Saludos :) ha pasado bastante tiempo desde que volví a escribir, bueno limpiando la bandeja de mi correo encontré muchos review pidiendo que termine la historia y de lo injusto que era no haberla terminado, lo cual es razonable. Bueno espero esta narración del capítulo 13 sea de su agrado, sean tolerantes ya que tiempo que no escribo por lo que tuve serias dudas de subirlo o no ya que recién lo escribí hoy :/. Qué disfrute la lectura!
El trato
El viento detuvo su fuerte soplido, como una pausa que entraba a un extenso letardo o más bien lo que acababa de detenerse, aquellos recuerdos de tantas vidas pasadas y su existencia mejor escondida en su inconsciente regresaban a su mente, su brazos ya no eran pesados y la gravedad la sentía cada vez menos, fue levantando poco a poco la cabeza y viendo con esos profundos ojos brillantes a su alrededor, ellos luchaban unos contra otros mientras su grito de dolor ya había cesado. Aquel escenario que frente a sus ojos posaba de algo que jamás vio venir, algo en lo que nunca creyó estar involucrada o más aun fuera posible, después de todo ¿si existen los vampiros porque no los demonios?
Una sonrisa ante lo irónico de la situación se posó en sus labios, "qué patético desenlace, se supone que tú eras el monstruo, no yo… que pensarás de mi al saber por quién luchas"pensó Integra, quien en ese momento su cuerpo ya se había adaptado al portal que emanaba de su cuerpo, tomando control de lo que era capaz de hacer.
"¿Cuánto tiempo llevas ahí? ¡Arcángel Miguel!" dijo Integra con énfasis sin mirarlo, ella la había sentido a su lado mirando la escena frente a ambos "Debió haber sido muy estresante seguirme los pasos tanto tiempo, ¿no es así?"
Respondió con una sonrisa volteando a verla "Ya no huirás otras vez, Integra. Veo que lo has decidido" volteo posando sus ojos al ser que hace siglos fue maldecido por Dios y ahora era llamado Alucard, pensó "pero no deja de ser una creación de Dios, aun así este maldito".
Integra escucho su pensamiento "Maldito o no, aún es por quien Él sufre. Ama a quienes más se han alejado de él, se perdieron del camino, después de todo es sólo un niño asustado de una humanidad que perdió… rechazado a los ojos de su padre… ha sufrido tanto", ambos quedaron en silencio, escuchando sólo los ruidos provenientes de una lucha entre quienes no tienen ni idea realmente de lo que sucede, el ruido de las espadas chocando, los golpes a cada cuerpo y sus huesos triturados y quebrándose, la respiración innecesaria de los muertos y las criaturas ni humanas ni vampiros revoloteando alrededor, escapando del infierno.
El ser alado a su lado por fin volvió a hablar "¿qué es lo que quieres a cambio, hija de Lilith?", miró fijamente a quien antes fue conocido como Drácula.
"Quiero el perdón de su alma, cada uno de sus pecados yo los cargaré ¡Yo cargaré su cruz!", ella lo miró detenidamente, él estaba peleando en lo que ella antes llamaría nivel cero, con su brillante armadura y con el aspecto que escondía a sus ojos al verse más joven como a la edad de ella "maldito vampiro" pensó mirándolo dulcemente, sin percatarse de una lágrima intrusa brotando de uno de sus ojos.
"¿Qué ofreces a cambio?" respondió sabiendo todo lo que pasaba en su mente, lo vio en sus ojos, pero quería que ella lo dijera "yo podría destruirte ahora que estas encadenada y", este fue interrumpido por Integra.
"Ella seguirá existiendo aun así acabes conmigo… y yo volveré a nacer aun así me persigas eternamente, esto será un círculo vicioso. Déjame encerrarla en los infiernos… sé cómo hacerlo, ahora lo sé… una vez allá abajo dejaré que acabes con mi existencia" Integra una vez terminada sus palabras deshizo las cadenas que la ataban como su hubieran sido hechas de polvo, ella se puso de pie a lado del arcángel que sólo ella podía ver.
"Realmente te has enamorado, hija de Lilith", la miro a los ojos seriamente. "No planeas detenerlos… después de todo a partir de ahora esta es sólo tú pelea, ella ya está viniendo por ti", este abrió sus alas y antes de irse disparado al cielo le dijo "Dejaré que te despidas de él al terminar la pelea. Al finalizar él volverá a ser humano y sus pecados serán redimidos, lo que siga luego depende de que tan bien se comporte él… dale las gracias a Dios, quien ha aceptado tu trato, espérame en el infierno una vez terminado todo" con esto él desapareció frente a sus ojos desvaneciéndose en lo alto.
Mientras tanto Alucard a lo lejos luchaba con Isabel, ambos espada a espada. Los ataques de Isabel eran fuertes y directos, ella impedía que llegue hacia Integra y él no soportaba más esta situación, amaba las luchas y el derramamiento de sangre, pero no a costa de lo que ama, de su dolor. La paciencia se le fue, la sonrisa maldita de gozo se desvaneció y sólo respondía a cada ataque con ira, ya había descuidado mucho a su ama y señora a manos de estas mujeres. La condesa sangrienta en cambio disfrutaba su pérdida de control frente a sus ataques, su desesperación, hasta ella hablo una vez cara a cara resistiendo el cruce de sus espadas hasta soltar chispas de la fuerte fricción entre el metal.
"Vi cuando te atraparon, creía que hubiéramos hecho un buen equipo" dijo Isabel presionando con más fuerza, "Pero ahora eres patético frente a mis ojos" la burla se hizo fuerte y escupió a su rostro "perdido por la nieta de quien te esclavizo, será ahora ella quien presione tu cabeza hasta quebrar tu cráneo" ambas espadas se rompieron, en ese momento Alucard con un puño agarro el cuello de Isabel presionándolo con fuerza, quería destruirla para ya no escuchar cada palabra más insultando a Integra ni de lo que habían hecho.
"Lo único que sé es que aquella mujer tras de ti es mía, así dirígete con respeto cada vez que tu sucia boca diga su nombre" con esto alucard hizo más fuerte su agarre hasta quebrar su garganta, pero Isabel pateo con fuerza su estómago sujetando ambos brazos del nosferathu y arrancándolos de su cuerpo, separados uno de los otro se miraron con ira, hasta que la mujer volteo a ver a Marruey y a Integra, pudo ver los ojos de esta última completamente celestes brillar, es ahí que supo que era el momento.
"Es hora", dijo mirando a su fiel sirviente, para luego regresar su mirada a Alucard, este extendió varios brazos a su alrededor que brotaban de su espalda, dirigiéndose al cuerpo de Isabel para desmembrar cada extensión de ella. Esta última evadió con velocidad su agarre hasta que uno sujeto su pierna.
"No tengo tiempo para basura como tú", grito Alucard, presionando con fuerza hasta reventar cada musculo de su pierna jalándola por el aire, hasta que su brazo fue cortado por la espada de Isabel. Ella salto a su pecho, mientras su pierna regeneraba con su espada apuntando a la cabeza de este para partirlo por la mitad, ambos se destrozaron uno a uno.
"No eres el único con trucos bajo la manga, yo también sufrí los experimentos por mi propia voluntad" Isabel cortaba a Alucard separándolo por la mitad y este bajo sus pies regeneraba cada vertebra y la carne cortada.
A la distancia Seras despertaba de su sueño, para ver a Elena peleando junto a Elisa, luego ver a su maestro partido por la mitad, hasta que Elena la hizo reaccionar señalando a Marruey "Él va por ella" volviendo a su lucha.
"¡Traidora!" grito Elisa "no puedo entender porque estas de su lado, pero no te perdonaré que hayas dejado que esa mujer destruya a Úrsula".
Elena lo único que sabía que es que no perdería a otra hermana, por eso debía buscar la forma de detener a Elisa sin destruirla. "¡No quiero tu lástima!" grito quien antes la quiso como una hermana, para luego abalanzarse a ella con su espada atravesando su estómago y con la otra mano golpear su rostro destruyendo su nariz. Sus pensamientos la habían hecho bajar la guardia, pero una vez ahí ella sujeto la mano que sostenía la espada, gritando a su mente "¡DETENTE ELISA! Esas cosas ni siquiera son vampiros, son demonios!" decía tratando de invadir cada rincón de su mente entre sus recuerdos.
"¡CALLATE!" golpeo su cara una y otra vez "¡SAL DE MI CABEZA! ¡SAL DE MI CABEZA! ¡SAL DE MI CABEZA!" repetía una y otra vez golpeando su rostros, destruyéndolo cada vez más con su puño ensangrentado y su carne en ella demolida por su puño hasta caer una encima de otra al suelo, Elena soltó su muñeca cerca de su abdomen sosteniendo ahora su puño con fuerza antes de chocar una vez más a su destrozado rostro.
"¡Responde a mis golpes, Elena! ¿O acaso te arrepentiste del lado que estas?", está aún ejercía fuerza al agarre de Elena, con ambas piernas sobre ella. Lágrimas de sangre salían de sus ojos "No vez que nos hizo a lado como si no significáramos nada, sólo por ella" su respiración era pesada y fuerte con cada exhalación "¡No significamos nada! ¡Quiero ser todo de nuevo! ¡Quiero importar de nuevo!... ¡yo voy a destruirlo a ambos!".
La hipnosis siempre fue el fuerte de Elena, es por eso que ella trato por todo aguantar los golpes de Elisa hasta tenerla lo suficientemente cerca a sus manos, hasta la posición su hizo perfecta para dejar actuar la invasión a su mente, así que soltó su puño que a velocidad choco contra su cara, llevando sus manos a cada lado de la cabeza de Elisa, era el momento indicado cuando su mente empezó a flaquear a pesar que sus golpes eran fuertes y sin dudas, pero ella sabía que su mente se estaba viniendo abajo perdidos en el sufrimiento.
Elisa sintió su cuerpo paralizarse, todo se oscureció a su alrededor, parada en la oscuridad hasta que escucho tras ella la voz de Elena, no tenía ninguna herida ni gota de sangre derramada en sus ropas, "Nunca he estado a favor de ningún humano desde que decidí caminar en la oscuridad" Elisa le desvió la mirada con ira "pero hasta un monstruo tiene un punto máximo donde su locura llega a su tope… he estado tan enojada tanto tiempo", Elena sin avisar se acercó a su hermana abrazándola, ella no supo cómo reaccionar a esto, si aceptarla o rechazarla, sabía que era inútil que la golpee, ella había sido atrapada en su inconsciente.
"No podrás retenerme por mucho tiempo, lo sabes", respondió Elisa inmóvil.
"No sé qué está pasando, pero sea lo que sea que está saliendo de esos agujeros… no es de aquí" evadiendo a la respuesta de Elisa respondió nuevamente "sólo puedo ver que eso viene de ella, una especie de portal que abrió. Si esa criatura de la que habla Isabel es cierto, no creo que sea algo que esté dispuesta a negociar con nosotros, no soy tan ilusa como Isabel en creer que compartirá sus planes y menos su fuerza" deshizo su abrazo para luego alejarse unos pasos de ella hasta desvanecerse sin antes decirle "Sólo seremos insectos bajos sus pies ¿porque no habría de tan sólo pisarnos?".
Una vez de vuelta a la realidad Isabel dejo caer a un lado a Elisa, empezando a regenerar su rostro empezó a vomitar sangre, poniéndose de pie de nuevo con dificultad podía ver poco a poco mientras sus ojos se regeneraban. La pelea entre Alucard y Isabel era casi igual a igual, si seguían perdiendo el tiempo así Lilith entraría al cuerpo de Integra una vez que la daba atravesara su pecho, entonces Elena decidió que debía ser ella quien enfrente a Isabel, fue en ese momento que salto a toda velocidad poniéndose en medio de ambos.
"Ella no podrá sola contra ese hombre" dijo mirando fijamente a Isabel, pero dirigiendo sus palabras a quien una vez llamo conde Drácula. Él no supo si destruirla una vez frente o escucharla, sólo escucho inmóvil "Esta pelea es mía, conde… ve por tu ahora esposa" sin obtener respuesta esta grito "¡VEE ANTES QUE SEA DEMASIADO TARDE DRÁCULA!", entonces reacciono y fue al encuentro de Seras que luchaba cuerpo a cuerpo contra aquel hombre, impidiendo que llegara a Integra.
"Luego arreglaremos esta situación, Elena" se despidió corriendo como un gran manto negro a toda velocidad dándole la espalda, había recordaba a cada una de ella y como las conoció, pero ahora lo único importante era ella, nada más importaba, luego las castigaría por haberla secuestrado.
"Adónde vas ¡ISABEL!" detuvo su avance al ver a Drácula alejarse ambas "o debo decir condesa sangrienta… he esperado arreglar cuentas contigo desde hace mucho tiempo", entonces Isabel llena de ira grito soltando sus largos cabellos negros dirigiéndose como dagas hacia Elena dispuesta a destruir cada fibra de su cuerpo. Isabel se movió velozmente en busca de su paraguas, haciendo frente al ataque de Isabel con este cubriéndola.
"Patética como tus hermanas, esto es más grande que ustedes y su estúpidos celos", la respuesta de Isabel no se hizo esperar.
Un vez dejadas de lado vampiresa contra vampiresa, Alucard se fue al encuentro de su pupila. Lado a lado cada uno con una Seras ensangrentada con una mano sobre su estómago que no dejaba de sangrar "no puedo detener el sangrado, maestro" mirando ambos fijamente a Integra tras aquel hombre que nos las dejaba pasar y a él avanzar a ella.
"Magia negra" respondió Alucard "es un hombre lobo y apesta a perro" dijo en tono de burla, "al menos eso creo" pensó.
Entonces Marruey supo que no sería fácil clavar la daga en el pecho de Integra, no contra estos dos vampiros. Así frente a sus ojos entonces este empezó a transformarse rompiendo sus ropas y cambiando sus manos, cada musculo hinchándose cada vez más aumentando su tamaño, sus manos crecías como sus uñas se agigantaban sujetando la daga en una de sus manos que cada vez parecían ser las patas de un perro pero nada normal. Su rostro cambiaba creciendo su boca cada vez más gigante y entonces sus dientes convertidos en colmillos este se arrancó a si mismo uno de sus colmillos superiores y clavando la daga en su lugar.
Frente a ellos un gran perro gigante, no! Casi un lobo de gran tamaño y pelaje negro de aspecto demoniaco los miraba con sus intensos ojos rojos envuelto en llamas de forma amenazante, la punta de su larga cola era una gran antorcha de fuego incesante dejando correr azufre de su boca en cantidades les gruñía.
"¿Qué demonios es eso?" grito asustada Seras para luego mirar a su maestro
"¡Prepárate para el ataque!" se puso en guardia Alucard, quien ahora su forma había vuelto a ser la de antes, con su ropa roja y emanando bajo sus pies sombras en formar de flechas hacia el gran animal una vez que lo vio correr hacia ellos "¡ven aquí lindo perrito!".
El gran perro demonio corrió hacia ellos, pero antes de reaccionar pudieron darse cuenta que este no iba a un ataque directo a ellos sino a Integra, dio la vuelta rápidamente golpeándolos con su cola de fuego lejos hasta quedar frente a ella, este entonces corrió velozmente dejándolos atrás, en tanto ella quien acababa de deshacer las cadenas que la ataban esperaba de pie su ataque frontal. Bajo su pies la sangre derramada brillo con fuerza cambiando su color rojizo a uno celeste que se fue elevando en varias gotas a su alrededor, cintas azules empezaron a aparecer a su alrededor desprendiéndose de su cuerpo, estas flotaban a su alrededor con escrituras antiguas y ajenas al idioma del hombre. Fue entonces cuando lista a su ataque Integra por fin decidió responder, la gran bestia frente a ella se abalanzo con brutal fuerza y ella con ambas manos sujeto su hocico abierto haciéndola retroceder varios metros, sus piernas se mantuvieron lo más que pudieron en el suelo siendo empujada, pero aun así ella mantuvo sus manos agarradas a la boca del gigante animal que pretendía morder su carne con aquella daga incrustada en su colmillo.
Entonces fue cuando ella grito con amargura "¡recuerda a tu verdadero amo, hellhound!" fue en ese momento que la bestia frente a ella detuvo su ataque, quietos los dos, ella supo que él recordó y alejo ambas manos de su hocico cayendo de rodillas débil aún por el nuevo poder que siempre evito usar temiendo que aflorara su verdadera naturaleza. A lo lejos podía escuchar el grito de Alucard y Seras de alerta al sentir que no pudieron hacerle frente a aquella bestia que los superó en velocidad. Todo paso tan rápido, que el perro demonio bajo la cabeza ante ella y doblo sus patas reduciendo poco a poco su tamaño y apagando el fuego de sus ojos hasta volver a convertirse en la forma de un hombre ahora, completamente desnudo cayo al regazo de Integra como una pequeña bestia que acababa de ser reprendida y con arrepentimiento acercaba su cabeza tímidamente al regazo de su señor esperando una caricia de perdón.
"Ambos hemos estado tan perdidos" acaricio sus cabellos agachando la cabeza hacia él susurro cerca de su oído "tu amo ya está junto a ti, es hora de que vuelvas a tu jaula" entonces Integra levanto la cabeza y mirando hacia el cielo cerro los ojos, sintiendo como la mascota que había perdido por varios años empezaba a desvanecerse en miles de luces que se fueron concentrando hasta reducirse una sola luz entre sus manos, esta era roja y brillante, ella cerro sus palmas hasta que esta desapareció dentro de ellas.
Vio la daga a sus pies e instintivamente esta con una mano la lanzo a Seras quien miraba inmóvil junto a su amo lo que acababa de pasar, la joven muchacha reacciono cuando Integra le lanzo la daga y una vez en sus manos le dijo "me la darás en el momento indicado" al terminar sus palabras vio que tendría mucho que explicar a ambos, ellos estaban confundidos y no entendían lo que pasaban, aunque no eran los únicos ya que Isabel y Elena habían detenido su lucha al ver lo que paso, al igual a los que una vez fueron sus sirvientes.
Alucard no entendió que es lo que vio, pero una vez sin obstáculos entre ellos no pensó más y se acercó a Integra quien una vez de pie no pudo soportar su mirada de confusión y desvió la mirada hacia otro lado. Como explicarle todo, como decirle su naturaleza después de tantas veces haberlo despreciado por ser un ser maldito por Dios, como decirle que ella ni siquiera es humana como lo es el resto, como decirle que aunque él le haya dado su sangre ella era mucho más que un simple vampiro, siempre lo fue, fue más que todo eso. Más irónico aún pensar que ella era una criatura más antigua que él, que los tiempo en que el hombre empezó a realizarse, cuando todo inicio, perdida en sus pensamientos no vio en que momento Alucard ahora frente a ella sujeto su rostro entre sus manos.
"¡¿Eres tú?!¡¿eres tú aún Integra?! Mi Integra" presiono sus mejillas con sus dedos que rozaban con ligera fuerza enrojeciéndolos al tacto, vio dentro de su mente, todo era confuso, hubo un largo silencio "¿quién eres?" dijo rompiendo el silencio.
Nunca tuvo tanto miedo responder, creer que él sería comprensivo no es algo que pensó aun así él no fuera un humano más, esto era demasiado para una mente tan perturbada por el tiempo como la suya, ya había sufrido demasiado. Lo sintió cuando él la toco, vio su pasado y podría decirse que leyó su alma, su dolor, su perdida, su desesperación y ahora ella. Era demasiado para él, entonces ella toco con ambas manos su cabeza y le mostró, no tiempo que perder y lo más rápido era así, entonces una vez en trance se alejó de él para recibir a quien no había sido invitada.
"Seras protege a tu maestro, una vez que despierte estará algo perturbado" se alejó dejándolo atrás, frente a ella apareció el último portal que abriría, entonces ella estaba parada ahí al otro lado.
"Sí, sir Integra" respondió Seras quien miraba atenta todo lo ocurrido y a su maestro quien se quedó quieto en el lugar que el amo de su maestro lo dejo.
"Esta es mi pelea" dijo Integra, quien en su mano derecho empezó a materializar su sable.
"Esto no estaba en los planes" menciono amargamente y confundida Isabel
"Dime que sabes lo que está pasando" respondió Elena confundida
En el agujero principal frente a Integra un portal más grande se había abierto, pero esta vez no era ningún demonio de los anteriores que salía de él, era Lilith. El creador contra su creación, su más preciada creación y ambas sabían que no sería un tierno encuentro, su forma no era clara, era oscura aunque a medida que atravesaba el portal esta iba tomando forma, el aura era pesado y oscuro a su alrededor, hasta que Integra pudo ver con claridad su rostro.
Todos mirando al mismo lugar, menos Alucard; podían sentir la maldad emanando desde un solo punto, más pesado más fuerte que cualquiera de ellos, cada uno sintió dificultad de cada respirar hasta de moverse, como si el miedo los paralizara. Un pesada neblina se empezó a extender y tras Lilith todas criaturas que antes habían salido se posicionaban tras de ella, el creador supo pronto al verla lo que planeaba, supo su traición.
Entonces fue en aquel momento que ella empezó a aplaudir, el único ruido resaltante en el campo teñido de sangre inocente "Vamos a ver si eres capaz" ambas fueron al encuentro de otra con su mejor ataque.
Y así fue como el ataque entre ambas fue interrumpido cuando sin esperar ambas Alucard respondió el ataque frente a Integra, empujando con su espalda a esta última y retrocediendo ambos ante el ataque. Alucard cayó muy lastimado en los brazos de Integra cuando cayeron sentados, la mano de Integra sangrando aún ardía apoyada en el suelo al haber resistido el cuerpo de este.
"¡ALUCARD!" grito Integra una vez en el suelo.
"¿Creías que un estúpido demonio iba a separarme de mi esposa?" respondió Alucard con su acostumbrada sonrisa descarada.
"Alucard yo…" respondió Integra siendo interrumpida por Alucard.
"Eres mi esposa y es lo único que eres" respondió tajantemente parándose "¿acaso no vas a presentarme a tu madre?" termino la frase en burla extendiendo su manos a Integra, quien aún permanecía sentada en el suelo.
Así ambos una al otro decidieron que lucharían juntos.
Hace tiempo no volvía a escribir, que si mi escritura puede que este muy mala, pero trataré de ya terminar esta historia de una vez ya que ha pasado tiempito además que ya esta casi en el final. Gracias por leer y la compresión ya que mi escritura anda muuuy oxidada.
