¡Otra capítulo más! bueno demoró algo, pero a poco que no tanto como el capítulo 13 ¿no? o.O espero que sea de su gusto, disfruten la lectura y pongan su mejor música, ya el siguiente será algo más calmado, la verdad no soy buena escribiendo en cuanto peleas, me resulto difícil ya que no es lo mío, pero bueno ya tocaba pelea. ¡Hasta el próximo capítulo!
DEJARTE ATRÁS
Aún faltaban horas para que el sol saliera de nuevo, es así como la madrugada del nuevo día se avecinaba con un intenso cielo nublado por espesas nubes grises en todo Londres y las calles lucían silenciosas tras cada hora, pero el nuevo día parecía traer cosas malas debido a la niebla espesa que empezó a dispersarse por toda la ciudad y los poblados lejos de ella. Dicen que en la noche muchas cosas pueden suceder, lo malo emerge desde lo escondido y aquellos perros que en el día te movían la cola en la noche se transforman en criaturas feroces, los demonios internos del hombre emergen y a veces pueden realizar cosas atroces que el día devela frente a ellos de su peor crimen, la envidia, los celos, la mentira, la depresión, la hipocresía, etc, los peores sentimientos oscuros en cada uno salían cuando el gran manto negro cubría la tierra, para ocultar lo que frente a la luz y a otros no quisieran que vean, la vergüenza del pecado.
Aquella noche en todas partes de la ciudad empezaron a registrarse muchas emergencias, crímenes, suicidios, suicidios colectivos, asesinatos, ataques físicos, ataques sobrenaturales, violencia absurda, en lo que hace poco fue un silencio en cada hogar y las calles se rompió como el vaso de cristal estrellándose en mil pedazos contra el suelo, es así como el ruido más débil fue el más fuerte cuando el silencio parecía haberse instalado en cada lugar, fue entonces cuando una luna roja intensa brillo entre aquellas nubes espesas que le abrían ahora paso. ¡Qué irónica! Una luna sangrienta para la peor de las noches, en que cada humano mostraba lo peor de cada uno, una noche de sangre y horror, el desastre se anunciaba con el panorama más escalofriante.
A lo lejos los gritos internos de cada alma perturbada, los lilim, demonios hijos de Lilith se habían dispersado por doquier despertando los peores sentimientos ocultos y resaltándolos hasta quebrar a sus víctimas, quebrarlos hasta atentar de la peor forma contra ellos mismos, contra su enemigo, contra sus amigos, contra Dios mismo. La hija de Lilith no había sido aún capaz de contralar el portal que podía abrir su cuerpo y sin saberlo a kilómetros de donde se encontraban varios portales habían sido abiertos por toda Europa, Asia y África. Ahora estos espectros de aspecto horrible y terrorífico atormentaban a quien estaba su paso, los cuales no podían ser visto por el hombre aunque sí podían ser vistos por aquellos con sensibilidad a lo sobrenatural, se abrían paso como una pandilla destruyendo sus mentes hasta el colapso.
Emergencias
"¡Alo! VENGAN URGENTE! Esto es horrible escucho disparos en el edificio, creo que es el departamento 505, vengan! Todos estamos aterrorizados Dios mío! "
"Tengo miedo! Mi marido quiere matarme, tienen que ayudarme él está tratando de romper la puerta luego de golpearme, ayúdenme por favor!"
"¡Auxilio! Mi hermano acaba de lanzarse desde la ventana, por favor vengan rápido…"
"No quiero morir, no quiero morir ayúdenme no puedo evitarlo, ella me obligo a matarlos, ella me obligo a hacer esto, los he matado a todos, ella estaba con su amante"
"¡AUXILIO! NO SE QUE ESTA PASANDO, TODOS ESTAN ATACANDOSE… NOS HEMOS ENCERRADO EN EL BAÑO, LA GENTE ESTA LOCA! SÓLO ERA UNA FIESTA!...(gritos)… ESTAN ROMPIENDO LA PUERTA!"
A kilómetros de la ciudad, en el ojo de la tormenta desatada, estaban ellos. Ambos una vez de pie se miraron uno a otro, luego su mujer miro lo que estaba frente a ellos, trazo su objetivo y supo lo que tendría que hacer y sacrificar. Entonces no pudo evitar sentir miedo por primera vez, había escapado tantas veces sin darse cuenta del juicio de Dios y su madre, "¿mi madre? ¿mi creador? Esta es mi maldición, no escaparé otra vez, ¡nunca más! Esta es mi decisión, no será su arma ni tu carga" volteó entonces a ver a Alucard y pensó "Tantas veces te llame monstruo, tantas veces, tantas te desprecie y me negué a ti… yo soy tu peor condena", entonces ella cambio su expresión ante sus ojos y en silencio le dijo "está bien", entonces él entendió que lucharían juntos; empezó cuando ella endureció su expresión indicándole que era hora, fue cuando ella corrió hacia él extendiendo su brazo, a lo cual Alucard sujeto para girarla en su eje y lanzarla hacía el demonio frente a ellos con fuerza, ella se impulsó brincando de su espalda para cuando este la gira velozmente, haciéndolo retroceder, pero aguantando el fuerte salto de esta sobre él, hasta el punto que sus pies quedaron enterrados y ardiendo en la tierra, no pudo evitar sonreír, ella era verdaderamente fuerte de repente.
Integra más allá de la física cruzo atravesando el aire a gran velocidad hacía Lilith, seguido Alucard una vez libre de la fuerza de reacción de su salto en él, avanzo disparando a cada lilim que iba al ataque de Integra para interrumpir su trayecto, liberando también sus perros demonios baskervilles para protegerla.
-¿Cuál es tu plan?- dijo un excitado Alucard.
-"¡Ya verás!"- respondió Integra mentalmente.
Ya una vez cerca una a la otra Lilith espero su ataque tranquilamente, la abeja reina sabía lo que ella intentaría y no lo permitiría, era un reto, "veremos quien atrapa a quien". Una vez más cerca Integra libero de sus manos un campo que se abría a más diámetro hacía Lilith con intención de atraparla en él. Este era parecido al que a ella le hizo cuando la contuvo al crearla hasta lanzarla a la tierra, esto invocando una especie de magia oscura por el idioma del maldito, palabras que Integra conocía y acababa de recordar, un idioma ajeno al hombre propia del averno y una de las lenguas más oscuras, con palabras irreproducibles por el hombre.
El significado de cada palabra maldita que salía de su boca que hablaba de un canto antiguo, que a diferencia del que la contuvo a ella para proteger, era para condenar. Un juego entre los demonios en sus luchas por atrapar a otro condenando al encierro en un plano fuera de la tierra, el infierno y el cielo.
"Tú criatura maldita, hermano del infierno
Tú que jugaste mi juego,
Te condeno, te condeno, te condeno
Tres veces te maldigo ¡más de lo que Dios nos te maldijo!
Te encierro en mi cárcel
En mi propio infierno
Te lo impongo y te condeno a mi cárcel"
Una luz oscura que traía a su alrededor entre sus manos se abrió frente a Lilith, a lo que está la recibió cayendo ambas al suelo de rodillas, Integra coloco sus manos sobre sus hombros para que no se escapara de ella, pero ella no se resistió y sólo atino a reír sin parar burlándose, "crees que puedes atraparme ¡TÚ! Insolente ¡yo te cree! Yo te moldee, vas a obedecer lo que te ordene a partir de ahora", entonces está sujeto ambas mejillas de Integra a lo que ella miro aterrada mientras el circulo encerraba a ambas, los ojos de Integra empezaban a oscurecerse y su piel a igualmente y detuvo entonces su canto soltando un grito de horror, pudo ver lo que planeaba Lilith hacer en la tierra, iba a tentar al hombre cumpliendo sus peores deseos hasta llevarlo al quiebre de su alma y apoderarse de ella, iba hacer de la tierra el infierno y apoderarse de sus cuerpos una vez que su alma estuviera rota y consumida hasta no quedar nada más que un contenedor vacío, todo se sumergiría en la oscuridad, se atacarían unos a otros hasta destruirse.
Una vez que se liberó de la premonición, mas no de las manos de Lilith, una jadeante Integra dio indicaciones a Alucard y a Seras, era hora de intervenir, ambos se abrieron pasos dejando atrás a las nosferathus con las que habían luchado anteriormente. Entonces Seras abrió el camino a su maestro, cuando por fin Alucard guio a baskerville hacía Integra para atacar a su oponente, fue en ese momento que Lilith soltó a esta para frenar a la criatura frente a ella haciéndola retroceder capturando su manos y destrozándolas hasta devorarla completamente.
Integra se puso de pie dificultosamente tratando de respirar, sus ojos volvieron a la normalidad y el color de su piel, ambos se quedaron mirando a baskerville, entonces Integra le grito a Alucard que lo liberara de él, este miró sin tomar una decisión.
-"¡Suelta su cadena!"- grito al ver que aquella criatura empezaba a caer como brea en el piso sin control moviéndose sin control como si desde su interior, ella lo destruía desde sus adentros, perdiendo su forma poco a poco luchando contra su destrucción- te va envenenar si lo haces.
El resto de sus criaturas empezaban a actuar raramente y dejaron de atacar al resto de lilims , atacando ahora a su amo abalanzándose a él junto a los demás demonios, pero este cada que les disparaba caían ante él como brea inmovilizándolo poco a poco. Seras a lo lejos grito al verse rodeada por demasiados lilim, su fuerza era insuficiente, ya que cada que los destruía volvían a regenerarse, fue entonces que Helena reacciono a lo que sus ojos se negaban a creer y entonces decidió atacar en ayuda de Seras, "esto no está bien", pero Isabel la detuvo impidiéndole pasar.
-"¡Tú cobarde! No estas invitada, esto te sobrepasa, no serás parte de esta nueva era"- pronuncio con desprecio cada palabra Isabel ante quien alguna vez fue su aliada.
Cuando Integra quiso ir en su ayuda hacia Alucard y Seras, fue impedida al sentir que alguien detrás le sujeto fuertemente jalando sus cabellos en un puño, haciéndola caer hacia atrás, era Lilith quien se agacho y susurro a su oído.
-¿Puedes oír sus gritos? Mira atenta de nuevo, mi querida hija, pero no como un humano- cada palabra suya era distorsionada, no humana, aunque su forma era de una mujer. Desconcertada Integra no supo en que momento había engañado a su mente, en que momento la tuvo a sus pies.
-¡Suéltame! ¡Suéltame!- ella lucho y entonces se quedó quieta luego de oírla, miro atentamente. Cada uno de ellos estaba luchando por algo que no veía que los atacaba, Seras gritaba horrorizada como si estas criaturas se metieran dentro de ella y la quemaran, gritaba "¡ayúdenme! ¡Ayúdenme!¡ayúdeme maestro!" una y otra vez entre lágrimas temiendo morir, en tanto Alucard como un animal luchaba y gritaba sobrehumanamente de dolor como si lo estuvieran ahogando en brea cada criatura lanzándose a él mientras sentía su cuerpo ser contaminado por una especie de brujería que lo hacía gritar de dolor al sentir su sangre siendo envenenada, mientras que Isabel a lo lejos estaba paralizada sin poder moverse en un trance creyendo que Isabel bloqueaba su camino y de repente bajo sus pies vio el infierno abrirse y varias manos de condenados arrastrándola hacía el infierno, entonces grito de horror tratando de escapar.
Integra con las manos hacía su cabeza tratando de soltarse, miro luego a la verdadera Isabel frente a ellas arrodillada y en completo silencio. En tanto las demás criaturas volaban alrededor de ellas y las otras quietas en el suelo tras Lilith, como abejas protegiendo, pero ni una sola atacando a sus enemigos, quienes sí se creían atacados por ellos.
-¡No tienes idea de lo que has hecho!- le grito Integra dirigiéndose a Isabel- ella no hace tratos con nadie, te destruirá cuando menos lo esperes ¡suéltame!- grito nuevamente casi gruñendo como un animal rabioso-¡HE DICHO QUE ME SUELTES!-entonces trato de arrancar sus manos de su cabello rompiendo haciendo sangrar sus dedos pues su piel era dura a pesar de su apariencia humana, pero su madre la arrastro por los suelos mientras caminaba, ella en cambio pataleaba de ira tratando de soltarse, pero no sólo soltarse de su agarre sino de desbloquear su fuerza al sentirse suprimida con su agarre.
-Vas a quedarte quieta como una buena niña ahora, mientras mami destruye a todos tus aliados, mi querida Integra- la arrastro hacía el piso de piedra donde la habían encadenado antes hasta el centro, pisando los cuerpos ensangrentados de los campesinos que mojaban sus pies entre la carne muerta y ensangrentada llenando a Integra de toda su sangre hasta mojar sus ropas sintiéndose asqueada hasta casi querer vomitar al chocar sus manos con los intestinos fuera de sus cuerpos y cabezas decapitadas y aplastadas.
-¿Realmente crees que me quedaré quieta?- empezó a reír Integra, tomando valor y tratando de ignorar el asco de ser arrastrada entre cadáveres- ¿cuándo te he obedecido? Después de todo no soy tan buena chica, ¡madre! Nadie me dice que - sin poder terminar palabras ambas se enfrentaron cara a cara.
Una vez en el centro Lilith la soltó-te entregaste a él ¿no es así? Ya no eres más virgen-sujeto su rostro- ¡a quien crees que engañas niña! De entre todos los humanos que te desearon y quisieron conquistarte a su manera elegiste fornicar con él, tú pequeña zorra de entre todos elegiste al que estaba maldito ante Él- la abofeteo tan fuerte hasta hacerle casi besar el suelo rompiendo su boca-te gusto no es así, tú estas tan maldita como yo ¿realmente quieres ser un mártir?, podemos tenerlo todo Integra!- la sujeto de sus ropas para hacerle frente- no dejaré que te destruyas a ti misma, hija mía. Toma el lugar que te corresponde a lado mío, destruyamos a quien tanto ama Él desde su interior, hagámonoslo llorar al ver como destruimos su amada creación, ellos quieren más y se lo daremos ¡míralos! A cada uno de ellos- la forzó a mirar a cada uno de sus compañeros - como crees que entré fácilmente en cada uno de ellos, me dejaron entrar ellos hija mía, todos tienen un lado oscuro en su interior, cada uno de ellos y para nosotros eso es una invitación- entonces la soltó poniéndose de pie frente a ella y estiro su mano hacía ella- toma mi mano y olvidaré tu traición, mi amada hija.
-Dime como entraste a él, dime cual su lado oscuro- exigió Integra refiriéndose a Alucard para luego señalarlo- ¡dímelo!
-Desea lo prohibido- respondió seria- pero no es más que un humano maldito, ahora deja que mami destruya lo que tanto interfiere entre ambas, no dejaré que mi mejor creación se sacrifique por basura como esa- se alejó de Integra a pasos tranquilos y confiados, mientras alrededor de Integra salían desde el suelo una especie de huesos que la enceraban haciéndola retroceder evitando ser atravesada por ellos. Quedando finalmente encerrada en una especie de jaula.
-Cuando todo termine, dejarás entrar todos.
-¡Escucha bien vieja cuando te digo esto!- sujeto con sus manos cada varilla- antes del amanecer tú y yo arreglaremos cuentas en el infierno- entonces Integra libero a Marruey dentro de la jaula- ¡tú amo te requiere hellhound!- este apareció destruyendo todo a su alrededor que la encerraba, imponente a su lado de gran tamaño un perro demoniaco la protegía bajo sus patas delanteras.
Todos los lilims se abalanzaron hacia ellos a atacar una vez libres, entonces lado a lado corrieron hacia Lilith, ahora con su mascota de más tamaño absorbiendo la energía de Integra liberada este ataco con más fuerza protegiéndola del cada demonio que se acercaba, mientras ellas corría bajo patas evitando pisarla; Lilith llena de ira se acercó velozmente hacía ella como un espectro haciendo su forma cada vez menos humana y tomando tamaño. El choque fue frontal, antes de ellohellhound se detuvo quedándose atrás evitando que el resto de criaturas intervenga entre ellas.
-¡AHORA, AMO!- le hablo mentalmentehellhound.
Un sable plateado apareció entre sus manos con el que voló la cabeza de Lilith, pero este aún sin su cabeza esta la sujeto del cuello elevándola sobre sus pies, triturando sus huesos. Marruey en ese momento con fuerza hasta hundir su hocico en la tierra metió a Integra en su boca separándolas, retrocedió escupiéndola fuera de él llena de un líquido negro oliendo a azufre y restos de lilims que se había comido, en tanto las demás criaturas atacaban su espalda.
-Esto es asqueroso- dijo Integra llena de saliva tratando de limpiarse, evitando vomitar- no lo vuelvas a hacer- "rayos como si fuera poco ser arrastrada entre cadáveres". A lo lejos Alucard, Seras e Isabel habían sido liberados de la ilusión.
-Ellos ya regresaron, amo- dijohellhound.
-Ella está regresando, protégelos que yo me encargo de ella- su perro infernal se alejó velozmente deteniendo a los lilims que iniciaban su ataque.
-Has sido una mala niña, Integra- decía Lilith mientras se regeneraba-espero que estés lista para ser castigada, no me mediré esta vez- su furia se reflejaba en su cuerpo cuya piel estaba ennegrecida y sus venas casi visible sobre su piel tan oscuras como si circulara por ella sangre negra, sus ojos oscuros como la noche y sus cabellos revoloteados se habían vuelto negros, su aura era más diabólico que antes.
-Te estoy esperando, hace tiempo no me divertía tanto- vio a su madre sacar una especie de sable más ancho desde su estómago de mayor tamaño y cubierto de sangre negra y espesa que goteaba de su filo- ¡Alucard!- grito Integra una vez lista atacar, este corrió rápido hacia ella como un rayo listo a atacar juntos liberando su nivel cero, un mar rojo a su alrededor su libero atacando cada criatura ajena a ellos, Seras por su lado protegida por hellhound atacaba ya más segura mientras Isabel fue impedida de ayudar a Lilith cuando Elena la detuvo peleando uno a uno.
Fue entonces que la lucha empezó esta vez sin trucos de ilusiones, Alucard junto a Integra luchaban contra Lilith, sin poder incidir mayor daño en ella, cada golpe, cada acorralamiento ella escapaba engañando la visión de Alucard menos de Integra, quien tenía que ir a defensa de este cada que su madre intentaba destruirlo.
-Cuida tu maldita espalda, Alucard- grito Integra y este sólo gruño como un animal furioso.
Alucard atravesó con sus manos entonces a Lilith- un gusto conocerla, querida suegra- esta atrapo su mano en su pecho y empezó a envenenar su carne, entonces Integra partió su brazo con su sable separándolos.
-¡Ya verás mi querido yerno!- respondió a su presentación y sujeto su brazo atrapándolo en su interior.
-Nada de estúpidas conversaciones, Alucard- volviendo al ataque poniéndose frente a este para evitar el ataque de su madre.
-Ni siquiera nos has presentado, sólo trato de ser amable- ella no pudo evitar sonreír ante el tonto chiste de Alucard.
-¡Cuidado!- alerto Integra cuando esta fue lanzada hacia él cayendo juntos hasta trazar un largo camino en la tierra, siendo el más herido Alucard quien amortiguaba la caída de esta. En el suelo yacía con los huesos saliendo de su piel y la carne triturada por la fricción del suelo y su carne.
Alucard no pudo evitar sonreír con locura envolviendo la cintura de Integra en su abrazo- estoy tan excitado Integra que te lo haría ahora mismo- dijo lamiendo su mejilla.
-Maldita criatura ¡SUÉLTALA!- grito Lilith haciendo sangrar sus oídos de todos a su alrededor, hasta sus propios hijos- un grito de tal frecuencia que fue tan agudo como agujas atravesando sus tímpanos.
Entonces sin dar tiempo reaccionar a Alucard, Lilith estaba ante ellos atravesándolo con una lanza incrustándolo en el suelo e Integra sujetando esta con sus manos tratando de sacarla de él, entonces esta volvió a hablar en el idioma maldito, ambas respondiéndose una a la otra como dos cobras enfrentándose en un siseo, debilitando a Lilith, Alucard rompió la carne de él mismo para liberarse.
-¿Qué idioma es ese?- pregunto este desconcertado, su idioma fue extraño a él por siglos y su voz al decirla era diferente a una voz humana, era casi como demoniaca.
-Es mi lengua madre ¡retrocede!- un idioma maldito pensó este, luego esta le arrebato su lanza y la golpeo con ella haciéndola retroceder, a lo que Lilith no dejó de reír sin sentido- supongo que ambos se parecen en eso- dijo Integra al escucharla reír de esa forma.
-Esto no está resultando, Integra. Ella no ha recibido ningún daño considerable, ¿Cuál es tu plan?- pregunto Alucard, ante lo que ella pensó "No puedo hacerlo aquí, destruiría todo, no puedo hacer esto sola".
-Alucard necesito que la mantengas quieta pero sin que la toques ¿puedes hacerlo?- pregunto.
-Puedo hacerlo- dijo Alucard ordenando a sus familiares atacar sin dejarla acercarse a ellos y retenerla en un mismo lugar. Trataron de hacer esto una y otra vez sin éxito, se escapaba una y otra vez de sus ataques, ambos estaban cansados e Integra empezaba a desesperarse al ver que Lilith sólo estaba jugando con ellos, sabía que debía llevársela de aquí antes del amanecer.
A lo lejos entre la oscuridad de la noche cinco sombras sobre el techo de una antigua casa observaban lo que sucedía alrededor, podían ver todo con claridad y estaban ansiosos por intervenir, calculando cada momento y decidir en qué momento intervenir, sabían entonces después de varios minutos que debían intervenir, no podría sola, ella no lo lograría y esta pelea debía llevarse en otro lugar antes de que destruyan todo a su alrededor como lo estaban haciendo sin darse cuenta.
-Ella ni siquiera se ha dado cuenta de lo ha hecho- dijo una mujer seriamente en posición de ataque queriendo intervenir pronto.
-Debemos esperar, ella aún está de pie- dijo el otro colocando una mano sobre su hombro para indicarle que espere.
-¿Es en serio? Ella nos necesita, está llegando al límite y hemos estado perdiendo tiempo defendiendo su casa por no darse cuenta que abrió demasiados portales más allá de aquí- dijo otro con amargura.
-¡Mantén la calma! Debemos ser cuidadosos, más ahora que ella por fin ha dejado de escapar, no podemos fallar ahora- dijo otra mujer- no dirás nada, dijo está al otro que se mantuvo en silencio.
-¿No se dan cuenta?- dijo con calma este mirándola fijamente. Todos la miraron, ella parecía agotaba, eran demasiados a su alrededor y sólo estaban resistiendo su ataque, cuanto más aguantarían, no serían más horas- ella también se está conteniendo, sabe que no puede hacerlo aquí, lo arrastraría a todos, es hora de intervenir.
-Ella… ella planea llevársela de nuevo allá junto a ella- dijo nuevamente la mujer.
-¡Qué estamos esperando! Después de todo es hora de conocer casa- este no espero más y salto del techo impulsando como un rayo atravesando el cielo seguido del resto.
Integra junto a Alucard tratarían nuevamente de retenerla, pero este último estaba muy herido al punto que ya no estaba regenerando rápidamente sus heridas, por otro lado hellhound se iba debilitando al sentir a su amo agotado sin poder proteger a Seras quien se sentía cada vez más reducida ahora peleando lado a lado de Elena quedando espalda a espalda, Isabel trataba de amarrar a Marruey quien bloqueaba su camino.
-¡AMO! Necesito su autorización- pidió hellhound antes Marruey a Integra, quien apenas se mantenía de pie al sentir sus piernas doblándose.
-Yo te autorizo, abre la puerta que debe mantenerse cerrada a las almas- pronuncio en su idioma materno.
Entonces hellhound rayo el suelo con una de sus patas delanteras hasta abrirse bajo él el infierno hasta llegar a los pies de Isabel, bajo los pies de ella las almas condenadas la sujetaron sus piernas arrastrándola abajo, rasguñando sus piernas hasta quitar la carne de sus huesos mientras esta gritaba pidiéndole ayuda a Lilith "¡AYÚDEME MI SEÑORA! ¡AYÚDEME!", pero esta ignoró sus gritos sin importarle la ayuda que antes le brindo.
-Nada sale de él, ningún demonio ni alma condenada, pero aquel que está vivo sea maldito o condenado al infierno será arrastrado a su condena- dijo hellhound, quien antes fue fiel a ella- adiós falso amo.
-¡Voy a vengarme! ¡Los voy a matar a todos! A ti y a tu puta, voy a regresar, malditos sean todos- grito hasta su último aliento siendo arrastrado hacia adentro hasta cerrarse la puerta que se abrió en la tierra. Una vez cerrada la puerta los lilims volvieron a atacar al sentirse ya seguros de no volver a ser arrastrados hacia adentro.
-Alucard- Integra miro a los ojos de quien antes fue su sirviente y ahora esposo- te amo- dijo en voz muy baja, para luego lanzarlo lejos- ¡perdóname! Pero debo hacer esto sola- Integra abrió nuevamente el portal de su interior hasta transferirlo a sus manos para cubrir como una capsula alrededor de Lilith, para luego decirle en su idioma materno las siguientes palabras:
"De negro es tu manto
Maldito tus pasos
Quietos tus pies
En suelo he de mantener
Tú no te has de mover
Quieto, quieto, quieto"
Diciendo cada palabra como el siseo de una serpiente, ella dejaba emerger ya toda su naturaleza, el lado maldito de ella dejaba de ocultarse aunque sus rodillas se doblaban a cada instante tratando de retenerla, pues fuerte era su resistencia de criatura tan antigua, de las primeras creaciones de Dios. Lilith como un animal se puso en cuatro pies al suelo como un animal, gruñendo y arañando el sueño, como un toro enojado en el suelo con una mano una y otra vez arañaba el suelo queriendo atacar. Alucard al querer acercarse a ella sintió sus pies clavados al suelo, al ver abajo sus pies eran sujetos por la tierra como manos que lo plantaron sin poder dejarlo correr hacia ella, y con sus familiares casi destruidos en su totalidad no podía soltarse. Los demás lilims trataron de atacar a Integra, pero esta con el ademan de una sola mano les indico alto ahí.
-Miren quien está por encima de ustedes, antes de tocarme ¡viles criaturas!- les grito en su idioma materno que sólo ellos podían entender, a lo que estos respondieron quedándose quietos donde estaban, para luego retroceder temerosos y agachando la cabeza en respeto.
-Antes que se cierre el portal a mi alrededor me habré liberado- dijo llena de ira Lilith.
A lo que Integra se sintió retroceder y su portal retrocedió a formase para empujarla adentro de él y mandarla de nuevo al infierno. Fue entonces que sucedió lo inesperado, a su alrededor aterrizaron uno a uno hasta ser cinco alrededor de Lilith cerrando un circulo de seis aparentemente humanos incluida Integra, quien se sentía casi desconcentrarse y desapareciendo el portal.
-No te detengas, Integra- grito Azael, juntando ambos brazos horizontalmente apuntando a Lilith.
-No te desconcentres, muchacha- aterrizo otra- soy Minerva- dijo haciendo la misma acción que el anterior.
-¡No es momento de presentaciones!- dijo Abuk
- Me llamo Adonis, el más hermoso- dijo sonriente otro aterrizando con fuerza para lucirse, haciendo la misma acción que los anteriores.
-Cierra el portal, Integra. Es ahora que si ¡dile adiós!- dijo finalmente Hecate- iremos contigo- dijo una vez cerrado el círculo.
Entonces los cinco dijeron las palabras para mantenerla quieta una y otra vez nuevamente, para reforzar el hechizo en el mismo idioma que ella.
"De negro es tu manto
Maldito tus pasos
Quietos tus pies
En suelo he de mantener
Tú no te has de mover
Quieto, quieto, quieto"
-No te preocupes por él, Integra. Ya me encargue de él, no nos seguirá, que si sigue lo que estabas haciendo ¡termínalo!- dijo Abuk.
Integra se quedó callada con los brazos hacia abajo, había detenido el portal en cuanto ellos llegaron, los escucho uno a uno hablar en su lengua materna, no sabía porque sentía que los conocía, de donde se preguntó otra vez cuando Abuk la saco de su distracción, para luego voltear hacia atrás y ver a Alucard luchando por moverse y volver a ver delante de ella.
-¡Esta bien! Van a responder todas mis preguntas abajo, es hora de irnos- no sabía cómo, pero lo sabía que debía confiar en ellos, aun así se llevaría a todos de donde no debieron salir nunca. Entonces Integra dejo abrir el portal para arrastrarlo a los siete hacia el infierno, este se abrió como un campo alrededor de ellos hasta desaparecer todos arrastrando hacia él a los lilims cercanos a ellos, mientras que el resto huyo lejos al ver que su madre había sido arrastrada de nuevo al inframundo.
Todo quedó en silencio, quedando sólo Alucard, Seras, Isabel y hellhound, quien volvió a su estado normal, es decir, su forma humana.
-Ellos se han ido al inframundo- dijo ahora Marruey.
Seras y Isabel quedaron en silencio, hasta que esta primera cayo de rodillas al suelo sin entenderlo, ella ya no estaba, desapareció frente a su ojos, había fallado, no regresarían a casa con ella, qué le diría a Walter, donde quedarían ellos ahora, entonces se quebró en llanto. Alucard una vez libre corrió como loco tropezando hacía donde estaban ellos y no había nada, ella había desaparecido, ¿quiénes eran ellos? Se la llevaron, pero a donde, no sabía a donde buscar ni a donde correr, ya no estaba, no la sentía, no estaba más aquí.
-Ellos ¿quiénes eran ellos?- pregunto Isabel buscando respuesta de toda esta maldita noche.
-Sus hermanos, ellos han estado buscando por mucho tiempo, la verdadera guerra acaba de empezar, pero no será aquí- se sintió abandonado, pero no más miserable que la criatura frente a él que miraba desconcertado el campo destruido frente a él sin tener respuestas.
Alucard volteó hacia Marruey con los ojos llenos de ira, se sentía desesperado, sólo e inútil, entonces exigió respuestas y él se las daría, pero en ese instante sólo en ese instante que dejo a todos paralizados, todo quedo en silencio a su alrededor dejando casi ciegos de tanta luz frente a ellos que casi hizo de día todo frente a sus ojos, ellos quedaron en una especie de trance menos Alucard que sólo se quedó paralizado.
Algo cayo como plomo al suelo frente Alucard, con tal fuerza que estremeció la tierra e iluminó todo frente a ellos dejando sin visión más que luz a cada uno, hasta que escucharon todos una especie de voz casi como un canto divino, lleno de paz y pureza, que los hizo calmarse hasta relajar sus músculos de la tensión de lo desconocido ante ellos y miedo a ser atacado nuevamente.
-Inclínate ¡DRÁCULA! Tú que has dado la espalda a tu Dios, agacha tu cabeza ante el que te muestra piedad- dijo el arcángel con el que había hecho un trato Integra, este no podía verlo mas este sí y claramente. Alucard no podía hablar, cualquier palabra que quisiera decir no salía de su boca, su voz se había ido al igual que la del resto- ella y yo teníamos un trato, antes del amanecer… esto debería ser luego de que ella la destruyera, pero ha visto un cambio de planes ya que la guerra durará años, escucha cada palabra que te digo y recuérdala, pues un nuevo plan Dios ha trazado- Alucard ciego miro hacia arriba y de rodillas buscando la fuente de aquella voz, en cuanto lo oyó supo que no era de este mundo ¿acaso Dios por fin lo había escuchado?¿por fin había bajado?- te equivocas criatura, sólo tengo un mensaje suyo para ti, recuerda que esto que te daré es el sacrificio que ella eligió por ti, volverás a ser humano otra vez, sonríe porque Dios volvió tu mirada a ti luego de tus horrores, pero habrás de esperarla, ella ahora pelea por Él, ahora tomarás su casa, su herencia y sus posiciones como tuyas, informaras al vaticano de esto y unirás ambas iglesias porque esto seguirá por siglos, ella regresará y siempre será perseguida… luego de hoy tendrás mucho trabajo que hacer, no te corrompas una vez más porque hoy tus pecados son los mismo que la de un recién nacido, tu sirviente será como tu hija, ella te traerá de vuelta cada que caigas, no te necesito maldito, ella necesitará encontrar su camino cuando regrese y tú te encargarás de proteger ese camino- termino cada palabra para luego mirarlo detenidamente una vez más en el suelo- es más de lo que te mereces, he recogido cada pedazo roto de las vidas que destruiste vil criatura, vas a pagar en vida cada una de ellas.
Entonces una vez terminado de decir su mensaje, sin mas que decir saco una espada dorada y con esta corto a Alucard por la mitad, pero no físicamente su cuerpo, mas su alma sí siendo purificada.
Luego antes de irse dirigió sus últimas palabras hacia Marruey- te voy a estar observando- extendió sus alas para desaparecer en el cielo.
Marruey sólo atino a responder con una mueca – si mi amo ha decidido de qué lado pelear sólo me queda seguirla a donde ella vaya- él podía verlo claramente.
Cuando su vista regreso, todo volvió a la normalidad, otra vez la noche y en el horizonte los débiles rastros del amanecer, entonces Alucard sin poder creer aun lo que escucho vio sus manos, están ya no eran blancas como el papel y sus uñas eran como la de cualquier ser humano, entonces llevo estas a su boca y sus dientes eran normales como cuando fue humano antes, luego llevo sus manos a su pecho y pudo sentir sus latidos, desconcertado miro a Seras quien a lo lejos ello lo miro con la misma expresión, entonces ella se paró y camino hacia él sin ninguna herida en su cuerpo dejando atrás a Isabel y Marruey.
Seras camino llorando, no seco sus lágrimas ni limpio su rostro de ellas, estas caían por más que tratara de no llorar, ella sabía, ella escucho y por tanto también sintió que ella ya no era más un vampiro, todo había terminado, todo lo que Alucard sembró desde que contamino cada ser hasta expandirse a cada continente, no más vampiros, todo había terminado.
Frente a frente, Seras parada frente a un maestro que una vez mostro ser fuerte e imponente lucía demacrado en el suelo, tan humano era la palabra, su tez ya no pálida ni helada igual que el de ella, ahora se mostraban llenos de vida, pero derrotados.
-Maestro- dijo Seras susurrando sin saber que decir, pero hablo- se acabó, vamos a casa, ya lo escucho- guardo un breve silencio- él dijo que ella volvería.
Entonces este levanto la mirada, Seras vio sorprendida lo que era su maestro, como era él realmente cuando este se puso de pie frente a ella con una sonrisa fingida.
Seguía siendo tan alto como siempre, corpulento y musculoso, pero su apariencia era fría y seguía produciéndole espanto en cierta forma; sus pestañas eran muy largar y pudo ver sus ojos, eran grises, siempre fueron grises pensó ella que al fin sabían su verdadero color, los cuales daban un aspecto tan masculino con esas cejas negras tupidas, sus cabellos ensortijados, la misma melena negra pero ya no tan lacio y alborotado, ensortijados pensó.
-Llámame, Alucard… ya no hay ningún amo- respondió desanimado.
-Se equivoca, ella lo es todo- respondió enérgicamente Seras.
Alucard la miró sorprendido, ella lo hizo salir de su trance, pensar que ya no podía saber lo que piensa, ella ahora era impredecible.
-Se me asigno un deber y no dejaré que vuelva a caer… Alucard- respondió nuevamente y con tanta seriedad, que sintió que él era su responsabilidad ahora, con sir Integra lejos de su alcance.
Este no pudo evitar sonreír- tienes razón, ella lo es todo- respondió suavemente. Luego levanto la mirada para darse cuenta que Isabel y Marruey aún estaban aquí, entonces la amargura lo volvió a invadir, la ira, la venganza, el odio que lo carcomía nuevamente desde adentro, entonces camino a zancadas hacia ellos al ver que no podía ir hacia allá con la misma velocidad de antes. Seras corrió tras de él al ver lo que iba a hacer, tenía que detenerlo, ella no permitiría más daño, ya no más, por hoy todo esto había sido más que suficiente, no más sangre derramada.
Antes que Alucard pueda sujetar a Isabel de las solapas de su vestido Seras trato de detenerlo sujetando uno de sus brazos, a lo que esté en su reacción sólo la empujo sin darse cuenta hacia atrás haciéndola caer sentada, que sin darse cuenta le había dado un codazo rompiéndole la nariz.
-¡Tú iniciaste esto!- le grito a Isabel queriendo ahorcarla.
-SIIII ¡LO HICE YO! Y ESTABA EQUIVOCADA- discutieron boca a boca.
-¡Voy a matarte!- respondió lleno de ira Alucard, por un lado Marruey le daba una mano a Seras para levantarse mientras ella tapaba el sangrado de su nariz.
-Mátame si quieres ¡pero recuerda lo que dijo! Ya hicimos demasiado daño- dijo entre lágrimas Isabel quien también había vuelto a ser humana como antes, ya no sentía ese instinto asesino ni placer por la sangre, sólo al ver el panorama frente a ellos la lleno de odio así misma de ver lo que provoco, de la gente que asesino, sentía asco de ella misma.
Seras una vez de pie, se sujetó del brazo de Marruey y le imploró- detenlos por favor, detenlos- dijo entre lágrimas- ya no más peleas, ya no más- entonces este afirmo con la cabeza que la ayudaría. Este con más fuerza que ambos, pues nunca fue humano los separo sujetando las solapas de sus ropas y separándolos casi manteniéndolos en el aire.
-Hable señorita, sí usted es un aliado de mi ama, yo estaré a su servicio- dijo Marruey quien ahora miraba con cierta tranquilidad aunque su rostro de aura oscura lo hacía algo temeroso.
-Está bien dijo- sacudió sus ropas del polvo, y miro al horizonte, ya está amaneciendo pensó y sin saber de dónde sacó valor y autoridad para poner el orden- ¡Ya basta! Usted no va matar a nadie, Alucard- dijo su nombre aún con cierto miedo de tal atrevimiento- y usted no volverá a lastimar a nadie ¡recuerde bien esto! El maestro, corrección Alucard ya tiene una esposa y no va cambiarla por nadie, que si todo esto de sus celos se acabó, él ya eligió- dijo tajantemente.
Cuando Marruey sintió las aguas más calmadas los bajo, pero sujetando sus solapas aún para que no se atacaran.
Alucard no pudo evitar reír, después de tantos siglos volvió a sonreír, acaso antes se le prohibió, no supo porque pero empezó a darle un ataque de risa ante las palabras de Seras, lo cual casi contagio a Seras, pero esta trato de mantener la seriedad del caso.
-Son unos idiotas- respondió molesta y sintiéndose burlada- deberías respetar a tus mayores- además quien dice que sigo queriendo a ese idiota, ya ni siquiera recuerdo como empezó todo- maldito por lo bajo "malditos idiotas".
-¡Esta claro señora! -Dijo Seras, a lo que Marruey sujeto con más fuerza las solapas de Isabel de forma amenazante.
-Eso se terminó- dijo sin mirarla a los ojos y cruzando los brazos- y no soy una señora, como podrás ver soy una mujer soltera, ya puedes soltarme- termino diciendo Isabel sintiéndose ofendida otra vez.
-Ya puedes soltarme ¡maldito perro!- dijo interrumpiendo Alucard una vez que venció su ataque de risa. Este lo soltó, no sin antes ver a Seras esperando que ella lo autorizara.
-¡Maestro! Perdón Alucard. No maldiga, eso no es correcto- ella se sentía realmente protectora de su alma ahora.
-Lo siento, Seras, pero tampoco pretendo ser un maldito santo- respondió algo fastidiado Alucard- como dijiste, vamos a casa, Walter debe estar esperando- este volteo para ver hacia atrás, cuanto esperaría se preguntó, cuanto tiempo pasaría hasta que ella pueda regresar, mientras él estaba aquí fuera de peligro y ella luchando sin saber con quiénes- bueno nunca me he sentido tan inútil como hoy- trato de animarse, confiaría en lo que le dijo aquel anima.
-Puedes venir con nosotros- Seras invito a Marruey a seguirlos y este los siguió caminando detrás de ellos.
-Por cierto… perdóname por el golpe, Seras- de repente él se sentía hablar tan humanamente, realmente sería cierto, ya no se sentía perturbado como antes, pero si sentía un fuerte dolor que pesaba en su pecho, de haber perdido a quien tanto amo, era algo que no sentía hace muchos años, lo sentía en el corazón y no pudo pensar otra cosa más que darle las gracias a Integra por hacerlo sentir tan humano como nunca antes lo sintió, había olvidado lo que era sentir, lo cual lo hacía suspirar de pena y alegría. Trato de recuperar algo de su humor y dijo- considero que un perro trae demasiadas responsabilidades, Seras. ¿Estas segura de adoptarlo?- pregunto arqueando una ceja.
-¡MAESTRO! No sea maleducado- se quejó Seras- lo siento ¿Marruey no? Es tu nombre- este afirmo con la cabeza.
Así ambos se alejaron, dejando atrás Isabel. Esta se sintió sola y realmente no quería seguir más en este lugar tan triste, entonces hizo algo que jamás espero hacer.
-¿Puedo ir con ustedes?- dijo Isabel, al ver que no la escucharon y siguieron caminando, esta grito- ¡no me dejen sola!- ella se desconoció así misma.
Los tres voltearon a verla, para luego sentir a Seras de repente levantar su cabeza agachada que no se atrevía a verlos y miraba el suelo- Prométeme que no habrán más líos, esta es una familia y no dejare que nadie la destruya- advirtió Seras.
-Lo entiendo- le costó seguir hablando pero siguió respondiendo- sólo no me dejen atrás, quiero pertenecer a algún lugar… suena bien una… familia- respondió Isabel resistiendo a no resquebrajarse con cada palabra, volvió a sentir tan desprotegida y sola como hace años cuando estaba completamente sola.
Seras la dejo y siguió caminando hacia ellos dejándola atrás, entonces dijo- ¿vas a quedarte ahí?- hizo un ademan con la mano para que la siguiera, entonces ella corrió como nunca hacia ellos, pensando "creo que por fin tendré una verdadera familia, quiero ser parte de esto".
-¿Estas segura de esto?- pregunto serio Alucard y ella respondió con la cabeza que sí, "bien ahora recogemos cada desprotegido de la calle" pensó finalmente este.
Cuando Seras sintió que Isabel dejó de caminar, esta volteó a verla interrogante de que paso, entonces Isabel respondió.
-Hay alguien que quedó atrás- dijo sin saber qué hacer.
Todos se pusieron alertas listos al ataque, pensando que tal vez algún lilim se había quedado dispuesto a vengarse en vez de huir como el resto a quien sabe dónde.
-¡No es nada de eso! Es Elisa, la dejé en trance para que no estorbara- señalo Isabel debajo de un árbol que estaba partido por la mitad y Elisa estaba cerca a las raíces, "rayos la dejé muy desprotegida" pensó Isabel al ver que ella estaba tirada inconsciente y por la vista del árbol algún ataque había llegado hasta ella sin darse cuenta.
-Ella no sabe nada de lo que paso, cuando despierte estará muy enojada, deja que la cargue el perro para que la retenga cuando empiece a patalear- siguió caminando Alucard quien no quería saber nada de celos, no podía lidiar con esto ahora. Seras lo miro molesta al ver que este le seguía diciendo perro a Marruey, a lo que Alucard sólo encogió los hombros pensando "¡qué! ¡Pero si es un perro!".
-Usted va tener que aprender a controlarse desde ahora- dijo suspirando Seras, sin que lo escuchara, prediciendo todo una trabajo arduo. Entonces Marruey fue y cargo a Elisa entre sus brazos con cuidado de no despertarla.
Todos siguieron su camino buscando la carretera, debían salir cuanto antes de ahí antes que llegue la policía y más ahora que su velocidad se reducía a correr y ninguno quería correr, estaban cansados para eso y ninguno podía surcar los aires como un rayos, algo que ya no podían hacer más, es así como tres ex vampiros y un hellhound se iban caminando evitando tropezarse con los escombros en plena luz de la mañana, ninguno dijo nada más y caminaron en silencio, no falto alguno que dijo por dentro " ¡a que maldita hora llegaremos a este paso!" "extraño volar" "me siento cansado de caminar" "tengo hambre" "hay tanto que quiero volver a comer". Caminaron unos cuantos kilómetros hasta que divisaron un helicóptero yendo hacia ellos y desde arriba pudieron ver a Walter viéndolos y dando indicaciones de aterrizar hacia ellos.
Se quedaron a cierta distancia hasta que el helicóptero aterrizara cerca de ellos, cubriendo sus rostros del fuerte viento que generaba la hélice. Walter bajo caminando hacia ellos y dando indicaciones de que esperaran, entonces confronto a Alucard y Seras, al no ver a Integra entre ellos, exigiendo explicaciones o tal vez negándose a creer lo que estaba sucediendo.
-¿Ella se fue? ¡La dejaste ir sola!- sujeto de las solapas a Alucard y luego lo golpeo haciéndole escupir sangre, pero este no se defendió- ¿cómo pudiste dejarla ir sola?- le grito- ¡tanto la amabas que la dejaste ir sola contra todo esto!- lo golpeo de nuevo, Alucard sólo lloró amargamente, el viejo tenía razón, la dejo sola- ella está enfrentando esto y nosotros… nosotros… nosotros aquí sin poder ayudarla- lo golpeo otra vez. Seras no intervino, sólo agacho la cabeza, ella también había fracasado. Cuando estuvo a punto de volver a golpearlo Marruey detuvo su puño en el aire.
-¡No más peleas!- lo miro advirtiéndolo- fue suficiente, ella no está sola y creo que tú lo sabes muy bien. Sus hermanos están con ella, ellos la protegerán, como cuando me enviaron a mi hace siglos a protegerla.
Walter soltó a Alucard y entonces le dijo ya más calmado- debemos ir a la enfermería a que vean esos golpes, vámonos antes de que venga la policía, han pasado demasiadas cosas por toda la ciudad- agitando el brazo los guio a que subieran todos, no sin antes mirar seriamente a Isabel quien subió antes de él y luego cerrar la puerta tras de él.
Así todos regresaron sin aquella por la quien fueron a luchar para proteger y recuperar, sin el amo de la casa, quedaron sólo ellos camino a la mansión Hellsing.
-Ellos estuvieron antes aquí- dijo finalmente Walter luego de varios minutos de silencio- dejaron muchas indicaciones-hay mucho de que ponernos al día, quiero que me digas todo lo que paso. Seras puso su mano sobre la de él, como para consolarlo.
-No podemos rendirnos, no mientras ella sigue luchando- respondió Seras, quien ahora sintió que debía ser más fuerte que antes, y fue así que su espíritu se fortaleció para mantenerlos unidos, en nombre de ella, rezaría cada noche antes de dormir. Walter sólo busco una toalla para dársela a Alucard y se limpiara la sangre de la cara, todos fueron en silencio, nadie dijo más una palabra, había sido un día lleno de sorpresas desconcertantes, el día había llegado y los rayos del sol iluminaban la cabina y el aspecto demacrado y sucio de cada uno de ellos.
Se terminó el capítulo, ahora viene la calma luego de la tormenta, bueno al menos en su plano terrenal. En el siguiente capítulo veremos como van las presentaciones en el inframundo, mientras tanto muchos cambios vienen en la mansión hellsing y futuras reuniones con las demás iglesias. Gracias por los review :)
