Capítulo 5:
La expansión de las sombras
La primera en abrir los ojos fue Midnight, quien soltó un pequeño gemido de satisfacción, vaya que caía bien una buena siesta de cuando en cuando.
—¡Dormir! Uno de los sencillos placeres de la vida, es una lástima que no pueda hacerlo más, tal vez sea buena idea provocar a nuestras contrapartes más seguido. Sólo lamento que mi pequeño Night Terror no haya podido experimentar esto, se sintió taaaan bien.
—Sí, es hasta relajante — dijo la pegaso que fue Rainbow Dash levantándose. — Y como cereza del pastel tuve mi sueño favorito: en donde estoy peleando contra un montón de changellings descuartizándolos poco a poco con las herraduras con púas que fabriqué.
—Yo recordé a mi Angel — dijo la otra pegaso, de color crema que alguna vez fue conocida como Fluttershy. — Yo era su mascota y me alimentaba con pequeños perros diamante vivos a quienes perseguía para matarlos antes de devorarlos mientras sus compañeros nos miraban hacerlo. ¡Me encanta ese sueño! Aunque claro, sólo lo he tenido dos veces; las dos veces que nos dormimos por culpa de los Elementos de la Armonía.
—Querrán detenernos y todo pero en realidad nos hacen un enorme favor — dijo la Applejack oscura tronando el cuello y tomando su sombrero de vaquero. — Y a todo esto, ¿a dónde nos trajeron esta vez? ¡Ey miren, es nuestra suit del Palacio! ¡Qué detalle!
Ante ellas un grupo de cinco o seis ponis gemían con furia mientras que con sus cascos golpeaban inútilmente la pared, o bien intentaban morderla con sus agudísimos colmillos; y no faltó el unicornio que intentara usar su cuerno para penetrarla. Todos ellos tenían los ojos rojos y sin vida, mostrando sólo una demencia homicida que los hacía luchar contra su encierro con todas sus fuerzas. Gemían y gritaban con ira, sin importarles siquiera las heridas que sufrían cuando golpeaban aquella sólida pared; incluso sus cascos se destrozaban por la tremenda fuerza de estos ponis, pero al momento volvían a su estado normal y seguían intentando. Debajo de ellos se apreciaba una mancha de sangre negra y putrefacta, que con el paso de los años se había vuelto pegajosa y costrosa, pero siempre se mantenía húmeda debido al constante flujo, y hasta podían apreciarse los fragmentos de piel, cascos, dientes y hasta cuernos destrozados entre ésta. Un espectáculo repugnante.
—¡Hola amiga Bright Eyes! ¿Has perdido peso? ¡Te ves excelente! — Saltó alegremente la que fue Pinkie Pie abrazando a una de las no-muertas unicornio. — ¿Y ese no es Bubble Bath? Igual te ves excelente, veo que tienes un nuevo corte; te favorece viejo. ¡Ah, y Sunflower! Ese perfume es muy especial compañera, ¿huele a encierro y carne podrida? Uno de mis favoritos aunque prefiero mil veces el de Fearless, — añadió esta vez abrazando a uno de los pegasos, — ese aroma único de sangre coagulada y plumas infectadas tiene un toque que pone a cualquier yegua a sus cascos. Sobre todo cuando las golpea hasta la muerte, ahí sí que no resisten a su encanto, jajajajajajajajajajajaja!
—Ehem, ¿debemos recordarte que viajamos al pasado, querida? — Dijo la que fue Rarity. — Aunque siguen siendo nuestros viejos 'compañeros de cuarto' no nos conocen aún.
La Pinkie Pie oscura detuvo sus retozos y se encogió de hombros.
—Como si me entendieran, en lo que a mí concierne siguen siendo mis amigos de toda la no-vida. Pero bueno, ¿nos vamos? Por muy acogedora que sea nuestra suit, tenemos mucho que hacer todavía, ¿recuerdan? ¿La peste del Silencio?
Las Undead asintieron y se arrejuntaron concentrando sus poderes, irónicamente Magia del Silencio, pero era la opción más sencilla para salir de su celda especial para retener criaturas como ellas.
En la superficie, en el mismísimo Palacio de Canterlot, las Portadoras de la Armonía estaban comiendo algo rápido junto con la Princesa Celestia, que se mostraba bastante cansada.
—Pero no comprendo Princesa, ¿por qué tener a esas cosas tan horribles viviendo bajo su mismo techo? — Preguntó Fluttershy. — ¿Cómo puede dormir tranquila sabiendo que tiene no-muertos aquí mismo? Yo me mudaría de inmediato…
—Creo que no comprendes Fluttershy — dijo Luna entrando a la estancia. — Nosotras dormimos tranquilas porque sabemos que si llegan a liberarse, nosotras estaremos aquí y reaccionaremos a tiempo. Por suerte no piensan y si no puedes pensar, mucho menos usar magia. Por eso jamás podrán destruir la barrera que colocamos.
—Aunque suena bien, no va a funcionar con Midnight — dijo Twilight recordando a su otro yo. — Ella es realmente poderosa, ¿recuerdan cómo convocó a esa horda de esqueletos para entretenernos mientras mataban a Starlight Glimmer?
—Dudo mucho que sus conocimientos de nigromancia le ayude en esta situación — dijo Celestia pensativa. — Y estoy segura que se liberarán de donde las metimos pero quiero medir su verdadero poder. Necesitamos saber exactamente con qué estamos lidiando, pues me aterra que a pesar de su naturaleza siguen teniendo de su parte la Magia de la Amistad, el poder más grande de toda Equestria.
Las chicas sintieron un escalofrío general, cuando de pronto Spike entró a la sala.
—¿Spike? ¿Qué estás haciendo aquí? — Dijo Twilight abrazando al dragón.
—Recibí tu carta que tuvieron un encuentro con las Undead — dijo el dragón apretando con fuerza a su madre adoptiva. — ¿Estás bien? ¿No te lastimaron? ¿Necesitas mi ayuda en algo?
Twilight se sonrojó enternecida y se dejó abrazar, con todo y lo incómodas que podían resultar a veces le gustaban mucho las demostraciones de cariño de Spike.
—Tranquilo compañero — dijo Applejack posando su casco sobre el hombro del dragón. — Recuerda que por lo menos esas cosas respetan la vida poni.
Spike sonrió aliviado, pero a Applejack le parecía que había algo raro. Era un dragón, claro, su piel reptiliana siempre estaba fría por sus escamas… pero esta vez se sentía mucho más fría de lo normal.
—Ehem… Spike, creo que ya puedes soltarme — dijo tímidamente Twilight.
El dragón se sonrojó y se separó ligeramente, cuando de pronto volvió a abrazarla con toda su fuerza, que era enorme, y le plantó un profundo beso, expandiendo su larga lengua a través de su garganta de forma lujuriosa y descarada.
—¡Spike, basta! — Gritó la Princesa Celestia separando violentamente al dragón. — ¿Qué crees que haces? Es tu madre, ¿cómo es que vienes y la besas así? Además estás muy joven para que te dé un ataque por culpa de tu celo, ¿en qué pensabas?
Spike se rio de forma bastante desagradable, haciendo que todas retrocedieran sobre todo Twilight que yacía en el suelo mirando a Spike como si no lo reconociera. El dragón se relamió los dientes y se encogió de hombros.
—¿Qué hacía? Comparar por supuesto. Y si les soy sincero prefiero mil veces el toque cadavérico.
—Claro, después de todo estás muerto tú también, estamos a la misma temperatura — dijo una voz escalofriantemente parecida a la de Twilight pero fría y sin emociones. — ¿Qué haces por aquí, Night Terror?
El hechizo de ilusión que protegía al dragón se desvaneció mostrándolo tal cual era: considerablemente más alto, con dos enormes alas negras descansando a los lados de su espalda y los ojos rojos y sin vida.
—Bueno, intercepté la carta que Twilight le mandó a mi yo viviente y pensé en venir a sorprenderte. ¿Les dieron su suit de siempre?
—Sí, y luce exactamente igual, qué encantador— dijo aburridamente la alicornio oscura. — ¿Nos vamos mi amor?
El dragón sonrió asintiendo… entonces los dos saltaron eludiendo el ataque combinado de Celestia, Luna y Twilight. Con una sonrisa demente, Midnight se preparaba para contratacar, cargando su cuerno con grandes cantidades de poder oscuro… pero un brillo morado la cubrió y se calmó de inmediato.
—Bueno, agradezco la hospitalidad — dijo cortésmente. — Me alegra saber que en esta línea temporal seguimos contando con una habitación reservada en este lindo, lindo lugar. Undeads, ¡Nos largamos!
Night Terror usó su enorme cola para romper una ventana y cinco sombras se deslizaron fuera.
—Gracias de nuevo — dijo Midnight montando sobre Night Terror. — Y si pueden la próxima vez usen los Elementos de la Armonía en él, con lo mucho que le gustaba dormir en vida estoy segura que apreciará que se lo permitan aunque sea unos instantes.
El dragón ronroneó y se lanzó fuera del Palacio surcando la noche dejando solas a las vivas.
—¿Vamos tras ellas, hermana? — Preguntó Luna.
—No, quería comprobar su poder y lo hice — dijo Celestia. — Y vaya que me sorprenden. Twilight Sparkle, sería bueno que busques un medio de comunicación alternativo con Spike; algo me dice que su aliento mensajero no es tan seguro como solía ser.
Twilight, que seguía en el suelo recordando el sabor de la lengua de Night Terror, sólo acertó a asentir. Midnight y Night Terror, ¿no se supone que deberían compartir una relación parecida a la de ella y Spike? ¿Por qué dejaron de ser madre e hijo para convertirse en amantes? La sola idea le daba náuseas.
En el aire, Night Terror miró hacia su Midnight.
—¿Y bien? ¿Regreso a la guarida?
—No, hoy se nos escaparon las víctimas y por más vueltas que le dé al asunto me doy cuenta que fue por culpa nuestra por confiarnos. De haber tenido a alguien vigilando seguro esto no hubiera pasado. No, eres experto en ocultamiento y rastreo, por eso a partir de ahora te quiero cerca; no puedo permitir que la Gran Maestra se vuelva a escapar.
—¡Un minuto! — Dijo de pronto la Rainbow oscura volando junto a ellos. — ¿No que no era la Gran Maestra?
—Tenía mis dudas pero entonces los otros dos saltaron a salvarla. Recuerden que estos son los diez años en los que no recordamos nada, puede que nos hayamos enfrentado a una predecesora de Irish Coffee.
La Rainbow oscura asintió.
—Entiendo. ¿Qué hacemos entonces?
—Proceder con más cuidado. Como cambiamos la historia no estoy segura de nada, así que sugiero capturar a ambas y explicarle la situación a la Princesa Candace cuando entreguemos prisioneros.
—Perdóname que me meta, pero sería bueno preparar un plan para quitarnos de encima a nuestros otros yos — dijo Night Terror, — y me refiero a distraerlas. Si van a usar el poder de la Armonía cada vez que nos veamos no vamos a poder avanzar nada.
—Tiene un punto a su favor — dijo la Fluttershy oscura apareciendo junto a la comitiva. — De hecho estaba discutiendo lo mismo con las otras allá abajo.
—Bien, les daremos una tregua a las pestes del Silencio mientras nos reorganizamos — suspiró Midnight. — Entonces volvamos a nuestra guarida, vive para luchar otro día. Ja-ja.
…
La Gran Maestra miró a sus dos adeptos, quienes se inclinaron ante ella.
—Con todo lo vivido anoche llegué a una conclusión, mis Caballeros del Silencio: yo ya no tengo nada que enseñarles. Por su propia cuenta han logrado desarrollar sus propios métodos de aprendizaje y avanzar mucho, y también han demostrado su gran valor al correr a salvarme la vida.
—No es que hayamos hecho gran cosa — dijo incómodo Emerald. — Fueron las Portadoras de la Armonía las que…
—Lo sé chicos, lo sé — dijo East Wind. — Pero de todos modos demostraron su valía al ir por mí a pesar de estar rodeada por enemigos muy poderosos y escalofriantes; eso se llama compromiso y verdadera amistad. Por eso, a partir de hoy ya no son Novicios.
Dos túnicas negras y azules aparecieron ante Emerald y Cream Cone, quienes las tomaron con cautela.
—Díganme, jóvenes novicios: ¿juran solemnemente expandir el conocimiento por el mundo, enseñando a todos por igual?
Los dos se inclinaron profundamente.
—Sí, juramos.
—¿Juran buscar siempre la forma de mejorar para ayudar a sus alumnos cada vez que acudan a ustedes?
—Sí, juramos.
—¿Y si se topan con alguien a quien no puedan enseñar, qué harán?
—Mejorar hasta dar con la respuesta.
Finalmente la Gran Maestra las embistió con las túnicas.
—Completaron exitosamente su entrenamiento y han pronunciado el juramento. Por lo tanto yo los nombro, Caballeros del Silencio — dijo la Gran Maestra. — ¿Qué haremos a partir de ahora jóvenes ex novicios?
—Ir y enseñar a todos — dijeron ambos con una gran sonrisa.
—Perfecto — dijo la Gran Maestra. — Ahora, tenemos que movernos. Aun siendo un truco para cazarnos, la falsa Princesa Twilight tiene un punto a su favor: las herramientas que les dimos a los jóvenes estudiantes no pueden ser aprovechadas sin una guía. El problema es que tendremos que desplazarnos continuamente. Arriesgar mi vida es una cosa, pero no puedo arriesgar la vida de inocentes que sólo buscan conocimiento.
—¿Entonces tiene alguna idea, Gran Maestra? — Preguntó Cream.
—Sí, ¿están dispuestos a ayudarme todavía?
—Así es, Gran Maestra — dijeron los dos inclinándose a la vez.
—Lo que hicimos no pasó desapercibido por Equestria. Cream, quiero que tú instruyas a los no-unicornios en lo más básico de la magia del Silencio y posteriormente la magia unicorniana básica. Emerald, tú instruye a los jóvenes unicornios en los hechizos más avanzados que hemos robado de las Academias, ¿puedes solo o necesitas ayuda?
—Claro que puedo, Gran Maestra — sonrió Emerald. — De hecho comenzaré con los de la Academia de Unicornios Superdotados de la Princesa Celestia, no por molestarla a ella sino a 'Talentless'.
La Gran Maestra suspiró.
—En cuanto a mí, en su debido momento enseñaré el verdadero poder de los Caballeros del Silencio una vez ustedes me hayan ayudado a encontrar y preparar a los jóvenes que tengan un alma como la suya: dispuesta a compartir todo lo aprendido, de este modo fortaleceré a los Caballeros. Pero antes… debo ausentarme.
—¿Gran Maestra?
—Tengo que encontrar todo lo que pueda sobre los no-muertos y cómo combatirlos, o al menos distraerlos. No volverán a tomarnos desprevenidos, como dije antes, arriesgar mi vida es una cosa; pero no puedo arriesgar las vidas de ponis que sólo desean aprender.
Los dos se inclinaron.
—Bien, eso suena grandioso; ¿pero entonces qué haremos para cumplir nuestras tareas? — Dijo Emerald.
—Tranquilos chicos, tracé un plan, y el primer paso nunca lo olviden chicos: lean cuidadosamente las almas de los ponis antes de ofrecerles la oportunidad, no es por monopolizar lo que sabemos pero…
—Estamos siendo perseguidos por la Corona y un grupo de zombis que por alguna razón pueden pensar y la tienen contra nosotros, entendido — dijo Emerald como quien no quiere la cosa. — ¿Cuál es el plan?
…
En los pasillos de la biblioteca de la Universidad Superior de Magia, el joven Star Shine patrullaba los pasillos aburridamente mientras que intentaba practicar los hechizos que le había facilitado su Gran Maestra, pero tenía problemas.
—Admitámoslo, sin un casco no podré hacer gran cosa — suspiró el chico.
Una sombra se movió posicionándose tras él. Star Shine se volvió muy emocionado.
—¿Gran Maestra?
—Casi — dijo la figura saliendo a la luz. Era un unicornio macho, pero Star confiaba, reconocía el mismo uniforme de la Gran Maestra. — ¿Tú eres Star Shine?
—Sí, sí soy yo. ¿Eres un Caballero del Silencio?
—Sí que sí, y a juzgar por lo que veo en tu alma tú también tienes potencial viejo, pero no nos precipitemos. La Gran Maestra dice que es hora de la acción. ¿Mañana tienes turno?
—Por suerte no, y clases tampoco — suspiró Star. — Podré dormir toda la mañana. ¿Mañana iniciará todo?
—Síp, me tomó mi tiempo pero conozco esos hechizos y he venido a ofrecerte un casco para que los aprendas tú y otros chicos. ¿Conoces ese bosquecillo que hay por el parque norte de Canterlot?
—¿El que queda al fondo de los condominios de lujo?
Emerald asintió.
—Mañana ve a vernos más o menos a las diez de la noche, nos reuniremos ahí y dejaremos que inicien las lecciones. Ir y enseñar a todos.
Dicho esto, se fundió entre las sombras dejando a Star Shine muy emocionado, hacía mucho que esperaba el movimiento de los Caballeros.
Por su parte Cream se deslizaba entre las sombras de los pasillos de las Academias que no tenían que ver con magia; como la Escuela Superior de Música, la Academia Militar y su propia alma mater la Escuela de Reposteros Superdotados. Su aproximación era distinta, usando el poder de la lectura de almas detectaba a los potenciales aprendices y deslizaba una tarjeta entre sus pertenencias. Su objetivo eran aquellos que su poder le decía que no la delatarían ni llamarían a la Guardia. No-unicornios deseosos de aprender magia como lo fue ella misma, ayudarlos era su nuevo sueño luego que su Gran Maestra le enseñara el camino de los Caballeros del Silencio; pero ella los atraería hacia otra locación, en un almacén abandonado luego de una crisis económica hacía un par de temporadas. Gracias al perfecto plan de la Gran Maestra, tenían locaciones de sobra para rotar las lecciones así como días en donde sabían que habría poco movimiento por esas zonas. Información que la Gran Maestra recopiló gracias a su posición como casera amistosa, la charla casual era una de las herramientas más poderosas de los Caballeros.
Esa noche también, desde el Palacio, Celestia sintió un escalofrío. Algo en la atmósfera había cambiado.
—¿Sientes eso Twilight Sparkle? Hay algo extraño en el ambiente. Es como si… no sé describirlo pero mucho me temo que los Caballeros del Silencio han hecho su movimiento, y en consecuencia se han hecho más poderosos.
—¿Y qué sugiere?
—De momento, confiar en que las fuerzas del orden lo solucionen todo, pero me temo que lo que han hecho ya no tiene remedio. Desde que rechacé su propuesta de cambiar el sistema educativo me temo que desencadené eventos completamente fuera de mi control. Ellos saben lo que hacen, es el fin del sistema… a menos que se haga algo drástico.
—¿No sugerirá comenzar a ignorar a las Undead, no?
—¡Por supuesto que no! Pero ellas son otro problema a considerar, tanto ellas como los Caballeros deben ser detenidos y encerrados de inmediato. Haré lo que tenga que hacer por mis pequeños ponis… todo menos matar. Sólo que…
Twilight no necesitó escuchar más, ella también sabía que los Caballeros podían ser una potencial amenaza pero también sabía que eran almas nobles con una meta pura y sencilla. De hecho, demasiado simplista e infantil, dándoles la peligrosidad que tanto aterraba a su mentora.
—Por su bien, ojalá la Guardia Real logre hacer su trabajo.
Mientras tanto, Cream Cone sonreía a la luna. Al día siguiente iniciaría su primer trabajo de educadora y tenía muchos alumnos nuevos, podía sentirlo. Entre ellos, dos llamaron especialmente su atención: primero un joven pegaso que vino en calidad de guardaespaldas del Príncipe Shining Armor, llamado especialmente por la situación de emergencia con los Caballeros del Silencio y las Undead. Por una extraña razón él deseaba probarse a sí mismo ante la Princesa de la Amistad y convertirse en su caballero, pero necesitaba aprender magia para lograr alcanzar el nivel deseado. Él sería una buena adquisición, pues demostraba que entre los miembros de la Guardia también habían ponis con deseos de unirse a ellos.
Luego estaba una joven terrestre que igualmente tenía un ferviente deseo de aprender magia sin importar qué, su nombre, Irish Coffee. No sabía por qué pero algo en esa chica le decía que le esperaba un futuro brillante entre las filas de los Caballeros del Silencio.
¡Ha iniciado el plan de la Gran Maestra! Espero les haya gustado, en los próximos capítulos trataré de centrarme más en cómo funciona el poder de los Caballeros del Silencio así como pre-introducir a dos personajes. Una OC que mencionaba en el capítulo anterior y un personaje muy querido en el fandom cuando se trata de shipearlo con Twily. Sin más me despido:
Chao; nos leemos!
