Triste melodía.
Cap.7: Hogar.
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Despertar aquel día no fue lo que se esperaba, y es que al enfocar bien sus ojos pudo ver delante de la cama como Ren Tao salía del cuarto de baño cubierto solamente por una toalla en su cintura mientras que trataba de secarse el cabello con otra toalla en la cabeza.
Lo observó detenidamente. ¿Por qué tenía que ser tan apuesto…?
Sigilosamente decidió intentar acostarse ya que parecía que él no se había percatado que estaba despierta. Por lo menos aparentaría dormir.
"- No finjas – fue la dura voz que la hizo paralizar."
"- Buenos… días – murmuró al tomar nuevamente asiento y mirarlo con recelo."
"- No sé a qué le tienes miedo – murmuró entrecerrando sus ojos."
"-¿A que debería temer? – desafió sintiéndose acorralada."
"- Dímelo tu. Estabas viéndome como si me examinaras."
"- ¿Eso? – preguntó sorprendida. Parpadeó varias veces y aclaró su garganta – es que eres…atractivo."
"- Vaya ¿debo sentirme halagado por venir de ti ? O ¿debo sentirme halagado por algo que sé de antemano?"
"-¡Eres muy arrogante!"
Él se encogió de hombros ante el comentario y se acercó un poco más a la cama.
"-Vístete. Debemos irnos."
"- Esta bien… - murmuró para luego sonrojarse – solo… sal de la habitación."
"- Dime ¿veré algo nuevo? Porque según puedo recordar ya lo vi todo."
"- N-Necesito privacidad – dijo arrepintiéndose que últimamente estuviera tartamudeando mucho. Como años atrás."
"- Ya te he visto – se reclinó un poco hacia la cama y sonrió arrogante – y estamos casados. Quiero ver que me obligues a salir de aquí."
Tamao abrió sus labios tratando de pensar en una respuesta pero Ren se adelantó a sus palabras.
"- Si no te apresuras te vestiré yo mismo."
Se sonrojó. Imaginó que ese día amanecerían tímidos, y un poco felices o por lo menos pensó que Ren amanecería más serio de lo habitual por la noticia de su padre pero este parecía haber olvidado aquel detalle.
Bien, se dijo al fruncir el ceño, si Ren pensaba que la iba a intimidar estaba muy equivocado. Tomando aire varias veces decidió actuar.
Si Ren Tao la quería ver desnuda, pues la vería desnuda.
"- ¿Quieres darte pri…? – se detuvo en seco cuando la vio ponerse de pie con aquella camisa corta."
Pudo ver como tomo asiento en la cama mientras deslizaba aquella medias cortar una por una y como comenzaba a desabotonar aquella camisa.
"- ¡Maldita sea! – farfullo furioso al darse cuenta que la chica lo haría enserio."
"- ¿Ayudaras o es mejor observar? – le retó cuando siguió con los botones dejando sus senos desnudos."
"- Basta – ordenó al acercarse y tomarla de la muñeca."
"- ¿Por qué? – preguntó con fingida inocencia."
"- Porque lo único que lograras es que te monte a la fuerza."
La confianza de Tamao se vino abajo y todo su rostro se volvió completamente rojo.
"- ¿C-Como usas una palabra así? – dijo al cubrirse un poco."
"- Despierta – dijo con frialdad al atraerla hacia sí – ¿Acaso no sabes que así es la naturaleza? – preguntó furioso – imagino que mas de algún admirador te habrá propuesto cosas indecentes."
Tamao recordaba que algunos hombres usaban palabras muy parecidas al decirle cosas lascivas pero nada tan directo.
"- ¡E-Es que todos me han tratado como una dama!- mintió para tratar de avergonzarlo."
"-Claro y dime ¿Qué hace una dama haciendo semejante espectáculo cuando sabes perfectamente, idiota, que te deseo?"
"- ¡Me deseas y no terminas lo que empiezas! – recriminó harta de reprimir que ella también lo deseaba."
"-Bien, así que eso es lo que te hace falta – exclamó con arrogancia y frustración – que te quede claro, una vez que resuelva todo esto, terminaré contigo y te tomaré tantas veces que lograré que estés dócil para mí. Eso te lo prometo."
"-¡Ren! – llamó espantada de nunca haberlo escuchado hablar así."
"-Puede que antes me hubiese reprimido – murmuró – por pensar que eras tan tímida y pura, pero ¿adivina qué? – sonrió con malicia – me estas provocando y anoche te convertiste en mi mujer. Solo voy a reforzar mi derecho de pertenencia."
Tamao permanecía sin habla. Ren era tan recto con ella, la había respetado tanto que jamás hubiese pensado que hablara así. Era hombre, lo sabía perfectamente pero se dio cuenta que ante algunas cosas era aun una niña. Por ejemplo, aquel arranque posesivo y agresivo en él suponía que debía ser pura frustración.
"- No será… - bajó el tono de voz pero quería aun desafiarlo- que tu lo necesitas mas."
"- La única diferencia – respondió con una calculadora mirada – es que ahora puedo obtener lo que necesito cuando quiera."
"- ¡Pues no será así!"
"- ¿Y quién lo dice? Si te tomo en brazos no me rechazaras – frio, arrogante, molesto, estaba tan airado que comenzaba a levantar la voz."
"- ¡T-Te rechazaré, ni siquiera te amo! – soltó molesta porque al final el tuviese razón."
Aquellas palabras fueron como una bofetada para él. Confirmando con ello su peor temor. Presionó su puño y decidió defenderse.
"- ¿Quién ha hablado de amor? – Preguntó con un semblante que Tamao nunca había visto – eres mi esposa hasta que termine el plazo. Te tomaré como guste y donde guste y a ti – dijo antes que ella le interrumpiera – te gustará. Créelo porque si dices una palabra más te lo demostraré aquí mismo."
Temerosa ya que sabía bien que no podría rechazarlo. Permaneció callada sintiendo como el chico la miraba esperando que dijese algo. Mordió su labio y corrió al cuarto de baño encerrándose en él.
"-Date pisa – fue la orden desde el otro lado de la puerta escuchando como el chico luego de algunos minutos parecía abandonar la habitación."
Tocó su pecho al sentir como los latidos de su corazón se hacían mas rápidos y de pronto recordó aquel semblante en él. Era como si sus palabras lo hubiesen afectado ¿pero cómo? Él no la amaba y ella no deseaba verse expuesta nuevamente a algo no correspondido.
Recordó cada una de las palabras del Tao. Se sonrojó y se dijo que en el fondo no le ofendían, solo…la escandalizaban un poco. Pero ¿a quién engañaba? Lo amaba y ella deseaba que la tocase porque después de todo. Para ella él sería el único.
Furioso y sumamente frívolo, más de lo habitual. Así fue como pudo describir a su esposo una vez hubo bajado de la habitación.
"- Ren… - llamó para intentar hablar como personas más civilizadas pero este la ignoró, solamente accediendo a mirarla más que para dar una señal de aprobación a su vestuario y ella sabía por qué."
Se había colocado una falda pegada a sus piernas, pero esta era de un corte más abajo de las rodillas. Sus zapatillas de tacón bajo cerradas y su chaqueta no dejaban notar su cuerpo y esta vez se había tomado el cabello en un moño.
No le importaba aquello, después de todo iban a un funeral.
Pudo ver como Ren Tao hablaba con un sujeto que asentía ante cada indicación mientras él iba con un traje completamente oscuro.
Guardó silencio y el hombre que había hablado con Ren se había acercado para mencionarle que él sería el chofer en aquella ocasión.
Ella asintió y le siguió hasta que este abría la puerta para dejarla entrar al auto.
Suspiró mirando por la ventana del auto a Ren. Lo sintió demasiado extraño y mordió su labio esperando que aunque estuviese enfadado, terminara por hablarle de algo.
Al final eso no ocurrió. Subió al auto, a la parte trasera con ella y se pusieron en marcha.
Luego de algunos minutos Tamao se atrevió a hablar.
"- ¿Cuánto tiempo viajaremos?"
"- Tres horas – fue su respuesta cortante. Parecía estar muy distraído mirando unos papeles en su regazo."
Tamao suspiró e inclinó la cabeza. Se dijo que debía actuar como si no le importara pero lo cierto era que le importaba y mucho.
Juntó sus manos y cerró más sus piernas. Se había olvidado traer guantes y lo cierto era que no había prevenido que la temperatura bajaría un poco más.
Llevó las manos a su pecho y se sorprendió al sentir algo que la cubría.
"- ¿Qué?"
"- Eres muy tonta – murmuró con seriedad – el clima empeorará – fue lo último que dijo al cubrirla con la chaqueta larga que se había quitado mientras la atraía a su lado."
"-Ren – murmuró extrañada del acto."
"-No te hagas ilusiones – la miró con frialdad – tienes frío. No quiero llegar con otro problema encima."
"- No sería un problema – respondió – soy muy fuerte y…"
"- Claro – ironizó sin dejar de observar los papeles en su mano mientras que con la otra sostenía a la chica a su lado."
Lo estudió durante largo rato y luego se reclinó a él aliviada al sentir una pequeña esperanza en aquel gesto. El calor de Ren era sin duda agradable sin olvidar que sentirlo desnudo era…
Tosió debido a la vergüenza y trató con ello de reprimir un grito de espanto.
"- Te lo dije – murmuró al mirarla de reojo y luego volver a sus papeles."
"-No me estoy enfermando – replicó."
Este pareció ignorarla haciéndola enfurecer, aunque, después de un rato decidió quedarse en aquel lugar y esperar a que el viaje terminara.
Y así fue como horas después, Tamao conocía al fin los verdaderos dominios de los Tao.
"-¡Dios! – Murmuró impresionada - ¿Cómo lograbas no perderte aquí?"
"- Si nadie tiene la intención de buscarte, no estás precisamente perdido. Así es más fácil – murmuró al poner las manos en su bolsillo."
El tono amargo no pasó desapercibido por ella quien al pasar a su lado le tomó del brazo.
"-Ren… promete que no guardaras silencio."
"- ¿Qué?"
"- Tu madre… bueno… solo promételo – dijo con seriedad – no puedes permitir que te afecte tanto como para creer que fuiste responsable de…"
"- ¿Y si es verdad? – preguntó mirándola de reojo."
"-No lo es – afirmó segura – promételo."
Ren no pudo evitar reír por lo bajo con ironía haciéndola enfurecer.
"- Eres mi esposo. Actúa como tal – afirmó – serás el nuevo líder ¡No quiero un hombre débil!"
"- ¿Débil? – repitió alzando una ceja sarcástico."
"- Si."
"-Créeme, no te has casado con un debilucho – respondió desafiante."
"- Demuéstralo entonces."
"- ¿Es una amenaza?"
"- Hazlo. – ordenó - Si no lo haces tú, lo haré yo."
"- ¿Por qué me defenderías? – preguntó frunciendo el ceño."
"-Hazlo."
La miró y notó aquella testarudez que sabía debía calmar. Puede que el que le hubiese dicho que no lo amaba le hubiese afectado demasiado pero por lo menos en calidad humana se preocupaba por él.
Lo pensó un momento y se dijo que como líder tendría el doble de responsabilidades sin olvidar que debía entregar un futuro heredero.
"- ¿Qué ocurre? – preguntó nerviosa por la intensa mirada de él sobre ella."
"- Pensaba."
"-¿En qué?"
"-Que lo único que se me hará sencillo de ahora en adelante será dejarte encinta."
"- ¿C-Como? – preguntó avergonzada y extrañada."
"- Ya me escuchaste."
"- Espera, yo…"
"-Lo arreglaremos luego, entremos – ordenó dejándola molesta que él dijera la última palabra."
"- ¿Y si no deseo un bebe? – preguntó susurrándolo al ir a su lado y encaminarse a la entrada pasando por extensos jardines."
"- Si – respondió mirándola de reojo con una sonrisa malvada – te pondrás como un globo."
"- ¡¿Un globo?! – repitió indignada - ¡Jamas querré un bebe conti…!"
"- Estarás preciosa – murmuró con toda seriedad adelantándose un poco mas y haciéndola callar por la sorpresa – Date prisa – ordenó sin mirarla."
¿Cómo podía? Se preguntó Tamao, ¿Cómo lograba Ren pasar de ser un bruto insensible a decirle cosas que la dejaban soñando agradada?
No debía, no debía y aquella palabra se la repetía una y otra vez. Hacerse ilusiones con él sabía muy bien que era lo peor que podía hacer.
Caminó hasta alcanzarlo y le miró detenidamente. ¿Qué sentiría en realidad Ren por ella? ¿Sería en serio algún cariño? O ¿solo sería algo más físico?
Deseaba preguntarle directamente pero sabía bien que para ello tendría que confesar que lo amaba y que le importaba aquella respuesta.
Cuando abrieron la gran puerta todo pensamiento sobre su futuro se olvidó. Lo único en su mente era la extraña cantidad de personas en el salón y como todos miraban con ojos molestos y sorprendidos al recién llegado.
"- Hemos entrado al estanque de pirañas – ironizó sin mirarla ofreciéndole el brazo – Bien, más vale que te prepares, porque para esto te he escogido."
"- ¿Qué? – le respondió por lo bajo mientras tomaba su brazo."
Ren cerró sus ojos y sonrió con ironía encaminándose en medio de todas aquellas personas por aquel salón.
Tamao mientras tanto decidió comportarse con naturalidad y sofisticación. Después de todo, el estar en la mira de varias personas se había vuelto algo muy común debido a su carrera.
Se mantuvo firme hasta llegar cerca de un altar frente a ellos con detalles en blanco mientras que un anciano se encontraba sentado en un almohadón mirándolo con detenimiento.
Ren paró y Tamao esperó alguna indicación.
"-Veo que mi nieto se ha dignado a venir – murmuró el anciano."
Tamao se llevó aquella sorpresa. Miró de reojo al Tao y notó al anciano frente a ella.
"-He tenido muchas cosas que hacer – fue la respuesta de Ren quien no usaba un tono amable o fraternal."
"-Ya veo – fue la respuesta corta del anciano quien al mirar a la joven peli rosa, sonrió con cortesía."
En respuesta, Tamao decidió hacer una reverencia pero pronto sintió el pequeño alón de Ren al llevarla a su lado a los asientos frente al altar.
"-Ren – reprendió por lo bajo."
"- No creas mucho lo que ves aquí. Puede que te estén observando solo para estudiar y criticar."
"-Las personas siempre son así – murmuró – puedo con ello."
"- No me entiendes ¿verdad? – la miró de reojo – mi familia no es común."
"-Tú no eres común."
"- ¿Debo suponer que eso es una queja? Porque ya te he dicho lo que haré contigo cuando…"
"- ¡N-No es momento para hablar de eso! – exclamó nerviosa, apenada y molesta aunque todo lo susurraba debido al sitio donde se encontraban."
Notó como el chico, con una sonrisa casi cínica se cruzó de brazos mirando fijamente al frente.
Tamao siguió su mirada y pudo ver como Ran Tao se colocaba al lado del abuelo de Ren. Tomó asiento y miró detenidamente a los invitados quienes estaban sentados, y ordenados en dos grandes columnas.
Supo que estaba vagando en cada uno cuando al fin pudo localizarlos haciendo que su ceño se frunciera más de lo normal.
¿Cómo podría mirarlo con tanto rencor? ¡Ella era su madre! Observó a Ren de reojo y pudo escucharlo suspirar y como lentamente miraba a otra dirección.
¡Ni siquiera se estaba defendiendo! Molesta, miró a la mujer con frialdad sorprendiéndola hasta hacer que esta desviase su mirada incomoda. Tamao hizo más presión en el agarre con Ren mientras este notaba todo el espectáculo.
"-Vaya – murmuró alzando una ceja."
"-Te lo he advertido Ren Tao."
"- Hay cosas que no sabes."
"-Te conocí lo suficiente, hace muchos años – murmuró desafiante."
"- Ahora una mujer me defiende – murmuró irónico."
"-Es porque así lo quieres."
"-Estas molesta – afirmó."
"-Furiosa – corrigió – No me gusta verte así – dijo con seriedad para luego sonrojarse por sus palabras – quiero… quiero decir que…"
"- Supongo que deberé recompensarte."
"-¡Ya dije que no es el momento para hablar de la noche anterior…!"
"-No hablo de eso – la miró con fingida inocencia y una seriedad maliciosa – veo que bajo esos cabellos suaves se esconde una mente muy pervertida."
"- ¡No es así! – respondió avergonzada y por lo bajo sabiendo que no debían llamar la atención – es tu culpa, tu…"
"- Yo no he pensando en eso."
"-¡Eres imposible! - Molesta decidió al final hacer un puchero y mirar al frente. Discutir con Ren era como hacerlo con una pared."
Permanecieron en silencio escuchando como un círculo de ancianos incluyendo el abuelo de Ren, hablaban sobre el difunto padre de este.
Se sorprendió al escuchar que el anciano no se autoproclamaba líder a pesar que estuviese vivo, sino que mirara a Ren como candidato mientras los demás murmuraban aquella decisión.
"-Si no hay más que decir. Debo avisar que nos reuniremos en dos días para el nombramiento de mi nieto."
Tamao observó a su esposo mientras este no mostraba ninguna emoción. Ni siquiera asentía a las palabras del anciano.
Se mostró la urna en la cual descansaban los restos incinerados de En Tao. Se guardó silencio en señal de respeto y Tamao esperó hasta ver a Ren ponerse de pie.
"-Vamos – murmuró a la peli rosa quien sabiendo cómo les observaban decidió seguirlo."
"-Ren – llamó al ponerse a su lado - ¿no deberíamos…?"
"- Una vez lo prometí – murmuró sin mirar atrás – solo vendría a su funeral. Luego me iría."
"- Pero…"
"-Ya me nombraran líder, así que mejor te enseño tu nueva habitación."
No se atrevió a formular otra pregunta. Le siguió consciente de que todos le observaban hasta salir del salón y dirigirse a las enormes escaleras.
"- Aquí – señaló la habitación al final del pasillo."
"- De acuerdo – murmuró entrando al lugar y sorprendiéndose de la magnitud de este."
Era un lugar muy grande que parecía tener otras pequeñas habitaciones en el fondo. El techo era muy alto y le daban un aspecto lúgubre debido a la oscuridad.
"-Veo que estas recordando viejos tiempos – se escuchó una voz tras ellos haciéndolos girar."
"-Jun."
"-Me extrañó mucho no verte allá abajo – Ren se cruzó de brazos y miró a su hermana reclinarse en el marco de la puerta."
"-Estuve el tiempo suficiente – murmuró con decaimiento."
"-Jun, escucha…"
"- Me gustaría me mostrase este lugar – se apresuró a decir Tamao quien sonreía y la tomaba de la mano – desearía saber la historia de esto y que hacían cuando niños – Jun parecía tan triste que supo que debía distraerla y rápidamente sabiendo como a Ren podía afectarle verla."
Notando como Ren la observaba extrañamente con recelo decidió escuchar a Jun que gustosamente relataba la historia de aquella familia haciéndola sonreír.
Tamao intentó indagar en su infancia pero la chica sonreía solo con cansancio y no respondía.
Después de media hora decidió dejar sus preguntas y mirarla con calma.
"- Muchas gracias – sonrió y apoyó su mentón en una de sus manos – Y no te preocupes por él – señaló a su hermano quien parecía metido en sus pensamientos al mirar unos papeles – estará bien."
"- Yo no lo hice por…"
"-Puede que tus motivos fueran nobles al principio pero no al final – señaló sonriendo – Me alegro que pienses en él."
Tamao se sonrojó y desvió su mirada.
"- Bueno creo que debo irme ya."
"- ¿Irse?"
"-Mi madre esta allá abajo – respondió en un suspiro – debo estar con ella."
"- ¿Está muy mal?"
"-Más de lo que creía."
"- Lo siento por ella pero… ¿porqué mira de esa forma a Ren?"
"- Tamao, creo que no…"
"- Es su madre"
"- Ella nunca fue una madre común – murmuró sonriendo levemente colocando una mano sobre su hombro- era la clase de mujer que complacía mas a nuestro padre que cuidar de un par de niños."
"-Jun…"
"-Volveré pronto – sonrió – cuídalo."
"- Jun – volvió a llamar al verla marcharse mientras Ren se acercaba para hacerle una señal con la cabeza."
La joven peli verde sonrió a su hermano y salió del lugar.
"- Es increíble - murmuro con tristeza tras pensarlo en dos ocasiones girándose a Ren con ambas manos en su cadera - ¿Cómo puede comportarse así?"
"-¿De qué estás hablando? - preguntó alzando una ceja sorprendido de la mirada que su esposa estaba mostrando."
"- Tu madre debería estarlos animando ahora mismo."
"-No somos niños."
"-Pero lo fueron alguna vez."
"-Que te ha dicho Jun - preguntó entrecerrando los ojos molesto que estuviese hablando de mas."
"-Nada... la verdad... nada - murmuró pensando que podía meter en problemas a la peli verde sin obviar el cambio radical en el humor de Ren."
"-Así son las cosas. No te metas demasiado."
"- ! Es que es...!
"- ¡Así son las cosas! - repitió frio queriendo dejar terminada la conversación."
"- Cuando tenga hijos yo..."
"¿Que harás? - preguntó con una mirada calculadora que la estaba poniendo nerviosa - ¿y bien?"
"-Pues... los mimare mucho - respondió tras agarrar confianza"
"- Serán un problema cuando crezcan si haces eso."
"-No importa. Cuando lloren les consolare, les diré que siempre estaré con ellos."
"- Vaya pensamiento - murmuró con irónica burla."
"- ¡Piensa lo que gustes!"
"-Lo hago - respondió arrogante - pero me causaras problemas si esa es tu intención."
"- ¿Por qué te causare problemas?"
"-¿No es obvio? - miró los papeles en su mano y luego la miró con posesividad – Yo seré quien los engendre y por lo tanto seré el único hombre a quien le darás dolores de cabeza con chiquillos mimados."
Le dio la espalda y comenzó a alejarse.
"-Tengo que arreglar unas cosas - fue lo último que dijo al entrar a una pequeña habitación en el fondo."
Tamao mientras tanto estaba sorprendida y con su pulso disparado debido a la esperanza que se formaba en ella. Ren sin duda era un hombre arrogante que aunque ella hubiese fingido que no deseaba un bebe, a él no le importaba en lo absoluto, ¿es que era tan obvio que ella de verdad lo deseaba? Sonrió sin darse cuenta por aquellas palabras y toco su vientre.
¿Qué sería estar en esa situación y disfrutar de un hijo? para ambos sería nuevo pero ella lo amaría y muchísimo ya que amaría al padre de este con locura sin que él se diese cuenta de ello.
"-Veo que mi nieto tomo los asuntos con rapidez - el anciano tomó la taza de té y comenzó a beber. Frente a él en la mesa se encontraba la hermosa mujer de cabello violeta."
"- Me parece de mal gusto - murmuró con una seriedad fría - él nunca aprendió a..."
"- Ran – llamó en tono calmo el anciano."
"- Ellos no deben estar juntos – respondió – En no pudo aprobarlo."
"-Lo aprobó años atrás."
"-Fue por la insistencia de Ren y sobre la amenaza que dejaría la dinastía si no se le concedía el permiso."
"- Parece que a Ren le gusta mucho esa mujer."
"- Pero sabes bien que es lo que debe hacer en cuanto se le proclame líder – murmuró con ojos entrecerrados – como aun no tienen hijos es como si ante la familia no se hubiese firmado el contrato final."
"-Lo sé – suspiró – a Ren no le gustará escucharlo – el anciano miró con melancolía el techo de la habitación – porque aunque le hubiésemos dicho que necesitaba un matrimonio, no dijimos que era un heredero lo primordial para que este fuese legal."
"-Se suponía que En estaría aquí… por eso no se le dijo nada – exclamó al cerrar sus ojos con profunda tristeza."
"- Si – sonrió con cansancio – pensamos que estaría por más tiempo con nosotros y al final resultó que no fue el caso – la observó con seriedad – No creo que Ren quiera seguir nuestras ordenes hasta que tenga un heredero."
"-Entonces tendrá que dejarla – se cruzó de brazos no mostrando mucho interés – si quiere conseguir lo que quiere de verdad, tendrá que dejar a esa mujer a un lado y estar solo de nuevo."
"- No puedo apostar a que lo haga."
"- Yo creo que si – respondió con firmeza."
"- Ran… ¿Qué planeas…?"
"-¡Madre! – se escuchó la voz de Jun quien suspiró al entrar en la sala y verla sentada en el sofá – pensé que te habías marchado."
"- Aun no me marcharé – murmuró."
"- ¿No lo harás? – preguntó extrañada que hace algunas horas aquella mujer hubiese afirmado lo contrario."
"- Esperare solo un poco mas – respondió cerrando sus ojos y bebiendo de su taza."
Continuara…
N/a: Bueno Bueno después del otro cap es donde viene lo que realmente quise poner en el fic pero tengo que llegar al motivo jejej. Muchisisimas gracias a quienes me leen y un pequeño asuntito más.
El otro viernes ( 26 de marzo) pondré mi última actualización ¿Por qué? Porque vienen vacaciones y saldré con mi familia de viaje y estaré fuera por dos semanas así que puede que actualice de nuevo el domingo 11 de abril o lunes 12 (que es lo más probable)
Muchas gracias de verdad a: gabe logan:.:Matilde de large:.:Elys:.: sakuryo(jeje ok esperaré las preguntas):.:conchito(gracias chica)..: yumiki-sama:.:loka lulu.
Y como final ya que lei sus reviews quiero que comprendan algo. Primeramente, me base en el carácter de Tamao en el ultimo tomo de manga pero también en el fic la puse enamorada así que a pesar que tiene su carácter se ablanda por ese sentimiento, es distinto si no la hubiese puesto enamorada, así hubiese costado mucho mas.
En fin, la diferencia de este fic es que a ambos los puse enamorados desde el principio. El amor hace boba a la gente XD esa es la moraleja de estas cosas cursis pero ¿a qué mujer no le gustan? y bueno hasta los hombres (Gabe logan es chico y me lee XD)
-Avance proximo cap:
"-Si – dijo con seriedad al mirar sus pechos cubiertos por aquel delicado sostén – tienes razón. Lo mejor es que te tome ahora."
"- ¡¿Q-Que?! – preguntó nerviosa y sorprendida. - ¡dijiste que estabas cansado!"
Ren se colocó sobre ella levantando su falda hasta la cintura mientras separaba sus piernas. Sonrió con una mirada arrogante.
"-Mentí."
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Hoy si, cuidence y hasta luego.
