Capítulo 14:
De Spike para la Gran Maestra, un regalo de despedida
La Princesa Celestia esperaba felizmente en la estación de Canterlot, cuando finalmente sonó el silbato del tren de Ponyville. Como siempre el grupo de Twilight y sus amigas bajó del tren, pero en lugar de ser encabezados por la alicornio morada como siempre; fue Pinkie Pie la que bajó primero, siempre rebotando pero un poco menos enérgica de lo usual.
—¡Buenas Princesa Celestia! Disculpe que nos retrasemos un poco, pero tenemos cierta situacioncita entre cascos, usted perdonará. Nada de qué alarmarnos pero puede que tardemos sólo un poquito demasiado en sacar a Twilight del tren.
Celestia se sorprendió un poco pero al final sonrió ligeramente.
—¡Ah! Déjame adivinar: se puso algo emocional, ¿no? Déjenme ayudar.
Entonces entró al tren, en donde las otras cuatro estaban tratando inútilmente de sacar a Twilight que estaba junto a una montaña de pañuelos usados mientras lloraba sin parar.
—¡Yo, yo… ¡yo soy taaaan feliiiiiz! ¿Spiiiike realmente se graduó? Soy taaan feliiiiz…
Y así. Celestia soltó un esbozo de risita y puso a su fiel estudiante bajo su ala.
—¿Twilight? ¿Estás segura que estás bien? ¿No quieres un té o algo?
—¿Princesa Celestia? — Sollozó Twilight. — ¿Entonces de verdad hemos llegado a Canterlot? Yo… ¡Oh Spiiiiike! ¡Ya se graduóóóoóóóóó! ¡Parece mentira que aquí mismo lo saqué de su huevoooooo! ¡Oh Spike! ¡Ya eres todo un dragóóóóóóón! Mi pequeño Spike…
—Ya, ya, Twilight — dijo la Princesa acariciando la crin de su alumna. — ¿No querrás que Spike te vea llorando, o sí? Ven, vamos al Palacio y arreglémonos. Tenemos el tiempo contado si queremos presentarnos decentes a la graduación de Spike, ¿no te parece?
Twilight miró a la Princesa con ojos llorosos y asintió suavemente.
—Sí, Spike, tenemos que ir a su graduación… ¡Oh mi Spike se gradúúúúúúúúaaaaa!
—Twilight, Twilight, comprendo; tu hijo ya ha crecido e inicia esta nueva etapa en su vida.
La alicornio morada sonrió pero aún lloraba, sólo un poco.
—Vaya, qué bueno que vino Princesa porque estuvimos aguantando esto todo el camino hacia acá — dijo Rainbow. — ¿Entonces nos vamos? Hace tiempo que no vemos al chico.
—Sí, desde el fin de semana pasado en una de sus tantas visitas — bromeó Applejack.
—De cualquier modo tenemos que arreglarnos — dijo Rarity empujando un carrito con los vestidos más recientes que diseñó. — No me pasé toda la semana diseñando estos vestidos para graduación para no presentarnos a la graduación, además es Spikey-Wikey.
—Aunque sí es un momento muy emotivo — reconoció Fluttershy. — De tener hijos creo que me pondría igual al verlos graduarse de la escuela.
—Y a todo esto, ¿qué creen que haga Spike a partir de ahora? — Preguntó Applejack. — ¿Creen que vaya a la universidad después de todo? Con sus notas puede ir a donde quiera.
—¡Pero no en Canterlot! — Declaró firmemente Twilight. — Es una ciudad demasiado peligrosa y aún con la Guardia Real aquí los crímenes siguen y no se resuelve nada, ¡ups! Lo lamento Princesa Celestia, no planeaba ofender su seguridad pero la verdad es que…
—Sí, — admitió la Princesa, — el encanto de Canterlot como ciudad estudiantil ha decaído mucho pero por causa del crimen, no de los Caballeros. De cualquier modo no pensemos en temas deprimentes, ¡y alegrémonos! Tenemos un evento muy importante al cual acudir.
Las seis amigas estuvieron de acuerdo y por fin se pusieron en marcha. Lo primero en la agenda sería un baño caliente para ayudar a calmar los nervios de Twilight y luego ya se podrían arreglar para asistir al evento. Como siempre los vestidos de Rarity fueron una opción elegante y sencilla, ahora estaban listas.
—Bueno, en marcha — dijo Twilight que una vez pasado el ataque emocional se puso repentinamente ansiosa. — ¡Tenemos que llegar temprano o no nos darán un buen lugar! No quiero que Spike piense que no vamos a asistir y…
—¿Podrías calmarte? — Preguntó de repente una voz. — ¡Las madres de los graduandos tienen un asiento reservado! De que te verá, te verá.
Twilight se volvió.
—¡Shine! ¡Llegaste! — Dijo ella abrazando a su hermano.
—Oye, Spike se gradúa y no nos lo perderíamos sin nada — dijo el semental, en un elegante smoking, abrazando de vuelta a Twilight. — Es familia, ¿no?
—Así es cariño, no todos los días se gradúa un nieto o un sobrino — dijo de pronto la madre de ambos, Twilight Velvet, — entrando también.
—Ehm, ¿un poco de ayuda? — Pidió también el padre, Night Light con un enorme paquete.
Entre Rainbow y Applejack corrieron a ayudar al poni dejando el paquete en el suelo.
—Wow, ¿y esto? — Preguntó Rainbow Dash.
—Un regalo para Spike, ¡el niño se gradúa! Como dijo Velvet, no todos los días se gradúa un nieto. Y creo que va a necesitar una de estas.
—¿Qué es por cierto? Han mantenido el secreto desde que nos encontramos fuera del Palacio — se rio Candace.
—¡Es un secreto que no será revelado hasta que mi nieto abra el paquete! — Dijo Night Light. — Y si una usa un hechizo de rayos X el papel está revestido con plomo.
—Santos ambientalismos — murmuró Pinkie Pie a Fluttershy. La pegaso amarilla soltó una risita pero no pasó a más.
Y fue una suerte que la presencia de la familia ayudara mucho a calmar los nervios de la alicornio morada, que finalmente se pudo dominar y todos juntos fueron a la graduación.
La Academia Superior de Ciencias y Magia era la segunda escuela de enseñanza media más prestigiosa de toda Equestria, seguida sólo por la Academia de Unicornios Superdotados que abarcaba desde el nivel básico hasta la universidad, pero la diferencia era que la primera era accesible para todas las razas ponis, u otras especies si tomamos el ejemplo de Spike. Era un gran orgullo que Spike se graduara de una academia tan prestigiosa, de veras que sí.
—Es una lástima que no haya podido graduarse como tu hermano y como tú de la Academia de Celestia — le dijo Velvet a su hija. — Con este asunto de los Caballeros creo que es hora que acepten a otras razas ponis.
Celestia carraspeó molesta.
—Ehem, no negocio con terroristas y no pienso rendirme ante ese grupo de extremistas.
Se distribuyeron por el gran salón, Twilight y Celestia se sentaron al frente con el resto de los padres, y entonces comenzó el acto.
—Sean bienvenidos — dijo el aciano director. — Como siempre es todo un honor despedir a las nuevas generaciones de nuestra escuela, que demuestran en todos los casos que pese a los tiempos que corren, siempre habrá jóvenes que acepten el camino correcto y lo recorran hasta el final; en lugar de buscar una de las tantas salidas fáciles que se ocultan en las sombras. Por eso siempre estoy y estaré orgulloso de las nuevas generaciones, sobre todo en los tiempos de oscuridad como son los que corren.
Se hizo un murmullo general, parte de aprobación pero en su mayoría desagrado, pues era más que claro a quiénes se refería este discurso con 'salida fácil' y casi todo Canterlot estaba de parte de los Caballeros.
Sabiendo que su discurso no causó el efecto deseado, el director continuó:
—Ahora unas palabras del representante estudiantil de la promoción #245 de esta prestigiosa escuela.
Las cortinas de detrás del decano se abrieron revelando a un grupo de ponis y un dragón vestidos con togas de graduando; era divertido ver cómo Spike destacaba dos cabezas por encima de los ponis, ¡vaya que había crecido!
Entonces Spike avanzó al frente y tomó el micrófono:
—Gracias señor director. Padres, maestros, y sobre todo compañeros… hoy quisiera sobre todo dar las gracias por las oportunidades que se nos han dado, pues si es verdad que hemos llegado tan lejos gracias a nuestro esfuerzo, también ustedes con todo su apoyo y dedicación incondicional a nosotros en tiempos difíciles es que nos han ayudado a salir adelante. Podrán ser tiempos oscuros y tormentosos, pero no por eso hemos dejado de crecer tanto como estudiantes y como personas. ¡Todo lo contrario! Estábamos perdidos entre las sombras y el saber se convirtió en nuestra luz, nuestra guía en nuestros caminos confusos. Sí, son tiempos oscuros, pero la oscuridad no es mala, la oscuridad no es de temer; pues representa el vacío antes del inicio de todo. Y esa luz del saber nació de las mismas sombras, iluminó nuestro camino para que nosotros también iluminemos a futuras generaciones, ese es el ciclo de la vida.
Spike tomó una pequeña pausa mientras el público asentía en silencio, digiriendo su discurso. Todos podían sentir cómo el dragón comunicaba su emoción en su discurso; pero Shining tenía una expresión sombría. Había algo que no le gustaba en ese discurso, y vaya que tenía una horrible sospecha; pero nadie más parecía notarlo, o casi nadie.
—¿Shiny, escuchaste lo que dijo? — Preguntó Candace.
Él torció el gesto.
—Claro que lo escuché. Y no me gustó.
Mientras Spike retomaba.
—Creo que lo que quiero decir es muchas gracias, gracias a todos por su apoyo, este es nuestro triunfo pero no lo hubiéramos podido hacer sin ustedes, ¡así que también es su triunfo! ¡Gracias a todos por todo lo que han hecho por nosotros, y esperamos compensar sus esfuerzos!
Todos estallaron en un súbito retumbar de cascos. Spike se inclinó ligeramente y regresó a su fila. Entonces comenzó la repartición de diplomas y menciones honoríficas; sobra decir que Spike obtuvo ambas.
Finalmente el grupo se dirigió al Palacio, caminando lentamente porque Twilight no dejaba de llorar aferrada al brazo de Spike, que sonreía y acariciaba su melena.
—¡Ya basta Twily! ¿QUÉ NO ES EL MOMENTO DE UNA FIESTA? — Saltó Pinkie Pie.
Entonces comenzaron una animada parranda en uno de los jardines más hermosos del Palacio.
—¡Propongo un brindis! — Gritó Twilight levantando su copa de champaña, — Por Spike, que desde siempre nos ha honrado con su presencia y nos ha alegrado con su entusiasmo y cariño incondicional. ¡Ahora inicia una nueva etapa de su vida y no podría estar más orgullosa de él!
—¡SALUD!
Fue una fiestecita de lo más alegre, aunque lo primero que hicieron fue abrir el misterioso regalo de los señores Sparkle, que resultó ser una máquina de escribir.
—¿Secretariado bilingüe, no? Nunca he escuchado que un buen secretario no tenga una de estas. ¿Te gusta Spike? — Preguntó Night Light.
—¡Me encanta — Celebró el dragón abrazando a sus abuelos. — ¡Me encanta de verdad!
—Pst — dijo Shining.
—¿Shiny? — Preguntó Twilight.
—Nada, debí haberlo adivinado, imbécil de mí.
Twilight soltó una escandalosa risa y de pronto se desplomó.
—¡Upsi! Lo lamento mucho — se rio desde el suelo.
Celestia hizo un pequeño face-hoof.
—Debí imaginármelo, cuando Twilight se pone emocional corre el riesgo de beber mucho. Y el problema es que necesitaba prestarle ciertos documentos de mi biblioteca personal, pero supongo que debemos esperar hasta mañana.
—Yo puedo traérselos ahora mismo— sugirió Spike. — ¿No es mi especialidad? Digo, secretariado bilingüe… y me la he pasado media vida haciéndole favores a Twilight. Además Twiilght y Rainbow algo pasadas de tragos y se están poniendo pesadas.
Era cierto, Rainbow no dejaba de presumir sobre su última maniobra a quien le tuviera paciencia y Twilight había comenzado a reírse por cada tontería que le decían o lloraba alegremente porque Spike se había graduado. ¿No se supone era una fiesta para agasajar a Spike? Así pues Celestia asintió y le dio un pergamino al dragón.
—Mi biblioteca está junto a mi cuarto, es la única puerta en ese pasillo que tiene un guardia. Cuando llegues dale el pergamino al cadete de la entrada para que te deje pasar. Ala de Clover la Sabia, junto a la de Star Swirl. Segundo librero tercera estantería de arriba abajo; código de documento 12-CC-1
Spike obedeció y se puso a buscar lo que le pedían. La biblioteca, siempre se quejaba cuando trabajaba con Twilight que se mantenía encerrado en el mismo sitio todo el tiempo pero se dio cuenta que era muy agradable y bueno para pensar. Halló el documento y lo abrió.
—¿Qué? No, no puede estar dándole a Twilight este hechizo así como así. Simplemente no…
Entonces notó su error al descubrir que el documento que tenía no era el 12-CC-1 sino el 12-C-1. De todos modos recordó las palabras de Night Terror, 'Ser inútil es un pecado', ¿sería una oportunidad o algo? Si sí lo era no iba a desperdiciarla. Con su poder de las sombras le quitó la sombra al documento y la guardó en la suya propia. Bien podría decir que estaba cansado por lo estresante del día y encerrarse en su cuarto sin despertar sospechas, pero tenía que mostrarle esto a la Gran Maestra. Nunca había tenido un hechizo de tal magnitud entre garras ni cuando ayudaba a Twilight, y no podía dejar pasar esta oportunidad.
Luego encontró el documento solicitado, un escudo mágico de gran poder para encerrar no-muertos, y salió de ahí lo más calmado que pudo aparentar.
—Aquí tiene Princesa Celestia — le dijo el dragón. — Ahora me voy a la cama si no les molesta, creo que estoy todavía algo joven por cómo se ponen las fiestas ahora. Y es muy tarde.
—Adelante Spike — le sonrió Celestia. — Que descanses.
Spike la despidió y fue a su cuarto, caminando no corriendo para no despertar sospechas innecesarias. Finalmente se encerró y usando sus poderes para leer la sombra del pergamino trascribió el hechizo a un pergamino real, pero en taquigrafía por si las dudas. Luego metió la carta en un sobre con la dirección de la Gran Maestra y se fue a la cama. Vaya que era arriesgado pero él seguiría el credo de los Caballeros sin importar qué: Ir y enseñar a todos.
…
—¡Oye Spike! — Gritó Twiliight. — ¡Spike por favor! ¡El tren nos dejará, date prisa!
El joven dragón asintió rápidamente y depositó la carta en el buzón.
—¡Ya voy! Sólo les dejaba una carta de despedida a mis amigos de la escuela — sonrió.
—Bueno, está bien, comprendo pero ahora que ya la dejaste movámonos porque nos deja el tren — dijo Twilight apresurando al chico, que alegremente entró tras ella.
Finalmente dejaron Canterlot, la ciudad de los sueños para los jóvenes estudiantes. Y en el fondo de su corazón Spike esperaba que el pequeño aporte que les hizo a sus amigos les sirviera de algo.
…
—Carta para usted señorita casera — dijo uno unicornio de la residencia.
—Gracias — dijo distraídamente East Wind levantando la vista de su periódico. — ¡Ah, es de Spike!
Comenzó a leer, abriendo los ojos como platos y sintiendo un tremendo escalofrío subiéndole por toda la espalda, ¿qué diablos? ¿Era en serio acaso? ¿Cómo era posible algo así?
—Le han escrito puros garabatos, ¿no? — Se rio Emerald asomándose por encima del hombro de East.
Ella lo miró con una expresión tal que Emerald se quedó callado. No, no era reproche era una mezcla de sorpresa y temor.
—Hay que reunirlos a todos, ¡pero ya! ¿Qué esperas? ¡Veteranos y nuevos, esto no puede esperar!
Ya sé, parece relleno pero en serio necesito este cap para avanzar con la historia y mostrar cierto aspecto como punto de comparación, confíen en mí. Tengo un buen momento planeado basado en lo que acaba de pasar, espero que les guste.
Es un fic complicado de hacer, no como Crisis Infinita sino complicado por los temas que trato y la tensión entre los diferentes grupos que van surgiendo, de un tipo que estoy tan poco acostumbrado a hacer. Pero quiera que no también lo disfruto mucho, me gusta el giro que estoy tomando.
Chao; nos leemos!
