Capítulo 20:
El sacrificio final de una maestra

—Night Terror, Night Terror — dijo la oscura alicornio a su amante. — ¿Por qué paras de repente? Sabes muy bien que no me gusta que dejemos a medias nuestro momento juntos.

Night Terror se separó de ella para mostrarle el mensaje que había interceptado. Midnight levantó una ceja y soltó una risita escalofriante para cualquiera que no fuera un no-muerto, pero sus amigas sólo se acercaron interesadas y ella les enseñó el mensaje interceptado.

—Quieren montarnos una trampa — dijo Midnight. — O bueno, teniendo en cuenta que saben perfectamente que sabemos sus intenciones diría más bien una invitación. ¿Quién quiere tomar un tren? Tenemos mucha, mucha diversión asegurada.

—¡Yo me uno! — Saltó la bestia llamada Pin-Kill Die. — ¡Diversión! ¡Diversión, yo vivo para la diversión! ¿O será que yo muero por ella? En fin yo me uniré al juego, ¿con quiénes vamos a jugar? ¿Nuestras queridas gobernantes? ¿O nuestras yos alternativas vivientes?

—Todos, incluso nuestros 'silenciosos' amigos. Hasta la Gran Maestra en persona, ¡claro! Ellos quieren que todo esto acabe, bueno al menos en eso sí los vamos a complacer — dijo Midnight. — ¿Entonces vamos? Ruta al Imperio Cristal desde Canterlot.

Night Terror agachó la cabeza para que las Undeads se montaran sobre su espalda y se movieron a una montaña en medio de la ruta, y Night Terror hizo que la carta siguiera a su destino original: Spike y el resto de sus contrapartes vivas.

—Pero no podemos actuar a ciegas — opinó el dragón. — ¿Qué hacemos con las otras?

—Bueno, es obvio que se trata de una trampa así que no veo por qué no podamos hacer una trampa por nuestra cuenta, nada demasiado peligroso después de todo somos las eternas protectoras de Equestria — dijo Midnight. — Pero sí lo suficiente poderosa como para mantener a las Princesas y a nuestras otras yos a raya mientras matamos Caballeros.

—¿A todos los Caballeros? — Se deleitó Fleshy-Smile. — ¿A todos ellos, Midnight?

—Al menos los que vayan en ese tren — dijo Jack la Destripadora. — Pero nuestro objetivo principal es su Gran Maestra, ¿no es así? Ella es la fuente de todo este lío.

—Efectivamente Jack — dijo Midnight. — Los otros deben morir claro, pero puede esperar al siguiente asalto. La Gran Maestra es nuestra prioridad, luego estará en custodia de la Corona y será un poco difícil exterminarla al estar vigilada tanto tiempo. Esta trampa está diseñada brillantemente, de forma en que no podamos rechazarla. Debo admirar la inteligencia de nuestras otras yos al prepararnos algo así.

—Como sea, ¿entonces qué hay de nuestro propio plan? — Gruñó Night Terror.

Midnight pareció pensativa, pero Undash dio con la solución.

—¡Night, amigo, desvíate un poco al sur. Conozco el lugar perfecto para obtener refuerzos al momento de la verdad. Pero mejor démonos prisa porque tenemos mucho que cavar y sólo cuatro días para lograr nuestros objetivos.

Midnight silbó admirando la idea de su amiga y juntas se desviaron al punto indicado por Undash. Y cuando se dio el momento ya estaban listas. El día indicado se dirigieron con su carga hacia el ferrocarril y esperaron. Y esperaron y esperaron hasta que por fin divisaron la estela de vapor acercándose a toda velocidad.

—Undash, Fleshy-Smile, hagan lo suyo — ordenó la oscura alicornio a sus amigas.

Las dos no-muertas cargaron una enorme roca y la arrojaron sobre las vías. En cuanto el soldado que hacía de maquinista la vio tuvo que comenzar a reducir la velocidad del tren, supo entonces que era el momento y sonó unas campanillas preparadas para la acción.

Entonces Jack la Destripadora, Gothic, Pin-Kill Die y ella misma se arrojaron sobre las vías para detener el tren de golpe, y éste frenó de inmediato aunque primero las arrolló. No importaba, se regeneraron y caminaron lenta y estruendosamente para alertar a los que estaban dentro del tren que habían llegado y estaban listas.

Night Terror arrancó de golpe el techo de los vagones y ellas seis saltaron dentro.

—Bien, ¿alguien nos invitó a una estúpida trampa? Porque nos morimos por asistir — se burló Pin-Kill Die.

—Me alegro que hayan decidido venir — dijo la Gran Maestra.

—La invitación fue un gran detalle de su parte — dijo Midnight evaluando cuidadosamente sus alrededores.

Era una situación interesante: por un lado sus enemigos, los malditos Caballeros del Silencio quienes eran la plaga más difícil de exterminar; y por el otro los que negaban su ayuda pero de todos modos estaban ahí para ellos. Sí, esto sería interesante. Entonces sus ojos se toparon con la enorme figura que coronaba sobre los otros Caballeros del Silencio.

—¿Spike? ¿Es en serio?

Las ocupantes del otro vagón, las Princesas, las Portadoras y los Reyes de Cristal sólo miraron rápidamente al más alto de los Caballeros que se quitó su máscara.

—Me da igual — dijo Spike señalando a Night Terror. — Si en su línea de tiempo no mataron a ese imbécil mucho menos me van a matar a mí.

Midnight soltó un pequeño suspiro.

—Tienes razón. Night Terror: nueva misión, aleja a Spike de aquí, no quiero que quede en medio de la línea de fuego.

El dragón ya adulto y muerto se lanzó sobre Spike y él se fundió en las sombras, la pelea había iniciado. Las Undead corrieron contra los Caballeros, que valientemente cargaron contra ellos pero el grupo de alicornios lanzó un poderoso ataque que literalmente las hizo pedazos. Las piezas de carne saltaron por todos lados, y en otras circunstancias todos se hubieran sentido enfermos pero se habían preparado mentalmente para ello. Las piezas de carne volvieron a formar al grupo de Caballeras que contraatacó con un pequeño despliegue de Magia del Silencio, no para lastimar sólo para alejar, que fue lo que consiguieron.

—¡Esto es ridículo, los destruiremos! — Dijo Applejack tacleando a la Destripadora.

Fue como golpear un muro de cemento, de por sí ella era mucho más musculosa y resistente que el poni corriente; y el rigor-mortis había hecho a la cosa más dura que la piedra.

—¿En serio vas a detenerme a mí? — Dijo la Destripadora tomando a la Applejack viviente del cuello y arrojándola violentamente sobre Rarity.

Rarity tragó saliva por lo que iba a hacerle a su amiga pero no había opción, ella golpeó con su magia a Applejack para quitársela de encima y corrió disparando pequeños relámpagos contra Midnight. La oscura alicornio se fundió en las sombras y apareció tras Rarity, a quien se disponía a darle un golpazo en el vientre cuando Dash cargó contra ella a toda velocidad. Midnight sonrió irónica, pero Dash se desvió en el último momento y lo que recibió Midnight fue un golpe directo de Shining con todo su poder.

El ataque lanzó lejos a la alicornio en donde los guardias dentro del tren la clavaron al suelo con sus lanzas, que luego sólo doblaron ya que la intención era mantener alejada a Midnight por un tiempo, no destruirla. Corrieron en la ayuda de los guerreros.

Por otro lado en el último de los vagones el enorme dragón llamado Night Terror luchaba con su análogo, pero Spike había torcido sus planes. En un inicio supuso que podría usar su tamaño como ventaja y ella podría neutralizarlo fácilmente. Desgraciadamente Spike usaba su pequeñez en comparación de Night Terror para moverse entre sus extremidades y lanzarle pequeños ataques a sus piernas, no había caso el dragón no podía hacer nada. Entonces Spike cerró los ojos y cargó sus garras con un ataque mágico como un unicornio lo haría en su cuerno y arrojó lejos a Night Terror, hasta el otro lado del tren en donde los demás luchaban.

El impacto los dejó a todos en shock momentáneo, ¿qué demonios? Spike se adelantó tronando los dedos y se puso en posición.

—Debo agradecértelo Night Terror. Tú fuiste el que me dijo que ser inútil es un pecado, bien, ¿qué tal te pareció eso ahora que he dejado de ser un pecador?

El dragón se rio.

—Buen golpe mocoso, buen golpe.

—Estoy al nivel de los unicornios más poderosos — dijo Spike cargando otro ataque mágico. — Todo gracias a tu consejo amigo mío.

Night Terror se levantó cuan largo era, por suerte había arrancado de golpe el techo del tren y rugió. Spike se mantuvo en silencio esperando. La bestia se arrojó contra él y el pequeño dragón lo que hizo fue fundirse entre las sombras y materializarse tras Gothic, a la cual eliminó con su poderoso relámpago mágico. Sólo quedó la cabeza.

—Pst, ¿no que te gustaba Rarity? — Dijo la cabeza.

—Cosas de la infancia — ironizó Spike arrojando la cabeza por la ventana.

Las demás Undead vieron a Spike entre divertidas y sorprendidas y se lanzaron contra él, no para matarlo sino para sacarlo del camino. La Gran Maestra y los demás crearon un muro de sombras para retenerlos momentáneamente y cada quien tomó un pequeño puñal que cargaban entre sus túnicas. Spike tragó saliva y sacó la propia.

—¡SPIKE, SUELTA ESO! — Ordenó Twilight.

—No Twi, como Caballero del Silencio estoy entrenado en combate físico y mágico, y vamos a terminar con esto.

—Bueno… o morir en el intento, aunque de eso tú te salvas amiguito — dijo Irish.

Las Undead se levantaron de nuevo y atacaron cada uno de los Caballeros le clavó su puñal a la Undead que tenía más cercana y a través de éste descargaron una corriente mágica que las arrojó lejos. Entonces se fundieron entre las sombras cuando Luna y Celestia lanzaron un ataque mágico cada una. Los restos de las Undeads comenzaron a unirse de vuelta.

—Sí, no es que no estemos acostumbradas a eso — dijo Midnight en cuando por fin pudo quitarse las lanzas de los soldados. — Es medio deprimente, ¿saben? nosotras sólo deseamos luchar por Equestria, no hay razón para que nos traten así.

—Saben que debemos, no son más que un montón de bestias sin alma — dijo Twilight encarando Midnight. — No deben de existir.

—¿Sin alma dices? — Dijo Fleshy-Smile con sus ojos relampagueando y tocando su corazón muerto. — Creo que nos juzgas mal, nuestra alma está aquí dentro, y ve todo lo que hacemos y cómo lo hacemos.

—Se supone que al hacer un pacto con el diablo tu alma desciende instantáneamente al infierno y tu cuerpo se convierte en un títeres de la muerte — explicó Pin-Kill Die. — Pero bueno, los Elementos de la Armonía no nos dejan irnos, nos retienen aquí y no nos queda otra que dejarnos llevar por nuestra nueva naturaleza.

—Los Elementos de la Armonía o el Amor — dijo Night Terror quitándose de encima a Shining de un manotazo mientras que el agujero en su lado derecho del cuerpo se reconstruía poco a poco. — El asunto es que no podemos avanzar.

—Si por nosotros fuera descenderíamos al infierno de una buena vez, no nos importa a dónde vayamos con tal de avanzar más allá de esto — explicó Gothic volviendo a entrar por la ventana con su cuerpo completamente regenerado.

—¡De todos modos ustedes no prevalecerán! — Gritó Luna echando un chorro de luz con su cuerno alrededor de todos.

El impacto lanzó hacia atrás a las bestias no-muertas; y fueron rematadas por un ataque combinado de Twilight, Candace y Celestia. Un impacto de tal magnitud que el resto del tren voló en pedazos dejándolos a todos expuestos en el medio de la nada, pero algo no andaba bien.

Viendo a su alrededor se fijaron que estaban rodeados por bestias no-muertas, eran horribles criaturas cuyos cascos estaban atados por fuertes grilletes y cadenas y que intentaban desesperadamente de liberarse y destruir la vida, pues como no-muertos odiaban la vida como tal. Las cosas gemían y se arrastraban dispuestos a destruirlos a todos pero las cadenas no los dejaban moverse. Eran tal como las Caballeras Undead: ojos rojos centellantes de odio, colmillos y prácticamente eso, estos no tenían la capacidad de razonar y eso se notaba en sus esfuerzos inútiles por liberarse de sus cadenas.

—Tiene que ser una broma — murmuró uno de los soldados apuntando su lanza hacia esas criaturas que seguían arrastrándose.

Las seis Undead se terminaron de regenerar del último ataque y sonrieron.

—No lo es, verán, como dijimos nosotras protegemos Equestria por mucho que no nos quieran. Por eso trajimos una pequeña distracción — explicó Jack la Destripadora.

—Porque tenemos cuentas pendientes con ciertas ponis — puntualizó Undash mirando despiadadamente a los Caballeros del Silencio, que se prepararon para el combate.

—En fin, ¡libérense! — Gritaron Midnight y Gothic a la vez.

Los no-muertos verdaderos rugieron como los monstruos que eran y se lanzaron con todo contra todo lo viviente. Las Princesas gritaron y comenzaron a disparar ataques mágicos contra ellos ya que al ser seres incapaces de pensar eran muchísimo más peligrosos que las seis Undeads en un combate como tal. Los soldados también hicieron otro tanto pero estaban aterrados. Entre ellos, muchos comenzaron a usar su magia del silencio para hacer que las propias sombras de los no-muertos los detuvieran pero éstas no eran ningún obstáculo para seres que no podían pensar y seguían yendo hacia adelante sin temor alguno.

Entonces las Caballeras Undead retomaron su brutal ataque contra los Caballeros del Silencio y para emparejar las cosas cada una de ellas hizo aparecer un enorme cuchillo con el cual comenzaron a intentar destruir a sus poderosos rivales.

La Gran Maestra valientemente cargó su puñal con magia del Silencio y arremetió contra Midnight. Midnight se rio como desquiciada y recibió de lleno el ataque de la Gran Maestra sin esforzarse siquiera en eludirlo. El cuchillo se hundió en lo más profundo de ello, y con la ayuda de la sobrecarga mágica atravesó todo limpiamente: órganos, huesos y carne. No por eso le hizo daño alguno a Midnight que se limitó a levitar a la Gran Maestra con su gran poder. East quiso liberar todo su poder para poder romper el ataque pero nada.

—Es inútil Gran Maestra. Tu poder es impresionante, mucho más del que yo pude tener cuando sólo era una unicornio. Pero el hecho es que yo soy un alicornio ahora y de paso una no-muerta. Tú te agotas, tus fuerzas son limitadas. Las mías no.

Y descargó todo su poder contra la joven terrestre. East gritó del dolor pero el poder de la otra era demasiado.

—¿Sabes, Gran Maestra? Yo prefiero tortura física, es mucho más personal pero tú me lograste acorralar, te felicito no es fácil lograr algo así.

East quiso gritarle algo pero de nuevo la descarga del poder de Midnight la hizo gritar, estaba perdida. Spike rugió y lanzó un ataque mágico nuevo con todas sus fuerzas, cuando el cuerpazo de Night Terror se interpuso entre su ataque y Midnight, entonces el dragón lo tomó del cuello con su cola.

—Maldito mocoso…

—Ser inútil es un pecado, ¿no? — Gruñó Spike. — Tengo la fuerza para proteger a mis seres queridos, y eso incluye a mi Gran Maestra.

—Noble pero estúpido — dijo Night Terror arrojando al niño con lujo de violencia al otro lado del campo en donde estaban.

Varios no-muertos lo notaron y se lanzaron sobre Spike, el dragón cerró los ojos esperando lo peor, aunque no llegó. Levantó la vista y vio a Twilight destrozando no-muertos con su poder de alicornio.

—Tú y yo tendremos una charla muy seria cuando esto acabe Spike, en serio.

—¡Como quieras! — Gritó él empujándola a tiempo antes que el monstruoso Night Terror saltara justo donde ella estaba.

Night Terror sonrió, esta batalla estaba muy emocionante, bastante. le gustaba esta nueva versión de Spike que él mismo incentivó a crear… era nuevo, era genial. Era un futuro diferente.

Por su parte Candace volaba en círculos.

—¡No hay más remedio, deberemos de retenerlos como podamos! — Gritó ella.

—De acuerdo — acordó Shining Armor lanzando varios hechizos de cadenas mágicas contra las cosas.

Las cadenas los tomaron por los tobillos y los no-muertos cayeron de bruces. Las demás comprendieron y los que pudieron encadenaron a las criaturas. Era tal como los encontraron al inicio, eran bestias estúpidas por más que se retorcieran y quisieran avanzar el poder de las cadenas los mantenía quietos. No podrían avanzar ni podían pensar cómo librarse.

—¿Cómo va el resto? — Preguntó Celestia volviéndose.

—¡No! — Gritó Luna.

Era el fin, la Gran Maestra con su vista muy borrosa miró entre los escombros del tren a la monstruosidad que se acercaba a ella lenta y amenazadoramente. Midnight miró a la terrestre con algo de lástima e hizo aparecer un largo cuchillo.

—Mira el lado bueno: los mataremos rápido, no sufrirán a diferencia del resto.

La Gran Maestra echó una mirada rápida a su alrededor, las Princesas, Shining Armor; ni siquiera las Portadoras podían ayudarla ya que los monstruos las asesinarían antes que ellos pudieran reaccionar; ella y sus Caballeros estaban a merced de las malditas Undead.

—Tengo una petición extraña — dijo Midnight. — ¿Podrías quitarte la máscara? Siempre te he conocido como Gran Maestra, ni siquiera en mi línea de tiempo conocí tu nombre. ¿Quién eres?

La Gran Maestra se quitó la máscara, ni siquiera tenía fuerzas para seguir luchando.

—Mi nombre es East Wind.

Midnight asintió y entonces levantó su cuchillo pero no lo hizo descender aún, echó una mirada a su alrededor y le hizo una señal a sus Caballeras Undead. Undash estrelló el cuerpo de Emerald hacia la Gran Maestra y lo obligó a mantener los ojos abiertos; lo mismo Fleshy-Smile con Irish Coffee. Ellos luchaban pero los monstruos eran mucho más fuertes que sus esfuerzos. Era como Midnight había indicado: ellos se cansaban, las Undead no.

—¿Tus últimas palabras, East Wind? — Dijo Midnight.

Ella bajó la mirada y luego gritó:

—¡AHORA!

Los dos Caballeros se soltaron las túnicas y saltaron frente a las dos criaturas que no supieron cómo reaccionar. Entonces golpearon a Midnight y liberaron un poderoso hechizo sobre su Gran Maestra, que cerró los ojos y bajó la cabeza. Ambos Caballeros cayeron rendidos junto a su maestra, mientras que Midnight se levantaba.

—¿Qué diablos? ¿Dónde la mandaron?

No dijeron nada, estaban demasiado agotados y ella decidió que era hora de acabar con ellos de una buena vez cuando una repentina ola invisible la golpeó; estaba detectando un enorme poder con un aura demasiado familiar.

—Hijos de puta, ¿qué han hecho?

Todas las batallas alrededor pararon súbitamente al sentir tanto vivos como muertos ese enorme poder; entonces un haz de luz apareció en medio de todos y las Princesas Luna y Celestia abrieron los ojos como platos retrocediendo.

—¡NO! ¿CÓMO ES POSIBLE? — Gritó Celestia. — ¡NO TENÍAN DERECHO A HACER ALGO ASÍ!

—¿QUIÉN LES DIO ESE HECHIZO? ¿SE DAN CUENTA DE LO QUE HAN INICIADO? — Gritó Luna también agitada.

La luz poco a poco tomó forma sólida, de un poni con dos alas y un cuerno. Un poni que resultó ser East Wind. Midnight gritó de ira y se lanzó con todo contra la nueva alicornio que hizo un leve gesto con su casco y el monstruo terminó partido en dos. Entonces con sus recién adquiridos poderes lanzó un rayo que redujo a nada a la bestia. Entonces ella tronó el cuello y lanzó dos relámpagos contra Undash y Fleshy-Smile reduciendo a ambas a una pila de cenizas; finalmente levitó hacia sus nuevas alas a sus dos amigos.

—Chicos…

—Se lo dije Gran Maestra, si había un poni digno para probar ese hechizo esa era y siempre será usted — dijo débilmente Emerald.

—Emerald…

—East, si no salimos de esta quiero confesarte que me gustas — sonrió Emerald medio dormido. — No como mi maestra sino como mujer y yo…

Cerró los ojos, ese hechizo había tomado todo de él a pesar de hacerlo en equipo. Irish soltó una débil risita y ella sólo murmuró:

—¿No podías ser más cliché torpe?

Y ella también cayó rendida ante sus cascos. Entonces la Gran Maestra abrazó a los dos Caballeros, ¿y por qué no? Besó los labios de Emerald y se enfrentó a las Caballeras que se recuperaban ya del ataque recibido por la nueva alicornio. Midnight fue la primera en recuperar las cuerdas vocales y sólo le preguntó:

—¿Quién les dio ese hechizo? Esto no se supone que pasaba así, ¡ustedes dominaron cientos de poderes y los transmitieron a todos por igual pero jamás algo como esto! ¡JAMÁS ALGO COMO ESTO!

—Tú misma eres la que dice que cambiaron muchas cosas gracias a que ustedes, grupo de monstruosidades, viajaron al pasado. Las cosas cambian.

Midnight tronó el cuello.

—Una alicornio más no cambiará las cosas.

Spike entonces hizo que la sombra del mastodonte de Night Terror se volviera contra su dueño y lo derribó de golpe, entonces él corrió.

—¿No? ¿Y qué tal dos? ¡SHINING!

Entonces arrojó el hechizo, que le dio de golpe al mayor de los Sparkle. Spike cayó de rodillas y entonces de nuevo sintieron el poder incrementar en el unicornio; que finalmente apareció ante todos con todo el poder de un alicornio.
Las Undeads miraron a su alrededor, los tres Caballeros del Silencio caídos pero todavía sus mayores amenazas en pie: seis Portadoras de la Armonía y cuatro alicornios dispuestos a luchar hasta el final. Bueno, igual ellas lo harían.

—Night Terror — ordenó Midnight.

La enorme bestia, cuya misión original era mantener alejado a Spike, se unió a la batalla lanzando una poderosa llamarada contra la Gran Maestra; por suerte ella pudo rodar por el suelo evitando el ataque, pero no era sino una distracción ya que sus verdaderas intenciones eran aplastar a East Wind. Ella no pudo reaccionar pero sí Shining Armor que creó una esfera protectora. El impacto fue tal que creó un enorme cráter, alrededor de la esfera donde la Gran Maestra estaba a salvo. Entones ella atacó con su gran poder al vientre de la criatura, la parte más vulnerable de un dragón, y eso lo hizo retroceder pero porque perdió el equilibrio; al igual que el resto de las Caballeras Undead él atacaba abiertamente sin importarle el qué clase de daño pudiera recibir ya que no tenía nada que temer. Entonces su propia sombra se separó de él y lo terminó de empujar para derribarlo por completo y poder someterlo.

Los demás no-muertos que ellas habían traído consigo, pero eran bestias estúpidas, las cadenas que los inmovilizaban se hundían en su carne pero ellos no sentían ningún dolor; y muchos de ellos ya tenían la mitad de la cadena hundida en la carne y estaban a punto de arrancarse sus propias piernas pero de todos modos eso no importaba porque generarían unas nuevas; pero claro, no era como como si les importaba a esas criaturas.

Twilight y East Wind intercambiaron una rápida mirada y East usó sus poderes de las sombras para hacer que las criaturas se enfrentaran a sus propias sombras obligándolas a caer al cráter que el dragón había creado.

—¡TWILIGHT, TENEMOS QUE HACER ALGO YA! — Gritó Rainbow.

La alicornio morada miró a sus amigas y les indicó que esperaran.

Midnight rechinó sus colmillos.

—¡INTENTAN DORMIRNOS, SEPÁRENSE!

Las Undead comprendieron y saltaron en caminos separados eludiendo el ataque de Armonía, lo único que podía detenerlos. Las cosas se habían posicionado estratégicamente alrededor de todos.

—¿No comprenden que todo lo que hacemos es por el bien de Equestria? — Dijo Midnight. — Bien, no me gusta hacer esto pero en fin.

Con su cuerno lanzó varios rayos a las cadenas que retenían a los otros no-muertos liberándolos de inmediato y se arrojaron contra los vivos. Shining, el más hábil de todos para reaccionar en esas circunstancias, los arrojó lejos con un hechizo de empuje. Ellos sólo perdieron el equilibrio cayendo de espaldas, pero Shining sólo estaba ganando tiempo; él usó su poder de alicornio para crear una enorme grieta y la llenó de una 'llamarada eterna' una de los hechizos más complicados que cualquiera podía hacer. Los no-muertos no temían al fuego, las llamas no los dañaban y esas cosas no tenían la capacidad de razonar; pero la zanja creada era demasiado profunda; no podían salir.

—Sólo han ganado tiempo — dijo Midnight. — ¿De todos modos por qué la tienen contra nosotras? Nuestro único deber es proteger Equestria. ¡PROTEGER EQUESTRIA! Y por mucho que ustedes sean ahora alicornios no pueden detenernos, simplemente no pueden.

—Nosotras somos quien mantiene el Reino a salvo de amenazas como esta estúpida — dijo Pin-Kill Die. — Sus tonterías han alcanzado niveles mucho mayores que en nuestra propia línea de tiempo, ¿el hechizo del alicornio? Los Caballeros se han hecho con secretos grandes antes pero nunca algo como esto, ¡jamás algo así!

—¿Sólo hay una forma de acabar con esto, no? — Dijo East. — Conque yo deje de respirar.

—Sí, por fin lo entiendes, vaya que te tardaste — dijo aburridamente Jack la destripadora.

—Que así sea — suspiró East Wind. — Pero que no se diga… que me fui sin pelear.

Entonces arrojó una poderosa onda que empujó hacia atrás a sus aliados: las Princesas y las Portadoras de la Armonía y se lanzó con todo contra las abominaciones que sonrieron y aceptaron la invitación.

—¡GRAN MAESTRA, NO! — Gritó Twilight.

Un ataque de Midnight lanzó a la Gran Maestra a las garras de las bestias, que sonriendo se disponían a hacerla pedazos.

—¡NO! — Gritaron todos los demás.

Pero la Gran Maestra les dedicó una triste sonrisa solamente.

—¿No ese era el trato? Yo respondo por mis crímenes a cambio de la libertad de mis Caballeros del Silencio… ¡Y lo acepto!

—Pero el plan…

—¿No entienden? Este siempre fue el plan.

Liberó una cantidad de Magia del Silencio amplificada con el poder de alicornio que inmovilizó a las Undead, ellas soltaron un gritito de sorpresa pero no por esto iban a dejarla vivir.

—¿A QUÉ ESPERAN? ¡AHORA! — Gritó la Gran Maestra llorando. — Y díganle a Emearld… que él también me gustaba.

Las sombras de la Gran Maestra mantenían a las seis Undead sobre ella, sería su fin pero se iría por una razón.

Llorando por la conmoción, Twilight y las demás liberaron el máximo poder de la Armonía sobre la joven. Una lágrima solitaria corrió sobre su mejilla cuando Fleshy-Smile se liberaba de su agarre y con sus colmillos arrancaba un pedazo de carne de la garganta.

El poder de la Armonía se liberó con todas sus fuerzas… entonces todo se puso blanco.


El final se acerca, ¿y saben? pensado hacer un pequeño epílogo para contar los orígenes de los monstruos estos… no sé qué les parece. En fin, espero les haya gustado y con todo y todo les diré:

Chao; nos leemos!

Cyandel25: ¡No, Gran Maestra! Bueno, se fue pero nos dejó un gran mensaje, ¿no?