Triste melodía.

Cap.10: Padres sustitutos.


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Despertando en los brazos del Tao, hizo que su corazón latiese más rápido y que avergonzada decidiera ponerse de pie, tomando una toalla dirigiéndose al baño dispuesta a ducharse.

No quiso girar para percatarse si aun dormía, quería entrar y cerrar la puerta tras de sí pero sus planes se opacaron al sentir como los mareos atacaban de nuevo perdiendo momentáneamente el equilibrio y aferrándose a lo primero que estuvo cerca.

Frente a ella, Ren Tao la tomaba de los hombros mientras ella se apoyaba en su pecho dándose cuenta que él estaba completamente desnudo.

"-¡V-Vístete! – ordenó desviando su mirada al sentir su pulso dispararse queriendo preguntarle desde cuando la observaba o como la había auxiliado tan rápidamente."

¿Por qué tenía que amarlo? Se preguntó molesta, sabía bien que aunque fuese muy apuesto, no sería ningún problema para ella si no sintiese nada por él.

"- Que cara más familiar – ironizó sonriendo levemente con un claro signo de victoria poniéndola alerta."

"- ¿Qué quieres… decir?"

Ren la miró de arriba abajo, solo estaba cubierta por una toalla mientras sus cabellos largos estaban sueltos y su rostro era adornado por un simpático sonrojo.

"- Hace algunos años… – murmuró con seriedad incomodándola."

"- ¡En esa ocasión no pasó nada!"

"- No – sonrió arrogante – porque yo me detuve, además no sirve de mucho recordar ya que ahora eres mía."

"- No es el momento para eso – intentó separarse – debes vestirte – casi suplicó al sentirse indefensa y atraída."

"- No digas tonterías – murmuró con seriedad – ya me has visto."

"- ¡Eso no significa que…! – en medio de su mal humor desvió su mirada y mordió levemente su labio inferior – piña con caramelo."

"- ¿Qué?"

"- Quiero piña con caramelo… - murmuró frunciendo el ceño al sentir aquel antojo – saldré de compras."

"- ¿Saldrás así? – preguntó arrogante al verla tomar la perilla solo cubierta con la toalla. Al darse cuenta de ello, se avergonzó apresurándose al baño. Solo se detuvo cuando escuchó las nuevas palabras de Ren – iré yo."

"- ¿Iras? – parpadeó sorprendida."

"-Te mareas demasiado – murmuró al acercarse a su ropa – sin mencionar que causaras alboroto si vomitas en un lugar público."

"- ¡Para tu información hay baños! – se defendió apenada."

"- Iré – repitió – toma un baño tranquila."

Tamao lo miró pensativa casi como si algo no estuviese bien

"- ¿Qué ocurre?"

"- ¿Has ido alguna vez de compras? – preguntó"

"- Casi siempre he tenido servidumbre… - comenzó Ren vistiéndose como si nada."

"- Es eso lo que me preocupa – respondió ella."

"- No soy un idiota – dijo sin mirarla – cuando te conocí sabias perfectamente que los primeros meses vivía completamente solo."

"-Tienes razón pero… - respondió recordando aquel detalle y pronto sintió cada recuerdo y aquella espantosa boda que la hizo desviar su mirada. Con el embarazo andaba aun más sensible y no quería pensar en aquellos días que no lograba perdonar."

Lo observó y se dijo que él era amable al ofrecerse pero aunque lo amase o accediera a irse con él no podía perdonarlo y solo podía pensar que una vez que Ren volviese a aburrirse le daría el divorcio.

"- Solo toma un baño – respondió al abrir la puerta y encontrarse con un desastre en la sala."

"- ¡Hanna! – casi gritó cuando recordó que el pequeño estaba en la otra habitación. Se avergonzó que hubiese olvidado aquello."

"- Vaya, una buena madre – ironizó cuando la joven había tomado en brazos al pequeño que había halado las cortinas."

"- Tu también serás padre – le recriminó molesta – y es mas – sonrió con cierta malicia – llevaras a Hanna contigo."

"- ¿Qué?"

"- Lo harás – ordenó – tomaré un baño y no podré cuidarlo por un rato así que es mejor que lo hagas, y espero que vuelvas temprano para que puedan desayunar – sonrió desafiante – puedes verlo como un entrenamiento."

"-Supongo que sabrás que pediré mi recompensa por la noche ¿no es así? – insinuó jugando aquel juego."

"- ¡No! – respondió tajantemente ruborizándose."

"- No me preocupa – se encogió de hombros – basta con que te toque y…"

"-¡T-Todo se debe al embarazo! – se defendió al recordar la noche anterior y la vergüenza de acceder tan dócilmente a él."

"- ¿Acaso he dicho que es otra cosa? Embarazo o no, lo aprovecharé."

Lo observó en silencio. Sin duda alguna Ren Tao era un cínico.

"- Eres insoportable – respondió molesta al cerrar la puerta de la habitación de una vez dejando al pequeño sonriente y al hombre junto a él negando con su cabeza."

"- Entonces…– miró al pequeño de reojo quien succionaba de su dedo pulgar – Es mejor que vayamos de una vez – suspiró al tomar la mano del pequeño."


Tamao salió y comenzó a vestirse tranquilamente mientras se miraba en el espejo solo en ropa intima.

Miró nuevamente su cuerpo, su vientre levemente inflamado mientras que sus pechos eran los más visibles gracias a su aun pequeña cintura.

"-No lo será por mucho… - murmuró para sí misma – y no le atraeré mas… es un tonto – finalizó molesta ya que le estaba importando mucho su apariencia por Ren."

Se halagaba y sentía un orgullo femenino cuando él le decía que era hermosa pero ahora solo pensaba que se pondría como un globo.

Frunció el ceño molesta y se miró en el espejo. Cuando eso sucediese trataría que no le importase. Puede que hayan hecho una tregua por el bebe pero debía recordar que era Ren Tao y con el nada era esperanzador y seguro.

Colocó sobre su cuerpo un vestido blanco que se ajustaba bien a su cintura y acentuaba sus pechos mientras se repetía que no se lo había puesto por Ren.

Salió de la habitación y comenzó a arreglar el desastre del pequeño Hanna mientras preparaba el desayuno.

Sin duda alguna ser ama de casa no era fácil pero esas cosas siempre le habían agradado.

Miró el reloj de pared por decima vez cuando este marcó las nueve de la mañana y no había rastro de Hanna ni del Tao.

Caminó de un lado al otro hasta tomar el teléfono y querer marcar a la recepción del edificio pero se detuvo cuando escuchó el llamado de la puerta.

Aliviada y preocupada se apresuró a la puerta sin pensar en verificar quien era y fue en ese instante, cuando abrió la puerta, que deseó haber revisado primero.

"- Tu… - murmuró retrocediendo – Lo lamento – dijo con seriedad y porte malicioso – pero no hay visitas ahora."

"- Puede que no – dijo el hombre de cabellos dorados frente a la puerta llevando consigo un ramo de rosas – pero al querer enviar otro ramo, el chiquillo que lo hizo la ultima vez salió huyendo."

"-No fui yo si a eso te refieres – murmuró cruzándose de brazos – pero gracias por el gesto."

"- Eres una mujer muy interesante – sonrió y le miró de forma penetrante - ¿puedo pasar?"

"-De...Acuerdo – fingió cortesía pero todo le daba un mal presentimiento y se molestaba saber que no podía echarle porque se daría cuenta de su temor y aquello era algo que no mostraría frente a Marco."

Desde que había regresado, él no dejaba de insinuarle alguna cita o algo mas mientras ella le rechazaba una y otra vez.

Ella sabía cómo lidiar con sujetos así, por eso no vio la necesidad de comentárselo a nadie y ahora terminaría con todo aquello.

"- Escucha – le miró casi con coquetería - ¿te importaría dejarme a solas? Pronto estaré de niñera y quisiera…"

"- ¿Niñera?"

"- Si – dijo tratando de sacar a la luz su carta bajo la manga – en estos momentos Ren Tao está de compras con el pequeño que..."

"- ¡¿Tao!? – preguntó furioso al ponerse de pie y tomarla por sorpresa – he estado pidiéndote salir y ¿te revuelcas con él? ¿Cuánto es tu valor?"

"- ¿Qué? – preguntó incrédula."

"- ¿Cuál es la cantidad que tengo que pagar para tener los mismo privilegios? ¿Una compañía? – dijo peligrosamente al acercarse."

"- Espera un momento – dijo al quedarse en su lugar cuando de pronto tenía ansias de huir de ahí."

"- O… ¿es que puedo tomarte sin permiso alguno? Puedo pagarte mucho – se acercó aun mas – He soñado mucho este momento y podemos hacerlo sin problema, nadie se enterará."

Tamao tragó saliva, aquello no era nuevo para ella pero algo en él la hacía temer. Sabía que si se oponía podía cometer una locura y tomarla a la fuerza.

Ya había aprendido de forma aterradora aquello mientras miraba de reojo la habitación tratando de pensar a mil por hora y fue entonces cuando lo vio. Un florero hecho de barro estéticamente bien decorado en una mesa cerca de la entrada de su habitación. Decepcionada supo que tendría que quebrarlo al golpear a ese sujeto en la cabeza.

"- Entonces… ¿nadie lo sabrá? – preguntó con una mirada seductora, tanto así que pudo ver lo ansioso que se ponía."

"- Nadie – reiteró devorándola con la vista."

"- Vamos entonces a mi habitación – murmuró retrocediendo con elegancia."

"- Como quieras - sonrió satisfecho – por fin serás mía."

"- Eso será un problema – se escuchó la voz que los paralizó – verás, puede que ella no te lo haya dicho en medio de todo este…ambiente – la miró de reojo con frialdad pura – pero ella está casada."

"- ¿Casada? – murmuró por lo bajo."

"-Verás, el precio es muy alto – repitió sarcástico – la próxima vez procura cerrar la puerta del apartamento al entrar."

"- Solo soy un admirador – murmuró con una tranquilidad que solo fingía – solo es eso, yo..."

"- Largo – ordenó molesto – si no deseas perder el puesto que para mi opinión no te has merecido."

"- Nos veremos – dijo el hombre de mala gana al hacer una reverencia a Tamao."

"-No me has entendido – se escuchó la voz fría de Ren antes que este se fuera del apartamento – no te acerques o te borraré del mapa."

El hombre de cabellos rubios solo asintió nervioso y salió de ahí cerrando la puerta tras de sí.

Ren la examinó conteniendo su molestia hasta depositar las compras en la mesa mientras el pequeño miraba a ambos adultos.

"- Hanna – llamó Tamao aliviada – Ren, yo…"

"-Hanna – se escuchó la orden del Tao llamando la atención del pequeño – toma – le extendió una caja que parecía contener bloques de juguete – ve a jugar."

Tamao permanecía en silencio al mirar a Hanna obedecer como si nada mientras ella no se atrevía a hablar. Ren estaba de verdad furioso y aquello si era un desafío para ella.

"- Ren…"

"- ¿Qué demonios hacía ese sujeto aquí? – preguntó con frialdad reprimiendo un poco la furia y los celos al haber escuchado como la chica ofrecía su habitación."

"- No lo sé – murmuró – pero… es él quien me a enviado flores…"

"- Por ello se te ocurre invitarlo a tu habitación, vaya, debí comprarte un jardín – ironizó furioso sorprendiéndola."

"- Ren, no es lo que parece solo quería golpearlo con ese jarrón – señaló – tenía que acercarme y…"

"- ¡Estas completamente sola! ¡Tu estupidez no tiene límite alguno! ¿Has pensando en lo que ese sujeto debía imaginar cuando te ofreciste…? ¡Maldita sea! – gritó fastidiado al verla pálida y que aquellos ojos comenzaran a humedecerse."

"- ¡Son las hormonas! – se justificó – yo puedo defenderme, es solo que…"

"- Escúchame bien – se acercó hasta tomarla de la muñeca – eres preciosa y no dudo que seas el blanco de algún psicópata, por eso te advierto que tu forma de "ahuyentarlos" solo les animará mas."

Frotó sus ojos para evitar llorar. Debía admitir que le había agradado escuchar aquel halago del Tao.

"- ¿Desde cuándo lo haces?"

"- ¿Qué?"

"- ¿Desde cuándo provocas para tratar de evitar a esos idiotas?"

"- L-Lo aprendí… - murmuró incomoda – cuando un sujeto intento obligarme a…"

Se detuvo al sentir como Ren la soltaba furioso.

"- Si mostraba miedo… los hombres podían ser muy aprovechados así que…"

"-Decidiste cambiar – terminó por ella pero esta no menciono que cambiar su carácter le había motivado el abandono de él en un principio, luego los constantes acosos reforzaron la idea."

"- Me ha ido bien hasta ahora – afirmó con más seguridad – y me hubiese salido bien esta vez. Tú te adelantaste."

"- Estabas nerviosa – acusó molesto – ¡te prohíbo acercarte a ese sujeto!"

"- No quiero acercarme a él – respondió desafiante – además, ¿Quién eres para prohibirme…?"

"- Soy tu esposo, al único a quien invitaras a tu cama es a mi – la miró posesivo y consumido por los celos – y no tendrás que volver a lidiar con algún idiota. Eres mía y no dejaré que nadie se te acerque."

Tamao le miró en silencio. Era una forma tan ruda de decirlo pero aquello muy en el fondo le gustaba, le recordaba cuanto lo amaba ya que era como si él estuviese admitiendo que siempre la protegería.

"- Ahora come – ordenó furioso – he ido a dos supermercados y no será en vano."

"- Claro que no… - murmuró mirándole tranquila. Sabía que Ren andaba demasiado molesto - ¿deseas desayunar?"

"- Hemos desayunado ya –dijo refriéndose también al pequeño."

"-Entonces… - comenzó - ¿te gustaría…salir al parque con Hanna?"

Esperó respuesta. En realidad quería distraerlo a él y no a Hanna.

"- Iré al hotel – respondió frío al dirigirse a la puerta."

"- ¿Ya no te quedaras? – preguntó ocultando su preocupación ante ese anuncio. Al ver que la ignoraba decidió hablar - ¡Dijiste que me cuidarías!"

"-Nunca he dicho eso – la miró de reojo deteniéndose."

"- Entonces ¿Qué esperas? ¡Vete! – dijo avergonzada de haber dicho aquello y que él lo negara tan fervientemente."

Ren la miró exasperado y se acercó a ella. La tomó de los hombros y la acercó a él hasta rozar sus labios.

"-Me esperarás – ordenó."

"- Te irás – recriminó sin inmutarse."

"-Me cambiaré e iré a arreglar un par de cosas – murmuró molesto de tener que explicarse – tú te quedaras aquí y me esperaras."

"- No..."

"-Me esperaras. - sentenció haciendola ceder."

"-Entonces… regresa pronto - fueron sus palabras al desviar su mirada."

"- Así está mejor – fue su respuesta fría al soltarla."

"- Estas actuando de forma muy tonta – murmuró al acariciar sus hombros debido al agarre – yo no me acostaría con alguien como él."

"- ¿Cuál es tu tipo entonces? – preguntó sarcástico. - me encantaría saber quien es tu favorito en la cama."

"- ¡Los tontos como tú! – respondió enfadada. Estaba tan sensible y Ren no podía entenderla."

"- Perfecto – su rostro no sonreía, no se inmutaba, parecía que quisiera golpear algo – porque este tonto te lo hará cada noche."

Él cerró la puerta y unas ganas de arrojarle el jarrón se formaron en ella. No le importaba que fuese posesivo, en realidad siempre lo había sido pero ahora no sabía si era por simple orgullo o de verdad la quería a su lado.

Estaba furiosa, él decía cosas que aun la hacían sonrojar y para el colmo parecía creer que de verdad se acostaría con Marco.

Ella se explicó. Era parte de su carrera, de su forma de llegar a la cima. Él debería comprenderlo ya que hacía cualquier cosa para llegar a su objetivo.

Fue por Hanna para calmar sus nervios. Le dio un baño y pronto el pequeño quedó dormido.

Comió la piña con caramelo y se sintió mucho mejor. Sin darse cuenta sonrió un poco al mirar la comida.


"- Comunícame con el supervisor ¡Ahora! –fue el grito que al otro lado del teléfono hizo reaccionar a toda la compañía."

Estaba en la habitación de hotel furioso. Marco no le agrada en absoluto y ahora con más razón.

Le enfurecía la estupidez de Tamao y la insolencia de aquel sujeto.

"-Escucha, quiero que averigües todo lo que puedas sobre Marco. Solo hazlo – ordenó y colgó de inmediato. Fue en ese momento cuando escuchó que llamaban a la puerta."

"- Señor ¿volverá a salir?"

"- Si. Tendré que pasear a un infante."

"- ¿Perdón?'"

"- Yo avisaré – el hombre frente a él asintió y se fue haciendo que Ren cerrase la puerta y terminara de vestirse."

Al haber terminado un par de asuntos y firmado contratos haciéndolo a nombre del líder que estaba casi seguro que sería él ahora que Tamao estaba esperando un hijo, decidió marcharse. Abordó el auto de color oscuro y llego a los apartamentos donde subió para encontrarse con la peli rosa.

"- Estamos listos – suspiró sin mirarlo a la cara. Tomó al pequeño y levantó su rostro a Ren."

"- Vamos – murmuró sin una pequeña señal de tregua. Estaba aun molesto con ella y parecía que ella no retrocedería."

Salieron del apartamento en silencio y a la calle luego, mientras Hanna tomaba la mano de ambos.

Tamao se había tomado el cabello en un moño y puesto lentes de sol para tratar de cubrir un poco su identidad algo que para Ren era una acción inútil.

Llegaron al parque y colocaron a Hanna en un cajón de arena junto a los demás pequeños de ahí.

Tamao tomó asiento en una banca cercana mientras Ren se quedaba de pie parado a su lado de brazos cruzados.

"- Deben ser primerizos ¿verdad? – escucharon la voz de una anciana a su lado quien señalaba a Hanna."

"- La verdad…no somos…"

"-No tan primerizos – se adelantó a murmurar Ren con altanería – ella ya espera otro bebe."

"- ¿Es enserio? – preguntó la anciana maravillada de aquella pareja."

"-S-Si – respondió Tamao sonriéndole y mirando a Ren de reojo con cara de pocos amigos."

"- Son una pareja encantadora pero me parece que no vienen seguido por acá – sonrió – No deben descuidar a ambos bebes."

"- No lo hacemos – se apresuró apenada mientras Ren trataba de no sonreír por la ridícula situación."

"- Es mas – sonrió con malicia – planeamos tener cinco hijos."

"- ¿Qué? – casi gritó Tamao mientras la anciana sonreía agradada por la idea."

"-Pensaba que en esta época ya no se pensaba de esa forma. Es bueno tener una gran familia."

"- Son solo planes – se adelantó Tamao – Mi esposo casi no pasa en casa y cree que llenándome de hijos acabará con mi soledad."

La anciana dejó de sonreír mientras Tamao miraba desafiante a Ren.

"- Eso es terrible – murmuró la mujer quien miraba con negación a Ren."

"- Si mi esposa me cumpliese como debe, no tendría que alejarme – contraatacó el chico haciendo que la anciana se sonrojase y con una disculpa se movió a otra banca, incomoda."

"- Mira lo que has conseguido – recriminó – creo que podríamos causarle un infarto."

"-Entonces seremos un buen dúo en mi familia – ironizo arrogante."

Tamao le miró con reproche pero luego lo pensó un momento y una sonrisa que no quería demostrar salió a la luz.

"-Fue gracioso."

"- Claro que lo es – murmuró – lo hago todo el tiempo con los ancianos."

"- No tienes remedio – sonrió - ¿Cómo puedes molestar a tantos ancianos?"

"-Contigo no costará en lo absoluto."

"- No fue mi intención – se sonrojó – pero ella estaba especulando demasiadas cosas."

Ren se encogió de hombros como respuesta y quedaron en silencio al mirar a Hanna jugar con los demás chicos.

"- Será todo un problema cuando crezca ¿no lo crees? – dijo casi pensativa."

"- Tendremos nuestros propios problemas con el nuestro."

"-Nuestro… - repitió en un susurró sintiéndose cada vez mas emocionada con la idea y feliz de que Ren se olvidase de aquel incidente que lo había puesto de mal humor."

Nuevamente quedaron en un profundo silencio cuando vieron como Hanna intentaba pelear con otro chico por un juguete y como este al empujarlo, hizo que cayera al piso lo cual originó su llanto.

Ambos se apresuraron hasta Hanna. Tamao lo tomó en brazos.

"- Lo lamento – Intervino una mujer quien parecía ser la madre del otro bebe."

"- No se preocupe – negó Tamao."

"– Hanna inició todo – intervino Ren con seriedad causando un leve sonrojo en la mujer al verlo tan apuesto - no volverá a ocurrir."

"- De acuerdo – asintió la mujer sin perderle de vista."

Ren se inclinó y llamando a Tamao se alejaron hasta colocar a Hanna cerca de una banca.

"- Calma Hanna – susurró Tamao cuando no paraba de llorar."

"- Eres el culpable – señaló Ren al chico mientras este lloraba más fuerte. Se colocó de cuclillas frente a él y le observó – si no callas no habrá helado."

"- ¿Helado? – repitió Tamao parpadeando mientras el pequeño guardaba silencio de pronto y miraba a Ren con atención."

"-Me lo suponía – una leve sonrisa se dibujó en sus labios – parece que Anna también suele chantajearte."

"- He...lado – repitió el pequeño que actuaba como si no hubiese estado llorando."

"-Ponte de pie y no llores – ordenó."

Hanna intentó sacudirse torpemente y se colocó al lado del Tao.

"- No sé quien merece una reprimenda – tocó su cabeza – si Hanna o tú."

"- Yo solo hice que dejara de llorar."

"- No es cierto. Puede que Anna haga eso pero…- dudo un momento al ver al pequeño incomodo por la impaciencia – supongo que ahora lo dejaré pasar."

"- ¿Puedo preguntar?"

"- Hanna comenzará a llorar de nuevo y…yo… quiero un cono– desvió su mirada avergonzada de aquel antojo."

"-Entonces matemos dos pájaros de un tiro – Se giró. A su lado el pequeño Hanna intentaba llevar su ritmo y ella iba tras ambos."

Cuando se encontró sentada con Hanna comiendo un helado se dijo que la situación era cada vez más extraña y familiar.

Le agradaba más el hecho de aparentar ser una familia normal que vivir en aquellos lujos con el Tao.

"- ¿Qué ocurre? – preguntó de pie frente a ella – si no lo comes se derretirá."

"- Lo estoy comiendo."

"- No me digas que quieres "mantener" tu peso."

"- Sé que subiré de peso– murmuró desviando su mirada preocupada por ese hecho – Y no me importara ¡¿Lo has entendido?!"

Ren frució el ceño sin comprender. Ella ahora comía el helado en silencio hasta terminarlo.

"- Lo mejor es que regresemos. Pronto será hora de cenar."

Tomó las pequeñas manos de Hanna y se encaminó al apartamento junto a Ren quien la miraba de reojo dubitativo. ¿Ahora que le estaba ocurriendo? Era él el enfadado por todo lo ocurrido aquella mañana y de pronto ella actuaba como si estuviese furiosa por el helado que comió.

"-Mujeres… - murmuró molesto. De pronto rogar para que su primogenito no fuera una chiquilla estaba muy presente en sus pensamientos."


Continuara...


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N/A: Primeramente dije que actualizaría viernes y termine sabado. tengo muchas pero MUCHAS cosas que hacer leer capitulos de patología de nuevo para refrescarme y waaa seminarios que debo aprender por eso trataré de actualizar la otra semana, el viernes, sabado o domingo pero si no es el caso disculpen.

Espero este cap les guste y gracias como siempre a quienes me leen: Elys:.:gabe logan:.:hopesol:.:pao hale20:.:yuki minyooki chan:.:conchito:.:sakuryo:.:shi no hime:.:ryuzaki chan.

muchisismas gracias esperoque este cap cortito les guste.

PD.: y si dudan por que Tamao no trata mal a Hanna (aun) es un bebe aun XD bueno un bebe es hasta los tres años por ello es un bebe jejeje y ¿que mujer tratará mal a un bebe? otra cosa fuera si lo hubiese puesto mayor. XD

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Proximo cap: Pasado.

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Hatsa luego-