendes?-Ella se freno en seco- no me sigas, necesito estar sola-

-¡Pero Bulma!-El decidió, que era mejor hacer caso a su petición.

La mujer corrió desconsolada, hasta llegar a su laboratorio. Cerró con traba la puerta y fue hacia donde se encontraba su nuevo invento, cubierto con un gran manto blanco.

Un tubo de cristal, se divisó ante ella, era muy parecido a la cámara de rehabilitación, que usaban en el planeta Vegita.

Bulma descubrió, la manera de borrar de su mente los recuerdos. Usando una falsa memoria, para llenar algunos huecos vacíos. Pero no toda su memoria seria borrada. Ella programo la maquina, de tal manera, que ya no existiera el nombre o presencia de Vegeta en su vida.

-Esto es lo mejor-Lagrimas de dolor caían de sus ojos. Programo La maquina antes de entrar en ella.

Una vez dentro, el cristal se cerro, coloco una mascarilla en su rostro, y una extraña bincha en su frente, los cuales conectaban a la maquina. Una vez que hizo esto, su invento comenzó a actuar.

Un líquido cubrió todo su cuerpo y poco a poco, la electricidad se apoderaba de su cabeza.

El dolor era inmenso. Un fuerte ardor comenzó en su marca, que luego, paso a ser fiebre en todo su cuerpo. Sus ojos se abrieron por causa del dolor, las burbujas, causadas por los gritos en el líquido, tapaban su rostro. Poco a poco, cada imagen era borrada, cada recuerdo, salía de ella.

Todo estaba por terminar, cuando la ultima imagen estaba siendo borrada, una de Vegeta, sufriendo de dolor, arrodillado en la ducha. Estiro su brazo para tocarlo, pero de pronto, la oscuridad reino.

La marca de unión desapareció de su cuello, Al igual que su dolor.

….

Tarble tubo una extraña sensación-¿Bulma?-Se dirigió lo más rápido que pudo hacia en donde se encontraba el Ki de la mujer.

Trato de abrir la puerta, pero al ver que estaba cerrada, la derribo de un golpe.

Al entrar sus ojos se abrieron en asombro, al ver a Bulma inconciente dentro de la maquina, la cual encendió una luz roja, para luego abrirse.

El joven corrió hacia ella, para tomarla en sus brazos, antes de que cayera al suelo.

Observo su cuerpo dormido, para verificar que no estaba herida. Ella estaba bien. Pero fue entonces cuando se dio cuenta, de un pequeño detalle.

-Su marca-Dijo Tarble, muy sobresaltado-Bulma ¿Qué es lo que haz hecho?-