Bueno, lo de siempre, hola, como han estado? Espero hayan empezado bien el año y bla, bla bla…

Ahora vamos a retomar la historia… osea, desde que Len vio a Rin y Kishoteru besándose… Espero lo disfruten :D

Siempre te Ame

Rin giro su cabeza lentamente, sorprendida de ver a Len, Mikuo y Miku en ese lugar.
¿Qué hacían ellos ahí? No sabia bien porque, pero en ese momento parecía que Len mataría a Kishoteru con la mirada.

Kishoteru suspiro pesadamente y le sonrío, haciéndole entender que todo estaba bien. Se alejo de Rin y se acerco a ellos.

-Len, cuanto tiempo sin verte… no has cambiado casi nada – lo saludo Kishoteru como si nada hubiese pasado. Ante esto Len frunció un poco el ceño, pero resignado suspiro.

- Si, ha pasado ya mucho tiempo, ¿Cómo has estado? – fingía, era demasiado obvio, pero a Kishoteru no le importo y continuaron con ese falso reencuentro de amigos como si nada.

Ya sabiendo que no habría muertos, Rin se acerco también a ellos, y saludo a Miku, quien, igual de falsa que su prometido, la saludo con las típicas frases de amigos que no se ven hace tiempo; y a Mikuo, quien al verla frente a él, la estrecho fuertemente entre sus brazos, cosa que tanto su hermana, como sus viejos amigos, reprobaron con la mirada, ella simplemente sonrío ante ello y le correspondió, no iba a negar que lo extrañaba.

Para ella, Mikuo era el reemplazo de Len, y él lo sabia, pero no le importaba. Era una excelente persona y siempre la ayudaba, a pesar de las negativas de su hermana ante sus actos con y para Rin.

Finalmente, pero no menos importante, saludo a Len. Él la abrazo con fuerza entre sus brazos, aun más fuerte que Mikuo, haciendo que las rosas que Kishoteru me había regalado se aplastaran contra su pecho, ya que ella le correspondí solo con una mano. Apostaría que en ese momento, los latidos de su corazón se podían escuchar a metros de distancia. Si, aun Rin se sentía nerviosa al estar con él, ¿y como no? Si aun sentía algo por el, pero ese sentimiento ya no era lo mismo. Podría decirse que gracias a Kishoteru, sus sentimientos se habían calmado un poco y ya podía controlarse frente a el.

Luego de los saludos, les pedio a todos que la esperaran, ya que aun debía juntar algunas cosas.

Al entrar al camerino de nuevo, entro dando un largo y hondo suspiro, en verdad eso la cansaba mucho. Tener que confrontar todo eso. Ella apenas y estaba por pasar a algo más con Kishoteru, y aparece Len de la nada como si todo estuviese bien. Claro, tampoco era que tenían una mala relación o algo, pero para Rin aun era complicado, y él debía de comprenderla.

Mas le valía a Len saber, que si llegaba a arruinar algo entre ella y Kishoteru, él moriría lenta y dolorosamente entre sus manos.

Cuando Rin levanto la mirada, vio a sus compañeras mirándola con sonrisas picaronas y con cierto toque de malicia; y como no, si ellas habían escuchado todo, ya que en ese lugar no había mucho ruido, y el pasillo estaba desierto, se escuchaban perfectamente las conversaciones desde los camerinos, así que de seguro ellas no habían sido las únicas en espiar aquella escena.

Luego de burlas de aquellas chicas y algunos comentarios maliciosos y pervertidos. Rin se fue, aun escuchando las risas de sus amigas desde fuera. Soltó otro suspiro y noto que Kishoteru y Len estaban esperándola. Esto la sorprendió y desconcertó un poco.

-¿Mikuo y Miku donde están? – pregunto Rin mirando a ambos chicos con curiosidad.

- Ellos fueron a buscar el auto- contesto Len, regalándole una amble sonrisa. Cosa que hizo que Rin se sonrojara y corriera la mida, acto que Kishoteru noto y por el cual, tomo su mano con delicadeza.

- Estábamos hablando de ir a cenar juntos ¿Te parece bien? – acoto Kishoteru con una sonrisa, la cual fue correspondida por ella mientras asentía con la cabeza.

- Claro, me parece perfecto…- las miradas de ambos se quedaron unidas unos minutos hasta que Len tosió para que recordaran que aun estaba ahí.

Era demasiado obvio, pero con lo lenta que era Rin a veces, ella no lo notaria, pero Len, estaba un tanto celoso, ¿de que?... no lo sabia. Él supuso que seria por el hecho de ser reemplazado de su puesto como "mejor amigo"; aunque eso era lo el quería pensar, pero en el fondo, el sabia que eran celos de que ese chico le robase las sonrisas que Rin solo le ofrecía a él, que le robase las miradas de cariño que ella solo le dedicaba a él, pero que el como un idiota jamás había notado, y de cierta forma, quería matarse por nunca haberlo hecho. Len sabía, lo sabia muy bien, pero se lo negaría hasta el fin de sus días. A él solo le importaba el bien de Rin, aunque no quería que ese bien, este lejos de él,… pero debía aceptarlo quiera o no, ya que sino ella no podría ser feliz junto a él.

Al cabo de unos minutos, los tres viejos amigos, salieron fuera del teatro. Fuera ya estaban Mikuo y Mikuo esperando a Len en la entrada junto al auto. Mientras, Kishoteru y Rin se marcharon hacia el estacionamiento tranquilamente. La noche estaba fría y se notaba que el viento congelado estaba atacando a Rin, ya que se iba abrazando sus brazos para entrar en calor a pesar de tenes un saco, un tanto grueso. Cuando su acompañante se percato de esto, se saco su saco y lo poso sobre los hombres de ella, pero eso no se quedo así, ya que luego la abrazo con uno de sus brazos por sobre los hombros para acercarla mas a él y que sintiera su calor.

Antes todos estos actos, la rubia se sonrojo mucho y a la vez sonrío enternecida. Levanto la mirada y le sonrío con gratitud a quien la abrazaba.

- Gracias… en verdad tenia frío… - agradeció tímidamente Rin. Cuando Kishoteru vio lo tierna que Rin se veía estrechada contra él, con ese saco que le llegaba hasta medio muslo (por lo pequeña que, aun, era), no pudo evitar sonrojarse y apartar la mirada con una leve sonrisa.

- No hay de que… sabes… se que puede que sea algo un poco tarde… pero… - dejo de caminar mientras tomaba a Rin de la mano, con su mano libre, y la posicionaba frente a él, con una sonrisa y un sonrojo. A pesar de ya ser un adulto, aun seguía siendo tímido como cuando niños, aunque, él siempre había sido tímido y vergonzoso con Rin, después de todo, ella era el amor de su vida desde que tenia memoria.- Rin… ¿quisieras… ser mi novia? – le pregunto con una radiante sonrisa.

Rin se quedo atónita, se sonrojo a mas no poder, la imagen que estaba teniendo de Kishoteru era de lo mas tierna y bella que podía existir. Con su cabello ya un poco despeinada, su sonrojo y sonrisa tímida y amplia a la vez. No se resistió, lo abrazo con una gran sonrisa y mirándolo desde su pecho, asintió con entusiasmo con su cabeza.

- ¿Eso es un si? – le pregunto con una sonrisa mirándola con ternura.

- ¡S-si! – contesto ella con alegría; abrazándolo mas fuerte, siendo correspondida con delicadeza y amor.

- No te imaginas… lo que he esperado este momento…-le susurro a su, ahora novia, mientras se inclinaba para besarla.

Luego de un amoroso beso en el estacionamiento, el cual confirmaba su nueva relación. Ambos se marcharon, tomados de la mano, hacia el auto de Kishoteru.

Al salir del estacionamiento, estaban ya subidos dentro del otro auto, los invitados de Rin. Desde la ventanilla se podía ver a un molesto Len, conduciendo.

Cuando Rin noto aquella expresión, se imagino que era porque los habían hecho esperar demasiado. Era normal, a Len no le gustaba esperar. Rin rió por eso.

Se sentía feliz, emocionada y tranquila a la vez. Por primera vez en mucho tiempo, se sentía segura y tranquila a pesar de saber que vería a Len y Miku juntos frente a ella.

¿Quién diría que con solo una proposición y un dulce beso todo se arreglarían? Ella lo consideraba un milagro. Un hermoso y mágico milagro, traído de la mano de su viejo y querido amigo Kishoteru.

Solo le tomo unos meses poder rehacer su vida, y no le estaba yendo nada mal. Por ahora, claro. Se sentía bien saber que luego e mucho, la vida le volvía a sonreír.

Ese era su nuevo comienzo y no lo dejaría acabar nunca, quería que esa felicidad que estaba sintiendo durase para siempre. Que sea eterna y que la acompañe día a día, en su nueva vida, en la que Len, su el "amor de su vida", solo era un amigo que vivía en su país natal, nada mas. Era alguien con quien hablaría cada tanto, contándose los avances de sus vidas, y se verían cada algunos mas, solo eso, nada mas.

"Así que así esto es "una nueva vida"… es mejor de lo que me pude imaginar. Solo comienza y ya estoy entusiasmada… Perdón Len, por hacer todo lo posible por olvidarte… pero es lo mejor; y en estos momentos, lo mejor para mi y lo que quiero… es Kishoteru, y nada mas…"

Well… Me quedo cortituu… pero es lo que hay. Les tengo que confesar que no tenia ganas de escribir, porque no tenia inspiración, pero como vi que me estaba tardando, decidi hacer lo que saliera, y me gusto, dentro de todo, claro…. Pudo haber sido mejor…

Train: ni que lo digas….

-Shhh… no acotes que te saco de aca y ya quiero ver a donde vas a ir a parar ¬¬

Train: okok… deja al gato en paz… *se acurruca en el sillon y cierra los ojos ignorandome*

Bueno, olvidando eso… espero les haya gustado… dejen Reviews, hasta ahora no me habia dado cuenta, pero después de un rato, empiezo a estar anciosa de leer lo que piensan los que leen mis historias… asi que ya saben… dejar sus criticas es algo… bueeeeeeeeno! :D

Chau… nos leemos :3