Capítulo 12:
Interludio: fragmento del diario de Jack la Destripadora

Una vez más me veo escribiendo tonterías por pasar el maldito tiempo, cómo me gustaría que me encontraran y me durmieran con los Elementos de la Armonía sólo para variar un poco las cosas. Pero eso significaría que me encierren en nuestra suite y salir sola será un poco más tardado de lo usual, casi siempre es Midnight la que rompe los sellos mágicos. Pero no me queda más que esperar y esperar a que llegue la maldita noche para 'asaltar' a unos idiotas borrachos. Bueno, me consuela que todavía me queda Flam para jugar un poquito, Flim no aguantó y anoche exhaló su último suspiro y eso que tuve mucho cuidado de mantenerlo vivo por mucho, mucho tiempo. Es más, creo que murió de miedo.

Pero hoy por pura casualidad un imbécil arrojó un periódico a la alcantarilla y me fijé por primera vez en años en qué maldito día era. Doce de marzo, el primer doce de marzo de nuestra era de oscuridad como la llama Midnight; y es en días como estos cuando veo que nuestro pequeño viaje en el tiempo cambió las cosas. Un evento que pasó a la historia en nuestra línea de tiempo pero gracias a nosotras eso nunca llegó a suceder. Hablo del enfrentamiento entre la Gran Maestra y Glimmer cuando la loca quiso tomar Canterlot.

Lo recuerdo como si fuera ayer, llevábamos ya algunos meses en Canterlot ocultándonos de todos, no queríamos que nos vieran a la cara ahora que todas teníamos la maldita Cutie Mark de = como recordatorio a nuestro fracaso, que caímos ante Glimmer. Fue doloroso, sí, sobre todo para Midnight quien oculta en callejones veía pasar a la Princesa Celestia, la Princesa Luna, Candace y Shining Armor. Todos a quienes quería saludar y buscar consuelo pero tenía miedo porque los había decepcionado. Y el miedo pudo más, lo digo porque yo también me escondía de mi propia familia, ¿cómo pudimos caer, cómo pudimos dejar Equestria a merced de ella? Nos dábamos lástima nosotras mismas.

Entonces nos unimos a ellos, irónicamente a quienes luego quisimos exterminar: los Caballeros del Silencio. Pensamos que de alguna forma podríamos obtener la forma de vencerla con los conocimientos que ellos nos transmitían, pero simplemente el hechizo de Glimmer tomó toda nuestra fuerza. No podíamos luchar, no podíamos hacer absolutamente nada contra ella. Era una causa perdida… por mucho que nuestra maestra nos alentara, nos mostrara que teníamos la fuerza para vencerla; no podíamos. Sin embargo no nos rendimos hasta este día, ¿por qué? Porque de pronto vimos lo que hubiéramos sido capaces de tener nuestros talentos intactos. Maldita Glimmer, me gustaría que siguieras viva pero sólo para seguirte haciéndote pagar lo que nos hiciste.

Todo comenzó al atardecer, nosotras las reconocimos y corrimos a escondernos, ¡le teníamos miedo! Y eso que ya no podía tomar más de nosotras. Corrimos despavoridas, nos habíamos disfrazado lo mejor que pudimos pero creo que nuestras acciones nos delataron. Yo me volví en cierto momento y juro que me sonrió. Sí, nos había reconocido y también le hicimos ver qué tanto nos había vencido; eso le dio más confianza, le hicimos saber que ya no podíamos ni verle la cara. Entonces habló:

—Nosotros los Igualitarios reclamamos esta ciudad como nuestra. Nadie tiene por qué ser especial, nadie es mejor que nadie, ¿qué no lo ven? El camino a la felicidad es la igualdad absoluta. Únanse a nosotros y les mostraremos el verdadero camino a la felicidad. Muchos de ustedes, claro, piensan que son felices y que no dejarán que les muestre el camino. Lo entiendo, las mentiras de otros les han envenenado la mente. Por eso vine a salvarlos, les mostraré el verdadero camino aunque tenga que forzar esas mentiras fuera de sus mentes.

Los soldados la atacaron obviamente, pero ella les quitó sus Cutie Marks de un ataque certero y los dejó inútiles para detenerla. Todos retrocedieron, ese poder era demasiado grande para que ellos pudieran manejarlo; peor en el momento en que destruyó las Cutie Marks robadas, había aprendido su lección de nuestra primera pelea.

—¡Únanse y les mostraré el verdadero camino de los Igualitarios!

Inició el pánico, todos querían escapar de la maldita de Glimmer pero sus adeptos taparon todas las salidas; y con la Princesas Celestia y Luna haciendo no sé qué en el Imperio no quedaba nadie para defendernos. Teníamos miedo, y quise llorar en el momento en que reconocí a mis hermanos en el ejército de Igualitarios. No tenía ni donde ocultar mi rostro.

Una vez más atacó a una segunda porción de guardias; pero esta vez fue rechazada por el escudo de alguien, Flash Sentry creo que se llamaba. Un escudo realmente poderoso, como el que conjuraba Shining Armor. Nunca pensé que alguien más pudiera conjurar algo así. El hechizo rechazó a Glimmer y ella se puso en guardia.

—Retrocede pegaso, ¿no ves que sólo les muestro el verdadero camino? ¡La igualdad!

Flash Sentry pensó responder, pero entonces se apartó; no asustado sino respetuoso. Cientos de ponis le daban paso a ella, vestida con su extraña túnica y su máscara sonriente se plantó ante Glimmer y le hizo una cortés inclinación de cabeza. Por su parte la gran mayoría se inclinó profundamente ante la figura de la Gran Maestra.

—Te saludo, Starlight Glimmer.

—¿Y quién se supone eres tú?

—Al igual que tú alguien que lucha por la igualdad en todos. Yo soy, la Gran Maestra de los Caballeros del Silencio.

Glimmer la miró con desprecio.

—¿Igualdad dices? ¿Entonces quieres que te saque de tu infelicidad?

Y la trató de atacar, pero la Gran Maestra desvió el ataque fácilmente.

—No, quiero que comprendas que aunque compartimos nuestra meta no así nuestros métodos. Yo regalo igualdad no al debilitar a otros sino a darles a todos las mismas oportunidades por igual. Ir y…

—He oído de tu grupo, y tal vez crean que ese es el camino a la igualdad pero no es cierto. Nosotros demostramos que todos somos iguales que,

—No, tú los haces débiles y los pones debajo de ti, yo los hago fuertes a todos por igual y en el nombre de mis Caballeros del Silencio te pido que te vayas ya mismo de Canterlot.

Glimmer volvió a atacarla, pero la Gran Maestra esquivó el ataque fundiéndose en las sombras y apareciéndose detrás de Glimmer. Ella rugió y lanzó un tornado de poder que esperaba redujera a su rival, pero la Gran Maestra le lanzó un ataque similar.

Ese fue sólo el inicio de la pelea.

Los Igualitarios corrieron a eliminar a la líder de los Caballeros pero ellos se adelantaron, cubiertos con sus capuchas y respondieron levantando las sombras contra sus dueños, no dejarían que tocaran a su Gran Maestra. Las sombras empujaron a los Igualitarios obligándolos a retroceder. Y Glimmer al ver que estaba sola gritó de furia y lanzó ciertos ataques llamados Jabalinas Ácidas contra la Gran Maestra, que levantó las sombras de las propias jabalinas de Glimmer y las desvió a todas saliendo ilesa.

—Como dije ambas predicamos la igualdad, ¿por qué no nos dejas? Nosotros no tenemos que ver nada con Ponyville ni ustedes. Somos un grupo libre de Canterlot.

—No interesa quiénes se crean que sean, ¡yo debo…!

—¿Imponer tu poder sobre todos los demás? Ese no es el camino Starlight. El verdadero camino es en ofrecer las mismas oportunidades a todos para que los que estén por debajo de ti suban; avancen. Ese es el camino de los Caballeros del Silencio.

—¡NADIE ES MÁS ESPECIAL QUE NADIE!

Entonces Glimmer lanzó un chorro de luz verde que la Gran Maestra esquivó, pero su oponente aprendía y el ataque giró en redondo y atrapó los cascos de la Gran Maestra.

—No, nadie es más especial que otros. Por eso yo ofrezco las mismas oportunidades por igual, ¿o es que no quieres escucharme?

No, no quiso escucharla. Glimmer tenía una sonrisa maligna en su rostro y se dirigió a quitarle la Cutie Mark a la Gran Maestra. Entonces alguien la tomó del casco, asustada lanzó ese hechizo del demonio que al principio estaba dirigido contra la Gran Maestra. El hechizo atravesó limpiamente a su atacante, su propia sombra.

—¿Qué?

Un golpe a la mandíbula la hizo morderse la lengua. Era la Gran Maestra.

—Una lección gratuita: jamás pierdas de vista a tu oponente.

Ella entonces se barrió haciendo caer a Glimmer y rodeó su casco de energía de sombras para luego golpear a nuestra enemiga con todas sus fuerzas incrementadas por el poder de las sombras. Glimmer voló lejos pero se estabilizó con su magia.

—¡VOY A MATARTE!

La Gran Maestra se fundió entre las sombras, pero Glimmer había aprendido y lanzó un chorro de luz alrededor suyo. La Gran Maestra salió disparada de entre las sombras y la loca se reía.

—Jajajajaja, ¿por quién me tomas? ¿Cuál es la contraparte de las sombras? La luz. No puedes ganar, soy tan fuerte como lo son mis convicciones.

—Sí, tienes razón, eres tan fuerte como tu convicción. Por eso eres débil.

La Gran Maestra hizo un gesto y de nuevo la sombra de Glimmer la derribó de un golpe, y de una esquina ataques mágicos de todas clases e intensidades volaron contra ella. Glimmer gritó y quiso protegerse pero su propia sombra era demasiado fuerte.

Cuando se levantó vio que no la atacaban sus adeptos sino los ponis que salían de sus casas animados porque su protectora luchaba por ellos.

—¿Más Caballeros?

—No, gente sencilla a quienes regalé oportunidades.

—¡Tontos! ¡Nadie es especial!

—No, pero puedes hacerte si tienes la oportunidad, que es lo que yo ofrezco. Oportunidades.

Glimmer rugió y quiso levantarse pero la Gran Maestra de nuevo la hizo caer con su propia sombra.

—No puedes ganar, tú lo has dicho, eres tan fuerte como tu convicción y ésta es débil. Yo sé lo que digo, puedo leer almas. Y la tuya no es más que el alma de una niña que llora pero no sé por qué, disfrazas tu dolor de una meta así que no tienes la fuerza para vencer a una verdadera meta.

Entonces la Gran Maestra la noqueó de un golpe, ni siquiera un golpe cargado de sombras sino un golpe normal y ella se desplomó inconsciente. Caminó a los Igualitarios cargando a Glimmer con su magia y la arrojó a sus cascos.

—Sus ideas no tienen cabida en Canterlot. Mientras yo viva esta ciudad estará bajo mi protección, y cuando pase a mejor vida serán otros quienes continúen en mi nombre con este legado. Ese es el camino de los Caballeros del Silencio.

Fue el colmo, no quisimos quedarnos más. Aún si teníamos la convicción necesaria, no teníamos la fuerza para llevarla a cabo. Sabíamos que ese golpe detendría a Glimmer de enfrentarse a los Caballeros del Silencio pero Equestria aún estaba a merced de ella, y aunque los pueblos controlados por los Caballeros estaban a salvo, no así el resto de Equestria. Ella tenía que ser eliminada.


Bueno, un interludio antes de lo que llamo la segunda parte del fic, espero les haya gustado y todo; una pequeña aproximación a la línea de tiempo de las Undeads, dependiendo de qué me digan del cap puede que haga más interludios como este. Un fragmento de diario respetando la versión original de mi amiga Cyandel25.

Chao; nos leemos!