Tras una actualización hecha con 7 meses de demora, qué mejor que volver actualizar con 7 días de diferencia. ¡Muchas gracias a todos por el apoyo y la motivación! No creía que fuese a tener audiencia, pero ya veo que me equivoqué :') … Les aprecio mucho Caritox, NANA-J, JimmyxCindy, S!fb, RVM por sus comentarios. ¡Gracias!

¡Este capítulo se lo dedico especialmente a SotoFrank! Quien ha hecho una gentil donación a proyectoneutron. ¡Mil gracias en verdad!

Quisiera mencionar también que este es el tan ansiado capítulo (o por lo menos para mí, ja ja). Llegar hasta aquí me ha tomado –tan solo– casi 7 años de traducción. Parece mucho ahora que lo planteo así. Pero lo celebro, ¡junto con mi 9no aniversario aquí en fanfiction! *lanza confetti y hace fiesta*

Sin más preámbulos,


Capítulo 44: Fin del juego

Parte 2

Historia Original de AntiqueDreams

Traducción al Español de LatinVortex

Unos metros lejos de ellos, Futuro Sheen salió de su trance por fin y giró sobre su estómago. Dejó caer su peso sobre uno de sus brazos, sosteniendo su cara con la otra mano.

"Aaww… ¡mi cabeza! Caray, ¿qué ocurrió?"

"¿S–Sheen?" preguntó dudosa Futura Libby. "¿Eres… tú?"

Futuro Sheen gruñió y levantó sus rodillas, aún sosteniendo su cabeza. "Tss… sí, soy yo…agh…"

Exhalando aliviada, Futura Libby se apresuró hacia él para ayudarlo. Sin embargo, al instante en el cual ella se aproximó hacia él, Futuro Sheen le lanzó un arañazo – falló por un centímetro y Futura Libby retrocedió temblorosa. Sheen miró hacia su propia mano, sorprendido.

"¿Pero qué…? ¿Qué acabo de hacer…?"

Se percató del hilo de sangre en el pecho de ella y se quebró. Su boca temblaba ligeramente, y su expresión se veía súper afligida. "¡Libby, e– estás sangrando!" Ella tocó con su mano la sangre, y él hizo la pregunta obvia en un intenso susurro. "Yo, ¿yo hice eso?"

"Sí, lo hiciste, y si no te controlas a tí mismo seguirás haciéndolo."

Él se echó hacia delante, y la agarró de su sandalia izquierda. Ella alejó su pierna, y la correa se atoró en su mano. Él miró hacia abajo, con grandes ojos.

"No puedo… no puedo controlar mi cuerpo. ¡Libby! ¡Debes alejarte de mi!"

"¿En verdad piensas que puedo escapar de ti? Si no consigues recobrar tus sentidos, me matarás!"

Él se torció de lado a lado como un reptil, arrastrándose hacia delante sobre sus cuatro extremidades. Su ojo rojo volvía a brillar, y la miró con una carnívora sonrisa.

"Jeh, jeh… Te voy a atrapar, bien, bien… Te alcanzaré…"

Ella le dio la espalda, aterrorizada y un segundo después él se reprendió a sí mismo. "¿Q-qué estoy diciendo? ¡Agh! ¡Debo reaccionar!"

El consiguió levantarse del suelo y Futura Libby retrocedió.

"Hmmm…" exhaló él. "Puedo oler tu sangre…"

Ella se dio la vuelta y corrió, y Futuro Sheen fue tras ella. La embistió por detrás, y ella golpeó el suelo, perdiendo así su otro zapato y rasguñándose la rodilla en el proceso. Él la agarró de los brazos y la puso de espaldas, pero antes de poder hacer algo más, otro de los rayos esmeraldas de Aurora le dio justo entre los omóplatos. Futuro Sheen cayó de lado contorsionándose.

"¡Quítale las manos de encima, maldición!" gritó Aurora, quien había conseguido ponerse nuevamente de pie. Se alejó de su propia pelea para gritarle irracionalmente a Futura Libby. "¡Haz todo lo que sea necesario, Libby! No tengas miedo de lastimarlo. ¡Mátalo si tienes que hacerlo! Solo no dejes que él te mate – ¡no pierdas sin haber dado pelea!"

DJ sacó provecho de su momentánea falta de atención y la usó para hacerla caer. Le dio un golpe de lleno con su talón sobre su espalda baja, y el mundo de Aurora se partió con un ensordecedor chasquido; atónita, se volcó, estampándose contra la tierra como un condenado vaso de porcelana. A mitad de la caída, él la pateó por segunda vez, y fue lanzada horizontalmente, revolcándose y deslizándose sobre el suelo antes de detenerse varios metros lejos. Por un largo rato ella permaneció inmóvil, sobre un montón de escombros en el suelo. Finalmente, consiguió apoyarse con uno de sus brazos… pero a pesar de sus mejores esfuerzos, no pudo levantarse.

Dictador Jimmy caminó hacia ella. "¿Qué te dije, Aurora?"

Ella colapsó otra vez, tosiendo, y él la pateó una vez más, esta vez con desprecio.

"Ni siquiera lo estás intentando."

Ella se hizo un ovillo, estremeciéndose. "¡AHH! ¡DIOS eso duele!"

Él la pateó repetídamente en el abdomen, sin expresión alguna. "Eso es cierto. Duele." Él se inclinó sobre ella, y agarrándola por debajo de ambos brazos, la levantó. "Me pregunto cuántas de tus costillas puedo romper…"

Él la lanzó nuevamente, estrellándola contra el suelo, ella se sintió cerca de perder la conciencia. Los pensamientos de Aurora ya venían sin sentido, entre ondas de sueño mientras él continuaba atacándola – ella esperaba a que su propia furia apareciera y de algún modo la envolviera productivamente, pero sus instintos no vinieron a su rescate. En su lugar, ella permaneció allí donde estaba, mirando con poca comprensión mientras Futuro Sheen se alzaba muy mal, con bucles de humo aún emanando de su piel.

"Oh no…" infundió él.

Su brazo tiró de él hacia delante, y él se tambaleó por detrás, tirando y retorciéndose como si estuviese luchando contra una niebla invisible. Completamente consciente ahora, Futuro Sheen experimentó la grandeza de su extracorporal horror; cojeó hacia Futura Libby, medio jorobado, como un cadáver moviéndose bajo el mandato de su nigromante.

"¡Por favor!" suplicó. "No otra vez…"

Sus tendones se torcieron, arrastrándolo. La percepción de Futuro Sheen vacilaba de aquí para allá como una liga de hule estirada. Un segundo, iba salvajemente en un estado de excitación primordial; al siguiente, su entero ser se retorcía, rebelándose contra sus monstruosos impulsos. Atrapado entre las dos fuerzas, cerró los ojos en un último esfuerzo de conseguir el control sobre sus acciones.

"Si no puedo verla, no puedo herirla…"

Se lanzó involuntariamente hacia delante, agarrándo a Futura Libby de la rasgadura de su vestido. En ese instante sus párpados se abrieron, y sus ojos se cruzaron: los de él torturados y afligidos del pánico, los de ella abiertos y llenos de miedo. Una eternidad pareció pasar hasta que él la agarró por el cuello y la sometió contra el suelo.

"¡No!" gritó él freneticamente. "¡PARA! ¡PARA YA!"

Futura Libby se alejó dando vueltas, pero él se lanzó a sí mismo sobre la espalda de ella, aprisionándola con su rodilla.

"Oh Dios, ¡haz que se detenga!" rogaba angustiadamente. "Después de todo lo que he pasado por ella, todos estos años en la oscuridad… la oscuridad no debía salir!"

Él se encorvó sobre ella, con las lágrimas hiriéndole los ojos. Se deslizaron por sus mejillas y salpicaron sobre las ropas de ella, llevando de mala suerte su atención hacia algo más: el cierre plateado que iba a lo largo de todo su vestido. Él giró su cabeza hacia otro lado y gritó salvajemente.

"¡Maldición! ¡¿Cómo puedes hacerme esto?!"

DJ dio una pausa para dejar de patear a Aurora para lanzar un comentario insidioso. "No me eches la culpa a mí por tu encrucijada actual, Sheen. Tú fuiste quien la trajo hacia el peligro al venir aquí. Sabías perfectamente lo que podía pasar, y aún así escogiste traerla al corazón de la pelea. Si me lo preguntas, fue puro egoísmo de tu parte. Querías venganza, ¿no es así? Y estabas dispuesto a arriesgar su vida para conseguirla…"

"¡Cállate!"

Él se dio la vuelta. "Será un placer. Ya estoy cansándome bastante de la rutina de damisela en peligro. O acabas con ella, o acabas contigo mismo. He dicho, y ahora ya he terminado con ustedes."

Dejándolos por su cuenta, agarró a Aurora del cabello y la arrastró hasta sus pies. Ella no le dio la satisfacción de gritar de dolor, pero cuando sus miradas se encontraron, sus ojos estaban humedeciéndose involuntariamente.

"Ahora, ¿dónde estábamos, Aurora?"

Ella escupió más sangre. "Que yo recuerde, yo estaba esperando la oportunidad para hacer ESTO – "

Ella lo golpeó en la garganta, y él se tambaleó hacia atrás, agarrándose la tráquea lesionada. Tomó profundos y rasposos respiros, y las líneas esqueléticas que le entrecruzaban su traje se encendían y apagaban. En pocos instantes, su habilidad de curación hizo su trabajo, y las comisuras de su boca se torcieron en una mueca desdeñosa.

"Impresionante, Aurora. Si no hubiese sido por mi tecnología, ese último golpe hubiese sido fatal. ¿Destruir la tráquea de tu enemigo? Una brutal y efectiva maniobra."

El respirar de Aurora se volvió irregular, y se agarró su caja torácica, temblando del agotamiento. "Gracias. Estoy para servir."

A pesar de sus jocosas palabras, estaba claro que Aurora estaba cerca de soltar la soga. Lineas de sangre caían por su brazo izquierdo por una cortada en su hombro, y moretones amarillos y morados coloreaban su rostro.

"No soy una anatomista, Neutron," comenzó a decir, "pero sé que estoy en un gran problema justo ahora. Mi cuerpo no puede aguantar más esto. Si soporto más ataques directos, estaré fuera de servicio, estoy segura de ello."

"¿Y me estás diciendo esto por qué?"

"Solo pensé que podía robarte la satisfacción de decírmelo tu mismo."

"Al contrario," afirmó él. "Me complace escuchar que lo admites."

Ella se balanceó otra vez hacia él, y él esquivó hacia la izquierda, llevándole a unos metros cerca de una pila de escombro que separaba su pelea de la de Libby y Futuro Sheen.

"Libby, lo siento tanto," balbuceaba Sheen. "Por favor… por favor no me odies. Quiero que sepas que no soy yo, en verdad… Dios, lo siento…"

Futura Libby, temblando como una hoja, de algún modo consiguió mantener suficiente compostura como para intentar un nuevo acercamiento. "¡Lo siento también! Si no hubieses enfrentado a Jimmy por haberme enviado a la Tierra todos estos años, nada de esto te hubiese pasado."

Él se agarró la cabeza. "¡AH! ¡No digas eso! ¡No quiero enojarme contigo también! ¡Déjame por lo menos tener a una persona en mi vida a quién no desee hacer picadillo!"

Aún temblando, Futura Libby continuó. "Mi punto es, que nunca tuve la oportunidad de decirte gracias. Lo que hiciste… fue lo más sorprendente que alguna vez haya visto. Arriesgaste tu vida para salvarme, y no ha pasado ni un día en que no haya pensado en ello."

"¿Y qué importa?" gimió, desconsolado. "¡Todo esto ha sido por nada! Siempre me he dicho que las cosas mejorarían, ALGUN DÍA las cosas mejorarías… y ahora ¿ESTO? ¿Es esto lo que el futuro me ha reservado? ¿Perder la cabeza y asesinar a la persona a la que he estado esperando? ¡Maldición! Di todo por ti, Libby, perdí todo, incluso a mí mismo, y pensé que algún día tú me lo devolverías… ¡pero ahora voy a perderse también! ¿Cómo pudo hacerme él esto? ¿Cómo pudieron TODOS USTEDES hacerme esto? ¡CADA UNO DE USTEDES!"

"Sheen." persuadió Futura Libby, "escucha cuidadosamente. No soy Rocky, pero los monjes por lo menos me enseñaron como esquivar un golpe regular. Sé que no puedes detenerte, pero si tan solo pudieses alentarte un poco… a la velocidad y fuerza de un humano normal… yo podría hacer algo."

"¡Lo intento! ¡Lo intento!"

"¿En verdad sobreviviste diez años de miseria para terminar así? ¡Intentalo mejor! Todo depende de ti!"

Haciendo uso de cada músculo y fuerza de voluntad que poseía, Futuro Sheen se concentró en alentar su respiración y sus latidos. Esta vez, cuando la agarró de su cintura y la tiró sobre su espalda, ignoró su propia culpa, y en su lugar enfocó toda su energía en visualizarse a sí mismo bajándole a su marcha.

"¡Creo que está funcionando!" se regocijó, aún con los ojos cerrados.

"¿Ah sí? Bien."

Ella le propinó una veloz, y fuerte patada justo en su ingle. Con la guardia baja, él se dobló sobre si mismo en sobrecogida agonía. Ella se alejó a rastras, tropezándose con sus pies, se dirigió rápidamente hacia el montón de escombros. Escogiendo un robusto trozo de plato de acero de entre las ruinas, se regresó hacia Futuro Sheen justo cuando se estaba poniendo de pie.

"Sheen, lo siento tanto por esto, pero…"

Ella le dio una paliza justo en la cara con el pedazo de metal. Él colapsó, quedando inconsciente, y ella hizo a un lado la improvisada arma, respirando agitadamente.

"Lo… ¿lo conseguí?…" preguntó después de un instante. "No puedo creerlo. Jaja, ¡lo conseguí!"

Su euforia se desvaneció cuando la adrenalina se esfumó. Se hundió en su corporalidad, y las quemaduras, cortadas y laceraciones que zigzagueaban en su cuerpo por fin le rindieron cuentas. Exhausta de la traumática pelea y de númerosas heridas, sus piernas colapsaron por debajo de ella. Cayó sobre sus rodillas a un lado de él, sonriendo a pesar del dolor y la fatiga.

"¿Viste, Aurora?" susurró. "Gané…"

Por un momento se sentó allí, posando con su vestido tapizado como si fuese una muñeca rota. Asqueada del olor de su propia sangre, su visión comenzó a desvanecerse. Finalmente, sus párpados titilearon hasta cerrarse, y se tumbó sobre una pequeña pila de escombros a lado de Futuro Sheen.

"¿Libby?" jadeó Aurora.

Dictador Jimmy miró toda la escena en silencio, una ceja se arqueó ligeramente. "Bueno. No fue ese un final interesante para su pelea…"

Aurora se dio vuelta para encararlo, con una mirada de feroz triunfo en su rasguñada y sucia cara. "¡Ella lo venció! Jaja, en verdad lo hizo! ¿Escuchaste? ¡Lo derrotó! Y no lo hizo con esa basura del poder del amor. Lo noqueó con un maldito pedazo de metal! Jajaja!"

Se tambaleó ligeramente, su risa volviéndose más salvaje. Él se encogió de hombros.

"Realmente no importa. Todo ese drama fue meramente una pequeña nota al pie de la página dentro de nuestra atracción principal de esta noche. ¿No es así?"

La risa de Aurora se convirtió en tos. Descansó sus manos sobre sus rodillas, intentando recuperar el aliento.

"Jeh…hh…" chirrió ella. "Dejémonos de mentiras, ¿ok? Ambos sabemos cómo va a terminar esta pelea. ¿Pero sabes qué? Ya no estoy enojada. Demonios, podrías matarme justo ahora, y moriría feliz, solo con haber visto esa mirada en tu cara cuando Libby le dio un trancazo a Sheen justo en su cabeza." Aurora hizo una mueca cuando un dolor intenso le cruzó por el abdomen. "Apuesto a que no lo viste venir, ¿Verdad? Tu perfecta máquina de matar, derrotada por una peleadora de un metro sesenta y dos con una minifalda*…"

La pierna izquierda de Aurora comenzó a temblar violentamente, y paró en seco, apretando su dentadura. La sujetó fuertemente para evitar que se esparciera, pero solo consiguió extender su dolencia por el resto de sus sobrecargados músculos. Volviéndose más débil por el momento, su cuerpo entero se sacudió del cansancio, y forcejeaba por conseguir cada respiro tras otro.

"Keh…hhh… maldición…"

"Aurora"

Dictador Jimmy cruzó la corta distancia que había entre los dos y se detuvo justo en frente de ella. Solo con su pura resistencia, ella se forzó a sí misma a enderezarse y mirarle a los ojos. Por un largo momento permanecieron así, cara a cara, ojo a ojo, sin decir nada.

"Bueno… parece que esto es todo," dijo él.

Él apretó sus manos por detrás de su espalda y comenzó a caminar lentamente y en circulos alrededor de ella. Aurora no quiso moverse – se inclinó ligeramente hacia un lado, agarrando su ensangrentado brazo, con gotas de sudor corriendo por su cara. Con solo permanecer parada ya era un esfuerzo monumental, pero estaba aferrada a su último poco de orgullo. Él continuó caminando, ahora dentro del campo de visión de ella, luego por fuera nuevamente, y ella le observaba con los ojos de acero de un soldado.

"Seré el primero en admitir la magnitud de tus logros, Aurora," comenzó a decir. "Mientras básicamente has fallado en tu meta, esto es lo más cerca que he estado de morir. Sobrepasaste mi sistema de defensa global, te infiltraste en mi base submarina, sobreviviste a incontables obstáculos, enfrentaste a una legión de soldados robóticos, y conseguiste llegar hasta la sala de control principal antes de finalmente perder. Aplaudo tus admirables esfuerzos."

Sus felicitaciones estaban cargadas de un cruel y sutil burla, y ella le miró con disgusto.

"Resérvate tus sarcásticos cumplidos, Neutron. Puedes regordearte en tu tiempo libre."

Él desapareció de su campo de vista nuevamente, y un patrón de lentos y rítmicos pasos llenaron el vacío. Él dio la vuelta, y reapareció en su otro lado, con una expresión de entretenimiento en su cara.

"No quiero apagar tu espíritu," dijo él, "pero no creo que te quede mucho de eso a ti."

Ella le siguió con los ojos, hirviendo por dentro. En un último intento de ganar algo de tiempo, ella sacó el armamento final de su arsenal.

"Tch. Sigue así, compañero. Crees que me has descifrado por completo… que has entendido todo mi plan… pero te equivocas. No he venido hasta aquí por la razón que piensas. Verás, Neutrón. Hay algo que aún no sabes. Tengo un as bajo la manga."

"Oh, ¿es eso cierto?"

"Lo es. Quizá me has derrotado en esta ronda, pero no importa. Aún si fueses a matarme, y a Libby y a Sheen – diantres, a cada uno de los miembros de la resistencia – justo en este instante, todavía así perderías al final."

"¿Es esto alguna clase de monólogo acerca de la moral?" le abucheó. "¿Acerca de cómo el bien siempre triunfará sobre el mal, o alguna de esas tonterías?"

"Por favor. No insultes mi inteligencia. Te hablo de una verdadera ventaja táctica – una de la que posiblemente no tengas contemplada."

El concluyó su caminar justo donde había comenzado, enfrente de ella. "Estás mintiendo."

"¿Cuál sería el punto de eso? No podría ayudarme a escapar de lo que me espera."

"Es cierto," dijo él. "No podría. Esto es para ti, Aurora. ¿Crees que los últimos diez años han sido una pesadilla? No son nada comparados con lo que voy a hacerte una vez que dejemos la habitación. Me suplicarás piedad, pero no te daré nada. Solo hasta que te haya quebrado en cada forma posible te mataré."

"Mátame. No me importa. Tortúrame, córtame, desgárrame miembro por miembro… haz lo que quieras. Algunas experiencias recientes me han hecho darme cuenta: realmente no importa. Podríamos vivir millones de vidas en millones de universos, y ¿qué conseguiríamos? Solo un millón de vidas, de un infinito número. Tú y yo, yo y tú, repetitivamente sin fin, una y otra vez y otra vez de nuevo y por siempre. ¿Qué es una vida cuando te das cuenta de ello?"

Él le dio la espalda a ella. "Estás comenzando a sonar bastante como esos wannabe* de Nietzsche, Aurora. Pero te diré algo ahora – no encontrarás refugio en el nihilismo. Esa es la gran paradoja del dolor; no puedes escapar de él con solo decir que no tiene importancia. El dolor le da significado a las insignificancias."

"No estoy hablando filosóficamente, Neutron. No estás prestando atención a las pistas que te estoy dando, y eso hará mucho más dulce cuando veas por ti mismo de lo que estoy hablando."

Él se giró precipitadamente. "La única cosa que veré, Aurora, será a ti. A ti, mientras te torture, te corte toda tu humanidad, y te haga suplicar por tu vida como un animal. Quiero ser testigo de ese momento cuando alcances tu negra epifanía, cuando por fin te des cuenta de que al final, no hay dignidad ni valentía en el borde de la muerte. Solo hay miseria y ruina, mientras tu esperas a que la gran boca del universo te trague por completo. Él la agarró del mentón, y ella hizo una pequeña mueca del dolor. "No hay nada para ti, Aurora, ¿entiendes? No hay esperanzas, ni futuro. No hay cielo ni infierno. Solo yo."

Él se acercó más, y la conversación asumió un tono enteramente nuevo. "Solo yo…"

Completamente sin nada de energía, Aurora se tambaleó hacia delante, y su cabeza aterrizó sobre el hombro de él. Él la agarró de los brazos para sostenerla, y hubo una larga pausa.

"Tú y yo estamos bastante torcidos, ¿no crees Neutron?", dijo ella con tranquilidad.

Cuando él finalmente habló, su voz era gentil y desprovisto de burla. "Sí. Lo estamos."

"¿Por qué piensas que sea eso? ¿Por qué tuvo que terminar en esto? Siempre supe que así sería, pero… ¿por qué?"

Hubo otra pausa antes de que él respondiera. "Porque… así lo queremos ambos."

Tomada por sorpresa por el tono de voz de él, Aurora repitió su extraña respuesta. "¿Lo que queremos?"

"Sí. Toda tu vida has luchado por determinar si tu realmente tuviste la culpa por lo que me ha ocurrido. Esta pelea – no estabas buscando venganza, estabas buscando la respuesta a esa pregunta. La verdad es… muy en el fondo, querías perder. Querías que yo te lastimara. En lo más profundo, y oscura esquina de tu psique, querías que yo te castigara por lo que hiciste. Es una extraña catarsis, debo admitir, pero era la única cosa que te liberaría de tu amargura y culpa."

En el largo silencio que siguió, Aurora luchó contra una creciente obsesión por rendirse, de entregársele y dejar que todo acabara. Al final ella terminó por ceder, y terminó reconociendo la ironía que ensombrecía todas sus interacciones.

"Jeh. Es gracioso, ¿no crees?, ¿que la única persona que verdaderamente me entiende sea la misma persona que va a matarme?"

"Supongo que lo es."

"¿Y tú?" preguntó ella. "¿Qué es lo que quieres?"

"¿Yo? Quiero lo que siempre he querido."

"Ya tienes todo lo que siempre has querido, Neutron," dijo con cansancio ella.

"No todo." Él rozó la mejilla de ella y en respuesta ella tembló.

"Escucha," dijo Aurora, "antes de que me saques de aquí, solo hay una cosa más que quisiera. Una concesión menor, eso es todo. El señor sabe que jamás te he pedido un favor antes, pero solo por esta vez…"

Nunca tuvo oportunidad de terminar su oración, porque en ese mismo y exacto momento, algo más llamó su atención. Al otro lado de la habitación ubicó a Cindy, quien la miraba boquiabierta dentro del agujero de la pared de la sala de control. El resto de los niños aparecieron a lado de ella, y Sheen ondeaba su mano con emoción hacia Aurora. Cindy lo hizo a un lado de golpe antes de sacar el antídoto y haciendole señas salvájemente. Aurora interpretó las señas como si entre líneas le estuviese diciendo "¿qué demonios estás haciendo?" y, en un instante, ella reformó su plan de acción. Sin revelar este acontecimiento, Aurora dirigió sus ojos hacia el rostro de DJ, y repitió sus últimas palabras en un murmuro.

"…solo por esta vez…"

Rodeando sus brazos alrededor del cuello de él, ella lo jaló en un fuerte abrazo. Él se puso tenso al principio, pero luego lentamente se relajó, deslizando las manos de él por la espalda y el cabello de ella.

"¿La concesión?", susurró él. "¿Qué es lo que quieres?"

Ella intensificó su agarre, haciéndole señas a los niños para que se aproximaran. Ellos sigilosamente hicieron su camino por la cámara, con Cindy como líder. Aurora les indicaba con un ademán para que caminaran más rápido, mientras sus dedos trepaban por el cabello de él para disfrazar sus movimientos. La emoción del momento la estaba inundando, y por un momento tuvo la sensación de que estaba fuera de lugar – uno por uno, observó a cada uno de los niños mientras tomaban sus posiciones en el escenario. Se empapó de la emocionante prisa de apegarse a un ya-conquistado-enemigo, un enemigo que desconocía su destino. Su corazón palpitaba fúricamente, y le susurró al oído de él.

"Quiero que mires detrás de ti."

Dictador Jimmy giró su cabeza y se asomó por encima de su hombro. Miró a los niños aproximarse desde una corta distancia, y Aurora tuvo la satisfacción de verle con los ojos ensanchándose. Antes de que pudiese reaccionar, le sujetó con sus ambos brazos a su alrededor y convirtió cada uno de sus restantes y últimas pizcas de energía y emoción en un crudo fuego violento. Una torre de llamas los consumió a ambos, en una ciclónica pira funeraria. Aurora lo empujó, luego lo giró y lo pateó en la cara, y él se tropezó hacia un lado, atónito y gravemente quemado. Cindy reconoció su oportunidad y fue a buscarla. Corrió a toda velocidad lejos de los demás, sosteniendo el antídoto en una mano.

"Oye Aurora, ¡piensa rápido!"

Le lanzó el frasco con todo su poder, y este cruzó toda la habitación en un arco pronunciado, dando vueltas en el aire mientras viajaba de arriba hacia su cenit. Alcanzó su punto alto y brilló como un cristal, y los segundos parecieron horas en lo que titileo y brilló para volver a tierra. Aurora se barrió en el aire, en un inquebrantable movimiento, arrojando su brazo hacia abajo, redireccionando así el frasco hacia el suelo.

"¡Dile hola a mi as bajo la manga!" exultó ella.

El frasco estalló, liberando una fina niebla que se difuminó y creció hasta envolver al aún en proceso de curación Dictador. Él tosió mientras las pequeñas gotitas entraban a sus pulmones.

"¿Un agente aéreo?"

La sangre comenzó a gotear de su nariz, y él se pasmó un poco. Tosió violentamente, la sudoración se acumulaba en su repentina piel ceniza. A pesar de esta poca digna reacción física, su expresión nunca perdió confianza. Medio inclinado hacia delante, miró hacia Aurora entre mechones de escurridizo y sudoroso cabello.

"No sé qué es lo que estás planeando o qué es lo que está ocurriendo, pero puedo asegurarte, de que no funcionará. Ningún químico, o armamento biológico podrá dañarme. Si es una toxina aérea, mi traje me curará, y si es un patógeno, mi sistema inmunológico lo derrotará. Si es un extraño derivado del megalomanium – mi sistema inmune es… es…"

Su tos incrementó frenéticamente, y por esta vez, sus ojos le traicionaron mostrando una pizca de preocupación. "Qué es… por qué no…" Él se retorció, tosiendo tan fuertemente que hasta los niños hicieron muecas de dolor con el sonido. "No lo entiendo…" dijo, mirando al suelo. "¿Por qué aún estoy tosiendo?"

"Es porque la cosa que acabas de respirar no era una toxina o un patógeno, Neutron," respondió ella. "Era algo más. Algo de lo que nunca podrías haberte anticipado ni en un millón de años."

Con la vista nublada y luchando por respirar, él miró hacia atrás y delante entre ella y los niños, sin poder darle sentido a la situación.

"¿Qué son esos? ¿Hologramas? ¿Una especie cambia-formas? ¿O son producto del aerosol alucinógeno?"

"Ninguno de los anteriores. No estás viendo las cosas como son, y allí está el truco. Son exactamente quienes piensas que son."

El cayó sobre una de sus rodillas, con un horrible tono áspero, sus brazos alrededor de su estómago. Un temblor corría por todo su cuerpo, y los músculos de sus manos y piernas se estremecían. Gotas de sudor caían por su barbilla mientras su visión fallaba, estirando y desenfocando sus alrededores en insignificantes manchas de color. Sin haber visto lo que le había hecho a Aurora durante la batalla, los niños sintieron una punzada de simpatía hacia él.

"¿Qué me está pasando? ¡Si no era un patógeno ni veneno, entonces dime qué es lo que acabo de respirar!"

Aurora soltó la bomba sin una pizca de ceremonia. "Es un antídoto al megalomanium."

Él repitió sus palabras tontamente, dandole salida por sílabas. "¿An…tídoto?

"Así es. Te va a apagar por un rato, Neutrón. Y luego cuando despiertes, estarás curado."

"Tú…" El perdió su balance y cayó de lado, pero aún así miró hacia ella con ojos forzados y desorientados. "Tú…"

"Nada de mi. Tú calculaste mal, Neutrón. Tú asumiste que estaba aquí para matarte, y por eso te preparaste para enfrentarte a eso. Pero esa nunca fue mi intención. Mi meta no era destruirte, pero sí salvarte."

"¿Salvarme? Pero yo… yo no…"

Su cabeza se desplomó. Luchando con todo lo que le podía por mantenerse despierto, se arrastró un par de metros, a pesar de que ya no podía hablar. Sin embargo, lo inevitable no estaba muy distante de él, y en tan solo unos momentos el antídoto lo venció. Sus ojos se giraron hacia arriba y se quedó sin fuerzas, colapsando justo a los pies de Aurora. Ella miró hacia abajo fijamente en silencio por un largo rato antes de hacer su dictamen final.

"Fin del juego, Neutron."

Viendo que el peligro ya había pasado, Cindy corrió hacia el caído Dictador, mientras Aurora perdió sus fuerzas y se desplomó de sentón unos pasos lejos .

"¿Estás segura de que se suponía debía desmayarse después de inhalar el antídoto?" preguntó Cindy preocupada. "¡Pensé que Jimmy dijo que la única razón para que perdiese la consciencia era solo si el antídoto era muy fuerte, y que quedaría en un coma!" se pausó. "… Y, haciendo eso a un lado, por cierto, ¿qué diantres estaban haciendo ustedes dos cuando nosotros llegamos hasta aquí?"

Aurora se encogió de hombros mientras dolores punzantes le recorrían por la espina dorsal. "… aaaghh…"

Ella se retorció y escupió sangre, que se esparció por el suelo entre sus piernas extendidas, y Cindy se dio cuenta de que la verdadera persona de la que debería estar preocupada era de su futura yo.

"Demonios," exclamó ella, apresurándose hacia delante, "¿estás bien? Agh, ¿qué estoy diciendo? Claro que no estás bien – ¡mírate! ¡Estás escupiendo sangre por todos los cielos!"

"Si, estoy en muy mala condición…"

Libby, quien hasta este punto se había percatado de los otros dos ocupantes durmientes de la habitación, no pudo evitar contener su curiosidad. "Escucha, Aurora," comenzó a decir aprehensivamente, "Sé que estás en un grave aprieto justo ahora, ¿pero te importaría decirme porqué yo y Futuro Sheen están apaleados y tirados boca a bajo en el suelo?"

"Estarán bien. Solo están inconscientes. Sheen se puso un poquitín amistoso, así que Libby le hizo comer un sandwich de metal… jeh jeh jeh…"

Las risotadas de Aurora se convirtieron en una tos, y ella se giró sobre su espalda. Exhausta, miró fijamente hacia el techo, apoyada sobre su almohada de cabello dorado mate.

"¿Y ahora qué, Aurora?" dijo Cindy. "¿Aún te será posible moverte tras recibir tantas heridas?"

"No te preocupes por mí. Mi traje no es nada comparado con el de Neutron, pero sí tiene ciertas capacidades curativas. Solo que… opera un poquitín diferente, eso es todo. Necesito concentrarme solo en descansar por un rato. Esta bien."

Ella exhaló sus últimas dos palabras, mientras cerraba sus ojos y descansaba. La habitación quedó en silencio, y los niños se reunieron inquietos. Cuando finalmente iniciaron una conversación, lo hicieron instintivamente en susurros.

"Entonces… ¿qué hacemos ahora?" preguntó Carl.

Libby tomó asiento, cruzando sus piernas y descansando su mentón sobre sus manos. "No sé ustedes amigos, pero estoy agotadísima. Me relajaré justo aquí hasta que Jimmy y el delgado Carl regresen con Goddard."

Carl se encogió. "¡Pero… hay sangre en el piso!"

"Aquí donde estoy no hay. Puedes venir."

El accedió reacio, y los dos se acomodaron en medio de la chamuscada habitación. Cindy continuó observando a Aurora mientras Sheen, quien solo había estado parado, tomó el valor para acercarse a su futuro yo. Contempló al hombre durmiente con inusual asombro.

"¿En verdad ese soy yo? Digo, soy un papacito* y toda la cosa, pero me veo… no lo sé, terrorífico."

Él apartó su vista y al hacerlo, ubicó algo en el suelo. Frunciendo su ceño, se inclinó y recogió un pequeño objeto blanco del suelo.

"¿Qué demonios?" estalló. "¿Es esto… un diente?"

Se lo mostró a Cindy, y ella con franqueza le hizo señas de que lo alejara.

"¡Iuck! ¡Sheen, baja eso!"

No convencido por su reacción, se giró hacia Aurora y le mostró su hallazgo. "Oye, nena, ¿Es tuyo?"

"¡Sheen!" gritó Cindy.

"¿Quée? Solo le estoy preguntando! Si no es de ella, quiero quedármelo de recuerdo."

"Agh, ¿cuál es tu problema? No puedes simplemente entrar en un campo de batalla, recoger el diente de alguien y preguntar si te lo puedes quedar! Dios, eres TAN raro!"

Para sorpresa de ellos, Aurora comenzó a reír. Comenzó como una pequeña y débil risa, luego lentamente se convirtió en una resonante carcajada de genuino júbilo.

Cindy puso sus manos sobre sus caderas. "Genial. Ahora la pusiste histérica."

Aún riendo, Aurora cubrió sus ojos con su muñeca. "Increíble. Ustedes son tan ridículos. En verdad no tienen sentido absoluto de la realidad." Ella soltó un respiro y dejo caer su brazo sobre el suelo. "Creo que podría aprender una o dos cosas de ustedes…"

De algún modo, esto dejó a Cindy y a Sheen sintiéndose extraños, y después de una insegura pausa dejaron a Aurora para unirse a Libby, Carl y Goddard. Reunidos todos, e intentando no mirar de cerca las manchas de sangre que cubrían el suelo, los cuatro niños esperaban a que Jimmy y Futuro Carl regresaran. Vacía, sin los sonidos de venganza, la cámara parecía un cuarto en una noche muerta. Futura Libby y Futuro Sheen descansan plácidamente, su respirar subiendo y bajando a unísono, mientras DJ dormitaba sobre una pizarra blanca de inconsciencia. Aurora miraba hacia el cielo, y la mirada poca característica de serenidad en su cara le daban un extraño toque de belleza. Un suave brillo parecía flotar sobre su sucia y magullada cara y sobre su enredado cabello. Y, cuando sonrió para si misma un momento después, fue con una gentil tristeza al recordar una vida bien vivida – aunque nadie se percato de esto y cerró sus ojos, y se dejó caer en un frío y pálido silencio…


Notas de traducción:

* Aurora dice realmente de cinco pies y cuatro pulgadas para referirse a la estatura de Futura Libby, y solo he convertido la medida al sistema decimal. (Aunque normalmente es algo que llevo haciendo desde hace un tiempo, pero es mejor precisarlo)

*Wannabe; expresión de alguien que aspira a ser algo/alguien; quiere y no puede.

* Sheen usó un "regionalismo" para describir a su futuro yo; "dreamboat", que dependiendo el país puede variar la traducción, pero se usa para referirse a alguien muy atractivo.


Es todo por ahora. Ya saben, leer y comentar es agradecer, amigos ;) …. no olviden visitar proyectoneutron. com