¡Hola seguidores de EOLDM! Este es el capítulo que tanto hemos ansiado. Después de tantas semanas, meses y años, finalmente, ¡aquí está el encuentro entre Aurora y Dictador Jimmy! Presentado en dos partes (porque, en verdad, era un capítulo súper extenso). Por favor, no olviden comentar.

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Capítulo 43: El Ganador se lleva todo
Original de AntiqueDreams

Primera Parte
Aurora pasó por encima del cuerpo destrozado de un guardia robot – uno de tantos cadáveres se encontraban amontonados en el pasillo frente a ella. Marchó hacia delante como un autómata; determinada, enfocada, casi poseída por una histérica calma. Otro bot pegó saltó hacia ella desde la vuelta de una esquina, y ella lo derribó con un solo golpe de su brazo. Colocando su feroz mano sobre su pecho, ella le arrancó un montón de cables. Este se colapsó al suelo, sacando chispas y retorciéndose, y ella simplemente continuó caminando como si nada hubiese pasado.

"No dejes que llegue a ti…" Se preparaba a sí misma mientras continuaba, su voz era fresca e indiferente. "Mantén la cabeza. Sabías que esto estallaría eventualmente. Era inevitable." Mantuvo su tono tranquilo, aún cuando tuvo que lanzar un disparo de fuego hacia una torreta armada. "Sólo mantén la calma y permanece así. Un paso, una palabra, un golpe a la vez. No pierdas de vista eso, sin importar qué."

Delante, se veía un muro. Era el último muro, el único que le separaba a ella de la sala de control. Cerró sus ojos, pero continuó hablando, y sus palabras permanecieron firmes a pesar del aire que tenía impregnado un aroma a urgencia.

"Sin miedo. Sin piedad. Sin nada. Solo un objetivo." Con cada paso, fue agarrando velocidad, más y más rápido. "Sólo un objetivo…"

Su andar se aceleró en toda una carrera de corridas; hizo un sprint a toda velocidad por el corredor, sus ojos seguían cerrados.

"¡Aquí vamos!"

Abrió sus ojos en un parpadeo; dos rayos verdes se condensaban en las manos de sus brazos abiertos y se convirtieron en disparos hacia el muro. Lanzó uno tras otro, y su velocidad maximizó la fuerza de estos. Hicieron una apertura en la estructura y escarbaron un agujero que continuaba ardiendo aún después de que Aurora se hubiese abierto paso sobre el humo y entrado a la sala de control principal. Adentro, se detuvo a recuperar el aliento, luego se enderezó y lanzó una rápida mirada hacia sus alrededores. La habitación mera grande, pentagonal, e impecablemente limpia; unos escalones llevaban a una plataforma que recorría dos de los cinco muros. Por encima de la plataforma se encontraba una consola de control cubierta de cientos de botones, perillas y luces rojas y azules parpadeantes, que brillaban tanto como un montón de luces de árbol de navidad que cubrían el contaminante fondo plateado. Habiendo terminado su inspección, Aurora frunció el ceño. ¿Dónde estaba él? ¿Qué no le había dicho a ella que se encontrarían en la sala de control principal?

"Ciertamente sabes como hacer una entrada con gran estilo…"

Como si fuese un fantasma, de repente apareció allí, de pie y a muy corta distancia. Ella se giró para encararlo, y hubo un breve y frío silencio mientras ambos se evaluaban el uno al otro. DJ le miraba de arriba a abajo, su expresión era ilegible, y ambos se reconocieron.

"Vortex…"

"Neutrón…"

El Dictador descubrió sus dientes en una escalofriante sonrisa y comenzó a caminar hacia ella. Ella dio pasos hacia un lado, haciendo un círculo, ambos iban con cautela y con un aire que tensaba el pelo de puntas. Aurora agachó su cuerpo, cada músculo se preparó para lanzarse a la acción en cualquier momento. Los pasos de Dictador Jimmy eran sin prisa, su cuerpo relajado, enmascarando su disposición a pelear a comparación de la propia Aurora. Ella apretujaba y soltaba los dedos de su mano mientras daban vueltas en círculo, y él observaba con atención sus acciones. La nariz de ella y parte de su boca permanecían escondidas, pero sus ojos, expuestos por el daño a su máscara plateada, ardían en ácido verde. El Dictador, animosamente consciente por este detalle en su armadura, aprovechó la oportunidad para encontrarse con su mirada. Sus cejas abruptamente fruncidas por su intensa expresión, pero ella tenía todas sus emociones controladas con llave y candado.

"He estado esperando este día por un largo tiempo," dijo él lentamente.

"Yo también."

El silencio les envolvió nuevamente mientras continuaban con su lento y deliberado acecho.

"Sabes bien cómo debe ser esto, ¿verdad?"

Ella inclinó su mentón hacia abajo, asintiendo. "Tú y yo. Mano a mano*, el ganador se lleva todo."

El sonrió ferozmente, y Aurora sintió como el pelo de su cuello se erizaba. "Exacto. Sólo tú y yo. El ganador se lleva todo."

Aún dando vueltas en círculos, ella tensó su mano en una esfera de luz mortal anticipando su encuentro. DJ tomó nota, pero no correspondió.

"Ah. Me alegra ver que has estado dándole un buen uso a mi traje. No podría imaginármelo siendo usado por alguien más. Por supuesto, enfrentar a mi propia tecnología va a ser un ejercicio interesante… uno al cual ansío."

Como ella no respondió, él dio otro paso hacia la derecha, aún más vigilante.

"Algo bastante inesperado me ocurrió antes de llegar aquí. Normalmente no le daría importancia a insignificantes historias, pero ya que te concierne, me siento obligado a compartirlo. Hace unos veinte minutos, me encontré con alguien a quien nunca creí volver a ver… y de todas las cosas posibles, usaba un mini-vestido. Ya sabes a quién me refiero." Se pausó. "Libby ha crecido para convertirse en una mujer bastante hermosa, ¿no? Pero bueno, la próxima vez que la veas, notarás su apariencia… un poco alterada."

El acongojamiento sutil de Aurora no se le escapó, y continuó hablando. "Me tomé la molestia de reunirla con otro viejo amigo: Experimento 21-12… o Sheen, como quizá lo recuerdes. Con suerte él tendrá el tiempo suficiente para apegarse a Libby antes de que yo la mate. Voy a derretir su hermosa cara, Aurora, y tú y Sheen van a observar como lo hago. Y con respecto a Nav y April… bueno… digamos que no puedo anticiparles una feliz reunión, por lo menos no en esta vida."

Por medio de pura fuerza de voluntad, Aurora consiguió mantener su rostro estoico. "No te molestes con esa vieja rutina, Neutron. No funcionará. ¡Ahora cállate y enfréntame!"

Ella navajeó el aire con su brazo, enviando un creciente fuego verde hacia él. Él hizo aparecer de la nada una columna de fuego azul del aire hacia sus pies, y el ataque de Aurora golpeó la barrera. La colisión desgarró la masa de energía en pedazos, dejando atrás solo una docena de pequeñas flamas que flotaban hacia el suelo como plumas incandescentes. Él lentamente extendíó sus palmas hacia abajo.

"¿Cuál es tu problema, Vortex?" se burló. "Ese no era un golpe mortal. Tendrás que hacerlo mejor que eso."

"No me interesan tus balbuceos sin sentido, Neutrón. ¡Habla con mis manos!"

Se apresuró hacia él, luego se apoyó con el tercio anterior del pie y encauzó su ímpetu hacia delante con dos tiros sucesivos. Los crepitantes disparos pasaban zumbantes hacia él, y él solo retrocedía con saltos, escasamente evitando los golpes. Recuperándose, él levanto sus manos como marionetista, y una ola de luz azul se levantó del suelo y acrecentándose hacia ella. En una decisión de medio segundo, ella masculló sus dientes, hizo un sprint hacia la cortina de fuego, y saltó por encima de ella. Dio varias vueltas hasta caer al suelo al otro lado, luego envió un infernal tiroteo hacia pocos centímetros de la cabeza del Dictador. Él se agachó y se giró rápidamente, haciendo disparos al azar hacia ella mientras ella hacia un salto mortal fuera del camino.

"¡Vamos!" gritó Aurora de un brinco.

Extendió sus dedos, y una docena de flamas redondas se consumían en el aire a su alrededor. Ella las lanzó chispeantes hacia él como si fuesen balas. El se lanzó fuera del alcance de aquellos dardos, manteniéndose bajo, hacia el muro izquierdo. Ella frotó la punta de su zapato contra el suelo como si se tratase de un cerillo, y un fuego brotó como si fuese pasto de entre los azulejos. La tierra debajo de ella se incendió y se extendió hacia el Dictador; el calor aumentó rápidamente, se levantó sus mechones y sus ojos se iluminaban con reflejos neón. DJ no se quedó quieto– se dio una vuelta, rodeándose de un círculo protector de llamas. Unos segundos después, el fuego del suelo se apagó, y dio un paso fuera del círculo. Ella le lanzó otras tres bolas de fuego, pero él las evadió fácilmente, y las pequeñas llamaradas pasaron a un lado de él como pequeñas colas de cometas. Se acercó hacia Aurora, perfectamente sereno, y ella permaneció en una firme postura.

"¡Esquiva esto!"

Ella levantó su mano izquierda hacia el cielo, y una luz se acumuló en una fuente alrededor de entre sus dedos extendidos, girando como si fuese una pequeña galaxia. Ella cambió su contrapeso y lanzó el disco; abriéndose paso hacia él como una cuchilla eléctrica. En un parpadeo, él replicó su maniobra y lanzó cortantemente el arma horizontalmente sobre su cuerpo. Partió el disco de fuego de Aurora justo en cuando lo alcanzó, y ambas mitades giraron hacia las esquinas de la habitación.

Los ojos de Aurora se pusieron en blanco. "¿Pero cómo…?"

Ella soltó otra cortina de fuego, y los disparos le pasaron rápidamente uno por uno. Él estudiaba las acciones de ella – izquierda, derecha, lanzar, izquierda, derecha, lanzar – y anticipaba su siguiente movimiento. Él arrojó un desafiante ataque hacia ella, y las dos esferas de energía chocaron y estallaron a unos escasos centímetros de ella, haciéndola perder el equilibrio. Ella tosió por el denso humo gris mientras se ponía de pie.

"No hay forma de que seas tan bueno, Neutron. Tú y yo sabemos que cuando se trata de atletismo, siempre has sido una nena. ¿Qué? ¿Te has estado bombardeando a ti mismo de esteroides?"

Él sonrió y dio otro paso hacia ella. "No del todo. A diferencia de tu versión del traje, el cual solo es bueno para ataques simples de fuego, mi versión tiene incorporada una mejora al rendimiento. Me hace más fuerte, más rápido, más ágil. El traje tiene un sistema computarizado el cual puede calcular la trayectoria de un proyectil en 2.45 nanosegundos y reaccionar acorde a esto. La neurocinética es tan avanzada que puede producir una flama a temperatura ambiente del agua o tan caliente como el interior de un horno, y he programado el software de combate con veinticuatro estilos diferentes de pelea y de artes marciales."

Él chasqueó sus dedos, para prender tres esferas de fuego, con las cuales comenzó a hacer malabarismo con una mano y mucha naturalidad. Zumbaban con cada marometa que se daban. Ella las seguía con los ojos, dio un paso hacia atrás, con dos dagas de fuego listas.

"Es un poco deprimente cuando lo piensas, ¿Verdad?" instó él. "Has invertido toda tu vida entrenando para ganar las mismas habilidades que yo he adquirido en tan solo unas pocas horas de trabajo en mi laboratorio. Puedo reducir toda tu fuerza, toda tu habilidad y todo tu poder en unas simples ecuaciones. Poder que puedo sostener en la palma de mi mano."

Él cerró su puño, y las esferas de luz se desvanecieron. Sus ojos se encontraron; la risa forzada de ella se escuchó débilmente dentro de aquella cámara.

"Esto ya no es el quinto grado, Neutrón. ¡Ponte al tanto! ¿Crees que me importa? ¿Piensas que sigo siendo tan insegura que tengo que compararme contigo constantemente solo para sentirme menos?"

"Sí."

Aurora arremetió las dagas de fuego hacia él. Volaron a lo largo, limitándole su escape hacia los lados. Una luz se acumuló alrededor de su tobillo, y ella lo lanzó hacia él con una gran patada giratoria. Le dio en el hombro,atravesando su traje y quemando la piel debajo de él. Él puso su mano sobre la herida y Aurora avanzó hacia él, haciendo su cabello hacia un lado.

"Ja, mira eso. No me pregunto porque tienes que recurrir a golpes tan mezquinos."

"Eso no te funcionará," replicó él con serenidad. "No me podrás hacer enojar. No puedes nublar mi juicio. Soy más sabio que todos tus juegos, Aurora, porque yo te enseñé casi todos ellos."

"¡No necesito juegos para derrotarte!" Aurora se tiró en contra de él con dos patadas hacia su abdomen, luego se dio vuelta y lanzó un gran montón de fuego sobre el torso de él. "¡Haré que me supliques piedad!"

Dictador Jimmy simplemente cerró sus ojos mientras ella continuaba su ataque. Solo cuando pareció que ella había conseguido ganar esta mano, él bloqueo su ataque, luego retrocedió y la golpeó con todo su poder, lanzándola hacia atrás. Se deslizó varios metros lejos, y ella de un tirón se levantó justo a tiempo para verlo extender sus brazos y tomar un profundo respiro. Mientras lo hacía, los hilos del traje de él parecían cobrar vida, trepándose por encima de sus heridas y uniéndose de nuevo hasta que su cuerpo estaba completamente reparado. Flexionó sus dedos, todo daño muscular arreglado. Los ojos de Aurora se abrieron como platos.

"No puede ser…" dijo ella en un respiro.

"Impresionante, ¿no? Si te hubieses quedado otro rato más la última vez que estuviste por aquí, podría haberle construido también la habilidad de regeneración a tu versión del traje. Qué pena que estabas toda apresurada de deshacerte de mi hospitalidad. Si te hubieses quedado, tu traje hubiese sido actualizado con un 65% de mejoras en sus capacidades de regeneración tanto como la mía. Como siempre, tus decisiones te han puesto en desventaja."

Ella apretó sus puños, lista para el siguiente movimiento. Sin perder tiempo, él entretejió un hilillo de luz azul celeste en una esfera y luego lanzó el proyectil hacia Aurora. Ella se agachó haciéndose hacia un lado, apenas logrando evitar el golpe, el cual dejó un rastro chamuscado negro en la superficie del suelo. Ella levantó la mirada hacia él mientras permanecía agachada, limpiándose la boca por medio de una fisura en la máscara.

"Tú bastardo creído. ¿Crees que eres mejor que yo? Seguro, tengo tu traje, pero puedo pelear sin él. Tú no. Tú no durarías ni un minuto contra mí en un verdadero combate mano a mano. Eres un cobarde y un debilucho, quien trata de emular la perfección usando la tecnología. Yo gané mis habilidades. Yo he ganado todas estas cicatrices y líneas de mi cara. He ganado el derecho de odiarte. ¿Qué has ganado tú?"

En respuesta, el levantó sus manos y formó un muro de fuego a mitad de la nada. Empujó sus palmas hacia delante, enviando el ataque hacia Aurora. En lugar de esperar a que el ataque llegase a ella, él se apresuró tras él, siguiéndolo de cerca. La barrera de luz escondió su movimiento, y cuando Aurora se abrió paso de entre él con un golpe de fuego de su propia mano, él la estaba esperando. Su truco le tomó por sorpresa a ella antes de que su puño le diera en la quijada. Ella cayó al suelo, duro, y él caminó hacia ella, sus pasos eran lentos y con ritmo constante.

"He ganado el miedo de cada ser vivo en la galaxia," respondió oscuramente. Agarrándola del cuello del traje, la elevó del suelo. "¿Es que nuestra rivalidad en verdad se ha reducido a tan primitiva comparación? ¿Destreza física por encima de la inteligencia? ¿Cerebros contra músculos? Tú sabes tan bien como yo que la inteligencia no es una habilidad de la que te puedas burlar o degradar. Si yo hubiese hecho 'trampa', así como graciosamente lo planteas, no he hecho más que tú. Todos debemos trabajar con lo que tenemos de modo que consigamos lo que no tenemos. Mi tecnología es un resultado de tantos años de esfuerzo como tu bien entrenado cuerpo lo es."

Aurora le envió una sonrisa morbosa, lamiéndose la gota de sangre que corría por la comisura de su boca. "Jeh jeh, esa es la reacción que estaba buscando, Neutrón. Me gustas más cuando te enojas."

"Esa es una evaluación incorrecta de mi estado mental."

"¡Ja! Increíble. ¿Quién parlotea esa basura a mitad de una pelea? ¡Eres un nerd más grande de lo que pensé!"

"Esto no se trata de enojo, Aurora," se repitió con serenidad. "Se trata de ti simplemente no codiciando la naturaleza de nuestra asociación."

"¿Ah sí? ¡Entonces codicia esto!"

Ella le abofeteó en su pómulo, su puño revestido por un globo de fuego rotativo. Él soltó su agarre y retrocedió, sosteniendo el lado chamuscado de su cara. Sin embargo, después de un momento, las hebras de su traje serpentearon por encima de su cuello y repararon el daño. Él giró hacía la derecha de ella, y ella dejó salir otra fría risa.

"Eso es… ven a por mí… justo como antes…"

Sabiendo que ella estaba esperando que él fuese a la ofensiva, Dictador Jimmy, se pausó, con un par de chispas orbitando alrededor de sus puños.

"¿Cuál es el problema?" ella le provocaba. "¿Tienes miedo de que te vuelta a golpear la cara? ¡Já!"

"Me alegra ver que encuentres tu propia inmadurez tan divertida."

La mirada de Aurora se endureció. "Oh, no me estoy divirtiendo – estoy hablando mortalmente en serio, Neutrón. No te confundas. Ahora que ya hemos aclarado nuestro pequeño malentendido, ¿qué te parece si hacemos a un lado este insignificante chachareo? 'Eres más fuerte, soy más listo', bla bla bla… a nadie le importa. Eres un fan de los experimentos: ¿por qué no procedemos a evaluar nuestra fortaleza relativa empíricamente y en tiempo real?"

"¿Qué estás esperando?", respondió él.

Ella se lanzó hacia él, y él cambió de táctica, tomando como ventaja el estilo irracional de pelea de Aurora. Él ajustó su posición al último instante, y ella derrapó por detrás. Enojada por su evasión, se dio la vuelta repentinamente y se balanceó hacia él, solo para ver cómo él se alejaba fuera de su rango. Él se giró y se pasó detrás de ella, espalda contra espalda. Cada vez que ella intentaba cambiar de dirección, él se movía al lado opuesto, resultando en una clase de baile poco natural mientras hacían una serie de círculos a su alrededor. Antes de que Aurora pudiese alterar su estrategia, él sacó su pie, y ella tropezó y cayó. Encolerizada, se puso a maldecir, y él la miró hacia abajo arqueando una de sus cejas ligeramente.

"Creo que ahora ya tenemos nuestra información experimental, Aurora. Dejaré que saques tus propias conclusiones acerca de nuestras fortalezas relativas."

"¡No juegues conmigo, Neutrón! ¿Cómo se supone vamos a pelear si ni siquiera haz lanzado un golpe?"

"Si tu insistes…"

Energía azul brotó de entre sus dedos, y lo comprimió en un proyectil. Con un movimiento rápido de su muñeca, lo dirigió hacia el suelo en frente de Aurora, y este explotó al impacto. Salpicaduras brillantes volaron hacia los lados, y ella escudó su cuerpo con su brazo, repeliéndolos con un arco de energía verde. Dio un salto mortal hacia atrás y permaneció de pie.

"Buen intento, pero lo puedo hacer mucho mejor."

Se tiró hacia abajo, dando vueltas mientras lo hacía. Sus brazos cortaban el aire como si fuesen navajas, combinando porciones de fuego en un pequeño tornado. Este se separó de ella y se dirigió hacia él, perdiendo estabilidad mientras se le aproximaba. Justo antes de alcanzarlo, se desintegró, descargando cientos de fibras delgadas de fuego en todas direcciones. Él invocó un escudo de luz, pero falló en hacerlo lo suficientemente grande como para proteger todo su cuerpo. Las pequeñas fibras le atravesaron y le causaron pequeños cortes en sus piernas – como cortadas de papel, pero más profundas. Fue forzado a dar un paso hacia atrás para mantener su equilibrio, y Aurora le señaló con un dedo acusadoramente.

"Si yo soy solo una debilucha patética sin importancia para tí, entonces ¿por qué me hiciste prisionera? Soy la única persona que ha sido capturada por el Dictador y ha vivido para contarlo. Eso me parece una diferencia muy impresionante."

Él se mantuvo firme, contrayendo sus dedos de la mano mientras el traje lo curaba. "¿Impresionante? Difícilmente lo creo. Estas viva porque yo te he permitido vivir. Si te quisiera muerta, ya lo estuvieses. Nunca hubo necesidad de ello durante nuestro encuentro pero ahora es tu turno."

Aurora acarició su frente. "Vaya vaya, pero qué memoria tan selectiva tienes. ¿Y qué hay de Carl, eh? Tal vez tú estés a cargo de tus propias acciones… demonios, incluso de las mías, pero cómo puedes clamar que tienes control total cuando tu propio asistente te traiciona? Y hablando de ello, ahora me pregunto ¿qué fue lo que le hiciste a Carl después de que me ayudo a escapar? ¿Lo desterraste? ¿Lo ejecutaste?"

"Me malinterpretas, Aurora. Carl no me traicionó. La decisión de liberarte no fue de él. Carl te dejó salir de aquella celda porque yo le indiqué que lo hiciera."

La contra-réplica de Aurora murió en sus labios. Abrió y cerró su boca varias veces antes de que pudiese hablar otra vez. "¿Q-qué? ¿Qué dijiste?"

"Me escuchaste."

Ella permaneció allí, pasmada, mientras intentaba asimilar esta nueva información en su mente. "Pero… pero ¿por qué? ¿Por qué me dejaste ir?"

"Sabía que al liberarte no supondrías una gran amenaza," explicó él, "y quería ver si un prisionero, libre de su celda, podría ser capaz de salir de mi base y del planeta con vida. Y posteriormente, si el prisionero conseguía salir con éxito, si podría ser capaz de soportar emocionalmente lo que había padecido."

"Me torturaste porque te gustaba ver cuál era mi reacción?" escupió.

"Ciertamente no. 'Gustar' no tiene nada que ver en esto. Estaba llevando a cabo una investigación, nada relacionada al voyeurismo. Nuevamente entonces, tú siempre has parecido disfrutar engañándote a tí misma que yo tengo alguna clase de sentimientos concernientes a nuestros encuentros pasados – o como en este encuentro, por ejemplo."

"Ilusiones mi trasero," escupió ella. "Tu historia no encaja. Solo sé un hombre y admítelo, Neutrón. Olvídate de toda esa basura de 'observar las estrategias de copiado de un prisionero'. Esto no fue ninguna investigación al azar; pudiste haber hecho todo eso con cualquier otro prisionero. Esto era acerca de mí. No estabas listo para matarme aún. Porque después de todo, enfréntalo – sin mí cerca de tí, retándote, tu vida se vuelve muy aburrida, ¿no es así?"

"Te estás otorgando mucho crédito."

"¿En verdad? Sin importar qué razón sea, tú siempre me estás tratando de una manera diferente a comparación de los demás. Esta mera conversación es un hecho de ello. ¿Acaso estás teniendo esta conversación con el Gran Consulado Gorlock? No. ¿Con alguno de los Siete Samarkandi? No. La estás teniendo conmigo, y siempre ha sido conmigo."

"Llámalo… un experimento en transcurso," dijo él. "Tú lo has dicho: Estoy interesado en ellos. Pero de todos mis enemigos, tú me has conocido por más tiempo, y además no tienes una perspectiva más de mi personalidad que los demás no. Eres útil, por todo este tiempo, por eso mismo. Y que te haga eco en tus sentimientos: Estoy experimentando contigo, Vortex. Siempre estoy experimentando contigo."

Las palabras de Aurora fueron una amargura en su lengua. "Entonces bien. ¿Qué has aprendido? Dímelo todo. Cuéntame acerca de todas mías debilidades y de mis fracasos, todos los pequeños íntimos detalles que te hacen odiarme. Cuéntame de todos los defectos e imperfecciones, de cada pensamiento que cruza por tu mente en este tema de estudio. Vamos, adelante, cuéntame. Muéstrame qué es lo que este gran experimento te ha revelado."

"¿Y qué te hace pensar que esto es acerca de tí?" preguntó. "Yo ya conozco todas tus fortalezas y debilidades. Conozco tus habilidades y defectos. Conozco tus fracasos. Todos los pequeños e 'íntimos detalles' tal como lo dices. Lamento decepcionarte, pero tú no eres el objeto de mi gran experimento. Mi meta siempre ha sido aprender más de mí mismo – aprender mis debilidades y mis defectos – los cuales, conforme me indican mis investigaciones– irán en exponente decrecimiento con el tiempo."

"¡Presumido bastardo obsesionado consigo mismo!"

Él se encogió de hombros. "No es presuntuoso. Mi metodología es toda lógica. Tú eres uno de los pocos útiles sobrevivientes que me conocieron de niño; y por lo tanto, estás en la única posición que me priva de muchas de mis limitaciones. Así que juego contigo. Te empujo al borde, hasta que vuelvas a mí con todo lo que tienes. De este modo, puedo ser capaz de poner en marcha experimentos brevemente controlados para evaluar mis propias debilidades y determinar las áreas de mejora. Te daré el crédito allí, Vortex – tú me conoces mejor que nadie más. Tú y yo somos cercanos, estamos enlazados por una década de rivalidad y oposición. Pero al final, no hay competencia alguna. No hay comparación. Nunca la hubo."

Ella lo miró fijamente con descontrolado odio; sus hombros temblaban de la ira y frustración. Sus puños se tensaban, sus rodillas se doblaban, su cuerpo se inclinaba hacia adelante, para controlar años de pérdida y suprimir emoción.

"¿Estás herida, Aurora?" se burló él. "¿Es esta información demasiado para que lo controles?"

Ella mordisqueó sus palabras. "Ni siquiera cerca."

"Bueno, en ese caso, continuemos…"

Él invocó un enjambre de partículas brillantes y las envió directo hacia sus pies, estas revolotearon rápidamente y comisionaron en un estallido de fuego. Siendo picoteada por las pequeñas explosiones, ella dio brincos hacia atrás, agarrándose de la espinilla.

"¡Auch, qué rayos!"

Él avanzó, sosteniendo una nube miniatura eléctrica en cada una de sus palmas abiertas. "¿Sabes cuál es tu problema, Aurora?"

Él se las lanzó por el aire, y ella se zambulló hacia los lados para evitar la descarga de energía que le llovía.

"Eres tan fácilmente manipulable. Puedo controlarte como a un violín, y ni siquiera lo ves venir." Él se balanceó tras ella. "Puedo entrenarte como si entrenase a un animal, condicionarte a moverte hacia donde considere oportuno, como una rata siendo guiada por un laberinto…"

En un movimiento, DJ agarró a Aurora de la garganta y pateó sus pies. La golpeó contra el frío azulejo del suelo, sacándole el aliento de sus pulmones. Él giró su cuerpo hacia el suelo, su cara a pocos centímetros de la de ella, y, sonriendo con malicia calculadora, deslizó un dedo por la mejilla de ella.

"¿Sientes lástima por ti?", ronroneó.

Ella se lanzó hacia delante con un gruñido. Dándose vueltas hacia atrás, él consiguió evadir su golpe en venganza. Ambos saltaron sobre sus pies, pillados sin balance en aquel momento peligroso entre sus ataques.

Aurora forzó el aliento en sus pulmones. "Yo… yo…"

"Tú…" completó él, "vas a perder. No importa lo que consigas, no importa lo que cumplas, siempre estaré por encima de ti. Y tu propia vulnerabilidad será la que te haga caer."

Él lanzo una serie de bolas de fuego hacia los pies de ella, y ella se obligó a retroceder para evitar los golpes. Con cada evasión que hacía, se aproximaba cada vez más a la pared, y él continuaba atacando, guiándola hacia su destino intencional.

"Hablando de vulnerabilidad…"

Él combinó dos bolas de fuego en una sola, luego las disparó hacia el suelo, donde explotó en un flash de calor y luz. Cegada, Aurora se tambaleó hacia atrás y chocó contra la pared. Moviéndose tan rápido que parecía dejar por detrás una imagen de sí mismo en el aire, él se precipitó hacia la explosión y la agarró de los hombros. Dictador Jimmy tiró de ella y luego empujó su espalda contra la pared. Él, agarrándola de las muñecas, levando sus brazos y los aseguró por encima de la cabeza de ella.

"¡'Suéltame!" le gritó.

"Ni pensarlo." Él se inclinó hacia ella, cubriendo todo su campo de visión. "Todo lo que se ha dicho –es solo la punta del iceberg, ¿no es así? Todas esas palabras – son la superficie, pero no la entera verdad, de lo que sientes. Como bien dije antes, te conozco, Vortex. Sé lo atormentada que estás."

Él incrementó la presión sobre las muñecas de ella y se le aproximó más de cerca.

"Estoy en todos lados, ¿no? Cuando te sientas sola en tu habitación, aún cuando tengas la mente en blanco o cierres tus ojos, es mi cara lo que ves. A veces es como si yo estuviese en el aire que respiras y el agua que bebes. Incluso la ropa en tu cuerpo son un constante recordatorio. Tal como ese traje que yo hice, estoy encarnado en tu piel. Camino por detrás de ti como una sombra y te cubro como un velo, apartándote de todo lo demás. Soy simultáneamente tu más grande fortaleza y tu más grande debilidad, tu razón de existir* y tu prisión privada. Es enloquecedor, ¿Verdad?"

Él guió las manos de ella hacia abajo y las colocó sobre los hombros de él. La mente de ella se inundaba en memorias – años de soledad y adversidad, un álbum de imágenes de apuestas ganadas y perdidas, una tras otra, reproduciéndose en la película de su vida que ardía.

"Estás hecha un enredo por dentro," continuó él. "Puedo sentirlo en el modo que tiemblas. Para ti, yo no soy un adversario, no soy solo un experimento, no soy solo otro obstáculo por sobrepasar. ¿Y por qué no deberías sentirte así? En 21 años de vida yo soy el único hombre que se ha atrevido a estar así de cerca de ti. Lo odias con toda tu mente, cuerpo y alma, y aun así, en cierto nivel, no preferirías que fuese de otra forma."

Sus palabras evocativas dejaron a Aurora irritada y mareada.

"Aléjate de mí…" susurró ella.

"La peor parte es que sabes que estás peleando una batalla que saber fracasará. Más que nada, quieres pensar que de algún modo, muy al fondo, yo aún soy ese niño que conociste. Tu voz de la razón te dice que eso es imposible, pero no es suficiente como para apaciguar tus anhelos.…" Él deliberadamente cepilló sus labios en contra de su mejilla mientras se inclinaba hacia ella para susurrarle. "Después de todo, ¿quién puede decirlo? Quizá ese niño está allí en algún lugar. ¿Podrías reconocerlo si lo vieses?"

Él apretó sus manos sobre la cintura de ella, y ella inhaló bruscamente. Él ni siquiera retrocedió para verle el rostro – en lugar de eso, continuó susurrándole con su aliento en su oreja.

"Las imágenes y los sonidos deben hacerlo más difícil de soportar – pero el verdadero tormento recae en tus otros tres sentidos. Olor… gusto… tacto… No me mientas y me digas que no has pensado en eso."

Aurora forzó sus párpados a cerrarme, su cara enrojecida, mientras la mano del Dictador Jimmy vagabundeaba hacia su cuello. Después de un momento, lo alcanzó y delicadamente envolvió sus dedos alrededor del borde de la máscara plateada. Ella observó, congelada, mientras él se la quitaba. Sin quitarle la mirada de encima, él lentamente bajó su brazo. No la lanzó ni la quemó o la pateó hacia un lado – tan solo abrió su mano y la soltó, y la máscara retumbó sobre el piso.

"Así está mejor," dijo él.

Los labios de ella se partieron para hablar, pero nada salió, y por ese breve instante, estuvo bajo su completo poder.

"Hace años me dijiste que ya no te quedaba nada," dijo él, "que ya no podías sentir. Pero puedo ver en tus acciones de esta noche que estabas mintiendo. Dime: ¿qué sientes justo ahora?"

"Yo… yo…"

Era incapaz de terminar la oración, y él sonrió. "Oh Aurora, eres tan predecible. Sé como desarmarte, y siempre caes."

El cuerpo de ella se tensó en enojo, y él tiró de ella y la empujó contra la pared, nuevamente agarrándola de las muñecas.

"Dicen que tienes un mural de fotos de mi en tu cuarto. Me pregunto, ¿eso te ayuda? ¿Ha satisfecho todas tus preguntas?" Él se inclinó nuevamente hacia ella, con mirada intensa. "Porque sabes, hay otras maneras de aprender de tu enemigo. Una vez que terminemos aquí, estoy seguro de que puedo encontrar una manera de dirigir todas tus curiosidades inexploradas. Después de todo, ¿cómo uno puede conocer el dolor si no ha conocido primero lo opuesto?"

Aurora enloqueció. Con un chillido agudo, saltó hacia delante y golpeó su cuerpo contra el de él. Él se tambaleó hacia atrás, y ella avanzó inmediatamente, empuñando una espada de fuego.

"¡Hijo de p**a!*" Ella le persiguió, balanceándose erráticamente, todo el tiempo enloquecida de remate. "¡Púdrete, que se pudra tu plan, que se pudra todo! ¡No descansaré hasta poner una bala en tu cabeza!"

Él esquivaba y regresaba los ataques, golpeando el sable de sus manos. Y en poco rato, este salió volando de sus manos, se fragmentó y se evaporó, y ella fue tras él con tan solo sus puños.

"¡Voy a destrozarte todo! ¡Asesino! ¡Psicópata! ¡Sadista, y patética excusa de ser humano! ¿Cómo es que siquiera te atreves a vivir?" Conforme se encolerizaba, flamas brotaban de su traje, ardiendo como una olla de agua caliente. "¡Cortaré tu garganta tantas veces que este maldito traje ni siquiera podrá revivirte! ¡Romperé cada uno de los huesos de tu cuerpo y destruiré cada centímetro de este infierno!"

Ella lanzaba de golpes salvajemente, su respirar se volvían sollozos. Él tan fresco como siempre, se alejaba de su rango.

"Estás perdiendo el control, Aurora," le advirtió. "Ten cuidado."

"¡No te ATREVAS a decirme que tenga cuidado! ¿De dónde sacas el valor para decirme que tenga CUIDADO?"

Ella saltó por el aire para patearlo, y él atrapó su pie y le torció la pierna, enviándola hacia el suelo. Ella aterrizó sobre su cadera, y su ira se convirtió en una mueca de dolor. Un segundo después, rodó sobre su estómago y volteó a verlo hacia arriba, con la expresión estremecida por toda la malicia y locura de un perro rabioso.

"Ponte de pie," le ordenó él.

Ella lo hizo inmediatamente, y él la agarró de los hombros, golpeándola contra el suelo otra vez. Ella se puso de pie nuevamente, cubierta de llamas como si fuesen escamas.

"¡Muérete ya!"

Dictador Jimmy le dio otra paliza, y esta vez, ella no pudo ponerse de pie tan fácilmente. Permaneció tendida sobre su costado, agarrando su brazo lastimado.

"¿Ya te has cansado?" preguntó él.

"¡Púdrete! Cualquier oportunidad que tuve de tener una vida feliz fue arruinada por ti! Mataste a mis padres, me robaste mis sueños, destruiste mi hogar!"

"No me puedes culpar de todo. Aún si nada de esto hubiese pasado, aún si hubieses tenido una vida normal en la Tierra, sinceramente dudo que hayas podido vivir una vida verdaderamente feliz. Porque simplemente no estaba a tu disposición, Cindy. Tu solamente estás satisfecha cuando estás llena de venganza y de ira. Así que adelante, enójate todo lo que quieras. Aún así eres quien está en el suelo."

Ella se tambaleó nuevamente para ponerse de pie, desconsolada. "¡Te detesto! ¡Te odio más que a nada en la vida! Si tan solo así me pudiese deshacer de ti, hubiese preferido no haber nacido!"

"Odiarte no te llevará a nada. No te ayudará a ganar."

Ella corrió hacia él. Evadiendo los típicos golpes de fuego, fue directo hacia la fuente, lo agarró de los hombros y haciendo uso de todo su poder lo derribó. Él forcejeó, y ambos terminaron atascados, riñendo para que el otro no pudiese mover ni un centímetro.

"Trece años, Neutrón," gritó ella, "¡TRECE! – y tuve que atarme a mí misma a los controles de un ataúd metálico volador y pilotear como parte de la línea frontal. ¿Sabes cómo se siente eso? Una pobre niña confrontando la muerte casi segura, rezando con cada partícula de su cuerpo a un Dios que no estaba, suplicándole que le de un poco más de vida de la que no quiere vivir?"

"Pelear fue tu decisión, no la mía."

Aurora le aplicó más tensión, sus palabras salían a mil por minuto. "¿Y que bien me hizo? Siendo una guerrera de la resistencia no me hizo conseguir nada! Aún cuando estaba de su lado, prácticamente toda persona que conocía me trataba con miedo y desprecio. Y luego, cuando las cosas por fin estaban mejorando, ¡tuviste que capturarme y arrebatarme a los pocos aliados que tuve! Ahora me tratan como a una enfermedad, como si me hubieses infectado de algún modo… no tienen aprecio por lo que he sacrificado, ¡por la parte de mí que he perdido! Es verdad, April y Nav han tratado de cuidarme, pero aún así ellos piensan que estoy a casi nada de quebrarme. Ser tratada como una extraña entre extraños, como si pensaran que yo era una pieza de ti… es aún peor de lo que tú me has hecho! No he conocido la paz ni por un momento o un momento de felicidad desde aquél día en Retroville hace diez años, y es toda tu culpa!"

Él le agarró más fuerte. "Ellos no están mal, Aurora: eres una pieza de mí. Eres un producto de mis acciones. Sin mí, no serías tú."

"Y sin mí, tú no serías tú!" ella replicó sin pensar. "¡Yo te hice lo que eres ahora!"

Los dedos de él se hundieron entre los brazos de ella como tornillos metálicos. "¿Entonces estás admitiendo tu culpa de lo que pasó hace 10 años? ¿Estás aceptando la responsabilidad de lo que me he convertido?"

Dándose cuenta de su error, ella perdió la concentración por un momento, y DJ pudo dominarla. Torciéndole el brazo, él maniobró de modo que la movió y le habló punzantemente hacia su oreja.

"… porque si tu me hiciste lo que soy, entonces deberás lidiar con las implicaciones!"

Ella se retorció de su agarré y tomó distancia de él. "¡Ya lidio con eso!" gritó ella. "¡Todos los días!"

Él la lanzó hacia un lado, nuevamente tirándola al suelo por cuarta vez. Ella se giró, siseando de dolor, pero antes de que ella pudiese contraatacar, algo ocurrió que interrumpió el intenso calor de su batalla. Una torreta, tan destrozada que apenas era reconocible, sobrevoló por la puerta de entrada al otro lado de la habitación y aterrizó como cacharro sobre el suelo a unos metros de ellos. Ambos, Aurora y DJ pararon en seco – primero para ver el objeto y luego para mirarse el uno al otro.

"¿Pero qué…?" dijo Aurora.

Algo se movió al otro lado del pasillo, y un silencio descendió por la sala de control. Una sombra aún más oscura se mezclaba entre la negrura de la habitación, y Dictador Jimmy miró por encima de su hombro hacia el intruso que se le aproximaba.

"Sabes, es de mala educación espiar donde no debes, Sheen…"


Notas de traducción:
(*) En el texto original, Aurora dice 'Mano a mano' en español.
(*) Originalmente, Dictador Jimmy usa el término 'Raison d'être' en francés para referirse a 'la razón de la existencia' de Aurora.
(*) No me gusta traducir mal lenguaje, así que lo dejo censurado, pero entienden la ira de Aurora jaja.


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Proxima actualización antes del 14 de Marzo, 2014 ;P jiji.