Autor: Okiro Benihime.
Clasificación: K+.
Género: Amistad, Romance, Drama, Humor.
Advertencias/Aclaraciones: Este es un fanfic AU (Alternative Universe – Universo alterno), y habrá OoC (Out of Character – Fuera de carácter). Así que desde ya voy avisando que muy a mi pesar alteraré un poco las personalidades de ciertos personajes para que encajen en la historia.
Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, pero esta historia es totalmente mía y la hago sin ánimos de lucro. Prohibido el plagio, piensa un poco y crea tus propias historias, es más divertido, créeme.
Marcia Andrea: Me alegra que te haya gustado :D ¡Sí! Y pasarán muchas cosas, más adelante sí, cuando termine toda esta parte de introducción y empiece la acción (?) Es que Sasuke se ve muy cute como nekoooo, imagínatelo con orejas y cola de gato, es comestible :3333 Muchísimas gracias por leer, amoreew ~
Uchiha-Dani-Uzumaki: ¡Qué alivio! Realmente creí que me criticarían feo por el OoC, parece que no es tanto como imaginé… c: Sisii, ya verás como Ino le causará muchos problemas xD Jaja, le queda muy bien ese significado a Uchiha, pero imagino que Ino no usaría ése sobrenombre para él por eso xD ¡Se agradece tu lectura!
Ino-Sakura14: Es que ¿cómo no amarlo? El SasuIno es simplemente awesome ~ Me alegra que te haya gustado :3 Gracias por leer.
Kyraa: Me refería a gatos, tu sabes… ¡Aunque eso de leones y no sé qué más es bien original! :D Bueno, no es que Sakura me caiga mal… Pero es un romance adolescente, alguien tiene que salir lastimado D: (Además de los mismos Sasuke e Ino en algún momento). Busco recrear o algo así lo que sucedió con Sakura en el anime, es decir su declaración y su rechazo, su confusión, etc. :3 ¡Me alegra muchísimo que te haya gustado! Gracias por leer ~
Flor-Michaelis: ¡Florence! Me alegra verte por aquí, ya quiero leer tus fanfics :3333 ¡Me alegra saber que te gustó! Muchísimas gracias por leer :D
Capítulo tres: ¿Vecinos?
Y Sasuke deseó jamás haber preguntado eso.
—¡Oye, chico-gato! ¡Vaya casualidad!
Los ojos de Sasuke se abrieron enormes. Y una expresión casi llegando al pánico se dibujó en su rostro.
Ya le había dicho su nombre, ¿verdad? ¡Qué necesidad tenía, entonces, de decirle de esa forma! Sasuke no era una persona muy expresiva, de hecho, para muchos no tenía sentimientos. En realidad él se comportaba así con personas que no conocía, no era de la clase de chico que coge confianza al instante y de la nada comienza a ser "mejor amigo" de un total desconocido. No. A Sasuke no le agradaba mucho esa clase de personas. Por eso les había dado tiempo a aquellos que en ése momento eran sus mejores amigos para que se ganen su confianza.
No había sido fácil, para nada, pero de alguna forma lo habían logrado.
Entonces, ¿por qué ella hacía que se comportase con alteración?
—Yamanaka, ¿lo conoces? —preguntó Haruno con el entrecejo fruncido, mirando fijamente a la rubia mientras ésta se acercaba alegre hacia ellos.
¿Chico-gato? ¿Qué demonios era eso? ¿Alguna clase de código? No… No podía ser cierto. Sasuke no era de esa clase de chicos. Además, Ino era nueva en la ciudad, había llegado hace apenas unos días. A simple vista se notaba que no era una joven calmada y aniñada, es decir: era linda, simpática, divertida, etcétera, lo que sea, lo sabía perfectamente; pero no era tanto como para que conquistase a Uchiha tan rápido, o eso pensaba Haruno.
¿Qué relación podía tener Sasuke con los gatos…?
—Hmp. No —mintió mirando hacia otro lado.
Los dioses debían estar realmente enfadados con él como para hacerle pasar por eso. Momento, ¿desde cuándo creía…? No importaba, su mala suerte debía ser causada por una razón así. Quizás era porque esa mañana había dejado caer al gato al suelo así como así, y la madre naturaleza se estaba vengando… O quizás era porque había cruzado debajo de una escalera aquél Martes trece… Realmente no lo sabía.
Quizás era el destino.
—¡Qué dices! Nos cruzamos hoy en la mañana… Por cierto, gracias por ayudarme a llegar —sonrió. Mentira, se había perdido a mitad de camino y había terminado por pedir indicaciones a un señor que pasaba por allí (quién le explicó que estaba a una cuadra de la escuela).
—No hay de qué —contestó algo aturdido. Dirigió su mirada a la rubia, no dejaría que ella le ganase en orgullo, tonterías.
La joven le sonreía animadamente. Estaba levemente inclinada debido a que él estaba sentado en su pupitre. El mechón que cubría parte de su níveo rostro estaba algo despeinado y movido a la izquierda, permitiéndole a Uchiha ver completamente sus ojos. Aquella mirada pintarrajeada de celeste; un celeste plagado de confianza y decisión, y aún así armonioso y relajante. Raros, cada emoción que transmitían y su color azulino mezclado con algo de verde marino, eran ojos extravagantes; igual que ella.
Extravagante.
Había algo en el chico que llamaba la atención de la rubia.
Quizás el hecho de que su personalidad era fría y distante. Ino creyó que Uchiha podía resultar ser alguien tímido, y gracias al miedo y vergüenza de estar frente a mucha gente actuaba de esa manera.
Realmente no lo conocía en lo absoluto. Y en el fondo ella lo sabía. Que apenas conocía su nombre y edad aproximada (como iban al mismo curso, había calculado unos quince o dieciséis años para el azabache). Quería saber más de él, albergaba una curiosidad enorme hacia el chico. Y desconocía el porqué.
Sí, lo admitía, era descortés y algo solitario (a pesar de estar siempre rodeado de gente, ya sean sus amigos o admiradoras), pero de alguna forma le había caído bien.
—Ya, nos vemos luego. Vuelvo con las chicas —dijo Ino apartándose de Uchiha y Haruno. Saludó con la mano y se volvió donde estaban las jóvenes con las que conversaba anteriormente.
Sasuke la siguió con la mirada, cuando ésta llegó a su destino soltó un largo suspiro.
¿Tendría que acostumbrarse a aquello?
Por fin habían llegado las tres de la tarde y los alumnos de Fūyu Sakura se dirigían a sus hogares.
Sakura, Naruto y otro muchacho más llamado Kiba Inuzuka (amigo de Sasuke, vecino del rubio y la de cabellos rosados. De ojos oscuros y cabello castaño, despeinado. Orgulloso y cabezota, otro caso perdido al igual que Uzumaki) se habían marchado juntos, discutiendo y bromeando habían abandonado el lugar. Ino había sido la primera en irse del establecimiento, saludó rápidamente y sin más, se marchó.
Sasuke también emprendió su camino a casa. Estaba cansado, había sido un largo día, no sólo por el asunto de Ino y su sorpresiva llegada, sino también porque le habían dado una gran cantidad de actividades en clase. Si estaba así de agotado en un día normal, ¿cómo sería cuando comenzasen los clubes y demás? De seguro se anotaría en alguno de deportes al igual que sus amigos, lo más probable era Baloncesto puesto que jugaba desde pequeño. Al parecer, y según Sakura, los clubes comenzarían dentro de unos días y para ése entonces ya debían tener pensado en cual anotarse.
Caminaba distraído, hundido en sus pensamientos. Tanto así que no se dio cuenta que ya había pasado la cuadra donde se había encontrado al felino y todo había comenzado.
Giró la cabeza para ver el tramo que ya había recorrido sin dejar de caminar, aunque sí disminuyendo un poco el paso, no quería tropezarse y caer de cara al suelo. Lanzó un suspiro de resignación y continuó su camino. Quería olvidarlo, pero no podía. Le sería difícil hacerlo, muy difícil, después de todo la vería todo los días en la escuela. Aunque tenía la esperanza (y de seguro sería así) que con el tiempo ella se olvide de él y de todo lo que había sucedido ése día. Y así, sólo así, su vida volvería a la normalidad. No más "Chico-gato", no más rubias extrañas, no más nada. Sólo debía actuar indiferente, como hacía siempre y ella se alejaría de él. Ella debía hacerlo.
Pero lo que Sasuke no sabía, era que todo sería muchísimo más complicado de lograr, y que su personalidad era justamente lo que atraía a Ino.
Continuó caminando, esta vez sin distraerse más. Pasó de largo aquella cuadra, pensó que lo mejor sería restarle importancia. No sería un problema que durase mucho, no tenía por qué serlo.
La calle desgastada por el ir y venir de tantas personas, acompañaba solitaria a Sasuke en su camino a su hogar. Las casas variaban de estilo; algunas eran de dos plantas y grandes, otras pequeñas y de un solo piso, pero todas mantenían casi los mismos tonos claros. En el barrio de Sasuke, las viviendas eran únicamente de dos pisos: con un pequeño patio enfrente y un camino que llevaba hasta la puerta principal; dos ventanas a cada lado del portal; una cerca rodeando el jardín frontal (cambiaban los colores y dibujos, la de Uchiha era negra y con un diseño básico); al costado de la casa (dividiendo cada hogar del vecino) había un muro alto, que llegaba más o menos hasta la altura del comienzo del segundo piso, comenzaba en cuanto acababa el jardín frontal y acababa al final del patio trasero, daba toda la vuelta a la casa y volvía a aparecer del otro lado de la misma manera, este muro separaba una casa de la otra; el patio trasero de la casa Uchiha estaba pintado del verde brillante del césped, dos árboles y un sinuoso camino adornado con piedras que llevaba a una parrilla; cada casa tenía un balcón y a Sasuke le había tocado la habitación con el mirador, éste no era muy grande ni muy chico y estaba asegurado con la misma barandilla del patio frontal, el cuarto del balcón del azabache se encontraba a la izquierda de la casa, y el de la casa vecina (la vivienda de la izquierda, dónde se habían mudado recientemente) estaba en su derecha, por lo que ambos miradores quedaban casi conectados, lo único que los separaba era el muro mencionado anteriormente (que por cierto, sería fácil de saltar para cualquiera).
Sasuke llegó a la esquina de su cuadra, su casa estaba más o menos en el medio de la manzana, por lo que aún le quedaba un pequeño tramo por caminar.
De repente, sintió pasos detrás suyo. Un escalofrío recorrió su espalda y por instinto volteó de un salto.
Quedó petrificado. Estático, sin poder moverse. ¿Podía ser cierto? ¡Debía ser una broma!
—¿Estás siguiéndome? —terminó por preguntar el muchacho, apenas saliendo del shock que le había causado encontrar aquella figura justo detrás suyo, caminando tranquilamente al igual que él.
—Qué dices, estoy yendo a mi casa —la chica alzó una ceja, confundida—. ¿Hay algún problema?
¡Claro, ¿cómo no se le había ocurrido? De seguro se dirigía a su casa, tranquila y distraídamente, metida en sus propios asuntos. No debía sentirse de esa forma, él no era el centro del universo, no tendría la "suerte" de que ella viviese en su mismo barrio. De seguro él iba a llegar a su hogar y ella seguiría caminando.
A esas alturas le era difícil pensar en algo como eso.
—¿Dónde vives?
—Allí.
Levantó la mano y sin más miramientos señaló su vivienda. A Sasuke casi se la cae la mandíbula.
Había apuntado, nada más ni nada menos, que a la bendita casa que se encontraba junto a la suya. Eran vecinos.
Ino y él… Eran vecinos.
Continuará…
Cantidad de palabras: 1585.
¡Holas!
¡Ufff! Aquí ando a las corridas para traerles el tercer cap a tiempo, ¡lunes 10! El día que prometí (: Muchas gracias a todos por leer, sólo me queda pedir perdón por haber hecho este cap medio flojo, la inspiración se me fue por un momento, pero apa, que ya volvió y como nunca :D
¡Muchas gracias por leer! Me harían muuuuuuy feliz con un lindo review c:
¡Los amooo! ~ Nos vemos.
