Triste melodía.

Cap5: Primer paso.


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Con aquellos guantes rosas tomó un poco de nieve en el patio delantero e hizo una bola. Sonrió con agrado al sentir la frialdad mirando todo el manto blanco que recién había cubierto los suelos.

Se sorprendía como la nieve tardaba en caer en aquella región siendo el último mes del año.

Miró su guante abultado rosa y sonrió al recordar que aunque fuese un poco infantil debía admitir que esos gustos por el rosa no desaparecían.

Miró a su lado la ventana que daba al interior del despacho privado de Ren. Desvió su mirada molesta, no queriendo admitir que estaba en ese lado de la casa para poder verlo.

Este la ignoraba más que antes. Hacía una semana desde la visita de aquellos sujetos a la mansión y de hablar sobre "tiempo entre ellos" pero la realidad es que al final Ren se había mudado de habitación irónicamente siendo la de él la que ella usaba ahora.

Hizo una bola con aquella cantidad de nieve en su mano y la arrojó tristemente. Lo extrañaba, se dijo, al mirar el piso con tristeza. De pronto se sentía sola en aquel gran lugar.

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"- ¿Aun no quiere entrar? – preguntó Jun a uno de los sirvientes."

"-No señorita, he avisado que el almuerzo está listo…"

"-Bueno – sonrió – déjenla, cuando termine podrá pedirle algo de comer."

"-Como usted diga… - murmuró el hombre al inclinarse."

"- ¿Quién no comerá? – preguntó la voz que hizo girar a ambos."

"-Ah, Ren, veo que al fin decides salir de ahí.- exclamó al mirarlo sacudir sus cabellos revisando una página en una de sus manos."

"- Sabes bien lo que tengo que hacer – dijo mal humorado."

"-Lo sé – respondió tras un suspiro – en fin, si ella no lo desea habrá que esperar- se dirigió al sirviente."

"- ¿De quién hablan?"

"- De Tamao por supuesto."

Alzó una ceja y la miró dubitativo.

"-Ha estado en el patio desde muy temprano – le explicó – supongo que la nieve debe gustarle mucho."

Ren permaneció en silencio por un momento para luego comenzar a retirarse y dirigirse a la puerta trasera.

"-Si puedes – levantó la voz su hermana sonriendo – tráela, necesita comer."

Ren hizo un mohín y siguió hasta salir al jardín. No le gustaba el hecho que ella no hubiese desayunado y ahora justamente parecería que saltaría su almuerzo.

En los dos últimos días parecía no querer comer demasiado y se daba cuenta de ello ya que aunque no habían hablado demasiado, se fijaba de casi todo en relación a ella.

Hacía mucho frio y recordó su admiración por ella cuando hablaba que era su estación favorita. Negando con su cabeza caminó solo un poco mas hasta verla de pie frente a una gran pila de bolas de nieve.

Hastiado decidió llamarle la atención más el tarareo y la leve voz hermosa de ella se dejó escuchar. Estaba cantando y aquella voz le pareció realmente hermosa.

Ella se ponía de cuclillas, tomaba otra bola y la apilaba mientras cantaba sonriendo. Él hacía mucho que no la veía sonreír así y se preguntó muchas cosas.

Miró el papel en su mano, y lo colocó en el bolsillo. No deseaba hacerla salir de aquel trance pero…

Apropósito, hizo ruido al caminar y Tamao lo notó de inmediato.

Aquel rostro ruborizado por el frío y sus cabellos movidos por el viento la hicieron ver adorable y atractriva.

Aclaró su garganta y desvió un poco su mirada.

"-No has comido nada desde la mañana. Ya es hora."

Tamao notó extraño que se diese cuenta. Desvió su mirada y siguió con las bolas de nieve.

"-No tengo apetito."

"- Come – ordenó frunciendo el ceño."

"- No tengo… - murmuró cuando no quería mirarlo. Era tonta se dijo, por adorar en secreto al sujeto que más tristeza le estaba causando."

"-Dime ¿comportarse como una niña caprichosa viene añadido a la artista?"

"- No soy caprichosa – murmuró molesta al poner las manos en su cadera – además, no creo que te interese mucho, ni siquiera has estado presente la mayoría del tiempo."

"-Ah, ¿es ese el problema? – sonrió con arrogancia al acercarse - ¿estás furiosa por no pasar tiempo contigo?"

Tamao no pudo evitar ruborizarse. No respondió y esperó palabras de él.

"- Lo siento – respondió fríamente – no tengo tiempo para andar cuidando a alguien que no ha terminado de madurar."

"-¿Madurar? – repitió ofendida por aquellas palabras. De pronto se dijo que Ren pasaba más a la defensiva de lo común, llegando a la conclusión que se debía a la actitud de ella pero no quería dejarse amedrentar por él. Temía que volviese a herirla de una manera que no podría reponerse así que debía seguir con aquella faceta - ¿a quién le faltará? Me has traído aquí por sobornos arrastrándome a tus problemas y arruinando mi oportunidad de seguir en el escenario para esta época."

"- ¿Sobornos? – preguntó al acercarse más – Tu tienes un precio, y tengo que pagarlo para tenerte ¿Cómo se les llama a las mujeres que se les paga por servicios?"

Oír aquella insinuación le había dolido tanto que se acercó sin ánimo al intentar abofetearlo pero él había detenido el golpe debido a la lentitud.

¿Qué le ocurría? Se preguntó Ren. Siempre estaba alerta, molesta y dispuesta a pelear con él algo que nunca se imaginó de la dulce Tamao pero en los últimos días se veía decaída y sin energía.

"-Eres un… - dijo sin ánimo alguno. Tenía ganas de llorar, ahora la creía una prostituta. ¿Y que si lo creía? Intentó desviar su mirada cuando sintió la mano del chico en su mentón."

Tamao se sonrojó al verlo tan cerca. Era muy apuesto y lo amaba después de todo. Le parecía terrible que la ignorara… sentía que le dolía profundamente.

"-Tienes ojeras – fue lo único que dijo al mirarla a los ojos."

"- Gracias – murmuró fingiendo altivez y aparentando que el comentario no le molestaba – la próxima vez me pondré mas maquillaje."

Ren frunció el ceño analizando un pequeño detalle.

"-Dormirás conmigo – respondió con seriedad – no has dormido bien ¿no es así?"

"-No es para tanto – desvió la mirada avergonzada que se diese cuenta de algo."

"- ¿Le tienes miedo a la habitación? – preguntó casi sarcástico."

"-¡Claro que no! – esta vez sí se había sonrojado. ¡Claro que temía estar en esa habitación! Se dijo, era tan grande y oscura que se preguntaba como Ren podía dormir tranquilo en ese lugar pero, esa debilidad frente a él no sería correcto demostrarla."

"- Dormiremos juntos – reafirmó con seriedad – si quieres mi atención aprende a actuar como una esposa."

"- No necesito tu atención – respondió molesta por su arrogancia – lo que necesito es marcharme de aquí."

"-Pues no lo harás – respondió fríamente."

"- ¡Ni siquiera deseo estar contigo! – mintió molesta por todo."

"- ¡Si estás conmigo es por mi conciencia por aquel día, en resumen solo es lástima! – soltó furioso y se detuvo cuando la miró palidecer."

Sin decir una palabra más, Tamao salió corriendo al interior de la casa. No lloraría se repitió, no lo haría hasta encerrarse en la habitación y hacerlo como le diese la gana.


Ren golpeaba la mesa furioso. Metió las manos en su bolsillo y miró por la ventana de la sala como en el exterior, Tamao parecía seguir jugando con la nieve.

Ya había pasado una semana y aun seguía huyendo de él. Comía en cuanto él terminaba, hablaba solo con Jun y ni siquiera lo miraba.

Se arrepintió de sus palabras pero estaba tan furioso ese día. Extrañaba a su antigua prometida, extrañaba a la chica cálida y amable.

Esta era cortes, pero muy fría y ese día se había enfurecido por la frustración de todo sus compromisos y la angustia de pensar que ella no era feliz ahí.

Era un idiota enamorado, se repitió, siempre lo fue y le parecía injustamente desventajoso ya que ella parecía haber dejado de sentir algo por él. Ella actuaba con resentimiento, con enojo y sobre todo actuaba como si nunca lo perdonaría. ¿Por qué culparla?

Últimamente siempre pasaba de mal humor, y sabía muy que todos lo notaban incluido su "esposa".

Su estrés aumentaba porque aquella hermosa mujer le atraía y siendo su esposa no podía tocarla como deseaba.

Furioso como estaba, tomó su abrigo y salió de ahí para encontrarse a su hermana sentada en la sala leyendo un libro y a Tamao que recién entraba a la casa.

Esta no lo miró y aquello lo molestó más.

"- ¿A dónde vas? – preguntó Jun extrañada que pasase al lado de Tamao como si nada y se dirigiera a la puerta."

"-Iré a caminar – fue su respuesta cortante al tomar la perilla de la puerta."

"- No puedes – dijo Jun al cerrar su libro – han avisado que habrá tormenta de nieve."

"-Solo caminaré – respondió – vuelvo enseguida."

Tamao lo miró partir con más preocupación que la que deseaba demostrar. Deseó impedirle la salida pero al recordar las palabras de él supo que podía cuidarse solo y que no la necesitaba, nunca la necesito, además ¿acaso podría detenerlo con solo pedírselo?

Tamao giró y se dirigió a las escaleras.

"- ¿No se han arreglado las cosas? – escuchó a Jun que no dejaba de observarla."

Inclinó su mirada y distraídamente acarició su propio brazo mientras negaba con su cabeza.

"-Tamao… - murmuró con pena hacia ella."

"- En cuanto pueda me marcharé – dijo con una sonrisa cordial. Ciertamente la había incomodado aquella mirada de la peli verde."

Jun dejó el libro a un lado y la observó en silencio tratando de no arrepentirse de lo que pensaba decir.

"- Ren viajó mucho para encontrarte – comenzó – eres… importante para él."

"- No – negó con la cabeza sin creer en ello – Ren me necesita para su conveniencia. Ahora tengo un nombre con respeto- dijo con seriedad y tristeza – soy ideal para el cargo."

"-Tamao, él…"

"- Lo amé – murmuró sin decir sus sentimientos en ese momento – y luego… él… - recordó cada momento, cada situación que la hizo ser fuerte y madurar – No, en cuanto pueda me marcharé- sonrió con cortesía – tengo mucho sueño, permiso."

Intentó soltar toda la verdad al verla alejarse pero se detuvo por Ren. El orgullo y estabilidad de su hermano estaban en juego. Tamao no se daba cuenta pero la verdad era que ella podía destrozar a Ren cuando quisiese.


"-Eres…importante para él."

"- Importante… - repitió para luego desviar su mirada de la ventana. Pensaba en las palabras de Jun y lo equivocada que estaba. Ren había sido cruel y malvado con ella aun sabiendo que ella estaba perdidamente enamorada."

Se cubrió un poco más con aquella bata y miró la tormenta de nieve por la ventana. Ahora estaba ahí preocupada que él no hubiese regresado.

"-Eres…importante para él."

Volvió a recordar aquellas palabras y sonrió con ironía. Se sentía tan desesperada que trataba de formarse esperanzas de las palabras de Jun cuando ella bien recordaba, que Ren jamás las había pronunciado… ni siquiera la noche antes de su boda hacía mucho tiempo.

Había llorado y sufrido mucho por él y todo para que años después regresase a pedirle matrimonio. Disparatado, pero la culpable era ella por aceptar la idea.

Acercó sus manos un poco al fuego y miró la ventana nuevamente. Ya era muy tarde.

Se dijo tras analizarlo, que bien podría estar en algún hotel o haberse hospedado en algún lugar, después de todo los Tao eran muy conocidos ahí.

"-Pero… - murmuró en voz alta al sentir más preocupación."

Era media noche ya y al no poder dormir decidió bajar a la sala. Miraba una y otra vez la puerta principal con aquel extraño presentimiento.

"- Él está bien… - murmuró al analizar que Jun no estaba despierta ni preocupada, más bien aquellas salidas debían ser normales en Ren."

Se abrigó y tras unos minutos, frunció el ceño levemente y se puso de pie. Él de seguro estaría bien, y ella al final se estaría preocupando por algo demás.

"- Señor – se escuchó una voz tras aquella puerta deteniéndola y sorprendiéndose cuando esta se abrió dejando entrar nieve y vientos helados – Sería mejor un hospital."

Tamao escuchó intrigada aquella voz y como las dos sombras entraban mientras las puertas se cerraban.

Parecía ser el mayordomo quien a su lado traía sosteniendo a otra persona.

Cuando ambas sombras se acercaron a la luz de la chimenea en la sala se sorprendió al ver como aquel hombre colocaba a Ren Tao sobre el sofá.

Este se sentó y reclinó su cabeza hacia atrás mientras tocaba su ojo izquierdo.

"-Señor…"

"-Solo necesito agua caliente – dijo en tono frío – tráela."

El hombre pareció intimidarse y asintió. Giró y notó la figura de la peli rosa.

"- ¿Ren? – llamó extrañada al acercarse. Notó de pronto con horror que de la frente del chico bajaba mucha sangre hasta su ojo que parecía también lastimado - ¡Ren! – repitió preocupada acercándose."

"-No es nada – murmuró molesto y extrañado por el tono alterado de la chica. Cubrió su ojo con la mano y volvió a reclinar su cabeza."

"- Por favor – ordenó la joven con toda seguridad al hombre – traiga un botiquín de primeros auxilios."

"-Como usted diga – dijo el hombre al hacer reverencia y retirarse rápidamente."

"- ¡¿Qué estabas haciendo?! – preguntó al acercarse y apartar lentamente la mano del joven - ¡¿Cómo...?!"

"-No es nada. – repitió sin mucho entusiasmo al suspirar y tocar su frente."

Tamao miraba con impotencia la herida. Llevó la mano a su boca y sus ojos se ablandaron mientras Ren observaba como comenzaba a llorar.

"-Espera, esto no es para tanto… - calló al sentir como la chica se ponía de rodillas a su lado en el sofá y rodea su cuello con ambos brazos."

"-E-Estas sangrando mucho – dijo mientras hipaba un poco sin levantar su rostro del hombro del chico."

Recordaba muy bien años atrás como aquella joven se entristecía y como se preocupaba por él cuando se lastimaba. Ren se preguntó si aquella era de nuevo Tamao… lo último que deseaba pensar en ese momento era en el calor del cuerpo de la chica ¿Es que ella no lo entendía? No estaba dispuesto a decir lo distraídamente que caminó en la nieve, que pensar en ella, en tenerla desnuda en la cama lo habían hecho caer en una zanja con rocas. Tosió con un leve sonrojo. No, él no hablaría de la herida y como por aquellos pensamientos impropios se había lastimado.

Mientras tanto, Tamao notaba lo frió que estaba.

"-Te traeré sabanas – dijo sin esperar respuesta separándose y encaminándose al piso de arriba."

Ren la observaba con el seño fruncido. La mujer le estaba ayudando y él solamente podía fijarse en el pijama casi transparente que se mostraba cuando la luz de la chimenea iluminaba el cuerpo de la joven.

Desvió su mirada. En un principio había sido culpa de ella. Por lo menos, se dijo, ya le dirigía la palabra.

Tamao regresaba rápidamente encontrándose con el mayordomo quien colocaba el botiquín al lado del sofá.

"-Solo es una pequeña herida – repitió Ren un poco hastiado por todas las atenciones."

"- ¡No lo es! – dijo Tamao molesta al mirar a Ren y luego dirigirse al hombre frente a ella y hacer una reverencia."

Este se sonrojó al ver el cuerpo de la joven algo que Ren notó de inmediato. Envió una mirada de advertencia y el hombre cerró sus ojos en señal de disculpa mientras se retiraba.

"-Ten cuidado con lo que vistes – murmuró furioso una vez estuvieron solos."

"- ¿Qué?"

"- Ese horrible atuendo – respondió con mal humor."

"- Es una pijama – dijo frunciendo el ceño por el tono de él."

"- Creo que no duermes con nada abajo – dijo desafiante."

"- ¿Y a ti te consta? – preguntó molesta cuando se moría por volver a tocarlo, por darle un poco de calor y curarle aquella herida."

"- ¡Claro que sí! – respondió arrogante."

"- ¡Bien! – Dijo con altivez – pues para algunos no es nada desagradable verme."

"-Escucha – dijo furioso al atraerla hacia él. Se reía casi con ironía porque la chica no entendiese – No eres desagradable, mujer idiota, te deseo y andas paseándote por ahí con esas… prendas – murmuró al final despectivo."

"- ¿D-Desearme? – preguntó ciertamente extrañada que aunque esa proposición se la hubiesen dicho muchos hombres, un cosquilleo, nerviosismo y una extraña espera se formaban en todo su cuerpo con Ren – espera… - murmuró tratando de mostrarse indiferente."

"-Es natural – respondió desviando la mirada como para defenderse de lo que acababa de confesar – cualquier mujer hermosa atrae miradas y tú eres una."

"- ¿Cualquier mujer te atraería? – dijo por lo bajo tratando de que él no respondiese a esa pregunta."

"- Cualquiera – mintió con frialdad."

"-¡Bien! Deberías traer a una – retó molesta y herida por la respuesta de Ren."

"-No puedo, como veras, estoy casado."

"- Antes no lo estabas."

"-Puede que haya tenido un largo periodo de celibato pero fue por asuntos más importantes que eso – dijo al recordarla a ella siempre y a los asuntos en su familia."

"- Si lo haces, jamás te lo perdonaré – dijo molesta ante aquella idea. No soportaba imaginárselo con otra persona."

"-Siempre he sabido eso – respondió con seriedad – Arruiné el día de nuestra boda ¿porqué querría arruinarlo ahora que estamos casados?"

Lo había dicho con tanta ironía y cansancio que Tamao volvió a ablandar su mirada. Se había puesto celosa al pensar en Ren con otra mujer pero… ahora el chico estaba herido y ella debía cuidarlo.

Se preguntó ¿Cuánto tiempo habría estado bajo la tormenta? Agradecía que Ren fuese fuerte porque si no… ¿y si no hubiese vuelto, si no hubiese podido? ¿Qué hubiese pasado si…?

Dejó de limpiar la herida y bajó su cabeza.

"- ¿Qué pasa ahora? – preguntó Ren sin mirarla."

"-No vuelvas… a salir en estas condiciones."

"- ¿Por qué lo haría? Es reconfortante regresar con una herida en la cabeza – bromeó sarcástico pero tal parecía que Tamao no había captado el tono."

"-No quiero que vuelvas a hacerlo – presionó su puño y le miró con preocupación – estaba… estaba tan preocupada…"

Él abrió sus ojos aun mas por la sorpresa mientras notaba nuevamente los ojos cristalinos.

"- No llores – desvió la mirada furioso por no saber qué hacer ante aquella situación. Nunca sabía que decir, pero recordaba con claridad que no soportaba verla llorar, sabía muy bien que aquella mujer podía dominarlo con un par de lagrimas – No lo haré."

"- ¿En serio? – preguntó extrañado de la docilidad de aquel hombre."

"-Si eso te hace parar de llorar, lo haré – murmuró cerrando sus ojos indiferente."

Aquella simple frase hizo que el pulso de la joven se disparara. Era como si… lo amaba, pero no deseaba recordar las razones del por qué amarlo.

Siempre lo había pensando. Podría ser arrogante y mal humorado pero en el fondo… él la hacía feliz

De pronto, el recuerdo de su abandono en la boda aunque aún permanecía presente, en ese instante lo dejó a un lado. El temor de perderlo de nuevo la estaba guiando. No deseaba aquello, no lo soportaría y de pronto la idea vino a su mente, sonrojándose mientras colocaba un pequeño vendaje en la frente del chico.

Deseaba un hijo, lo deseaba de él. Si al final no podría tenerlo a él con el hijo de ambos bastaría. Se sonrojaba al pensar en un niño parecido a Ren ¿Cómo sería…?

"-¡Ni siquiera sabes hacer un vendaje! – molesto, el chico la miró con seriedad."

"- ¿Qué?"

"- Estabas distraída – negó con su cabeza al sentir la presión del vendaje - ¿Cómo pude pensar que podrías hacer esto?"

"- ¡S-Si puedo hacerlo! – respondió molesta y avergonzada por pensar en aquellas cosas mientras Ren se encontraba ahí regañándola."

Haciendo un puchero, la joven balbuceó un par de cosas cuando al fin logró hacerlo correctamente.

"- Si sigue sangrando iremos al médico para que se encargue de hacer algunos puntos – murmuró para sí misma."

"-No iré – respondió este tocando el vendaje."

"-Iremos, Ren Tao – dijo con firmeza a su lado."

"- No – fue su respuesta molesto y desafiante al cruzarse de brazos."

Tamao colocó las manos en el sofá y se acercó a él. Estaba por protestar cuando notó la respiración acelerada del chico. Este tenía una expresión molesta pero Tamao notó que el acercamiento lo hacía inquietarse.

Mordió su labio tratando de reprimir una sonrisa. Ren había dicho que la deseaba y tal parecía que no mentía y de pronto pensó si funcionaría un poco de coqueteo con él.

En el fondo sentía vergüenza por su pensamiento pero una confianza la embargó cuando recordó que él la había calificado como hermosa y… ¿estaría mal intentar enamorarlo con esas artimañas? Se sorprendió de su propio pensamiento cuando ahora deseaba un hijo de él y quién sabe si su matrimonio funcionase… ¿porqué no intentar enamorarlo?

¿Y si no funcionaba? Aquella pregunta rondaba su cabeza pero al verlo ahí frente a ella desafiante, supo que lo necesitaba y mucho más que él a ella.

"- Quiero que… vayamos si las heridas no sanan – usó un tono más suave, sus ojos e ablandaron y se acercó lo mas que pudo notando la reacción del chico que fue cerrar sus ojos con fuerza, maldecir por lo bajo y levantarse furioso del sofá. – ¿A dónde vas?"

"- A dormir – murmuró – no puedo tomar un baño."

"-Ah… - murmuró sonriendo con victoria - ¿es por el frío?"

"- Estas jugando con fuego – entrecerró sus ojos y la miró con seriedad."

"- ¿Iremos al médico? – preguntó ignorando el comentario mientras se cruzaba de brazos sabiendo que sus pechos se erguirían mas."

"- Maldita sea – desvió su mirada – iremos – estaba furioso que la actitud de la chica le hubiese tomado por sorpresa ¿Cómo la tímida Tamao podía comportarse así? Entonces tras unos segundos lo descubrió. Tamao ya conocía bien sus dotes y como usarlos con él y maldita fuera su boca por haber hablado de más y haberle confesado sus deseos."

"-Buenas noches – fingió una sonrisa amable."

"- Agradece – murmuró furioso de sentirse tan amenazado – que tengo esta herida."

"- No – sonrió con cariño – agradécelo tú."

Pudo ver como Ren se sorprendía nuevamente y murmuraba maldiciones al subir la escalera. El corazón de Tamao se aceleró mas al entender que ella podía ponerlo nervioso y aquella satisfacción la llenaba de esperanzas.

Desde joven, Ren siempre fue muy serio en aquellas cosas y hasta cierto punto tímido cuando llamaba la atención de mujeres. Con ella era distinto ya que ella era más tímida por ello siempre terminaba por ponerla nerviosa.

Ahora ella era mayor, su cuerpo había crecido y ciertamente tenía más experiencia con todo tipo de hombres al coquetear. Ren se estaba comportando con nerviosismo debido a su seriedad. Sonrió con ternura al sentir sus mejillas tibias. Probaría aquello, probaría cuanto podía influir en él.


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Continuara…


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N/A: hola bueno lo prometido es deuda así que aquí está el otro cap. Quisiera bueno comentar que desearía que me esperaran con el fic de venganza innecesaria y adelantar un poco mas este. Resulta que lo escrito no lo encuentro y quiero revisar bien ya que me da pereza escribirlo de nuevo XD si no lo encuentro no me quedara de otra que repetirlo.

Quisiera agradecer a los que me leen:

Gabe logan:.:yuki minyooki:.:matilda de large:.:sakuryo(jeje hasta ahorita lei tu review en mi otro fic. tu proposicion me halaga mucho, con gusto cuando quieras puedes hacerme preguntasjeje):.:Elys.

Muchas gracias, espero que el cap sea de su agrado.

Hasta luego.