Capítulo 16:
La resolución de Emerald

—Perdonen el retraso, pero esta reunión me tomó por sorpresa — dijo el jardinero Bushroot entrando a la habitación y sacando un emparedado y una botella de agua de su alforja. — ¿No les molesta si como, verdad? Sólo tengo una hora para almorzar.

—Adelante, yo ya me adelanté — bromeó Irish Coffee también con un sándwich. — También es mi hora de almuerzo, y la de Eternal y la de Flash, ¿no es así chicos?

Los dos mencionados le sonrieron al jardinero mostrándoles sus propios almuerzos a medio comer y Bushroot se sentó entre ellos a comer tranquilamente. Finalmente, al ver que estaban todos, la Gran Maestra hizo una respetuosa reverencia a sus Caballeros.

—Discúlpenme por haberlos llamado tan repentinamente chicos, sé que todos tienen cosas que hacer; yo también pero no los hubiera llamado si esto no fuera de vital importancia — dijo ella tomando el mensaje de Spike y acarició con reverencia; casi con miedo. — Poco antes de regresar a su pueblo el joven Spike nos mandó este hechizo, directo de la biblioteca de la Princesa Celestia. No sé cómo lo obtuvo sin ocasionar un escándalo pero el asunto es que nadie sabe que poseemos esto, y si lo llegan a saber podemos dar por iniciada la persecución. Si las cosas están mal ahora, no sé cómo se pondrán si se enteran.

—En serio Gran Maestra, usted misma dijo que tenemos cosas que hacer — dijo Flash Sentry. — ¿Podría dejarse de rodeos por favor? Tengo que regresar a mi turno y si no…

East Wind levantó el casco como disculpándose y asintió suavemente.

—Sí, lo lamento chicos, esto que tengo los nervios muy alterados. — Volvió a tomar la nota de Spike y la mostró a todos. — Lo que tengo aquí es un hechizo conocido sólo por la Corona… hasta ahora. Es el hechizo que puede transformar a cualquier poni en un alicornio. El máximo hechizo de transmutación

Se hizo un silencio sepulcral. Pero pronto Irish lo rompió al comenzar a ahogarse con su sándwich y Emerald tuvo que ir a socorrerla, pero apenas si podía reaccionar. Él al igual que todos estaba lívido del pánico. Y no era para menos.

—El poder para darle a cualquiera el poder ilimitado — susurró Cream Cone con un escalofrío. — ¿Cómo demonios hizo el niño para obtener algo así? Es cierto que es muy cercano a las Princesas pero no creo que ella le permita revisar esos documentos así como así. ¿Y cómo rayos no alertó a nadie? No, esto es malo, más que malo es pésimo. ¿Se dan cuenta del lío en el que estamos metidos?

—Puede haber un error, ¿me permite revisarlo, por favor oh, Gran Maestra? — Preguntó Bushroot que se había olvidado de comer y veía el hechizo como hipnotizado.

—No me digan que esta fue la magia que usaron en la Princesa Candace, y más recientemente en la Princesa Twilight Sparkle — dijo Flash con un hilo de voz, acariciando la carta de Spike. — ¡Ese niño merece un premio! ¿Se dan cuenta de lo que nos ha dado?

—¿Te refieres a un montón de problemas? — Dijo casi gritando la pegaso Eternal Wings. — Demonios, demonios… no me quiero ni imaginar qué nos hará Celestia si se entera.

—Pero oigan, son puros garabatos — dijo Irish examinando el papel. — No veo peligro.

—¡Es taquigrafía, idiota! — La regañó Eternal Wings. — Pero puedo ver que es un hechizo de lo más elaborado. Vaya que tiene sus complicaciones, y se ve peligroso.

—¿Qué tipo de complicaciones? — Dijo Emerald. — ¿Es mortal o algo?

—Si se realiza por alguien sin el poder o la confianza suficiente, me temo que sí — explicó la Gran Maestra. — Tanto el poni que lo realiza como el poni a transformar mueren. En segundo lugar drena todas tus fuerzas, irónicamente sólo puede ser lanzado por un alicornio sin necesitar de un buen descanso inmediatamente después. Y hablo de por lo menos dos días en cama, es algo sumamente peliagudo. Por último, pero esto no tiene nada que ver con el hechizo en sí, es precisamente lo que dijo Cream: le estarías dando a alguien un poder ilimitado así que tienes que tener extremo cuidado con a quién transformarás, especialmente porque no hay vuelta atrás.

—¿Es en serio? — Dijo Cream con un hilo de voz.

—Está en las especificaciones — dijo Eternal. — Es un cambio permanente: poder casi ilimitado y la vida eterna.

Se hizo un nuevo silencio sepulcral mientras todos se veían entre sí temblando ante este nuevo poder que ahora tenían.

—Hay que probarlo — declaró finalmente Emerald. — Todos tenemos un enorme poder gracias a la Gran Maestra, por no decir confianza en nuestras habilidades. ¿O alguien no cree poder hacerlo?

Aunque todos estaban bastante nerviosos nadie levantó el casco, claro que podían hacerlo. Para eso habían sido entrenados, para que la magia no fuera ningún secreto a sus poderes y pudieran transmitirlo a sus alumnos.

—Sí, hay que probarlo, ¿pero en quién? Es demasiada responsabilidad — dijo la Gran Maestra.

Emerald sonrió.

—Pues en usted, claro. Gran Maestra, si alguien es digna del poder y la vida eterna esa es usted. Todo lo que ha hecho hasta ahora es por el credo: ir y enseñar a todos, ¿no es una meta noble? Usted usa su poder para inspirar a otros, imagínese cuántos se unirían a la causa si fuera una alicornio. Yo lo haré, o Cream o Irish que son las más poderosas.

La Gran Maestra le sonrió.

—Por mucho que me halagues Emerald, mi lucha inició porque soy una terrestre que siempre soñó con aprender magia, lo que soy y lo que hago es la culminación de ese sueño. Lo siento amigo, pero siento que aceptar la transformación del alicornio sería darle la espalda a mi verdadero yo.

Emerald asintió tristemente.

—Comprendo Gran Maestra, ¿Pero entonces qué haremos? Creo que todo concordamos que usted es la más digna para la transformación.

—Sí, en serio que no habría mejor Princesa que usted — secundó Irish Coffee.

—Y no sólo por ser nuestra Gran Maestra sino por ser tú, East Wind — secundó Cream Cone.

—Dejemos este hechizo descansar de momento, recuerden que no podemos enseñar nada que no dominemos; pero en su debido momento lo usaremos. Sólo hay que encontrar a alguien digno y que también quiera la transformación — dijo la Gran Maestra al final.

Todos estuvieron de acuerdo y regresaron a sus respectivas actividades, pero no podían dejar de pensar en el hechizo del dragón. Estaban en bastantes problemas pero a la vez tenían algo nunca antes visto por ningún poni y que podrían pasar a las nuevas generaciones. Su trabajo fue torpe y distraído a partir de entonces, pero era sólo lógico considerando la situación. Especialmente a Eternal Wings que trabajaba como secretaria de uno de tantos académicos residentes en Canterlot para pagarse sus estudios.

—¡Eternal! En esta carta cometiste tres errores, sin mencionar que tuviste que rehacerla dos veces por el membrete.

—Lo lamento mucho profesor Tesis, en un momento lo arreglo — dijo ella haciendo un pase mágico para arreglar instantáneamente todos los errores de ortografía.

—Lo mismo que con el membrete, ¿tus clases no estarán afectando tu desempeño, verdad Eternal?

—¡Pero cómo se le ocurre profesor! Sólo digamos que pasó algo y…

—Eternal, no soy nadie para prohibirte que sigas con tus pequeñas clases nocturnas, de hecho tu desempeño como secretaria mejoró mucho ahora que puedes usar magia, pero no te excedas. Tómate el resto de la noche, ¿sí? Desde que regresaste de tu hora de almuerzo estás algo pálida, ¿seguro que lo que comiste te cayó bien?

—No fue lo que comí, eso lo puedo asegurar — dijo Eternal que estudiaba nutrición y tenía una muy buena conciencia de lo que comía. — Pero le tomaré la palabra. Gracias doctor Tesis.

—No hay de qué Eternal, ¡cuídate!

La pegaso se despidió y fue a su casa, pero antes pasó a la tienda para comprar su cena; y al salir se dio cuenta que ya estaba oscuro así que decidió acortar camino atravesando un parque cercano. Era oscuro y el parque era muy evitado de noche, todos lo sabían pero la conmoción del hechizo de los alicornios ocupaba toda la mente de Eternal y no se fijaba por dónde se metía. Pésimo error.

—¡Pst! ¡El dinero!

Entonces una poni envuelta en una larga capucha negra la empujó bajo un árbol y le puso un cuchillo en la garganta.

—El dinero, dije.

Eternal sabía que no valía la pena perder la vida por un puñado de bits así que arrojó lo poco que le quedaba al suelo.

—Ahí tienes — dijo calmadamente. — Déjame ir.

Un brillo carmesí se asomó por debajo de la capucha, alertando a Eternal, que se fundió entre las sombras justo a tiempo para que el cuchillo se hundiera en el tronco.

—¡Bingo! — Se maravilló Fleshy-Smile.

Una segunda sombra empujó a Eternal de regreso a su forma física, a la merced de la pegaso amarilla; que hizo aparecer cientos de cuchillos y los lanzó contra Eternal, quien en lugar de huir haló de las sombras a su atacante misterioso, Pin-Kill Die, y la usó de escudo para recibir todos los cuchillos y luego la arrojó contra su propia compañera para volver a moverse entre las sombras.
Pero una vez más fue empujada fuera por una tercera sombra, la de Gothic que le mostró los colmillos.

—¿Qué eres, aprendiz o caballero? Da igual, al final serás cadáver.

—Malditos hipócritas, y encima usan nuestros propios hechizos contra nosotros — dijo ella. — ¿No es nuestra propia magia la que usan en contra nuestra?

—¿Y qué? ¿No son ustedes mismos los que dicen que cuando obtienes el saber eres libre de usarlo como quieras? Nosotros queremos usarlo de esta forma — dijo Fleshy Smile fundiéndose en las sombras.

Eternal extendió las alas y se elevó por los aires, cuando las sombras de cientos cuchillos más propios cuchillos fueron lanzados contra ella. Con todo su poder Eternal creó un escudo bastante poderoso pero los ataques físicos no fueron tan fácilmente detenidos y varios se le ensartaron en las alas. Aullando de dolor, Eternal rodó por el suelo y Pin-Kill Die la tomó del cuello y le obligó a mantener los ojos abiertos.

—Esto sólo te dolerá alguito.

—No hago promesas — sonrió Fleshy Smile con una cuchara. — ¿Sabes? Esto es algo que siempre he querido hacer.

Eternal concentró toda su magia, pero hizo su mejor esfuerzo para no ser detectada por los monstruos. Entonces la cuchara de Fleshy se acercó peligrosamente a su ojo y lo sacó de un preciso y cruel movimiento.

—¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!

Las Undead se rieron alegremente, sujetando a Eternal mientras se retorcía del dolor y el miedo. Entonces Gothic le ensartó una gema en la cuenca vacía.

—Así te ves más hermosa querida, ¿no es una obra maestra? El azul del zafiro contrasta con el rojo de tu sangre. Cuando le dé la luz será divino, es una lástima que no vivirás para apreciar mi trabajo de artista de la muerte. Chao,

Eternal finalmente había logrado terminar de concentrar su gran poder y volvió a soltar un grito con todas sus fuerzas:

—¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!

El grito mágicamente magnificado fue tan poderoso que el suelo retumbó en un radio de un kilómetro y las tres undeads salieron disparadas hacia atrás. Eternal se levantó lista para la lucha y se puso en posición de combate.

—¡Ah! El poder de la adrenalina, unos momentos más de pelea antes que el dolor y la pérdida de sangre te deje inútil y vencida — se maravilló Fleshy-Smile. — Por suerte lo de la cuchara puede esperar.

Las tres bestias embistieron a la Gran Maestra con todas sus fuerzas. Eternal rezaba por dentro esperando que el hechizo que les brindó la Corona funcionara. Extendió sus cascos y cuatro paredes surgieron de entre la tierra y las cosas se precipitaron dentro. Temblando en un rincón de esa casa improvisada, Eternal tomó unos minutos para volver a reunir sus poderes y atacar.

Las tres abominaciones se separaron de la pared, reacomodando sus huesos ante el impacto.

—Ah eso me pasaba bastante cuando me emocionaba mucho… esa es de las pocas ventajas de estar muerta — sonrió Pin-Kill al tronar sus cascos para reacomodar el hueso luxado de inmediato.

—A Rainbow también un par de veces — recordó Fleshy Smile que agitaba sus alas para que los huesos desencajados de éstas igualmente regresaran a su posición. — Vaya que se dio tremendos golpazos cuando joven.

—En cuanto a mí esta es la peor pesadilla de todo unicornio — dijo Gothic reacomodándose el cuerno roto.

Entonces las tres saltaron al pequeño refugio y una sombra se deslizó fuera del recinto y comenzó a murmurar un hechizo y lanzó con fuerza un techo sobre la pequeña. Una onda de poder sacudió al parque y ella cayó rendida. Se escucharon los gruñidos y las tres cosas comenzaron a golpear las paredes; concentrando todo su poder.

—¡Es una celda para no muertos! ¡Intenten salir de esa! — Les gritó la pegaso.

La cárcel improvisada comenzó a retumbar y resquebrajarse. Entendiendo el mensaje, Eternal huyó por su vida. Gracias al cielo que su grito mágico había llamado la atención y los soldados ya estaban en camino.

—¿Pero qué? ¡Traigan a un paramédico! ¡Es urgente! — Gritó el primer soldado que la halló.

No se dijo más, corrieron al hospital y le mandaron el informe a Celestia.

—¿Una sobreviviente de los asaltos? De acuerdo, llévame.

Entonces Celestia salió a toda velocidad tras su guardia, tenía que hablar con este poni sobreviviente, el primero de muchos. Y tenía un horrible presentimiento que necesitaba confirmar.

En el hospital los doctores le dijeron que no podía recibir visitas pero cuando Celestia ofreció usar los más avanzados hechizos de curación en la chica, la dejaron pasar. Cuál no sería su sorpresa al hallarla rodeada de figuras encapuchadas y enmascaradas de colores negro y azul; y una de ellas, una terrestre, estaba usando los mismos hechizos que Celestia pensaba usar.

—Se lo agradezco, ¡Oh Gran Maestra!

East acarició el cabello de Eternal y encaró a Celestia.

—Los asaltos no son más que pantallas de humo. En realidad es un operativo para acabar tanto con Caballeros como Aprendices del Silencio. Adivine quiénes.

Celestia torció el gesto.

—¿Undeads?

—Ding-ding-ding — dijo Emerald. — Si no nos persiguieran no nos veríamos en esta situación, podríamos celebrar nuestras reuniones de enseñanza a plena luz del día en lugar que los ponis arriesguen sus vidas buscándonos en la noche.

—¿Cree que nos quedaremos de cascos cruzados? La gente sabrá que esto es causa de las malditas Undead que buscan acabar con nosotros — dijo fríamente Flash Sentry encarando a su patrona, pero envalentonado por su máscara. — Puede que muchos se acobarden en venir a buscarnos pero es mejor que esto. No más hermanos caídos, exigimos que se nos deje tranquilos.

Celestia se armó de paciencia.

—Ustedes están jugando un juego peligroso, tienen suerte que tenemos una paciente aquí o los haría pagar por desafiarme por cuatro largos años.

—No tiene ni idea de qué tanto, Princesa — desafió Bushroot. — No tiene ni idea.

—¡Muérdete la lengua animal! — Le espetó Irish. — Pero sí, ¿cree que es la única cuya paciencia ya llegó a su límite? ¿Por qué demonios sigue queriendo arrestarnos cuando no somos más que un grupo de maestros y estudiantes? Estudiantes como esta pobre chica.

La Princesa iba a responder pero la Gran Maestra llamó al orden.

—¡Es suficiente, mejor vámonos!

Los Caballeros se fundieron en las sombras y dejando a Eternal con la Princesa. Celestia sacudió la cabeza y le sonrió a la pegaso.

—Dime querida, ¿qué fue lo que te pasó?

—No hablaré con usted — dijo Eternal.

—Pero…

Y a pesar que estaba débil, ella hizo aparecer su túnica negra y azul.

—Es mi última palabra.

Por su parte los Caballeros se movían entre las sombras hacia sus respectivos hogares pero alguien se desvió a la Academia de Unicornios Superdotados. Con un odio latente y una pintura de aerosol dibujó el símbolo de la Orden en la pared y el mensaje:

¡NO MÁS PERSECUSIÓN!

—Esto no se quedará así — gruñó Emerald, — no se quedará así. Esto tendrá consecuencias. ¡POR LOS CABALLEROS!


Ha finalizado el mini-arco de Spike y sus estudios para dar de lleno con la problemática de los Caballeros y las Undead. Nos tardamos en llegar hasta aquí pero increíblemente esta era la idea principal de mi amiga Cyandel25 cuando escribió la historia. Vaya, mis historias son casi siempre de desarrollo rápido a la idea principal; es bueno para variar.

Cyandel25: no es tu historia, pero gracias Mr.E. Yo no tengo la paciencia para escribir fanfics. Gracias por salvar mi trabajo y pedirme permiso para todos los cambios que hiciste. ¡Y también gracias a ti RoRo, esta idea del hechizo robado fue genial, ¿cómo no se me ocurrió a mí? Gracias por todo amigo, este cap te lo dedico a ti. ¡Saludos de Guatemala y la Tricentenaria Universidad de San Carlos!

Chao; nos leemos!