Capítulo 9:
La estrategia para Spike
Spike revisaba la carta de Cream Cone una y otra vez, y vaya que era un plan bastante elaborado; y le agradaba, con eso podría aprovechar mucho mejor las lecciones clandestinas de los Caballeros del Silencio, pero le daba algo de vergüenza el hecho que la propia Gran Maestra se hubiera tomado personalmente las molestias para ayudarlo. En la carta especificaba que era como agradecimiento por ayudarla cuando se enfrentaron a Night Terror, pero no es como si hubiera sido una gran ayuda en aquel momento.
—De acuerdo, ¡voy a hacerlo! — Dijo levantándose de pronto. — ¡Iré a pedírselo!
—¿Pedirme qué, Spike? — Dijo Twilight entrando al cuarto. — Perdona, no quise espiarte, sólo pasaba por aquí cerca cuando te escuché. ¿Quieres pedirme algo a mí o a Rarity tal vez? — Dijo ella con una sonrisita pícara.
Spike tomó aire algo nervioso pero tras apretar contra sí la carta de Cream Cone recobró un poco de su valor y se lo pidió de lleno:
—Twilight, durante el tiempo que he estado solo no pude dejar de pensar en ciertas, en ciertas cosas — dijo Spike, — y, realmente me gustaría… me gustaría…
—Pídemelo sin rodeos Spike, sabes que yo te apoyo en todo — dijo la alicornio morada dándole un afectuoso abrazo. — ¿Acaso quieres que te compre una joya o algo así?
—No, de hecho… me gustaría, me gustaría volver a estudiar — dijo Spike.
Twilight parpadeó sorprendida.
—¿Pero no yo te doy clases particulares Spike? Creo que tu nivel es aceptable y…
—¡Twilight no lo entiendes! — Dijo Spike. — Es más que sólo lo académico, me gustaría tener la experiencia completa: no me importa que ahora tenga que levantarme temprano y pasarme la tarde haciendo deberes pero quiero ir a la escuela, charlas con mis compañeros, divertirme en los recreos y tal vez después de clases.
Twilight lo miró como si no lo conociera, ¿de dónde había salido todo esto?
—¿Y esa carta? — Preguntó ella viendo el papel que Spike sostenía entre sus garras.
—Es de la amiga que vino de la universidad, y sí, ella me habló mucho sobre los días de escuela y por eso, quiero ir Twi. Por favor, eres buena maestra pero me gustaría ir de todos modos, ¿no es eso mucho pedir?
Finalmente Twilight le dirigió una sonrisa cálida:
—De acuerdo, aunque creo que ya pasaste el nivel de la escuela de Ponyville pero tal vez hablando con Cheerylee podamos arreglar algo en cuanto el nivel y,
Spike entonces tomó tímidamente un folleto detrás de él y se lo mostró a Twilight:
—De hecho estuve pensando y me gustaría ir a esta… ¡quiero ir a esta escuela! Tal vez el examen sea algo difícil pero tú puedes ayudarme en eso, ¡quiero ir Twi, quiero hablar con chicos de mi edad y divertirme después de clase y todo lo que te dije!
Entonces Twilight miró el folleto entre confundida y contenta, ¡Spike quería estudiar! ¿Cómo iba a negarse a eso? Y ahora que comprendía la Magia de la Amistad sabía que la escuela era importante más allá de lo académico sino también al momento de relacionarse, y sí, quería apoyarlo pero había un pequeño detalle:
—Spike, esta escuela está en Canterlot y a como están las cosas no puedo permitir que…
—Claro que puedes — se defendió Spike. — Claro que puedes Twi, lo único que hay en Canterlot es un grupo de agitadores que no son violentos; a lo sumo algo molestos para la Corona pero salvo al antipático ex director de tu escuela no le han hecho daño a nadie.
Pero Twilight no daría su ala a torcer.
—Tal vez esos caballeros no sean peligrosos pero los otros caballeros sí.
—¿Las Undead? A mí no me harán nada y lo sabes Twilight. Por favor.
Twilight estaba en una encrucijada, mitad entre el deseo de complacer a Spike y su deseo de complacerlo; ¿qué podía hacer?
Spike por suerte tenía la solución por su cuenta:
—¿Por qué no arreglas que me quede con la Princesa Celestia? No creo que les importe, después de todo estuvimos quedándonos con ella cuando vivíamos en Canterlot? Ahí podría estar seguro y tendrías noticias mías con regularidad si no por mí por la Princesa Celestia.
Al final la alicornio morada asintió.
—¿Te esforzaste para que dijera que sí, verdad?
Spike simplemente bajó la cabeza, entonces Twilight lo abrazó de improviso.
—No quiero que te vayas Spike, me gusta tenerte aquí conmigo pero comprendo que hay cosas que tienen que hacerse. De acuerdo, también estoy segura que la Princesa Celestia no pondrá peros en que te quedes con ella.
—¡Twilight gracias! — Dijo Spike devolviendo el abrazo con bastante fuerza.
El primer impulso de Twilight fue alejarse horrorizada, pero se resistió por el bien de Spike, aun así Spike notó que algo andaba mal.
—¿Estás bien Twilight?
Ella tembló ligeramente pero al final asintió.
—Sí, discúlpame Spike no quise herirte es sólo que… recordé algo escalofriante. Ignórame, ¿sí? Volveré a abrazarte.
Sin entender muy bien Spike obedeció y abrazó a su madre, quien esta vez no retrocedió. Finalmente se separaron y se sonrieron.
—De acuerdo, iré a darle la noticia a las chicas, ¿y qué tanto te has preparado Spike? ¿Sabes cuándo serán los exámenes? ¿Te has preparado lo suficiente?
—Por algo cuento contigo — dijo Spike muy confiado.
—Aunque me siento halagada te esperan unos días bastantes duros Spike.
El dragón se rio nerviosamente pero lo aceptaba, por lo menos ya todo estaba en marcha.
…
Al día siguiente en la residencia de estudiantes de East Wind, Cream Cone se encontraba en su turno recogiendo los platos cuando East puso un sobre junto a ella.
—¿Y esto?
—De Ponyville — sonrió la Gran Maestra. — ¿No reconoces la letra?
Con los cascos aún llenos de jabón Cream se dispuso a abrir el sobre pero se detuvo a medio camino.
—¡Ah, claro puedo usar mi magia! Tonta de mí.
Levitó la carta.
—¡Genial, qué genial!
—Aparentemente funcionó tu idea — dijo East satisfecha. — Caramba, lo ideal sería que el niño se quedara a vivir aquí pero supongo que no se puede hacer nada.
—Si de por sí hacer que se viniera a Canterlot fue forzar la nota — dijo Cream encogiéndose de hombros. — Tenía que hacer que se viera lo menos sospechoso posible. Por suerte Spike me contó lo suficiente de su madre como para pensar en algo.
—Mmh, será difícil a partir de ahora pero mientras él quiera aprender no hay nada que hacer — suspiró East Wind. — Sólo espero que pueda alcanzar sus metas, él y todos los alumnos claro.
—Claro — afirmó Cream. — Por cierto Gran Maestra, ahora que me han confirmado que sí funcionó… tengo algo que pedirle, sólo conozco a alguien lo suficientemente hábil y poderosa como para infiltrarse en el Palacio sin ser detectada.
La Gran Maestra suspiró.
—Néh, supongo que está bien como ejercicio para evaluar las defensas superficiales de Celestia. De acuerdo.
—¿Defensas superficiales? — Dijo de pronto la voz molesta de Emerald, que estaba entrando a la cocina. — ¿En serio insiste en su plan de ver si ella tiene información sobre los no-muertos¿
—Claro que insisto — dijo la Gran Maestra. — Piénsalo: últimamente las cosas esas nos han dado un respiro pero no por nosotros en sí sino por sus contrapartes; seguro piensan en una forma de evitar que intervengan y poder hacer ellos su movimiento libremente. No podemos quedarnos de cascos cruzados, debemos por lo menos aprender cómo sellarlos temporalmente. No pienso arriesgar las vidas de chicos que sólo quieren aprender, como su maestra…
—Entiendo, entiendo — se defendió Emerald. — ¿Entonces qué?
—Concentrarnos en Spike — dijo Cream Cone. — Al menos el niño podrá seguir con nosotros, me alegro, me cae bien.
—Tiene potencial para ser un gran Caballero del Silencio — dijo la Gran Maestra. — Pero no lo forcemos, de por sí no me gusta arriesgar la vida de mis otros estudiantes que quieren unírsenos de lleno; mucho menos un niño.
…
Tres semanas luego, en Canterlot; el grupo de seis amigas más la Princesa Celestia esperaba impacientemente en el salón de espera de la Academia Superior de Ciencias y Magia, una de las escuelas más prestigiosas de Canterlot. Finalmente la puerta se abrió y salió Spike muy contento con una solicitud con el sello de 'aprobado'.
—¿Y bien, qué les parece? — Preguntó Spike. — ¡71 puntos! Me aceptaron, me aceptaron.
—Pero no comprendo — dijo Celestia a uno de los examinadores. — Creía que el mínimo del examen de admisión era de…
—Dígaselo a los que no ha podido detener aún — dijo el sujeto moviéndose. — Buen día.
Spike estaba contento, era cierto que todo esto de la escuela era su pantalla para poder seguir aprendiendo de los Caballeros del Silencio pero realmente le interesaba la experiencia, estar con chicos y chicas de su edad sonaba genial y no se diga el aprender los secretos de la magia que creía eran imposibles para alguien como él. Estaba de excelente humor.
—Entonces es oficial, me aceptaron — dijo Spike. — ¿Puedo quedarme entonces Twi?
Twilight le dio un fuerte abrazo dejando escapar una lágrima.
—Claro, Spike, me alegra mucho que tomes este paso. Pensé que siempre sería tu tutora personal pero esto también es bueno para ti.
—Sí, imagino que debe de ser aburrido juntarte todo el rato con chicas demasiado mayores para ti — lo animó Rainbow. — Te vamos a extrañar compañero.
—Sí, prométenos que escribirás Spike — pidió también Fluttershy.
Pinkie estaba temblando.
—Prometí que no iba a llorar, prometí que no iba a llorar, prometí que no iba a llor… ¡WAAAAAAAAAAAAAA, SPIKE PÁSATELA GENIAL EN LA ESCUELA Y CON LA PRINCESAAAAAAAAAAAAAA!
Rarity le acarició las espinas.
—Spikey-Wikey, traje un regalo para que me recuerdes — dijo ella levitándole una mochila. — Espero que sea de tu agrado.
Spike miró la mochila, muy bien hecha; hasta Rarity se había encargado de encantarla para que fuera resistente al fuego en caso le sucediera algún accidente a Spike y terminara expulsando una llama por error.
—De este modo tus cuadernos estarán muy bien protegidos — dijo Rarity alegremente. — ¿Te gusta?
Spike se abrazó de su cuello.
—¡Rarity me encanta! — Celebró él. — Es justo lo que necesitaba.
—Como dije, para que me recuerdes. Escribe siempre que puedas, nos encantaría siempre saber de ti Spike.
Spike asintió vigorosamente todavía abrazado de Rarity, cuando de pronto cayó en la cuenta de algo; extrañamente no sentía las famosas 'mariposas' en el estómago que tuvo siempre, aceptar el regalo de Rarity era algo más. ¿De dónde? Bueno, no importaba gran cosa, no la vería en un buen tiempo así que estaba mejor así, de ese modo no sería tan difícil estar separado de ella tanto tiempo.
—Bueno, aquí tienes pequeño; también para que me recuerdes — dijo Applejack dándole una bolsa de manzanas y un pie de la abuela. — No te lo comas todo de una vez, ya sabes que te pones mal.
Celestia asintió.
—No te preocupes Applejack, yo me encargaré en persona de Spike.
—¡CUÍDELO MUCHOOOOOO! — Saltó Pinkie Pie abrazando la pata de Celesta y llorando.
—Lo haré Pinkie Pie.
—Nunca dejaré de agradecérselo Princesa Celestia — dijo Twilight. — Luego que falláramos en…
—Twilight, Twilight — dijo Celestia con calma. — Con gusto lo hago, de hecho hasta me siento culpable por traerlas a una misión sin sentido por tanto tiempo. ¿Entonces listo Spike?
—Sí, vamos — dijo el dragón.
Los dos grupos se separaron: las chicas a la estación de trenes y Celestia y Spike al Palacio.
—Preparamos para ti tu vieja habitación, la que compartías con Twilight, ¿recuerdas? — Dijo la Princesa.
—Mil gracias Princesa Celestia, algún día se lo pagaré.
—Spike, te he visto crecer… eres alguien muy querido para mí y me alegro del paso que estás dando. Pero más te vale mantener un buen promedio, ¿eh? Setenta y un puntos es bueno pero podría ser más.
—Esa fue una de las condiciones de Twilight para dejarme venir — sonrió Spike. — Y haré lo que pueda.
—De eso me encargaré, si tienes problemas con los deberes yo te apoyaré.
—¡Sí!
Esa noche, luego de una comida ligera en compañía de las Princesas Spike salió a dar un paseo por el Palacio, que sería su casa por un tiempo. Estaba de excelente humor, no podía creer lo bien que le salió todo; a eso se le llamaba tener suerte. Entonces en una esquina bastante oscura sintió aquella presencia.
—¡Es usted, Gran…!
—¡Pst! No tan alto niño — dijo la terrestre. — Cuando sientas mi presencia ven a este punto y te llevaré en las sombras al punto donde Cream esté dando clases.
—¿Esta noche no? — Preguntó Spike.
—No, hoy no, los soldados están como locos; siguiendo como locos a cualquier no-unicornio que estén usando magia, mandando infiltrados… honestamente no te has perdido de mucho en este tiempo, hemos usado nuestros poderes para leer almas para detectar a los espías. Qué manía con no dejarnos compartir libremente el conocimiento. Bueno, cuando encontremos una posición segura te aviso, de momento qué bueno que hayas entrado a la escuela. Nunca cae mal un poco de educación formal.
—Eso mismo pienso yo — dijo Spike. — Gracias por todo, Gran Maestra.
—Te vendré a buscar pronto, ¿sí? Mientras tanto concéntrate en la pantalla.
—Gracias, y dale las gracias también a Cream Cone por su gran idea.
La Gran Maestra hizo un gesto de entendimiento y se perdió entre las sombras, según ella sin ser detectada pero la Princesa Luna claramente sintió algo. No conocía esa aura pero había algo que no estaba bien, aunque no el aura en sí; esa aura era más bien benéfica.
—¿Qué está pasando?
…
En lo profundo del bosque Everfree en el antiguo Palacio de las Hermanas Nobles, una unicornio blanca de crines púrpuras, Cutie Mark de tres diamantes completamente negros, ojos rojos, enormes colmillos y mirada cruel; caminaba en la biblioteca, o lo que quedaba de.
—¿Qué pasó?
—Nada, un intruso — dijo Night Terror.
—¿Qué pasó? — Insistió el monstruo no-muerto antes llamada Rarity.
—Me la comí, ¿qué mierdas quieres Gothic?
—Vaya que debió ser una pelea grande — dijo la no-muerta, que aún conservaba su aversión al desorden. — En fin, hay que reagruparse. Midnight ya pensó en algo.
—¿No pudo mandarme el mensaje a través de mi aliento?
—No podemos arriesgarnos a que tu otro yo intercepte el mensaje. ¿Vamos?
Night Terror sonrió y extendió sus alas.
—¿Vienes?
—Eres un amor Night Terror, ¡vamos!
Surcaron la noche, siendo Gothic la que guiaba.
—¡Derecha! ¡Izquierda! ¡Más a la derecha! Oye Night Terror, ¿cuándo fue que dejaste de interesarte en mí?
—Yo qué sé, fue hace tanto…
No se dijeron más y siguieron volando.
Insisto, esta historia que rescaté de mi amiga es buena pero el concepto es complejo; de no ser por mis toques de Spike y las Undead no sabría cómo hacer que avance la acción. Sin más, advierto que se viene un salto de tiempo de los grandes.
Chao; nos leemos!
