Triste melodía.
Cap12:Regreso.
Si no hacía algo en aquel momento sabía que se volvería loca. Sentada nuevamente en aquel sofá miraba furiosa al Tao.
"- Estoy bien – reiteró."
"- Te has desmayado – recriminó sin ceder – otra vez."
"- Ya dije… - desvió su mirada – que es normal"
Había ido al médico días atrás y este le había recomendado descanso por algo que no le había agradado de la revisión. Recetó mas vitaminas y por supuesto nada de estrés.
Sabía bien que de mencionárselo a Ren este se molestaría más. La amarraría a la cama y se sentiría más inútil que en aquel momento. Era molesto e iritante.
"- Estoy bien, solo quiero acompañarte y dejar a Hanna – protestó al mirar al pequeño con una graciosa chaqueta tratando de imitar a Ren quien estaba de pie a su lado."
"-Puedo hacerlo yo – respondió mirando al chico – Yoh me ha dado indicaciones del lugar. Descansa."
"- ¡Ya he descansado! "
"- Mas vale lo hagas bien, recuerda que nos iremos mañana."
"- ¿Todo esto es por las dos últimas noches? – preguntó hastiada con manos en las caderas."
Aquellas últimas noches… recordó Ren frustrado. Ella se había negado sin razón a hacer el amor y ahora él pagaba las consecuencias. Andaba de peor humor provocándola con cualquier problema y admitía que en parte quería frustrarla con el hecho de dejarla quieta en un sitio aunque la razón principal fuese no verla caminar de aquella forma que le hacía pensar más de la cuenta.
Esa mujer podía seducirlo incluso caminando hacía él.
"- Piensa lo que quieras – murmuró frío."
"- Eso haré – le miró desafiante – y más vale disfrutes de la "sequia" – murmuró sonriendo levemente sabiendo que tenía que medir las palabas con Hanna ahí."
"- Si de verdad lo quiero, lo tendré – respondió ya molesto."
"- ¿No tienes que irte? – cambió la conversación al ojear una revista como si nada."
"- Cuando regrese más vale no uses eso – exclamó con autoridad refiriendose a su vestimenta – o me harás el trabajo sencillo."
"- Hablador – murmuró al cruzar su piernas y ver como él se tensaba haciéndola sonreír con victoria - ¿no será que quieres eso por otra cosa?"
"- Lo has hecho a propósito ¿verdad? – preguntó entrecerrando los ojos."
"- No sé de que hablas – mintió con inocencia al saber que se había colocado aquel vestido ceñido para provocarlo. Estaba molesta por la actitud de él y debía vengarse."
"- Hablaremos cuando vuelva – respondió furioso desviando la mirada y tomando al pequeño de la mano."
Tamao no se despidió de él, solamente extendió los brazos a Hanna y el pequeño corrio a abrazarla, le dijo unas cuentas palabras que la hicieron sonreír y luego se marcharon.
Anna e Yoh habían hablado aquella mañana por teléfono, dando indicaciones de dejar a Hanna en un lugar cercano a ellos para así regresar a casa. Al principio le había parecido extraño ¿Por qué Yoh no había venido por el bebe? Al final supuso que si lo hacía, el camino se le haría más largo.
Se sorprendía pensar que en aquellos días todo había seguido con normalidad. Una pequeña discusión entre ella y Ren, y luego ambos tratando de dormir al pequeño que había tenido pesadillas.
En una de las noches observó a Ren para estudiarlo. Nada había cambiado, aun cuando estuviese dolida lo amaba y por lo menos aquella semana se había comportado como un caballero con ella.
¿Sería su estado o algo mas?, Ren no hablaba de su papel en la familia en esos días, pero sabía bien que debía desconfiar.
Recordar el pasado, recordar los días felices solo aumentaban su depresión. Por aquel bebe decidió tratar de dejar aquello atrás, debía estar bien para él.
Fue a su habitación y miró su guarda ropa. Ren no entendía nada, ni siquiera sabía porque de pronto usaba todo aquello. La explicación era que ella se pondría grande y ya no podría usar ciertas cosas, así erradicaba el temor de cómo pudiese verla el Tao cuando llegara ese momento.
Se había acostumbrado tanto a la admiración que temía perder el encanto aunque al final todo fuese por Ren. Siempre ansió que la observase en alguna revista de esa forma y sabía por satisfacción femenina que podría embobarlo como hacía con los demás, solo había un problema, él era el único que podía ponerla nerviosa, era vulnerable a él.
Tantos años y sentía que no podía actuar como adulta ante aquellos sentimientos.
Las horas pasaron y se decía que lo más probable es que Ren llegase tarde. Decidió agarrar algunas prendas y comenzar a guardarlas en su maleta, se dio cuenta como de pronto lo estaba obedeciendo y molesta dejó de hacer aquello.
Había ciertas cosas a las que había accedido por Hanna, ahora debía volver a construir un muro entre ellos.
Decidida estaba ya cuando a las siete de la noche escuchó un llamado.
Se preparó mentalmente para cualquier discusión hasta abrir la puerta y mirar asustada a la persona ahí.
"- Tao salió… - murmuró el hombre frente a ella al entrar lentamente y cerrar la puerta tras de sí – Lo pienso muchas veces… y sé que dándote lo que quieres puedo conseguirte… "
"- Marco… - murmuró retrocediendo un poco – creí que había quedado claro que…"
"- ¿Qué es lo que quedó claro? – preguntó al desabotonar un poco su camisa – él nos interrumpió."
"- Te matará – advirtió aparentando firmeza – lo sabes bien – sonrió con coquetería – y no debe tardar en venir."
"- Estas embarazada – acusó lentamente mirándole el vientre – ese maldito te ha tocado ya muchas veces…"
"- ¿Cómo lo…?"
"- Él mismo lo ha anunciado a su familia. Ese idiota ya te hizo suya."
"- No solo él – provocó como si nada oprimiendo su sorpresa ante las palabras de Marco – tú lo sabes."
"- ¡Idiota! – Gritó – acabas de darle todo el poder de su apellido con ese niño."
"- ¿Qué?"
"- Necesitaba a una mujer embarazada – sonrió – Incluso buscó una suplente para ti en otra familia."
"-Eso..."
"- ¿No puedes creerlo? - sonrió sombriamente - para esa familia eres descartable."
"- N-No me importa – respondió rápidamente a aquellas acusaciones que la dejaron atónita."
"- Si te importa– se acercó furioso – estas enamorada de él ¿no es cierto?"
"- ¡Claro que no!"
"- Si es así – la miró de arriba abajo dándole un empujón al sofá – dejaras que te tome ahora."
"- Eres un agresivo – dijo ocultando su temor ante aquel acto mientras fingía malicia – la cama sería un mejor lugar para…"
"- ¡No! – gritó molesto al desgarrar el vestido desde arriba."
"-¡Espera! – intentó empujarlo. Aquel sujeto estaba fuera de control y aquello la hizo palidecer."
"- Ahora serás mía – dijo al forzarla a un beso tomando su mentón."
Tamao miró con horror como aquel sujeto subía su vestido a la cintura y arrancaba sus bragas justo para hacer aquel acto horrible.
Solo pudo pensar en el bebe. El médico había prohibido cualquier intimidad por un tiempo y era una de las razones principales por las que se había negado a Ren. Sin embargo provocarlo solo era un juego y ahora aquel juego con los hombres se había revertido.
"- ¡No lo hagas! – gritó cerrando sus ojos – él bebe… mi bebe…"
"- Me importa poco."
"- ¡Para!"
"- ¡Silencio! – gritó al golpear su mejilla con fuerza – he esperado mucho y ahora por fin…"
Lo pensó cuando intentó luchar con aquel dolor en su rostro, aquel sujeto sucio haría de las suyas. Se arrepintió de pronto de cómo había aprendido a coquetear con ellos, se arrepintió de muchas cosas y solamente pensó en ese bebe.
El sujeto ya la estaba tocando y justo cuando esperó lo peor de un solo impulso se apartó de ella.
Miró con dificultad y se sentó como pudo cubriéndose y mirando como Ren lo tenía sujeto del cuello.
"- ¡Maldito! – exclamó con odio al golpearlo con fuerza."
Tamao miraba espantada como Ren comenzaba a golpearlo sin poder soltarlo. Aquel hombre se defendía pero por pequeños rasguños que podía hacerle a Ren se llevaba puñetazos más fuertes hasta que uno lo tiró al piso sin poder levantarse.
Ren se acercó con una mirada de las más frías, demasiado, ni ella lo reconocía y aquello le hizo llamarlo.
"- Ren… por favor…"
Este pareció no escucharla mientras seguía con aquel sujeto.
"- ¡Por favor! – gritó al borde del llanto haciéndolo reaccionar."
La miró solo una vez sin emoción alguna y luego al sujeto en el piso retorciéndose del dolor. Se dirigió al teléfono y marcó a la policía.
"- Agradece una cosa – susurró luego de haber colgado y al haberse puesto de cuclillas frente al cuerpo de aquel hombre cuando lo tomaba de la camisa – La mujer a la que ibas a violar acaba de perdonarte la vida. Pero por supuesto esto lo pagaras caro."
Al soltarlo con furia le propinó otro golpe con ira. Se volvió a ella y la observó sentada ahí tratando de cubrirse con aquella tela desgarrada.
Se quitó la chaqueta y se la colocó de inmediato sin decir una palabra.
"- Te lo advertí – sentenció con una frialdad que Tamao nunca había visto para con ella."
No respondió ¿para qué hacerlo cuando se sentía culpable? Su mejilla estaba claramente golpeada logrando que el silencio lo enfureciera más.
"- ¡Eres una… ¡-se detuvo, se detuvo al ver las lagrimas sinceras y apreciar a la verdadera Tamao llorando, lloraba en silencio y de pronto bajaba la cabeza débil – Tamao – llamó usando de nuevo su nombre."
Ella escuchó nuevamente su nombre y se desvaneció en la oscuridad.
Al enfocar el techo pudo ver luces en él, muy desconocidas.
Sintió un agarre y como este aumentaba la presión cuando ella abría los ojos poco a poco.
Frente a ella, miró por primera vez un rostro claramente asustado y preocupado. Jamas había visto esa expresión en él.
Instintivamente llevó una mano a la mejilla de aquel hombre.
"- Ren… - murmuró adormilada."
"- Tamao – llamó este suspirando con verdadero alivio. Verla ahí con los ojos cerrados, lastimada y con objetos conectados a ella en ese hospital, hizo que casi se volviese loco. Lo supo, había algo que no era capaz de soportar."
Había estado furioso, furioso con todo. Sabía que si algo peor le hubiese pasado hubiese matado a aquel sujeto y estaba a punto de hacerlo nuevamente cuando la policía llegó.
Sabía muy bien que Tamao era su único anclaje a la cordura.
No quería verla de nuevo en aquel estado.
"- Te han colocado un calmante – murmuró presionando su puño con fuerza sabiendo ahora por el médico, que el estado de gestación en ella era delicado."
Tamao no le había mencionado nada de ese problema pero la culpa y la angustia en él aumentaron. Ella solo protegía al bebe.
"- ¿De verdad? – preguntó adormilada sin dejar de mirarlo – Ren…"
"- No hables – murmuró."
"- ¿Por qué hablas así? – Continuó – nunca hablas así."
"- ¿Qué?"
"- Gritas… siempre eres… ahora hablas suave "
"- Yo…"
"- Pero no importa – lo observó aun adormilada – te amo."
Los ojos de Ren se abrieron de golpe a causa de la sorpresa.
"- ¿Qué has dicho?"
"- Te… amo – repitió cerrando sus ojos.- en cambio tu…"
"- Maldita sea – mumuró agobiado y asustado de verla así – ¡te amo! Eres tan idiota que nunca te has dado cuenta, eres tan tonta que…"
Calló al verla profundamente dormida. Se había conmovido por aquellas palabras y como un estúpido había dejado salir su confesión sin reparo y era que pensar en perderla era algo que no podría soportar.
No volvería a verla así se dijo. Él debía protegerla siempre, por otro lado, de manera práctica no se haría ilusión alguna por aquellas palabras, ella estaba bajo el efecto de un medicamento y bien pudo haber sido una confusión. Lo último que deseaba era quedar como un idiota frente a ella.
Siempre la había amado y su orgullo no dejaría que viera todo lo que había sacrificado por ella. Mikihisa pudo haberlos separado pero sabía bien que pago un precio al obedecerlo.
Eran los llantos de un bebe, escuchaba un bebe y recordó al suyo de inmediato, abrió los ojos con dificultad y se sentó de una vez causando un pequeño dolor en su vientre.
"- ¡No hagas eso! – escuchó la voz autoritaria a su lado. Ren parecía haberse puesto de pie y acercado a la cama."
"- Mi… bebe… - fue lo único que pudo decir al mirarlo atormentada."
Ren se sintió incomodo con aquella expresión y señaló con su cabeza la puerta de la habitación. Esta estaba abierta y se notaba como un grupo de enfermeras llevaban varias incubadoras a otra sección del hospital.
Su respiración era agitada pero al ver aquello se dejó caer en los almohadones.
"- Pensé que… - murmuró al recordarlo todo y presionar su puño."
"- Ese idiota no llegó lejos – murmuró frío al cerrar la puerta de la habitación y volver a la silla al lado de la cama."
Desvió la mirada. Se sentía desprotegida, incomoda consigo misma. Aquel sujeto la había tocado de una forma que no olvidaría fácilmente.
"- ¿Recuerdas algo más? – preguntó sin dejar de observarla."
"- Yo… solo…"
"- Ese maldito ya está en la cárcel."
"- ¿Qué?"
"- Ya escuchaste."
"-Pero… no esperaran que yo declare, que…"
"-No es necesario – se cruzó de brazos – puedo hacer que lo maten si lo deseo."
"- ¡No puedes! – palideció."
"- Lo defiendes a pesar de todo. Que estupidez – acusó."
"- ¡Te meterás en problemas! – se defendió."
"- Ese maldito tuvo el descaro de tocarte – entrecerró sus ojos – más que yo no debe hacerlo nadie."
Tamao tragó saliva recordando con horror aquella escena.
"- No tienes derecho… - dijo casi inaudiblemente cubriéndose instintivamente con la frazada aunque estuviese completamente cubierta con la bata de hospital."
"- ¡Te lo advertí! – estalló – de seguro le has seducido, de seguro tu…"
"- ¡No es cierto! – respondió con voz angustiada."
"- Conociéndote, lo más seguro…"
"- ¡No me conoces! – Le miró cansada y molesta - ¿Qué sabes tú? Lo único que has hecho fue dejarme tirada aquella tarde, el día de la boda."
"- ¿No puedes superarlo? – preguntó harto, siendo su preocupación y celos los que estaban hablando."
"- Lo hiciera si me dejaras en paz."
"-Mientras tengas a mi hijo no será así"
"- ¿Por cuánto tiempo lo necesitaras?- preguntó ensombreciendo su mirada – este bebe era tu boleto a tu liderazgo."
Ren la miró sorprendido contestando con eso a la pregunta de Tamao, algo que la hizo enfurecer nuevamente.
"- ¡Eres el mismo egoísta! ¡Ego maniaco, todo es para tu beneficio! – sentía que estaría a punto de llorar pero el dolor en su vientre volvió y esta vez mas fuerte."
"- Grita solo cuando estés mejor – sentenció fingiendo calma – estas demasiado débil."
"- No tengo porque…"
"- ¡No te pases de lista! – enfureció callándola – si no lo haces por ti, hazlo por el bebe."
"- ¿Qué… Que es lo que me sucede? – dijo tras pensarlo un momento y sentirse asustada."
"- Mucho reposo, solo es debilidad – se limitó a decir al saber que la pondría peor si hablaba de mas – regresaremos a casa."
"- ¿Casa? – preguntó poniendose pálida ante la idea de regresar al apartamento donde todo aquello pasó."
"- No dejaré que nada te ocurra- exclamó rápidamente, casi prometiendo aquello – y volveremos a tu verdadero hogar… señora Tao."
"- Esto no funcionará – murmuro cuando sintió otro piquetazo."
"- Haré que funcione – exclamó al acercarse más – recuéstate."
"- ¿C-Como harás eso? – preguntó desafiándolo al recostarse y mirarlo en medio de aquel dolor."
"- Te daré lo que quieras – la miró con seriedad – tendrás lo que deseas siempre. Estaré con mi hijo y tú tendrás la decencia de aparentar felicidad."
"- Vaya forma de pasar mis años."
"- Serán muchos – reiteró – así que mejor vete acostumbrando."
"- Esto no está bien."
"- No tengo tiempo para esto – respondió harto al dirigirse a la puerta."
"- Por sobre todo – escuchó la voz de la peli rosa. No se giró a ella solamente tomaba la perilla entre sus dedos – Nunca me había sucedido esto. No le provoqué desde el principio."
"- Pero lo hiciste."
"- Quería acercarme a algo y poder defenderme."
"- Tu estupidez casi cuesta la vida de ese niño."
Escucharlo tan crudamente le hizo guardar silencio. Lo vio salir, en cuanto lo hizo llevó las manos a su rostro, con ello sintiéndose fatal y dejando correr lagrimas en silencio.
Ren tenía razón pero ¿Qué podía hacer? No conocía forma de defenderse y Ren no pudo pensar un momento que ella solo dejaba que él la tocase. No, Ren Tao solo veía lo que deseaba.
.
Cuando la tarde cayó, Ren la había llevado en silla de ruedas hacía su avión privado. La tomó en brazos para colocarla en un asiento. No se atrevió a mirarlo, estaba más pensativa de lo acostumbrado al haber escuchado directamente del médico que tenía principios de aborto.
Recordaba en su mente cada indicación y por ello no protestaba. No, era la esposa de Ren Tao por tiempo indefinido y debía mantenerse estable ahora que sabía que su bebe tenía problemas.
"- Tendremos un solo hijo – le escuchó hablar una vez el avión hubo despegado. Estaba sentado junto a ella."
"- Claro que es solo uno – parpadeó creyendo que se refería a gemelos."
"- Solo te daré un hijo – repitió sabiendo que la confundida mujer pensaba en otra cosa."
"- No querría otro – mintió sintiéndose triste al haber escuchado como el médico mencionaba que tal vez ella no serviría para aquello una vez más."
Ren notó el decaimiento y sintió que su enojo crecía para consigo mismo. En lo único que pensaba era en complacerla y se sintió estúpido por ello.
Al haberla visto de aquella forma y al saber que había empeorado las cosas por celos que ella no comprendía, no supo cuando exactamente habló por teléfono con uno de sus ayudantes y le ordenó conseguir algo en especial. Algo que Tamao siempre había deseado.
"- Cuando lleguemos – comenzó sin mirarla – te esperará un cachorro."
"- ¿Q-Que? – preguntó sin creer lo que acababa de oír."
"- Una vez lo dijiste – la miró sin emoción alguna poniéndola nerviosa – si nos casábamos, tendrías un perro."
"- ¡Eso fue hace mucho! – respondió apenada de su inmadurez en aquellos días."
"- Pues ahora lo tienes – sentenció más frío y molesto que aquello no le hubiese gustado."
Tamao parpadeó sin entender ¿Por qué estaba tan molesto? ¿Cómo había recordado aquel comentario por tanto tiempo? ¿Es que planeaba hacer las paces con un cachorro?
Analizarlo un poco más la hizo tranquilizarse y mirar sus manos incomoda. Con Ren nunca se sentía segura o cómoda completamente pero lo amaba y aquellos gestos… era algo que podía atesorar.
"-Yo… gracias – respondió por lo bajo sin mirarlo."
Este no respondió y no esperó que lo hiciera. Solo deseaba que el regreso a la mansión de los Tao fuese tranquilo y no les esperase más sorpresas.
"- ¿Cómo es eso posible? ¿Estás seguro que es su hijo?"
"-Creo que Ren está seguro – murmuró el anciano al mirar a la elegante mujer – Escucha, Ren ya casi es el líder legitimo."
"- No me parece que aun sea la hora."
"-Ya es un adulto – murmuró – creo que podrá con esto."
"- Ese bebe tendrá que nacer primero. Además violó el reglamento, tenía que divorciarse de ella."
"- Nos mintió, pero con ese bebe ya tiene inmunidad de todo esto."
"- ¿Estaba todo planeado? – preguntó extrañada."
"- No lo sé aun – respondió – en cuanto venga podrá saber lo que es en realidad estar en este cargo."
"- Nunca será bueno para este cargo – murmuró molesta."
"- Es tu hijo."
"- Uno que no sirvió de nada para nuestra causa – exclamó."
"-Ren hizo muchas cosas para complacerlos."
"-No hizo lo que debía – reiteró – no merece llamarse Tao."
"- Entonces ¿Quién debería tener este lugar? – preguntó con cansancio."
"- Tu sabes quién."
"- ¡Ni siquiera es de nuestra familia! – protestó el anciano."
"- Pertenece a la primera línea de nuestros aliados. Sirvientes muy leales."
"- Esto es un disparate. Nadie lo aceptara."
"- Ren toma verdadera posesión cuando nazca su supuesto hijo, pero si alguien más consigue la mayoría de votos, lastimosamente lo perderá."
"-¿Estarás dispuesta a desheredar a tu propio hijo? – preguntó incrédulo ante el resentimiento de aquella mujer."
"- Él dijo que lo dejaría todo – murmuró molesta – por esa mujer. ¿Ahora que la tiene quiere este poder también?"
"-Esto va demasiado lejos."
"- No me meteré mas – murmuró – pero no apoyaré a Ren. "
"- Ran… - llamó el anciano quien no podía creer el resentimiento de aquella mujer."
"- Me prepararé. Quiero recibirlo ahora que seré yo quien le dé la noticia – poniéndose de pie, se alejó de la habitación."
Continuara…
N/a: Bueno otro cap, pude actualizar.
muchisismas gracias por leerme _ gabe logan( siento que fuiste sarcastico XD pero me diverti leyendote, see tiene razon en muchas cosas pero asi de linda es Tamao) meliB (no te preocupes chica no es necesario los comentarios gracias por leerme) Elys (gracias por leerme y ya veras porque pasó todo esto) sakuryo del club de fanfics (woo me halago mucho la entrevista, te agradezco mucho por tomarme en cuanta y gracias por leerme)
Espero este cap les guste y avisarles que en el proximo cap pondre a un personaje que ya he puesto en otro fic. la razón es que no quiero inventarme a nadie, eso ya no me gusta y me da pereza jejeje.
cuidence. hasta luego y deseenme suerte en mis estudios XD naaa cuidence.
