CAPITULO 16 Una triste despedida
-A ver, Jack, explícame bien lo que está pasando- Dijo Elsa molesta, ambos estaban fuera del salón hablando "a solas".
-¿Qué dicen?- Lenny le pregunto a Ralph
-Dicen que… van a ir por un helado- Dijo con el oído pegado a la puerta tratando de escuchar
-¿Eso es algo bueno, no?- Dijo Vanellope
-Sí- Todo el mundo asintió felices pensando que la pareja estaba arreglando sus diferencias
-Mi nombre es Jack Frost, morí hace más de trecientos años y El Hombre de la Luna me eligió para llevar el invierno a donde necesite ser llevado, muchos años después me convertí en el guardián de la diversión. Soy un espíritu y por lo tanto solo las personas que creen en mi pueden verme-
-¿Entonces, como es posible…?- Dijo Elsa señalándolo
Jack señalo el anillo plateado –Te dije que era algo importante-
-¿Entonces si dejas de usar eso…?-
-Así es, volveré a ser un espíritu y solo los que creían en mi antes podrán seguir viéndome, también volveré a mi forma permanente-
-¿Forma permanente?-
-Soy inmortal, el tiempo no transcurre para mí-
Elsa se cubrió los ojos con sus manos -¿Entonces eso significa que…?-
-Sí, cuando me quite esto dejaras de verme y la vida transcurrirá para ti mientras yo permaneceré aquí una vez que te vayas- Dijo refiriéndose al día en que ella muera.
Elsa se recargo en la pared tratando de asimilar toda esta situación -¿Y cuándo planeabas contármelo?, ¿en el altar o pensabas esperar a que me diera cuenta de ello cuando sea una anciana y tu sigas viéndote como un adolecente?-
-Pensaba esperar al día en que tenga que volver a ser un espíritu-
-¿Cómo?, ¿esa cosa tiene fecha de caducidad?- señalo el anillo
-Sí, digamos que sí-
-¿Cuánto tiempo queda?- Dijo Elsa preocupada
-Lo suficiente para graduarnos-
-¿Seis meses?, ¡Jack!-
-Lo sé, lo siento, no era mi intención-
-¡Eres un mentiroso!- Elsa le dio una fuerte bofetada
-Me lo merezco- dijo él
-¡A caso no pensaste en cómo me sentiría yo!- Elsa lo volvió a golpear con sus puños esta vez sobre el pecho del chico
-Nunca pensé que fueras a sentir lo mismo que siento por ti, por eso te dije el otro día que te alejaras-
-¡Jack!- Ella dejo de golpearlo y esta vez solo lloro aferrándose a él -Si sabias que esto pasaría, ¿por qué lo hiciste?-
-Porque… porque para alguien que ha pasado siglos y siglos estando solo y siendo invisible… encontrarte fue como encontrar un pozo de agua en medio de un inmenso desierto, por primera vez entendí lo que era estar completo y no me basto solo un momento, quería más y más- Jack suspiro –pero como dice Conejo, siempre hecho a perder todo-
-Jack…- Elsa se limpió las lágrimas y se apartó –esto es mucho para mí-
-Escúchame Elsa, solo soy algo que no existe pero tú si eres real, que mi error no te impida tener otra oportunidad con alguien más-
-¿Entonces se supone que debo dejarte ir?-
-¿Qué opinas?- Dijo Jack con esperanzas de que ella dijera "no"
-Supongo que si esto no nos va a llevar a ningún lado entonces no tiene caso porque continuar- Dijo Elsa cruzándose de brazos
-Lo entiendo-
-Jack, una pregunta-
-¿Sí?-
-Aquella vez dijiste que habías estado en Arendelle cuando paso el incidente-
-Oh, sí, estuve ahí cuando tú lo congelaste-
-¿Por qué?-
-Pues, lo que hiciste fue traer el invierno, no hacerlo y como me veo obligado a ir a donde me necesiten esa vez me tomo por sorpresa estar allá, después de todo y era verano en esas fechas-
-Entonces, ¿sabías lo que pasaba?-
-Sí, me di cuenta cuando sentí que era alguien el quien hacia todo eso, cuando estuvimos en el armario y examine tus poderes se me hicieron familiares pero te veías diferente con aquel vestido…-
-Ah, sí, el vestido- Dijo recordando su viejo vestido de hielo
-Estuve tentado a ayudarte pero al final…-
-¿Qué?- dijo Elsa sorprendida -¿pudiste haber acabado con todo?-
-Sí, es decir, eres fuerte pero tu magia sigue siendo fácil de contrarrestar-
-¿Pudiste haber acabado con todo y no lo hiciste?- dijo con ira
-Se supone que los espíritus no intervienen con los humanos-
-¡Mi hermana casi muere por mi culpa!-
-Lo sé pero…-
-¡Jack!-
-Sí lo hubiera detenido jamás hubieras aprendido a controlar tus poderes-
-Sigo sin hacerlo- dijo Señalando el hielo que crecía a su alrededor
-Elsa…- Ella no hizo caso y se dio media vuelta marchándose del lugar.
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Jack abrió el cerrojo de su casa y entro en la vacía casa, se dirigió a la cocina dispuesto a preparar algo ya que no había comido nada y ya era la media noche.
Tomo la caja de cereal, un tazón, cuchara y la leche del refrigerador se sentó en la mesa a preparar el cereal, cuando iba por el cuarto bocado sintió su apetito desvanecerse.
-Elsa- recargo su cabeza en la mesa
-Olvídala y recuerda quien eres en verdad- Aquella misma voz que había aparecido la otra vez
-Tu otra vez- Jack se puso de pie y camino hasta el armario donde estaba su cayado, la luz nuevamente se podía ver por la rendija entre el piso y la puerta -¿qué quieres?-
-Quiero que vuelvas-
-¡Déjame solo!- Jack abrió la puerta quedado cara a cara con su reflejo en el espejo… ¿su reflejo?, Jack se percató de esto rápidamente, ese no era él, se veía un par de años más joven (como cuando era un espíritu) y no solo eso este reflejo tenia cicatrices, una en el cuello (exactamente en el mismo lugar en que había sido lastimado en aquel juego de hockey) y otra que iba horizontalmente desde su mejilla hasta su nariz a escasos centímetros de su ojo izquierdo
-Todo acabo, ¿para qué quedarse más tiempo? – El cayado flotaba pareciendo que era el reflejo el quien lo sostenía
Jack grito asustado -¿Qué diablos eres?-
-Yo soy tu-
-No, tu no…-
-Lo soy-
-¡Ya vete!- dijo encendiendo la luz.
-¡Espera!, tienes que volver- esto fue lo único que pudo decir aquel reflejo.
Cuando la luz ilumino el lugar paso lo mismo que la última vez, el cayado quedo tendido en el piso y el reflejo, junto con su voz había desaparecido.
Jack jadeaba algo asustado, miro el artefacto de madera inerte, hacía tres años desde que no había vuelto a tocarlo.
Pensó en las palabras que aquella aparición y se dio cuenta que tenía razón -¿Para qué quedarme?- se preguntó a sí mismo, después de todo si seguía en esta ciudad tarde o temprano se la volvería a encontrar o la misma cuidad le traería recuerdos. Esa noche tendido en su cama sin poder dormir tomo la decisión de que era tiempo de quitarse el anillo y volver a la realidad.
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-Esto es todo- Dijo Hipo soltando la caja en el piso -¿Qué harás con todo esto?- refiriéndose a la ropa, libros, juegos, trofeos y demás artículos personales que había recopilado en estos años.
-Quemarlo-
-Sí, supongo que no tienes ningún lugar en que poner estas cosas-
-Pero, me quedare con esto- Dijo Jack tomando el reproductor de música y la pequeña cinta de fotos que se había tomado con sus amigos en una cabina de fotos.
-Wow, qué tiempos aquellos- dijo admirando la reliquia
-Fue la primera vez que pude disfrutar de una salida con amigos- Jack tomo las fotos y las guardo en su viejo suéter lleno de escarcha y algo agujerado que había vuelto a usar.
Hipo rio –Creciste mucho en este tiempo, cuando te conocí eras más bajito que yo y ahora eres más alto que yo y esa ropa lo demuestra-
Jack rio señalando sus pantalones que le llegaban casi a la rodilla –Mira esto, es ridículo- refiriéndose a lo corto que le quedaban –Y no solo crecí, creo que también engorde, porque el cinturón me aprieta algo-
-Lo cual no entiendo, si nunca comes-
-Es por el exceso de chocolate-
-Cuándo te quites el añillo, ¿volverás a la "normalidad"?-
-Sí-
-Y cuando te quites el anillo, ¿seguiré viéndote?- Pregunto con tristeza
-Se supone que solo aquellos que creían en mí antes podrán seguir viéndome- Dijo con una sonrisa
-Entonces es una suerte que en Berk haya tanto frio-
-Sí-
-De todas formas, según me dijiste ayer, tú plan es no volver por aquí-
-Solo cuando sea necesario-
-Nunca pensé decir esto pero esperare el invierno con ansias-
-Nunca te agradecí…-
-¿Qué?-
-Haberme ayudado a ponerme de pie aquel día que caí por las escaleras-
Hipo rio –Te extrañare- le extendió la mano y Jack la tomo pero en vez del común apretón de manos que suelen darse fue un abrazo con una palmada en la espalda.
-¿Dónde quedo el espacio personal?- Dijo Hipo riendo
-Lo sé- Ambos se separaron y se miraron -¿Podrías encargarte de esto por mí?, después de todo tienes un incinerador con patas en tu casa-
-Sí, no hay problema-
-También despedirte por mí del resto- Hipo asintió –Y aprovechando, dale una golpiza a Patán por mí-
-Con mucho gusto- Jack tomo su cayado y salieron al pórtico –Adiós, Jacky-
-Adiós, Horrendo- dijo caminando hacia la calle y quitándose el anillo.
Hipo observo de espaldas a su amigo mientras perdía altura, Jack no volteo a ver solo emprendió el vuelo a cualquier lugar a donde el viento lo llevara.
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El timbre del apartamento de Elsa sonó, las hermanas Arendelle estaban en la sala haciendo sus valijas para pasado mañana tomar un avión rumbo a Groenlandia y de ahí tomar un barco a su reino.
Anna abrió la puerta –Hola, Hipo- Dijo Anna feliz de ver al chico de ojos verdes –pasa, ¿Qué te trae por aquí?-
-Uh, quería darte algo, Elsa- Elsa dejo la ropa doblada en la maleta y se acercó a Hipo –Si Jack te pido que vinieras a decirme que lo perdone…-
-No, Elsa- Hipo saco de su bolsillo un pedazo de papel –Jack se fue-
-¿Qué?- las hermanas Arendelle reaccionaron con sorpresa
-Dijo que no tenía caso permanecer aquí, que era mejor irse antes de tiempo-
-¿Entonces él ahora es…?- Pregunto Anna
-Sí, un espíritu- Elsa permaneció muda
-Elsa, él te ama y tu sientes lo mismo- Hipo le entrego aquel pedazo de papel arrugado y Elsa lo tomo.
-Antes de irse me pidió que quemara todas sus cosas pero antes de hacerlo decidí echarle un vistazo…- Hipo salió del apartamento por unos segundos. Mientras, Elsa, abrió aquel papel y lo reconoció en seguida, eran las primeras notas que se habían escrito, ella rozo las palabras escritas con su lápiz labial que todavía emanaba aquel dulce aroma.
Hipo volvió con una caja llena de cosas –Esto es lo que encontré-
-Owww, que romántico- Dijo Anna al ver todo lo que Hipo sacaba de la caja.
-Ahora entiendo porque nunca sacaba buenas notas en matemáticas, mira- Hipo le mostro el cuaderno de apuntes que estaba lleno de mensajes escritos –Supongo que son notas que pensaba enviarte pero nunca lo hizo- Decían cosas como "Eres muy linda", "Ten un buen día", "¿Almorzamos juntos?", "He pensado en ti".
-Y tampoco prestaba mucha atención en ciencias- Él saco otro cuaderno y lo abrió revelando los bocetos de dibujos, bastante buenos, de ella -¿Te sentabas frente a él?, ¿verdad?- Dijo con cierta picardía
-Owwww, Elsaaaa- Anna lloriqueo.
-Él Jack que conozco, jamás hubiera hecho algo tan cursi pero cuando uno está enamorado, estas cosas son comunes- Hipo saco de la caja más cuadernos con dibujos, una bolsa de gomitas a medio comer (las que habían usado aquella vez para jugar "yo nunca, nunca"), un DVD de la película "The princes bride", la bufanda que ella le había tejido, la lista de canciones que ella había escrito y otros recuerdos más.
-Tenemos que ir a buscarlo- Dijo Anna comenzando a parlotear sobre un plan para localizar a Jack
-Anna, Anna. ¿Qué no escuchaste?, esas cosas eran para ser quemadas, eso quiere decir que no le importan-
-De hecho… no eran para quemar, las encontré en su habitación-
-¿Lo ves?, tenemos que buscarlo, todavía estamos a tiempo-
-¿Y luego qué?, se quitó el anillo, ni siquiera podré verlo y si logro verlo ¿Qué hare?-
-Ira a Arendelle con nosotras, como me habías dicho, podrían casarse y vivir felices-
-¿Por cuánto tiempo?, ¿diez, veinte años?, ¿hasta cuándo me haga vieja y él ya no me quiera?-
-No creo que Jack piense así…-
-Él me lo dijo-
-No, él lo que no quiere es perderte, cuando mueras él se quedaría solo-
-Elsa, los trolls tal vez sepan de alguna forma…-
-No, Anna-
-Por favor, Elsa, Jack no está bien solo-
-¡Dije que no!- Elsa grito furiosa moviendo sus manos y creando una barrera de hielos puntiagudos, Hipo aparto a Anna del peligro pero él fue alcanzado por uno de estos, la sangre comenzó a salir de su brazo derecho.
-Un simple no era suficiente- Dijo tomándose el asunto con humor
-¡Hipo!- Elsa corrió a revisar la herida del chico -¡Lo lamento tanto!- Dijo Elsa al borde de las lágrimas, otra vez había lastimado a alguien a causa de sus poderes
-Estoy bien, soy jugador de hockey esto es como cosquillas- Elsa abrió los ojos al escuchar aquellas palabras, exactamente iguales a las de Jack.
-Perdóname- Elsa se encerró en su habitación dejándose caer de rodillas y estallando en llanto.
-Si vuelven a leer el primer capítulo se darán cuenta de que es verdad, Jack nunca le dio las gracias a Hipo por haberlo ayudado
-IMPORTANTE: Aquella aparición que hemos visto en estos dos últimos capítulos se trata de algo que conectara a mis otras historias para crear otra nueva, basada en Tsubasa Chronicle, será sobre diferentes mundos… no hay más detalles por aun pero será una historia compleja de escribir T.T
