Triste melodía.
Cap3: Aceptar.
.
¿Cuándo había sido la última vez? Se preguntó mirando la sortija en su mano ¿Cuándo había sido la última vez que había recordado el día de su compromiso?
Miró sus pisadas mientras caminaba entre los arboles de ese parque, girando sobre sus pies dirigiendose a él notandolo tan serio como siempre.
"- C-Creo… que nunca me cansaré de lugares así – murmuró avergonzada tratando de romper el hielo."
Él la miraba tan fijamente, como si fuese la primera vez logrando así que ella se cohibiese completamente.
"- ¿T-Tengo algo en el rostro?"
Le oyó suspirar y como de pronto, él miraba un árbol cercano como si fuese lo más interesante de ese mundo.
"- Cásate conmigo."
Saliendo de aquel recuerdo que en aquellos dias le había parecido un sueño, miró de nuevo el anillo. Recordaba su reacción, su nerviosismo, e incluso la vergüenza en el rostro de Ren pero al final todo había sido una burda mentira.
Furiosa intentó quitarse el anillo pero la constante llamada infantil la hizo distraerse.
"- Tama… - balbuceó el pequeño al intentar ponerse de pie sobre aquella espesa nieve."
"- Hanna – sonrió casi con ternura – eres muy pequeño aun."
Tomó al pequeño de una mano y siguió caminando por el patio de la pensión. Sonrió al ver con nostalgia el lugar. Era más sencillo ver la nieve ahí que en sus tantos viajes y por supuesto era más agradable.
Aun así el lugar tenía muchos recuerdos y no estaba segura si regresaba todos los años para olvidarlos o al fin y al cabo solo los recordaba mas.
"- Se ha levantado muy temprano – escuchó la voz que la hizo girar."
Se encontró con la esbelta mujer de cabellos rubios. Un abrigo largo de color negro la cubría mientras sus mejillas rojas por la temperatura le daban un aspecto casi angelical.
"- Si… - respondió sonriendo tratando de no tartamudear. Aunque hubiese practicado mucho, Anna causaba el mismo efecto de años atrás. - ¿Yoh no despierta aun?"
"-Supongo que aun no – miró con seriedad hacia otra dirección."
Tamao intentó ocultar aquella sonrisa que indicaba claramente que Yoh no había podido dormir toda la noche.
Miró como Anna frotaba uno de sus ojos y llegó a la conclusión que ninguno de los dos lo había hecho.
"- Hanna tendrá un hermanito – murmuró al ponerse de cuclillas y mirar al chico."
Sintió de pronto como un escalofrío la recorría y sonrió con dificultad al sentir la mirada intensa de la mujer tras ella.
Tras algunos segundos pudo ver como Anna se cruzaba de brazos.
"- Yoh me lo contado – soltó despues de un rato."
Tamao sonrió con cierta tristeza. Los días anteriores a su llegada a la pensión pensó que tarde o temprano saldría aquella charla. Le había parecido extraño que en un principio Anna callara por tanto tiempo.
"- ¿Qué es lo que ha comentado? – preguntó sin dejar de jugar con Hanna y por obvia razón logrando con ello darle la espalda a la chica."
Tamao apartó un mechon de su largo cabello que casi llegaba hasta su cintura, este estaba nuevamente suelto mientras sobre su cabeza estaba un gorro de lana y un abrigo un poco más grande que su cuerpo.
Tamao sabía que aquella era una forma de no llamar la atención ni ser reconocida. Incluso, pensó la forma grandiosa de esconder su cuerpo.
No era ni boba ni mentirosa para no darse cuenta de lo llamativo de sus curvas, sin embargo no se sentía presumida ante ello. Bien recordaba los días en que no parecía que sus pechos crecerían.
"- Sabes bien de que hablo"
"- ¿A qué viene el interés? – dijo con seriedad y respeto."
"- Me interesa saber que trama ahora ¿a ti no?– murmuró como si nada."
"-A mi no me interesan ya – mintió haciendo que la rubia entrecerrara sus ojos."
"- Según Yoh, parece que ni siquiera quiere algo legal."
"- Él es un cínico – murmuró frunciendo levemente su ceño al recordar la oferta."
"- ¿Por qué no lo intentas?"
Había soltado tan rápido esas palabras que Tamao se giró a ella sorprendida y molesta.
"- ¡Claro que no! ¿Cómo puede decir eso?"
"- No tienes nada que perder, descubrirías que sucedió en realidad y al final te desharías de él como si nada – cerró los ojos mientras sonreía con malicia."
"- ¡N-No puedo hacerlo!"
"- Entonces no lo has superado – la miró seriamente – acabas de comportarte como lo hacías hace mucho, dime ¿es eso lo que realmente quieres?"
Tamao permaneció en silencio. Recordaba haber llorado y jurado que no le volvería afectar el asunto de Ren pero… ¿aceptar la oferta? ¡Era una locura!
"- ¿Por qué me está diciendo esto?"
"- Dime ¿no es eso lo que siempre quisiste?"
"- ¿Qué?"
"- Responde."
"- Ya no – respondió con igual seriedad."
"- Ya eres mayor, puedes intentarlo con naturalidad – se encogió de hombros – no veo el problema."
Tamao la miraba incrédula. Anna no cambiaba en lo absoluto ¿de verdad pensaba que aceptaría tal disparate?
"- No puedo creer esto… - murmuró"
"- ¿Qué tienes que perder?"
"- Mi orgullo – respondió al fin molesta."
"-Eso fue lo primero que has perdido."
Aquellas palabras la sorprendieron y enfadaron. Algo dentro de ella sabía que era cierto pero le molestaba saber que todos esos años no la habían preparado en realidad para una situación así.
Disculpándose con amabilidad aunque seriamente, decidió salir de la pensión a caminar un poco.
Caminaba tan enfadada que sin darse cuenta tropezó cuando pisó un montículo de nieve a las afueras de la calle y su pie se hundía un poco más.
Chocó con algo cálido y pudo sentir y reconocer de inmediato aquel aroma en aquella persona. Se separó de él rápidamente y lo observó con fijeza y altivez.
Ahí frente a ella se encontraba el hombre que en esos momentos le causaba incomodidad. Portaba una chaqueta abierta encima de aquella ropa elegante y formal mientras se quitaba tranquilamente sus guantes negros.
"- Tómalos – ordenó arrojándole las prendas – estas muy fría"
"- ¿Qué haces aquí…?"
Ren se limitó a mirarla de arriba abajo.
Tamao frunció el ceño. Le parecía extrañamente conveniente que justamente se apareciera cuando lo último que deseaba era…
"- Has dicho que esperarías a que terminaran estas vacaciones – murmuró sin admitir la extraña alegría que de pronto la embargaba."
Era muy apuesto y debía recordar que después de todo era un patán, a pesar que venía a buscarla. No por ello debía hacerse ilusiones.
"-Póntelos – dijo al ver como Tamao presionaba sus guantes con extraña fuerza."
"- ¿A qué has venido? – soltó rápidamente desconfiada."
Puede que se alegrara verlo, pero sabía que tramaba algo. Miró por encima del hombro de Ren y notó el auto color oscuro estacionado en la calle.
"- Respóndeme – ordenó con igual insolencia haciendo que Ren sonriese con cierta frialdad."
"-Me temo que tengo que regresar con mi familia – exclamó – se han adelantado ciertos procesos legales. Necesito la respuesta ahora."
"- ¿Qué?"
"- Responde."
"-Vaya forma de pedirlo- murmuró cruzándose de brazos y logrando con ello que sus cuervas se acentuaran."
Ren permaneció en silencio contemplándola. Parecía increíble como aquella ropa común podía quedar tan bien en ella y como naturalmente el cuerpo de la joven había crecido para mejor.
"- ¿Qué ocurre? – preguntó extrañada al ver una expresión frustrada en él."
"- Nada – se limitó a responder – necesito que contestes."
"- ¿Ya tienes reemplazo? – preguntó dando con eso a entender que no aceptaría."
"-No – murmuró furioso por la negativa."
"- Entonces…"
"- Maldita sea – farfulló furioso haciendo una reverencia al inclinar su cabeza, logrando así que los labios de Tamao se entreabrieran debido a la nueva sorpresa."
"- Ren…- logró articular sin comprender."
"-Esto no me agrada – dijo hastiado – pero necesito adquirir la completa potestad. Necesito tu ayuda."
"- ¿Potestad? – preguntó con cierta incredulidad."
"- Seré la nueva cabeza de mi familia – explicó con arrogancia."
"- Puedes… conseguir a otra persona…-murmuró aturdida por el anuncio."
"- No hay otra persona – balbuceó fríamente – legalmente entre mi familia nunca se rompió el compromiso."
"- ¡Claro que sí! – respondió rápidamente recordando las palabras crueles. Su rostro de tez blanca se volvió calculador y reprimió el sentimiento – o ¿es que no lo recuerdas?"
Notó como de pronto Ren se enfurecía. Tal vez no le gustase recordar aquello, tal vez tendría vergüenza por aquel compromiso pero había sido la verdad.
Se sintió herida, muy dolida y aunque la tristeza la embargara deseaba que se fuera completamente para no regresar.
Tras analizarlo, se dijo que debía haber alguna manera de alejarlo y esa era comportándose lo peor posible. Daría su mejor actuación en ese momento.
"- ¿Qué ganaría yo?"
"-Ya te lo he dicho – murmuró Ren entrecerrando los ojos por el extraño cambio de conversación."
"- No – sonrió con elegancia – necesito algo mas… sustancioso."
"-¿Qué?"
"- Necesitaré una compensación – dijo tratando de no morderse la lengua."
"-Pensé que no necesitabas lujos."
"- Cambie de opinión sabiendo que serás el nuevo líder de los Tao – muy dentro de sí estaba incomoda, con ganas de retirar lo dicho, de explicarle que era una forma de alejarlo pero al final se tragó sus palabras."
Ren parecía mirarla entre incrédulo y decepcionado ¿se habría equivocado? Parecía que Tamao no era ya la misma y aquello no parecía agradarle sin embargo… era ella.
"- De acuerdo – murmuró con mas frialdad de la acostumbrada."
"- ¿Qué?"
"- Ya me escuchaste"
"- Pero… ¡Se supone que…!"
"- ¿Qué se supone? – preguntó."
Se suponía que diría que no, se dijo mientras luego desviaba su mirada. Era mejor retirar su palabra.
"-Ren, escucha…"
"-Te daré lo que quieras – se acercó – necesito que vengas conmigo."
Al verle extender la mano y omitiendo el tono molesto, ese "necesito" sonaba tan bien, pero estaba hablando de Tao Ren y nada era enserio más que el conseguir aquellos poderes en la familia.
¡Dios! ¿Cómo podía considerarlo siquiera? Era un disparate, todo terminaría mal y al final…
"- ¿Cuánto tiempo tendremos que fingir?"
Al final…se dijo, sería la última vez que lo vería, se alejaría al terminar todo pero disfrutaría cada día que no pudo hacerlo hace mucho ¿sentía que terminaría mal? Claro que lo presentía pero al verlo ahí de pie solo recordaba al chico que ella había conocido. Lo odiaba… y amaba al mismo tiempo.
Se dijo que ya tenía entendido que sus sentimientos no habían desaparecido y que el hecho que hubiese hablado con Anna solo la enfureció debido a que en realidad ella pensaba lo mismo.
Estaba segura que nunca se casaría, que el escenario era ahora su todo y que no tendría aventuras, entonces… ¿porqué no arriesgarse? Después de todo en aquellos años era su sueño…
"- El tiempo necesario- fue su respuesta fría y relajada pensando que al final se negaría rotundamente. – partiremos ahora mismo."
"- Tendré que hablar con Yoh y…"
"- Yoh está casado con Anna… - concluyó este de forma extraña."
"-Claro que si – murmuró sonriendo con malicia al saber que estaba averiguando cada cosa – tienen un hermoso bebe."
Ren suspiraba molesto ante la clara insinuación de la joven pero haber sabido eso le llenaba con un poco de alivio, aunque prácticamente estuviera comprando a la chica para que le ayudara y eso ya era molesto y estresante.
La siguió a la pensión y pudo ver que todo seguía igual que antes. Pudo ver a un pequeño de cabellos rubios que extendía sus brazos a Tamao.
Aclaró su garganta al notarla cargarlo. Parecía incomodo y Tamao entendió el por qué haciéndola esconder su decepción ante sueños rotos.
Tamao le habló de forma especial al pequeño casi como la dulce chica de hacía años y aquello sorprendió a Ren.
Este solo fue interrumpido por la parición de Anna. Le parecía extraño volver a verla.
"-Tenemos visitas – murmuró muy seriamente."
"- ¿De verdad? – se escuchó la voz de Yoh que se asomó a ver a los recién llegados, sorprendiéndose y guardando silencio al ver a Ren."
"- Yo… - murmuró Tamao."
"- Ha aceptado casarse conmigo, tendremos que irnos – fueron las palabras cortantes de Ren."
"- Así que aceptó… - respondió Anna al mirarla y que esta inclinara su cabeza - ¿es completamente tu decisión?"
"- Yo…"
"-Tamao, si de verdad no lo deseas… - intervino Yoh quien notaba muy extraño el cambio en ella."
"-Será por poco tiempo – habló ella con más seguridad – no será legal, además… - dijo con cierto toque sofisticado y una pequeña sonrisa – estoy un poco aburrida."
Ren la miraba de reojo. Definitivamente estaba confundido, ¿de verdad había cambiado tanto?
Por su parte Yoh y Anna no se sorprendían de el gesto o las palabras, estaban acostumbrados que se comportase así cuando deseaba dar la impresión equivocada de ella.
"-Iré por mis cosas – murmuró altiva entrando y murmurando un "gracias por todo, estaré bien" al pasar por ambos Asakura."
Notándola desaparecer en el interior Yoh miró con desconfianza Ren.
"- ¿Ocurre algo' – preguntó muy consciente de todo."
"- ¿Qué tramas ahora?"
"-Le hablé claramente – fue su respuesta mal humorada – no le he mentido, ella ha aceptado."
"- Ella ya ha pasado por mucho, cuídala. –tras pensarlo agregó – está cansada y luego de este receso obligado deberá volver al escenario."
Al notar el ceño fruncido de Ren se dijo que no sería nada del agrado de Tamao que supiese cuánto daño le había causado y ciertamente todo eso le daba un mal augurio.
Ren se limitó a asentir sin importancia y no tuvo que esperar mucho ya que Tamao bajaba con una pequeña maleta. Despidiéndose de todos en especial del pequeño Hanna justo cuando se marchaba al fin.
"- ¿Crees que esté bien? – preguntó un Yoh rascando su cabeza debido al problema."
"-No lo sé, pero ya es mayor para tomar decisiones."
"-Aun así… - murmuró Yoh sonriendo con cierta preocupación."
"-Lo sé – suspiró con seriedad – puede que sea una forma de conocer las razones de todo pero parece que al final no sabremos cuan fuerte podrá ser ella, después de todo yo solo le dije lo que ella al final deseaba escuchar."
"- Pasa – exclamó Ren al abrir la puerta del auto y observarla subir con elegancia."
Tamao aceptó sin dejar de sentir aquel nerviosismo y una señal de advertencia.
Guardando silencio durante todo el camino hasta el aeropuerto donde un jet privado les esperaba.
Pudo ver como Ren se sentaba frente a ella y se cruzaba de piernas mirando por la ventanilla.
"- ¿No dirás nada? – preguntó al fin molesta por ser tan ignorada y que Ren actuase como si nada hubiese ocurrido."
"-Te he dicho los términos ¿hay algo que no te quedase claro?"
"-Nada – desvió su mirada molesta porque la respuesta la hubiese ofendido."
"- Nos casaremos mañana – soltó al mirar de reojo."
"- ¿Mañana? – repitió incrédula tratando así de no tartamudear."
"- ¿Hay algún problema?"
"- ¡Es muy pronto!"
"- Hemos tenido varios años de compromiso, creo que ya es la hora."
"- No es un matrimonio verdadero – protesto tratando de mantener su porte."
"- Entonces ¿de qué te preocupas? Recibirás todo lo que te he prometido."
Molesta, desvió su mirada a la ventanilla. Se dijo que Ren terminaba siempre con la última palabra.
Ella era Tamao Tamamura, no había ganado su reputación por nada y aunque por un arranque de debilidad hubiera cedido, no se dejaría atemorizar.
Mientras tanto Ren se debatía en su siguiente movimiento. Parecía tan molesta que había decidió guardar silencio, era muy extraño verla en aquel estado y de pronto le agradaba demasiado.
Siempre pensó que casarse con ella sería divertido pero ahora por alguna razón se dijo que causaría mas revuelo en su familia y obtendría todo lo que deseaba.
La observó con aquel abrigo y como distraídamente comenzaba a tararear y aquellos labios rosas se movían.
Aclaró su garganta furioso por las ansias extremas de tocarla.
"- ¿Qué ocurre ahora? – preguntó con desconfianza al notar como la observaba."
"-Me preguntaba si puedes vestirte mejor para cuando lleguemos."
Tamao se quedó sorprendida ¡¿Cómo se atrevía?! Era tan detestable al decir algo tan cruel que decidió suspirar para mantener la calma.
"- ¿Causaría una vergüenza? – preguntó al mirar el vaso con al agua que había ordenado hacía minutos, colocado a su lado."
"- Es lo más probable- mintió tratando de romper el ambiente."
"-Entonces me cambiare – dijo dócilmente al ponerse de pie con el vaso – creo que… ! Lo siento! – fueron sus palabras al abalanzarse sobre él intencionalmente y mojar su traje. Sonrió de forma retadora y pudo ver la cólera en él."
"- Lo has hecho a propósito- murmuró al ponerse de pie."
"- A veces puedo ser muy torpe – respondió desafiante – iré a cambiarme."
"- Yo igual."
"- ¿Qué?"
"- Solo hay un sitio, parece que entraremos juntos – sonrió al ver la vergüenza en ella – no es nada que no hayas visto o ¿no es cierto lo de tus aventuras?- lo ultimo lo decía con más seriedad de la que deseaba mostrar."
"- ¡E-Eso lo sé! – dijo aclarando su garganta al imaginarse al hombre frente a ella desnudo – pero no es algo que tú has visto."
"- De ti, no – respondió insolente."
"- Eso lo sé – fue la respuesta molesta de la chica al imaginar que pudo haber visto a muchas mujeres."
"- Pero una vez estuve a punto de verlo – murmuró al acercarse."
Tamao escuchó horrorizada aquel recuerdo que había dejado atrás.
"- Pero no fue así – dijo con toda la seriedad que podía."
"- Nos interrumpieron – se encogió de hombros y sonrió de forma arrogante."
"-Debes ir primero- dijo al desplomarse nuevamente en el asiento y cruzarse de brazos."
"- Me preguntó – exclamó al mirarla de reojo - ¿Qué harás en nuestra noche de bodas?"
"- Nada – respondió al mirarlo rápidamente - ¡No habrá noche de bodas!"
"-Será divertido verlo – dijo con una leve sonrisa sarcástica."
"- Oh, claro que sí, estoy segura que disfrutaras ver como las cosas no salen como quieres – respondió entrecerrando los ojos."
"- Tamao – dijo mostrando una sonrisa arrogante que lo hizo verse más atractivo – las cosas ya están saliendo como deseo."
Su corazón se aceleró al verlo pero pronto se molestó al escucharlo reír. Se asomó en su asiento para decir algo cuando él se alejó.
"- ¡Ja! Ya lo veremos."
Escucharlo reír con cierta victoria la hicieron presionar más su puño. Ren no la intimidaría ni siquiera por el hecho que desde que él la tocase, nadie más lo había hecho. Nunca había estado con un hombre y era algo que no dejaría que él descubriese.
El viaje en avión y luego en auto cuando llegaron a la mansión de los Tao habían sido tan agotadores que se había dormido, algo que en aquellos momentos era tema de discusión.
"- No te estaba abrazando – murmuró cruzándose de brazos levemente sonrojada."
"-Me parece que necesitabas calor – murmuró al hacer señales al conductor para que entrase las maletas."
"-¡Eres un aprovechado!"
"-Serás mi esposa ¿estaría aprovechándome enserio?"
"- Este matrimonio no será le…- calló a sentir como Ren se había acercado hasta besarla. Tanta era la sorpresa que había quedado inmóvil."
"-No quiero que digas eso en voz alta, menos cerca del territorio donde se supone debes ser mi esposa – murmuró molesto al imaginar que de verdad ella no querría besarlo cuando él estaba haciendo una lucha para auto controlarse al verla tan atractiva - pero me temo que ni siquiera sabes besar ."
Ella se había cambiado en el avión y andaba un abrigo que cubría su vestido corto. El abrigo era color marrón y se había recogido el cabello, luego colocó un poco de maquillaje en sus labios haciéndola ver naturalmente hermosa.
"- ¿Eso crees? – preguntó."
"- ¿Acaso me demostraras lo contrario esta noche?"
"- Si lo intentas gritaré – dijo colocando sus manos sobre su pecho al notar como estos atraían la atención del Tao."
"- Créeme gritaras cuando… - no terminó al sentir un punta pie."
"- Bienvenidos – se escuchó la voz del hombre que había abierto la gran puerta frente a ellos - ¿Señor Tao? – murmuró el que parecía ser el mayordomo al verlo presionar sus dientes furioso mientras que la joven y hermosa mujer a su lado hacía una reverencia grácil y elegante como si nada."
"-Muchas gracias – dijo Tamao con cortesía y control al dar unos pasos y entrar a la mansión."
La observaba incrédulo mientras que una vena se saltaba en su rostro furioso deseando estrangularla. Jamas imaginó que la chica hiciera algo tan violento y lo peor de todo ¿Quién creería que aquella sofisticada y encantadora mujer le había golpeado? Ahí se encontraba su mayordomo embobado por la belleza y serenidad que transmitía.
"- ¿Sucede algo señor? – preguntó el hombre al verlo hacer un gesto de dolor."
"-De seguro debe estar cansado ¿no es así?... cariño – murmuró con una sonrisa malvada y desafiante."
Ren la fulminó con la mirada y ella haciendo caso omiso, habló con el hombre de lo difícil del viaje.
Bien, se dijo, Tamao jamás había visto ciertas facetas en él y era hora que las conociese, eso debía hacer si quería que aquella terca mujer le temiese como rival y sobre todo que le viese como su esposo.
Continuara…
n/a: bueno, como tengo que terminar el fic anterior y como en esta historia he avanzado 5 capítulos decidí poner el otro. Gracias por sus deseos los exámenes están matados así que es difícil seguir con este hobby claro que quiero terminar lo que empecé (de que termino termino) quiero agradecer a:
Elys:. Gabe logan:.:yumiki sama(igual me quede extrañada con la nueva actitud de Tamao mas o menos me baso en eso con este fic pero ni modo, el creador manda hehe):.:conchito ( cuanto tiempo sin hablar contigo chica):.:yuki minyooki chan:.:violet (waa de verdad nada nada te he visto lo siento he estado muy ocupada T.T)
Gracias por su apoyo y por seguir leyendo si les parece bien, mientras termino el cap de venganza innecesaria actualizare 3 caps mas de este fic que tengo hecho luego esperare un año para volverlo a actualizar XD broma.
espero les agrade.
Hasta luego.
Próximo cap: "Noche de bodas"
.
pd: consejo!!! siii aunque no se crea XD naa es para decir solo un cosa : si alguien es fanatico de avatar el ultimo maestro aire (dibujo animado de nickelodeon) como yo, le aconsejo ver los dos traillers de la pelicula live action !se ve buena!! (esperando que no sea otra horripilancia como dragon ball evolution) me encanta suko aunque en la caricatura es mas guapo jeje en fin, cuidence.
