CAPITULO 5 El precio de la magia

Jack llamo a la puerta de la oficina de Elsa –Adelante- respondió ella

-Hola princesa, ya me siento mejor, ¿quieres ir ya?-

-Sí, si nos apresuramos podemos llegar al atardecer y pasar la noche ahí-

-Ah, con que pasar la noche ahí- Dijo él con tono seductor mientras se recargaba en el escritorio

Ella rio –No mal interpretes las cosas-

-Oh, vamos, ¿Qué tiene de malo?, estaremos solos-

-Ya veremos…-

-Bueno, su majestad mueva su trasero real y vayamos a la montaña del norte-

-Cállate- ella le dio un golpe juguetón mientras se dirigía a abrir la ventana que daba al balcón –andando-

Él la tomo en sus brazos y se lanzó al cielo azul.

-Elsa… esto es increíble- Dijo atónito al ver el asombroso castillo que resplandecía con los colores del atardecer

-Gracias-

-De verdad que nunca podría hacer algo así de… hermoso- La pareja subió las escaleras mientras se tomaban de las manos.

Elsa empujo la pesada puerta revelando el maravilloso lugar –Wow, Elsa-

-A decir verdad, no hay comida ni muebles aquí así que tal vez esta noche sea algo fría-

-Elsa, cuando nos casemos y tengamos hijos vivamos aquí-

-¿Lo dices en serio?-

-Elsa, cásate conmigo- Jack saco de su bolsillo un anillo de hielo, ella se quedó en silencio por un tiempo –oh, es verdad, olvide que hay que arrodillarse para pedirlo…- él se arrodillo y volvió a pedirlo -¿Te casarías conmigo?-

-Jack…-

-¿Eso es un sí o un no?- Pregunto algo nervioso

-¡Es un sí, por supuesto!- Elsa salto hacia él y lo abrazo con fuerza

-Cuando encontremos la manera de hacerte inmortal, tengamos una familia y cuando Arendelle ya no necesite de ti hay que mudarnos aquí, es tranquilo y perfecto para criar una familia… bueno una familia no ordinaria- él le coloco el anillo en el dedo anular

-Sí, sí, sí- Dijo varias veces mientras asentía.

-Dilo una vez más, por favor- Jack quería estar seguro de que no estaba soñando y que esto de verdad estaba pasando.

-Sí-

-Te amo-

-Y yo a ti-

-…¿Vamos arriba?- hizo una seña mientras sonreía

-Lo siento pero la verdad no tengo ánimos para eso-

-¿Por qué no?-

-No lo sé… me he sentido un poco extraña-

-¿En qué sentido?-

-Como si estuviera enferma-

-¿Enferma?, ¿no será por los panqueques de Anna?-

-No, no probé ningún bocado-

-Okey, entonces solo hay que dormir-

-De verdad lo siento sé que no hemos pasado tanto tiempo últimamente… -

-No te preocupes, sé que estas ocupada y además habrá tiempo de sobra para esas cosas cuando estemos casados- Él la cargo y la llevo escaleras arriba hacia una habitación en la que no había nada

-Creo que no pensé muy bien las cosas cuando escape de Arendelle-

-Yo creo que no-

-Debí de haber traído una almohada…. Y comida- Dijo al sentir su estómago gruñir.

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-¿Lista para irnos?- Jack le pregunto a Elsa

-Sí- Dijo la chica mientras bajaba las escaleras.

-¿Elsa, que tan lejos está Arendelle a pie?- Jack no quería alarmarla pero había amanecido con algo de fiebre.

-Esta como a dos días-

-Oh- Él podía volar pero si llegaba a sentirse peor le daba temor perder el equilibrio mientras volaba y caer con Elsa, a él no le pasaría mucho pero ella podría salir gravemente herida

-¿Todo bien?-

-Sí, andando-

Jack decidió seguir con el viaje, total y Arendelle estaba a tres horas, solo tenía que detenerse si llegaba a sentirse muy mal. Y resulto que si paso eso, cuando faltaban pocos kilómetros para llegar al reino Jack se obligó a sí mismo a detenerse en medio del bosque.

-¿Por qué nos detenemos?- Elsa le pregunto

-Volvamos a pie, ¿sí?-

-Jack estas pálido… más de lo usual-

-Sí, supongo que es culpa de la comida de Anna-

-¿Puedes andar?-

-Sí, por eso no te preocupes, no pienso ser una carga para ti-

-Qué cosas dices- Ella paso su brazo por la cintura de él para ayudarlo a apoyarse

-No quiero ser una carga- dijo tratando de soltarse

-Jack, si vamos a casarnos tienes que saber que el matrimonio esta para ayudarse el uno al otro, si te enfermas yo cuidare de ti-

-Pero…-

-Shhhh- Elsa lo hizo callar y comenzaron a caminar.

Caminaron el camino restante hasta llegar al castillo, justo cuando llegaron a sus puertas Jack se desplomo en el suelo, Elsa de inmediato llamo a alguien para que la ayudaran a llevarlo a adentro y buscaran a un médico.

El médico no tardó en llegar y cuando lo hizo se dedicó a examinar a Jack con mucho detalle, cuando termino se quitó su estetoscopio y suspiro con cansancio.

-No sé lo que tiene- Dijo el hombre con bigote y algunas canas.

-¿Cómo que no sabe?- Dijo Anna

-Pareciera ser una simple fiebre pero es algo exagerado-

-¿A qué se refiere?- Pregunto Elsa

-El joven tiene cuarenta y seis de temperatura… un humano normal estaría convulsionando ahora mismo-

Anna y Elsa se miraron sabiendo que traer a un médico no era la mejor forma de curarlo –Creo que Jack necesita otro tipo de doctor…- Dijo Elsa -¿Usted que recomienda?- La chica rubia le pregunto al hombre

-Paños húmedos, hielo, estas pastillas…- El medico saco de su maletín un pequeño bote de pastillas –y revisar su temperatura constantemente, si esto persigue, lamento decírselos, pero el chico podría no sobrevivir la noche- Elsa al escuchar estas palabras su estómago se revolvió, las náuseas no tardaron en aparecer y ella tuvo que salir corriendo al cuarto de baño.

-¡Elsa!- Anna fue tras ella pero cuando llego a la puerta del baño estaba cerrada con seguro.

-Lamento no poder ayudar al chico pero estoy seguro de que si poder ayudar a la reina… no se preocupe su alteza, cuando ella salga la revisare- Dijo el médico.

-Gracias- Anna volvió al lado de Jack –ay, Jack, ¿Qué debo de hacer?- Anna quería tener la forma de contactar a los guardianes o a gran Papi, o al menos a Kristoff.

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-Bien, seré directo… usted está embarazada- dijo el medico

-¿Cómo?- Dijo Elsa sorprendida

-¿Me va a decir que eso es imposible?-

Elsa recordó la noche en el camarote… "¿Sera posible?, Elsa recordó aquel día en el barco, la noche en su habitación y cuando se escabulleron en el baile" –No, si es posible…- Ella se cubrió el rostro con vergüenza

-Si está preocupada por que vaya a divulgar esto, descuide, nadie sabrá de esto más sin embargo quiero que se cuide- El doctor volvió a sacar otro frasco con pastillas –No haga grandes esfuerzos, tome estas vitaminas y nada de ropa ajustada-

-Gracias- Dijo sin ánimos

El medico se retiró y Elsa se dirigió a la habitación donde estaba su prometido, "¿Qué vamos a hacer?"

-Elsa- Anna estaba abrazando a Hada y a Sandy emocionada de que los guardianes hubieran aparecido de la nada.

-¡Están aquí!, ellos sabrán que hacer-

-Sí, vinimos a ayudar cuando sentimos que algo andaba mal- Mintió Norte

-Está despertando- Dijo Conejo al ver que Jack se movía

-Uh, ¿me quede dormido?-

-No, Jack, te desmayaste- Dijo Anna

-Que tonto- Jack se sentó en la cama

-Jack, debes de quedarte en cama- Hada lo miro preocupada, odiaba verlo en esta situación

-Estaré bien, como cuando el partido de jockey, solo asuste a todos por nada-

-Jack, esto es serio- Dijo Norte

-¿A qué te refieres?-

-Tu vida en verdad corre un grave peligro- Norte se mostraba serio

-Ya veo…- Jack sentía en el fondo que eso era cierto

-¿Qué debemos hacer?- Dijo Elsa

-Lo que a Jack le sucede es que está bajo un maleficio-

-¿Cómo un hechizo?, ¿Por qué?- Pregunto Anna

-No lo entiendo, ¿Quién quería hacernos daño?- Elsa se preguntó a si misma

-Eso no importa ahora, hay que hacer encontrar una forma de romper el maleficio-

-Hay que ir con los trolls, tal vez ellos sepan que hacer- Sugirió Anna

-Sí, eso podría ayudar- Dijo Norte –vayamos en el trineo-

-Mis madrigueras son más rápidas- Conejo no quería subirse de nuevo a aquel trineo.

-Bien, como quieras- Norte rodo los ojos

Jack se puso de pie -¿Estas bien?- Le pregunto Norte

-Sí, en este momento me siento bien- tomo su cayado u lo uso para apoyarse

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-Sí, definitivamente es un hechizo lo que está consumiendo al chico- Gran Papi revisaba a Jack quien estaba arrodillado a su altura

-¿Se puede solucionar?- Pregunto Elsa

-Sí pero el precio es alto…-

-¿Qué cosa?- Pregunto Jack

-Lo que te hace inmortal es tu energía espiritual y está siendo consumida rápidamente así que para poder renovar tus fuerzas necesitas nutrirte de otra alma…-

-¿En otras palabras…?- Pregunto Kristoff quien estaba con los torlls cuando los demás habían llegado a pedir ayuda

-Se necesita sacrificar a alguien para que él pueda vivir

-Ni hablar- Dijo Jack poniéndose de pie.

-Jack… escucha, tenemos que hacerlo- Dijo Elsa

-No, me niego a hacer algo como eso solo para salvarme-

-Jack, por favor, piensa en…- Elsa no sabía si contarle o no –volvamos a casa- Ella pensó que sería mejor hablar con él en el palacio y no en medio del bosque.

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-Elsa creo que debemos pensar mejor las cosas y encontrar otra solución- Jack intentaba calmar a la rubia.

-Jack no quiero ser poco optimista pero…- Norte fue interrumpido por Elsa

-Estoy embarazada-

Todo el mundo se quedó en silencio -… Muy bien, no queremos saber los detalles de cómo eso paso, así que dejemos que hablen a solas- Norte empujo al montón fuera de la habitación.

-¿Embarazada?- Jack se dejó caer en la cama sintiendo pesado el cuerpo.

-Sí-

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-Santa, ya se lo que quiero para esta navidad… quiero que todo esto se solucione- Anna le dijo a Norte

-Me temo que yo no puedo darte eso, linda- Norte alboroto un poco el cabello de Anna –Hada, ¿Por qué no llevas a la niña a buscar algo de chocolate?-

-Sí- Hada tomo a Anna por los hombros y ambas fuero rumbo a la cocina, una vez que estuvieron seguros de que no podrían escucharlos Conejo estallo -¡Esto no era parte del plan!-

-¡No, claro que no!-

Meme dibujo una luna sobre su cabeza –Él tiene razón, tenemos que decirle al Hombre de la Luna sobre esto-

-Sí, iré yo, quédense con Jack-

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-No puedo creerlo- Esa noche Jack y Elsa se recostaron esperando dormir un poco.

-Ni yo, es decir…-

Creo que fue en el barco- ambos dijeron al mismo tiempo, se miraron y se echaron a reír.

-Debo de ser muy bueno- Dijo Jack riendo

-Tienes razón…- Dijo Elsa sentándose de golpe en la cama

-¿sobre qué soy bueno en la cama?-

-¡Jack!, eso no… tienes razón en que hay otra forma de lograr salir de esto-

-Déjame adivinar- Jack se sentó lentamente en la cama -¿Esa otra forma es una chica morena de ojos verdes?- Pregunto Jack con una sonrisa.

-¡Sí!, iré a escribir una carta- Elsa se puso inmediatamente de pie y corrió a su oficina, Jack se dedicó a acostarse nuevamente en la suave almohada y sentir como la fiebre volvía.

Cuando se quedó dormido a causa de la fiebre Manny entro por la ventana del balcón y se acercó al lado del chico, extendió una mano y sintió su frente arder; tomo el paño y lo remojo en la vasija con agua que había en la mesita de noche y después se lo coloco en la frente al chico.

-ay Jack- Manny se froto los ojos con cansancio -¡No pudiste esperar al matrimonio!- grito furioso.

-Siempre hace lo mismo, es tan descuidado…- Serafina se materializo en una nube negra al lado del hombre de ojos grises.

-Esto no era parte del plan-

-¿Y ahora qué harás?- Dijo la mujer riendo triunfantemente

-Usare mi seguro… Rumple-

-¡Rumpelstiltskin!, ¿estás loco?-

-Oh, vamos, ya ha intervenido antes…-

-Sí, dándole a mi padre la posición para convertir a Jack en humano y luego matarlo… duh- Dijo la mujer de cabello negro

-Querida, sabemos que ese hombre no es ni bueno ni malo, solo hace tratos-

-De todas formas no te dejare tratar con él, quien sabe qué cosa extraña vaya a pedirte-

-Demasiado tarde, ya estoy en camino- El Hombre de la Luna se acercó y le dio un ligero beso en la mejilla a la mujer y desapareció en un haz de luz sin darle tiempo a Serafina de protestar

-¿Eh?, ¡Ese hijo de…!-

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-Hola, Manny, mucho tiempo sin verte- Manny apareció en medio de la biblioteca del castillo de aquel ser con piel de cocodrilo

-Sí, ¿Cuánto ha pasado? ¿Un milenio?- Dijo preguntando con una sonrisa torcida, la misma que le heredo a su hijo, el espíritu del invierno.

-Un milenio y dos décadas… pero son detalles- Rumple dijo con tono burlesco –Pero tú no viniste solo a saludar, ¿vienes por un trato? ¿Verdad?-

-Sí, quiero…-

-Quieres una pócima de inmortalidad-

-A decir verdad, quiero dos-

-Ah, no te hará falta la segunda, el bebé que la niña lleva en su vientre es inmortal por naturaleza-

-Eres mil veces más odioso Odín, nunca me dejas contar la historia porque ya te la sabes-

-Así es… por cierto, felicidades por el nuevo nieto, ¿este es el quinto o el sexto?-

-El treceavo-

Rumple rio con demencia -¿Lo ves?, a veces no lo sé todo-

-Como sea, la pócima-

-Sí, pero recuerda que…-

-Toda magia viene con un precio- Ambos dijeron al mismo tiempo

-Así es-

-¿Qué quieres a cambio?-

-Ya estoy viejo, mis poderes ya no son lo que eran antes y necesito algo que me renueve… tu eres la luna, símbolo de regeneración…-

-¿Quieres mis poderes?, no puedo darte eso… los necesito-

-No, no los quiero todos, solo quiero un pequeño pedazo, un pedazo insignificante que no extrañaras- Rumpelstiltskin alargo sus horribles y torcidos dedos tocando alrededor del ojo derecho de Manny.

-¿Mi ojo?, ¿ese es tu precio?-

-Sí-

-Mmmmh-

-No te preocupes, como parte del trato te regalare un parche…- Rumple rio nuevamente con aquella risa enfermiza

-Trato hecho- Manny extendió la mano y Rumple la tomo sellando el pacto

-Ahora… esto me va a doler más a mí que a ti pero no te muevas por favor- Rumple estiro sus horribles dedos hacia el rostro de Manny.