Los personajes son de Stephenie Meyer, la historia es mía y algunas ideas de mi mejor amiga. :D

Capítulo beteado por:

Sara Gamboa

groups/betasffaddiction/

Capítulo 16 El reencuentro.

Bella

Hace una semana que dejamos de vivir con Aro, mis padres consiguieron una casa aquí en Forks y también desde hace una semana deje de ver a Edward, he estado muy triste, pero no quiero seguir insistiendo si él ya no me quiere, aunque yo lo siga queriendo, no voy a insistir, pero hoy sentí como si lo tuviera cerca. Fui al prado para ver si así me podía distraer, pero el recuerdo de cuando lo vi por primera vez vino a mi mente y me solté a llorar. Como lo voy a olvidar si él sigue en mi mente. Estaba más delgada y ojerosa, las noches eras las peores, las pesadillas me atormentaban no podía estar en paz conmigo misma aunque yo no tenía la culpa de nada me dolía perderlo.

Estuve sólo un rato en el prado y como dije sentí que Edward estaba conmigo, aunque sólo fuera en mi imaginación, sentí como alguien me observaba pero al buscar no vi a nadie, la noche ya casi llegaba era tiempo de irme, al irme sentí el perfume de Edward cerca de un árbol por el que pase, pensé que sí había estado conmigo durante el tiempo en el que yo estaba en el prado, pero como siempre nada era verdad, sólo imaginaciones mías. El clima en Forks no ayudaba, parecía que en cualquier momento empezaría a llover. Sentí que alguien me seguía desde que salí del prado pero no le tome importancia.

Al llegar a la entrada de la casa me esperaba Jacob, él se quedó un tiempo más con nosotros, más desde aquella noche, cuando regrese y me vio muy mal, no me quiso dejar sola, me dijo que estaría conmigo hasta que yo me sintiera segura o recuperara el amor de Edward, lo cual no estaba segura de recuperarlo, Edward no me quería cerca y creó que en parte yo tampoco lo quería cerca no por ahora.

—Bella... —cuando me vio sólo me abrazo, y me dijo—. Sé que lloraste tus ojos no me lo pueden negar, pero yo estoy aquí para lo que necesites, siempre te voy a cuidar hasta que tu corazón y tu sonrisa vuelvan a brillar, por ahora nunca me pidas que te deje, porque yo no lo haré —abrace más fuerte a Jacob, y las lágrimas amenazaban con salir otra vez—. Ahora entremos la lluvia no tarda en caer y no quiero que te enfermes.

Cuando entramos empezó a llover, en la sala se encontraban Charlie y Renee.

—Bella que bueno que ya llegaste —Charlie se oía preocupado, o al menos así han estado desde que llegue de esa fiesta, no me han preguntado mucho, pero creó que Jacob les dijo algo—. Jacob ya iba a buscarte.

—No se preocupen, ya estoy aquí.

—Queríamos hablar contigo —Renee, se acercó a mí y me abrazo. Me senté junto a Jacob.

—Díganme...

—Mañana haremos una fiesta o reunión, como quieras llamarle, aquí en la casa, para celebrar nuestro nuevo hogar —Renee se veía muy emocionada al respecto—. Queremos también que te distraigas, te parece.

—Por mi está bien no se preocupen, estaré en la reunión.

Jake también estaba emocionado por la reunión.

— ¿Y quiénes van a venir...?

—Oh, conocidos nuestros y de Aro, unos de nuestros viejos amigos que dejamos de ver cuando nos casamos y nos fuimos así que no sabes bien quienes son, hija.

—Está bien, iré a mi cuarto...

—Descansa mañana, iremos de compras, por un lindo vestido para ti.

Me fui a mi habitación, no tenía ganas de nada pero tenía que complacer a mis padres.

Me tiré en la cama, mi habitación era espaciosa y muy linda tenía una gran ventana enfrente, donde podía ver como caía el crepúsculo y como iniciaba el amanecer. Me quede dormida escuchando música; a mitad de la noche me desperté y lo primero que hice fue saber si no tenía mensajes ya que por la noche no me fije en nada. Tenía uno de Alice.

Bella, ¿cómo estás? Me gustaría platicar, ¿nos podemos ver?

Me gustaría hablar con Alice, pero por ahora no quería, necesitaba pensar más, o al menos así lo sentía. Así que no le respondí. Me volví a quedar dormida.

Sábado por la mañana, yo quería seguir durmiendo pero a Renee no le parecía, eran las 9 de la mañana y yo sentía mucho sueño, pero ya estaba desayunando.

—Bella cambia esa cara.

—Mamá tengo sueño, no me dejas dormir.

—Como te voy a dejar dormir, más en un día como hoy que está muy ajetreado —en ese momento Charlie se sentó a desayunar con nosotras.

—Buenos días, mis niñas.

—Buenos días, papá.

—Buenos días cariño —mi madre abrazo a Charlie—. Termina de desayunar Bella porque iremos de compras. Jacob vendrá con nosotras, le comprare un lindo traje para que sea tu acompañante esta noche.

—Que grandioso mamá —el sarcasmo en mi voz se notó, sabían cómo me sentía, ya no se podía ocultar—. Iré entonces a despertar a Jacob.

—No es necesario ya estoy aquí.

Desayunamos entre algunas risas, más de parte de papá y de Jacob, yo sólo los oí, casi no les preste atención.

— ¡Hora de irnos! —gritó Renne desde la sala.

— ¡Vámonos! entre más rápido mejor.

Llegamos al centro comercial y como siempre mi madre al ver la ropa se emocionaba más que yo.

Entramos a una tienda.

—Jacob será mejor que no te aburras —sentencio Renee.

—Espero que no.

Mi madre empezó mostrándome muchos vestidos, pero ninguno me llamaba la atención, hasta que me mostró un vestido que si era de mi agrado, era strapless, corto, de color negro con gris, en parte de la cintura tenía una tira gruesa con una flor, era circular la falda tenía mucho vuelo me gusto se veía lindo. Eso usaría esta noche.

—Este vestido, quiero este vestido.

—Estas segura Bella.

—Si este —sólo me faltaban los zapatos—. Ahora los zapatos.

—Me gusta que hables así, vamos por los zapatos.

Llegamos a la zapatería escogí unas lindas zapatillas Gucci de color negro.

Ahora sí, estaba lista para esta noche.

Comprar el traje de Jake fue mucho más rápido que yo. Así que ya sólo faltaba la decoración de la casa.

Ya teníamos hambre así que ya era hora de regresar a la casa, cuando llegamos Renee me pidió que le ayudará a preparar la cena, Jacob se ofreció a ayudar en lo que se ofreciera.

—Bella ya es hora de que te vayas a arreglar.

— ¿A qué horas llegan los invitados?

—Como a las 8.

—Ok iré a arreglarme —eran las 6 de la tarde cuando subí a mi cuarto a vestirme, me metí a bañar, salí me vestí me gusto como se veía el vestido en mí, definí las ondas de mi cabello, me maquille un poco y por último me puse los zapatos, me vi en el espejo me gusto como me veía, así que ya era tiempo de salir. Cuando salí de mi habitación también salía Jacob de la suya, se veía muy guapo con ese traje totalmente negro, me gusta como se ve.

Bajamos juntos, todavía no había llegado nadie, apenas estaba Aro y Jane, me sorprendió verla aquí puedo asegurar que vino por obligación.

—Buenas noches —dijimos Jacob y yo al mismo tiempo.

—Buenas noches, Bella, Jacob —Aro me abrazo y a Jake le tendió la mano. Jane ni se paró a saludar ni nada sólo nos miró, Jacob casi la mata con la mirada ya que se empezó a burlar de mí, yo la ignore pero Jacob no podía dejar de verla tan feo—. No tardan en llegar los invitados, ¿nerviosa por conocerlos?

—Umm... Algo así quiero saber quiénes son los amigos de infancia de mis padres y tuyos.

El timbre sonó.

Renee fue a abrir, Charlie salió de la cocina y se reunió junto a Aro. Quienes entraron en ese momento, hicieron que me pusiera pálida y nerviosa, de eso sólo se dio cuenta Jacob que estaba a mi lado.

Los Cullen acababan de llegar a mi casa, no lo podía creer ellos estaban aquí, Edward está aquí.

—Bienvenidos —Charlie fue a recibirlos.

—Charlie, que gusto volver a verte —Carlisle lo recibió con un fuerte abrazo. Renee y Esme parecían niñas, también no paraban de abrazarse.

—Qué alegría que otra vez están en Forks.

—Gracias Esme, me da gusto que otra vez estemos juntos como antes.

—Cuando Aro nos dijo que volvían no lo creíamos.

—Pues aquí estamos de nuevo Esme, tienes que conocer a mi hija.

Renee me va a presentar, no sabía qué hacer.

—Hija, Bella ven.

Cuando dijo mi nombre y me acerque Esme y Carlisle me miraron de una manera muy dulce, pensé que me odiarían y me harían mala cara al verme por lo sucedido con Edward, pero no. El que si no me dejaba de mirar era Edward.

—Esme, Carlisle, les presento a nuestra hija, Isabella —me encontraba en medio de Charlie y Renee.

—Buenas noches, querida, pero que linda eres —Esme usaba su tono maternal. Me tendió la mano.

—Mucho gusto —la acepte—. También acepte el saludo de Carlisle.

—Mucho gusto Isabella, bienvenida a Forks.

—Gracias —le sonreí aunque me costaba aún.

—Ahora es nuestro turno de presentar a nuestros hijos, vengan niños —Esme llamó a los chicos.

—Él es Emmett el mayor, ella es Alice nuestra pequeña niña, y por último Edward él es el hermano menor —cada uno saludo a mis padres. Y por último a mí. Emmett me dio la mano y una sonrisa, Alice me abrazo y me dio un beso en la mejilla, y Edward, cuando Edward se me acercó me dio la mano nuestras miradas se cruzaron por un instante me olvide que estábamos en compañía hasta que reaccione, tuve que tomar su saludo, tenía unas inmensas ganas de abrazarlo pero no podía apartó la mirada y se fue cerca de sus hermanos y yo me acerque a Jacob.

— ¿Cómo te sientes?

—No lo sé, él está aquí. Estoy muy nerviosa.

—Tranquila, sólo será por poco tiempo, te voy a apoyar en todo momento —cuando Jacob término de decirme esto, sentí la necesidad de buscar a Edward, lo encontré mirándonos la mirada que desprendía hacia Jacob era muy fuerte. Vi que Emmett se acercó a él, le dijo algo que no pude escuchar, haciendo que se fuera junto a Alice y él.

— ¿Bella?—me llamó mi madre.

— ¿Si?

—Acompáñame a la cocina —me pare y fui junto a mi madre.

— ¿Te encuentras bien?

—Umm... Si... ¿Porque lo dices? —me puse nerviosa.

—Te conozco hija, estas nerviosa.

—No para nada.

—Bella te pusiste nerviosa al ver a los Cullen. ¿Porque?

—Por nada mamá.

—Confiare en que sea por nada pero me tendrás que contar cuando todos se vayan.

—Mamá —me queje.

—Nada Isabella, me contarás, ahora regresemos.

Volvimos a la sala. Charlie y Aro estaban platicando con Carlisle y con Esme, los chicos sólo escuchaban, mientras que Jacob y Edward mantenían unas intensas miradas. Me senté junto a Jacob, mientras que Edward también me fulminaba con la mirada por haber hecho eso. Que quería que hiciera, que me sentara junto a él.

No podía poner mucha atención a lo que decían, hasta que Esme me hablo.

—Isabella —no escuche a la primera.

—Bella, hija te hablan.

—Perdón, mamá. ¿Sí? —voltee a ver a Renee.

—Esme te habla.

—Perdón Esme, dígame.

—Isabella ¿estas feliz de vivir en Forks?

—Sólo llámeme Bella por favor —me sonroje un poco al hablar—. Y si me gusta estar en Forks, ahora que sé que ya no me quedare tanto tiempo sola — decía esto porque hace unos días Jacob me había dicho que probablemente se matricularía conmigo en el instituto y si eso pasa estaré con él.

—Bella, dime Esme —nos estábamos tratando como si no nos conociéramos—. ¿A sí, porque ya no estarás sola?

—Porque es probable que Jake, se quede con nosotros en Forks —Jacob sonrió y me abrazo, mis padres también sonrieron.

—Que gusto, pero no estás sola, aquí tienes a mis hijos como tus amigos —sabía que tenía a Alice y a Emmett pero como hermanos de Edward no sé cómo reaccionarían.

—Gracias ya lo sé... —me puse roja y baje la cabeza. En ese momento mi madre me volvió a llamar a la cocina era tiempo de servir la cena. Fui junto con ella.

—Ahora lo entiendo todo Bella —mi mamá me apuntaba con el dedo.

— ¿Que entiendes mamá?

—Ese tal Edward, el hijo de los Cullen, es el Edward que te buscaba, el chico que tú quieres, cierto —mi mamá gritó lo último.

— ¡Mamá no grites que te van a escuchar!

—Entonces estoy en lo correcto.

—Sí, mamá sí.

—Ok, ya serviré yo, ve a sentarte.

No quería salir, no sabía cómo actuar, lo más probable es que hayan oído, estaba roja de la vergüenza parezco tomate.

—Bella ya ve. Y di que la cena está servida.

Salí, no supe como pero me encontraba diciendo que la cena estaba lista y que podían pasar a la mesa, pude notar que Edward, Alice y Emmett tenían una gran sonrisa en su rostro, Jane estaba molesta lo más seguro que le diría a Tanya, Charlie, Aro, Carlisle y Esme tenían una sonrisa cálida, mientras que Jacob me veía con una mirada de que la había regado.

—La cena esta lista pueden pasar a la mesa.

Todos así lo hicieron. Cada uno tomó asiento, no sé si era mi mala suerte o era lo mejor pero Edward había quedado enfrente de mí, junto a mí se encontraba Jacob y enfrente de él Alice. La cena paso entre risas por algunas burlas de Emmett, las conversaciones de los adultos y las miradas insistentes de Edward.

La cena término y era momento de servir el café los hombres pasaron a la sala, mientras que Alice, Esme mi madre y yo recogimos la mesa, era un gesto muy amable de parte de Esme y Alice. Esta misma cuando nos encontrábamos solas en la cocina habló.

—Bella, ¿podemos hablar? —Alice término de hacer lo que estaba haciendo, yo seguía limpiando los platos—. No has querido responder mis mensajes, ni mis llamadas ¿porque?

—Alice —detuve lo que estaba haciendo, y la voltee a ver, su mirada era comprensiva—. No es que no quiera hablar contigo, es que la verdad lo que pienso es que tú también podrías estar enojada conmigo, por lo que paso —Alice de acercó a mí.

—No podría estar enojada con la persona que hace feliz a mi hermano, ni mucho menos con mi gran amiga que eres tú. —Alice me abrazo y yo correspondí a su abrazo. La necesitaba tanto—. Te extraño Bella eres mi amiga, y tenemos que hablar mucho sobre lo que paso y lo que tu sientes.

—Lo que paso Alice no fue mi culpa, te lo juró. Yo no ando con Jacob ni nada por el estilo, yo quiero a Edward.

—Si todos nos hemos dado cuenta de eso.

—En serio se nota tanto —hice un puchero y un pequeño quejido.

—Claro que se nota —movió la mano hacia mí—. Se nota que los dos se quieren, las miradas intensas de la cena y la forma en que te vio, mírate estas hermosa y él se dio cuenta. Y también porque oímos a tu mamá, tienes que hablar con Edward, nos dijo lo que paso a Emmett y a mí, tienes que escucharlo.

—Y si no me gusta lo que voy a oír —mire a Alice con nerviosismo.

—Es probable que no te guste, pero su amor se nota y si es verdadero lo van a poder solucionar. Ah… una cosa esta celoso de Jacob.

—Si no me dices ni cuenta me doy —nos empezamos a reír. Salimos de la cocina y ya todos estaban tomando café, al salir Edward y Jacob iban entrando nos miraron, a Alice con una mirada de advertencia y a mí con nerviosismo. Jacob había hablado con Edward. No sé si para algo bueno o para algo malo.

Me sentía sofocada entre tanta gente, y por lo que había hablado con Alice. Así que salí al patio, por primera vez podía ver el cielo despejado y se notaba la luna, una luna hermosa, muy hermosa.

— ¿Está muy linda la luna, no es así? —al escuchar su voz me paralice, Edward estaba detrás de mí, podía sentir su aliento en mi nuca—. Y tu ni se diga, estas tan hermosa que si por mi fuera, tu y yo no estaríamos aquí —no quería voltear porque si lo hacía en cualquier momento me derrumbaría. Tenerlo tan cerca como si nada hubiera pasado lo hacía cada vez más difícil—. Bella, escúchame por favor, necesitó hablar contigo —Edward puso sus manos sobre mis hombros me estremecí al sentir su tacto.

—Edward —mi voz fue apenas audible. Di un gran suspiro y pude sentir el perfume de Edward.

—Bella, mi dulce niña. Dime que me vas a escuchar, dime que vas a escuchar a este idiota que te quiere tanto y que ya no puede estar lejos de ti —asentí a lo que Edward decía y me voltee hacia él. Estábamos frente a frente, el brillo en esos ojos que tanto me gustaban hicieron que mi corazón comenzará a latir frenéticamente.

—Yo también necesitó hablar contigo Edward, explicarte las cosas, como son necesitó que me creas. No te quiero perder —al decir lo último baje mi mirada. Edward me abrazo, en ese momento era lo que más quería y necesitaba de él, un abrazo, y al corresponderlo volví a respirar, respirar su perfume y lo que sentí fue como si nada hubiera cambiado.

—Déjame hablar primero a mi Bella, por favor... necesitó que sepas que, fue lo que paso aquella noche después de que te deje. Y si después de todo lo que te voy a decir ya no quieres regresar conmigo lo entender, ahora tienes a Jacob él sabrá cuidarte y amarte como tú lo mereces.

—Dime Edward, te aseguró que sea lo que sea yo nunca te voy a dejar de querer, quiero que entiendas que mis sentimientos nunca van a cambiar por ti —Lo tome de las manos y lo mire a los ojos.

Edward me empezó a decir lo que paso después de dejarme. Estaba segura que lo que había hecho Tanya era una trampa aprovechándose de la situación de Edward.

—Bella, ¿dime que piensas...? —Me quede callada por un instante—. Si ya no quieres saber de mí, creó que es mejor que me vaya —Se puso de pie y empezó a caminar.

—Edward no te vayas... —lo detuve no lo podía perder otra vez. Cuando el volteo le dije lo que sentía—. Te creó, te creo porque se de lo que puede ser capaz Tanya y Jane, pero tienes que estar seguro de que no pasó nada malo.

—Te juró Bella que voy a saber la verdad te lo prometo —Edward se acercó a mí y me abrazo, permanecimos así por un largo tiempo, hasta que llegó Jane a interrumpir el momento.

—Vaya, vaya al fin los enamorados se han reconciliado —dijo parada desde la puerta con una mirada muy fría típico de ella—. ¿Cómo es posible Edward que después de la noche que pasaste con Tanya ahora vuelves con esta?

—No es tu problema Jane, lo que haga o deje de hacer con mi vida. Y lo de esa noche tú sabes muy bien lo que paso así que habla.

— ¿Qué quieres que diga? Lo que Tanya me contó fue que tú le hiciste pasar la mejor noche. Y que tu dijiste que también ella era la mejor, porque viéndolo bien dudó que Bella te haga sentir lo que sentiste con Tanya —no pude más y le grite.

—Cállate Jane. Tú no sabes nada de lo que pasa entre nosotros, tú no eres quien para meterte y si vas a ir a decirle a Tanya lo que aquí paso no importa.

—Si a ti no te importa a mi si —dijo Aro, los gritos se escucharon adentro por lo que Aro salió y se llevó a Jane. Mis padres y los de Edward se sorprendieron al vernos juntos, Jacob sonreía por lo que le paso a Jane al igual que Emmett y Alice.