Autor: Okiro Benihime.

Clasificación: K+.

Género: Amistad, Romance, Drama, Humor.

Advertencias/Aclaraciones: Este es un fanfic AU (Alternative Universe – Universo alterno), y habrá OoC (Out of Character – Fuera de carácter). Así que desde ya voy avisando que muy a mi pesar alteraré un poco las personalidades de ciertos personajes para que encajen en la historia.

Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, pero esta historia es totalmente mía y la hago sin ánimos de lucro. Prohibido el plagio, piensa un poco y crea tus propias historias, es más divertido, créeme.


¡No saben lo feliz que estoy! Ése sábado cuando me levanté a las once menos cuarto y vi que tenía cuatro reviews, ¡awwwwww! Y luego el transcurso de la semana hasta hoy, también fue geniaaaaaaaal :D

Voy a responder reviews, los amé, amé todos y cada uno de sus comentarios. Son tan dulces, los lectores SasuIno son los mejores :'D


Kyraa: ¡Gracias por comentar! Me alegra mucho que te haya gustadooo, awww. Lo de las actualizaciones, planeo mantener un ritmo constante para poder seguir escribiendo con tiempo y todo eso :3 Sí… A decir verdad, planeaba agregar felinos a la historia… No sé si me entiendas, no quiero hacer spoiler xD Pero eso de los perros puedo aplicarlo para otra pareja, apa, se me ha ocurrido algo :D ¡Gracias por leer! (:

Kassumii-chan: Sí, es cierto. La zona de Sasuke e Ino ha estado muy decaída últimamente D: Es que quiera o no, no puedo escribir a Sasuke sin OoC xD Espero no estar cometiendo mucho… Me alegra que te haya gustado :3333 No sé, es algo personal, a mi no me gusta mucho como queda, tu puedes usarlo si quieres, todo el mundo lo hace de todas formas. Gracias por leer y comentar, onee-chan (:

MarciaAndrea y ashira23: ¡Muchas gracias por leer & comentar! También me gusta mucho el NaruSaku… Pero no quiero hacer spoilers (:

Uchiha-Dani-Uzumaki: ¡Gracias! (: Bueno, creo que también sirve como excusa al cambio de personalidad de Sasuke, porque cuando sus padres estaban vivos él era… adorable xD Y si no hubiese ocurrido lo de la masacre del clan Uchiha, Sasuke sería bueno y tímido, aunque también arrogante y orgulloso :33 Báh, es mi opinión. Jajaja, sí, lo sé. Y eso que aquí en Argentina el llamar "gato" a un chico tiene otro significado xD Gracias por leer (:

Yerik: Y… algunos quince, por cumplir los dieciséis y otros ya los cumplieron. Tenten y Sakura tienen dieciséis, el resto (de los nueve novatos más el equipo de Guy) quince :3 De todas formas, planeaba decirlo capítulos más adelante. Gracias por leer (:


Capítulo 2: Momentos Incómodos.


¿Cómo me has dicho?

Frunció el ceño, clavó la vista en la joven de cara boba y la analizó.


Una sonrisa burlona: le miraba altiva, arrogante. ¿Quién se creía que era? Y peor aún, ¿de qué demonios se reía?

El cabello rubio caía por las curvas de su cuerpo, un mechón rebelde cubría la mitad de su rostro pálido. Sus ojos —de un celeste brillante— eran grandes y desafiantes, y estaban ligeramente delineados con negro. Las pestañas curvas y las cejas finas. Una rubia despampanante por donde la mires, sin duda alguna.
Labios rojos, carnosos. Que incitaban a cualquiera a probarlos y maravillarse con su sabor, a hundirse en aquél mar de sensaciones que debían ser aquellos labios.

Abundante busto y piernas largas. Parada erguida, con los brazos en jarras. Llevaba puesto un uniforme escolar, que rápidamente Sasuke reconoció. Un saco de hilo beige, un moño rojo, una pollera a tablas gris oscuro, medias enterizas a rayas negras y blancas, y zapatos oscuros. Básicamente de eso consistía su vestimenta, más allá de pequeños detalles como sus uñas pintadas de violeta, o los aretes que llevaba.

Sasuke no era muy observador, para nada.

—Chico-gato, ¿qué no oyes? —se inclinó un poco y arqueó una ceja. No era de baja estatura, pero tampoco muy alta. Apenas cuatro centímetro más pequeña que él (y él media uno sesenta y ocho, no estaba muy seguro, hacía mucho que no se medía. No le parecía algo muy importante) —. Qué lindo compañero, amigo.

Uchiha tembló…

Y el gato maulló.

¡Por supuesto! ¡El gato!

Sasuke abrió los brazos de golpe y el felino cayó al suelo. Por suerte, gracias a su naturaleza, aterrizó con las patas y no recibió un golpe seco. Se apresuró a irse de aquél lugar dando saltitos, se dirigió a su hogar. ¡Jamás volvería a escaparse de su casa! En ése momento sólo quería sentir los cálidos brazos de la señora Momo abrazándolo.

Uchiha carraspeó. ¿Por qué esa clase de cosas le sucedían a él? Y para colmo, la muchacha no dejaba de mirarle. ¡Estaba logrando que se sintiera incómodo!

—Bueno… —ella desvió la mirada. Se había dado cuenta de que quizás se había pasado un poco, después de todo aquél era un desconocido para ella —. Esto… Eres de Fūyu Sakura, ¿verdad?

La rubia clavó la vista en el uniforme del chico y lo examinó asegurando no haberse equivocado de estudiante.
Un sweater de hilo beige, una corbata azul, pantalones negros y zapatillas. Además del toque personal que le había agregado el chico: una muñequera negra en la mano izquierda y un pendiente de plata en la oreja derecha, apenas visible.
Ella no era detallista, en lo absoluto.

Ya había visto chicos con ése uniforme, alumnos de aquella escuela, así que estaba segura que él también era uno de esos.

La chica sonrió amigablemente y se enderezó.

—Tsk. Sí —contestó seco—. ¿Quieres que te diga dónde está la escuela, verdad? —señaló el pequeño mapa que ella llevaba en la mano, de seguro era eso lo que trataba de leer antes.

—Pues, sí. Me gustaría —rió —. Me llamo Ino Yamanaka, ¿tu?

No contestó. Al contrario, desvió la mirada y soltó otro "Tsk".

—Bueno, si quieres que te siga llamando chico-gato por mí no hay proble…

—Sasuke, Sasuke Uchiha.

Estaba seguro que jamás había respondido tan rápido en la vida. Pero, cualquier cosa con tal que no le llamase así.

Uchiha le arrebató el mapa a Ino y marcó con el dedo un punto en el papel. Luego le empezó a dar indicaciones a la rubia; que doble a la izquierda, y luego siga derecho una cuadra más, luego doble para no-sé-dónde y llega a no-sé-qué-lugar, camina una-o-no-sé-qué-número de cuadras más y llega al instituto (Yamanaka había terminado totalmente mareada). En realidad no era tanto el tramo por recorrer, pero con tanto palabrerío a Ino le había parecido un camino infinito.

—¿Entendiste?

—Eh… Claro, claro —sonrió dudando—. Esto… ¡Nos vemos! —se adueñó del pequeño mapa otra vez y se apresuró a seguir el camino que le había indicado el muchacho antes de que se le olvidase completamente. No había terminado de dar el tercer paso y dio media vuelta —. Oye, ¿no quieres venir conmigo?

—Paso. Voy a hacer unas cosas antes de ir al instituto —dijo y volteó. Dejando a Ino algo confundida, ésta le restó importancia y comenzó a correr a la escuela.

Sasuke comenzó a caminar, igual. Se dirigió a la casa de la esquina, allí vivía la señora Momo. Planeaba explicarle toda la situación con el pequeño animalito, no sabía si sería necesario, pero de igual forma quería hacerlo. Había perdido mucho tiempo ya, de todas formas. Había pasado mucho en muy poco tiempo aquella mañana, así que ya le daba igual, le daría igual todo lo que pasase en ése día. Aquél encuentro había sido un cambio total en su rutina diaria y algo le decía que se acercaban más sorpresas.

Suspiró cansado y golpeó la puerta de la casa de la anciana. Esperó y en cuanto vio a la vieja asomarse por el portal de la vivienda con una sonrisa en el rostro, sintió que aquella visita tomaría más de lo que esperaba.

Llegaría al instituto en el receso, de seguro se llevaría un buen reto, pero… Le importaba un bledo.


—Hay un horario, ¿sabes? No puedes llegar cuando se te dé la gana.

—Lo sé.

—Hay reglas, las reglas deben cumplirse.

—Sí, sí.

—Si tú llegas tarde y no pagas las consecuencias, los demás también querrán hacerlo…

—Claro.

—… Y se armará un lío, ¿sabes? El horario de entrada es a las ocho y media, a las nueve y media como mucho. Te saltaste la reunión estudiantil como si nada.

—Lo sé.

Había comenzado a contestar con las mismas respuestas.

—Hum…

Ya llevaban así cinco minutos. Ella retándole suavemente, sin querer hacerlo realmente, y él con el codo sobre la mesa y la cara apoyada en la mano mirando distraídamente hacia el patio de la escuela a través de la ventana mientras asentía de vez en cuando, ignorándola completamente.

¿Qué le daría igual? Dicho y hecho.

La chica; de corta cabellera rosada, grandes y risueños ojos jade, frente amplia, rostro aniñado y curvas menuditas; frunció el entrecejo y puso las manos en la cadera, infló los cachetes de manera infantil y soltó en un puchero:

—Sasuke, ¿me estás escuchando?

Silencio. No es que pensaba qué responder, sino que tardaba en procesar las preguntas de su amiga debido a que se encontraba distraído, contemplando el paisaje.

—Claro —contestó, luego de varios segundos.

Suspiró notando que aquello no había conformado a la Presidente de la Clase, y bajó los brazos colocándolos sobre la mesa para luego dirigir su penetrante mirada oscura hacia la chica, quién se estremeció al instante y sintió cómo los colores se le subían a las mejillas y éstas se tornaban calientes —Sí, no lo volveré a hacer —dijo sin cambiar de expresión.

Sakura lanzó un largo suspiro, destensó los músculos y se cruzó de brazos.

—Hoy llegó una nueva alumna —comentó ella buscando tema de conversación —. Te perdiste su presentación, parece alguien muy interesante —esto último casi lo susurró, esperando que Sasuke no la escuchase.

Lo último que quería era que se enamorase de alguien más, o que alguien más se enamorase de él. Era lo mismo. Ninguna de esas opciones podía ser aceptada. Era su mejor amiga, sólo quería lo mejor para él. Estaba bien, ¿cierto? Mentira. Ella lo amaba. Se había enamorado de él perdidamente desde el primer momento en que sus miradas se cruzaron. Hacía ya mucho tiempo, años, de hecho. Su corazón le había hecho una mala broma enamorándose de él. Se había acercado a su enamorado gracias a Naruto Uzumaki, un rubio de ojos celestes amigo de la infancia, quién había sido el primero en saludar a Uchiha cuando éste llegó a la ciudad.

Sin embargo, para su desgracia. Ella no había sido la única inocente niña que le había otorgado su "primer gran amor" a Uchiha, ya que muchas (demasiadas) otras niñas también lo habían hecho. Desde ése entonces, cuando se enteró —tras confesarles a sus amigas que estaba enamorada de Sasuke— que tenía competencia, decidió dar todo para conseguir que su amor fuese correspondido. Entonces, aprovechando que le había tocado en la misma clase que Uchiha y que siempre formaba grupo con él para los trabajos (también con Naruto, pero no importaba), puso todas sus cartas en la mesa y comenzó el juego.

A decir verdad, era la que más ventaja tenía. Había logrado convertirse en parte del grupo de los mejores amigos del muchacho, y eso era demasiado considerando de quién hablamos (un chico no muy social que digamos).

Sakura Haruno haría lo que fuese para que Sasuke se fijase en ella. Bueno, él ya se había fijado en ella, o eso creía. Porque si no, ¿por qué habría elegido ser su amigo si no estuviese interesado de alguna forma en ella? La chica confiaba en que aquella amistad podría convertirse en algo más…
Realmente confiaba en ello. Realmente lo quería. Lo quería mucho, le había cogido un gran aprecio. Se había acostumbrado a su manera fría de ser, sus comentarios cortos y sarcásticos, su desinterés por muchas cosas por las cuales muchos adolescentes mueren o matan… El amor, por ejemplo.

Sí. Olvidé decir que Sasuke parecía no estar atraído románticamente por ninguna chica; ninguna.

Aún así, Sakura tenía esperanzas.

—¿Ah, sí? —preguntó con poco interés. Miró por el rabillo del ojo a la chica y vio cómo en la mirada de ésta había algo de decepción por la poca atención que le prestaba. Su madre le había enseñado a ser amable con las chicas, aunque… Bueno, no había cumplido del todo con esa enseñanza, ya que les había roto el corazón a muchas jóvenes. Pero, qué más da, ella era su amiga (cercana, de hecho) aunque no le gustase admitirlo, y con ella, y las demás muchachas de su grupo de amigos se portaba (un poco, muy poco) distinto —. ¿Cómo se llama?

Y Sasuke deseó jamás haber preguntado eso.

—¡Oye, chico-gato! ¡Vaya casualidad!


Continuará…

Cantidad de palabras: 1.701.


¡Buenos días! :3

Ya, siento que he quedado medio corta con este capítulo. ¿Qué creen ustedes? No sé, me gustó, sí. Espero que a ustedes igual. Me estoy esforzando de sobremanera con este ff. Todo por el SasuIno :)

¡Ah! Antes de que lo olvide. Un pequeño glosario:

Momo: Durazno. ¿Recuerdan a la Señora Momo? Pues, es la Señora Durazno. ¡A poco no es divertido! (?)

Fūyu Sakura: Sakura de invierno, flor de cerezo de invierno. Es el nombre de la escuela a la que van Sasuke, Ino y los demás.

Creo que eso es todo…

¡Dejen un review, que se agradece montón!

¡Nos vemos! Los quiero muchísimo.

Chau.