Cap 5: Los contras de un Obliviate de largo alcance.

Dan terminaba de colorear su ultimo comic. Esa vez trataba de como Dan Williamson robaba el palito mágico del hombre mayor (técnicamente era una varita) y comenzaba a hacer destrozos en la casa, cambiando las paredes de color y estaba siendo perseguido por un séquito de monstruillos asquerosos que al parecer eran sirvientes en el castillo donde vivían.

El hombre y la mujer joven le reñían a la distancia, pero el hombre mayor, sentado en una mecedora al final del pasillo se reía mucho, especialmente cuando el niño apunto a un monstruillo llamado Tobby y le puso cara de cerdo.

Al final el hombre joven, al que llamó Lu Williamson sacó su propia varita y unas cuerdas mágicas salieron de ella haciendo que el niño cayera de bruces, después lo levitó de cabeza en el aire hasta llegar a donde estaban los jóvenes.

Cuando el niño llegó hasta sus padres (al parecer eso eran porque el hombre joven se la pasaba regañándole) pudo ver una vena en la frente del tal Lu, que ese día llevaba una coleta baja.

— Me gusta este color…—Dijo el anciano viendo la pared verde oscuro, que por extraño que pareciera, brillaba con elegancia.

— Me gustaría que dejaras tu varita en un lugar más alto padre. —Las cuerdas estaban asfixiando al niño y la mujer se lo hizo ver a su marido con desesperación. El hombre puso al niño en horizontal y luego las cuerdas le dejaron caer, una altura de casi dos metros. Algo sonó como a roto. El niño comenzó a llorar. Su madre se arrodilló para auxiliarle mirando al hombre con rabia.

— Agradece que no le dejara caer de cabeza. Se ha portado mal. Y papá, en serio, es un niño, se supone no debiera tocar ninguna varita.

— Vamos…esas leyes son para los pobres…aquí nadie detecta nada por las protecciones, la mansión es más antigua que las leyes.

El hombre se fue dejando al anciano, a la mujer y al niño que lloraba.

— Lo siento querida. Tal vez si yo no hubiese sido tan duro con él...tu niño podría vivir en una casa más feliz.

Al principio Dan no sabía que nombres ponerles a los personajes. El primero en ser bautizado fue el monstruillo al cual llamó Tobby, sentía que debía llevar otro nombre, pero sus sueños siempre se volvían borrosos, como que hacían corto cuando nombraban al alguien. Los demás tuvieron varias opciones pero no sentía que ninguno encajara y Wallace no era de gran ayuda pues insistía en que el hombre joven debía llamarse "hijo de puta".

P.J. Eligió el apellido por un ridículo juego de piedra papel y tijera pero fueron DiDi y Maize quienes le ayudaron a bautizar a los demás.

La abuela era Katherine Williamson, el abuelo Abraham Williamson, la madre Nathalie, y pues el padre terminó siendo Lu, porque ponerle Lucifer directamente era pasarse un poco. Dan Williamson surgió porque nadie se puso de acuerdo, además de que Dan se parecía físicamente a Dan.

Al poco rato Wallace entró a la habitación con una camisa a cuadros roja en gancho.

— Ten, está limpia y recién planchada.

— ¿En serio?

— Mi abuela dice que no puedes ir de t-shirt a tu primera cita y que si lo quieres hacer, lo hagas con una blanca y limpia debajo de esta camisa y que dejes la camisa obviamente abierta para que se vea casual. También dijo algo de que los jóvenes lo hacemos todo mal. Así que ha planchado esta camisa, creo que es de mi papá, yo no recuerdo haberla comprado. También te puso uno de mis condones. —Dijo sacando un preservativo de la bolsita de la camisa. —Pero sinceramente creo que te vendrá flojo así que cómpralos de camino.

— No seas tan presumido, no hay tanta diferencia. —Dijo negando lo innegable.

Dan sonriente pensando en la linda de Lena planchando la camisa de su hijo para él le hizo sentir muy feliz. Wallace cogió los dibujos de Dan de la cama y comenzó a hojearlas.

— Dios. Ese hijo de puta Williamson…

— Dame. — Dan se las quitó de la mano y las guardó en un folder. No se la iba a mostrar completa, tenía que esperar como todo el mundo.

— ¿Cuándo las escaneas?

— Supongo que mañana. No sé, iré a pedirle la computadora a Maize después de la cita pero más seguro mañana.

— Vale, le diré a DiDi, sabes que el ama ese comic, dice que hijo de puta Williamson le recuerda a su padre.

Dan sonrió.

— ¿Cuál es tu personaje favorito?

— El niño y el abuelo. Aunque ese unicornio del jardín está genial, la manera en que siempre quiere matar al niño y como el abuelo siempre dice. "No te preocupes, es muy tranquilo, nunca te hará daño" y se da la vuelta y al unicornio le salen cuernos como del demonio. Los pavos albinos ninfomanos también están bien.

— ¿Ese es tu capitulo favorito?

— No, mi favorito es donde las plantas de la mamá tratan de comerse al niño cuando el unicornio lo está persiguiendo.

— Bien, Wallace, te estimo mucho pero me tengo que poner guapo. —Dijo dirigiéndose al baño.

— ¿Puedo leer las otras mientras te duchas?

— Sí.

Cuando Dan estuvo listo dejó a Wallace solo en el apartamento que leía y releía los comics ya publicados, se dijeron adiós y también pasó a despedirse de Lena que cocinaba ya para comer. Al salir de los edificios saludó a DiDi, a Maize y P.J.

Tomó un autobús y llegó a la misma plaza donde trabajaba. Cuando llegó ella ya estaba ahí. Llevaba un vestido verde de encaje con transparencias, zapatillas bajas y un bolso negro ambos del mismo verde y con motivos en plata. Su cabello lo llevaba recogido en un chongo atorado por una peineta plateada en forma de serpiente. Estaba preciosa, sencilla, pero muy elegante. De repente sintió como algo se le movía debajo de los pies. Otra vez ese maldito vértigo.

Al verlo ella sonrió. Su maquillaje estaba impecable y sobrio. En el pecho llevaba un collar con el rostro de una mujer labrado en lo que parecía hueso y en los brazos algunos brazaletes sencillos mientras las manos estaban adornadas con un anillo enorme en cada mano. El de la mano derecha también era de hueso labrado remplazando a las gemas

— Bonita peineta. —Dijo él, al momento se regañó a sí mismo, qué estúpido era, debió haber dicho que se veía muy guapa y si se veía, sólo que la peineta estaba genial, le encantaban las serpientes, un primo de Maize le había tatuado una en el área del muslo y subía hasta casi llegar a las costillas. Ella se llevó la mano a la cabeza.

— Gracias. Es un regalo.

— De tu amigo.

— De mi amigo.

No supieron muy bien que decirse. Al momento Hermione recibió un mensaje de texto y ella revisó en su bolso. Dan se sacó un poco de onda. ¿No era grosero hacer algo como eso? Ella se rió y movió la cabeza como diciendo ¡Dios!

— Era él. Siendo honestos…—le mostró a él el teléfono. ¡Deja de hacer de estúpida y camina! Sonríe. Bonita y gordita chica. Bonita y gordita.

— Oh vaya…—Dijo él para después mirar a su alrededor. — ¿Está por aquí?

— No, está en su casa, se propuso terminar Drácula antes del lunes. Pero me conoce bien y sabe que estoy haciendo la idiota aquí parada.

— Ohh bueno, tu amigo también me ha de conocer bien entonces.

— Sabe leer a la gente.

Ella puso su mano sobre el brazo de Draco y este instintivamente se ofreció a llevarla. Como si fuera un baile o algo parecido, hasta él se extrañó. Sin embargo ella se estremeció. Lo había visto hacer ese mismo gesto miles de veces con Pansy, incluso había visto como lo hacía con su madre durante los juicios.

Recordó lo que le dijo Saito mientras tenía abierto un libro especializado en obliviates de largo alcance.

— Has ese gesto. Es sangre pura con mucho dinero, sabe de modales. El hechizo puede borrar de su memoria la magia, su educación, su familia, pero no puede borrar su memoria muscular, ni el idioma, ni siquiera creo que lo hayan hecho bien.

— ¿A qué te refieres? — Preguntó ella dándose la vuelta con la falta comprobando el efecto dramático de movimiento.

— Porque no lo hizo un medimago, por muy buen auror que sea, ese hechizo sólo puede ser hecho por un especialista con muchos años de experiencia detrás. Estoy seguro de que siente que algo no anda bien con su cabeza—. Se levantó y la maquilló con magia. Ella se miró al espejo y se asustó. Era un estilo muy a la Narcissa Malfoy.

— ¿No es demasiado elegante?

— Si su mente tiene alguna solución esto te lo dirá. Acostúmbrate.

— ¿Cómo?

— Según este libro en los 156 casos registrados de Obliviates de largo alcance realizados por no medimagos, su cerebro comenzará a fallar. — Ella se asustó. —No, no ese tipo de fallos fatales. Sólo que el hechizo hará que se sienta mal. Trata de recordarle a Narcissa. Según dices estaban muy unidos. Si hay esperanza para su cerebro, el hecho de que su cabeza falle es porque su cuerpo está peleando contra el hechizo.

— Pero Shacklebolt dijo que era permanente.

— Ese estúpido no sabe la fuerza de la magia familiar, es hijo de sangres sucias. Saito no pensaba que eso fuera malo, pero era una palabra arraigada desde su niñez y sabía que Hermione no se lo tomaba a mal. Tal vez pueda funcionar con alguien como tú, o con alguien como tu amigo Finnigan porque según dices él es mestizo, incluso Potter podría ser vulnerable, pero si intentaran hacer lo mismo con Weasley…su cuerpo es diferente.

— ¿Es diferente el cuerpo de un sangre pura al de un sangre sucia? Hermione no podía creer algo como eso.

— ¿Cómo explicarlo?...No es su cuerpo. Es como si sus células reclamaran la magia. La magia familiar es poderosa, primitiva, más fuerte que cualquier hechizo que pueda hacer un tal ministro de magia. —...Luego se le quedó mirando, como si hubiera completado el puzzle del millón. Se quedó callado, como pensando en algo. — ¡Pero claro! ¡Por eso lo mandó lejos! —Dijo de repente.

— ¿De qué hablas?

— Lo que te digo, tu deberías saberlo, usaste una variante del mismo hechizo con tus padres, porque el tuyo tenía otras intenciones, tú lo usaste queriendo que fuera temporal. El obliviate de largo alcance que usaron en Draco no puede cambiar los reflejos, las preferencias o los acentos. Si solo hubiese querido que sus padres no lo encontraran como castigo bastaba con que lo mandara a un pequeño pueblo dentro del mismo Reino Unido, igual buscarlo es como buscar una aguja en un pajar. Pero no, dentro de Reino Unido, un lugar que use el mismo acento, la misma arquitectura, los platillos típicos. Todo eso puede hacer que el obliviate de largo alcance falle porque manipular la mente es algo tan delicado que solo se puede hacer definitivamente con magia negra. Ningún obliviate es igual de efectivo que la imperius, pero obviamente el ministro no iba a usarla en frente del Wizegamot y los periodistas.

— Entonces tengo que actuar como su madre. Genial.

— Bueno, siempre se ha dicho que los hombres buscan a su madre en sus parejas.

Hermione suspiró y siguió caminando con Dan-Draco ¿Cómo debería llamarlo? Cansada y distraída apoyó su cabeza ligeramente contra su brazo. Lo sintió estremecerse. Ella se quitó inmediatamente pensando que lo había molestado.

— Lo siento. No debí…

— No…no te preocupes. Es sólo que…lo siento, nadie había hecho eso nunca.

De hecho sí. —Pensó Hermione. — Había visto a Narcissa haciéndolo constantemente durante los juicios de los mortifagos delatados por los Malfoy. Muchas veces cerrando los ojos con pesar, pensando en que estaban enviando amigos y conocidos a prisión, uno tras otro.

Sólo por eso Hermione se mordió los labios. Esa Familia lo había perdido todo por los errores de Lucius. Entonces volvió a tomar el brazo de Dan, porque ese era Dan, no era más que un inocente porque todos los pecados que pudo cometer como Draco se fueron cuando se fue su mismo nombre.

— ¿Entonces que hicieron? — Preguntó DiDi jugando FIFA en el sofá café de Maize mientras éste hacía palomitas en el microondas. Wallace estaba jugando con DiDi en nombre de la selección de Brasil mientras él terminaba de escanear el comic. Habían robado ya varias cosas y pudo haberse hecho de su propio equipo de cómputo pero siempre las vendían, completas o en piezas, a ninguno le daba buena espina quedarse con algo, simplemente lo vendían y ya. Dan lo que había hecho era comprarse una pequeña nevera y un celular para no tener que depender tanto de Lena.

— No hicimos nada.

— Aja. — Grito Maize desde la cocina, que era el mismo sitio pero solo lo separaba de la sala una pequeña barra. Seguro le faltaba como un minuto a sus palomas.

— No, en serio. Paseamos mucho, en silencio, pero era cómodo. Se sentía bien. Tomamos un helado. — Dan sonrió ampliamente. — Le gusta el de mango. Después platicamos, estudia medicina. Se sonrojó y lo dijo con un tono tan meloso que aunque no lo habían visto porque estaba dándoles la espalda pendiente de la computadora todos voltearon a verlo. —Es muy guapa, y muy elegante. Tan inteligente, ella ha leído todos los libros que yo no he podido comprar.

— A mí se me figura un cerebrito. —Dijo DiDi. —Pero esa cara de idiota que traes… ¿Quieres ir en serio, verdad?

— Igual por eso no te la cogiste. —Dijo Wallace pensando en voz alta. —Nunca has tenido una relación bien porque siempre te revuelcas con ellas primero. Ahora que empiezas de otra forma… Puede que te funcione.

— Yo no sé porque ustedes tienen tantos problemas de viejas. —Llegó Maize con las palomas.

— Lo que no entiendo es como tú puedes tener tantas novias y que te duren. —Se quejó Dan. —Eres bien cabrón con ellas.

— La verdad, sí te pasas de verde con ellas. —DiDi le metió un gol a Wallace.

— No tengo la culpa de que sean unas perras básicas. — Se metió un buen puño de palomas a la boca.

Nadie se lo explicaba. Maize era un cabrón con todas las letras, infiel, grosero, mala copa y sin embargo nunca estaba solo. DiDi negó con la cabeza para evitar que los celos se le metieran en la cabeza. A Wallace le daba igual porque no buscaba nada serio y siempre tenía compañía cuando la requería. Pero Dan esperaba que Hermione no fuera de las chicas que perseguían con el corazón en la mano a tipos insensibles y hasta crueles.


Ironías XD:

Tsuruga Lia1412: Me gustaría contarte un montón de cosas pero sería un super Spoiler y además no vas a estar disponible ese tiempo. Así que estás rindiendo exámenes? Entonces eres de Argentina o por ahí? jajaj es que acá se dice Presentar exámenes, no rendir pero tengo una amiga por internet que habla así y ella es de rio Gallegos. Oye pues que bien que te des unas vacaciones, yo también acabo de salir, pero apenas voy a la mitad de la carrera.

Cuando dices que partió te refieres a defunción? Sí es así no te preocupes por ella, va estar allá con mi papá. Buena gente, seguro se conocen ;)

Nos leemos.