Capítulo 6:
¿Desde cuándo tan ocupada? Y… ¿Desde cuándo me importa?
― ¿Cuál quieres?― Me pregunta señalando la lista de películas. No planeo permanecer en silencio absoluto, tampoco ver la película está entre las cosas que pienso hacer así que una aburrida película ruidosa funcionara perfecta… ¿O mejor una a la que casi no valla gente?
Al final elegí una película ruidosa, si estábamos solos y algún guardia nos atrapaba seria de lo más bochornoso, esto sería mejor.
― Hubiera sido mejor comprar palomitas. Tacaño― Me dice Maka inflando los mofletes, un acto bastante tierno y absurdo, pero que me gusta mucho.
―No las hubiéramos comido de todas formas― Digo encogiéndome de hombros.
En Death City las pantallas son de otras dimensiones, por lo que al final, en vez de lo típico que todos quieren sentarse arriba, aquí todos quieren sentarse abajo. Lo que nos deja toda la zona de arriba a nosotros dos solos. Perfecto.
Ella se dirige a la zona central, pero yo la tomo de la mano y la jalo a la parte superior.
― ¡Hey! Abajo es mejor.
Su voz parecía molesta, pero no opuso la más mínima resistencia a que yo la guiara arriba. Seguro que le esta consiente de mis intenciones.
― ¿De verdad crees que vinimos a ver la película?―Le pregunto en tono seductor, ella no responde, pero siento menos fuerza en su casi inexistente opresión. Claro que lo sabía.
Nos sentamos en la última fila, en los dos asientos más arrinconados que pudimos encontrar.
No es la primera vez que hacemos algo sucio en un lugar que no debemos. Al principio Maka quería arrepentirse de ser amigos con derecho, su lado lógico y calculador podía con ella. Pero yo conseguí con algo de seducción convencerla de que esto sería genial, y valla que lo logre, porque en si no le mentí. Todo esto es genial.
Me siento y suspiro ¿Cómo empezamos? Siempre una cosa nos llevaba a la otra y ¡Boom! Ya estábamos colados.
― ¿Te enteraste de lo de Chrona?― Me pregunta animada. La película está comenzando y ella me había volteado a ver para hablar de cualquier tema trivial. Así empieza todo.
― ¿Qué cosa de Chrona?― Pregunto devolviendo el entusiasmo.
―Ella volverá dentro de una semana, vendrá con su hermano mayor. Tenía un nombre raro… Rac… Ran… Ral… ¡Ragnarok! ¡Sí! Ragnarok. Tiene 23 años si mal no recuerdo.
Maka parece muy animada con la plática, más de hablar de ese tal Ragnarok. Aprovechare esa entrada, con Maka todo consistía en estrategia, era como jugar póker o ajedrez, seguro que ella lo compara más con lo segundo, considerando lo ñoña que aún es por dentro. Pero yo lo comparaba más con póker, incluía miradas retadoras, apuestas altas, riesgos, también algo de inteligencia pero sobretodo instinto. Ganaría esta ronda a como dé lugar. Es más, hoy pensaba llevar un tablero de puntaje y pienso entrar con ventaja.
―Oye, no pensaras cambiar de amigo con derechos ¿verdad?― Digo con una ceja alzada y tono socarrón. Ella sonríe picara.
―Tal vez, me enseño fotos y Ragnarok es sexy. Dame una razón para no cambiar de amigo con derechos en cuanto ponga la mirada en sus ojos purpura.― Oh, claro que me estaba retando. Reto aceptado.
Me levanto de mi asiento, me pongo de rodillas sobre su asiento, con sus piernas entre las mías, la tomo de la nuca y la beso. Un beso muy húmedo.
No pido permiso, pero ya tengo mi lengua y la suya peleando en una húmeda y seductora guerra. Mis manos viajan desde sus piernas a sus caderas, su falda se levanta un poco pero no me molesto en bajarla o subirla más. Paso las manos por sus caderas, y cuando subo algo más, en vez de adentrar las manos por debajo de su blusa como siempre hago, ahora es por debajo de su chaqueta, paso por sus costados, toco el irregular borde del sostén, seguro tiene encaje, ¿Abra comprado ropa sexy? De igual, se la quitare de todos modos dentro de unas horas.
Le quito la chaqueta de cuero, las suaves manos de Maka -Que ahora no son nada tímidas como al principio- tocan los músculos de mi abdomen, recorre las inclinaciones leves de los mismos, pasa hacia arriba, pero cuando desciende va más allá de donde inicio.
Sus manos hábiles por la práctica me desabrochan en cinturón, el botón del pantalón –el cual por cierto ya está algo apretado- y bajan la cremallera.
Detengo sus manos antes de que toquen algo más. Las coloco detrás de mí nuca y ella me sigue el juego haciendo danzar sus delgados y hábiles dedos por mi cabello, jaloneándolo con fiereza o trazando cirulos en mi espalda.
Mis manos vuelven a sus caderas cuando la chaqueta yo no es problema. Le muerdo el labio inferior, es grueso y carnoso, suave también. Cuando lo suelto escucho algo.
―Ahhh…― Su suspiro. Uno que me pertenece a mí, de la manera más física placentera que puedan encontrar, carente de sentimientos que no sean los básicos de la creación humana; Atracción, placer, deseo.
― ¿Esa es suficiente razón?― Le pregunto mirándola directamente y con lujuria. Quiero que la respuesta sea no.
De contraer sentimientos, cualquier chica se habría sonrojado -bueno, una chica como Maka, con su personalidad- pero ella me devuelve la sonrisa, prueba de que no sentimos nada el uno por el otro, y eso me encanta.
―Casi, pero aún no.― Dice. Me jala de la corbata hasta volverme a besar. Le correspondo al beso un momento, pero al siguiente ya pase por su mandíbula, y llegue a su cuello.
Lo lamo lentamente, mientras escucho suspiros. Suenan más genial cuando pienso que soy yo el que los provoca.
―Mmm…Soul…― Sus dedos están en mi cabello, lo jalonean, me he dado cuenta que lo jalonean con más fuerza según su grado de excitación, mi objetivo es que trate de arrancarlos.
Paso las manos por su cintura, por debajo de su blusa. Su piel lisa. Empieza a jalonear un poco más fuerte mis cabellos, y justo cuando estoy por llegar a sus senos vuelvo a bajar y Maka suelta un gracioso bufido.
―Je, te habías emocionado ¿no es así?― Digo contra su cuello, ella ríe un poco. Se delata.
Vuelvo a besarla mientras que mis manos que empezaban a ir abajo pero se habían detenido continúan el recorrido hasta llegar a la falda, noto que me besa más frenética.
Mi mano se infiltra por debajo de su falda, pero aun conservando una barrera insignificante para mí, pero molesta para ella.
― Je, lamento informarte que el cine solo nos permite sexo oral, tu humedad tendrá que esperar un poco más― Ella me da un coscorrón después de eso, la miro y me fulmina con la mirada con mejillas infladas. Me rio.
―Es raro como puedes ser tan infantil a veces. Quien diría que me tendrías como amigo con derechos― Me da otro coscorrón y me empuja fuera del asiento, logro caer de pie.
―Gracias a tu bocota te quedas sin "jugar póker" en el cine.
Dice y me da la espalda. Me inclino hacia ella acorralándola contra el asiento, pero como no hay sentimientos eso no la consigue poner incomoda ni sonrosada.
― ¿Segura?― Digo usando ojos y voz seductoras, ella pone una mano en mi pecho mientras que la otra esta como si estuviera cruzando brazos, me mira firme.
―Bastante.― Me dice y me da un leve empujón, no me retiro porque me haya dolido, me retiro porque cuando Maka se pone en plan de "No, hoy no follas" no la puedo sacar de ahí, tal vez en mi casa sí.
Suelto un bufido y me reacomodo en mi asiento, obviamente molesto por no divertirme en el cine.
Pasan varios minutos de la película-la cual lo parece llamarle la atención a Maka- cuando siento que el aire ya no huele a tención y me aventuro a ir por el segundo ring.
Me pongo de rodillas frente a ella y me mira con confusión un ligero enfado. Tomo sus muñecas y las llevo a mi pecho al tiempo que me levanto un poco, lo suficiente para alcanzar sus labios rosas.
No sé si era de esperarse o no, pero me corresponde al beso.
Suelto sus muñecas al darme cuenta que no necesito esa opresión. Las paso por sus costados hasta bajar a sus muslos, paso por la parte interior de los mismos y ella se tensa cuando roso su intimidad.
Siento sus manos pasar sobre mi pecho, y luego por debajo de la camisa acariciando cada cosa que puede con las yemas de los dedos, consiguiendo que la tensión de nuestros cuerpos sea algo que tengamos en común.
Con algo de fuerza, aparto la ligera tela que me impide tocarla directamente y que le impide a ella contraer el rostro para no gritar y gemir.
Paso los labios por el ombligo de Maka, bajando poco a poco, al llegar a la falda que sigue ahí estorbando, simplemente la salto y paso a debajo de ella. Siguiendo beso tras beso por su vientre hasta llegar a aquella zona que al dar el beso húmedo –húmedo porque esa zona está bastante húmeda- sobre su intimidad.
―Grgh…― Gruñe ante el primer tacto, su cara no se contrae, pero sus ojos están cerrados, el primer síntoma.
Acaricio la suave parte interna de sus muslos y doy una lamida rígida en su clítoris, consiguiendo un gritito como respuesta.
Paso la lengua de arriba debajo de su zona, sin entrar aun.
― ¡Ah!... ¡Grgh!... ¡Mmm!― Contiene gemidos con los labios cerrados, jalándome el cabello con una mano y enterrando las uñas de la otra sobre el acolchonado del descansabrazos.
Al fin decido por introducir la lengua en su entrada, el primer sonido que le escucho es un suspiro, pero cuando aumento radicalmente la velocidad, ella hace volar su mano a la boca, y aun así puedo escuchar lo que son los restos de un grito estridente.
Me siento aumentar el orgullo, por lo que hago tanto esfuerzo como puedo por volverla loca, no sé si sería buena idea que nos descubrieran gracias al ruido, pero aunque nos meterían a la lista negra, sería un gran aumento en mi orgullo enloquecerla tanto que no pueda evitar soltar gritos.
Siento más presión en el cuero cabelludo, me jala con más fuerza, es casi doloroso.
Le tomo las dos manos y ella me las aprieta con fuerza, sus ojos están cerrados con fuerza y se muerde el labio inferior cada dos segundos y suspira cada 3.
Al cabo de unos 5 minutos y cuando mis mandíbulas están que no soportaran tanta velocidad, su interior se contrae junto con su rostro y la espalda se arquea mucho, de su boca sale un grito bastante audible, lo bueno es que la película es ruidosa y grito justo en el momento de una explosión, lo cual me parece irónico.
La beso en la boca y me corresponde con fuerza, se acomoda la ropa tratando de no moverse mucho.
Se deja caer en el asiento y me dice ― ¿Cuánto queda de película?―Me mira como si nada hubiera pasado.
―Mmm…Unos… 20 minutos tal vez
Ella asiente y dirige la mirada a la película, se recarga en su mano la cual se apoya en el codo y el codo en el descansabrazos más cercano a mí. Con el cabello alborotado, el labial que ahora es rosa y no rojo, la pantalla iluminando su pálido rostro y haciendo más brillantes sus ojos verdes, me parece extrañamente hermosa, atractiva, sexy también. Sobre todo lo último.
Un rato después y con un final de que a un tipo le dan una medalla por salvar la galaxia –lo cual no entiendo, por obvias razones- Maka y yo salimos del cine en silencio y sin comentar nada.
Volteo la mirada y veo su mano clara hacer un vaivén cuando ella camina. En otra situación, tal vez le habría tomado la mano, pero el romanticismo no está entre los planes porque bueno: "No nos enamoraremos" es la regla principal.
Salimos del cine aun en silencio y llegamos a dónde está mi moto, el camino en ella es de mis partes favoritas.
Suelo ir rápido, y eso asusta un poco a Maka, la cosa es que si voy demasiado rápido, ella se agarra con fuerza de mi como niña asustada y/o me aprieta con las piernas. Y me encanta que se mantenga pegada a mí, como si buscara protección en mí. Últimamente cuando me abraza con la inocencia de niña pequeña que a veces encuentro en sus ojos, me siento extraño. Pero me gusta ese "extraño", podría acostumbrarme.
Cuando llegamos a la banqueta del edificio de departamentos de Maka ella me suelta y me siento como de una forma inexplicable el ambiente se siente más frio que hace unos segundos.
Me bajo y la volteo a mirar, parece tener algo de frio porque mira hacia todas partes a la vez que se abraza. Sonrió de medio lado, la sonrisa "sexy".
Me quito la chaqueta negra, sabiendo que esta tibia por dentro y se la coloco sobre los hombros. Ella niega con la cabeza. Trata de apartarla pero me coloco detrás de ella y le aprieto los hombros con la chaqueta sobre estos.
―Quédatela, simplemente entrare y se me quitara el frio.― Me dice.
―Boba, ¿Qué no vez que quiero ser buen amigo? Además, si entramos de todos modos tampoco tendré frio― Digo encogiéndome de hombros. Esta por replicar cuando la empujo por la espalda para que entre al edificio. Suelta un pequeño bufido, y –tal vez por llevarme la contraria, no lo se- Se resiste a entrar, la tengo que empujar con más fuerza, pero ancla los pies en la banqueta y no puedo hacerla avanzar.
―Tienes…Que…Entrar… ¡¿Cómo coño eres tan fuerte?!
―No quiero entrar, suéltame― Me dice entre risas. Le encanta hacerme pasar por berrinches, aunque este es nuevo.
Sigo empujándola un poco más, pero luego me desespero. Me inclino, y la cargo.
La tomo por las piernas, a modo que cuando la alzo, quede sentada en mi hombro. Ella suelta un grito y se aferra a mi cabeza mientras yo sonrió.
―Si te das cuenta de que par de cosas me estas poniendo en la cara, ¿verdad?― Le digo mientras avanzo a la puerta y subo las escaleras. Me alegra que sean altas, de otra forma Maka se toparía con algo.
―No es como si nunca las hubieras tenido en la cara. Ahora bájame― Me dice, tomando un poco de confianza y soltándome un poco. Le aprieto más las delgadas y suaves piernas.
―Buen punto. Y no, no te suelto…A menos que quieras….― Digo mientras hago que gire aun sentada y que sus piernas acaben en mi espalda. Ella suelta un grito y vuelve a sujetarse con fuerza de mi cabeza. Uno de sus pechos me da de lleno en la cara y me cubre la mitad de esta. Blando, pero no demasiado. ―…Cambiar de…― Continuo, y consigo que se gire nuevamente, levantándole una pierna para que pase sobre mi cabeza, la hago caer un poco, y la vuelvo a hacer girar, y ahora está de frente a mí, con sus piernas rodeándome y mis manos sujetándola de los muslos. Alzo una ceja y sonrió. ―…Posición.
Me aprieta con las piernas haciéndonos pegar más. Me sonríe picara y luego me besa.
―Muy lindo. Ahora deja de ser un idiota y bájame― Dice cuando deja de besarme a la vez que me mira con las cejas arriba. Su voz es burlona e imita la mía.
Le sonrió de vuelta y la suelto ―Ahora si, vámonos.
Subimos las escaleras que son una imitación cuadrada de las escaleras de caracol. En cada piso hay 2 puertas, y la puerta de Maka esta hasta el tercer piso que de hecho es el último.
Llegamos. Aun en silencio. Ella saca de su chaqueta -versión femenina de la mía- su llavero. Pareciera que lo hace en cámara lenta: Saca las llaves, busca un momento, o tal vez más, la llave correcta entre las que tiene, luego la introduce en la cerradura y la gira con lentitud tortuosa, gira la perilla, saca las llaves de la cerradura y cuando da un paso adentro el tiempo pasa de avanzar en cámara lenta a ir increíblemente rápido. Cuando menos me doy cuenta, ya tengo a Maka atrapada entre mis brazos, acorralada entre la puerta y yo, con los costados bloqueados y sus labios entre los míos. Me pone la palma abierta en el pecho y me empuja levemente
―E-espera…― Tartamudea sorprendida por mi rápido y muy directo movimiento. Me mira, la miro y suspira (1) Me sonríe y sonrío igual ―No podemos ir tan rápido. Tango cosas que hacer mañana. Esta noche no.
Alzo las cejas para mostrar mi descontento, bajo los brazos, molesto por su respuesta. Ella se ríe un poco, me pone una de sus manos en la mejilla y vuelve a besarme. Esperanzado de que haya sido una simple broma, llevo mis manos a sus caderas y entonces corta el beso dejando otro leve empujón con la mano que aun esta en mi pecho.
― ¿Nos vemos después? Mañana es sábado, ¿Te parece hasta la otra semana? ― No puedo evitar abrir mucho los ojos. ¿¡Una semana!? No, definitivamente no. No pienso esperar tanto.
― ¿Una semana? ¿Qué rayos tienes que hacer que sea tan importante?― Aunque trato de controlarla, mi voz suena más enfadada de lo que me gustaría admitir. Imagínense el golpe que corresponde a mi orgullo el que yo: como chico cool que soy, este rogándole una noche divertida a una chica pecho pequeño, y es que lo que ha visto y tocado no es precisamente plano.
―Bueno, mañana iré a la playa todo el día con las chicas. El Lunes, Martes y Miércoles tengo exámenes, el Jueves buscaremos el regalo de bienvenida anticipada de Chrona y compraremos la comida para la fiesta del Viernes, así que apenas y tengo libre el Sábado en la noche.
Bufo fastidiado ¿Desde cuándo Maka esta tan ocupada? Recuerdo que siempre tenía tiempo unas 2 veces por semana como mínimo, a veces incluso entresemana. Pero que va, esto va en picada. Un momento… ¿No me estoy viendo muy necesitado de ella, verdad? Oh, Diablos ¡Claro que es así!
―Bueno, entonces tienes una agenda muy ocupada ¿eh?― Suspiro y dejo caer mis manos de sus caderas y vuelven a su sitio a mis costados, ella también suspira.
―Bueno, Hasta luego Soul ¿Te veo el Lunes en la universidad, verdad?
―Claro, descansa― Le dejo un beso en la frente ―Tal vez un día deberíamos salir, sin nada de sexo ¿Qué tal?
Me sonríe burlona. Creo que le estoy pegando mis malos hábitos, aunque lo rata de biblioteca nunca se le ira.
― ¿Soul Evans me está invitando a salir? Wow, parece que pronto fallaras a nuestra regla más importante ¿eh? ― Me da dos palmaditas amistosas en la mejilla, y vuelve a reír ―No me hagas caso. Ya era hora de que me invitaras algo sin intenciones de más― Me guiña el ojo.
―Bueno, digamos que me empieza a saber mal el que me acueste contigo pero que casi no te invite a nada. Debería hacerlo más seguido―Le sonrió de lado mientras meto mis manos en los bolsillos de mi pantalón y doy un paso atrás para dejar más espacio entre nosotros, ella también deja caer sus manos a los costados.
―SI, deberías. Bueno, hasta mañana, luego quedamos ¿okey?
―Claro, nena. Hasta pronto.
Sonríe por el apodo, le doy un beso en la mejilla de despedida y sin detenerme mucho a mirarla salgo por la puerta y camino sin detenerme hasta las escaleras, las paso, llego a la calle y frente a mí, mí motocicleta prácticamente me grita que suba, por alguna razón suspiro y vuelvo la vista a la ventana del departamento de Maka. Ella está ahí, mirándome. Levanta la ventana y saca su torso por la misma, alza la mano y me grita "adiós", y yo como bobo no puedo evitar sonreír y hacerle una un poco más discreta señal de despedida. Doy vuelta, subo a la motocicleta y me marcho.
Hola! Al fin público un poco más de esta pequeña historia :33 Y es que últimamente no eh estado de humor para lemmon y esta historia lo requiere en grande xD. En fin, ya mero empieza a tener algo más de sustancia, y es que la llegada de nuestra linda Chrona y su sexy hermano Ragnarok cambiaran una o dos cosas en este fic UwU y luego tengo más ideas cool :33 así que esto se empezara a poner genial UwU ¿Soy la única que lo noto, o Soul ya se está portando raro? ¬u¬ Si, esto ya me empieza a oler a que el "Sexo salvaje como conejos sin emociones románticas" ya está pasando y ahora podemos decir que es "Sexo salvaje como conejos CON emociones románticas no mutuas porque Soul es muy bobo y ya se enamoró" xDDD Okey, creo que se entiende xD en fin, espero que la espera haya valido la pena u.u sino, perdón u.u
Estoy de vacaciones ¡Yupi! *Suelta confeti* Así que tendré tiempo de sobra para escribir, por lo que esta historia avanzara un poco más rápido este Diciembre, igual que las otras. Y tal vez haga un song-fic (saben que amo esos xD) Soma, romántico con quizá algo de lemmon y aunque tarde será su regalito de Navidad :333 deséenme suerte :333 ¡Ya está el prox. Capítulo de "The Wolf Land"! No sé, yo solo decía…Pues…Si quieren podrían verlo…No sé, si quieren UwU.
Bye bye ¡Hasta pronto! *O*
