NOTA:
Clasificación M por futuras escenas vulgares y eróticas.
Disclaimer: Los personajes pertenecen a DC Comic. La historia esta basada en los TEEN TITANS de la serie animada y mezclando los personajes originales junto con sus historias de los comic.
¡Ho, mierda!
III.
¡Ho, mierda!, que el infierno se apiade.
Cyborg miro con grandes ojos llenos de preocupación a Chico Bestia. El titán mecánico no pudo evitar recorrerse un poco lejos de su amigo en el sillón principal del living mientras el cambia pieles tenía una escena. No era como si el ex futbolista mirase por primera vez la trasformación en los gestos del joven titán, sin embargo, era la primera vez que sentía la amenaza tan latente.
Chico Bestia tenía sus manos sobre sus rodillas, clavando sus uñas en ellas, atravesando la tela del traje y la piel, con sus hombros hundidos y la cabeza colgándole. Cyborg supo que la manera en la que estaba era su forma de ocultar su estado, lo supo porque así fue la primera vez que miro la metamorfosis, aunque esa vez solo había durado unos pocos segundos y no había habido gruñidos.
Esta vez ya llevaba más de cinco minutos intentando controlarse, dejando que sonidos algo perturbadores de animales heridos salieran de su garganta. De heridos y de defensores. Pues aun que los gruñidos salían de repente acongojados, eran mayor mente agresivos, y eso estaba haciendo a Cyborg sentir preocupación por sí mismo.
El joven titán dejó que su peso fuese hacía delante, obteniendo que su cabeza quedara a la altura de sus rodillas antes de ir hacia atrás para descansar contra el respaldo del sofá. Chico Bestia jadeaba por aire, con sus ojos inyectados en sangre, con su cuerpo temblando y perlado en sudor. Él estaba hecho un asco.
Poco le importaba eso.
La rabia seguía ahí, el dolor y la tristeza le hacían tener episodios como ese cada vez con más frecuencia desde hace un par de días. La razón humana le decía que era paranoia, solo había escuchado dos cortas líneas entre Raven y Robin que aún le parecían sin sentido, pero el instinto animal le pedía a gritos a su compañera, cerca de él y lejos del chico maravilla. Muy, muy lejos del chico maravilla.
—Viejo, ¿Tú te encuentra-…?
—¡Esos dos se tienen demasiada confiancita!—Las palabras salieron llenas de rabia, dejando a Cyborg un poco estupefacto—¡Si solo los hubiese mirado, Cy!, ¡Como la tocaba!
El titán mecánico tardo unos segundos en entender a qué se refería su mejor amigo. Y cuando lo hizo…
¡Ho, mierda!, que el infierno se apiade.
—¿Celoso?—Pregunto con una sonrisa ladina.
Chico Bestia miro por el rabillo de sus ojos al ex futbolista. Quizá y en otro tiempo estaría sonrojado, airado y muy avergonzado con aquella palabra. Quizá y en otro tiempo se habría levantado, tratando de evadirlo demasiado directamente, provocando unas muchas demasiadas semanas de burlas por parte de Cyborg. Quizá y en otro tiempo. Ahora lo único que hizo fue fruncir el ceño, conteniendo el gruñido bestial que amenazaba con salir desde su pecho.
—Si.—Afirmo, entrecerrando los ojos y bajando su voz una octava—Estoy demasiado celoso.
Aunque esa no era la palabra que él realmente quería usar.
Él estaba cabreado, realmente cabreado. En su mente aún estaba grabada la forma en que la hechicera se había excitado, perdiendo el control de sí misma en unos segundos. Y ella solo había tocado una milésima parte de sus deseos. Su pareja se había puesto así solo con el rose mental de su cuerpo, y la curiosidad de como la pondría con un toque más íntimo y físico le estaba matando. Pero la razón de su enojo no era eso, sino la forma en que Robin había sostenido entre sus brazos el menudo cuerpo de Raven, acogiéndola en su pecho mientras susurraba aquellas palabras en su oído.
Bien, él respetaba a Robin, era su líder como compañero y una figura de alfa en sus pensamientos animales. Eso no le daba ningún derecho de tocar a su pareja. Era su líder, pero él seguía siendo un macho, y uno muy posesivo aunque fuese difícil de creer. Él era un fiel creyente de lo "Mío es mío", y Raven era suya, aunque la chica lo quisiera tan lejos como si fuese su propio padre. Aun que estaba seguro que Trigón tendría más oportunidad de rosar la piel de la chica que él.
—Esto es fuerte.—Murmuro Cyborg—Amigo, no sé si envidiarte o tener pena de ti.—El titán mecánico se acomodó perezoso sobre el sillón, relajando los músculos tensos por los recientes hechos—Digo, tienes solo diecisiete años y ya tienes a una mujer de por vida. Yo realmente no sabría cómo sentirme en tu lugar.
—Por qué no están en mi lugar.—Replico el cambia pieles—Simplemente no piensas en lo aterrados que es estar con alguien por lo que te queda de vida. Es más aterrador pensar en que no lograras estar con esa persona.
Cyborg se lo pensó un poco, preguntándose cuantas mujeres quisieran el lugar de Raven ante la idea de fidelidad eterna, amor incondicional y la promesa de protección. Esas cosas no se encontraban en cualquier parte, aun que para el titán mecánico era completamente surrealista lograr esas cosas para cualquier humano. Aun más si se trataba de Chico Bestia.
—Aterrador, ¿he?—El titán mecánico miro de reojo a su amigo—¿Qué pasa-…? ,… ¿Qué pasa si Raven no te acepta, Bestia?
El cuerpo entero del joven titán se tensó, sus ojos aun rojos por la metamorfosis miraron a Cyborg con una chispa de temor. Chico Bestia se quedó en blanco, absolutamente nada llego a su mente en esos momento, fue como si todos sus sentidos se apagaran, solo dejando a su psique rompiéndose en la oscuridad. El temor lo apreso, lo dejo inmóvil y con la boca seca, haciéndolo sentir inútil y obsoleto. Sufrimiento, desgracia, soledad.
Miedo.
—No.—Alcanzo a susurrar apenas.—Eso no es una opción.
Cuando el cambia pieles logro recuperar el control de su cuerpo negó fuertemente con la cabeza, levantándose repentinamente del sillón, dándole la espalda a Cyborg para calmar el deseo de herir a su amigo físicamente como él lo había herido sentimentalmente.
—No digas eso de nuevo Cy, ni de broma.
El exfutbolista, dándose cuenta de su error en selección de palabras quiso reparar lo ocurrido, levantándose también para tener el mismo impacto de seriedad que extrañamente había dado Chico Bestia, pero cuando separo sus labios para decir algo, las puertas corredizas de la entrada se abrieron, dejando pasar a los otros miembros del equipo-
—¿Es enserio?—Murmuro el mayor de los titanes, maldiciendo mentalmente por la interrupción.
—¿Pasa algo?—Les pregunto Robin desde los escalones.
Cyborg negó con la cabeza, sentándose nuevamente en el sillón mientras prendida el enorme televisor y comenzaba a cambiar los canales con cierto deje de desesperación.
Chico Bestia por otro lado intento ir lo más lejos que pudiera de su mejor amigo, convirtiéndose en un gato pequeño mientras iba directo a los pies de Starfire, restregándose contra sus tobillos para tener un poco de la atención que la chica gozaba de darle. La pelirroja no lo decepciono, lo cogió en brazos inmediatamente y comenzó a acariciar su cabeza y espina con delicadeza.
Bien, el cambia pieles se podía dar por aludido sí alguien hablase de venganza, al disfrutar de recostar su cabeza contra los prominentes atributos que la tamaraniana tenía, disfrutando de la calidez de sus brazos y sus mimos mientras sentía la mirada matadora del moreno sobre él. Era un placer que se permitía tener, que aplacaba a su Bestia interna que se regodeaba al recordar lo cerca que podía estar el chico maravilla de su pareja.
—Tienes idea de que Chico Bestia sigue siendo un chico, ¿No, Starfiere?
El pelaje del gato se erizo por completo cuando aquellas palabras se colaron por sus oídos. La metamorfosis empezó instantáneamente, y el joven titán dio gracias a todo ser poderoso que existiera por estar en tal forma. Cuando el escueto tono impregnado con sarcasmo llego a él, las garras crecieron y la pupila de sus ojos se afilo aún más, haciéndole esconder el rostro entre los pechos de la pelirroja con vergüenza.
—Amiga Raven, tu sueles ser muy cruel con nuestro pequeño amigo, él solo busca un poco de atención.—Y tomando con una mano la pequeña carita del minino dijo;—¿Verdad amigo?, Tu aun eres muy inocente.
El "ja" resonó por todo el living. Los otros integrantes del equipo hicieron la burla unánime, aun así, la pelirroja los ignoro y siguió manteniendo al gato entre sus brazos mientras caminaba hacía la cocina, donde la hechicera estaba hirviendo agua.
Chico Bestia, en su estado más primitivo, pudo oler a su pareja aun cuando tenía los pechos de la tamaraniana pegados a su húmeda nariz, ella olía a jazmín y a tierra mojada, de ese tipo de aromas que te hacían relajarte y sentirte pleno, de ese tipo de aromas que lo hacían entrar a un nirvana lleno de deseo.
Ho, como deseaba él enterrar su nariz en el cuello delgado de su pareja, rodear su cintura y tenerla pegada a su cuerpo mientras aspiraba aquel olor por horas. Él deseo le hizo ir en contra de su propio autocontrol y alejarse de la protección de los atributos de su amiga para mirar a la chica gótica.
Ella llevaba su clásica vestimenta, con aquella capa cubriéndola a medias mientras aplicaba a una taza bacía unas cuantas cucharadas de hojas molidas. Concentrada, imperturbable. Exquisita. Sus entrañas se tensaron. Oscuro deseo. Cruda lujuria. Una profunda y primitiva necesidad lo poseyó. Cerró los ojos e inhaló profundamente, eso fue mucho peor para él.
Podía sentir su sangre hervir, su psique descontrolarse más de lo debido. Él estaba cerca, muy, muy cerca de ella, le fue imposible controlar en ese momento todo, aún más después de lo que Cyborg le dijo.
La cuchara cayo a medio camino de la taza. Raven se paralizo por completo, desplegando su magia haciendo que la taza pequeña estallara, los estantes tras ella se abrieran y su capa ondeara violentamente. La chica miro inmediatamente en dirección al más joven de los titanes. Sorprendida y asustada, se intimido aún más al ver como él no le devolvía una mirada llena de pánico. Chico bestia tenía sus parpados algo caídos, mirando con sus ojos gatunos llenos de deseo a su compañera. Eso hizo que la joven abriera un portal bajo sus pies, hundiéndose en la oscuridad hiperventilando.
—¡¿Están bien?¡—Robin grito alarmado mientras se acercaba presuroso a la tamaraniana.
El cambia pieles podía oler la preocupación en el chico maravilla, el miedo en Starfire y la reticencia en Cyborg. Él lo ignoro por completo, dejando que el aroma que Raven había dejado en la estancia le impregnara.
Deseo.
El cambia pieles había podido percibir el cambio en la joven gótica, como se había quedado sin aire mientras sus propios deseos se adentraban en su mente. Él pudo escuchar el jadeo de excitación salir de sus labios. Y el olor. Su olor. La fragancia del deseo líquido lo había embriagado como ese día en la biblioteca, nublando su juicio un instante, dejando trasmitir más de lo que él quería de ella.
—¡¿Chico Bestia, te ha dañado a ti?!
Le pregunto el chico maravilla después de asegurarse de la tamaraniana. Él negó con la cabeza antes de saltar de los brazos de su amiga, transformándose nuevamente en él mismo sin dejar de ver el lugar por donde había desaparecido la hechicera. Podía sentir a la Bestia dentro de él elevándose, casi debajo de su piel. Demasiados años negándole el contacto de su compañera le estaba exasperando, ya había llegado a su límite, y ciertamente, él también había llegado al suyo.
—Iré a ver a Raven.—Murmuro en voz baja, intentando pasar desapercibido lo ronco de su tono.
—Esa no es una buena idea, Bestia.—Cyborg, que se había acercado a ver qué pasaba, puso una mano en el hombro del joven titán desde el otro lado del mostrador—Quizá deba ir Robin, él puede-…
—Iré yo.
Fue rotundo y no dejo que nadie más lo contradijera, caminando a paso rápido hacía la entrada, desapareciendo tras las puertas metálicas. Asegurándose en ser el primero y único en estar cerca de su pareja en esos momentos. Aun con aquel olor persistente escociéndole la nariz.
¡Ho, mierda!, que el infierno se apiade.
AVISO: Suelo leer mucho los fic en Ingles y en estos suelen llamar a Chico Bestia "Changeling", además de que "Mutante" me parece algo insultante. Por lo que prefiero escribir la traducción de Changeling, que es Cambia pieles.
AGRADEZCO: Al usuario MrRayney por su publicidad en Facebook (Que admito me aterro al principio), y a todo aquel que se ha paseado por este fic.
