A veces es un dolor traducir las palabras complicadas de Jimmy. Bien, disfruten este bizzarrísimo capítulo, y conténganse la emoción. ;)
Capítulo 36: Mareo de emociones
Unos minutos más tarde, el sistema de seguridad volvió a activarse en toda la base. Los niveles de energía subieron, y los bots patrulleros despertaron. Los detectores de signos vitales volvieron a conectarse mientras el equipo de vigilancia bebían de su élixir eléctrico. La voz de Dictador Jimmy crepitó a través del recién reactivado enlace de comunicación: pronunciando una palabra, luego, estática.
"Aurora…"
La simple frase atravesó los sectores 1 al 4, un mundo de signicados comprimidos en tres sílabas.
"Tengo que felicitarte. Tu plan de usar a April y Nav como distracción fue un éxito." Se pausó, permitiendo que el silencio invadiera por un momento. "Fui a investigar, y debo admitir que causaron una gran cantidad de daño. Sin embargo, el resultado de nuestro encuentro fue, como debiste haberlo imaginado, inevitable: ambos blancos fueron exitósamente eliminados. Nav apuñaló y golpeó a April, y yo le disparé a él. No te estoy tomando el pelo, son los hechos. Simplemente te estoy brindando la información que necesitas."
Sus palabras se retorcían y daban vueltas por los pasillos mientras se escurrían hasta su objetivo. Se pausó de nuevo.
"Si te interesa vengar a tus camaradas caídos, te estaré esperando en la sala de control principal. Terminemos con esto, de una buena vez por todas."
Apagó el comunicador. En otra parte del extenso complejo, a través del montón de pasajes idénticos, por sobre incontables baldosas, y torretas de armas y trampas ocultas y habitaciones sin etiqueta, Futura Libby se cubría la boca con su mano.
"No puedo… ¡no creeré eso!" jadeó. "¡No, April y Nav!"
Futuro Sheen miró su reacción sin comentario.
"¡Cómo pudo! Él… debe estar diciendo eso para jugar con la mente de Aurora! Debe estar mintiendo de nuevo, como lo hizo contigo…"
Sheen se encongió casi imperceptible, luego desvió la mirada. Ella se dobló hacia delante y miró hacia la esquina, y él se atrevió a mirarla de nuevo – o, más concretaemente, a su espalda. Cuando ella se dio giró nuevamente, él la miró con despreocupación en el aire como si nada estuviese pasando.
"Andando…"
Continuaron su sigilosa marcha, tensa y en alerta. Futuro Sheen guiaba, sus impacientes dedos jugando el aire.
Futura Libby susurró para romper el silencio. "Sheen, creo que…"
"Shhh. ¿Escuchas eso?"
"¿Escuchar qué?"
Se sobresaltó bruscamente como un animal asustado, y Futura Libby también pegó un brinco, más por la reacción de él que por haber percibido alguna amenaza.
"Ese zumbido. Las armas están siendo reactivadas." Señaló hacía las torretas montadas sobre la puerta a unos metros de distancia. "¿Lo oyes? Lo…. ¡CORRE!"
La agarró de la muñeca y la jaló hacia delante, y ella gritaba por el dolor de su mano quemada. Brincaron a través de la puerta justo a tiempo cuando las armas comenzaron a disparar hacia la salida – por pocos centímetros no les dieron. Aún con el violento sonido de los disparos rebotando en sus oídos Futuro Sheen tomó uno de los brazaletes de la muñeca de Futura Libby y lo arrojó hacia una de las torretas del pasillo. Después de darle a su blanco, este se cortó justo por el cable que conectaba el sensor de movimiento. El arma se apagó anticlimáticamente, y quedó en silencio.
Ella miraba de un lado a otro, entre Sheen y el arma, sus ojos entrecerrados en incredulidad. "Eso…. ¡Eso ni siquiera es posible!" admiró. " ¿Cómo es que siquiera lo hiciste?"
"¿Alguna vez viste a esos tipos de la televisión que cortaban cosas a la mitad con cartas de baraja? Pues eran buenísimos, y bam! Rebanaban lo que fuera. Como sea, recuerdo que eso lo vi cuando era un niño. Y pensé que podía intentarlo."
"Tú… tú…"
Él sonrió. "Je, je, ¿te gustó eso? ¡Espera a ver qué más puedo hacer!"
Ella se quedó mirando fijamente hacia el ahora arma inofensiva, una arruga de incredulidad todavía se aferraba a su cara. "Pues, quizá te salió esta vez, pero ¿qué hay de las otras armas? Se me van a acabar los brazaletes."
Él se rió, luego corrió hacia el otro lado del pasillo. "Tomaré este!" dijo, señalando al arma montado.
Saltó y lo agarró de los cables, luego lo arrancó por completo. Chispas y un poco de alambrado caían junto con él, y Futura Libby hacía una mueca.
"¿Y eso seguirá funcionando si lo arrancaste de la pared?"
"¡Ni idea! Pero es un buen pedazo de metal. En el peor de los casos, puedo lanzárselo a la próxima arma. ¿Vamos?"
Ella le siguió con desgana; echando miradas por encima de su hombro. El siguiente pasillo no tenía arma; ni el que seguía. A medida que avanzaron, Futura Libby luchaba contra una creciente inquietud.
"Ah, ¿Sheen?" Ella hizo un círculo de puntitas. "Siempre le dicen a las chicas que no ignoren sus instintos, y justo ahora siento que somos observados…"
Las manos de él apretaron el arma. "Yo también lo siento. Creo que podrían ser spyders*."
"¿Arañas? ¿Arañas nos observan?" El miedo invadía su rostro. "….¿No querrás decir super bichos genéticamente manipulados o algo así, verdad?"
"No, no arañas. Spy-ders. Con una y."
"¿Spy-ders? ¿Qué son?"
"Exactamente a lo que suenan. Pequeños bots de vigilancia que parecen arañas. Una vez hizo que me enfrentara a esas cosas. Las odio."
Algo vió ella en su visión periférica, y se dio vuelta justo a tiempo para echarle una mirada a unas escurridizas patas que parecían alfiler desvaneciéndose entre una porción de sombras. Se estremeció y se acercó un poco más hacia él. Llegaron a un punto antes de una intersección de tres vías en el pasillo, y Futuro Sheen le hizo un ademán a Futura Libby para que retrocediera en lo que él revisaba el área.
"Bien, creo que está decidido. Si continúamos a este paso, deberíamos…". Se giró para verla, y su expresión cambió a media oración. Lanzándose hacia delante, dejó caer su arma. "¡LIBBY! ¡Detrás de ti!"
Futura Libby pegó un grito mientras una ola de spyders corrían por el techo hasta su cuerpo. Ella se tambaleó y se estrelló contra una pared que estaba detrás suyo mientras las criaturas metálicas brillantes la envolvían. Futuro Sheen despejó la distancia entre ellos de un solo brinco y golpeó a los atacantes de Futura Libby, mandándolos a volar de uno en uno. Ella se quitó el resto de encima con un chillido de repulsión.
Cuando el último de los spyders retrocedió a lo largo del corredor, un sonido rítmico de pasos mecánicos hacía eco desde algun pasaje contiguo. Él reaccionó rápidamente, empujando a la temblorosa Futura Libby al punto central entre los pasillos. Él protegió el cuerpo de ella con el suyo, dejando a su amplia espalda expuesta a lo que fuese el enemigo que se estuviese aproximando. Deslizó su mano sobre la boca de ella y se acercó para susurrarle.
"Shhh, ni un ruido…"
Futura Libby asintió, sus ojos estaban al descubierto por el miedo. Permanecieron inmóviles, cada músculo tenso. Futuro Sheen miró por encima de su hombro, atento a cualquier mínimo movimiento. Después de un rato que parecieron horas, las pisadas se desvanecieron a lo lejos, y el corredor nuevamente quedó en silencio. Futuro Sheen quitó su mano de la boca de ella, y Futura Libby se desplomó hacia delante en alivio, hundiendo su cara sobre el pecho de él. Impulsada claramente por la adrenalina, sintió la textura de su piel, pegajosa y sudorosa, y notó el patrón de piel de gallina que subía y bajaba con cada respiro. Ella se enderezó rápidamente.
"Creo que necesitamos encontrarte una camisa…" se rió nerviosamente.
Elevó su mirada hacia él con una sonrisa insegura, esperando una risa o una mirada tranquilizadora. Sin embargo, cuando sus ojos se encontraron, sus mejillas empalidecieron, y dio un paso hacia atrás. El ojo izquierdo de él estaba brillando, y su repentina sonrisa aterradora la dejó con la garganta en seco. Él sin mucho esfuerzo la empujó contra la pared con una mano y se inclinó sobre ella, su silueta delineada por la porción de luz que había al fondo de la oscura zona. Sus dientes resplandecieron en la oscuridad, pero la atención de ella estaba fijamente sobre sus ojos, quienes la miraban con una alarmante intensidad. Ella se retorció, tratando de apartar su mirada de él. La mano libre de él se posó sobre su cabello, y tomó un pequeño mechón trenzado entre sus dedos, mirándolo con fascinación.
"Sheen, ¿qué estás haciendo?" susurró ella.
Él se acercó más en respuesta, y Futura Libby se encogió contra la pared, con la sangre latiéndole en sus oídos. Él toco su cara, y sus párpados tentaron con cerrarse. Desesperadamente, ella intentó recuperar el control de la situación.
"¡Sheen!"
Él no parecía escucharla. Él simplemente cambió echó su peso y acercó su cuerpo hacia el de ella. Sus ojos recorrieron los rasgos de su cara, devorando cada uno de ellos, como si fuese la primera vez que la veía. Cuando él por fin habló, su voz era baja y distante.
"Diez años Libby… diez años estuve encerrado en esa celda. ¿Sabes lo que diez años en la oscuridad le hacen a una persona?"
Ella reprimió un alarido. Un escalofrío recorrió su espalda cuando las manos de él se aproximaban peligrosamente a territorio restringido.
Él sonrió y murmuró en su oreja. "¿Sabes qué evito que enloqueciera?"
"Quieres decir, ¿enloquecer más de lo que ya estabas?" preguntó ella, esperanzada.
Él no se percató de su intento de broma, pero se limitó a sonreír más. "TÚ. El pensar en volverte a ver…"
Futura Libby entró en modo de total pánico. Mareada de verlo, de escucharlo, de olerlo, se agarró de la pared detrás de ella.
"Parecía que no podía sacarte de mi mente," murmuró él, con los ojos entrecerrados. "Tu voz, tu sonrisa, tu risa… esperaba el día en que te volvería a ver."
"Sheen… no…"
Él acarició su cabello, su ojo rojo brillaba más. "Cuando estaba solo en esas horas interminables, pensaba en este momento. Imaginé tus ojos…"
Él se inclinó y gentilmente rosó sus labios sobre los párpados de ella.
"Tu nariz…"
Besó la punta de su nariz, y su cálido aliento impregnó sus fosas nasales. Ella cerró sus ojos y echó su cabeza hacia abajo.
"…Tus labios…"
Por un sofocante momento, Futura Libby estaba segura de que se desmayaría. Terror y anticipación brotó en su interior, pero al último instante Sheen se enderezó, repentinamente tenso.
"Pisadas de nuevo…"
Él se arrastró sigilosamente al borde del cruce y se asomó. Futura Libby aprovechó la oportunidad para alejarse de él y pensar. Con su corazón latiendo, sus rodillas temblando, respiró hondo.
"¡Contrólate, nena!" se reprendió en voz baja. "Es Sheen de quien estamos hablando." Sus manos volaron hacia sus ardientes mejillas, y agitó su cabeza vigorozamente, sus trenzas volaban. "Oh rayos, ¿por qué ha hecho eso? Eso fue tan….! Sheen no hace esas cosas. Sheen es extraño, torpe, hiperactivo y lindo, no alto, peligroso y obscenamente atractivo y…. Ohh! ¡Sácate eso nena!"
"Ah… ¿Libby? ¿Con quién hablas?"
Ella regresó a la realidad y, accidentalmente, se encontró con sus ojos. Para su profundo alivio, no había rastro de deseo que habían estado presentes justo un momento antes. Él sonrió amablemente, y la tensión se desvaneció en el aire.
"No te preocupes, se van en sentido contrario. Estás perfectamente a salvo aquí."
"A salvo de ellos, nada más…" murmuró ella.
"¿Qué dices?"
"Oh… nada. ¿Qué me decías hace rato? ¿Ya… ya casi llegamos?"
Él se rascó detrás de su cuello con timidez. "Ah… a decir verdad, no sé muy bien cómo llegar a la sala de control. Digo, tengo una idea vaga de cómo es la base, pero estoy en blanco ahora."
Ella suspiró. "Está bien. Si continuamos caminando en la misma dirección, terminaremos encontrándola tarde o temprano. De todos modos, quizá sea mejor que nos tomemos nuestro tiempo. Aurora probablemente quiere hacerse cargo de esto por sí misma."
"Pues, entonces les daremos tiempo suficiente," dijo lentamente.
"No quise decir… sólo pienso que seríamos una distracción para Aurora. Ella… bueno, a veces ella….Yo, ah…. A veces yo…."
Él sonrió suavemente ante ese palabrerío, luego le hizo gestos para que se acercara. Futura Libby se aproximó por detrás, tratando de ordenar sus desconcertados pensamientos. Él tomó el arma del piso y le dio vueltas en un deprimente y obvio intento para impresionarla. Ella se rió con alivio, y los dos reanudaron su silenciosa marcha hacia el la sala de control principal. Juntos…
….
De regreso en el Sector 5, la puerta de la quinta habitación se abrió de golpe, y los cinco niños y Goddard la atravesaron desplomándose y cayendo al suelo en un audible suspiro de alivio.
"¡Ahh, cielos!" gozó Sheen. "¡Qué bueno que soy un insomne hiperactivo o creo que nos hubiésemos quedado ahí atrapados como Rip Van Winkle!"
Jimmy se puso de pie y se acomodó su ropa. "¿Cómo es que conoces ese término?"
"Eso es lo que el doctor le dijo a mi papá después de esa vez que estuve corriendo por todos lados de la casa durante 48 horas seguidas."
"Ah, bueno. Eso lo explica."
Libby bostezó ruidosamente y sacudió a Carl quien murmuró inconscientemente. "No mami… sólo cinco minutos más…"
Jimmy ayudó a Cindy a ponerse de pie, luego empujó a Carl con la punta de su zapato. "Ya puedes ponerte de pie. El efecto de la última habitación ya debió haber desaparecido."
"Oh…"
El niño gordito rodó hacia delante y se agarró de la pernera de Sheen, y se apoyó de ahí para ponerse de pie.
"¡Oye! ¿Quieres fijarte por donde estás agarrando?"
"Perdón…"
Les tomó un momento evaluar sus alrededores: la habitación era amplia en ambos extremos, pero se hacía un estrecho pasillo al centro, como si fuese un reloj de arena gigante.
"Uhm, supongo que la puerta de salida debe estar del otro lado del pasillo," dedujo Jimmy.
Cindy dio un paso hacia delante, y una nube de fino polvo molido sobrevolaba por todos lados de su pie. "¿Pero qué…? Neutrón, hay alguna clase de polvo cubriendo el suelo."
"¿Sí?" Frunciendo el ceño, se inclinó hacia abajo para mirarlo más de cerca. Deslizó la punta de sus dedos por encima de la superficie, luego frotó la sustancia entre sus dedos. "Qué extraño. Se siente como fécula de maiz…"
Libby miró hacia abajo. "Ahora que lo pienso, está sobre toda mi ropa."
"Agh, en la mía también."
Las chicas rápidamente se sacudieron sus trajes, levantando el polvo no identificado, el cual se expandió y se elevó en delicadas porciones hasta llegar a la altura de la cara. Los ojos de Jimmy se abrieron a lo ancho, y jaló el cuello de su traje por encima de su boca antes de poder inhalarlo. Sin embargo, su advertencia llegó unos segundos demasiado tarde.
"¡Aguanten la respiración! ¡No lo huelan!"
A pesar de que las palabras salieron de su boca, los demás siguieron abriéndose paso entre las partículas de polvo en el aire.
"¡Qué es esta cosa!" tosió Libby.
"No puedo decirlo con absoluta certeza," replicó Jimmy, "pero sospecho que es alguna versión concentrada de la pócima del amor!"
Expresiones en horror barrieron al grupo entero, y Sheen se echó hacia atrás rápidamente.
"¡Pronto, que alguien saque el queso apestoso! ¡Me rehuso a estar a merced de la dama del amor! ¡No puedo perder mi libertad! ¡Tengo mi orgullo como hombre que considerar! Tengo… oh, hooooola, linda cosita…."
Instantáneamente se deslizó hacia Libby. Agitaba sus cejas y echó su brazo alrededor de sus hombros, y ella respondió con unas risitas coquetas.
"¡Oh, Sheen, deja de ser tan bromista! Haces que me sonroje…"
Él hizo cosquillas debajo del mentón de ella. "Oye, lindura… ¿te estacionaste ilegalmente en un lugar para personas especiales? Porque tienes 'delicada'* escrita por todas partes…."
Ella jugueteaba con un mechón de su cabello. "¡Para ya!"
"¿Debería componer un poema a tu hermosa, un soneto a tus encantos? Ajem: ¡Libby, eres más dulce que el helado, más adictiva que los videojuegos, más caliente que las vacaciones de verano…"
"¡Sheen!"
"… más radiante que la galaxia Nebulosa, y me atrevo a decir, que haces que mi corazón lata más rápido que la segunda parte de la temporada final de Ultralord!"
Libby contuvo el aliento. "¿Más que Ultralord? Sheen, nunca había escuchado un mejor cumplido! En verdad sabes cómo hacerme sonreír…"
Él se inclinó más de cerca. "Puedo hacer más que sólo hacerte sonreír…"
Jimmy se quedó boquiabierto ante el espectáculo, sus cejas se torcían en simultánea diversión y repulsión. Tirando más fuerte de su camisa sobre su boca, hizo un extraño mimo colocando su dedo sobre su cuello.
"¡Iuck! ¡Qué asco!"
Se tensó un momento después cuando sintió un par de manos deslizándose por donde sus omóplatos. Cindy se inclinó hacia él desde atrás y le susurró a su oído.
"Creo que esto te gusta…"
Las mejillas de Jimmy instantáneamente se enrojecieron. Ella envolvió sus brazos alrededor de él, apoyando su mentón sobre su hombro.
"¿Sabes por qué siempre estoy tras de ti y causándote problemas? Es porque me atraes. Me llegas debajo de la piel como nadie más lo hace."
Jimmy tragó saliva, luego cuidadosamente se salió del agarre de Cindy. "Ah, Cindy…" dijo, retrocediendo, "aprecio lo que estás intentando decir… pero… ah… cielos…"
Ella avanzó hacia él, con los ojos brillando seductoramente. "¿Recuerdas cuando nos perdimos en esa isla juntos?"
El asintió torpemente.
"Ese fue el día más feliz de mi vida. Cada vez que tengo un mal día, me acuerdo de ello y me siento mejor. Ahora que lo pienso, no hay nadie más en que piense tanto como en ti. A veces te espío desde el otro lado de la calle con los binoculares de mi mamá."
"OK, eso es realmente espeluznante… y yo….yo…" Su visión comenzó a debilitarse mientras la pócima del amor dominaba su juicio.
"Amo tu gran cerebro presumido y tu pequeña cacharro de cohete," continuó. "Y amo cuando haces experimentos que salen horriblemente mal, porque me da una excusa para provocarte…"
Ella cruzó el espacio entre ellos y, mirándolo desde debajo de sus pestañas, deslizó una mano sobre el pecho de él.
"No," él protestó. "no, sólo estás diciendo eso a causa de las feromonas…. Tú no quieres decir eso en verdad… debemos llegar a la puerta… tenemos que…"
El compartimiento trasero de Goddard se abrió de pronto, y el coro de 'Ice Ice Baby' comenzó a reproducirse a todo volumen en los altavoces.
"¡Goddard! ¡No estás ayudando!"
"Neutron…" ella susurró, sus ojos resplandecían.
Él se debilitó. "Hueles tan bien…"
Una corriente de sensaciones lo bañaron como un cálido jarabe mientras el polvo en el aire se filtraba a través de la tela de su traje. Con su mente atontada, sus miembros débiles, y sus entrañas hechas nudos, buscaba una manera de escapar. Pero en su lugar, estaba firmemente atado a su lugar, sin poder controlar sus acciones. Abrió su boca para gritar; pero en lugar de ello, salió un monólogo de enfermizas palabras románticas dichas contra su voluntad por alguna fuerza sádica y controladora.
"Antes de ti Cindy, mi vida era como una noche sin luna. Muy oscura, pero habían estrellas, puntos de luz y razón… Y luego atravesáste mi cielo como un meteoro. De repente todo ardía; había brillo, había belleza. Cuando te fuiste, cuando el meteoro cayó sobre el horizonte, todo volvió a oscurecerse. Nada cambió, pero mis ojos estaban cegados por la luz. No podía ver las estrellas de nuevo. Y no había razón para nada más."
Inmediatamente después de que las palabras salieron de su boca, la cara de Jimmy se arrugó en una expresión de incrédulo disgusto. "¡Iuck! En nombre de Carl Sagan, ¿qué ha sido eso? ¿Quién DICE esa clase de cosas?"
Cindy tomó una jalada de polvoriendo aire y luego lo sopló suavemente. "Shhh…" puso un dedo sobre sus propios labios. "Sólo guarda silencio y cierra tus ojos…"
Ella se inclinó para besarlo, pero antes de que pudiera cerrar la brecha, alguien tiró de él, y en lugar de eso, Cindy terminó con la cara plantada en el pecho de Jimmy.
"¡Aléjate de él!" dijo la voz maliciosa de Carl. "Él es mío!"
"Espera, ¿qué?" aulló Jimmy. "¿Qué rayos?"
"¡No me dejes, Jimmy!" suplicó Carl. "Te amo más que a tu mamá!"
Cindy agitó sus brazos para recuperar su equilibrio, y los breves retorcijones de sorpresa la hicieron volver en sí. "¿Pero qué…? ¿Acaso Carl me acaba de robar a Jimmy? ¿Y desde cuando me pongo a babear como tonta?"
El grito de Libby resonaba en toda la habitación. "Espera, Sheen, ¡Regresa! ¡No puedo vivir sin ti!"
Alguien agarraba la mano de Cindy un segundo después, y ella se tambaleó hacia delante para ver a Sheen arrodillado a sus pies. Él le plantó un beso en su mano, luego de un salto ostentoso se levantó y la hizo girar a su alrededor.
"¡Oh, flor de mi corazón! ¡Manzana de mis ojos! ¡Toronja de mis manos! ¡Fruta variada de mis regiones inferiores! No puedo resistirme más a ti…. ¡Eres tan lista, rubia y talentosa!"
Cindy estaba en shock de encontrar que su reacción natural – rechazo – cambiaba para ser una agradable sorpresa. Su corazón se aceleró, y tropezó sus palabras, con repentina timidez.
"¡Sh-Sheen, no sabía que te sentías así!"
"¡Claro que sí! ¿Cómo no podría estar loco por una chica como tú?"
"¿Quieres decir, que todas las veces que estabas desbordando de azúcar y yo quería estrangularte hasta que tus ojos reventaran, era otra forma de mostrarme tus sentimientos?"
"Ya entendiste, nena. Creo que eres la más angelical, más bella, más… más…" Su mirada vagó de su cara hacia un punto a la distancia. "Oh, wow…. Jamás había notado los hermosos ojos azules de Jimmy …"
Sheen dejó caer a Cindy, quien aterrizó con un ruido sordo sobre el polvoriento suelo. Él hizo una pirueta hacia Jimmy, quien estaba a lo lejos ocupado haciéndole cosquillas al brazo de Carl. Él apoyó su codo sobre el hombro de Jimmy, luego le lanzó una sonrisa insinuadora.
"Hola, muchachote…" ronroneó seductoramente.
Jimmy levantó su mirada, y su boca se abrió. "Sheen… eres tan alto…"
"Y tu rutina de pequeño genio me prende tanto…"
Carl miró a lo lejos y espió a Libby, quien estaba ayudando a Cindy a levantarse del suelo. En su mente, las líneas de su cuerpo se derritieron y se fundieron en un gigante caramelo de Conejo de Pascua.
"Oh mi…" se quedó boquiabierto. "¡Libby es una diosa de chocolate!"
Libby no le prestó atención; toda su atención estaba enfocada a su amiga. Ella acomodó el traje de Cindy en su lugar, y suavemente le apartó un mechón de pelo de la frente.
"No te preocupes por ellos, nena. Sólo son unos tontos. No los necesitamos."
Cindy se sonrojó. "L-Libby…"
"Shhh…" ella besó a Cindy en la nariz. "No te preocupes. Todo estará bien."
"Libby… siempre has estado justo a lado de mi, pero por alguna razón nunca noté–…"
Carl corrió apresurado hacia su ídola del cacao, lanzando en el proceso a Jimmy justo hacia los brazos de Sheen. Hubo un momento de sofocante silencio cuando sus ojos se encontraron.
"James…"
"Sheen… no puedo dejar de pensar en ti…"
Sheen se inclinó hacia él, su boca a tan sólo milímetros de los labios del otro niño. "Bésame, mi cabezón…. ¡OYE! ¿Qué demonios? Jimmy, ¿Qué le está haciendo tu perro a mi pierna?"
Sheen se apartó, dejando a Jimmy con la mente en claro por un momento. Se estremeció con fuerza y repetitivamente limpió su boca.
"¡Por sobre todas las cosas viles, y repulsivas… iack! ¡Casi beso a Sheen! ¡Eso es… una anarquía! ¡Necesitamos salir de aquí antes de que esta situación se salga más de control!"
Carl se lanzó hacia delante y se puso de rodillas, justo en frente de las chicas, quienes estaban mirándose a los ojos de la otra con una mirada de gran felicidad.
"¡Libby! ¡Por favor, ámame! Te daré pastel y galletitas y todos esos extraños Cds de rap y cualquier cosa que quieras!"
"Wow, Carl…" jadeó Cindy, "eres tan rotundo …"
Sheen gritó desde otro extremo. "¡Oigan! Necesito vino y flores por aquí! ¡Goddard es TAN fino!"
Jimmy miraba fijamente hacia el suelo, desesperado, intentando no mirar a ninguno de los demás.
"¡Esto es tan extremadamente fuera de personaje! Es como si estuviesemos atrapados en medio de algun horripilante fanfiction! ¡Debemos salir de aquí! ¡Vamos, Jimmy, piensa! ¡Piensa!… ¡Pieeeensa!"
El se refugió dentro de su propia mente, buscando por la escurridiza inspiración de último minuto que lo ha salvado en tantas ocasiones anteriores. Hilos de conocimiento se enrollaban en su visión interior, enredándose y dándo vueltas hacia una cascada de imágenes, unas reales, otras fantá antes de que pudiese llegar a una solución, su ensueño mental se transformó en una película de bajo presupuesto estelarizando a una Cindy vestida en bikini corriendo por la playa en cámara lenta. Más detalles fracasaron en llegar a su cabeza cuando su proceso mental llegó a un fin con nada más que un perseverante deseo de ver a Cindy vistiendo de un tramado de lunares amarillo.
"¡¿Qué?!" gritó enojado. "¿Eso fue todo? ¡No puedo siquiera hacer que mi cerebro coopere en absoluto! "
Golpeó su propia frente con su puño para castigar el delito, luego, sintiéndose derrotado, levantó la mirada para ver qué clase de infierno se está armando. Sheen estaba persiguiendo a Carl alrededor de la habitación, mientras Cindy y Libby estaban acurrucadas a ambos lados de un galanazo Goddard que estaba poniendo a todo volumen "This is why I'm Hot"
"¡Espera, Carl!" llamaba Sheen. "¡Te necesito para procrear mis niños!"
Carl corría en círculos, con los brazos extendidos. "¡Siento que puedo volaaaaar!…"
Luchando contra una salvaje e irracional atracción hacia todos y cada uno de sus amigos, Jimmy tuvo una idea. ¿Qué sentido tenía pelear contra la pócima del amor cuando podía usarlo como ventaja suya?"
"Bueno, no puedo creer que vaya a hacer esto, pero…donde fueres, haz lo que vieres*…"
Los demás levantaron la mirada un momento después de que resonara por toda la cámara un agudo chiflido. El repentino sonido llamó su atención hasta Jimmy, quien había asumido una postura seductiva a lo lejos del grupo. Arqueado de la espalda y destacando su parte trasera, Jimmy tocó sus labios con su dedo, su expresión tensa paso a una tímida e insegura sonrisa.
"Oigan, chicos…"
Guiñó el ojo, luego se dio vuelta una vez, ejecutando una sacudida de cabello al final del giro. La habitación jugueteó con escándalosos trucos en los ojos de los demás – Cindy vio a un Jimmy con bata de laboratorio, sosteniendo un burbujeande tubo de ensayo con una serie de relejos verdosos sobre su cara; Libby le echó mirada a un muchacho con pantalones sueltos, recargándose con estilo sobre una pared de ladrillos. Sheen vió un extremadamente afeminado Jimmy luciendo un traje de baño morado de Ultralord; Carl vio a Jimmy con el cabello de Judy, y Goddard vio una muy seductora pierna.
Libby se abanicó. "¡Qué guapo! Creo que me voy a desmayar…"
Jimmy disfrutaba sus miradas, calculando, y dejándose llevar por su propio deseo de tener el afecto de todos. "Ooohhh amigos… ¿no quieren venir a jugar conmigo? ¡Tengo todas las características deseadas en un compañero! ¡Soy juvenilmente rubicundo y obstétricamente espacioso*!"
Sheen levantó sus pulgares en dirección de Jimmy. "¡No tengo ni idea de lo que eso signifique, pero quiero un poco de eso!"
Jimmy se dio vuelta y escapó deprisa a lo lejos, meneando su cadera de lado a lado en una sobre-exagerada imitación de su decadencia femenina.
"Si, así es, vengan por mí…"
Los demás salieron disparados en rayo detrás de él; mientras se metían a la fuerza por el estrecho centro de la habitación, se empujaban y se jalaban los unos a los otros compitiendo por ser la mejor opción.
"Fuera de mi camino, Carl, eres un gordo!" ladró Cindy.
Sheen usó su hombro para arremeterla contra la pared. "¡Estorbas, hermana!"
Ella lo empujó. "¡Tú estorbas, ultratonto! Te patearé el –"
"¡Oigan, se está escapando!" señaló Libby.
De algún modo los niños intoxicados de lujuria consiguieron salir de uno en uno y llegar a la segunda mitad de la habitación. Justo cuando pasaron, Cindy apretó su puño, lo hizo girar y abofetó a Libby en la cara.
"¡Ya te ví! ¡Te vi mirándolo! ¿Cómo te atreves a robármelo? Pensé que eras mi mejor amiga, ¡traicionera come-hombres!"
Libby llevó la punta de su mano hacia su boca, y su expresión de shock se transformó en una de enojo. "¿Come-hombres? ¡Oh, que ironía viniendo de ti! Tú eres quien me robó a Sheen hace rato, ¿recuerdas? ¡No puedes robar lo que ya es mío!"
Sheen envolvió sus brazos alrededor de ambas, fingiendo una fría indiferencia. "Chicas, chicas… hay suficiente 'Sheen' para todos. No preocupen a sus pequeñas cabecitas…"
Libby quitó su brazo de encima suyo. "¡Oye! No le digas a ella que no se preocupe. ¡Se supone que debes estar de mi lado, no del de ella!"
Jimmy marchó hacia ellos y se interpuso en medio. "¿Por qué rayos él estaría de tu lado? ¡Él es mi mejor amigo!"
Detrás de sus lentes, los ojos de Carl parpadearon. "Pensé que YO era tu mejor amigo, Jimmy."
"Lo eres… ambos son mis mejores amigos…"
"¡No puedes tener dos!" se opuso Carl.
Sheen lo consideró. "Uhm. Tiene razón. Tendrás que escoger."
Jimmy miraba de un lado a otro a ambos, con la guardia baja.
"Bien, ¿cuál de nosotros será?" demandó el niño pelirrojo.
Después de unos segundos de silencio, Sheen infló su pecho orgulloso. "¡Ajá! ¿Ves? Te dije que me prefería a mí."
"¡Claro que no! ¡Ni siquiera ha dicho algo!"
Cindy se recargó sobre la pared, mirándolos de arriba abajo despectivamente. "Pfft, tarados. Si hablamos de eso, él me elegirá a mí primero, ¿y quieren saber por qué? Porque tengo algo que ustedes no tienen."
"¿Partes de chica?" sugirió Sheen.
"¿Halitosis?" dijo Carl.
"¡No, tontos! ¡Un cerebro!"
Libby roló sus ojos. "¡Ajá! Todos saben que a los chicos no les importa el cerebro. Sólo se preocupan por cómo te ves. Y todos aquí sabemos quién será la más hermosa cuando crezcamos…"
"¡Oh, no estés tan segura de ello!" refunfuñó Cindy. "Tu yo adulta se viste como una arpía*"
"Tu yo adulta ES una arpía*!"
"Oooh…golpe bajo…" dijo Sheen haciendo una mueca de dolor.
Cindy giró enojadísima para encararlo. "¡Cállate, Sheen!"
Su argumento continuó avanzando, haciéndose cada vez más y más irracional con cada momento que pasaba.
"¿De qué estás hablando, Vortex? ¡Mi forma de escribir* es superior a la tuya! ¿Cómo puedes pensar que tu tonta letra adornada con curvitas es mejor que la mía?"
"Bah. ¡La tuya parece que ha sido escrita por un robot inservible!"
"Bark bark bark!"
Jimmy se agarró la cabeza en frustración. "¡Agh, basta ya, Vortex! ¡Basta! ¡Basta ya de intentar ser mejor que yo! ¡Es inútil, inútil, inútil! ¡Nunca serás mejor que yo! ¡Y te ves como una tonta cada que lo intentas! ¡Sólo acepta que eres la segunda mejor y sigue con tu vida!"
Se detuvo, jadeando con dificultad. En el momento que siguió, sorbió la nariz, y se pasó un dedo por debajo de sus fosas, embarrándose un rojo pegajoso en su cara.
"N-Neutron…tu nariz…está…"
Unos segundos después, gotas de sangre brotaron de sus fosas nasales. Carl se tambaleó, mareado, mientras Jimmy se tapaba la nariz y echaba la cabeza hacia atrás.
"Debe ser alguna clase de efecto posterior a la poderosa pócima de amor," conjeturó, con voz ahogada. "Cielos, ¿en qué estábamos pensando, gritándonos así? Si esta habitación nos puede causar una hemorragia nasal quiénsabe que otro tipo de daño psicosomático estamos teniendo. No quiero salir de aquí sólo para colapsar por una hemorragia interna. Controlémonos y sigamos avanzando."
Todos asintieron, espantados por su propia conducta. Apretando sus fosas nasales al mismo tiempo, siguieron a Jimmy hacia la puerta que estaba unos metros más adelante. Él giró el picaporte y la abrió.
"Aguanten la respiración…"
Notas de traducción:
(*) Futuro Sheen dice "spyders" es un juego de palabras con "spy"; espías y "spider";arañas. Usé el termino tal cual. Creo que se entiende sin problema.
(*) Sheen hace un juego de palabras con Libby; usó el término "fine" que puede ser "multa" si seguimos el contexto, o "bueno". En el diálogo lo dejé como "delicado" para que se entendiera mejor el chiste (?)
(*) Jimmy dice la expresión "When in Rome", en español su equivalente es "Donde fueres, haz lo que vieres".
(*) Creo que en palabras de mortales Jimmy dice "soy bronceado y alcanzo para todos" *insertar risas*
(*) Cindy y Libby usan el término skank; difícil, pero se interpreta como arpía (para no usar otras horribles palabras)
(*) Letra, escritura a mano.
¿Qué tal, eh? ¡Les dije que sería bizzaro! XD Bien, en resumen; DJ retó a Aurora, Futuro Sheen casi saca su lado salvaje sobre F. Libby (?) Y Sheen coqueteó con Libby, Libby con Sheen, Cindy con Jimmy, Jimmy con Cindy, Carl con Jimmy, Sheen con Cindy, Jimmy con Carl, Sheen con Jimmy, Carl con Cindy y Libby. Y vaya, Goddard fue el ganador al final (?) jajaja nah... ¿cuál fue la mejor parte? ¡Los reviews son súmamente apreciados!
