Autor: Okiro Benihime.

Clasificación: K+.

Género: Amistad, Romance, Drama, Humor.

Advertencias/Aclaraciones: Este es un fanfic AU (Alternative Universe – Universo alterno), y habrá OoC (Out of Character – Fuera de carácter). Así que desde ya voy avisando que muy a mi pesar alteraré un poco las personalidades de ciertos personajes para que encajen en la historia.

Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, pero esta historia es totalmente mía y la hago sin ánimos de lucro. Prohibido el plagio, piensa un poco y crea tus propias historias, es más divertido, créeme.


Capítulo cinco: Ino Yamanaka.


El siguiente sería un largo día.


La luz penetraba en su cuarto con lentitud, despertándole con suavidad, como una madre a su pequeño hijo el primer día de escuela. Inevitablemente, sus ojos se abrieron, pero se cerraron con rapidez cuando la luz le dio de lleno en las pupilas, en el acto, comenzó a abrirlos nuevamente con su mayor esfuerzo, logrando sólo mantenerlos entrecerrados. Finalmente decidió sentarse, aún tapado con las gruesas colchas, se deslizó hacia arriba y se acomodó en la mullida cama de una plaza y media. Maldijo al gran ventanal que estaba al fondo de su alcoba, y maldijo una segunda vez por haber olvidado cerrar la cortina. Abrió grande la boca y dejó salir un prolongado bostezo, sacó las manos de debajo de las sábanas y sintió una brisa deslizarse sobre ellos, produciéndole el primer escalofrío del día y se desperezó.

Con suma pereza, se apartó de la cómoda y abrigada superficie de su cama, acomodó un poco sus cabellos con los dedos y tomó su ropa y mochila, dispuesto a prepararse para ir al instituto.

Una vez estuvo vestido, se dirigió al piso inferior, atraído por el dulce aroma del desayuno recién hecho. Caminó por el largo pasillo que seguía después de las escaleras y cambiando de dirección, atravesó la abertura derecha que llevaba a la cocina-comedor.

Una larga mesa de madera de roble estaba ubicada en el centro de la sala, rodeada de varias sillas. En el fondo del salón, separaba el comedor de la cocina, un largo mostrador de madera con butacas que servía las veces como desayunador. La decoración de ambos sitios era medianamente parecida, en los dos lugares habían variada cantidad de objetos hechos en madera oscura, plantas, cuadros en las blanquecinas paredes, y los muebles donde se guardaba la vasija eran grandes y tenían puertas de cristal.

Sasuke rodeó la mesa y llegó al mostrador, de allí tomó una taza con café con leche y saludó a su madre que se encontraba en la cocina, del otro lado del mostrador, preparando la comida para su familia.

—¿Itachi ya se ha ido? —preguntó Sasuke mientras dejaba la taza ya vacía de vuelta en el mostrador.

—Sí, ya sabes, él siempre se va bien temprano —contestó Mikoto dibujando una sonrisa en el rostro, se secó las manos con un paño y se volvió a su hijo —. Tu también deberías apurarte si no quieres llegar tarde a la escuela otra vez.

Sasuke asintió levemente con la cabeza, cogió sus cosas y se dispuso a irse de su hogar.


En ése momento le estaban dando Historia de Japón, una materia sumamente aburrida para él. Apoyado sobre su mano, con el codo en la mesa, observaba a su maestro ir y venir por el aula explicándole a la clase cosas que, estaba seguro, a nadie le interesaban.

Volteó y se encontró con lo que esperaba ver. El paisaje del patio escolar a través de la ventana era sin duda simple, el lugar estaba casi vacío, aún así, era más entretenido que aquella aburrida clase. Se mantuvo así unos minutos, sin prestar mucha atención a lo que el profesor explicaba, aquello de seguro se vería reflejado en sus calificaciones pero mucho no le importaba, tenía un excelente promedio; un punto más, un punto menos, daba igual.

Ya algo hastiado, echó un vistazo a sus compañeros, curioso por saber qué hacían. Su banco se encontraba en la fila situada junto a la pared de las ventanas, él estaba en el tercer pupitre, era el penúltimo en la fila. Naruto había estado leyendo un manga a escondidas hasta que el profesor le descubrió y confiscó su comic, así que prestaba atención a la clase obligadamente; Sakura, como siempre prestando atención, se sentaba en el primer pupitre de la misma fila que Uzumaki; el resto de sus amigos se encontraban de la misma forma que él, aburridos y distraídos.

Luego de largo rato, el profesor por fin terminó su clase, sin embargo, a ésta le siguió Matemáticas, otra tortura para Uchiha.

Cuando sonó la campana que indicaba el receso, Sasuke se paró dispuesto a salir del salón y tomar un poco de aire fresco, sin embargo, la profesora le detuvo antes de que pudiera hacer algo.

—Uchiha —llamó una mujer de cabello oscuro y lacio con gafas cubriendo dos ojos azules—. ¿Podría pedirte un favor?

Sasuke giró sobre sus talones y observó a la profesora por unos segundos. Luego bufó y contestó:

—¿De qué se trata? —se cruzó de brazos.

La mujer llamada Yui hizo un ademán para que se acercara un poco más, como si lo que iba a decirle fuese algo que nadie más debía saber.

—¿Has visto a Yamanaka?

Yui señaló disimuladamente con el dedo a la joven. Sasuke miró de reojo y la vio. Yamanaka llevaba consigo varios libros que Sakura le había encargado llevar a la sala de maestros. Sin embargo, la chica parecía realmente confundida. Entraba y salía del salón, bastante nerviosa miraba hacia todos lados. Ino no tenía ni la más mínima idea de dónde quedaba aquella sala. Mantenía una ceja alzada y una mueca de inquietud dibujada a trazo tembloroso en la boca.

Uchiha movió la cabeza levemente afirmando que entendía lo que quería decir.

—Bueno, como verás, está más que perdida —comentó cruzándose de brazos—. Aún no conoce la escuela en su totalidad.

—¿Y yo qué tengo que ver en esto? —tenía una idea de qué estaba hablando su maestra, aún así, prefirió hacerse el desentendido.

—Bueno… —llevó el dedo a la barbilla y la rascó dudosa—. Acompáñala a recorrer la escuela y enséñasela detalle por detalle —fue una orden más que una petición.

—¿Y Sakura? ¿No puede hacerlo ella?

—Ella está ocupada con asuntos del Consejo Estudiantil, ya sabes, es la presidente. Las demás chicas tendrán gimnasia afuera ahora —explicó antes de que Sasuke pregunte—. No puedo pedirle esto a otro muchacho, no dejarán de ligar con ella y será muy fastidioso. No quiero quejas por parte de nadie —bufó—. Vamos Uchiha, te saltarás la clase de gimnasia. Yo me encargaré de avisarles a sus maestros.

Sasuke suspiró resignado. Apartó la vista y aceptó. Por lo menos no tendría que ir a clases de educación física —los muchachos daban entrenamiento en el gimnasio, adentro, mientras que las chicas lo hacían afuera. Cada mes iban rotando de lugar.
Yui sonrió agradecida, el muchacho le había sacado un gran peso de encima.

Uchiha se dirigió adonde estaba Ino. Ésta se percató de aquello y disimulando que estaba de lo más bien, para nada perdida, dejó los libros sobre su pupitre y saludó a Sasuke con un gesto de mano.

—Yamanaka —llamó Sasuke y ésta, aún algo nerviosa por la vergüenza de no saber dónde se encontraba la sala de maestros, dio un pequeño salto—. ¿Tienes gimnasia ahora, cierto?

—Ah, s-sí —se aclaró la garganta—. Sip —sonrió abiertamente.

De repente la campana sonó anunciando que el receso había finalizado. La gente comenzó a entrar al salón lentamente, Uchiha maldijo por lo bajo a la profesora y a aquella situación que le habían impedido ir a tomar aire fresco, como había querido en un principio.

—Te saltarás la clase, iremos a recorrer la escuela. Tu profesora de gimnasia ya lo sabe.

—¿Eh?

—La profesora Yui me lo ha pedido —cerró los ojos y guardó las manos en los bolsillos—. Deja esos libros ahí y vamos.

Ino estaba sorprendida. ¿Había sido tan obvia? Sabía muy bien que ante el nerviosismo no actuaba correctamente, que sus piernas temblaban y que su cara delataba su inseguridad, que solía abrir la boca ligeramente y respirar con sólo un poco de agitación, sin embargo, con el paso del tiempo había aprendido a disimular sus acciones un poco.
Pronto todos terminaron de ingresar al salón, recogieron sus cosas y se marcharon, los muchachos al gimnasio y las chicas afuera. Sasuke tomó del brazo a Yamanaka y la guió fuera de la sala, una vez allí, comenzó a caminar delante de ella, señalándole que le siga.

Ino se apuró a seguirle, algo incómoda debido a las miradas que anteriormente había recibido por parte de las muchachas al ver que no se dirigía a la clase de gimnasia sino que se marchaba con Uchiha (de seguro irían corriendo a avisarle a la profesora, ¡cómo le hubiese gustado poder ver sus caras al enterarse de que tenía el permiso de la maestra!) sin embargo, a Sasuke parecía no importarle mucho, aún así, se podía percibir un pequeño rastro de fastidio en su expresión.
Yamanaka dio unos cuantos saltitos a modo de trote y se posicionó junto a Sasuke, puso las manos atrás de la espalda y entrelazó los dedos de manera infantil.

Ino observaba curiosa el magnífico edificio, era una construcción inmensa de tres pisos y una azotea. Ya se habían alejado bastante del sector de los salones de Primer año, y en ése momento se encontraban caminando por un largo pasillo con varias ventanas rectangulares a lo largo de éste. Uchiha disminuyó el paso para eliminar esos escasos centímetros que lo separaban de Ino, y permitió que ella anduviese al lado suyo, hombro a hombro.
Giró la cabeza y bajó la vista sólo un poco para encontrarse con una rubia cabellera. Cuando estaba junto a ella se notaban más las diferencias de estaturas, Sasuke pensó que Ino se vería realmente bajita en ése momento pero se reprochó mentalmente de inmediato al darse cuenta de en qué tonterías daba vueltas su cabeza.

Se aclaró la garganta y se detuvo, Ino dio unos pasos más hasta darse cuenta de las acciones de Uchiha, por lo que de igual forma se detuvo y volteó a ver a Sasuke, sonriendo alegremente.

—¿Qué te gustaría ver primero? —preguntó Sasuke colocando las manos en los bolsillos del pantalón. Ino pensó que aquello era una mala costumbre por parte del muchacho, eso y ése extraño "Tsk" que soltaba de vez en cuando.

—Bueno, pues… —miró hacia todos lados pensando en un lugar que visitar—. ¿A dónde podríamos ir? —le devolvió la interrogante al joven.

Uchiha suspiró y desvió la vista hacia su derecha, mirando el solitario pasillo.

—Los clubes comenzarán pronto, tal vez sería mejor que vayamos a ver las salas de actividades —opinó Sasuke—, o quizás…—clavó la vista en la rubia y ésta dio un pequeño salto por la sorpresa de sentir la intimidante mirada del joven sobre ella—. Quizás podríamos ir a la sala de maestros —soltó una risa burlona.

Ino se estremeció al instante, un tono rojizo coloreó graciosamente sus mejillas. Infló los mofletes en señal de protesta y bufó molesta. Dio media vuelta e hizo bailar con arrogancia su larga y rubia cabellera, apoyó sus manos en la cintura y sonrió con picardía, cosa que Sasuke no pudo ver ya que la joven le daba la espalda. Uchiha estaba bastante sorprendido, mantenía una ceja alzada y en la boca los rastros de aquella sonrisa burlona que dibujó en el semblante al momento de lanzarle aquella broma a la muchacha. Suspiró un casi inaudible "Jeh" y redibujó aquella expresión de superioridad en su rostro, esta vez más divertido. Las actitudes de la rubia le causaban mucha gracia.

Un momento, ¿no era que iba a actuar indiferente?

Aquella extraña joven prácticamente le obligaba a comportarse distinto. Y él no se daba cuenta de eso.
Todo le resultó muy espontáneo, y se había dejado llevar un poco… Sin embargo, y aunque sonase extraño, no se sentía tan incómodo como imaginó que sería.

—Sí, ¿sabes qué? Creo que sería mejor si vamos a ver la sala de maestros, la oficina del director y todo eso, ¿de acuerdo? —giró sobre sus talones mostrándole a Uchiha una perfecta sonrisa, no se dejaría vencer en orgullo.

Sonrió de medio lado, se adelantó a la rubia y comenzó a caminar delante de ella, al igual que anteriormente lo hacía.
Luego de bajar algunas escaleras, volver a subir otras —resultó ser que Uchiha no conocía la escuela tan bien como se pensaba— y recorrer pasillos que parecían ser interminables, llegaron al sector donde se hallaban los salones que tanto habían estado buscando (al final, éstos se encontraban nada más ni nada menos que en el piso en el que habían comenzado su búsqueda, así que habían recorrido tanto trayecto en vano).

—Esta escuela es muy distinta a la que iba antes —comentó Ino mientras analizaba la ubicación de la sala de maestros que Sasuke le estaba señalando, sin dejar de caminar—. Esta te parecerá complicada, ¡pero mi escuela anterior era todo un laberinto! —rió.

—¿Dónde vivías antes de venir aquí? —preguntó curioso, Sasuke—. ¿En qué parte de Japón? O será que no eres de por aquí…

—Exacto —dijo—. No soy de Japón —aquello sorprendió a Sasuke, éste volteó y la miró mientras hablaba, en ningún momento habían dejado de caminar—. Vengo de Inglaterra.

Uchiha señaló a Yamanaka donde se encontraba la oficina del director distraídamente en cuanto pasaron por enfrente del salón.

—¿En serio? Pero tu nombre…

—Sí, sí, lo sé. Todo el mundo me ha dicho lo mismo —protestó con un fingido enfado al cual le siguió una sonrisa de las suyas—. Mi padre es japonés, de ahí el nombre, y mi madre es inglesa —explicó de lo más normal.

Uchiha no se esperaba eso, ¿Ino era en parte inglesa? ¿No se suponía que los ingleses eran refinados, elegantes y muy respetuosos? Ino era todo lo contrario a aquello, sí, tenía un andar peculiar cargado de arrogancia, y sus expresiones eran femeninas, pero por sobre todo aquello era una joven extravagante.

Extravagantemente orgullosa, una chica espontánea y fresca. De esas que tienen extrema habilidad para hacer sociales.

Y Sasuke entendió que había pre-juzgado a los ingleses. Veía mucha televisión, quizás…

Una vez que Yamanaka se memorizó las ubicaciones de esas dos dichosas salas, se detuvieron frente a las escaleras; una llevaba hacia el piso inferior, y otra seguía hacia arriba, al último piso del establecimiento, donde se encontraban las salas de actividades. Uchiha reanudó su caminata escaleras arriba, Ino pensó que se detendría en el tercer y último piso para enseñarle las salas de los clubes, sin embargo, atravesó un pasillo y se encontró con otra escalera, el principio de ésta estaba cerrada con una reja, indicando que no se podía subir. Con unas extrañas maniobras (que Ino no alcanzó a ver), Uchiha abrió la reja y continuó su trayecto —Ino en ningún momento había dejado de seguirle, más se mantenía callada, observando atentamente todo con curiosidad.

Una suave brisa despeinó sus dorados cabellos. Una expresión maravillada se colocó en su rostro, poco a poco comenzó a ver de qué se trataba.

Habían subido a la azotea. Sasuke se apartó del camino para que Ino pudiera terminar de subir. Abrió la boca grande en señal de sorpresa, el paisaje que se divisaba desde allí arriba era realmente hermoso. El patio escolar, aunque casi vacío, era magnífico. El terreno había sido pintado de un verde césped resplandeciente y adornado con grandes y majestuosos árboles; el cielo estaba despejado, algunas nubes traviesas bailaban tranquilas en aquél manto celeste; el sol iluminaba constante, y una suave brisa que soplaba de vez en cuando aliviaba el casi imperceptible calor.

—Es realmente hermoso —alagó Ino, observando el cielo con una encantadora sonrisa en el rostro.

—Sólo unos pocos vienen aquí —comentó Sasuke mirando el paisaje—, como habrás visto no está permitida la entrada a alumnos.

Ino soltó una leve risa. Luego de ello ambos se mantuvieron en silencio, disfrutando del aire puro y la relajante vista, sólo se oía el ruido de la brisa bailar junto a ellos y los sonidos de la naturaleza.

—¿Por qué me has traído aquí? —preguntó Ino rompiendo aquél cómodo silencio.

Sasuke calló durante unos segundos, dudando en terminar de quebrar o no ése silencio que antes se encontraba completo entre ellos.

—Sólo quería tomar aire fresco —sonrió de medio lado sin apartar la vista del paisaje.

Tal vez, a pesar de todo, su extraña relación no había comenzado con el pie izquierdo.

Ése era el comienzo de una complicada amistad.


Continuará…

Cantidad de palabras: 2695.


Buenas tardes.

Primero y principal debo disculparme: ¡LO LAMENTOOOOOOOOOOOOOO! Me tardé mucho en subir continuación D: Sucede que estuve muy ocupada la semana anterior, tengo que subir las notas de algunas materias y todo eso, además el fin de semana anduve de aquí para allá con mis amigos, so…

Acerca de este capítulo, tanto como creí no sucedió, pero la amistad de Sasuke e Ino ha comenzado a florecer así que no se pueden quejar xD Creo que Ino sería de esas personas con las que uno se siente inmediatamente cómodo, que las conversaciones salen espontáneamente y todo eso. El mismo Sasuke se ha sentido tranquilo hablando con ella (?)

Sobre los reviews, los contestaré por Mensaje Privado ya que eran muchos y muy largos ~

Explicaciones Innecesarias:

Mostrador: Especie de mesa, cerrada en su parte exterior, que en los bares, cafeterías y otros establecimientos análogos se utiliza para poner sobre ella lo que piden los clientes. Aquí en Argentina, a veces la gente tiene uno de éstos en las cocinas, se les llama "desayunador" y generalmente se sirve allí el desayuno, merienda o cualquier clase de comida rápida.

No recuerdo que más iba a decir, así que lo dejo aquí :33

Ojalá le haya gustado, ¡dejen reviews! Se aprecia muchísimo su lectura.

Adiós ~