Triste melodía.

Cap15: Debilidad.


.

Si ahora se sorprendía despertar y encontrarse desnuda mientras las sabanas solo cubrían su cintura y piernas. No supo cómo actuar cuando de improvisto entraba Ren a su habitación.

Pudo ver como murmuraba una maldición, arrojaba una bata a la cama y se giraba dándole la espalda.

"- Vístete –ordenó en tono frío."

"- ¿Por qué estoy desnuda? – preguntó frunciendo el ceño desconfiada y algo desorientada."

"- Claro – ironizó – eso no lo recuerdas."

Tamao parpadeó por el dolor de cabeza intenso provocándole mal humor al imaginarse que el Tao pudo haberse aprovechado de cualquier cosa.

Trato de mantener la calma y es que sentía que si se movía demasiado podría desmayarse o vomitar.

Trató de enfocar su visión y no pudo más. Se recostó nuevamente.

"- Vístete – volvió a ordenar.

"- No estoy de humor para…"

"- El médico vendrá a verte – dijo atreviéndose a mirarla de reojo – ayer ingeriste licor."

"- ¡¿Qué? – se sentó de golpe y todo dio vueltas aunque justo en aquel momento pudo sentir aquellas manos tibias sujetándolas de la espalda y abdomen. Él se había acercado rápidamente a ella."

"- No tengo porqué hacer esto – murmuró furioso desviando su mirar."

Tamao lo observó, intrigada y asustada por aquel hecho y fue entonces cuando a su mente vinieron escenas borrosas de la noche anterior. Si, había comido chocolate y luego…

"- ¡Claro que sí, no me amas! – le había gritado al borde del llanto.

"- Lo hago."

"- ¿Qué?… - murmuró contrariada y sorprendida.

Lo miraba ahora sorprendida y sintió su corazón acelerarse al pensar en aquella escena ¿Había sido un sueño? O ¿había sido cierto? ¿Debía preguntarle?

No, negó con la cabeza. No recordaba haber ingerido licor y decidió dejar a un lado ciertas ideas. No podía imaginarse a Ren diciendo tales cosas.

"- ¿Qué fue lo que me pasó?"

"- Ayer –murmuró furioso de tener que reprimirse y mirarla a los ojos. – cuando bajamos por chocolates – desvió la mirada – creo que nadie se dio cuenta que tenían licor."

"- Pe-Pero… no pude haber comido tantos para no recordar nada ¿o sí?"

Ren sonrió levemente casi con ironía haciéndola sonrojar. No hacía falta que hablase para saber que ella comía demasiado últimamente.

"- Me encargué de consultar una cita con el médico – continuó – vístete, no tardará en venir."

"- ¿Crees que el bebé…? – murmuró preocupada mirando su vientre y mirándolo en busca de consuelo algo que sin duda el Tao no se había esperado."

"-Estará bien – respondió con seriedad aunque con una voz más suave – Si he hablado con el médico es porque pensé que despertarías enferma."

"- Si… - murmuró está tratando de no preocuparse más. Bajó su mirada y pudo apreciar la mano que Ren había posado en su estomago, era la primera vez que la había tocado ahí haciéndola mirarlo y sentir un escalofrío."

Ren la observó y estudió. Ella estaba con los labios entreabiertos y sus mejillas rosadas. Frunció el ceño al sentir que la deseaba y miró como inconscientemente su mano acariciaba su estomago, pero fue el hecho de ver como aquellos pechos reaccionaban a sus caricias lo que hicieron que la soltara furioso.

"- ¡Maldita seas!"

"- ¡No maldigas! – le reprendió cubriéndose avergonzada."

"- ¡¿Cómo no hacerlo cuando tu…? – le señaló"

"- ¡Me deseas! –le acusó causando que ambos callaran por la sorpresa de aquella afirmación tan arrogante en ella."

Cubriéndose más por la vergüenza y tomando valor, lo miró con las mejillas coloreadas.

"- Me deseas – repitió en voz baja – ayer…"

"- Así que lo recuerdas – exclamó entrecerrando sus ojos."

"-Todo se viene a mi cabeza de forma borrosa… no puedo decir que recuerdo claramente – dijo al pensar en la supuesta confesión de él. No sabía si era su fantasía o todo fue real – pero…"

"- No hace falta ser genio para saber que te deseo – desafió ya furioso – tampoco hace falta eso para saber que tu también."

"- Puede ser – desvió su mirada apenada haciendo que Ren entrecerrara sus ojos arrogante. Tamao pudo notarlo y aquello la enfureció – Pero no te tengo miedo."

La sonrisa que comenzaba a esbozar Ren se borró de inmediato y se acercó a ella furioso. Tamao lo miró y mordiendo su labio inferior con temor, apartó de sí la sabana dejándose ver desnuda y tal como lo imaginó, Ren se quedó paralizado al verle.

Presionó los puños furioso y se giró molesto dispuesto a irse.

"-Así que es cierto… - murmuró casi con sorpresa al verlo."

"- Me las pagaras – le retó mirándola de reojo."

"- ¿Cómo lo harás? – Le desafió sintiéndose cada vez más segura."

"- Tal vez vaya a calmarme a otro lado – Respondió sabiendo que no tenía más argumento."

Tamao pareció entender el comentario de otra manera ya que lo miró horrorizada.

"- ¡No lo haras! – le ordenó cubriéndose con la sabana ahí de pie en medio de la habitación."

"- ¿Por qué demonios no? – preguntó molesto mas cuando volvió a verla la notó agitada, con las mejillas rojas y esta vez parecía indignada."

"- ¡Estas casado! – Le recordó - ¡Si dejas que alguien más te toque… yo…! "

Ren parpadeó asombrado por los pensamientos de aquella mujer. Una sonrisa irónica se formó sin darse cuenta si quiera de ello. Su esposa era casi tan posesiva como él, claro que en circunstancias que creía aceptable aunque su sorpresa provenía que jamás había visto una actitud así en ella.

Parecía que su cobarde huida fue confundida con el hecho de buscar a otra mujer para poder calmarse.

Tamao miró el piso avergonzada por su ataque de celos. Estaban casados y Ren la deseaba a ella, jamás podría perdonarle si iba en busca de alguien más.

Cuando lo pensó mejor, dispuesta estuvo se mostrarse arrogante, de decirle que ella era la única que lograba ponerlo así pero la sorpresa la invadió cuando sintió como Ren se acercaba, la rodeaba de la cintura y la besaba en los labios con fuerza.

Les separaba únicamente la ropa de él y la sabana entre ellos para sentir aquel cuerpo desnudo.

Tamao pudo sentir el beso como un tranquilizante ante aquella discusión. Deseaba tanto sentirlo que colocó las manos en el pecho de él tratando de buscar más el contacto.

Ren se separó cuando supo que debía parar notando los ojos más calmos de la chica y que le miraban casi con sumisión.

"- Eres tonta – murmuró haciendo que la joven volviese a ponerse a la defensiva mientras este solo le daba un beso rápido para evitar que discutiera – Eres solo tú, siempre te he preferido a ti."

La incredulidad la invadió. La forma de decirle aquello, se dijo cuando lo vio salir y darle la orden que se vistiese. La forma en la que él le había dicho aquello la hizo sentarse en aquella cama y tocar sus labios como autómata.

Miró la puerta por donde él se había marchado y suspiró. ¿Cómo no enamorarse de aquel tonto ego maníaco?


Había escuchado incesantemente las indirectas de su hermana mientras reía por el accidente de la noche anterior.

Estaban sentados ahí en la sala esperando que el médico saliese de la habitación. Justamente Jun Tao comenzaba a sonreír maliciosamente al ver como su hermano se consumía en celos al darse cuenta que el médico que atendía a su esposa sería un hombre demasiado joven para su gusto.

Supo que había firmado su sentencia cuando inconscientemente dijo sobre haber especificado la visita de una mujer. Había dicho medico por las apariencias y fue en ese momento en el que Jun no pudo más.

"- Vamos, no creerás que estén… - insinuó poniéndolo furioso."

"- ¡Claro que no! – dijo poniéndose de pie y recordándose que después de ese día sería una mujer únicamente la que vería a su esposa y él se encargaría que así fuese."

Pensar en ella, en como estaría le hizo ablandar un poco su mirada pero las insinuaciones del "enamorado" que Jun decía en aquel momento le hicieron fruncir el ceño avergonzado.

Simplemente no podría decirle nada a ella así que debía soportar hasta que se cansase de ello.

"- No te preocupes- dijo al suspirar de buen humor – cuando se ponga mejor iremos de compras."

"- ¿Compras?"

"- Ren, lo niños necesitan algo más que comida – le murmuró sonriendo al verlo y recordar sus infancias. Su sonrisa se volvió cansada – Por lo menos, él tendrá mucho mas."

"- Jun – llamó este frunciendo el ceño - ¿Qué fue lo que te dijo para que regresaras?"

"- ¿Qué?"

"-La conozco demasiado."

"- Ren – dijo al reclinarse en el sofá – sabes bien que…"

Fueron interrumpidos cuando un hombre apareció y pidió que subieran a la habitación.

Parecía que el médico había terminado y Ren lo supo cuando Tamao no se atrevía a mirar al joven delante de ella. Se quedó ruborizada mientras este sonreía como si nada.

"- Esta bien pero creo que sabrá que es prohibido que vuelva a pasar un incidente así."

Ren suspiró y Tamao asintió aun apenada.

"- En cuanto a regresar a su vida "cotidiana" – murmuró riendo poniéndola nerviosa – En la próxima revisión lo sabrá."

Ren frunció el ceño sin comprender y Tamao agradeció aquello pero deseó que la tierra se la tragara cuando el médico se acercó a Ren y le dijo que ella podría estar muy habida de contacto masculino.

Jun rió nuevamente y Ren desvió su mirada asintiendo.

El hombre se despidió y luego observaron a la peli rosa en la cama.

"- Veo que te sientes mejor – comenzó Jun."

"- Si – sonrió apenada que no se hubiese dado cuenta cuando había llegado Jun. No se atrevió a preguntar, de seguro había estado ebria cuando ella arribó."

Miró sus manos en su regazo y luego levantó sus ojos al Tao que la miraban con más intensidad de la que acostumbraba. Fruncía el ceño y miraba sus pechos.

Tamao parpadeó para luego reír por lo bajo. Ren definitivamente era un hombre después de todo pero podía ver que parecía un niño nervioso.

"- ¿Qué te parece salir de compras? – fue la sorpresiva pregunta que sacó a la pareja de sus pensamientos."

"- ¿Compras?"

"- Aun no han preparado nada para el bebe – puso las manos en su cadera y miró a su hermano – ni siquiera una habitación."

"- Pues…"

"- Podemos usar la habitación que esta junto a esta – interrumpió Ren aclarando su garganta y desviando la mirada."

"- Eso es lo mejor – continuó Jun mientras la pelirosa sonreía abiertamente ante la sugerencia del Tao. Tener al bebe muy lejos le preocuparía demasiado. – en fin, si te sientes mejor podemos ir ahora mismo."

Tamao lo pensó una y otra vez y aunque no pudiese, tendría que acompañar a tan entusiasta mujer.

Arreglarse no se le dificultó en lo absoluto pero caminar por aquellos almacenes fue más de lo que pudo. Tamao sonreía al chofer que suspiraba cada vez que Jun encontraba juguetes que, según ella, gustarían mucho a su sobrino.

"- No sabemos si es niño o niña – comenzó la peli rosa cuando interrumpió a la joven."

"- No importa – fue su respuesta rápida siguiendo con las compras."

Tamao la observó impresionada, ella no podría mostrar tanto entusiasmo en aquello sin embargo al apreciar a Jun emocionada, ella también se contagió.

Tocó su estomago y suspiró al recordar que Ren solo la había mirado una vez antes de salir de la casa y le había ignorado intencionalmente luego.

¿Sería por el escote del vestido que aún le quedaba? Esa impresión le dio cuando él se puso incomodo.

No pudo evitar mirarse en el espejo de uno de los almacenes, inclinándose para ver sus pechos y su cuerpo.

"- No deberías dar espectáculos – susurró Jun al acercarse sonriendo – Llamas más la atención de lo que crees."

Tamao parpadeó pero al girarse pudo apreciar a varios hombres que no la perdían de vista.

"- Estaba viendo cómo va mi estado – dijo al suspirar decepcionada que conseguía la atención de las personas equivocadas."

"- Pues parece que va demasiado bien – sonrió – tu rostro puede verse mas terso y sonrojado."

"- ¿De verdad? – preguntó tímida."

"- Si es por mi hermano – comenzó sonriendo con malicia – no te preocupes."

"- ¿Cómo no hacerlo? – preguntó cruzándose de brazos indignada – el bobo no me mira en lo absoluto y…- se detuvo apenada cuando se dio cuenta de lo que estaba diciendo – yo…"

"- Pues ayer por la noche creo que te miraba demasiado."

"- ¡¿Estabas ahí? – preguntó alterada."

"- No preguntare nada – rió – pero si, llegue ayer por la noche."

Tamao se giró al espejo, ahora si estaba avergonzada.

Jun paró de hablar al verla y justo cuando terminaron las compras volvieron al auto.

"- Creo… - comenzó Jun sonriendo al mirar al frente – que sabes bien que tienes la cualidad de poner a mi hermano en un estado de alerta."

"- ¿Perdón?"

"- Úsalo – sonrió."

"- Pero… - trató de protestar aun sin comprenderlo de todo."

"-Tamao, no has llegado a donde estas por ser despistada. Piénsatelo."

La joven la miró largo rato hasta que el auto se detuvo n la mansión. ¿Jun también había descubierto lo que ella misma descubrió en la habitación? ¿De verdad podía causarle un gran impacto a Ren?

Pensativa, siguió a Jun con compras en mano y vio al Tao hablando por teléfono en la sala de mal humor y luego colgando furioso.

Jun negó con su cabeza y llamó la atención de Ren.

Tamao lo contempló girar, mirarlas y tras una ojeada rápida a ella pudo verlo tensarse y dirigirse plenamente a Jun.

No podía creer que Ren fuese tan obvio en aquella situación. Mordió su labio inferior deseando echarse a reír ante algo que nunca había visto en el Tao. Era tan seguro de sí que aquella forma de actuar la embargó de ternura y ciertas ideas.

"- Compramos algunas cosas – interrumpió Tamao acercándose e inclinándose intencionalmente."

Contuvo el aliento al pensar que aquello no funcionaría pero cuando vio el rostro del que era su esposo sonrió.

Este presionó sus puños, murmuró una maldición y se alejó.

"- Pensé que verías las compras – fue el llamado de Tamao."

"- Las veré más tarde – fue su respuesta fría marchándose."

"- Vaya, Vaya – comentó Jun para luego echarse reír."

Tamao sonrió fingiéndose no saber nada. Trataba de ocultar su vergüenza sabiendo muy bien que Jun Tao podía aprovecharse del momento.


.


CONTINUARA...


N/A: ya se ya se el pcaitulo esta muy corto, pues bien la razon es que es solo la mitad del cap originalmente, pero he tardado muchisismo y decidí ponerlo porque me da pereza pasar el resto a computadora XD (es que primero lo escribo en alguna libreta) en fin el otro domingo actualizaré la otra parte y es que tiempo no me ha quedado, gracias a Dios pasé mis materiaspero debo hacerinterciclo obligtorío y esa doctora que nos tocó es el diablo. XD así que me temo que hasta que temine el interciclo volveré a actualizar es decir dentro de un mes. solo actualizaré el otro domingo y luego volveré dentro deun mes. espero comprendan mi situación.

Gracias a las personas que leen de verdad agradezco el gesto jejej espero este cap les guste y pues hasta el otro domingo. cuidence y disculpen la tardanza.