Capítulo 4:
Sombras contra Tinieblas
La Gran Maestra East Wind se despertó lista para otro día más atendiendo su residencia para estudiantes, luego de una ducha rápida se dispuso a preparar el desayuno de todos con la ayuda de algunos inquilinos (se rotaban en esa tarea) para luego comer todos juntos. Como se había dicho antes, parte de la fama de la pensión de East Wind era que en la renta incluía un abundante desayuno; y todos cooperaban por supuesto.
Luego de prepararlo todo, se sentaban a comer y los otros jóvenes iban llegando poco a poco, siempre variando sus horarios según su universidad pero en fin; era una convivencia pacífica y todos se llevaban bien. Había una larga lista de espera para la pensión de East Wind y uno de los requisitos fundamentales para tomar un cuarto vacante era que se llevara bien con los demás inquilinos, pues East no toleraba peleas sin sentido en su propiedad.
Pero en fin, estaban todos comiendo tranquilamente cuando uno de los chicos se sobresaltó.
—¡Oigan, parece que la Princesa quiere entablar un diálogo con esta tal Gran Maestra! — Dijo de pronto el semental sacando la nariz de su periódico.
—¡Dame eso! — Gritó East Wind que prácticamente se le lanzó encima arrebatándole el periódico de los cascos. ¡Ey, genial! Por fin está viendo la luz.
Se dio cuenta que todos sus inquilinos la miraban raro.
—¿Señorita East Wind? — Preguntó al que se le había quitado su periódico.
La Gran Maestra se sonrojó y se lo devolvió muy avergonzada.
—¿Qué? ¿Uno no puede ser fan?
No dijeron nada más y siguieron comiendo, e incluso el chico al que le quitaron su periódico se lo ofreció a East Wind con una sonrisa.
—Yo también soy fan, tal vez no a este nivel pero…
—Gracias Bookmark — dijo East Wind fijándose en la carta que habían publicado.
"Querida Gran Maestra,
Primero que nada permíteme presentarme: soy la más reciente Princesa de Equestria, Twilight Sparkle. Seguro habrás oído de mí… y bueno, tú y yo tenemos algo en común y es que para ambas no hay nada más importante que la educación, siempre la educación. Por eso comprendo, o creo ser la más adecuada para intentar comprender tu lucha.
Sin embargo la forma en la que has estado haciendo las cosas simplemente no es la correcta; el venir y desafiarnos queriendo romper las estructuras mismas del sistema está mal; y no lo niegues. Has entrado abiertamente a las universidades y has robado todo aquello por lo que otros ponis han luchado, pero no lo haces por beneficiarte a ti o a tu grupo sino a todos por igual y por eso siento que sí vale la pena acercarme amistosamente a ti. Pero piénsalo Gran Maestra, una cosa es poner el conocimiento al alcance de todos, ¿pero realmente crees que en la forma en que lo has hecho es aprovechable? Ahora todos tienen los libros pero muchos no avanzaran nada sin una guía, lo cual me lleva a plantearme; ¿estás pensando bien lo que haces? Tus intenciones son puras, pero tu forma de hacer las cosas y el tipo de ideología que manejas es infantil.
No sé, tal vez me equivoque; pero eso lo juzgaré después de hablar contigo frente a frente. Me gustaría mucho encontrarte, sin trucos ni nada por el estilo; sólo hablemos de igual a igual y explícame qué buscas y si puedo ayudarte.
Si decides hablar conmigo te esperaré esta noche apenas se ponga el sol; en el parque cercano a la Academia de Unicornios Superdotados cerca de la fuente de la Princesa; sin guardias ni nada, sólo mis amigas y yo. Sinceramente tuya,
Twilight Sparkle"
La Gran Maestra sonrió satisfecha. Twilight Sparkle, debió acercarse a ella en lugar de a Celestia en primer lugar. Ahora sí estaba segura que sus ideas serían escuchadas y el sistema clasista de la educación equestriana sería demolido para siempre.
Y no era la única contenta. Celestia por su parte había estado bastante preocupada durante mucho tiempo debido a este grupo de "caballeros" y cómo su estudiante había estado empleando demasiado tiempo en recopilar información; claro que en parte ella tenía la culpa por haberla formado de esa manera meticulosa y metódica, pero sentía que no estaba llegando a ninguna parte; hasta ahora.
—El enfoque directo, claro, ni siquiera debí haberla llamado a ella en primer lugar; bastaba con charlar tranquilamente con este grupo calmada y personalmente luego de su numerito en mi Academia — se rio Celestia. — Pero admito que ella es la más adecuada para lidiar con este problema. Ella entenderá su punto de vista, creo…
Por otra parte Applejack suspiró aliviada, desde su forzada ida a Canterlot sentía que no había hecho nada útil más que quedarse de ayudante de Twilight turnándose con las otras mientras que la yegua lavanda se organizaba lo mejor que pudiera mientras pensaba en una forma de lidiar con estos tales "Caballeros del Silencio" y por fin había logrado un pequeño avance cuando Twilight salió muy contenta a contarles a todas sobre su pequeña resolución.
—A ver si te entendí, ¿citarte con ellos? — Dijo molesta Rainbow. — ¿Te das cuenta que el problema siempre tuvo la solución más obvia desde el principio?
—Tal vez, pero no sabía cómo aproximarme a los Caballeros del Silencio de la manera correcta — se defendió Twilight. — No importa, ahora que tenemos la solución, una carta en el periódico, sólo tendremos que acercarnos y todo listo. No quiero que esto se convierta en un problema, más cuando la tal Gran Maestra no parece mala sino alguien con ideas muy infantiles.
Las chicas asintieron y se encaminaron al periódico, topándose con Celestia que silbaba tranquilamente.
—¡Twilight! ¡Estoy orgullosa de ti, lograste encontrar la forma más adecuada de acercarte a esos tipos sin que se convierta en un problema!
—Gracias Princesa — sonrió Twilight. —¿Cómo llegó a enterarse?
—¿Cómo? Lo leí en el periódico…
Las chicas intercambiaron una mirada de preocupación.
—Princesa, acabamos de dar con esa solución y precisamente nos dirijimos al periódico para que la carta se publique en la edición de mañana — dijo Fluttershy extendiendo la carta que Twilight acababa de escribir.
—¡Pero! La carta que leí era la misma, las mismas palabras… y estaba escrita a casco. Reconocí tu letra Twilight Sparkle — dijo Celestia. — De hecho Luna no tardará en bajar el sol y… y yo pensaba que ibas a encontrarte con la Gran Maestra.
—Pero no tiene ningún sentido, ¿cómo es que quien sea que escribió esto tiene la misma letra que Twi? — Dijo Rainbow pensativa. — Sigo sin comprender.
Fluttershy tembló del terror cuando encajó todas las piezas del rompecabezas.
—¿No comprenden? La misma letra que Twilight… porque quien escribió esto en un principio también fue Twilight.
—Pero sigue sin tener sentido — dijo Rarity. — ¿Cómo es q.?
Se congelaron al entender lo que acababa de ocurrir. Trotando con todo lo que pudieran fueron a detener una posible masacre, no, esta historia no podía terminar así.
Por su parte en la pensión de East Wind, la propia East Wind se colocaba su larga capucha negra y azul y su máscara sonriente.
—¿Ya está lista, Gran Maestra? — Preguntó Emerad Horn tocando la puerta.
—Pues… diría — dijo la terrestre abriendo la puerta con su magia. — ¿Y Emerald? ¿Por qué usas tu uniforme? ¿Piensas venir también?
—No es la única, Gran Maestra — dijo Cream Cone. — La Princesa Sparkle dice que se acompañará de sus amigas, ¿por qué no hacer lo mismo? Porque eso somos, ¿no?
—Maestra y estudiantes pero ante todo muy buenos amigos — sonrió Emerald. — Además, imagino que se sentirá algo nerviosa por conocer a una Princesa, ¿no cree?
—Sin mencionar que se la pasó temblando mientras escribía la carta no imagino cómo se pondría al verla cara a cara — dijo Cream.
La Gran Maestra no pudo sino sonreírles a sus amigos.
—Gracias chicos, aunque Sparkle es más accesible que Celestia así que no me preocupo… tanto. Entonces, ¿nos movemos?
Los chicos entraron a las sombras y desaparecieron entre éstas, tenían una reunión urgente a la cual acudir.
Demonios dejé mi amuleto de la suerte, dijo de pronto Emerald en su forma de sombras.
¿Y qué, tarado?, preguntó Cream.
Nada, que siempre lo llevo en los días más importantes de mi vida y hasta ahora no me ha fallado; por ejemplo el día en que Deep Knowledge; es decir 'Talentless' me rechazó para la Academia al poco tiempo conocí a la Gran Maestra. ¿Coincidencia o destino? Vamos Cream, acompáñame. Gran Maestra, ¿puede arreglárselas un momento sin nosotros?
East Wind suspiró pero no pudo sino relajarse un poco ante la pequeña demostración cómica ante ella. De acuerdo, pero por favor dense prisa. Me hacen falta chicos.
Las dos sombras se separaron y dejaron a la central, la Gran Maestra, arrastrarse hacia el parque.
Llegó un poco tarde, unos diez minutos, lo que se tardó en llegar de la pensión hacia el punto de reunión; pero estaba algo nerviosa así que no se dio cuenta. Llegó a la fuente pero no había nadie.
—¿Princesa Sparkle? ¿Se encuentra ahí? Soy yo, la Gran Maestra…
—Te esperaba Gran Maestra — dijo una siniestra voz en la oscuridad.
La Gran Maestra se volvió hacia donde venía la voz, topándose con dos siniestros ojos rojos que brillaban en la oscuridad; al que poco después se le agregaron otros cinco pares igual de siniestros, igual de malignos.
Por otro lado, la sombra de Emerald se materializó a unas cuadras del parque.
—Oye payaso, ¿a qué viene el jueguito de tu amuleto perdido? — Preguntó Cream Cone materializándose junto con su compañero.
Emerald sacó un collar con un colgante hecho con una pluma de pegaso.
—Me la dio mi madre poco antes de comenzar el jardín de niños, para que siempre esté a mi lado. Nunca me ha fallado… y tengo un pésimo presentimiento. No sé, algo de todo esto no me suena que esté bien y lo más seguro de hacer es usar el elemento sorpresa.
—La carta decía que querían un encuentro pacífico; y la Princesa Sparkle…
—No sé qué esté pasando Cream, pero hay una probabilidad que la carta no la haya escrito ella. Piénsalo.
Cream no dijo nada, de hecho sabía que se habían hecho enemigos más allá de la Corona… ¿pero llegaría a tanto como para querer ponerles una trampa? De todos modos igual que Emerald sentía que había algo raro en todo aquello.
—Bien, ¿cómo sabremos si es hora de unirnos?
Ambos sintieron un despliegue de poder de sombras; no en modo amistoso sino ofensivo.
—¡Ahora! — Gritaron ambos fundiéndose en las sombras y moviéndose con agilidad.
…
—Tú no eres la Princesa Sparkle — dijo la Gran Maestra retrocediendo poco a poco.
—Sí y no, la verdad es muy curioso: lo fui hace mucho, mucho tiempo… ¿como tres mil años o algo así? Perdí la cuenta… justo cuando me dejó de importar. Pero de todos modos todo aquello se quedó en el pasado, un pasado que no llegará a ocurrir gracias a la magia del viaje en el tiempo. ¿Sabías que puedes venir y alterar la historia así como así? Bueno, lo estás viendo.
La Gran Maestra arrojó su capa y se puso en posición de combate; ella no era ninguna tonta y claramente podía ver cómo las demás sombras encapuchadas se movían mientras su líder hablaba con aquella voz sin vida ni emoción alguna.
—Entonces sí eres Twilight Sparkle, una versión que vino de un futuro apocalíptico o algo así — dijo la Gran Maestra intentando darle sentido a lo que le decía esta visión oscura.
—No, no soy más digna de ese nombre desde que me transformé en esto, ¿pero sabes? Me estoy cansando de repetir la misma historia una y otra vez así que vayamos al grano: tus estupideces pondrán en peligro a Equestria, lo sé, estuve ahí. Por eso vamos a detenerte antes que tengas la oportunidad de hacer de las tuyas.
—Basta de charla, matemos a esta idiota — dijo la que alguna vez fuera Rainbow Dash preparando una enorme aguja de al menos cuarenta y cinco centímetros y lanzándose contra la Gran Maestra.
East Wind se tele-transportó fuera del alcance de la sombra de Rainbow, haciendo que ella clavara su aguja hasta el fondo en los ojos de su líder, antes Twilight ahora Midnight. La líder de las Undead se arrancó la aguja del ojo y de paso también el ojo, pero se lo colocó de vuelta con suma tranquilidad y tronó el cuello.
—¿Qué esperan? Nos espera una linda carnicería.
Las Undead corrieron rápidamente contra la Gran Maestra, que comenzó a huir como alma que lleva el diablo fundiéndose entre las sombras a su primera oportunidad, pero antes que pudiera perderse entre las sombras de la ciudad, la que fue Pinkie Pie en vida la arrojó fuera apareciendo ella misma en las sombras y con su enorme cuchillo la atacó. La Gran Maestra tomó la sombra del cuchillo y desvió el ataque, que iba justo a su garganta.
—¿Magia del Silencio?
—Sí, en nuestra propia línea de tiempo aprendimos una cosa o dos antes de convertirnos en esto — se rio la terrestre rosa. — La Gran Maestra jamás dejó de creer en nosotras pero bueno, no teníamos Cutie Mark así que jamás pudimos aprovecharlo; hasta que morimos, claro.
Y sin más se volvió a fundir en las sombras inmovilizando en su forma no-física a la Gran Maestra.
—Despídete — se rio la voz de la Pinkie corrupta por las tinieblas.
La versión oscura de Applejack tomó un cuchillo.
—Me encantaría hacerlo con mis propios colmillos pero bueno, sólo eres una idiota no una verdadera amenaza para nuestra tierra.
La Gran Maestra luchaba contra el poderoso agarre de Pinkie Pie mientras que la Fluttershy maligna calentaba una enorme barra de hierro con la ayuda de la magia de la Rarity oscura; naturalmente le pedía ayuda a Night Terror (o Spike) pero como él estaba lejos no era una opción. De todos modos la idea era la misma: cauterizar la herida apenas se hiciera, de este modo su víctima se mantendría más tiempo con vida.
—¿Pero por qué? — Gritó la Gran Maestra.
—Ya lo dijo la líder, porque en el futuro su pequeña ideología nos traerá problema tras problema, ¿has escuchado de Blood-Hooves? Obviamente no porque no ha nacido aún. Él nació como Cotton Hooves y su Cutie Mark era la de un granjero de algodón; pero en lugar de aceptarse como era se unió a ustedes… y como siempre fue un imbécil que no aceptaba su naturaleza de terrestre y no consideraba justo que la magia fuera un don unicorniano. ¿Sabes qué hizo? Tomó todo lo que le enseñaron y decidió que como ahora todos podían usar magia los unicornios no eran necesarios, inició un genocidio.
—Es uno más entre los muchos problemas que nos ahorraremos una vez los quitemos del camino — dijo la Rarity maligna, apodada Gothic. — ¿Terminamos con esto?
La Gran Maestra luchaba, no con toda su fuerza, aparentemente a estas cosas les encantaba hablar y quería saber más; pero no podía zafarse así como así. No importaba, pensaría en algo.
—Antes de matarme, ¿me prometerán que dejarán tranquilos a mis demás Caballeros del Silencio?
La Applejack oscura soltó una risotada.
—¿En serio crees que nos tragaremos que tú eres la Gran Maestra? Conocimos a la Gran Maestra, es verdad que es una terrestre pero no eres tú ni de cerca. ¿Crees que no recordaríamos a quien nos instruyó? Mira niña, tenemos instrucciones muy claras de la mismísima Princesa Luna.
—Y cito, — se burló la alicornio líder, — 'Si atrapan a la Gran Maestra, no la maten. Tráiganla ante mí, necesito saber algo'. ¿Nadie dijo nada de los otros, no es así? Vas a morir niñita, así tal vez esa cobarde de Irish Coffee salga de su escondite, no querrá perder más caballeros para proteger su pellejo.
—Basta de charla, por lo menos agradece que tu muerte será rápida — dijo la Applejack oscura dirigiendo a toda velocidad su cuchillo contra East Wind; pero en esos momentos se quedó congelada.
—¿Qué pasa contigo? — Preguntó la Pinkie Pie oscura, aún en su forma de sombra inmovilizando a la Gran Maestra.
—Sí, ¿qué ocurre contigo? — Preguntó la oscura alicornio.
Entonces con la agilidad de quien fue en vida, la no-muerta saltó sobre su líder degollándola en el instante.
Tal como esperaba la Gran Maestra, la sorpresa logró destantear momentáneamente a su captora; a quien de un poderoso golpe cargado de poder de sombras la obligó a volver a su forma sólida y de ese modo poder darle una certera patada en la mandíbula que la puso fuera de combate… o eso esperaba.
La versión oscura de Pinkie Pie se rio alegremente y se relamió la sangre que rezumaba de su boca, negra y putrefacta, para luego tomar una barra de hierro a la que toscamente le había tallado una punto y se arrojó contra la Gran Maestra. East Wind rápidamente se apoderó de un pequeño objeto negro que lucía exactamente igual al arma de Pinkie Pie; la sombra de la misma, y recibió el ataque con gran habilidad.
Por su parte la forma oscura de Applejack tacleó a la versión oscura de Dash al tiempo que ésta se arrojaba contra East Wind.
—Manipular a aquellos que tienen corazones oscuros, uno de nuestros trucos más sutiles y poderosos — dijo la Gran Maestra empujando a la Pinkie Pie oscura y mirándola a los ojos con su gran poder.
Pronto aquella Pinkie puso una sonrisa de demente, mucho más de lo usual, y clavó su barra de hierro en la espalda de la Fluttershy oscura. Sin embargo esto no pareció importarle a la otra, que se limitó a quitarse la barra de encima y clavársela a través de la boca a su atacante. La Pinkie Pie corrupta por las tinieblas se tambaleó y escupió sangre, pero no por eso se rindió; sino que tomó la barra de hierro y la arrojó contra esa Fluttershy; a la que también se le clavó en la boca pero se la quitó como si nada.
—Inútil y tonto — dijo con su suave voz esa pegaso amarilla. — Esto no puedes ganarlo, simplemente no hay forma de detener a un no-muerto.
La Gran Maestra tragó saliva y volvió a fundirse entre las sombras, huyendo como pudiera; y eso despertó a las dos no-muertas bajo su poder ya que era un hechizo de corto alcance.
—No hay forma de huir, ¿por qué no te rindes preciosa? — Se rio Midnight creando una poderosa llamarada que dio de lleno a la sombra de la Gran Maestra.
Ella salió disparada tosiendo cenizas sin poder pensar en su siguiente movimiento.
—Estás muerta querida — dijo tranquilamente Rarity oscura levantando su cuchillo.
Algo la retuvo. Confundida, la unicornio blanca miró hacia su propia sombra; la cual se había levantado y evitaba que su dueña acabara con su oponente.
—¿Más magia de sombras? ¿No comprendes que no hay forma de detenernos así?
Cream Cone saltó creando un flash de luz mágica; cegando así a las Undead.
—¡Gran Maestra!
—¡Chicos! — Gritó East Wind corriendo a sus estudiantes.
—Como les dije, mi amuleto nunca me ha fallado — dijo Emerald lanzando varios rayos mágicos contra las Undead; que ni siquiera se esforzaron en eludirlo; más bien parecía aburridas.
—¿No es mejor rendirse y ya? — Dijo Midnight. — Sólo lograrán que derramemos más sangre esta noche.
—No importa, no nos rendiremos — dijo Cream Cone. — Le debemos mucho a la Gran Maestra. Ella nos mostró que no hay que rendirnos y que todos podemos aprender si así lo deseamos.
—Pase lo que pase, nosotros estaremos a su lado — dijo Emerald Horn.
La Gran Maestra sonrió a sus alumnos y se puso valientemente delante de ellos.
—Ustedes serán más y no sé qué monstruosidad pero no importa, nosotros nos mantendremos juntos.
Las Undead se encogieron de hombros y comenzaron a caminar en círculos alrededor de los tres Caballeros del Silencio, cerrándose más y más dispuestas a acabar con esa peste.
—¡MIREN, AHÍ! — Gritó Twilight Sparkle corriendo a toda velocidad.
Las seis Undead se volvieron justo a tiempo, sus versiones vivientes invocaron desde lo más profundo de su corazón el Poder del Arcoíris.
—Demonios — suspiró la Dash oscura al momento que el golpe de Armonía les daba de lleno.
Las seis amigas miraron al grupo de no-muertas que dormían tranquilamente.
—¿Y qué hacemos ahora, Princesa Celestia? — Preguntó Twilight a su mentora.
La Princesa se adelantó.
—Conozco un hechizo muy poderoso que sirve para sellar a estas cosas por tiempo indefinido; no importa cuánto luchen, no podrán salir…
—¿Si ese es el caso por qué se ve tan preocupada, Princesa Celestia? — Preguntó suavemente Fluttershy.
La alicornio blanca frunció el entrecejo.
—Porque no sé si funcione con ellas, los no-muertos usualmente son criaturas sin la capacidad de razonar; llevados sólo por el deseo de matar, matar y seguir matando. Estas cosas… no sólo tienen el uso de razón sino que también la magia, y una de ellas hasta es un alicornio. No sé si podremos contenerlas.
—(Sin mencionar el escalofriante hecho que somos nosotras mismas) — murmuró Applejack.
Ignorando aquello, la Princesa Celestia comenzó a recitar el hechizo y Rainbow se volvió hacia los Caballeros.
—¿Se encuentran bien?
—Sí gracias — dijo la Gran Maestra. — Y de momento no voy a preguntar de dónde salieron esas cosas pero en serio que temí por mi vida. Bueno, nos retiramos.
Se encaminó seguida de sus dos amigos.
—¡Un momento, Gran Maestra! — La llamó Twilight. — Midnight se me adelantó pero en serio me gustaría discutir contigo sobre lo que haces, tus metas… lo que puedas contarme y ver si hay alguna forma de ayudarte.
La Gran Maestra se encogió de hombros.
—¿Mis metas? Son simples: educación libre para todos, la total abolición del sistema clasista y exclusivo. Si quieres aprender tienes derecho a hacerlo, nada de exámenes de selección; sólo educación.
Twilight negó con la cabeza.
—Gran Maestra, los exámenes existen para ver qué ponis tienen el talento para estudiar aquello que desean, no podemos enseñarle a alguien quien no aprovechará los estudios.
Emerald se molestó.
—¿Ah no? Y dime una cosa, ¿qué hay de todos aquellos que nos pusimos nerviosos y por eso no pudimos concentrarnos en el examen? ¿Qué hay de aquellos que aprenden a su propio estilo pero por lo mismo no entran bien en el sistema y terminan siendo expulsados?
—No todos los ponis servimos para lo mismo — se apresuró a decir Fluttershy. — Cuando descubrí que no podía volar tan bien, yo…
—Tú lo descubriste por tu cuenta — dijo Cream Cone, — no porque un papel como lo es un examen de selección te dijo lo contrario. Así es como deben ser las cosas, un estudiante debe descubrir por sí solo si tiene la chispa para aprender lo que quiere; en ese momento de autodescubrimiento puede que descubra para qué está hecho. O bien lo que le falla es el método y lo que se debe de cambiar es el maestro y no el estudiante.
Twilight se quedó sin qué decir, se daba cuenta que tenía sentido.
—¿Pero y si usas tu conocimiento para el mal qué? — Dijo Dash.
—Un maestro debe limitarse a impartir conocimiento, el resto depende del libre albedrío del estudiante en sí — dijo Emerald. — Todos estamos en nuestro derecho de usar lo que tenemos como queramos, y eso incluye al conocimiento.
Twilight negó con la cabeza.
—Ustedes no comprenden…
—La que no comprende es usted, defiende a un sistema injusto con los débiles y eso es algo que no podremos tolerar — dijo East Wind. — Y si no lo hacen voluntariamente, seremos nosotros los que derrotemos al sistema, a nuestro modo. Bien, ¡nos retiramos! Quiero salir de aquí lo más rápido posible.
Los dos Caballeros siguieron a su Gran Maestra, no tenían miedo que algo les ocurriera; pues sabían que sus rivales estaban encargándose de las criaturas que los atacaron y esto iba para largo.
—¡Alto! ¿Cómo es que pudieron sobrevivir tanto? — Exigió saber Celestia. — Sobre todo tú, Gran Maestra.
Bajo su máscara East Wind sonrió.
—Estoy al nivel de los unicornios más poderosos… siendo una terrestre. De maravillas como esa se pierden ustedes mientras estén atados al sistema.
Dicho esto se perdió entre las sombras. Irish Coffee, debo localizarte antes que los seres de tinieblas, si es verdad que tú eres la Gran Maestra que conocieron significa que tienes un corazón puro dedicado a la enseñanza; y también que no me queda mucho como pensaba. No importa, ir y enseñar a todos, esa es la misión en la cual debo centrarme, pensaba la Gran Maestra deslizándose entre las sombras de Canterlot. Sí, Irish Coffee, debía localizarla pronto más por su propia seguridad; porque estaba segura que ni con el poder de la Armonía habían acabado con las criaturas a las que se enfrentaron. También estaba segura que tanto Sparkle como Celestia tenían dudas de su punto de vista y eso era una ventaja. Con un poco de suerte pronto sabrán dejarme tranquila… de todos modos me considero afortunada de salir libre por esta noche, libre y con vida. Ahora debemos buscar cómo instruir a aquellos que necesitan una guía; porque es verdad que con el conocimiento en papel no se puede hacer gran cosa.
Otro cap, lamento la tardanza; y hoy me centré en un encuentro más directo con las Undead; más para animarme ya que me encantaron esos personajes desde el primer momento en que los creé. Espero que les haya gustado y bueno, como dije antes quiero mantener un tono más serio de lo normal en este fic; más o menos como en el que uso en la saga de los padres de Celestia y Luna.
Chao; nos leemos!
