CAPITULO 5 La canción

-Espera, déjame entrar a mi primero- Jack le dijo a Elsa antes de llegar al salón de música

-¿Por qué?-

-Nuestras escuelas se odian, si nos ven llegar juntos nos mataran-

-¿Y por qué tienes que ser tú primero?-

-Agh, está bien, adelante su majestad…- Jack hizo una reverencia indicando la puerta y Elsa con el ceño fruncido entro.

-Llega tarde- dijo el profesor con acento jamaiquino

-Perdón profesor Sebastián, es solo que yo…-

-Lo dejare pasar solo por esta vez…- Elsa tomo asiento en una de las dos sillas que quedaban, miro la silla vacía a su lado sabiendo que cuando Jack entrara por la puerta se tendría que sentar ahí al no haber más asientos disponibles

-Profesor… lamento la tardanza, esta escuela es muy grande y me perdí- Jack no espero la aprobación del profesor para entrar al salón, el profesor solo lo miro de reojo pero no le dijo nada ya que por ser de los nuevos estudiantes era algo comprensible que se haya perdido –Tome asiento- dijo con voz molesta.

Jack miro a Oscar, Angie, Guy y Eep sentados hasta el fondo de la clase, no había ni un asiento disponible, con la vista recorrió el salón hasta llegar al último asiento vacío junto a Elsa, hizo una mueca de dolor y arrastrando los pies se sentó sin voltear a ver a Elsa.

-¿En que nos quedamos?-

-En el proyecto en parejas- dijo Tiana

-Ah, es verdad, para aquellos que no lo escucharon, el próximo Viernes presentaran una canción a la clase y es en parejas y como ustedes dos son los únicos sin equipo tendrán que presentarlo juntos-

El salón comenzó a llenarse de murmullos –Pero…- Jack intento poner objeción

-Si hubieran llegado temprano no estarían en esta situación- puso las manos en su cadera –Bien, ahora júntense con su pareja y decidan la canción que tocaran-

Jack volteo su silla con brusquedad quedando frente a Elsa, él se cruzó de brazos y se dedicó a ver a otro lugar, la pared y Elsa solo agacho la mirada y comenzó a escribir; veinte minutos después tímidamente le extendió una hoja de papel a Jack –Estas-estas son ideas de canciones que podríamos cantar…- jugo con la punta de su trenza.

Jack con un suspiro tomo la lista y comenzó a leerla, de su mochila saco un lápiz y comenzó a tachar algunas de las opciones –Esta es muy infantil, yo no canto rap ni hip-hop, la ópera es muy extravagante para una siempre presentación escolar y no, definitivamente no voy a cantar Roar- Jack la miro con una ceja arqueada.

-Es una canción pegajosa- dijo apenada

-Me gusta esta- Jack hizo una pequeña marca al lado del nombre de la canción

-Es de mis favoritas- dijo con una tímida sonrisa y él también le sonrió –Muy bien princesa, esa será-

La campana sonó y Jack recogió su mochila –¿Cuándo empezamos?- le pregunto

-Puesto que es para el Viernes, sugiero hacerlo ya, ¿Qué tal por las tardes aquí?-

-No puedo, tengo práctica-

-¿De qué?-

-Futbol, soccer, baloncesto, natación, tiro con arco y Hockey- Elsa lo miro sorprendido.

-Te comprendo, yo tampoco tengo tiempo libre en las tardes- Elsa se puso de pie y recogió su mochila-

-¿Qué te parece el almuerzo?-

-¿Aquí? ¿En dónde todos pueden vernos juntos?-

-¿En dónde más?-

-Creo que se me ocurre un lugar-

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La luz cegadora ilumino el lugar y Elsa se tuvo que cubrir los ojos para acostumbrarse -¿En serio? ¿Esta es tu idea?-

-Sí, ¿algún problema?-

-¡Estamos en un armario!-

-Shhhh, no grites pueden encontrarnos- Jack cubrió los labios de Elsa con su mano

Él alejo su mano de su rostro cuando ella se tranquilizó –Estas muy fría-

-Tú también-

-Nos vemos aquí mañana- Jack se puso de pie y salió del lugar dejando a Elsa sola esperando un tiempo para poder salir también.

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-Elsa, ¿Dónde estabas?- Anna le pregunto a su hermana cuando se sentó en la mesa de la cafetería

–Tenía unas cosas que hacer-

-¿Y qué opinas tu Elsa?- Pregunto Bella

-¿Sobre qué?-

-De que los alumnos de Dreamworks estén aquí-

Elsa se encogió de hombros –En realidad no tengo nada en contra de ellos—

-No sé porque los defienden tanto- Merida rodo los ojos –esos idiotas deberían regresar a la cueva de donde salieron-

-Merida, no es bueno tomarse tan a pecho las rivalidades, creo que si todos llegáramos a tratarnos mejor descubriríamos que no somos tan diferentes, tal y como lo dijo el señor Moon- Blancanieves dijo con una dulce voz

-Creo que tienes razón, la verdad es que no son tan malos, la mayoría- dijo Rapunzel

Merida enojada se puso de pie y tomo su bandeja -¿A dónde vas?- le pregunto Ariel

-A hablar con alguien con algo de sentido común-

-¿Por qué tiene que ser siempre así?- pregunto Mulan –Descuiden, tarde o temprano se dará cuenta-

-…Hablando de Dreamworks- dijo Elsa con un poco de miedo -¿Conocen a un tal Jack Frost?-

Los ojos de todas se encendieron al recordar a aquella persona –Claro, ¿Cómo no saber?- dijo Jazmin

-Todo el mundo lo conoce- dijo Anna

-Chicas, lo que pasa es que Elsa jamás asiste a los eventos deportivos, por eso no sabe quién es-

Ella recordó que Jack le había dicho que tenía prácticas de varios deportes –Es el jugador estrella de la Dreamworks-

-El chico prácticamente perfecto- dijo Rapunzel

-Y según oí es el Mágico más poderoso de todos- Los ojos de Elsa se abrieron

-¿Mágico?-

-Sí, de hecho tiene los mismos poderes que tú y Periwinkle- Menciono Ariel

-Entonces por eso sentí eso…- susurro Elsa

-¿Eh?- preguntaron todas

-Nada- dijo rápidamente

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-Y nuestro amigo Jacky al fin llega, ¿y ahora donde te habías metido?- Hipo y Astrid estaban sentados juntos en el pasillo al no haber más lugar en la cafetería

-Hola, tenía algunas cosas que hacer-

-¿Y cómo te fue en la clase de música?- Pregunto Astrid

-Bien, supongo- Jack tomo el pequeño cartón de jugo de naranja y lo abrió -¿Puedo preguntarles algo?- ellos asintieron -¿Quién es Elsa de Arendelle?-

Astrid rio -¿No sabes quién es?, es prácticamente la reina de toda la escuela, está en el cuadro de honor, en el club de matemáticas, patinaje artístico, etcétera; esa mujer está en todos lados-

-Jamás había oído de ella hasta hoy-

-Eso es porque solamente vas a ver los deportes masculinos-

-Tiene razón, cuando acompaño a Astrid a sus competencias de Snowboard, skye y patinaje artístico siempre esta ella ahí, a decir verdad…- Hipo recordó algo muy importante sobre Elsa –Ella también tiene poderes, como tú-

-¿Poderes de hielo y nieve?- pregunto para cerciorarse

-Sí- confirmo Astrid

-Entonces…- Jack se quedó pensativo

-¿Y por qué preguntas por ella?- Astrid se acercó a él

-Está conmigo en música- Jack tomo un sorbo de su jugo

-Oh, ¿y te gusta?- él de la sorpresa escupió el jugo

-¡No!- dijo rotundamente

-Awww, nuestro pequeño Jacky tiene un flechazo- dijo Hipo sacudiendo un poco a su amigo

-¡Dije que no!- Lo habían hecho enojar, se puso de pie y comenzó a caminar en dirección a su casillero

-¡Jack, espera!, era una broma- Astrid se vio preocupada

-Mi casillero está lejos del salón de ciencias, tengo que ir por mis libros- dijo con voz seca.

-Nunca lo había visto molesto con nosotros- dijo Astrid

-Se le pasara para la hora de gimnasia, pero estoy de acuerdo contigo, que Jack se moleste con nosotros no es algo usual-

-¿Por qué se habrá molestado tanto?-

-No lo sé-

-¿Alguna vez te ha contado sobre su vida amorosa?-

-Según recuerdo, una vez me dijo que jamás se había enamorado, en realidad Jack es bastante reservado en cuanto a sus sentimientos-

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Hipo y Astrid tomaron lugar en los asientos junto a la puerta y le apartaron uno a Jack, el segundo banco de la segunda fila al lado de Hipo.

Elsa entro en el salón y las miradas de la joven pareja la siguieron al sentarse justo al frente del lugar que le habían guardado a su amigo –Esto está mal, él creerá que lo hicimos a propósito- Le susurro Hipo a Astrid.

-Lo sé, ¿pero qué podemos hacer?, ¿pedirle que se vaya?-

-Pues…- Entre herir los sentimientos de aquella chica y los de su mejor amigo prefería a Jack

-¡Hipo!- Astrid lo golpeo en el brazo, eso llamo la atención de Elsa quien volteo a verlos disimuladamente.

El profesor de cabello rubio en punta entro en el salón, coloco sus cosas en el escritorio y se acomodó las gafas redondas –Buenos días alumnos, muchos de ustedes ya me conocen pero para los que no mi nombre es Cornelius Robinson- esta vez se acomodó la bata de laboratorio que usaba sobre un chaleco bastante pasado de moda y unos pantalones muy coloridos –Como sea, regularmente, yo imparto la materia de ciencias pero debido a los recientes acontecimientos, seremos dos profesores los que impartirán la materia…- Entro el profesor Peabody y se postro al lado del profesor Robinson –Hola mis estimados alumnos de la Dreamworks, es un placer poder volver a verlos…-

-Lamento la tardanza- Jack entro respirando agitadamente

-Usted siempre llega tan prudentemente tarde- señalo Peabody

-Lo lamento, es nuevo el lugar para mí- Jack entro y vio su asiento libre junto a Hipo… y detrás de Elsa, suspiro con fatiga –este no es mi día- se susurró a si mismo al ver aquella chica por segunda vez en clases.

Se sentó y rápidamente le lanzo una mirada a su amigo, una mirada de loco asesino.

-Debido a que ahora los alumnos tendrán que compartir instalaciones los directores pensaron que sería buena idea que los maestros hicieran lo mismo con sus clases- dijo Robinson –Estoy seguro de que será interesante trabajar con una persona con conocimientos tan amplios sobre la ciencia-

-Lo mismo opino Sr. Robinson, es admirable que alguien tenga tantos títulos, impresionante-

-¿Lo ven?, tal y como dijo el director Williams, podemos tener cosas en común solo hay que averiguar cuáles son-

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-¡Vamos señoritas más rápido!- Grito Phil, el profesor de educación física, de baja estatura y pelo por todas partes. Tenía trotando a los chicos alrededor de la mitad de la gran cancha, en la otra mitad estaban las chicas con el entrenador a la que llamaban Shifu, ellas jugaban voleibol.

Elsa estaba ahí tratando de concentrarse en el juego pero el chico de ojos azules que corría mientras arrastraba a su escuálido amigo aparecía en su radio de visión, por un momento ella se descuidó al verlo pasar y no se dio cuenta cuando Cenicienta golpeo el balón en su dirección y accidentalmente fue a golpearla en la cabeza -¡lo siento!, ¿estás bien Elsa?- La chica de cabello corto, rodeo la red y corrió a auxiliarla.

-Estoy bien, no fue nada, solo me distraje-

-Que el juego continúe- dijo Shifu al ver que todo estaba bien

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Elsa y Anna llegaron finalmente a casa, todo el día había sido un martirio para Elsa, tener las mismas clases que ese chico, que horrible.

-Iré a estudiar- Elsa le dijo a su hermana y fue a encerrarse a su habitación.

Elsa tomo el libro del estante de su habitación y este al instante se congelo –No, otra vez no- ella no había querido decir nada pero en los últimos meses había tenido problemas con sus poderes, ocasionalmente congelaba cosas como solía hacerlo antes, ella luchaba contra el miedo pero era algo muy poderoso, tenía temor de que aquellos días en que vivía encerrada y con miedo, haciendo sufrir a Anna volvieran.

-El amor descongela, el amor descongela, el amor descongela- pensó en lo mucho que amaba a su hermana y a sus amigos como para dejar que una tragedia así volviera a suceder, ella vio como el hielo desaparecía del libro y suspiro con alivio.

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-¿Tienes tus partituras?- Jack le pregunto a Elsa en la hora del almuerzo justo donde habían acordado.

-Sí- De su bolso extrajo los papeles

-Yo tengo las mías- Jack intencionalmente las dejo caer al piso, Elsa intentando ayudar comenzó a recoger algunas hojas, Jack aprovecho este momento para poder tomar la delicada mano de ella

-¿Qué haces?- Elsa intento no gritar

-Conque si es verdad, ¿son poderes de nacimiento u otorgados?- Pregunto Jack con curiosidad estudiando a detalle la mano de ella

-De nacimiento… ¿y los tuyos?- ella se liberó bruscamente de su agarre

-¿Entonces tú también te diste cuenta?- Jack le sonrió impresionado

-Honestamente solo tuve la impresión de que algo extraño tenías pero fueron mis compañeros quienes me comprobaron que tú tenías poderes igual que yo-

-Entonces no eres tan impresionante como pensé-

-No has respondido mi pregunta-

-Supongo que se podría decir que son otorgados-

-¿Por quién?-

-Por la luna-

-Jack… ¿puedo llamarte así o prefieres…?- Pregunto rápidamente al recordar sus modales

-Jack, puedes llamarme así, eres la primera persona en el universo que me pregunta algo así-

-Perdón- Por alguna extraña razón ella sintió la necesidad de disculparse –Jack, ¿alguna vez has tenido miedo de lastimar a alguien?-

Él recordó las estadísticas de personas que morían anualmente por causa de las tormentas de nieve y las bajas temperaturas –Todo el tiempo-

-¿Y cómo haces para que ese miedo desaparezca?-

-Eso no se puede- La expresión de Elsa se tornó decepcionada –pero… solo hay que hacerlo divertido y así es como se vence al miedo-

-¿Divertido?-

-Sí, recuerda que las emociones controlan la magia, nadie puede tener miedo divirtiéndose-

-Ya veo, es como con el amor- se dijo para sí misma

-Oye, princesa… ¿tienes problemas con tus poderes?-

-Algo, creí haber controlado todo hace un tiempo pero últimamente…-

-Ven, dame tu mano- Elsa algo nerviosa se la extendió y el la tomo con delicadeza

-¿Qué haces?-

-Trato de recordar tu magia-

-¿A qué te refieres?-

-Así recordare como se siente y cuando la uses podre darme cuenta- él soltó su mano

-Así si algún día estas en problemas iré corriendo-

-¿En serio?- Ella coloco la mano que él había tomado hace un momento en su pecho, sorprendida por el gesto de aquel chico que parecía ser un egocéntrico-

-… Yo-yo lo hago solo por miedo a que alguien pueda salir lastimado- Dijo tratando de cubrir aquellas verdaderas intenciones.

-Oh… bien, gracias- sonrió tímidamente

La campana sonó –Se nos ha ido el tiempo en esto- dijo Jack molesto

-Lo lamento-

-De todas formas es imposible cantar aquí, nos escucharían, tengo una idea- Elsa escucho con atención -¿Qué tal si el jueves nos vemos en mi casa?, vivo solo y rara vez tengo visitas-

-¿T-tu casa?- dijo nerviosa

-Sí-

-¿No tienes algún entrenamiento?-

-No- Mintió

-Está bien- dijo insegura, Jack saco de su mochila un pequeño pedazo de papel y escribió su dirección, se lo entrego.

-¿Sabes llegar?-

Elsa reconoció la calle –Sí-

-Perfecto, nos vemos-

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En ese jueves tan caluroso, Elsa se puso de pie frente a la casa con el número #422 de la calle Joseph St.

Estudio a profundidad la fachada mientras se encontraba dudosa sobre tocar o no el timbre –¿Qué haces ahí parada?, ¿no te enseñaron a tocar?- Sorpresivamente Jack abrió la puerta tomando por sorpresa a la rubia.

-¿Cómo…?-

-Te estaba esperando-

Elsa miraba sus pies fijamente –Lo siento-

-¿Vas a entrar o no?- Elsa puso los pies en la tierra y se concentró "Es un trabajo, nada más", se dijo a si misma.

-Lo siento-

-Empecemos- Jack se sentó en el sofá y tomo las partituras de la mesita, al ver que Elsa no tomaba asiento y se quedaba ahí parada decidió preguntarle -¿Qué sucede princesa?-

-Nada es solo que… que nunca había estado en casa de un chico, sola-

Jack recordó como había limpiado como loco hace un par de horas al recordar que Elsa vendría hoy

-Para ser honesto tu eres la primera chica "verdadera" que viene aquí- Y era verdad, solo ella, Astrid y Hada eran las únicas mujeres que habían pisado esta casa.

Jack vio como Elsa sacudía sus manos, a modo de abanico, frente a su rostro -¿Tienes calor?, porque yo también-

-Sí, hace algo de calor hoy-

-Tengo una idea, ¿Qué tal si enfrío un poco este lugar?- Jack creo un pequeño copo de nieve con sus manos y sopo dejándolo seguir su rumbo, este voló hasta el techo haciendo que comenzara a nevar dentro de la habitación -¿mejor?- él le sonrió

-Sí, mejor- Elsa se relajó un poco

-Bien, ¿entonces, empiezo yo?- Al fin, ahora que ambos estaban dispuestos a comenzar a ensayar fueron interrumpidos por un nuevo imprevisto… el timbre sonó

-¿Y ahora qué?- Jack se puso de pie y se asomó por la ventana -¡Diablos!-

-¿Qué sucede?-

-Es Hipo y otros amigos-

-¿Y qué hacemos?- Elsa se asusto

-Ven- Jack la guio hasta su habitación –Quédate aquí y no hagas ningún ruido-

-¡Quedarme aquí!- Jack cerró la puerta

-¡Jack, no quiero quedarme sola aquí!- Jack no le hizo caso alguno –Muy bien, todo está bien Elsa, solo no mires atrás- Dijo ella negándose a "violar la privacidad" de Jack

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Jack abrió la puerta -¡Hola!- lo saludaron Hipo, Astrid, Brutilda, Brutacio, Patapez y Patán

-Hola- saludo nervioso -¿q-que hacen aquí?- se recargo en el marco de la puerta como para evitar que entraran.

-Pues dijiste que no te sentías bien y que por eso faltarías a la práctica, así que vinimos a darte un vistazo, después de todo tu nunca te enfermas-

-Y además vives solo, no tienes a nadie que cuide de ti- Astrid tomo a Jack por los hombros y lo empujo dentro de la casa –¿Por qué la nieve?- pregunto Brutilda al ver como nevaba dentro de la casa.

-Es que tenía calor- dijo Jack

-¿Tienes fiebre?-le pregunto Hipo colocando una mano en la frente de su amigo

-No, a decir verdad solo me sentí un poco cansado- mintió

-Vamos, tienes que recostarte, Astrid lo empujo rumbo a su habitación.

-¡En el sofá está bien!- grito con miedo

-¿Seguro?-

-Sí, me siento cómodo ahí-

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Habían pasado más de cuarenta minutos desde que Jack la dejo ahí y Elsa ya estaba cansada de estar parada –Lo siento- dándose por vencida se dio media vuelta, la habitación de Jack era algo similar a como se la había imaginado, pintada en un color celeste con trofeos y medallas colgando de las repisas, en una esquina reposaban una guitarra eléctrica, una acústica y un teclado electrónico, las paredes estaban completamente libres de algún poster o fotografía. En el escritorio había libros y hojas por doquier y en sima del tablero había un pequeño avión de juguete hecho de hielo, ella tomo con cuidado el objeto entre sus dedos y lo examino a detalle, era algo muy bien elaborado.

Elsa vio la cama deshecha de Jack y se sentó con cuidado como si fuera a romperse cuando ella se fuera a sentar –Que suave- dijo al sentir como se hundía en el colchón, rio un poco y se dejó caer en la cama volviendo a sentir como su cuerpo entero se hundía.

-De verdad es muy suave- Dijo cerrando los ojos

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-Princesa, despierta- Jack movió suavemente a Elsa para despertarla de su profundo sueño, ella abrió los ojos y cayó en la cuenta de que se había quedado dormida en la cama de un desconocido en una casa que no era suya.

-¿Eh?, Lo siento, lo siento mucho- Elsa todavía adormilada se puso de pie y aliso las sabanas con sus manos, Jack rio ante esta adorable acción.

-Yo soy el que lo lamenta, no pude hacer que se marcharan antes-

-Está bien, se preocupan por ti, ¿pensé que no tenías entrenamiento hoy?- Elsa le dijo haciéndole saber que había mentido -¿Por qué les dijiste que estabas enfermo?-

-Pues, pensé que esto era más importante que un par de flechas-

Elsa sonrió -¿Qué hora es?- pregunto preocupada

-Son las diez de la noche- dijo Jack

-Oh, es muy tarde, tengo que irme- Elsa tomo sus cosas y salió corriendo de la casa

-Oye, espera, alto ahí princesa- Jack la alcanzo en el pórtico -¿en serio crees que te dejare ir así como así?, déjame llevarte a tu casa-

-¿Tienes auto?- Ella había llegado hasta ahí en el transporte público ya que su auto se había averiado.

-Tengo algo mucho mejor que eso- Jack sonrió maliciosamente

-¿Eh?- Jack no perdió tiempo, la tomo al estilo novia y se lanzó hasta el cielo

-Puedes volar- dijo ella con voz quebrada al ver la altura

-Puedo volar-

-Jack, bájame, tengo miedo-

-Tranquila, no te dejare caer; vamos dime donde es tu casa- Elsa señalo un punto con miedo

-Okey, llegaremos en un santiamén-

-Jack- dijo con miedo

-Vamos, dime ¿vives en una casa?- Elsa negó con la cabeza

-Vivo en un apartamento-

-¿Vives con tus padres?- ella volvió a negar con la cabeza

-Vivo con mi hermana menor, mis padres murieron hace algunos años- Jack se dio cuenta del grave error que había cometido

-Lo lamento, no sabía…-

-Está bien- ella había comenzado a perder el miedo -¿Y tú?, ¿tienes padres?- este fue el turno de Jack para negar con la cabeza.

-Digamos que ellos también murieron hace algún tiempo, también tenía una hermana menor-

-Oh, lo siento-

-Está bien, fue hace mucho, mucho tiempo-

-…Es ahí- ella señalo el gran edificio -¿Entonces no tienes a nadie que cuide de ti?- le pregunto curiosa por saber más de él

-Tengo unos amigos, se podría decir que son mis "tutores", ellos y mis amigos son lo más parecido que tengo a una familia.

-Ya veo- Jack aterrizo en la acera cuando nadie veía –Gracias, por el vuelo-

-En serio me siento mal por no haber podido ensayar esa canción pero estoy seguro de que saldrá bien-

-¿Cómo lo sabes?-

-No se la razón, solo lo sé- Jack le dio una última sonrisa mientras comenzaba a caminar hacia atrás para luego darse la media vuelta completa –Hasta mañana princesa… Elsa-

-Hasta mañana Jack- Una vez que él despego hacia el cielo, Elsa se dio cuenta de algo -¿Me llamo por mi nombre?- dijo extrañada, sonrió para si misma y entro al edificio sabiendo que Anna la iba a matar por no haberla llamado para avisarle que llegaría tarde.

Respondiendo comentarios:

Hiro es de Disney, de seis grandes héroes que por cierto no tardan en aparecer en esta historia aunque sea solo un pequeño cameo

Siempre me he considerado una persona a la que no le gusta el anime, o que es muy raro que le guste el anime, más sin embargo por alguna razón siempre se me da por describir situaciones que solo pasarían en un Anime, como los festivales y otras cosas. De hecho si llego a escribir otra historia de Jelsa, estará inspirada en uno de los pocos animes que me gustan: tsubasa chronicle (bueno todos esos mundos y dimensiones)

Les agradezco que sigan leyendo ya vamos en el capítulo 5! Todavía nos falta bastante por recorrer, apenas llevo escrito hasta el capítulo 8 pero créanme que son largos, aproximadamente esta historia durara como 20 capítulos, intentare no alargarla tanto como la última historia que escribí xD

Por cierto, soy fanática de Meet the Robinsons (la familia del futuro) y por eso le di un pequeño espacio a uno de los personajes. Siempre pensé que Cornelius/Lewis podría llevarse bien con Peabody, inclusive con Guy, Hipo, Hiro o Flint Loco.