Triste melodía.

Cap.6: Encuentros.



Tomó asiento en su cama haciendo que la sabana bajara hasta su regazo. Miró hacía un extremo de la habitación y pudo ver el reloj de pie que marcaban las diez de la mañana.

Tosió un poco y tocó su cabeza. Su vendaje seguía ahí y tal parecía que dentro de poco pescaría un resfriado.

Intentó ponerse de pie y el ruido de la puerta abrirse le hizo detenerse.

"- Ren – llamó Jun quien entraba rápidamente cerrando la puerta tras de sí - ¿Estás bien?"

"- ¿Quién ha hablado ya?"

"- Tamao me ha comentado todo – murmuró al acercarse - ¿se ha detenido la hemorragia?"

"- No lo sé – respondió hastiando al dejarse caer en la cama - no he revisado."

Jun suspiró y se acercó hasta notar el vendaje manchado con sangre.

"- Tamao tiene razón. Deben ir al médico – murmuró pensativa sabiendo que Ren se negaría."

"- No hables de médicos – fue la respuesta del chico quien molesto, recordó el incidente de la noche anterior y como al pensar en su esposa se le había dificultado dormir- esto no es para tanto – se refirió a la herida."

"- Para ti nunca es demasiado – suspiró resignada y le observó - ¿por qué saliste en esas condiciones?"

"- Quería caminar."

"- Siempre pensé que tu parte impulsiva se había terminado a tus dieciocho años – amonestó la joven como si de una madre se tratase."

"- La culpa es de ella – murmuró molesto."

Jun parpadeó sin comprender.

"- Tamao te está esperando."

"- ¿Esperando?"

"- Está desayunando – explicó – y dice que te acompañará al médico ¿es que has aceptado ir? – preguntó extrañada que aquello resultase ser cierto cuando su hermano detestaba los hospitales."

"- Tengo que hacerlo – murmuró furioso sabiendo que no tenía otra opción. Aceptaba o aquella mujer le haría aceptar."


"- ¿El abrigó está bien? – preguntó al girar y verse a sí misma."

"-Déjeme decirle – murmuró el hombre al inclinarse como muestra de respeto – que se ve realmente hermosa."

"-Muchas gracias – sonrió agradecida."

El hombre con un leve sonrojo se marchó y Tamao suspiró con una sonrisa en sus labios esperando que Ren bajase en cualquier momento. Miraba su atuendo sabiendo que se había esmerado en él.

Traía unas zapatillas con un tacón muy bajo de color negro que combinaban con sus medias del mismo color y sobre ella un vestido color oscuro de mangas hasta las muñecas y un cuello de tortuga que resaltaba su piel aterciopelada, su leve maquillaje, su simpático sonrojo y sus cabellos largos dejados libremente.

Sonrió con un extraño sentimiento al esperar la reacción de Ren y sin embargo no tuvo la oportunidad de esperar mucho ya que el joven bajaba por las escaleras.

Su rostro frío parecía muy pensativo y Tamao se sonrojó al ver al apuesto hombre bajar con un traje casual y un abrigo a su medida que resaltaba su figura.

Mordió su labio sabiendo que él debía quedar impresionado y no ella. Al tomar aire una y otra vez decidió hacerse notar.

"- Jun tenía razón – sonrió – veo que después de todo irás."

"- Dije que iríamos – fue la respuesta fría al notar las curvas de aquella mujer que de pronto usaba ropa más ajustada de lo normal - ¿Tienes que ir vestida así? – preguntó casi con furia al imaginar que no sería el único en verla."

"- ¿No te gusta? – preguntó fingiendo inocencia – hm… entonces tal vez debería ponerme algo mas… revelador. Tal vez algo que sea mas ajustado de la cintura y…"

"-¡Así está bien! – respondió tan rápido que Tamao intentó reprimir una sonrisa."

Ren metió las manos en el bolsillo del abrigo y maldijo su suerte. Lo último que deseaba es que su esposa fuera el centro de atención y no sabía cómo actuaría él estando a solas con ella en el auto.

"- ¿Conducirás? – preguntó extrañada al salir de la mansión."

"-Si – fue su respuesta seca haciendo suspirar a la joven quien no tuvo más opción que acceder."

Se colocó en el asiento de pasajero y pudo ver la destreza con la que Ren hacía cada cosa. Andaba aun un vendaje en la cabeza pero ciertamente él nunca dejaba de transmitir aquel magnetismo y seguridad que Tamao admiraba.

"- Te lo advierto – se escuchó de pronto la voz de Ren quien no dejaba de ver al frente – solo será una revisión rápida."

"-Lo sé – sonrió con más calma."

"-Bien."

"- ¿Aun detestas los hospitales? – preguntó aprovechando el momento para hablar con él aunque sabía muy bien la respuesta de aquella pregunta."

"- Sabes que sí."

"- La gente puede cambiar."

"- La gente cambia – murmuró mirándola de reojo tomándola por sorpresa."

"- Las situaciones nos hacen cambiar – frunció levemente el ceño sabiendo bien a donde iba la conversación."

"- No conoces las situaciones."

"- ¿No las conozco? – reprochó presionando su puño y de pronto sintiendo los recuerdos – Explícamelo entonces – exigió."

"- No puedo."

"- ¡No puedes! – repitió ironizando y desviando su mirada hacía el paisaje en el exterior."

"- Tamao – llamó deteniendo el auto y mirándola fijamente – Si abro la boca no me creerás."

"- Tienes razón – sentenció la chica incomoda mientras salía del auto dándose cuenta donde estaban – hemos llegado."

Ren la observó durante unos segundos más antes de seguirla al interior del hospital.

Caminaron al interior y llamaron la atención de varias personas en aquella zona.

Aclarando su garganta, Ren habló con una enfermera en la recepción y esta asintió señalando un pasillo.

"- Es por ahí – murmuró Ren a la peli rosa una vez se hubieron acercado."

Tamao miraba con clara incomodidad como Ren llamaba la atención. Caminando tras él podía ver como el chico ignoraba aquello pero ciertamente se ponía tenso ante cada mirada.

Desvió su mirada con un dejo de tristeza y molestia. Había decidido conquistarlo pero al recordar el pasado, sintió como de pronto sus ansias caían. Tan pensativa estaba que el hecho que Ren estirase su mano desde el frente y la tomase de la mano atrayéndola a su lado la sorprendió.

"- ¿Qué?..."

"- Me incomoda – murmuró – aprovecha la situación y actúa como mi esposa – entrelazó sus dedos con ella haciéndola enrojecer."

"-No creo que de verdad quieras eso – murmuró con claro tono molesto – y no necesito aprovechar nada."

"- Veo que algo te molesta – murmuró con una mirada casi maligna."

"- No es cierto – respondió mirándolo con seriedad."

"- Dime, cariño – usó el apelativo sonriendo con malicia al mirarla de reojo - ¿estás celosa?"

"-¡C-Claro que no!"

"- ¿No? – preguntó con clara insinuación sabiendo que estaba a punto de recuperar el control, pero fue en aquel momento cuando pudo sentir el cálido cuerpo de su esposa quien se aferraba a su brazo mientras sus pechos le rozaban."

"- No cariño – repitió con claro desafío."

"- Eres muy molesta – exclamó con un tono cansado haciéndolo casi familiar."

"-No entiendo a que te refieres – mintió sin dejar de presionarse a él."

"-Esto lo pagaras – respondió de reojo con una mirada más seria."

"- Hazlo entonces – retó la joven logrando sorprender a Ren quien tocaba su cabeza como si esta le doliese."

Tamao sonrió encantada que se hubiesen calmado los ánimos nuevamente mientras se detenían frente a una habitación.

Ren giró la perilla y Tamao pudo ver como en aquella pequeña recepción muy bien ambientada se encontraba otra enfermera.

"-Muy buenos días – se puso de pie sorprendiéndose del recién llegado - ¿Tao?"

La mujer hermosa se alejó del escritorio hasta acercarse al recién llegado. Sus cabellos rubios iban tomados de un moño por una tiara blanca.

Tamao se sorprendió de la familiaridad con la que aquella mujer trataba a Ren hasta en el momento que reparó en ella.

"- Así que ella es Tamao – murmuró – es realmente hermosa."

"-Gracias – murmuró apenada."

"- Perdona mi descortesía – sonrió – me llamo Elisa."

"-T-Tamao – respondió sin querer decir su apellido."

"- Muy bien – se dirigió a Ren – si deseas ver a Fausto, esta al fondo."

Ren con seriedad asintió alejándose no sin antes decirle a la peli rosa que le esperara ahí.

Sabiendo que ahí no podían discutir, Tamao accedió a la petición de Ren tomando asiento y esperándolo.

Notó a la amable mujer y como está al dirigirse a su escritorio arrojaba al piso por accidente una pila de papeles.

"- Lo siento – murmuró rápidamente al ver a la peli rosa ayudarle."

"- No se preocupe – sonrió."

"- Veo que la esposa de Ren Tao es muy amable – sonrió con amabilidad."

"-Me… sorprende que sepa eso – murmuró con sinceridad."

"-La familia Tao es muy conocida aquí, es normal que se supiese que el heredero de la familia contraería nupcias – emparejó los papeles y luego la observó – después de todo somos los médicos familiares de ambos herederos."

"- ¿Médicos… familiares?"

"- Si – sonrió – desde que Ren era un niño."

"- ¿En serio? – preguntó de pronto interesada sabiendo que Ren no hablaba mucho de algunas cosas - ¿Puede?... ¿Puede decirme como era él?"

"- ¿Él?"

"-Mi esposo – reiteró sonrojándose levemente."

"- Es normal la curiosidad, supongo – trató de reprimir una risita y luego colocando sus dedos sobre su mentón intentó recordar – Era un niño de lo más problemático."

"- Creo que esa cualidad no ha desaparecido – murmuró casi con cariño."

"- Puede ser – sonrió – Solía lastimarse mucho en los entrenamientos y parecía que no se llevaba bien con su familia, claro, la excepción siempre era Jun."

Tamao haciendo memoria, recordaba muy bien aquello. Ren desde la adolescencia solía entrenar y esforzarse demasiado en sus estudios y sobre todo recordaba muy bien que no soportaba la visita de sus padres.

"- Pero era de comprenderlo ¿no es así? – dijo con nostalgia al dirigir su mirada al escritorio y captar la atención de la chica – alguien que prácticamente fue criado por su hermana mayor y que no recibió cariño más que solo lujos que trataban de suplantar ese sentimiento. Para Fausto y para mi es una respuesta muy natural – le miró – pero debo decirte que es un alivio conocerte. Veo que él ha escogido bien."

Tamao se sonrojó por el cumplido y recordó cuando conoció a su esposo. Era tan frío, tan arrogante, tan manipulador que el hecho de que guardara sentimientos protectores y que a pesar de eso fuese muy bondadoso hizo que terminara completamente enamorada de él.

Mordiendo su labio inferior intentó desviar un poco el tema.

"- ¿Fausto? – decidió indagar."

"-Mi esposo – sonrió – Trabajamos juntos."

"- ¿Y eso es divertido?- preguntó mas para sí misma imaginándose trabajar con Ren. De pronto su rostro se puso azul al pensar que no podría hacerlo."

"- Solo es por poco tiempo – rió – verás, estoy esperando un bebe y…"

"- ¿D-De verdad? – preguntó mirando la figura esbelta de aquella mujer."

"- Solo tengo dos meses, pero se me ha recomendado descanso – rió al notar la mirada calculadora de la joven- así que alguien tomará mi lugar."


"- Creo que ya está – dijo el hombre de bata blanca al asegurar el nuevo vendaje – esta vez sí lo has hecho."

"- Ya no digas mas – respondió Ren en tono aburrido y frió."

"-Es muy extraño verte por acá."

"-No hubiese venido si de mi dependiese."

"- ¿Y de quien depende? – sonrió haciendo que Ren aclarase su garganta molesto – si no es mucho pedir, quisiera conocerla."

Suspirando y no teniendo mas alternativa, Fausto le acompañó hasta la recepción donde vieron con la joven de cabellos rosas parecía tocar con mucha curiosidad el estomago de Elisa.

"- ¿Qué haces? – preguntó Ren alzando una ceja, asustándola y haciéndola sonrojar."

"-Y-Yo – trató de responder más la vergüenza la había hecho callar."

"- Estoy embarazada – dijo Elisa explicándolo todo."

"- Este es el cuarto ¿no es así? – señaló Ren, mirando a Fausto sonriente y levemente avergonzado."

"- ¿C-Cuarto? – preguntó Tamao extrañada."

"-Es el hijo número cuatro que tendremos – respondió Fausto."

"- Cuatro… - murmuró Tamao sorprendida incluso cuando al final se hubiesen hecho las presentaciones y se hubiesen despedido."

"- Veo que les has agradado – murmuró Ren cuando Fausto se había despedido enérgicamente de la joven reconociéndola al ser una artista."

Cuando no recibió respuesta Ren miró a su lado en el asiento del pasajero, frunciendo el ceño al notar que Tamao miraba su mano y la colocaba en su abdomen con una expresión muy seria y hasta cierto punto asustada.

"- ¿Qué es lo que pasa?"

"- Ren, son cuatro hijos – murmuró con inocente preocupación haciendolo sonreir muy poco sin darse cuenta realmente."

"- ¿Y?"

"- ¿E-En tu familia hay gemelos? – preguntó con una seriedad que hicieron que Ren al final solo negase con su cabeza. – en la mía…- murmuró – no lo sé."

"- Mikihisa te adoptó – dijo con un extraño resentimiento en la voz – es normal que no lo sepas."

Para Tamao, aquel extraño tono no le pasó desapercibido. Incluso cuando se habían vuelto a encontrar en aquella fiesta recordaba muy bien el extraño semblante de Ren para con su padre adoptivo.

Ren comenzaba a arrancar el auto y ella volvió a pensar en la cantidad de hijos de aquella pareja.

Se preguntó si ella y Ren serian capaces de hacer lo mismo que ellos. Suspiró pensando que definitivamente no podrían.

Miró por la ventana del auto la ciudad y permaneció callada hasta la llegada a la mansión.

Bajó del auto mientras Ren hacia lo mismo.

Pudo verlo tan apuesto y tan frío que la idea de pensar en hijos tal vez le vendría bien. Aunque imaginarse a Ren Tao como padre no era fácil y estaba el problema que ella no admitiría las ansias de realizar aquella idea.

Caminó en silencio junto a él hasta la entrada de la mansión y fue en ese momento cuando una de las personas de servicio se acercó a ellos.

"-Señor."

"- ¿Que pasa ahora? - preguntó con fastidio."

"-Su madre lo está esperando."

"- ¿Qué?"

"-Señor… - murmuró con un semblante de pesar poniendo en alerta a Ren quien entró rápidamente."

"- ¿Qué es lo que ocurre? – preguntó Tamao al hombre frente a ella."

"-Le sugiero lo acompañe – murmuró haciendo que la ansiedad de la chica creciese."

Rápidamente y con preocupación, siguió a Ren hasta la sala principal. Lo notó ahí de pie frente a los muebles donde Jun y una mujer muy elegante estaban sentadas.

Tamao pudo reconocerla entonces, solo habían sido en pocas ocasiones que la había visto pero, Ran Tao era sin duda alguna una mujer que no se olvidaba. Hermosa y sumamente fría. La única diferencia en aquella ocasión es que andaba completamente de negro y aquel detalle la hizo que llevara una mano a sus labios pensando lo peor.

"- ¿A que has veni…? – se detuvo al ver los ojos cristalinos de su hermana y como su madre se ponía de pie con toda frialdad."

"- Tao Ren, te has convertido en la nueva cabeza de la familia – soltó casi con desprecio."

"- ¿Quieres decir…? – murmuró completamente pálido."

"- En Tao ha muerto – murmuró cerrando sus ojos – Ahora ya tienes lo que quieres."

Tamao escuchaba el humor de aquella mujer y como el rostro de Ren se ensombrecía no dejando mostrar emoción alguna.

"- Viajaremos a su funeral – especificó – será mañana. Puedes acompañarnos si lo deseas o bien esperar a que te nombren el nuevo líder."

Tamao miraba con angustia la escena y como Ren permanecía callado. ¿Es que no se defendería?

"- Claro, es mejor esperar el día de tu nombramiento ya que es lo único que se puede esperar de ti – murmuró entrecerrando sus ojos y mirando de soslayo a Tamao – espero que hagas un buen trabajo. Esa fue la finalidad de tu nacimiento."

"- Madre – intervino Jun molesta de la actitud de aquella mujer – vámonos. Si Ren lo decide, irá."

La mujer miró a su hija y luego a Ren quien no se movía de su lugar. Frunció el ceño reprimiendo cierta impotencia que Tamao notó. Miraba a Ren como si lo detestase pero parecía dolida con la muerte de su esposo.

Sintió pena por ella pero era Ren quien de verdad le preocupaba.

Sin mediar más palabras salieron de la mansión no sin antes Jun colocara una mano en el hombro de Ren mientras hacía una señal a Tamao que ella comprendió muy bien.

"-Ren… - llamó en un hilo de voz cuando se hubieron quedado solos."

"-Déjame solo – ordenó con toda frialdad."

"- Pero…"

En silencio y hecho una furia, se alejó entrando a su despacho y azotó la puerta al cerrar esta.

Decidió ir tras él pero se detuvo al tomar la perilla entre sus manos. Ren era demasiado orgulloso, lo más seguro es que la soledad en aquel momento le caería bien.

Por lo menos eso había imaginado hasta la hora de la cena.

"- Lo siento señorita – murmuró una mujer quien se encargaba de servir la comida – él no me ha respondido."

"-Gracias – respondió la peli rosa mientras suspiraba."

"-Si gusta, puede ir y darle la cena usted misma."

"- ¿Dársela?"

"-No me mal entienda – se apresuró – solo digo que si él hablará, imagino que solo sería con usted. Después de todo es su esposa."

Tamao sonrió con agradecimiento y tras despedirse pensó que en realidad nadie sabía qué clase de relación llevaba con Ren.

¿Qué con ella sería la única? Aquella era una muy buena broma pero, el pretexto de la cena era ideal para entrar al despacho y ver como estaba.

Llevando una bandeja en sus manos tocó la puerta un par de veces y esperó. Cuando pasaron los minutos y no escuchaba respuesta, se armó de valor y decidió entrar sigilosamente.

Se sorprendía que la puerta no estuviese asegurada y pensó que Ren debía tener a todos atemorizados ya que aun así nadie osaba entrar.

Puso un pie en la habitación notándola en penumbras solo la iluminaba la luz de la chimenea la cual era suficiente para poder notar los papeles y objetos en el piso. En ese momento se había asustado ¿Ren habría hecho todo aquello?

Miró hacía el pequeño sofá que estaba frente al escritorio y pudo ver a Ren con la cabeza reclinada, de piernas cruzadas y como en una mano sostenía una copa con lo que parecía ser licor.

"- No – se apresuró a decir ella, dejando la bandeja en una mesilla y acercándose con firmeza apartando de él la copa y la botella que estaba a su lado – No has comido nada."

"- Apenas era mi tercera copa, no estoy ebrio – agregó con seriedad."

Tamao notó las mejillas levemente rosas pero pudo ver que tenía razón. Llegó en el momento justo para detenerlo.

"-Pues lo estarías – dijo reprendiéndolo como si fuese un niño - ¿sabes que cuando no comes es más fácil que el alcohol haga efecto?"

"-¿En serio? – preguntó sarcástico como si no supiese eso."

Tamao se sonrojó y decidió mostrarse igual de seria.

"-Te he traído la cena."

"- No tengo apetito ahora."

La joven le miró con más calma y preocupación. Decidió sentarse a su lado y notó la mirada perdida y sarcástica del chico.

"-Ren… - murmuró al colocar una mano sobre la de él – lo lamento."

"- ¿El que lamentas? – preguntó indiferente."

"- Ren… ¿tu padre…?"

"- Esta muerto – dijo en tono frío – y ya tengo lo que quiero. Solo estoy celebrando."

Notó el tono sarcástico y sintió unas ganas terribles de llorar. Se le había criado de una forma tan fría que pensar en su infancia la entristecia.

"- ¿Qué diablos te ocurre? – preguntó al ver sus ojos humedecidos."

"- ¿No lo ves? – dijo casi como una broma al limpiar un poco sus ojos – ya que tu no lo haces, lo hago yo."

"- ¿Por qué lo haría yo? – dijo al reclinarse más en el sofá y mirar la chimenea."

"- ¿Iras mañana? – preguntó después de un breve silencio."

"-Si – fue su respuesta corta."

"-¿Puedo…acompañarte?"

No lo miró, se avergonzaba de pedirle aquello. Estaba tan preocupada que la leve respuesta de un si la hizo suspirar aliviada.

Mordió su labio inferior cuando volvió su vista a él. Parecía tan distraído que se atrevió a formular aquella pregunta.

"- ¿Por qué no vamos a dormir?"

"-Escucha – dijo con frialdad al tratar de analizar la visita de la joven – la lastima puede que logre muchas cosas. Pero quiero que me dejes solo."

"- Ren…"

"- Es enserio."

"- !No debes estar solo!"

"- ¡Solo lárgate! – gritó al fin furioso."

Este se puso de pie y se giró para darle la espalda y pudo escuchar claramente la puerta cerrarse. Dejó salir el aire que contenía y decidió al fin mirar la dirección donde Tamao se había marchado pero su sorpresa fue grande al encontrarla de pie con los brazos cruzados.

"- Ya no soy una niña – dijo con firmeza – si te quedaras, me quedaré contigo."

"- ¿Qué?"

"-Ya me escuchaste – murmuró con la misma altanería – lo último que quiero es que te aísles en este momento."

"- Yo no subiré – dijo acercándose molesto de no haberla intimidado."

"-Entonces yo tampoco."

"- Si me quedo dormido supongo que dormiré en el sofá."

"- Que conveniente – miró el sofá y lo observó a él – creo que dormiré sobre ti."

"- ¡Maldita seas!"

"- !No maldigas! – reprendió mas fue poco lo que duró ya que sintió como Ren se abalanzaba sobre ella para tomar sus labios."

Primero lo hacía con tanta fuerza que a Tamao, aunque sus labios doliesen un poco le estaba agradando. Luego notó como el beso se volvía cada vez más lento y como logró con eso que rodease el cuello del chico no queriendo soltarse.

Lo único que logró distraerla fue cuando él la levantaba en brazos.

"- Muy bien – murmuró al ponerla en el sofá – te dije que me las pagarías."

"- R-Ren – tartamudeó por la vergüenza – espera, hay algo que debo decirte…"

Notó como él la tomaba de ambas muñecas y comenzaba a besarla de nuevo.

"-Te prometo que te gustara – murmuró con arrogancia y seriedad haciéndola enrojecer."

¡Claro que le gustaría! Se dijo, aunque no tenía bases para afirmarlo ya que el pequeño detalle de que él fuese el primero estaba a punto de revelarse.

De pronto todo rastro de cordura desapareció. Estaba sintiendo caricias que recordaba muy bien de él y como de pronto sentía que él jamás había tocado ciertas zonas.

Lo notaba muy serio cuando comenzaba a desnudara y sintió que aunque fuese con eso, debía consolarlo. Lo atrojo hacía sí para besarlo con muchas más ganas notando como al principio este se sorprendía para luego hacer lo mismo.

Lo amaba, y auto analizándose, sabía muy bien que desde que se había enamorado de él había esperado con ansias ese día.

Pudo sentir como el chico corría su vestido dejando al descubierto sus pechos mientras levantaba este por abajo mostrando así su braga y sus piernas.

"-Ren – intentó una vez más, pero las caricias en sus pechos la hicieron gemir."

"- Han crecido mucho… – murmuró casi para sí mismo sin escucharla realmente."

Volvió a besarla mientras ella desabotonaba la camisa de él para poder tocarlo como quería. Estaba tan absorta que cuando el casi arrancaba su braga emitió un pequeño grito.

Al acercarse a su oído le murmuraba cosas para calmarla y ciertas palabras que la apenaron al pensar que jamás se lo hubiese esperado de Ren y lo más extraño era que le agradaban y la hacían desearlo aun mas.

Estaba tan agitada cuando se notaba casi desnuda frente a él. Con el vestido en su cintura y su cuerpo muy expuesto y justo en aquel momento intento soltar todo. Lo amaba y deseaba decírselo pero el hecho que él comenzase a entrar en su cuerpo la alertó ya que comenzó a sentir un profundo dolor.

Mordió su labio y cerró sus ojos en señal de dolor mientras Ren se quedaba inmóvil debido a la sorpresa. Decidió tocarla con su mano y ver el rastro de sangre por sí mismo.

"- ¡Demonios! – murmuró apartándose."

"-Espera… - dijo ella de pronto al tratar de detenerlo pero este ya se estaba colocando el pantalón."

"- ¡Se supone que ya tenias experiencia…! – gritó en medio de su estupor."

Tamao intentó sentarse pero el dolor la hizo quejarse. Se sentía avergonzada ¿Cómo Ren decía aquellas cosas cuando estaba tan entregada a terminar todo?

"-¡Maldición! – murmuró al acercarse y colocar su camisa sobre ella abotonándola él mismo de mal humor y arrastrando el vestido hasta ocultar la zona que lo estaba volviendo loco."

"- Alguien tiene que ser el primero ¿no? – dijo aparentando firmeza cuando de pronto tenía ganas de llorar – si no eras tú, bien sería otro."

"-Escúchame bien – dijo al tomarla del mentón – nadie te tocará. Yo he sido el primero y créeme que terminaré el trabajo."

"- ¡Pero no lo has hecho! – respondió molesta y frustrada ya que ella lo deseaba tanto como él."

"-Me he sorprendido – dijo con sinceridad frunciendo el ceño – y claramente debo… ponerte un poco mas lista para ese momento sino, volverá a dolerte."

"- ¡Vaya, sabes bien lo que haces!"

"- ¡Piensa lo que quieras! – respondió sabiendo a que se refería, mas no admitiría que la había estado esperando, que con vergüenza, desde muy joven había querido conocer todo para que ella disfrutase su luna de miel pero ahora se sentía tan estúpido que su frustración comenzaba a hablar por él - ¡dime ¿quieres que termine lo que empecé?!"

Tamao inclinó su cabeza. Con sus ojos cristalinos no admitiría su derrota.

"-M-Me duele…"

Escuchó un suspiro de él y como la levantaba en brazos.

"-Vamos a dormir."

"-Pero…"

"-No habrá más sorpresas por ahora, necesitas descansar partiremos mañana temprano – murmuró saliendo de la habitación – dormirás conmigo ahora."

Tamao no se atrevió a protestar estaba tan cansada y con toda sinceridad deseaba poder estar a su lado. Sabía que si la dejaba sola se pondría a llorar.

Llegaron a la habitación y al colocarla sobre la cama, Ren deslizó el vestido metiendo sus manos bajo la camisa.

"-¡Ren! – llamó al saber que solo estaba con una camisa y unas medias que le llegaban a los muslos."

"- Ya te he visto – murmuró con seriedad sabiendo que su respiración se estaba acelerando – solo yo sé lo loco que me estas volviendo, pero – tocó sus cabellos con frustración al ver con detenimiento aquel cuerpo – hay que tratar de dormir."

Permaneció en silencio notando como este se acostaba a su lado sin querer rozarse demasiado a ella.

"-Solo tú eres tan tonta como para provocarme."

"-No lo soy – desvió su mirada cubriéndose hasta el cuello – tenía curiosidad – mintió."

"-Deberías agradecer que no intenté tomarte con la avidez que provocaste – murmuró furioso - ¿curiosidad? – Repitió casi con una risa arrogancia – espero que mañana puedes responderme por qué aun eres virgen."

Tamao escuchó con espanto aquellas palabras. Diciendo un buenas noches casi imperceptible, decidió dormir de costado dándole la espalda.

Se cubrió hasta los cabellos y con horror supo que debía inventar una buena excusa para el día siguiente.


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Continuara…

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N/A: bueno ¿Qué puedo decir? Es un mini lemon liviano, pero es necesario para desarrollar una parte de la historia, espero que el cap guste de quien lo lea y pues si no hay atraso publico el otro cap el otro viernes.

Gracias a: conchito:.:meli B:.:Elys:..:Gabe logan:.:loka lulu:.::sakuryo. (normalmente ellos dos nunca se dan cuenta de lo que siente el otro, o confunden todo malinterprentando las reacciones) me dio risa como resumiste todo pero al final es verdad XD

Espero que este cap les guste.

Hasta luego.

PD: conchitoo una pregunta ya que estas en un grupo de avatar ¿tienes las fechas de cuando se estrena en los cines de todo el mundo? Es que varían las fechas a veces.