-una gran caída-
Naruto no savia que pensar esas personas tenían alas, su ciudad era un basurero y por último sentía que todas las personas sentían odio, tristeza y desesperación. Esto le inquieto ya que verlo en una persona era normal pero, en todo un pueblo eso era real mente malo.
Mientras caminaba noto unas casas que estaban mejor que las otras, no eran la gran cosa pero se notaba la diferencia, pensó que esta gente tenía más dinero que las otras pero cambio de parecer al ver a una chica cargando unas maderas y clavos para ayudar a una pareja de ancianos con su hogar. Lo que vio le lleno de alegría ya que alguien trataba de hacer el cambio en este pueblo.
La chica deja la madera recargada en una pared mientras agarraba una para comenzar a tapar lo que era un agujero enorme en la pared, aunque esto sele complicaba ya que aún que media 1:70 y era fuerte necesitaba alguien que sujetará el tablón de madera. Realmente eso la desesperaba ya que nadie le ayudaba o eso pensó asta que vio dos brazos superando el tablón, ladino la cabeza para encontrarse con un poni de color naranja con su melena rubia, aún que no le molesto ya que al parecer le quería ayudar así que sin preguntar comenzó a reparar el agujero de la pared lo cual le llevó una hora en terminar el trabajo y los dos ya descansando la chica decidió presentarse.
—Gracias por tu ayuda, sin ti no hubiera acabado en tan poco tiempo, por cierto me llamo Gilda— la grifo se presentó mientras se sentaba en los escalones de la casa que acaban de reparar.
—No fue nada, me gusta ayudar a las personas que lo necesitan y mi nombre es Naruto Uzumaki dattebayo—
Naruto y Gilda estuvieron conversando un tiempo hay fue donde Naruto se enteró de los problemas de Griffonstone, y un poco de su historia, también la ayuda que recibió de parte de dos amigas para tratar de hacer el cambio.
—Deacuerdo está decidido, Gilda tienes clavos de sobra—
—¿He? Si la comunidad compro pero nadie les da uso así que se los pedí, están a dos cuadras en unos baldes de madera —
Gilda sin duda no sabía por qué le preguntó eso, le pareció raro que caminara a la mitad de la avenida y puso sus dedos en forma de Cruz, la verdad Gilda lo tomo de a loco e no era la única ya que todos los grifos lo veían como si un payaso se tratara o eso era asta que escucharon —kage bushin no jutsu —una cortina de humo se hizo presente pero como apareció también se avía disipado dando a cono ser un pequeño ejército de 100 rubios.
Sin duda todos los griffos no cabían en sí, habían escuchado de un lago que clonaba a la gente pero que un poni terrestre lo haga ya era para darles un infarto.
—Ok chicos 25 de ustedes vayan por los clavos y las maderas que se puedan usar.— Dijo Naruto recibiendo un hi de parte de un grupo de clones que se dedicaron hacer sus deberes.
—otro grupo de 25 vaya al bosque y consiga más madera el resto divisase y comiencen con las reparaciones—
Un sonoro gritó se escucho y los ponis rubios comenzaron con los trabajos de reparación, todos los habitantes de Griffonstone les impacto ver a un joven que no era de su comunidad asiendo mucho por ellos y poco a poco algunos grifos compensaron ayudar en las reparaciones.
El día estaba llegando a su fin y con ello el trabajo aún con el poco material que avía se logró reparar la zona residencial.
—Bueno y con eso son todas las casas hehe—gritó uno de los ponis antes que los demás compensarán a desaparecer en cortinas de humo
—No sé cómo haces eso pero gracias—Dijo un grifo adulto
Los grifos comenzaron agradecerle ya que grasias a joven el pueblo lucia mejor y las casas de todos están reparadas no hubo tiempo de un festejo ya que todos cansados decidieron retirarse a sus aposentos.
—He Naruto ven a mi casa estoy seguro que por ser nuevo no tienes donde quedarte ¿ verdad?—Comentó Gilda
—La verdad estás en lo cierto y lamentablemente no tengo dinero para pagarte el hospedaje —
—¡Estas loco no, no me tienes que pagar nada desde ase un mes que trato que todos ayuden o seles quite lo amargados y por si fuera poco reconstruyes nuestros hogares siendo solo un turista es lo mínimo que puedo hacer por ti—
Gilda y Naruto llegaron a una casa de dos pisos, Gilda le propuso que durmiera en la cama y ella en el sofá lo cual Naruto rechazó después de una pequeña discusión Gilda aceptó la condición de Naruto.
Ya entrada la noche un Naruto viendo hacia el techo solo pensó una cosa definitiva mente calla desde muy alto.
