Capitulo 7

La historia de aquel hombre y la manera en que la conto, le produjo escalofríos a Bulma, mientras una sensación de vacío se apodero de su pecho, sintió lastima por él.

-Verdaderamente la amaste- Dijo ella agachando la mirada.

-Aun la amo, aun la siento, como si siguiera a mi lado, como si nunca se hubiera marchado. Sé que ella también me siente, solo que no lo sabe.- Se puso de pie lentamente en espera de una respuesta, con la esperanza de que su mujer lo recordara.

-Es triste. Cuando el padre de Trunks murió…-

-¡¿Murió?!-Esas palabras le helaron el cuerpo, ¿acaso de esta manera quería verlo, muerto? ¿Eso era lo que ella quería, verlo sin vida?

Ella se sintió un poco incomoda por la reacción de Vegeta, pero por suerte Tarble llego para interrumpir la situación tan penosa para ambos.

-Hola-Dijo el joven muy alegre, pero pudo observar que su hermano simplemente se alejó en el aire-¿Paso algo Bulma?-

-No lo sé- contesto la mujer muy confundida, mientras también se ponía de pie para irse, dejando a Table sin entender nada.

Las nubes rozaban su rostro, su alma estaba destrozada-¡maldita y estúpida sensación!- Gritaba al silencio del cielo, tratando de encontrar en él una respuesta. ¿Se daría por vencido? Creía que esta vez no había solución alguna, por primera vez las tácticas de guerra, el entrenamiento, su poder, reinado y orgullo, no le servían de nada.

Se detuvo en la sima de la montaña más alta que pudo encontrar, elevando su poder hasta el límite de su cuerpo, un desgarrador grito, mientras su Ki evaporaba aquellas lágrimas que se asomaban en sus negros ojos, llenos de ira, dolor, frustración y desconsuelo.

La noche llego, mientras que en la casa Brief el silencio reinaba, todos dormían plácidamente. El poderoso guerrero estaba por ingresar por la ventana del balcón de su cuarto, cuando unas voces cerca del lugar llamaron se atención. Se elevó dirigiéndose cautelosamente, al jardín de la mansión. Ese aquel lugar pudo ver a su hermano con una bella jovencita muy parecida a Bulma, algo que le sorprendió.

-Tarble- Ella lloraba sin consuelo-No soy ella, no soy quien despertó en ti cosas tan bellas- Aparentemente peleaban por la misma razón de siempre-¿Dime que te da el derecho para compararme? No busques en mí, lo que perdiste en otra parte- Su dolor se hacía odio rápidamente-Tu no me quieres y nunca lo vas a hacer, por el simple hecho de que hay otra mujer, hay alguien más que te roba el sueño y no sirve de nada que ponga todo mi empeño.- Trato de calmar su llanto, pero era imposible-Eres del pasado esclavo y conmigo no vele que un clavo saca a otro clavo, podre luchar por ti, pero me arriesgaría a lastimarme más y tal vez nada lograría. Dame una buena razón para quedarme aquí, si nada cambiaria, lo que siento es por mí, si tuvieras la iniciativa, talvez fuera distinto, pero ya me utilizaste ya de nada te sirvo. Solo me marchare que no hay nada más que yo pueda hacer, nunca seré como ella, tienes que entender, solo mírame, esta soy yo-Tomo una de las manos de Tarble-Lo tomas o lo deja esta es mi última oferta, u olvídame.-

El joven sabía que ella decía la verdad, pero no quería perderla a su única compañera-No busco lo perdí, encuentro en tu persona, algo que pueda sanar eta cicatriz, tal vez hago mal y te daño en el intento, pero mi pasado afecta lo que en el presento siento. Es que no puedo, me duele estar así, perdóname amor, ya no quisiera discutir, solo que no intento luchar, es una pelea contra sentimientos que ni yo puedo ganar, entiende, no juego y no quisiera lastimarte, te quiero pero es difícil acostumbrarse y sé que si me tienes paciencia puedo cambiar todo lo que es ahora y te amare, o con el tiempo yo la olvidare, o eso espero, porque no quiero aceptar que te falle, mi amor, perdón por esta discusión, no te comparo con ella, ella no tiene comparación.- Fue en ese momento en que él se dio cuenta que no era justo lo que estaba haciendo- Sé que no eres ella y no te pido que lo seas, lo tomare de la misma forma y sé que está mal lo que hago, sé que te estoy haciendo daño, pero no puedo cambiar lo que mi corazón te grita. Si te vas lo entiendo, al final de cuentas fui yo el que te falle.-Se soltó el brazo del agarre de la muchacha- Perdón-

La joven se sentía destrozada, pero lo que más sentía era odio. Salió corriendo del lugar, con su rostro bañado en llanto, repitiendo una y otra vez la misma frase"-Lo pagaras"-

-Eres un inútil-Dijo Vegeta acercándose a su hermano-

-Tú no te metas- Estoy en mi derecho, después de todo, es de mi mujer de quien estás enamorado-

-En fin ¿Cómo va todo con Bulma?-

En ese momento los hermanos escucharon gritos provenientes de la casa, y sin dudaron fueron rápidamente.

-¿De dónde vinieron?-

-La habitación de Bulma- Vegeta estaba seguro.

Entraron por la ventana, rompiéndola en mil pedazos. La imagen que vieron era casi increíble. Ahí estaba Bulma forcejeando con la novia de Tarble.

-¿Qué raros haces?-Grito Tarble.

-No te entrometas- Bulma sabía muy bien cómo defenderse y estaba dispuesta a demostrarlo.

Vegeta no hizo más que cruzarse de brazos-No intervengas-Le dijo a su joven hermano, el cual simplemente obedeció.

Ambas mujeres estaban paradas tomadas de sus manos, como si simplemente fuera una competencia de fuerza. Se miraban fijamente, Bulma sentía la adrenalina correr por sus venas, cuando una imagen muy parecida volvía a su mente, sabía lo que tenía que hacer. Aflojo sus brazos, bajo su cuerpo un poco, mientras que un rápido movimiento de su pierna, arrojo a su atacante al suelo, la cual callo boca bajo. El corazón de Bulma latía como nunca, mientras más imágenes se cruzaban con cada movimiento que realizaba, cuando torcía el brazo de su enemiga hacia atrás apoyando la rodilla en su espalda para que no pudiera moverse, se acercó al oído de la joven y le susurro suavemente- Te equivocaste al meterte con la Reina Sayajin- En ese momento miles de recuerdos volvieron a ella.

Vegeta no podía creer lo que había escuchado-¿Bulma?-

-Ya basta-Tarble se acercó para separarlas, pero cuando lo hizo vio sangre en la ropa de su novia, pero no era de ella, al girarse, vio que Bulma sujetaba su estómago, el cual sangraba manchando su camisón blanco.- ¿Qué hiciste?-

Vegeta tomo a su mujer antes de que terminara de colisionar en el suelo-¿Qué te hizo?-Estaba desesperado.

-Lo hizo mientras dormía- se desmallo por la pérdida brusca de sangre.

Rápidamente auxiliaron a la mujer, pero necesitaban llevarla al hospital, la herida era muy profunda.

La policía se encargó de la novia de Tarble, mientras que en el hospital la familia de Bulma estaba muy preocupada, aun no sabían nada, y el medico solo dijo que se necesitaba tiempo para esperar si ella despertaba. Vegeta salió de la clínica completamente furioso y entro en el curto en donde su esposa dormía, utilizando la ventana.

Se acercó a su cama observando dolorosamente cada rasgo facial de su bello rostro-Recuerdo tu silueta caminando por el cuarto, llegar y que estuvieras esperándome y ahora solo mi sombra está acompañándome. Cuando en la cama me dabas los buenos días, cuando todas tus caricias eran mías y ahora mi corazón a diario te llora pues el remordimiento lo devora. Desde que no estás la vida no es igual, cada momento me hace recordarte, no puedo arrancarte de mi corazón te pido perdón, por cada discusión, la falta de atención me hizo alejarte, pero el reloj me marca que ya es tarde.- Miles de recuerdos se posaron en la mente del guerrero- Te trate mal, sin importarme las consecuencias y ahora vivo enredado entre mi conciencia, deje volar alguien que si me quería y ahora sin ti, mi alma se siente vacía, quisiera volver el ayer y borrar mis tontería y en el hoy no volverlas a cometer, y así no tendría este dolor en el pecho-Cerro sus puños con fuerza-Quería detenerte pero no tenía el derecho, pues yo te falle como te trate, todas tus ilusiones yo mismo las mate cuando me aparte. Mi vida no es vida si no tengo a mi mujer- Ya podía contenerse más, la necesitaba.- Ahora nada es igual, mi corazón ya no palpita, esto me lastima necesito. Extraño tus besos, esos labios tiernos con los que me besabas y en la mañana me despertabas, extraño tus gritos, extraño tus peleas, tu forma de tratarme y aunque no me creas en el fondo soy bueno, aunque no lo demostré, es por eso que te fuiste y el tiempo es irrecuperable, tenía a la mujer más perfecta del mundo y se fue porque yo fui el culpable. Yo solo hice mi camino al precipicio, deje de escucharte, deje los detalles y jamás fui romántico, solo discutía por cualquier tontería, solo quiero que vuelvas. Perdóname por lo que te dañado, mujer, despierta.-

-Te perdono-

Esa tan suave y piadosa voz, la conocía a la perfección. Observo sus bellos ojos celestes soltando lágrimas de felicidad. Era la primera vez que Vegeta era tan sincero con ella abriendo sus sentimientos de esa manera, no podía creer lo que había escuchado, pero estaba feliz. Feliz de recuperar los recuerdos en aquella pelea, feliz de entender la explicación que su esposo, la cual no quiso escuchar al irse.

Las mejillas de él se tornaron de un color rojo muy fuerte, por esto se giro para que ella no lo notara-Que no se te haga costumbre mujer, no repito dos veces las mismas cosas-

Bulma sonrió-Me recuperare y volveremos a casa mi amor, volveremos a ser una familia-

-Mujer, siempre fuimos una familia-

FIN.