Advertencia: Saludos, este es el capítulo con el que cierro el telón de este fic. No esperaba que este fic acabase siendo demasiado largo, y fue tal y como lo pensé :p. Ahora, a empezar con este final.

Epilogando lo epilogable

En el hospital donde se encontraba Megu se encontraba una pequeña cancha en la que había dos equipos de cuatro ancianos jugando fútbol. Todos estaban vitoreando o abucheando, dependiendo del caso, mientras el juego avanzaba, y Megu era el árbitro en el juego.

─ ¡Falta! ¡Tarjeta amarilla! ─ grita Megu luego de tocar el silbato.

─ ¿Qué? Pero si no toqué al defensa, Megu-chan ─ se queja la anciana amonestada.

─ Ya lo sé, pero es que soy árbitro de fútbol, y tengo que actuar como tal ─ razona la chica.

Algunos ancianos que hacían de público empezaban a reírse mientras aplaudían y dedican fanfarrias al equipo que apoyaban, sin saber que entre las ramas de un árbol cercano se hallaba una muñeca vestida de blanco y negro, alas negras y cabello blanco, viendo lo que estaba pasando allí.

─ Megu… se nota que ahora se te da mucho mejor tratar con otros humanos ─ decía Suigintou para sí misma ─. Al menos estás mucho mejor que antes, y aún continúas cantando esas tonadas cuando estamos tú yo en la habitación. En el fondo no cambias, tan sólo estás más alegre que de costumbre.

Para Suigintou era aburrido tener que llevar la nueva vida que tenía, pues ya había quedado en el olvido el juego de Alice después que se había descubierto que no tenía sentido hacer eso. Ya Suigintou carecía de una actividad al cual dedicarse, así que trataba de encontrar algo más a lo que dedicarse, antes de que muriese de aburrimiento.


Más tarde

─ Se nota que disfrutas lo que haces ─ dice Suigintou cuando aparece en el alféizar de la ventana ─ ¿Qué tienes pensado hacer ahora? ¿Acaso vas a organizar un bingo?

─ Pues no ─ Megu se estira un momento antes de comer un guiso de pavo ─. Estoy pensando en una obra teatral, o tal vez en un juego de ajedrez humano, eso les encantará a los abuelos.

─ Ya veo ─ Suigintou toma un pocky y empieza a comer ─. Si quieres mi opinión, te recomiendo que hagas la obra de teatro. Pienso que sería mucho más entretenido, además que aun no entiendo mucho sobre el ajedrez, y por eso tiendo a perderme en los primeros turnos.

Megu ríe levemente antes de tomar un nuevo bocado, y cuando ve que Suigintou se ha comido su pocky, le alcanza un ala de pavo, el cual Suigintou acepta de buena gana.

─ ¿Sabes? He notado que ya no te vas tan seguido como antes ─ dice Megu de forma casual, pero a Suigintou le toma un poco desprevenida ─. Tenshi-san, ¿te gustaría ayudarme a regular las actividades del hospital? A los ancianos les gustará conocerte, y es que se parecen mucho a mí en la manera de ver las cosas.

Suigintou no responde inmediatamente porque estaba con la boca llena de pavo, pero le parecía extraña la petición de Megu, y es que aún no le parecía buena idea estar intimando con humanos. Sin embargo, era la primera oportunidad de hacer algo que tenía la Maiden alada desde que dejó el juego de Alice, y si no lo aceptaba, no sabía hasta cuando tendría que seguir esperando por otras oportunidades, y por último estaba la mirada brillante que le estaba poniendo Megu, cosa que la ponía bastante nerviosa.

─ Está bien, pero no esperes que sea paciente si esos viejos se ponen impertinentes, ¿de acuerdo?

Megu se pone a saltar muy contenta, y Suigintou reprime un impulso por sonreír, pues esa actitud de Megu le encantaba, aunque no lo admitiera. Justo cuando Megu termina de comer y empieza a calentar su voz para cantar para su meñeca, esta se acuerda de algo importante, y entonces saca una tarjeta de invitación y se la muestra a la chica.

─ Megu, recibí esta invitación para asistir a una boda, y hace poco nos enviaron más a todas para que podamos cada una llevar a un invitado ¿Quieres acompañarme? ─ pregunta algo sonrojada y mirando a otro lado.

─ ¿Quéeee? ─ en realidad Megu no había entendido bien la pregunta, así que su sorpresa no fue en realidad por la invitación ─ ¿Tú y yo nos casamos, Suigintou? Oh, es tan repentino, pero supongo que estaría bien si se trata de ti…

─ No nos casamos nosotras, tonta ─ Suigintou se pone completamente roja, para fortuna de Megu ─, es una invitación para que asistamos a una.

─ Oh, pues igual acepto. A donde sea que tenshi-san me invite, yo voy ─ responde Megu con una tierna sonrisa ─. Oh, por cierto, veo que ya no te vas para intentar derrotar a Shinku en aquel juego de Alice ¿Acaso ocurrió algo?

─ Nada importante ─ dice Suigintou ─. Lo que pasó es que descubrimos que el juego de Alice no tenía sentido, pero aún tengo mi objetivo de convertirme en Alice. Sólo debo encontrar la manera correcta para lograrlo, aunque para eso deba empezar de nuevo… bueno, todas tendremos que empezar.

Megu se alegraba de saber que Suigintou podría quedarse más a menudo con ella, aunque ya no contaría con la emoción de querer saber cómo le había ido a Suigintou en sus batallas contra Shinku.


Residencia Kusabue

Mitsu estaba dando indicaciones a unas personas para que le instalaran un nuevo televisor que había podido comprar gracias a los crecientes ingresos que estaba teniendo, y Kanaria se encontraba en el comedor, disfrutando de unos waffles con miel y mantequilla. Las ventas de Mitsu continuaban en franco ascenso, tanto así que, en muy pocos días, había tenido que crear sucursales en América y Europa, clara señal del éxito que estaba teniendo su negocio, y encima de eso, Kanaria le había ayudado a contratar a muñecas bastante especializadas para que le asistieran en el diseño y confección de los vestidos.

─ Un poco más… un poco más… ¡Allí mismo! Lo pueden bajar, chicos ─ dice Mitsu en cuanto encuentra el lugar perfecto para su nueva tele, les paga a los trabajadores y les ofrece un poco de jugo antes de dejarlos ir ─ ¡Listo! Ahora sí podré ver las nuevas telenovelas de muñecas que me sugeriste, Kana.

─ Así es ─ Kanaria hace una breve pausa para comer un bocado de su waffle ─. Ahora que pude unirme a Enju TV y convertirme en gerente de programación, he aprovechado para poner en práctica todas tus peticiones, Micchan, y ahora hay publicidad por casi todos los campos N de tu línea de ropa para muñecas, e incluso se usan para vestir a todos los juguetes que aparecen en pantalla-kashira.

A Mitsu le hacía una ilusión tremenda encender la televisión y ver cómo su obra era convertida en la moda de los juguetes a través de la televisión. Su negocio estaba ascendiendo como si fuese espuma, y no parecía haber un límite claro en ese ascenso.

─ Bueno, ya me tengo que ir a cumplir con mi trabajo, Micchan, y también me llevó el jugo para dárselo a los demás ─ Kanaria amontona los platos sucios y los lleva como puede al fregadero, luego toma una enorme botella con jugo ─ ¿Hay algún mensaje que quieras que les dé a las demás de tu parte-kashira?

Mitsu no dice nada, sólo salta sobre Kanaria para abrazarla con ganas, ese era el mensaje que Mitsu deseaba que Kanaria le diera a las demás. Obviamente Kanaria no haría aquello, sino que se limitaría a saludar a sus hermanas a nombre de su médium. Entretanto, Mitsu va al comedor y toma una carta de invitación que le había ofrecido Kanaria para acompañarla, y le causaba asistir a una boda porque nunca había ido a una, excepto si dicha boda era una obra teatral.


Juguetería de Enju

El local donde Enju había ubicado su venta de muñecas y suvenires relacionados había sido cambiado completamente, ya apenas se parecía a lo que era antes. El local ahora contaba con cuatro pisos, a pesar que la zona de exhibición y ventas seguía siendo el primero, y es que los otros pisos tenían como fin el almacenamiento de los trajes que constantemente le llegaban de "tiendas Kusabue", y Enju llevó al último piso su taller de trabajo, donde también tenía su oficina de dirección de su ahora canal de televisión, Enju TV, en vista que casi nunca tenía tiempo para ir a la planta televisiva. Barasuishou ahora era la directora del canal, siempre pasando las órdenes de su creador, y también era la supervisora de la tienda. Como se podía ver, ambos estaban bastante ocupados cuidando del enorme consorcio que ahora ambos poseían.

─ No me interesa que no sea sencillo conseguir esas fuentes bibliográficas ─ dice Barasuishou con impaciencia ─. Deben conseguir los libros que hacen falta para completar la base textual del nuevo documental sobre la historia de la creación de muñecas que ya debe estar siendo transmitido el próximo mes. Hagan lo que sea necesario, busquen a otra biblioteca si hace falta, o incluso en internet, que igual ya estamos en la era digital. Todo lo que exista abierto al público se puede ver en la red.

Barasuishou cuelga el teléfono y se dirige fastidiada hacia donde estaba Enju, quien se estaba tomando un breve descanso luego de estar todo el día trabajando sin cesar en sus nuevas piezas para crear muñecas.

─ ¿Aún no se adaptan a la nueva política editorial del canal? ─ pregunta Enju.

─ Así es, otou-sama ─ dice Barasuishou tomando asiento en las piernas de su creador ─. Ellos han estado por siglos trabajando únicamente en sintonía con el juego de Alice, y por eso se les hace extraño trabajar para un propósito distinto, pero el documental que tanto deseas lo lograremos, otou-sama.

Enju suspira contento, siempre podía contar con la incondicional lealtad de Barasuihou. Había sido, aunque no se diera cuenta del todo, bastante liberador el haber renunciado al juego de Alice, renunciar a su ambición de mostrar su superioridad sobre Rozen y sus siete muñecas, y ahora sólo le interesaba crear su propio legado por medio de la elaboración de muñecas y la televisión en el campo N. Puede que no fuese fácil su cometido, pero estaba determinado a seguir adelante por este nuevo camino.

El reloj que se encontraba en la pared más apartada del taller indica que ya eran las doce del día, y Barasuihou se baja de las piernas de Enju, en vista que era la hora para practicar un poco de cocina con Nori. Ambos se dedican un gesto para despedirse antes que Barasuishou se fuera por un espejo que se encontraba justo en la entrada de la oficina. El teléfono de la oficina vuelve a sonar, y Enju va a responder con algo de fastidio.

─ ¿Diga? ─ pone cara de enfado y sostiene la sién ─ No, ya les dije que no quiero nada en la programación que tenga que ver con el juego de Alice… Entonces dile que está despedido, y tú serás el nuevo gerente de logística. Y hagan el favor de no llamarme en este momento, que estoy cansado ─ cuelga de forma brusca y se va a comer.


Residencia Kashiwaba

Hinaichigo estaba de visita en la habitación de Tomoe, y esta estaba muy feliz de tener un momento para compartir al lado de su anterior muñeca. Aquella imagen que había tenido Tomoe de una Hinaichigo siendo sometida a pasar hambre sólo para pelear parecía haber quedado demasiado lejos, y Tomoe decidió que de vez en cuando podría llevar a Hinaichigo para que puedan pasar el rato. Ambas disfrutaban un mundo la compañía de la otra, y Tomoe siempre le ofrecía a la pequeña francesa una provisión importante de daifuku de fresa, siempre y cuando terminara primero con la comida.

─ … y entonces Souseiseki le dijo que no a Suiseiseki, y ella se puso muy malcriada. Menos mal que Hina se porta mucho mejor-nano.

Tomoe ríe y da la razón a su muñeca, le gustaba mucho escuchar sus experiencias en la casa de Jun, y entonces da una rápida mirada al celular que yacía a un lado de su cama, y Tomoe recuerda que en un par de horas tendría una cita con Jun, luego de tanto tiempo ansiando por la llegada de un momento así, ahora lo vería alcanzado y cumplido por su propio esfuerzo, especialmente porque nunca había hablado del asunto con Nori, y Enju y Shirosaki jamás hicieron intento alguno por ahondar en el tema.

─ Finalmente… hoy podré estar saliendo con él…

─ ¿De qué estás hablando, Tomoe?

─ N-no… no es nada.

Hinaichigo entonces se pone a pintar un dibujo, y cuando lo termina se lo entrega a su antigua médium junto con un sobre que la chica llega a notar. Se trataba de una invitación a una boda, y Tomoe arquea las cejas en cuanto termina de leerlo.

─ ¿Boda? ¿A qué clase de bodas te invitaron, Hinaichigo?

─ Es una boda entre juguetes ─ responde Hinaichigo muy emocionada ─. Cuando todos estaban en la huelga que había dicho Shinku, llegó un juguete para invitar a todos a una boda, y esta mañana nos dieron más invitaciones para invitar a quien queramos, y Hina quiere que Tomoe venga-nano.

Tomoe suelta una pequeña risilla nada frecuente en ella, y es que era realmente enternecedor la manera en que Hinaichigo le mostraba su cariño. Realmente había valido la pena llevarla a pasar el rato en casa, y lo único que podría mejorar el día sería que su cita con Jun resultase bien.


Con Suiseiseki y Souseiseki

─ Ya te dije que no debes balancearte tanto, Suiseiseki.

─ Eso i-intento, pero no es tan simple-desu.

Las gemelas se encontraban en casa de los ancianos entrenando a la castaña para que pudiese desempeñar su papel en la telenovela que estaba por salir al aire la próxima semana en el canal Enju TV, y Souseiseki fungía como su entrenadora. Los ancianos con los que vivía Souseiseki estaban bebiendo una taza de té cada uno mientras hacían de espectadores y daban vítores a Suiseiseki para que lograse pasear por toda la sala sin dejar caer unos pequeños libros que tenía en la cabeza.

─ Vamos, que tenemos plena confianza en ti ─ dice Matsuo con una amable sonrisa.

─ Caramba, no sabía que ser estrella podía ser tan difícil-desu ─ Suiseiseki se lamenta cuando se le caen por enésima vez los libros, por lo que debía empezar otra vez.

─ No te preocupes, Suiseiseki, que tenemos todo el día para practicar ─ dice Souseiseki ─. Vamos, falta poco para que graben oficialmente las primeras escenas, y tienes que hacerlo bien.

Suiseiseki se ubica nuevamente en el punto de partida, toma aire y se pone los libros en la cabeza para empezar otra vez con el ejercicio. Le costaba mucho mantener el equilibrio, pero estaba determinada a perseverar para tener para sí el papel de la protagonista. La ambición de Suiseiseki en realidad consistía en lograr el papel para alimentar su auto convencimiento de ser la más hábil de todo el staff seleccionado por Kanaria para la novela.

Souseiseki por su parte continúa dedicándose a comprobar el desempeño de su hermana y dedicar su tiempo y esfuerzo para aplicar las correcciones pertinentes, pues también ella deseaba que Suiseiseki hiciese lo mejor posible. A fin de que los ancianos pudiesen ver la telenovela, Souseiseki había pedido a Enju que instalase en la casa el cable para poder ver la televisión del campo N, y así se sentirían orgullosos en cuanto viesen el debut de la castaña, y vaya que tenían esperanzas en ella, casi al punto de arrugar las invitaciones que les habían ofrecido las gemelas.

─ ¡YAAAAY! ¡Lo logré! ¡He atravesado toda la sala y mantenido los libros sobre mi cabeza-desu! ─ celebra Suiseiseki tirando a un lado los libros y pegando brincos, haciendo que a los demás les saliese una gota en la nuca.

Era una alegría que Suiseiseki lo consiguiese, pero de pronto recuerda algo curioso, algo que quería saber, y que quizá Suiseiseki le podría decir.

─ Suiseiseki ─ su gemela voltea a verla ─, ¿de qué trata la novela que vas a protagonizar?

─ ¿Eh? ¿De qué trata? ─ Suiseiseki pronto se cubre la boca para esconder una risilla malévola ─ Sólo te puedo decir, Souseiseki, que es un secreto. Jijijiji.

A Souseiseki le ponía un poco nerviosa esa respuesta, pues sólo podía significar que Suiseiseki iba, de alguna manera, a cometer una locura en su nuevo papel.


Residencia Sakurada

En la casa se respiraba un aire de tranquilidad como nunca hubo en la casa desde la llegada de las Rozen Maiden. Nori, Barasuishou y Kirakishou hacían juntas galletas de vainilla juntadas con chocolate, y ambas muñecas veían divertido el proceso de juntar ambos colores sin mezclarlos para así llevarlos al horno, aunque fallaron con algunas galletas en el proceso, pero igual Nori las felicitaba por el intento realizado.

Más arriba se encontraban Jun y Shinku, cada quien en lo suyo, y eso significa que Jun estaba frente a la computadora comprando nuevamente todas las cosas esotéricas que Nori había regresado en su ausencia (la bronca que le había dado antes había sido monumental, pero se tuvo que detener en cierto punto cuando nota que Nori estaba a punto de llorar), y Shinku estaba siendo absorbida (casi literalmente) por su lectura en alemán. A pesar del silencio que imperaba allí, ninguno de los dos se sentía tenso o incómodo, sino que sentían una enorme paz, especialmente porque ya no hacía falta pensar en el juego de Alice. Una nueva era había empezado para las Rozen Maiden.

─ ¡Santo cielo, ya se me hace tarde! ─ exclama Jun en cuanto ve la hora en su orednador.

─ ¿Te refieres a tu cita con Tomoe? Vaya que eres un maleducado al hacer esperar a una dama ─ dice Shinku medio en broma.

Jun se limita a gruñir mientras seleccionaba la ropa que iba a llevar a la cita. En vista que Shinku jamás le perdonaría que se cambie delante de ella, Jun se llevó al baño sus cosas para prepararse, mientras la inglesa deja su lectura y sale lentamente de la habitación, pues también se acercaba la hora para el show de las marionetas.

─ Jun, voy a estar abajo, y debes hacer té verde antes de irte.

¿Y por qué no le dices a Nori? ─ se queja Jun.

─ Vaya, qué sirviente más irresponsable y respondón ─ suspira Shinku antes de irse.


Sala

Tomoe recién había llegado, y tenía a Hinaichigo en brazos. Kirakishou y Barasuishou estaban descansando luego de poner las galletas en el horno, y se habían apostado en el sofá para ver al detective Kun-kun que, sin que los productores humanos se diesen cuenta, ahora el programa disfrutaba de sintonía por todos los campos N gracias a Enju TV, consiguiendo un inmediato éxito en el rating. Hinaichigo y Shinku hacen espacio en el sofá junto a Barasuishou y Kirakishou para ver el programa, todas ellas sin el menor atisbo de agresión o precaución, pues ya eso no hacía falta.

─ ¡Lamento mucho la tardanza! ─ grita Jun cuando casi se cae de las escaleras por el apuro que tenía ─ ¿Te hice esperar demasiado, Kashiwaba?

─ No, justo ahora acabo de llegar, Sakurada-kun ─ dice Tomoe con tranquilidad.

De la habitación del espejo surgen Kanaria primero y Souseiseki medio minuto después, ambas traían algo de sus respectivos lugares.

─ ¡Miren lo que les traje a todos! ─ Kanaria saca de una bolsa una enorme botella con jugo de naranja y zanahoria ─ Micchan se los envía, y también les da sus saludos-kashira.

Jun, en vista que le tomaría un poco más salir con Tomoe, reparte rápidamente el jugo entre todos los presentes que, a pesar de ser muchos, a cada uno le tocó una buena cantidad para beber. Suiseiseki no había ido aún a la casa porque quería continuar ensayando y haciendo sus ejercicios para ser una gran actriz, a pesar que los abuelos les habían recomendado que tomaran un descanso y Souseiseki estuviera de acuerdo. Al ver que allí estaba Kanaria, y recordando que ella era un miembro importante de Enju TV, Souseiseki quiso hacerle aquella pregunta.

─ Kanaria, ¿qué clase de papel le dieron ustedes a Souseiseki? ¿De qué trata la nueva telenovela?

─ ¿Eh? ─ Kanaria mira extrañada a Souseiseki, pues esperaba que su gemela le dijese ─ Bueo, la trama de la telenovela aún es un secreto, y no la podemos revelar hasta que empiece oficialmente la transmisión, pero supongo que no estaría de más decirte el nombre de la novela ─ todos, incluyendo a Nori, miran fijamente a Kanaria, como si aquella revelación pudiera significar algo trascendental ─. El nombre de la telenovela es Alice. El mismo Enju fue quien propuso ese nombre-kashira ─ Barasuishou asiente en apoyo a lo dicho por Kanaria.

Todos se quedan de piedra, no pudiendo creer lo que había dicho la muñeca musical. A Hinaichigo casi se le cae su jugo por la conmoción.

─ B-bueno… ─ Nori trataba desesperadamente encontrar palabras que pudieran disminuir la tensión en la sala ─ Al parecer, Suiseiseki-chan fue la que se convirtió en Alice, ¿verdad? ─ nadie responde, aunque Kirakishou casi se ríe ante esa ocurrencia.

─ Madre mía ─ suspira Shinku ─. Sólo espero que Suigintou no se dé cuenta antes que empiece la serie, o podría ponerse a pelear ella también por el puesto de Alice.

Esta todos ríen ante la idea de Suiseiseki y Suigintou agarrándose de los pelos y dándose golpes por un mísero libreto. Aunque Shinku no lo decía con esa intención, había resultado bastante más gracioso que lo intentado por Nori.


En un campo N bastante lejano

Había una zona que estaba cubierta por nieve a causa de una nevada que parecía nunca terminar. En algunas partes la nieve formaba montes que tapaban completamente las puertas de algunas casas cercanas, y en otras zonas, paradójicamente, el suelo estaba bastante limpio de nieve. En una de las calles más frías y sucias de esa parte se encontraba un conejo bastante sucio y ataviado en trapos que hacían un pésimo trabajo tratando de protegerlo del inclemente clima, pidiendo una limosna que nadie parecía dispuesto a darle.

─ Yo era exitoso… ─ se decía a sí mismo Laplace ─ Lo tenía todo… Mi propio canal, trabajos de medio tiempo… tenía mi traje y tenía mucho dinero ¿Cómo es que acabé así?

─ Oye, ¿tú no eres de casualidad Laplace no Ma? ─ parece un juguete en forma de niño pequeño, con cara que reflejaba gran curiosidad.

─ Pues sí, lo soy.

─ ¡Genial! Al fin te conozco ─ Laplace vio entonces una pequeña esperanza en su resurgimiento si era ratificado como alguien famoso, pero el juguete lo hace regresar a la realidad de golpe y porrazo ─. Eres aquel conejo estúpido que hizo que ocho muñecas pelearan sólo para entrenamiento del público, y yo siempre te desprecié, porque yo adoro a las Rozen Maiden y no me parecía justo que tuvieran que matarse, aún si se trataba de convertirse en la tal Alice.

Entonces el juguete empieza a tronar los puños mientras se acercaba al maltrecho conejo, el cual estaba bastante asustado, y es que aún no se había recuperado del todo de la golpiza que le habían propinado las Rozen Maiden y Barasuishou, y eso le impedía moverse de allí con la velocidad necesaria para escapar. Sus buenos días habían quedado atrás, muy atrás.

Fin


¡Listo! He puesto punto y final a este fic, así que tengo que decir que hasta aquí llego. Para el mes de octubre tengo previsto iniciar con el segundo fic de El viaje temporal de Shinku y Suigintou, así que anuncio que aún espero una opinión acerca del nuevo OC que será la hija de Micchan, porque todavía no he recibido ninguna idea :/. Bueno, me retiro, y veremos si subo algún OS mientras dura la espera.

Hasta otra