Hey como están…espero que bien.

Antes que nada quiero agradecer sus reviews, hacen que me siga motivando con la historia, que espero que sea de su agrado.

Habrá varios cambios repentinos en la historia, y es probable que cuando menos se lo esperen la historia tome otro rumbo, para mantenerlos en suspenso.

Bueno en este capítulo nuestros queridos personajes pasaran un dia juntos donde tendrán varias sorpresas

Ahora, parando de entretenerlos les traigo el platillo principal… Y Comencemos.

Capítulo 3: día juntos

Era viernes, y la mayor parte de los ciudadanos de berk fueron a visitar la gran feria berkiana que se celebraba una vez cada año. Todas las familias iban para pasar un momento de diversión, y también para poder zafarse por un momento de los deberes y trabajos que solían hacer en esa ciudad.

Entre todas esas personas, dos jóvenes adultos, un castaño de ojos verdes, y una rubia de ojos azules, iban caminando tomados de la mano; de todos modos ya eran novios y no era la primera vez que demostraban afecto el uno al otro en público.

Ambos llegaron a las entradas de la famosa feria, para separarse y mirarse el uno al otro.

-¿estas segura que quieres entrar? He escuchado que no son muy divertidas este tipo de ferias- insistió el castaño.

-oh vamos hiccup, no puede ser tan malo, además, tú fuiste el de la idea ¿recuerdas?- dijo Astrid.

-lo sé, es solo que…tuve una mala experiencia en esta misma feria, y no la recordé hasta ahora- confeso el muchacho. – Pero prefiero no hablar de eso- declaro rápidamente, sonrojándose un poco.

-uy demasiado tarde…ahora cuéntamelo- se cruzó de brazos esperando que su novio hablara.

Hiccup se tallo el rostro y soltó un enorme suspiro antes de relatar.

Flashback

-hiccup ¿Qué esperas?- llamo una chica castaña de 15 años, mientras se ponía en la fila para subirse a la montaña rusa.

-ehh…no creo que sea una buena idea Allison- contesto un adolescente de cabello castaño y numerosas pecas en el rostro.

-será divertido, al menos que te de miedo la montaña rusa- reto la castaña.

El muchacho estaba en una cita con la chica más hermosa de la secundaria, que para su suerte decidió darle una oportunidad, así que esa cita no podía permitirse estropearla.

-¿Qué? Claro que no…es solo que acabamos de comer y subirse a eso podría causarme problemas- trato de convencerla el castaño.

-sabía que tenías miedo- dijo la chica. -no puedo creer que el hijo del gran Estoico ''El vasto'' le tenga miedo a una montaña rusa- se empezó a burlar.

Hiccup se enfadó un poco. –No tengo miedo- dijo con firmeza.

-pruébalo- se cruzó de brazos la castaña. Hiccup lo tomo como desafío, así que para mostrar su valentía y querer impresionar a la muchacha se colocó junto a ella en la fila, la cual ya empezaba a avanzar.

Ambos se subieron al primer vagón, en la tercera fila, hiccup solo rezaba que sus nervios al tener a esa chica linda a su lado no le hicieran una mala jugada.

Pero así como solía decir hiccup de que los dioses lo odiaban, en serio lo odiaban ya que a la mitad del transcurso empezó a sentir nauseas. Mientras Allison gritaba de emoción, hiccup sufría un infierno, ya que empezaba a notar que todo a su alrededor le empezaba a dar vueltas.

El recorrido termino, y todos abandonaron los vagones, incluyendo a los dos adolescentes.

-¡eso fue ASOMBROSO!- grito de emoción la chica, sin percatarse de la cara pálida del niño pecoso.

La niña se volteo al notar que el muchacho no había respondido, notándolo más pálido de lo normal.

-¿Qué ocurre?- pregunto mientras se acercaba a él.

El chico no tuvo oportunidad de asentir con la cabeza, ya que las náuseas aumentaron, haciendo que vomitara ante la mirada atónita de la chica. Pero lo peor de todo no fue eso, sino que el vómito aterrizo en los zapatos de la chica.

Al ver lo que sucedió, sus ojos se abrieron como platos, su mayor objetivo era no estropear la cita, pero al ver lo que acababa de hacer sabía que la había ''cagado'' en grande.

No cabe decir que la chica se asqueo de sobremanera, para después correr despavorida del lugar dando enormes gritos de ''Que asco''.

El pobre castaño solo pudo agachar el rostro, y salir de ahí lo más rápido posible para evitar la mirada de las otras personas.

Fin del flashback

Astrid estaba que se moría de risa, mientras hiccup solo pudo rodar los ojos por haberle contado ese secreto tan vergonzoso.

-no encuentro lo divertido- dijo totalmente serio el castaño.

-lo-lo siento- trataba de parar de reírse. –Es…solo que n-no puedo creer que hayas vomitado sobre ella- logro decir cuando paro de reír.

-estaba mareado ¿ok?, a cualquiera le pudo pasar eso- contesto su novio cruzándose de brazos.

-si pero solo a ti te pasa en una cita- se burló Astrid mientras lo rodeaba del cuello para atraerlo y besarlo suavemente.

Hiccup no se contuvo y rodeo la cintura de su novia mientras se besaban, los labios de Astrid eran demasiado suaves y delicados, era demasiado fácil derretirse en los besos que le daba la rubia.

Por otro lado Astrid acaricio el cabello rebelde del muchacho, le encantaba ese cabello, le recordaba al color caoba de los robles del bosque, sin mencionar sus orbes verdes que le recordaban las hojas de los árboles en una hermosa primavera.

Paso sus manos a lo largo de su cabello, logrando tocar dos trenzas que tenía en su costado, los cuales fueron hechos por ella misma. No desaprovechando la oportunidad, empezó a tratar de formar otra trenza, mientras continuaba besándolo, pero fue interrumpida por hiccup que se separo de repente y aparto sus manos delicadamente.

-oh no, olvídalo- le dijo hiccup.

-¿Qué pasa?- pregunto una desconcertada rubia.

-bueno, tu sabes que me gusta las trenzas que me hiciste pero, creo que con dos es suficiente, además que en el empleo, se están empezando a burlar de mi por tenerlas- confeso hiccup un tanto nervioso.

Y no era mentira, sus compañeros asesinos empezaron hacer unas cuantas bromas que era claro que no le agradaba a hiccup, además de que Tuffnut aprovechaba cada momento para hacer un comentario fuera de lugar sobre sus trenzas. Las cuales nunca se quitaba ya que sabia que significaban mucho para su novia.

Astrid rodo los ojos.

-esta vez te salvaste pero eso no significa que no te hare otra trenza después- sentencio Astrid mientras lo tomaba de la mano y caminaban al interior de la feria.

Ambos estuvieron caminando por toda la feria, realizando diferentes actividades, Astrid se sorprendió por la fuerza de hiccup en el juego del martillo y la campana, logrando tocar la campana 2 veces consecutivas, aunque lo dejo un poco exhausto.

Hiccup también se sorprendió al ver la gran capacidad de Astrid en el juego de encuentra a la reina, el cual era el juego en que menos probabilidades tenia de ganar. Incluso amenazo con golpear al hombre que preparaba el juego, por intercambiar la carta de la reina con otra carta mientras revolvía la baraja, con el fin de hacer perder a la rubia, pero esta no cayó en la trampa y sin necesidad de voltear ninguna de las cartas, ella supo que el hombre la estaba estafando, por lo cual recibió su dinero de vuelta a cambio de no dejarle un ojo morado.

Asi siguieron hasta que llegaron a un puesto de tira al blanco.

-¿Quieres jugar Astrid?- pregunto hiccup acercándose al hombre para pagar un turno.

-claro- acepto la rubia con una sonrisa aunque al ver el rifle su sonrisa se apago. ¿Cómo tendria que disparar? ¿Qué pasaría si disparaba con su verdadera precisión?. La rubia estaba en un dilema, pero prefirió no arriesgarse.

-tenga m'lady- hiccup le entrego el rifle, listo para ver como manejaba un arma su novia.

Astrid tomo el arma, y soltó el seguro en el momento en que el dueño del puesto activo el juego. Empezaron a salir muñecos metálicos al mismo tiempo en que otros se escondían, Astrid vio como esos muñecos se movían de un lugar a otro rápidamente, así que decidió disparar gastando las 10 balas de salva que tenia el fusil, acertando solo en 2 muñecos.

Astrid fingió una mueca de fastidio por haber fallado ''accidentalmente''.

-Agg…falle- dijo mientras le entregaba el arma al propietario.

-tranquila… ¿Cuántos hay que acertar para ganar uno de esos animales de peluche medianos?- pregunto dirigiéndose al hombre del lugar.

-si acierta en 6 podrá llevarse cualquiera de los medianos, pero si acierta los 10 tiros podrá llevarse un oso tamaño jumbo- contesto el señor aclarando las dudas del castaño.

-de acuerdo…veamos que ganamos- dijo hiccup mientras pagaba su turno. El hombre le entrego otro fusil con 10 balas.

Hiccup respiro hondo. Y agarro de manera firme el rifle, estaba claro que él tampoco quería mostrar todo su potencial con el arma.

-comencemos- dijo hiccup, a lo que el hombre activo de nuevo el juego.

Los mismos muñecos empezaron a moverse aún más rápido de un lugar a otro. Hiccup exhalo para luego disparar, cada tiro uno tras otro sin detenerse, logrando derribar a 8 muñecos en 10 tiros.

Hiccup sonrió mientras le entregaban el peluche de un caballo.

-para ti m'la…- fue interrumpido por su novia.

-quiero otro turno- pidió cordialmente la rubia, sorprendiendo a hiccup quien acepto y pago el último turno.

Le entregaron un fusil totalmente cargado. El hombre empezó el juego una vez mas. Astrid cerró los ojos 4 segundos y al abrirlos disparo continuamente el arma descargando las 10 balas rápidamente, acertando los 10 disparos, derribando los 10 soldados metálicos.

No cabe decir que tanto hiccup como el hombre abrieron enormemente los ojos mientras quedaban con la boca entreabierta, incrédulos de lo que acababa de pasar.

-¿y…bien? ¿Qué gane?- pregunto una entusiasmada rubia.

El hombre mayor le entrego un enorme oso de felpa, a lo cual Astrid solo sonrió y arrastró consigo a hiccup que aún estaba ensimismado con una cara incrédula

-¿Cómo hiciste eso?- pregunto totalmente sorprendido el castaño.

Astrid abrió los ojos por la sorpresa de la pregunta, ¿Por qué había hecho aquello? Se supone que no debía exhibirse de esa manera. Empezó a pensar en una respuesta coherente si delatarse.

-eh…mi padre, si mi padre…el…me llevaba de cacería de pequeña y pues me daba lecciones de puntería- respondió desviando un poco la mirada, ¿Por qué le costaba mentirle a hiccup?, ella sabía que si no fuera una asesina experta, sería una excelente actriz, pero en estos momentos temía que hiccup la leyera como un libro abierto. Tenía que practicar sus mentiras con hiccup.

Para suerte de la chica, el castaño se lo creyó, y no volvió a preguntar sobre el tema.

-por cierto…el hombre con el que te vi el otro día, ¿es tu padre?- pregunto hiccup llamando la atención de la rubia

-eh…si, Gobber, si…él es mi padre- vaya que si tenía que practicar su actuación con hiccup.

-aunque, no me has presentado a tu madre- confeso hiccup.

-ah, mi madre- hizo una pausa. –Ella nos abandonó cuando tenía 3 años de edad- dijo la rubia agachando la mirada.

-tranquila…la mía…murió pocos meses después de que yo naciera- contesto su novio.

-lo siento, hiccup…no quería que recordaras algo como eso- trato de reconfortar al muchacho.

-no, tu perdóname a mí por hacerte recordar a tu madre- la termino de reconfortar él.

Astrid sonrió y lo tomo del brazo mientras seguían caminado. Así paso el día hasta que cayó la noche en berk. La pareja se dirigió a un bar con una pista de baile en la 5ta avenida.

Ambos estaban en la barra tomando unos cuantos tragos mientras tenían una plática muy amena hasta que de repente se escuchó una canción de fondo la cual fue reconocida por Astrid.

-ah, amo esta canción- dijo Astrid mientras cerraba los ojos y balanceaba su cuerpo al ritmo de la canción.

Hiccup la observo un momento y una idea paso por su cabeza.

-¿quieres bailar?- le pregunto mientras la miraba intensamente.

Astrid abrió los ojos de golpe y observo a su novio, quien la miraba con una sonrisa ladeada. Esta sonrió de vuelta y asintió, no bailaba hace mucho, hace prácticamente varios años cuando su mejores amigas heather y ruffnut la arrastraban a bares, con el fin de encontrar chicos, aunque ella nunca se había interesado en eso, incluso le rompió el brazo a un hombre que quiso manosearla, creyendo que estaba ebria. Aunque claro, en aquel entonces aún no habían entrado a la organización, estaban en entrenamiento en el que la que más había sobresalido era la rubia de la trenza por su gran destreza en combate cuerpo a cuerpo, puntería e inteligencia digna de una agente asesina.

Salió de sus pensamientos en el momento en que hiccup la tomo de la mano y la condujo a la zona donde todos estaban bailando de manera eufórica por el ritmo de la canción.

El castaño tomo la cintura de la rubia, mientras esta colocaba sus brazos alrededor del cuello de él.

Ambos empezaron a balancearse al ritmo de la canción, la cual aún no llegaba al coro, que era la parte más movida de la canción.

Astrid movía las caderas de una manera algo provocadora, algo que no pasó desapercibido por el castaño que solo alcanzo a morderse su labio inferior de manera rápida, esperando que Astrid no lo haya notado.

Hiccup fue bajando las manos lentamente dirigiéndolas a la cadera de su novia, a medida que Astrid se movía de manera más seductora.

Pero su mundo se vino abajo, cuando la canción llego al coro, haciendo que Astrid diera media vuelta y pegara su cuerpo al de él haciendo que su espalda chocara con el pecho del hombre castaño.

Hiccup abrió los ojos por la impresión, nunca había visto esta faceta de Astrid, normalmente no era tan seductora como lo estaba siendo en este momento. Sus manos por fin descendieron hasta la cadera de la rubia.

Astrid balanceo con más lentitud su cuerpo a medida que su cadera chocaba con la de su novio, no sabía porque estaba haciendo esto, pero algo dentro de ella estaba encendiéndose.

Ella dirigió sus manos hacia el cabello de hiccup sin voltearse, estaba tan concentrada en el baile, que se sorprendió de sobremanera, al sentir unos labios húmedos en su cuello propinándole un caliente beso justo debajo de su oreja.

Esto provocó un suspiro por parte de la rubia, pero no termino ahí, ya que el castaño siguió repartiendo varios besos a lo largo del cuello de su novia, haciendo que ahora fuera esta la que se mordió el labio inferior. Esos besos eran exquisitos combinados con múltiples caricias a lo largo de su cintura y cadera.

Un susurro al oído por parte de su novio provoco un escalofrió a lo largo de la columna vertebral de la rubia.

-Astrid- susurro el castaño, haciendo que esta parara el baile y se volteara.

Ambos se miraron intensamente, tratando de descifrar, que significaba la mirada del otro, caso era… ¿deseo?

No soportándolo más se besaron apasionadamente, solo que este beso era mas exigente y caliente que otros que se habían dado.

Minutos después entraron de manera desesperada al apartamento de hiccup, mientras seguían besándose, siguieron caminando hasta entrar al dormitorio, el cual de suerte contenía una cama matrimonial. Apoyándose en las paredes, fueron avanzando mientras hiccup besaba con afán el cuello de la rubia. Astrid empujo a hiccup hacia la cama para luego abalanzarse sobre él, siguiendo con el juego de besos apasionados, las manos de ambos no se quedaban quietas, empezando a quitar las prendas del otro, las cuales sintieron que no hacían más que estorbar.

Una vez que se encontraron sin prendas, se detuvieron para mirarse a los ojos; orbes esmeraldas y zafiros se encontraron, haciendo que se perdieran momentáneamente en la mirada del otro, luego fue hiccup quien hiso uso de su fuerza para rotar las posiciones haciendo que Astrid se encontrara debajo, y él acorralándola en la cama.

-te amo- se le escapo la frase al castaño. Haciendo que ambos se sonrojaran.

-yo también te amo- contesto Astrid, mientras lo tomaba del cuello y lo atraía para continuar donde se habían quedado.

Así siguió la noche, entre suspiros, gemidos y monosílabos. Ambos se unieron por primera vez, haciendo que fuera la mejor noche de sus vidas.

Eran aproximadamente las 10:00 am del día siguiente, Astrid fue abriendo lentamente los ojos, pero los tuvo que cerrar de inmediato por los rayos del sol, que para su mala suerte le estaba dando directamente en su fino rostro.

Se removió en las sabanas de la cama, hasta que de repente escucho la alarma despertadora, estiro su mano para alcanzar el despertador, pero no lo sintió en su mano, fue ahí cuando abrió los ojos de golpe y miro que estaba a su lado derecho; apago el despertador y observo que no estaba en su habitación, pronto se le vinieron las imágenes de la noche anterior: el bar, el baile, los labios de hiccup, y como llego a su habitación.

Astrid no pudo evitar un leve sonrojo en sus mejillas y una sonrisa que perfectamente demostraba su felicidad en ese momento.

Su momento de ensoñación, se le interrumpió, por la puerta de la habitación que se habría mostrando a un castaño que traía una bandeja con tostadas y café que por el envase, supo que lo acababa de comprar en la cafetería que se encontraba a dos cuadras del complejo de apartamentos donde vivía hiccup.

-veo que acabas de despertar- hablo hiccup con una sonrisa, mientras colocaba la bandeja en la mesa que se encontraba al lado de la cama, donde aún se encontraba Astrid que solo tenía la sabana para cubrirse.

- y veo que te despertaste hace varias horas- contesto Astrid, al verlo completamente vestido, además de que la cafetería empezaba a llenarse apenas habrían cada mañana, por lo que debió haber llegado bastante temprano para no estar tanto tiempo en la fila de espera, aunque eso no explicaba porque se había tardado casi toda la mañana en la calle

-sí, bueno…quería traerte un café, nada más- hablo algo nervioso, lo cual Astrid no pasó desapercibido pero prefirió no darle mucha importancia.

Hiccup hizo un ademan para que Astrid se acercara a la bandeja y comenzara a desayunar, lo cual ella rápidamente acepto, aunque no lo demostrara, se moría de hambre, no había comido desde el almuerzo del día anterior.

Tomo una tostada y la empezó a degustar.

-gracias- dijo la rubia mientras seguía comiendo, hiccup solo sonrió y la miraba algo impaciente, lo cual ella no entendió porque la miraba así, hasta que al querer tomar el café encontró una cajita roja que se encontraba justo detrás del envase de café.

Ella se quedó perpleja viendo la caja, hasta que hiccup la tomo, y lentamente se arrodillo frente a ella.

-Astrid, este año contigo ha sido uno de los mejores de mi vida, y quisiera que se siguiera repitiendo…por un largo tiempo- hablo el castaño.

Astrid solo atino a entreabrir la boca aun conmocionada con lo que le decía su novio.

-por eso he tomado la mayor decisión de mi vida- dijo mientras abria la cajita mostrando un anillo de oro.

-Astrid Hofferson- hizo una pausa, mientras sacaba el anillo de la cajita. – ¿Serias mi esposa?- pregunto con una mirada impaciente, rezándole a todos los dioses de conseguir una respuesta positiva.

Astrid apenas logro parpadear, hiccup empezó a desesperarse ya que la chica no mostraba ningún indicio de responder ahora, pero grande fue su sorpresa cuando Astrid tomo su mano donde tenía su el anillo para dirigirlo hacia la otra mano de la chica, quien ya tenía listo el dedo donde se colocaba el anillo de compromiso.

Hiccup miro como el anillo de oro encajaba perfectamente con el dedo de Astrid. Este dirigió sus ojos verdes hacia el rostro de la ojiazul, quien poseía una enorme sonrisa.

-si- fue la respuesta de la rubia hacia la gran pregunta de hiccup, quien sonrió devuelta y tomo a la rubia del rostro para besarla como en la noche anterior, comenzando otra sesión de besos.

Pero lo que hiccup reconocería después…es que el haberle pedido matrimonio a Astrid no sería la mayor decisión de su vida…

Que les pareció? xD, demasiado cursi lo sé, pero era para que vieran como es que de verdad se sentían el uno con el otro. Pero en el siguiente capítulo comienza lo bueno (risa malévola).

Aun asi agradezco sus reviews, no esperaba para nada que esta historia les gustaría tanto, y eso solo me motiva, asi que no paren de enviar reviews, que cuando menos se lo esperen, vendrá el nuevo capitulo.

¡HASTA LA PROXIMA, LOS QUIERO!

videl.S.S: pues aquí tienes el tercer capítulo, ¿enserio esta entre tus favoritas?...gracias, besos.

KatnissSakura: gracias por tu apoyo, y si los gemelos destructores están en diferentes organizaciones, aunque aun siendo hermanos, no lo saben. Pues aquí hiccup ya le propuso matrimonio, veremos que sucede después

PD: me debes el epilogo de como entrenar a una patinadora y el beso entre los tortolos xD

Mad fine: pues esa chica es todo eso y más xD, pues hora tendrán que vivir juntos pero teniendo enormes secretos, veamos cómo se comportaran con el tiempo. Beshos para ti también, bye.

UnbreakableWarrior: pues si es que encontré algo tedioso, poner todo su tiempo de noviazgo, cuando lo mejor es cuando ya son Sr y Sra. haddock.

Me alegra que te guste, saludos.

Jessy Brown: a mí también me encanta, por eso ambiente este fic en esa peli queriendo ver a la pareja hiccstrid en esos papeles tan complejos de Sr y Sra Smith. Saludos