Capítulo 3:
Amigos con derechos.
Por desgracia Soul Eater no me pertenece, ojala y si, pero no ¡Pero esta pequeña historia pervertidita si!
Ya tengo listas las palomitas y el refresco sobre la mesa que esta frente al sofá grande justo cuando tocan la puerta.
No estoy muy arreglada, llevo una coleta y el fleco en la frente, unos shorts de mezclilla cualquiera y una camiseta sin mangas de color azul celeste.
Abro la puerta y veo a Soul, tiene su chaqueta negra de cuero y una camiseta blanca debajo, junto con unos jeans rasgados y el cabello blanco enmarañado como siempre.
― ¿No me invitas a pasar?―Me pregunta sarcástico y yo me hago a un lado para que el pase. Lo primero que hace es mirar la casa de pared a pared y de piso a techo. Qué bueno que suelo ordenarla seguido, de otra forma me sentiría apenada.
―Linda casa… La mía es un desastre― Su comentario me hace reír y él no tarda en reír conmigo.
―Si la limpiaras más seguido apuesto a que no estaría tan mal.
―Eh ahí el problema― Me bromea ―Ya va empezar el partido.
Me dice mientras se sienta de golpe en el sofá y como si se tratara de su propia casa toma el control remoto de al lado de las palomitas y enciende el televisor.
Me siento a su lado y agarro las palomitas y el pequeño bote de salsa y lo miro señalando la botella ― ¿te gusta con salsa?― El me arrebata el bote y el tazón de palomitas y le hecha un chorro enorme ― ¡Hey! ¡Es mucha! ― Él me regresa el bote se salsa y mete la mano en el tazón sacando todo un puño de palomitas empapadas en sala
― Tu dijiste si quería, yo solo respondí― Le doy un coscorrón que hace que se sobe la cabeza por el dolor.
―Anda ya, pon el partido―
**NA: Yo solo tengo una muy vaga idea de en lo que consiste el basebol, por lo que me saltare esa parte**
― ¡Imbécil! ¿¡Como fallaste esa!? ¡Era vertical idiota! ¡Vertical!― Si, Soul está de lo más emocionado y compenetrado en el estúpido partido mientras que mi única diversión es comer palomitas y ahora que ya no hay más creo que moriré de aburrimiento.
―Solo es un partido, no te emociones― Le digo mientras que tomo de mi vaso de refresco, lo cual hago muy seguido porque las palomitas tienen mucha, MUCHA salsa. ―Además, no es como si fuera un partido importante―.
―En primera pequeña aprendiz, todos los partidos son importantes, TODOS. En segunda, este es el final de la temporada y mi equipo favorito se juega la copa, así que si, este es por mucho el partido más importante.
―Yo solo veo un montoncito de personas corriendo, atrapando y golpeando pelotitas blancas ¿Qué tiene eso de interesante?― Digo y dejo el vaso en la mesa dándole quizá más importancia a el vaso que al partido.
― ¡No! ¡Mierda! Montón de estúpidos, si yo jugara habría ganado―.
― ¿Al fin se acabó?― Pregunto emocionada ¡Tendré al fin disponible mi televisión!
―Sí, y con eso perdí 20 dólares con Black, malditos… No vuelvo a apostarles a Booldogs*… Bien, te dejo tu televisión en paz, me voy.― Dice y se empieza a levantar del sofá.
―Al menos ayúdame a ordenar ¿no? Mira que no te dejare que dejes mi casa echa un desastre― Digo cruzándome de brazos justo antes de que Soul empiece a avanzar a la puerta.
―Bien, bien. Seré tu sirvienta francesa ¡Oh gran Maka-Sama!― Dice sarcástico y con una reverencia tan pronunciada que me sorprende que tenga esa elasticidad.
―Bien, entonces te falta la falda corta y tacones― Digo siguiéndole el juego y ambos empezamos a reír a carcajadas, casi caigo al suelo.
―No, ya, en serio, ayúdame a ordenar o si no SI te pongo la falda― Digo secándome las lágrimas.
―Bien, bien. Ya voy Maka-Sama― Empieza a juntar las cosas y por accidente tira el vaso de vidrio que yo había dejado sobre la mesa de la sala. Al caer al piso de baldosas oscuras se rompe en pedazos y el líquido se esparce por el suelo.
― ¡Soul!― Lo regaño a gritos.
― ¡Perdón, perdón! ¡Ya lo limpio!― Dice y va corriendo por una escoba para los cristales.
―Ts… Como sea― Digo y agarro el tazón que antes tenía palomitas y que ahora solo tiene una laguna de salsa.
―Oye Maka, ¿Qué te traes con Hero?― Me pregunta de la nada mientras sigue barriendo el cristal y algo del líquido.
― ¿Qué clase de pregunta es esa? ¿Por qué habría de tener algo con Hero?― Pregunto indignada. No es que me sigue gustando Hero, pero ¿Qué se va a meter Soul en el asunto?
―Es que lo miras mucho siempre que puedes… Awww ¿La fiera lanza libros está enamorada?― Me pregunta con ternura fingida y mirándome mientras que mi ceño fruncido habla por mí y dejando los platos a medio enjabonar.
―No me gusta Hero, y no me molesta que ahora este con Kim. Que se meta con esa zorra cuanto quiera, si lo hizo mientras seguíamos juntos ¿Por qué no ahora?― Digo sin quitar el ceño fruncido del rostro y Soul me mira atónito ― ¿Tengo pintada la cara?―. Pregunto enfadada.
― ¿Andabas con Hero antes de que estuviera con Kim? Osea… ¿Te engaño con Kim?― Yo bufo fastidiada del tema y asiento con la cabeza de forma brusca.
― Te digo algo gracioso, yo era el novio de Kim, y también me engaño con Hero― Mi ceño fruncido cambia a una expresión de asombro sin darme cuenta y en menos de un segundo.
― ¿Bromeas verdad?― Le digo incrédula.
―No, ni un poco― Dice y recarga su codo en el palo de la escoba la cual esta recta.
―Hijos de puta… ― Susurro enfadada. Que me engañaran a mi es algo que simplemente no me importa, pero ¿A Soul también? ¿A uno de mis mejores amigos? Esto sí que es una mierda
―Lo se… ¿Sabes que es lo peor? Que a pesar de todo ellos aún tienen el punto más interesante de una relación amorosa y es algo que ni tú no yo podemos conseguir así de fácil, y gratis.
Lo miro con duda ¿De qué habla? ―Explícate.
― ¿Qué no es obvio? Hablo del sexo, los muy hijos de puta se acuestan como conejos cada que quieren y en cambio nosotros estamos como en Septiembre sin pajas* o algo así―
Comprendo del todo lo que dice y, en efecto, es toda una mierda.
―Lo se… Ya que hablamos de eso, yo también extraño el sexo… ¿Por qué coño tiene que involucrar sentimientos? Es un puto acto físico ¿No podemos actuar simplemente como animales y tener sexo porque si? Es una mierda.
―Lo se… ¿No puede ser simplemente como…? Como… ¡Como jugar al basebol! Sexo casual y ya, sin sentimientos ni emociones solo…
― ¡Solo sexo! ¡Exacto! Pero… Sería más bien como jugar al tenis o al pokar, porque si es como el basebol seria orgia masiva― Digo racional, no me había dado cuenta de cuando había llegado a estar a un metro de Soul, pero cuando me di cuenta me moví a un lado para recoger lo que quedaba de la mesa.
―Sí, es cierto, nadie se ve después de una noche de jugar pokar o tenis, sería perfecto…― Yo asiento con un "aja" y continuo recogiendo.
Me inclino a la mesa -la cual está algo bajita- con las piernas perfectamente estiradas, no me gusta doblarlas, además, tengo buena elasticidad.
Cuando tengo todo recogido en las manos me paro derecha y al darme la vuelta veo a Soul con los ojos muy abiertos, como si hubiera visto un fantasma o algo así.
― ¿Te ocurre algo?― Le pregunto mientras voy avanzando a la cocina, la cual se ve perfectamente desde la sala.
― Maka…― Me llama con voz atontada.
― ¿Si?
― Juguemos pokar― Me dice con la misma voz atontada y yo lo pienso un poco.
―No se puede Soul, no tengo naipes en casa― Digo restándole importancia, entonces escucho sus pasos decididos llegar a mi mientras con voz más bien ansiosa me dice.
―No ese pokar, tonta. Hablo del otro pokar. Tengamos sexo como conejos y sin emociones ¿Te agrada?― Su propuesta me cae como balde de agua fría una mañana con resaca.
― ¿Estas bromeando cierto? Dime que estas bromeando― Le digo seria y mirándolo a los ojos
― Claro que no bromeo, piénsalo. Sería solo sexo, sin nada de emociones y podríamos continuar con nuestras vidas al día siguiente como si nada hubiera pasado. Seriamos amigos con derecho pero no más que amigos ¿Qué acaso no decías que extrañabas el sexo?― Me quedo atónita por un momento. Esto tiene que ser broma. Pero pensándolo bien, tal vez no sea tan mala idea, digo. Soul y yo solo somos amigos, posiblemente mejores amigos, no siento nada por el que no sea amistad, podría decir que incluso en la lista puedo incluir con toda seguridad "Atracción física". Tal vez sea buena idea… Pero, un momento…
―Espera, no funciona así nada más, ¿siquiera te gusto?― Le pregunto algo molesta. El sexo casual no funciona así de simple. Hay reglas.
― ¿Qué no se supone que ese es el punto? Que no nos gustemos.
―No me refiero a ese tipo de "gustar" me refiero físicamente. Solo físicamente. ¿Al menos te parezco atractiva?
― ¿Atractiva tipo una chica que va caminando por la calle y me parece bonita de vista?― Me pregunta antes de responder a mi pregunta.
― Exacto, ese tipo de gustar. Anda, di algo que te guste de mí. Bueno, de mi cuerpo.
― De buenas a primeras tus ojos ocupan el primer lugar en la lista definitivamente. Grandes y verdes. Sumamente atrapantes y también bonitos― Me siento estúpidamente alagada por el comentario ¿Debería decir algo yo también?
―Tus colmillos. Creo que son geniales, además que cuando sonríes de lado enseñándolos también lucen sexis.
― ¿Mis colmillos te parecen sexis? Bueno, creo que tu trasero también lo es― Parece engreído, pero eso cambia un poco cuando sonríe de lado justo como yo lo describí. No sé si decirle idiota en el buen, o en el mal sentido.
―Tu cabello
―Tus tetas.― ¿Disculpa?
― ¿Qué con ellas?
―Son pequeñas pero apuesto a que no tanto, no sé. Creo que me gustan― De un momento a otro ya tengo sus dos manos encima de mis dos senos. Aprieta, afloja, aprieta, afloja, aprieta, afloja.―Si, ya me gustaron― Dice soltándolas.
―Gracias… Tu boca, creo que besarías bien― Digo mirándola atentamente.
―Gracias… Piernas.
―Brazos.
―Cabello.
―Torso y espalda.
―Ojos.
―Ya los dijiste.
―Me gustan demasiado.― No puedo evitar sonreír. De acuerdo. Me gusta la idea.
―Bien, pero pongamos reglas. Regla 1: Nadie se entera. Si seré tu amiga con derechos quiero que se quede el asunto en la habitación y no salga de ahí.― Digo seria y cediendo a la excitante idea.
―Bien. Regla 2: No actuaras raro conmigo en ningún tipo de situación. Si nos da la gana podemos acostarnos con alguien más― Asiento con la cabeza.
―Regla 3, y la más importante por mucho: No nos enamoraremos. Sera sexo y ya, nada de sentimientos ¿Okey?― Digo mirándolo a los ojos.
―Okey. ¿En el sofá? ― Pregunta señalando la sala.
―No, la cama es más cómoda. Además esta mejor ventilada e iluminada, no tendré que preocuparme por que veas mi cuerpo porque no hay sentimientos.
―Vamos Maka, la cama es como más sentimental, el sofá es más estilo casual. Además, si es por tus tetas ya te dije que me gustan.
―No, ya hable. En la habitación.― Digo y empiezo a caminar hacia la misma, mientras en el trayecto mi blusa celeste cae al piso.
Ya en la habitación. Soul llega y también llega sin camisa. ¿Recuerdan que mencione el torso y la espalda? Definitivamente me gustan. Ambos.
Mi short también cae al suelo.
―Oye, una cosa si te digo. Detesto el sexo anal y que digas guarradas mientras lo hacemos ¿Okey?― Le advierto mientras empiezo a desabrochar el sostén.
―Bien, entonces me abstengo. ¿Puedo mordisquear tus pezones?― Me pregunta quitándose el pantalón.
― ¿Con tus colmillos? No jodas. Lamer y chupar sí, pero morder no. Son sensibles al tacto.― Estoy desnuda del torso y mis bragas empiezan a bajar.―Por cierto. De haber sabido que haría esto me habría rasurado. La próxima avisa con tiempo.
―No es la gran cosa. Por cierto, de haber sabido que haría esto no habría quedado con los chicos mañana en la mañana. Nee, esto es mejor.― Cuando me asomo él ya está completamente desnudo y yo también.
Okey, oficialmente tengo otra parte de su cuerpo en la lista. Sí, creo que todos saben a qué parte me refiero.
Me pongo las manos en la cintura de forma egocéntrica y lo miro de pies a cabeza.
―Creo que esto será mejor de lo que esperaba― Digo y lo miro a los ojos. Parece ansioso por empezar y en definitiva no es el único.
―Ya somos dos Maka.― Dice y se me acerca decidido, sin bacilar un solo momento llega a mí y atrapa mis labios con los suyos. Rayos.
Lo separo de mí bruscamente y lo miro seria ―Come una menta o algo antes. Aun tienes sabor de las palomitas. Yo me voy a lavar los dientes.― Digo y avanzo al baño.
Me miro al espejo y veo que en mis ojos se ve una excitación de lo más obvia. Mi reflejo sonríe de oreja a oreja en menos de un segundo y me escucho retener una risa extrañamente emocionada.
Nunca me habría imaginado haciendo esto y ahora aquí, a un lavado de dientes de ser oficialmente la amiga con derechos de Soul. Es extrañamente emocionante y por mucho más excitante.
Termino de lavarme los dientes y cuando vuelvo a la habitación Soul acaba de llagar también. Noto que, si bien su miembro ya era grande, ahora erguido un poco lo parece más. Si, Soul es cool.
― ¿Ahora sí?―Pregunta ansioso. ―Sí, ahora si― Digo y el camina hacia mí, bueno, poco más y corre.
Me besa de forma apasionada mientras me toma por la cintura y me aprieta a más no poder contra él. Yo me aferro a su cuello y entrelazo mis dedos en su cabello jaloneándolo bruscamente.
Me levanta sujetando mi cintura y luego mi trasero, mis piernas se ajustan a su cintura y cuando me doy cuenta ya estamos sobre la cama con el sobre de mí. Nos hago girar y acabo yo arriba. Él detiene el beso
― ¡Hey! Yo voy arriba, me gusta más arriba― Me dice nos vuelve a hacer girar y queda el arriba
― ¡Oh, cierra la boca! ― Digo y vuelvo a besarlo, ahora algo más brusco. Nuestras lenguas se enfrentan por ver quien toma control en mi boca. La mía gana cuando la aparto y muerdo la de él haciéndolo retroceder.
―Sí, definitivamente besas bien…― Digo mirándolo.
― ¿Te gusta el sexo oral?― Me pregunta de la nada.
― Si, pero no soy muy fanática de practicarlo― Digo encogiéndome de hombros.
―Te lamo yo y luego tu a mi ¿Okey?
― Me gusta la idea. Abajo perrito― Digo bromeando y riendo.
―Espera un poco y la perrita serás tú―Dice dejando un beso suave en mis labios y bajando poco a poco, pasa por el cuello, luego el pecho, el huego entre mis senos, mi abdomen, y finalmente aquella zona donde hacía rato había tenido un cosquilleo intenso, que justo ahora era más bien un dolor leve.
Separa mis piernas y se coloca frente a esa zona, pero con la sabana sobre de él y que de hecho llega a mi pecho y no consigo ver nada.
Siento su lengua húmeda y caliente sobre aquella zona, una larga y lenta lamida por toda la zona. ―Ahh…― Lanzo un suspiro/gemido al primer tacto, sus movimientos empiezan a tomas forma, Asiente, desciende, arriba, abajo y todo dejando una pequeña presión por cada lugar que pasa
―Ah. Ah. Ah. ¡Ahhh…! ― Mis gemidos pasan a ser gritos cuando su lengua penetra en mí y empieza a girar― ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Soul!― Salgo de la ensoñación cuando el deja de lamerme y desciende de las sabanas a mirarme.
― ¿Podrías gemir y gritar mi nombre más seguido? Es genial cuando hacen eso― Pregunta inocente, pero yo estoy demasiado excitada para hacerle mucho caso.
― ¡Si, pero continua!― Le grito, escucho un "hay, perdón" de Soul y de un momento a otro ya tengo su lengua dentro de mí de nuevo, empieza a girar en círculos dentro de mí ―¡Ahhh…! ¡Soul!
Deja de lamerme y me mira con la sabana sobre la cabeza ―Tal vez un poco más alto sería mejor― Dice el muy idiota.
― ¡Si dejas de lamerme cada dos segundos no te lamo a ti!― Lo amenazó y el parece infantilmente molesto.
―No, quedamos que si te lamia me lamerías también― Dice, perdiendo tiempo en el que podría tener su lengua adentro.
― ¡Que continúes, joder!― Digo con los ojos cerrados.
Escucho su risita picara y luego siento su lengua adentrarse en mi nuevamente, nuevamente con los movimientos en círculos y bastante profundos.
― ¡Ahhh! ¡Soul! ¡Soul! ¡Ahhh! ¡Más! ¡Más!― Su lengua penetro más profundo en mí y se seguía moviendo de un lado para otro aumentando la tensión de mi abdomen y que sabía acabaría conmigo en medio del orgasmo.
Sigue con sus movimientos profundos, sus manos viajan por mis piernas y muslos, aumentando la tensión de mis músculos. Inconscientemente rodeo su cuello con mis piernas y segundos después, acabo por llegar al clímax y entonces su lengua sale de dentro mío y Soul de debajo de las sabanas y me mira a los ojos, los míos siguen entrecerrados y apuesto a que con una mirada de lujuria y excitación por la que él ha de estar orgulloso, conociendo lo egocéntrico que puede llegar a ser.
―Listo, te toca― Dice recostándose cabeza arriba. Ya que.
Me coloco debajo de las sabanas que ahora están algo húmedas por mi culpa. Coloco mis manos a los costados de sus caderas y escucho su voz desde arriba.
―Empieza fuerte, así me gusta más― Dice y bufo algo molesta
―Claro Sr. Exigente― Digo enfadada y escucho su cantarina y engreída risa desde arriba, aprovecho el momento para empezar y tomarlo descuidado.
Lo introduzco todo lo que puedo en mi boca y cuando mi cabeza baja mi boca chupa. Su risa se detiene abruptamente al primer contacto y cuando subo lamiendo lento.
―Ahh… Justo así…― Dice desde arriba. Me habría gustado que me dijera algo diferente para cortarle el ratito como él lo hizo conmigo, pero no dice nada que no me agrade. Tanto que empiezo a lamerlo y chuparlo con algo de gusto, cosa que es rara en mí.
―Lame como perrita…―Me pide, y no solo encuentro una excusa para dejarlo con las ganas, sino que también para darle una bofetada.
― ¿Qué te dije sobre las charlas? ― Digo después de la bofetada y él me mira restándole importancia.
―Bien, bien. Pero continua― Dice y no me convencen sus palabras. Lo miro con ojos entrecerrados ― ¿Por favor?― Me dice con una ceja arriba, le sonrió y me vuelvo a esconder en las sabanas.
Lo introduzco rápido en mi boca y empiezo el ascenso cuando ya no puedo bajar más
―Ahh… Maka… Maka…Si…― Gime y gime pero lo hace alto y no tanto como suspiros miro por debajo de las sabanas y veo que aprieta con los puños la sabana. Conteniéndose.
Me rio por dentro. No quiere hacer notar que una chica como yo puede causarle ese tipo de cosas. Pero bueno, él es orgulloso.
Aumento de fuerza y velocidad sin perder de vista sus manos, las cuales parecen ejercer cada vez más fuerza sobre la sabana. Con malicia dejo de lamerlo un momento ―Deja en paz la sabana, la acabaras rompiendo― Le digo y mientras vuelvo a lamerlo retomando fuerza, le arrebato la sabana de las manos. Si bien me deje descubierta a mí también y él tiene no solo un estímulo de tacto sino también uno visual. Ahora mismo no me importa.
Él trata de aferrarse con desesperación a la sobrecama y aprieta fuerte los labios con ojos cerrados fuertemente. Pero explota en menos de dos después de echarme un vistazo. ¿Por qué? Por qué su mirada cruzo con la mía mientras seguía con los movimientos bruscos.
― ¡Ah! ¡Ah! ¡Sí! ¡Maka!― Su gemidos toman un deje borroso entre gemido y grito, pero me es suficiente con ese volumen.
No me sorprende –bueno, sí, si me sorprende- cuando 5 segundos después su liquido se corre dentro de mi boca y lo trago para no ahogarme, cuando ya no sale más –y mira que trague mucho- saco su miembro de su boca y siento como de la comisura de la misma sale un hilo del líquido blanco, paso la lengua donde aún quedan restos de él y Soul me mira evidentemente excitado, pero no satisfecho. No es el único.
―Pasemos a los siguiente― Dice y se abalanza sobre mí, quedando con la cabeza donde deberían ir los pies, y con él encima.
Me besa apasionado y con algunas mordidas y guerras de lengua que ninguno de los dos quiere perder.
Sus manos pasan incesantemente por mis piernas, caderas, cintura.
Coloca mis piernas rodeando su cadera sin dejar de besarme/morderme. Me hace sentarme sobre él, cara a cara, pero no entra en mí. Quedo de rodillas sobre Soul.
Contrario a lo que pienso, se inclina un poco para lamer mi cuello, morderlo, chuparlo también.
Su lengua húmeda empieza a descender de nuevo, y llega lenta y tortuosamente a mi pezón izquierdo. Lo introduce en su boca.
―Ahh…― Suspiro al tacto, desde dentro de su boca, su lengua juega a placer con mi pezón que adivino justo ahora ha de estar duro también.
― ¡Ah! ¡Soul! ― Mis gemidos pasan a ser más bien como gritos, mis dedos enredan sus cabellos y los jalan desesperados por liberar tensión, pero no ayuda mucho –déjenme corregir, no ayuda nada- Cuando me hace sentarme del todo y entra en mi de forma brusca y rápida. Algo dolorosa, pero estoy tan lubricada en aquella zona que el dolor apenas y lo noto.
―¡Ahhh! ― Un auténtico grito sale de mi boca como los que salían cuando me lamio. Pero las sensaciones son en definitiva muy diferentes.
Deja de lamer mis senos y se aferra a mis caderas haciéndome subir y bajar de forma rápida, brusca, salvaje y por demás excitante, haciendo agitar mí cabello y mis senos rebotar.
―Ahh… Estas más apretada de lo que esperaba… Perfecto― Su voz suena ronca y lujuriosa, pero no puedo reparar mucho en sus pequeños detalles.
― ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Soul! ¡Soul!―Mis brazos pasan por su cuello y mis labios trapa los suyos a manera feroz y desesperada. Se supone que nadie se entere y a este paso todo el edificio de departamentos lo sabrá.
―Ahh… Ahh… Maka… Mmm… Maka…― Gime y suspira entre besos y mordidas y sus manos siguen apretando mis caderas, quizá quiere usarlas de sustituto de la sabana.
Acabo jalándolo y ambos caemos en la cama como hace nada de tiempo. Pero él no deja de entrar y salir de mí, y ahora con él encima, juraría que embiste con más fuerza y salvajismo.
―¡Ahhh….! ¡Soul!― Mis gritos continúan sin parar porque ahora no lo tengo suficientemente cerca para besarlo y morderlo. Él aun suspira y gime –casi grita- mi nombre, una y otra vez, algún "debí hacer esto antes" ó "Si que valdrá la pena no ir con los chicos mañana" o simplemente algún "¡Ahhh!" Con voz ronca mientras que todos sus sonidos son acallados por mis gritos altos o mis rasguños en su espalda, también por mis piernas apretando más sus costados o simplemente porque el placer me hace siega y me vuelve sorda.
―¡Ahhhh…!― Mi último grito anuncia mi caída libre al placer absoluto y por unos gloriosos segundos mi mente está en blanco y absolutamente nada me importa. Y después Soul sale de mí, después de también acompañarme sedado de los sentidos por la morfina del goce y excitación extrema.
Ambos caemos rendidos sobre la cama, no dejo de jadear y respirar ruidosamente. Diría que valla si ha valido la pena, pero ahora que la excitación se va eventualmente mi mente racional vuelve a su lugar y se activa dándome a entender algo que hasta ahora no había pensado realmente.
¡¿Qué diablos acabo de hacer?! Esto de los amigos con derecho es tan de adolescente perturbado ¿¡Dios, que me sucede!? Supongo que no lo pensé realmente y la excitación de la pura idea ya me tenía sedada desde ese momento y no me dejo pensar realmente.
Mi rostro se frunce enfadado consigo mismo y sin poderlo evitar volteo la mirada –con jadeos menores pero aun notables- Soul perece tan atontado como yo ¿También se habrá arrepentido?
El cierra los ojos y una sonrisa pícara se forma es sus labios y segundos después de eso sedo ante el cansancio y me quedo dormida profundamente. ¿Soñare con esto que acaba de pasar tal vez?
¡Hola! Yunne ha vuelto con otro capítulo de este fanfic pervertido ¬u¬ y quiero decir una cosa.
Yo estoy acostumbrada a narrar como "hacen el amor" no como "tienen sexo salvaje como conejos sin emociones románticas" Así que si no les gusto perdón trate de que se entretuvieran en algo más que "el acto" para no tener que narrar demasiado porque si lo hago se que acabare poniendo cosas muy filosóficas y bonitas y no pegan en el momento –de hecho creo que si acabe por poner por ahí algo filosófico xD- Pero trate de hacerlo lo menos sentimental posible. Perdón si sono como si en realidad se quisieran .
En fin, espero que les haya gustado al menos un poco y se hayan reido, porque yo si, y un monton xD
Bye, bye, Yunne fuera ¡Paz!
¿Review?
